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Rev Cubana Med Gen Integr 2007;23(1)

Cartas al director

Vigilancia de eventos adversos a la vacunación: experiencia cubana en la atención primaria de salud

Belkys Galindo Santana1 y Denis Berdasquera Corcho2

Estimada Directora:

Por todos es conocido que no ha habido en la historia de la salud pública una intervención que haya tenido un efecto tan potente en la reducción de la mortalidad como la aplicada mediante los programas de vacunación, considerados como uno de los avances médicos de mayor éxito.1-4

En Cuba se implementa en 1962 el Programa Nacional de Inmunización en el Sistema de Salud Pública, y se inició ese mismo año la primera campaña de vacunación contra la poliomielitis, la difteria, el tétanos y la tos ferina. Desde entonces se han alcanzado en el país importantes logros en el control de las enfermedades inmunoprevenibles, evidenciadas por una marcada disminución de su mortalidad y morbilidad. Tal es así, que la poliomielitis fue eliminada en 1962, la difteria en 1979, el sarampión en 1993, la tos ferina en 1994, la rubéola y la parotiditis en 1995, el tétanos neonatal en 1972, y el síndrome de rubéola congénita y la meningitis posparotiditis en 1989 (Evaluación internacional del programa de inmunizaciones de Cuba. La Habana: OPS/MINSAP; 2004:5) y (Programa Nacional de Inmunización. La Habana: MINSAP; 2004:7).

Es indiscutible que actualmente las vacunas son más confiables que hace 40 años y continuamente se mejora su seguridad y eficacia.1 A pesar de esto, no está exento el riesgo de que ocurran eventos adversos, que varían desde reacciones locales, hasta reacciones graves, que pueden originar invalidez, daño cerebral transitorio o permanente, e incluso la muerte. En algunos casos estos eventos son causados por las vacunas, en otros, son el resultado de algún error en su administración, y en la mayoría de los casos, no existe ninguna relación con ellas (Galindo B. Sistema de vigilancia de reacciones adversas a consecutivas a la inmunización. La Habana: IPK; 1996:6) y (Consejo Nacional de Vacunación. Eventos temporalmente asociados a la vacunación. Manual de procedimientos técnicos. La Habana: MINSAP; 2002:13).

La familiarización de los trabajadores de la Atención Primaria de Salud (APS), Médico y Enfermera de Familia, con los aspectos relacionados con la vacunación es de gran importancia, sobre todo, en relación con el conocimiento de los eventos adversos que se presentan después de aplicada cada vacuna, para responder cualquier inquietud de la población. Ello requiere de una sincera y franca comunicación, pues el programa de inmunización cubano tiene como objetivo fundamental garantizar la protección de la persona vacunada y mantener la confianza, permitiendo conservar así su integridad.

La implementación del sistema de vigilancia de eventos adversos a la vacunación, comenzó su ejecución y generalización en Cuba en 1999, al contar con un potencial médico debidamente capacitado para realizarlo; y, aunque las enfermedades prevenibles por vacunas no constituyen un problema de salud a nivel nacional, era preciso conocer la real magnitud y trascendencia de los eventos adversos, cumplir un requisito exigido por el Centro de Control de la Calidad de los Medicamentos (CECMED), apoyar a las industrias productoras de vacunas en los estudios poscomercialización para demostrar su inocuidad después del licenciamiento, y de esta forma contribuir a la seguridad y protección de la familia.

El sistema de vigilancia de eventos adversos a la vacunación implantado por primera vez en Cuba, ha permitido conocer el impacto que ha tenido desde el punto de vista social y científico, con resultados importantes que han contribuido al conocimiento y toma de decisiones por parte del Ministerio de Salud Pública. Así mismo, ha permitido la identificación rápida y la investigación oportuna ante la aparición de eventos adversos graves. El Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” fue designado para desarrollar el análisis de la vigilancia y el informe de resultados, enviándolos de forma periódica al CECMED y a la gerencia nacional del programa de vacunación.

En la evaluación internacional del programa de inmunización realizado en diciembre de 2004 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se planteó por los evaluadores internacionales que este sistema era universal, sensible y activo, y que se debía realizar desde el consultorio del Médico de Familia, sugiriendo fomentar el intercambio de la experiencia cubana entre los países de la región.5 El Médico de Familia constituye, sin dudas, el principal ejecutor de la vigilancia de los eventos adversos a la vacunación, y su conocimiento del tema es importante, puesto que se trata de un aspecto muy sensible, por el riesgo de crear un efecto negativo y provocar un antagonismo en la comunidad.

Es importante conocer que la mayoría de las vacunas son administradas a un niño pequeño al mismo tiempo en que muchos otros sucesos pueden ocurrir (tos, trastornos del desarrollo, disminución de la capacidad auditiva, etc.), interpretándose como causales, aunque en muchos de estos casos es difícil determinar su verdadera causa. El enfoque educativo está relacionado con las orientaciones que el Médico de Familia debe brindar a la familia sobre la vacuna que se le va a aplicar al niño, y cuáles serán sus beneficios o los posibles riesgos que pudieran presentarse. Por tanto, en el consultorio deben cumplirse una serie de funciones básicas:

Cuando un niño es vacunado debe permanecer en observación en el vacunatorio al menos 30 min para evitar la posibilidad de ocurrencia de algún evento grave, por ejemplo, la anafilaxia.

Consideraciones finales

Después de siete años de implementado el sistema en Cuba, se ha demostrado que el personal de la APS ha jugado un papel primordial en esta tarea, brindando una respuesta rápida y apropiada a dichos eventos, evitando de esta forma opiniones negativas que puedan influir sobre la salud de la comunidad. Es de reconocer el trabajo de estos profesionales que esmeradamente han laborado en la identificación de los eventos adversos, y han hecho posible con su notificación, que hoy en día el sistema de salud pública cubano cuente con estadísticas confiables que permiten trazar estrategias de trabajo a corto y largo plazo.

Agradecimientos

Nuestro especial agradecimiento a Damarys Concepción Díaz, programadora de sistemas y técnica en ciencias computacionales, por su inestimable ayuda en la realización de la presente comunicación.

Referencias bibliogrÁficas

  1. Howson CP. Adverse events following pertussis and rubella vaccines. Summary of a report of the Institute of Medicine. JAMA. 1992(267):392-6.
  2. OPS/OMS. Vacunación segura ¿Cómo enfrentar los eventos supuestamente atribuidos a la vacunación o inmunización?, Washington, DC; 2002(1):5.
  3. Public Health- Seattle and King County. Informes sobre vacunas infantil. Ginebra: OMS. 2001(2):5.
  4. Vaccine side effects, adverse reactions, contraindications and precautions. CDC,MMWR,1996(45):12.
  5. OPS. División de vacunas e inmunización. Grupo técnico sobre enfermedades prevenibles por vacunación. XV Reunión. Washington DC, EUA. 2002(2):66.

Recibido: 24 de noviembre de 2006.    Aprobado: 4 de diciembre de 2006.
Dra. Belkys Galindo Santana. Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”. Autopista Novia del Mediodía, km 6 ½ municipio Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. E. mail: bgalindo@ipk.sld.cu

1Especialista de I Grado en Medicina General Integral y de II Grado en Epidemiología. Máster en Epidemiología. Investigadora Agregada. Profesora Instructora del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”.
2Especialista de II Grado en Higiene y Epidemiología. Profesor Asistente e Investigador Agregado del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”.

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