Se realizó un trabajo descriptivo, retrospectivo y transversal de los alumnos caracterizados con factores de riesgo, así como de sus familiares durante el curso escolar 2000-2001 en la Escuela Primaria "Patria Nueva", en el Vedado, con el objetivo de determinar cómo se comporta el maltrato infantil, y específicamente identificar aquellos niños que pueden ser objeto de maltrato. Se determinó el nivel socioeconómico y el sociocultural de las familias objeto de nuestra investigación, así como la identificación de los miembros de la familia que fueron objeto de maltrato en su niñez. Como metodología investigativa se aplicó la técnica cualitativa de grupos focales por constituir un método idóneo para obtener información acerca de conocimientos, actitudes y prácticas sobre un tema determinado en una población en cuestión. Se obtuvieron resultados y se arribó a conclusiones como que el nivel sociocultural y el socioeconómico no determinan que se produzca el maltrato infantil, sino el aprendizaje que tuvieron los padres en su niñez, y estos a su vez, no tienen conciencia de que están maltratando a sus hijos.
DeCS: MALTRATO A LOS NIÑOS; FAMILIA; CLASE SOCIAL; VIOLENCIA FAMILIAR; PROBLEMAS SOCIALES.
El maltrato infantil es un fenómeno que surge con el hombre, por lo
que es tan antiguo como la humanidad.1,2 El
maltrato infantil no se presenta de forma aislada, sino que involucra una gran
variedad de factores biopsicosociales.3,4
Durante siglos la agresión al menor ha sido justificada de diversas
formas. Se les ha sacrificado para agradar a los dioses, o para mejorar la especie,
o bien como una forma de imponer disciplina. 5,6
En la historia encontramos mitos, leyendas y descripciones literarias referentes
a la actitud de exterminio y maltrato hacia los menores. 7,8
El síndrome del niño golpeado fue descrito por primera vez en
1868 por Ambrosie Tardieu.9 Posteriormente,
en 1946 Caffey describió la presencia de hematomas subdurales
asociados con alteraciones radiológicas de los huesos largos en los pequeños.10
Henry Kempe y Silverman8
en 1962, crearon la expresión síndrome del niño golpeado,
concepto este que fue ampliado por Fontana6
al indicar que estos niños podían ser agredidos no solo en forma
física, sino también emocionalmente o por negligencia, de modo
que sustituyó el término golpeado por el de maltratado.
Los estudios realizados en varios países señalan que el maltrato infantil es un problema multicausal, en el que intervienen las características del agresor, el agredido, el medio ambiente que les rodea y un estímulo disparador de la agresión11 (Ramírez Amador V. La poca fuerza familiar como factores de riesgo para el maltrato infantil. Tesis de Terminación de la Maestría en Psiquiatría Social. 1999.).
Desde hace varias décadas se han manejado cifras verdaderamente alarmantes
de niños que son objeto de la violencia de sus padres, lo que proporciona
una idea general de la dimensión del problema. Por ejemplo, los estudios
realizados en E.U. por Kempe y Kempe en 1985 indicaron que en
6 de cada 1 000 nacimientos se pueden presentar malos tratos, lo que daría
un número total de 30 mil a 50 mil niños maltratados por año
en aquel país. Más recientemente aún se sabe que los casos
de maltrato infantil han alcanzado la cifra de 24 millones al año.12
En América Latina y el Caribe hay 185 millones de personas menores de
18 años, de ellos el 50 % son niños y adolescentes. Cerca de 6
millones de niños y niñas adolescentes sufren agresiones físicas
severas, y 80 000 mueren al año.13
Cuba no escapa al crecimiento mundial del maltrato infantil, aunque las estadísticas
muestran valores inferiores, pero su presencia está demostrada en estudios
realizados. Nuestro país, a pesar de ser pequeño y con grandes
dificultades económicas, invierte cuantiosos recursos en la atención
educacional y médico-sanitaria de la población, alcanzando en
este sentido buenos indicadores en los aspectos esenciales para el desarrollo
y la calidad de vida, por encima de muchos países, aun altamente industrializados.14
Los hechos esbozados nos dan una idea de la severidad del problema y la necesidad de rescatar los datos estadísticos y cualitativos que den respuesta al problema de nuestra investigación:
¿Cuál es la relación que existe entre el maltrato infantil
y el nivel sociocultural en la Escuela Primaria "Patria Nueva" del
municipio Plaza de la Revolución, durante el curso escolar 2000-2001?
Teniendo en cuenta los esfuerzos que realiza el gobierno para que nuestros infantes tengan una mejor calidad de vida, nos motivamos a realizar esta investigación, previo consentimiento de padres, alumnos y maestros de la referida escuela primaria, perteneciente al Consejo Popular El Carmelo, en el municipio Plaza de la Revolución.
Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo y transversal de los
alumnos caracterizados con factores de riesgo, así como de sus familias,
durante el curso escolar 2000-2001 en la Escuela Primaria "Patria Nueva",
del Consejo Popular El Carmelo, en el Vedado, municipio Plaza de la Revolución.
El universo quedó constituido por los 165 alumnos de dicha escuela y
la muestra por 20 alumnos caracterizados por sus maestras con factores de riesgo.
Se realizaron 9 grupos focales integrados de la forma siguiente:
Se aplicó la técnica cualitativa de grupos focales por constituir un método idóneo para obtener información acerca de los conocimientos, actitudes, y prácticas sobre un tema determinado en una población en cuestión. Igualmente, se visitaron las viviendas de los niños objeto de nuestra investigación para la aplicación de un pequeño cuestionario validado a criterio de jueces, el cual nos fue de gran utilidad en la determinación del nivel socioeconómico y sociocultural, así como la observación en compañía de la subdirectora de la escuela para unificar criterios.
Al analizar nuestros resultados vemos cómo todos los niños estudiados
identifican el maltrato físico como única expresión de
maltrato infantil. El grupo control no se comporta así, pues fueron capaces
de reconocer además del físico, el psicológico y el emocional.
En la bibliografía consultada no encontramos ningún estudio que
se refiera a este acápite.
Investigando qué actitud asumen los padres ante sus indisciplinas, el
grupo estudio respondió con expresiones que pusieron en evidencia la
presencia de maltrato físico y psicológico en los grupos 1 y 2,
así como maltrato físico, psicológico y emocional en el
grupo 3. En el grupo control no hubo manifestaciones de maltrato por parte de
sus padres. Nosotros consideramos que la presencia de los diferentes tipos de
maltratos guardan relación con la severidad de la indisciplina cometida.
Estudios similares dan fe de nuestros hallazgos como los de Gustavo A.
y otros, quien demostró que los padres que estuvieron expuestos a algún
tipo de peligro en su infancia emplean castigos físicos con sus hijos
en la actualidad (Martínez Gómez C. Temas de las reuniones mensuales
de psiquiatría infantojuvenil. Hospital "Pedro Borrás",
1999.).16-18
Ante las indisciplinas cometidas por sus hijos todos los padres del grupo estudio
maltratan según la severidad de la indisciplina, y todos afirmaron hacerlo,
ya sea física, psicológica, o emocionalmente. En nuestro estudio
encontramos que los padres del grupo 1 fueron los más maltratados en
su niñez, por lo tanto, aplican esa misma medida con sus hijos. Sin embargo,
los padres de los grupos 2 y 3 aprendieron otro tipo de medidas disciplinarias,
por lo que utilizan más el maltrato psicológico. En el grupo control,
el maltrato hacia sus hijos no se evidenció en ninguna de sus formas,
y estos resultados son similares a los encontrados por otros autores como Gustavo
A y otros en su trabajo "Maltrato infantil y violencia intrafamiliar:
estudio realizado con padres de niños preescolares." México,
1997.16
Al analizar qué padres fueron maltratados en su niñez encontramos
que en el grupo estudio todos lo sufrieron, ya sea física, psicológica,
o emocionalmente. En cambio, en el grupo control el maltrato infantil no estuvo
presente en la niñez de ninguno, resultados similares a los hallados
por Gustavo A. y otros.19,20
Se hicieron varios planteamientos para ver cómo se puede solucionar
este problema, como pudiera ser mejorando las relaciones padres/hijos, teniendo
la debida paciencia con ellos, dedicarles su tiempo, proporcionarles paseos
agradables, amándolos, estableciendo patrones adecuados y muchas iniciativas
más; pero por unanimidad todos plantearon la erradicación del
estrés, lo que hallamos muy adecuado, pues de acuerdo con la vida moderna,
estamos todos muy tensionados, y de forma consciente o inconsciente descargamos
contra nuestros hijos. Autores como Santana T., hacen referencia a este
tratamiento.16
Al indagar con los maestros cómo detectan en sus alumnos la presencia
del maltrato en el hogar, se refirieron a varias características como
la intranquilidad, la falta de atención, las dificultades en el aprendizaje,
la timidez, la búsqueda de afecto, el hurto, etc.; pero entre todas estas
características prevaleció como denominador común la violencia,
pues todas las maestras sin excepción indicaron este síntoma.
Llama la atención que las situaciones que presentan estos niños
en sus casas son matizadas por la agresividad, o divorcios mal manejados, y
algo curioso fue la presencia de niños cuyos padres los obligan a realizar
prácticas religiosas. En el grupo control no existen estas dificultades.
Estos mismos resultados se ven en trabajos de autores como Muñiz Ferrer
y Santana T. 16,19
El nivel socioeconómico se comportó de la manera siguiente: en
el grupo estudio 3, las familias tienen un nivel bajo, lo que representa el
15 % del total; 6 familias son promedio para un 30 % y 11 fueron consideradas
con un nivel alto, lo que representa el 55 % del total. Aquí puede apreciarse
una prevalencia del nivel socioeconómico alto, situación que no
coincide con los estudios realizados por otros autores.21
Este comportamiento tal vez se deba a que en nuestro país tenemos dificultades
económicas, pero no la pobreza extrema que se aprecia en los países
del Tercer Mundo. Para respaldar nuestro criterio, nos podemos referir a las
palabras de Carlos Lage en su discurso pronunciado en la Asamblea General
de las Naciones Unidas: "La historia comprobará que la dignidad
de un pueblo es más poderosa que toda la fuerza de un imperio. Doscientos
millones de niños hay en la calle. Ninguno de ellos es cubano. Cien millones
de niños menores de 13 años están obligados a trabajar para vivir. Ninguno de
ellos es cubano". (Lage C. Discurso pronunciado en la Asamblea General
de las Naciones Unidas. Granma. Cuba. No. 228: 4-5, 14 de noviembre de 1996).
En el grupo control las 6 familias visitadas tienen un nivel socioeconómico
alto.
En cuanto al nivel sociocultural, tenemos que de un total de 20 familias en
el grupo estudio, 6 tienen un nivel sociocultural bajo para un 30 %, 7 fueron
consideradas promedio para un 35 %, y las 7 restantes tienen un nivel sociocultural
alto lo que representa el 35 % del total. Aquí podemos apreciar cómo
no hay un predominio de determinado nivel cultural. En la literatura revisada
encontramos varios autores que se refieren al nivel sociocultural como factor
a tener en cuenta para que se desarrolle el maltrato infantil, pero no consideran
sus diferentes niveles; por ejemplo, la Declaración Médica Mundial18,21
plantea que la definición de maltrato del niño varía de
una cultura a otra. Desafortunadamente los razonamientos culturales por la conducta
dañina hacia los niños pueden ser aceptados, con demasiada ligereza,
como prueba de que el tratamiento conferido a los niños no es abusivo
ni dañino.
Barreto P. L., plantea que las raíces históricas, culturales y sociales constituyen un reto a vencer al enfrentar el maltrato infantil. Almenares Aleaga y otros15 consideran que los diferentes grados, niveles, y concepciones de la violencia están en correspondencia con los valores, normas y creencias de cada país, época y clase social. Xavier de Souza refiere, por su parte, que el factor cultural se convierte en una fuerte influencia en la causalidad del maltrato por negligencia.
Como se puede apreciar, todos ellos se refieren al factor cultural como una de las condicionantes para que se produzca el maltrato infantil. Por nuestra parte consideramos que este efectivamente tiene una fuerte base sociocultural, como quedó demostrado en nuestra investigación, pero discrepamos en cuanto a la idea de que solo en las clases sociales con más bajo nivel cultural se produce el maltrato infantil, ya que pudimos constatar que esto puede aparecer en todos los niveles socioculturales con similares patrones. En el grupo control las 6 familias visitadas tienen un nivel sociocultural alto.
Después de analizar los resultados obtenidos podemos concluir que tanto
en el grupo estudio, como en el control, predominó el nivel socioeconómico
alto. Desde el punto de vista sociocultural encontramos que no existió
diferencia alguna en el grupo estudio, mientras, que en el grupo control predominó
el nivel alto.
Quedó demostrado también que los padres del grupo estudio fueron
maltratados en su niñez y los padres del grupo control no. Igualmente,
los niños del primer grupo identifican el maltrato físico como
única expresión de maltrato infantil, mientras que el segundo
reconoce las formas restantes.
Los padres del grupo estudio identifican el maltrato físico, psicológico
y emocional, y el grupo control reconoce todas las formas de maltrato infantil.
Igualmente, las maestras las reconocen todas, excepto el maltrato sexual.
Es evidente que el grupo estudio es maltratado por sus maestras de forma física y psicológica, mientras que en el grupo control no aparece ninguna forma de maltrato. Los padres del grupo estudio maltratan de manera física, psicológica y emocional, mientras que los padres del grupo control no maltratan a sus hijos.
Capacitar al equipo de Atención Primaria de Salud, para que las familias
que castigan a sus hijos frecuentemente aprendan técnicas como la disciplina
positiva y las conductas del desarrollo infantil para el control no aversivo
del niño.
Este trabajo puede derivar estudios posteriores con el fin de determinar cómo se comporta este problema en la comunidad, para así prevenir y promover estilos de vida más saludables que garanticen una mejor calidad de vida a nuestra población infantil.
With the objective of determining the situation of child abuse and particularly identifying those children that might be subjected to abuse, a retrospective cross-sectional and descriptive study was made on students characterized by risk factors and their relatives during the school year 2000-2001 in the elementary school "Patria Nueva" located in Vedado neighborhood. The study determined the socio-economic and socio-cultural levels of the families included in our research and additionally it identified the members of the family that suffered child abuse in their childhood. The research methodology applied was the qualitative technique of focal groups because it represented a suitable method to obtain information about pieces of knowledge, attitudes and practices in a specific topic or in a particular population. We achieved results and arrived at the conclusions that neither the socio-cultural nor the socio-economic levels are determining factors for child abuse, but instead the learning acquired by the parents in their childhood is, and also that these parents are not fully aware of the fact that they ill-treat their children.
Subject headings: CHILD ABUSE; FAMILY; SOCIAL CLASS; DOMESTIC VIOLENCE; SOCIAL PROBLEMS.
Recibido: 14 de febrero de 2002. Aprobado: 12 de febrero de 2003.
Dra. María Elena Francia Reyes. Calle 20 No. 111 entre 11 y 13,
El Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Especialista
de I Grado en Psiquiatría Infantojuvenil. Máster en Ciencias en
Psiquiatría Social.