Laureano
Orbera Hernández1 y Ulises Sosa Salinas2
Los efectos biológicos que tienen lugar bajo las pirámides
fueron descritos en los últimos tiempos por el científico francés
A. Bovis, quien después de visitar la Gran Pirámide de Keops,
pudo observar que en la Cámara del Rey, y a pesar de la humedad reinante
en el lugar, los cadáveres de los animales muertos no se descomponían
y se mantenían momificados.
Bovis utilizó el
péndulo para realizar estudios de la energía existente en el interior
de la pirámide, estudió las proporciones que existían entre
los lados de esta estructura, y descubrió que los egipcios tenían
un gran conocimiento de los fenómenos que allí sucedían.
Cuando regresó a Francia, Bovis construyó una réplica
de la Pirámide de Keops de unos 75 cm de altura, la orientó con
una cara en dirección al norte, y a una altura de un tercio de la altura
de la pirámide desde la tierra colocó el cadáver de un gato
colgado desde el vértice de la pirámide y notó que este también
se momificó. Repitió el mismo experimento con otras materias de
fácil descomposición y estas se deshidrataron.
A estas
experiencias siguieron las de Karel Drbal en 1970, cuando realizó
estudios de la energía que se genera en el interior de la pirámide.
Según Drbal hay 2 factores que entran en juego en el interior de
la pirámide: 1) una deshidratación rápida, y 2) una acción
sobre la estructura microscópica de la materia, que elimina el efecto de
fatiga del metal. Este experimento lo realizó colocando una cuchilla de
afeitar bajo la pirámide.
Como resultado de sus experimentos,
Drbal plantea que toda la materia viva, incluyendo al hombre, está
sometida a una energía biocósmica, y la pirámide sirve para
enfocar esa energía.
A finales de 1978 comienzan a aparecer
en Cuba documentos relacionados con la Energía Piramidal aplicada a la
medicina; uno de estos documentos fue el libro "El Poder Mágico de
las Pirámides", Vol. 2, de los autores Emilio Salas y Román
Cano. En la década del 80 en el país se comenzaron a recibir
cada vez mayor cantidad de artículos y libros de esta temática y
sus usos en la medicina, la psicología y la farmacología.
Ya
en la década de los 90 las experiencias médicas con la aplicación
de la Energía Piramidal cobran más auge en Cuba; y uno de los pioneros
en su aplicación fue el doctor Ulises Sosa Salinas, profesor, máster
e investigador del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey.
Es un eminente ortopédico, autor de varios libros y artículos
relacionados con la Energía Piramidal, y ha sido el que mayores logros
ha tenido en la aplicación de esta técnica en la medicina, con más
de 4 000 pacientes atendidos con resultados satisfactorios.
Hoy en
día un amplio grupo de médicos en importantes centros asistenciales
de las Ciencias Médicas en Cuba, aplican la técnica piramidal con
mayor profundidad y rigor; como por ejemplo, en la Clínica de Medicina
Natural y Tradicional del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey
"Carlos J. Finlay", fundamentalmente en las afecciones del sistema osteomioarticular
(SOMA). Afecciones como el dedo resorte, el síndrome del túnel carpiano,
la enfermedad de Querrian y otras que requerían intervención quirúrgica,
fueron resueltas aplicando la Energía Piramidal.
La Energía
Piramidal es aplicada con éxito en otras dolencias como el asma, la hipertensión
y todo tipo de afecciones del SOMA. Además, tiene acciones analgésicas,
bacteriostáticas, miorrelajantes, sedantes, antiinflamatorias y otras más
para combatir males como la depresión, la ansiedad, la escabiosis, los
herpes simples, las úlceras duodénicas pépticas varicosas,
el agotamiento, el cansancio, las migrañas, la cervicitis, la gastritis,
la artrosis, la gastritis y otras.
Los doctores Meneleo Montenegro Díaz, Lázara Perdomo e Ismar Hernández, desarrollaron un producto denominado crema piramidal que aplicaron a pacientes con alopecia arcata y obtuvieron buenos resultados.
En 1996 la Energía Piramidal se implantó en 4 clínicas estomatológicas de Matanzas, y también fue utilizada el agua piramidal como antiséptico y antiinflamatorio. La doctora María A. Ruiz, de la ciudad de Cárdenas, utilizó el agua piramidal además contra la gingivitis, exposición pulpar e hiperestesia.
En la Ciudad de La Habana la doctora María Isabel Mestre aplicó la Energía Piramidal en la recuperación de las fresas de aerotor que habían perdido el filo. Se pueden citar también al doctor Dionisio Brook y el técnico Arnoldo Cobo del Policlínico "Antonio Guiteras", de la Habana Vieja, que a finales de los 90 obtuvieron excelentes resultados en la cura de pacientes mediante la aplicación de esta técnica.
En los últimos años la aplicación terapéutica de esta energía ha tomado un auge extraordinario, y muchos especialistas la aplican en diferentes tratamientos y en una amplia gama de procedimientos físicos, químicos, bioquímicos y farmacológicos. Esto se demostró en el 5to. Taller sobre Estudios Piramidales organizado por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, sección de base del Centro Nacional de Termalismo del MINSAP y el grupo gestor de Energía Piramidal de Cárdenas. El evento se desarrolló en el Centro de Convenciones Plaza América, de Varadero, Matanzas.
Recibido:
2 de mayo de 2003. Aprobado: 8 de mayo de 2003.
Dr. Laureano Orbera
Hernández. Calzada de San Miguel # 3414 apto 5 entre Artola y Pasaje
Rico, municipio San Miguel del Padrón, Ciudad de La Habana, Cuba. E-mail:
termalis@infomed.sld.cu
1
Especialista en Medicina Tradicional. Profesor e Investigador de la Universidad
de La Habana.
2 Especialista de II
Grado en Ortopedia y Traumatología. Máster en Medicina Natural y
Tradicional.