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Rev Cubana Med Gen Integr 2003;19(2)


Editorial

La energía piramidal y su presencia en la medicina cubana

Laureano Orbera Hernández1 y Ulises Sosa Salinas2

Los efectos biológicos que tienen lugar bajo las pirámides fueron descritos en los últimos tiempos por el científico francés A. Bovis, quien después de visitar la Gran Pirámide de Keops, pudo observar que en la Cámara del Rey, y a pesar de la humedad reinante en el lugar, los cadáveres de los animales muertos no se descomponían y se mantenían momificados.

Bovis utilizó el péndulo para realizar estudios de la energía existente en el interior de la pirámide, estudió las proporciones que existían entre los lados de esta estructura, y descubrió que los egipcios tenían un gran conocimiento de los fenómenos que allí sucedían.

Cuando regresó a Francia, Bovis construyó una réplica de la Pirámide de Keops de unos 75 cm de altura, la orientó con una cara en dirección al norte, y a una altura de un tercio de la altura de la pirámide desde la tierra colocó el cadáver de un gato colgado desde el vértice de la pirámide y notó que este también se momificó. Repitió el mismo experimento con otras materias de fácil descomposición y estas se deshidrataron.

A estas experiencias siguieron las de Karel Drbal en 1970, cuando realizó estudios de la energía que se genera en el interior de la pirámide. Según Drbal hay 2 factores que entran en juego en el interior de la pirámide: 1) una deshidratación rápida, y 2) una acción sobre la estructura microscópica de la materia, que elimina el efecto de fatiga del metal. Este experimento lo realizó colocando una cuchilla de afeitar bajo la pirámide.

Como resultado de sus experimentos, Drbal plantea que toda la materia viva, incluyendo al hombre, está sometida a una energía biocósmica, y la pirámide sirve para enfocar esa energía.

A finales de 1978 comienzan a aparecer en Cuba documentos relacionados con la Energía Piramidal aplicada a la medicina; uno de estos documentos fue el libro "El Poder Mágico de las Pirámides", Vol. 2, de los autores Emilio Salas y Román Cano. En la década del 80 en el país se comenzaron a recibir cada vez mayor cantidad de artículos y libros de esta temática y sus usos en la medicina, la psicología y la farmacología.

Ya en la década de los 90 las experiencias médicas con la aplicación de la Energía Piramidal cobran más auge en Cuba; y uno de los pioneros en su aplicación fue el doctor Ulises Sosa Salinas, profesor, máster e investigador del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey.

Es un eminente ortopédico, autor de varios libros y artículos relacionados con la Energía Piramidal, y ha sido el que mayores logros ha tenido en la aplicación de esta técnica en la medicina, con más de 4 000 pacientes atendidos con resultados satisfactorios.

Hoy en día un amplio grupo de médicos en importantes centros asistenciales de las Ciencias Médicas en Cuba, aplican la técnica piramidal con mayor profundidad y rigor; como por ejemplo, en la Clínica de Medicina Natural y Tradicional del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey "Carlos J. Finlay", fundamentalmente en las afecciones del sistema osteomioarticular (SOMA). Afecciones como el dedo resorte, el síndrome del túnel carpiano, la enfermedad de Querrian y otras que requerían intervención quirúrgica, fueron resueltas aplicando la Energía Piramidal.

La Energía Piramidal es aplicada con éxito en otras dolencias como el asma, la hipertensión y todo tipo de afecciones del SOMA. Además, tiene acciones analgésicas, bacteriostáticas, miorrelajantes, sedantes, antiinflamatorias y otras más para combatir males como la depresión, la ansiedad, la escabiosis, los herpes simples, las úlceras duodénicas pépticas varicosas, el agotamiento, el cansancio, las migrañas, la cervicitis, la gastritis, la artrosis, la gastritis y otras.

Los doctores Meneleo Montenegro Díaz, Lázara Perdomo e Ismar Hernández, desarrollaron un producto denominado crema piramidal que aplicaron a pacientes con alopecia arcata y obtuvieron buenos resultados.

En 1996 la Energía Piramidal se implantó en 4 clínicas estomatológicas de Matanzas, y también fue utilizada el agua piramidal como antiséptico y antiinflamatorio. La doctora María A. Ruiz, de la ciudad de Cárdenas, utilizó el agua piramidal además contra la gingivitis, exposición pulpar e hiperestesia.

En la Ciudad de La Habana la doctora María Isabel Mestre aplicó la Energía Piramidal en la recuperación de las fresas de aerotor que habían perdido el filo. Se pueden citar también al doctor Dionisio Brook y el técnico Arnoldo Cobo del Policlínico "Antonio Guiteras", de la Habana Vieja, que a finales de los 90 obtuvieron excelentes resultados en la cura de pacientes mediante la aplicación de esta técnica.

En los últimos años la aplicación terapéutica de esta energía ha tomado un auge extraordinario, y muchos especialistas la aplican en diferentes tratamientos y en una amplia gama de procedimientos físicos, químicos, bioquímicos y farmacológicos. Esto se demostró en el 5to. Taller sobre Estudios Piramidales organizado por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, sección de base del Centro Nacional de Termalismo del MINSAP y el grupo gestor de Energía Piramidal de Cárdenas. El evento se desarrolló en el Centro de Convenciones Plaza América, de Varadero, Matanzas.

Recibido: 2 de mayo de 2003. Aprobado: 8 de mayo de 2003.
Dr. Laureano Orbera Hernández. Calzada de San Miguel # 3414 apto 5 entre Artola y Pasaje Rico, municipio San Miguel del Padrón, Ciudad de La Habana, Cuba. E-mail: termalis@infomed.sld.cu

1 Especialista en Medicina Tradicional. Profesor e Investigador de la Universidad de La Habana.
2 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Máster en Medicina Natural y Tradicional
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