TRABAJOS ORIGINALES

Proceso editorial de la Revista Cubana de Medicina General Integral, años 2002 y 2006

 

Editorial process of the Revista Cubana de Medicina General Integral, years 2002 and 2006

 

 

Bárbara de la Caridad Benítez MaqueiraI; María del Carmen Pría BarrosII; Francisco Raúl Rojas OchoaIII; Mercedes Barroso GutiérrezIV

IEspecialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Atención Primaria de Salud. Policlínico Universitario "José Manuel Seguí", Güira de Melena, La Habana, Cuba.
IIDoctora en Ciencias. Especialista de II Grado de Bioestadística. Profesora Auxiliar de la ENSAP. La Habana, Cuba.
IIIDoctor en Ciencias. Especialista en Administración de Salud. Profesor Consultante de la ENSAP. La Habana, Cuba.
IVEspecialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Longevidad Satisfactoria. Asistente del Policlínico Universitario "José Manuel Seguí", Güira de Melena, La Habana, Cuba.

 

 


RESUMEN

La Revista Cubana de Medicina General Integral experimentó cambios no deseados, debido al deterioro de la calidad de los artículos que se recibían para su publicación y la no homogeneidad del proceso de arbitraje, lo que motivó la necesidad de evaluar algunos parámetros de su calidad. Se realizó un estudio observacional descriptivo y retrospectivo a los volúmenes 18 y 22 de la publicación en los años 2002 y 2006. Se evaluaron aspectos del proceso editorial. Existe un elevado porcentaje de artículos aprobados y un número considerable de artículos publicados en los años estudiados. El comité editorial y asesor tiene un tamaño y composición adecuados, pero se observó un promedio elevado de días para la aceptación de los artículos. Predominaron los originales, seguidos por los de revisión y las investigaciones descriptivas en ambos años. Se observó un promedio de 3 autores por artículo, y la mayoría eran médicos especialistas de II grado, con categoría docente de Asistente y Auxiliar. La disminución del tiempo de aceptación de los trabajos para su publicación, el aumento en la calidad del arbitraje, y el mejor funcionamiento del comité editorial, han permitido mejorar el proceso editorial de la revista. Los autores que predominan son los médicos especialistas.

Palabras clave: Revista cubana de medicina general integral, artículos, autores.


ABSTRACT

The Revista Cubana de Medicina General Integral experienced undesired changes due to the deterioration of the quality of the articles received for publication and to the non-homogeneity of the peer-review process, which led to the need of evaluating some of its quality parameters. An observational, descriptive and retrospective study of the volumes 18 and 22 of the publication in the years 2002 and 2006 was carried out. Some aspects of the editorial process were evaluated. There was a high percentage of approved articles and a considerable number of published articles during the studied years. The editorial and advisor committee had an adequate size and composition, but an elevated average of days for the approval of articles was observed. Original articles predominated, followed by review articles and descriptive researches in both years. It was observed an average of 3 authors per author. Most of them were 2nd degree specialists with teaching rank of Associate and Assistant. The reduction of the time for the approval of articles for their publication, the increase of the quality of peer-review, and the better work of the editorial committee have allowed to improve the editorial process of the journal. The prevailing authors were the specialists.

Key words: Revista Cubana de Medicina General Integral, articles, authors.


 

 

INTRODUCCIÓN

Las exigencias del mundo actual han generado cambios en las concepciones de las diferentes esferas de la sociedad. La actividad científico-médica no escapa de este fenómeno, pues el conocimiento generado por los investigadores de esta rama se ha convertido también en un recurso indispensable para propiciar el desarrollo de cualquier nación. Dentro de este contexto se incluye, por supuesto, la evolución cualitativamente superior de las publicaciones científicas, que son, en definitiva, las que posibilitan el intercambio de los resultados y de las experiencias entre especialistas, instituciones y países.1

Las primeras publicaciones científicas fueron cartas personales entre los científicos, libros y publicaciones periódicas, como anuarios o revistas, mientras que, actualmente, la herramienta más avanzada es internet, que nació como un mecanismo para comunicar las diferentes fases de las investigaciones entre científicos localizados en distintas partes del mundo. También se utilizan, si el hallazgo es de gran trascendencia o actualidad, los medios de comunicación de masas y las ruedas de prensa, aunque se considera poco respetable científicamente hacerlo antes de haberlo comunicado a la comunidad científica.2

Para mejorar la calidad de los artículos recibidos en una revista científica, es necesario tener un proceso de evaluación, tanto de la estructura del artículo presentado como de su redacción, y lo que es más importante aún, su calidad científica. Esto se estableció en 1978 en una reunión de los editores de las principales revistas biomédicas, con el fin de uniformizar los requisitos solicitados a los manuscritos enviados a las revistas. Su última edición fue elaborada en 1997, revisada en 2001 y en años posteriores.3

Al año de creada la especialidad surge la Revista Cubana de Medicina General Integral (MGI). Fundada desde 1985 está encaminada a satisfacer las necesidades de información de los profesionales y técnicos de la salud dedicados a la atención primaria. Desde su inicio publica artículos originales basados en la experiencia del Médico y la Enfermera de la Familia y de otros profesionales de la salud, trabajos de revisión de variados temas, trabajos de actualidad con respecto a la técnica médica, la farmacología, los medicamentos y la estadística médica, resúmenes de artículos de la literatura médica mundial, y otros temas de interés que sirven para el mejor desarrollo y actualización de los profesionales en sus respectivos escenarios de trabajo. La frecuencia de salida de la revista fue, en principio, trimestral hasta 2001, entre 2002 y 2006 bimensual, y a partir de 2007 aparece nuevamente con una frecuencia trimestral. Esta publicación está indexada en Ulrich's, SciELO, LILACS  e Index Medicus Latinoamericano (IMLA), con formato impreso de 16,5 x 23,5 cm y 104 páginas, con una circulación de 8 000 ejemplares, aunque no se imprime desde 2003, así como formato electrónico en HTML y PDF.

La Revista Cubana de MGI ha experimentado cambios no deseados, debido, fundamentalmente, a la no homogeneidad del proceso de arbitraje, lo que motivó la necesidad de evaluar algunos indicadores de su calidad. El objetivo general trazado fue evaluar algunos parámetros de calidad de la Revista Cubana de Medicina General Integral en los años 2002 y 2006; y como objetivos específicos, evaluar algunos aspectos del proceso editorial de la Revista Cubana de Medicina General Integral en los años estudiados, así como describir las características de los números de la revista y de los autores que publicaron en los años estudiados.

 

MÉTODOS

Se realizó un estudio observacional descriptivo, con corte retrospectivo, para evaluar algunos parámetros de calidad de la Revista Cubana de MGI en los años 2002 y 2006, pertenecientes al quinquenio 2002-2006, para evaluar el año inicial y final de ese quinquenio, y así determinar si existían diferencias en relación con las principales características a evaluar en el período.

El universo de estudio estuvo constituido por los 10 números de los años seleccionados, comprendidos en los volúmenes 18 y 22.

Para darle salida a los objetivos se realizó una revisión bibliográfica, documental y consultas a expertos para actualizar los conocimientos sobre el tema. Se realizó, igualmente, una revisión de los volúmenes 18 y 22 de la Revista Cubana de MGI. Para alcanzar el primer objetivo se revisaron los documentos oficiales de la revista y se obtuvo la información relacionada con la cantidad de artículos recibidos, los rechazados, los aceptados, la cantidad de árbitros por artículos, el número de artículos publicados, y las reuniones realizadas por el comité editorial, entre otros aspectos.

Una vez obtenida la información se creó una base de datos, para lo cual se utilizó el programa Excel. Se utilizaron como medidas de resumen para las variables cualitativas los porcentajes y números absolutos, mientras que para las variables cuantitativas se utilizaron los promedios. La información se procesó mediante el programa SPSS versión 12.5. Los resultados se presentaron en tablas.

 

RESULTADOS

En la tabla 1 se pueden apreciar los indicadores del proceso editorial. El número de trabajos sometidos a evaluación durante el año 2002 fue de 115 artículos, de ellos fueron aceptados el 81,7 % y rechazados el 18,3 % restante, mientras que en el año 2006 se evaluaron 108 artículos, de los que se aceptó el 93,5 % y se rechazó solamente el 6,5 %. En 2006 el promedio de árbitros por artículos fue de 2, mientras que en el año 2002 fue solamente de 1 árbitro, aspecto este muy desfavorable que conspira contra la calidad de los artículos que se publican en la revista.

En relación con el número de artículos publicados se apreció que decreció la cantidad de ellos en el año 2006, solo 77, a diferencia de los 97 publicados en 2002, disminución que se corresponde con el recorte de números en el año 2006 (4 solamente) a diferencia de 2002, año en que se editaron un total de 6. En la conformación de los números en el año 2002 hubo un promedio de 16 artículos, mientras que en 2006 hubo un promedio de 19 por número, lo cual pudo estar relacionado con la cantidad de páginas por cada uno de los trabajos.

Las reuniones editoriales se comportaron de la misma manera en los 2 años evaluados: fueron 6 reuniones anuales, que según los requisitos establecidos, correspondieron cada una de ellas al número de ediciones de la revista o a necesidades sentidas del comité editorial.

Los resultados de los recursos humanos involucrados en el proceso editorial se muestran en la tabla 2, donde no existen grandes cambios, excepto en el números de autores, que en el año 2002 fue un total de 164 y en el 2006 de 179. El número de autores fue mayor en el 2006, y se observó en nuestro estudio mayor calidad de los artículos publicados.

El total y tipos de artículos publicados se muestra en la tabla 3, donde puede evidenciarse que en el año 2002 la revista publicó un total de 97 artículos y en el otro 77. Predominaron en ambos años los trabajos originales, seguidos de los de revisión. Los artículos de Resumed ocuparon el tercer lugar por su frecuencia. El resto de los tipos de artículos presentó un comportamiento similar en ambos años, con excepción de las páginas culturales y la comunicación breve, que solo estuvieron presentes en el año 2002.

Los días promedio para la aceptación de artículos aprobados, según tipo de artículos, evidencia que en el año 2006 hubo menos días entre la aceptación y aprobación para publicación de todos los tipos de artículos, y dentro de ellos, los editoriales y los de experiencia médica tuvieron la menor demora, con 7 días promedio, seguidos por los artículos de revisión con 12,6 días. En el año 2002, en cambio, la aceptación se demoró un mayor promedio de días, con los artículos culturales como los que más se tardaron, seguidos de los trabajos originales con 400 y 237,3 días respectivamente. Los que menos demoras presentaron fueron los editoriales con 23,1 días.

La tabla 4 presenta los tipos de artículos publicados en la revista en los años estudiados. Los estudios descriptivos se presentaron en el 92 % de los artículos originales del año 2002 y en el 75 % en el 2006. Debe señalarse que en este último año se incrementaron las publicaciones de los estudios de tipo analítico, experimental y de sistemas y servicios de salud, aunque se considera que aún existen muchas más opciones en este tipo de investigación. El promedio de autores según tipo de artículos tuvo comportamiento similar en ambos años, pues puede apreciarse que, de manera general, en 2002 y 2006 y en todos los tipos de artículos, la cantidad de autores oscila entre 2 y 3, sin embargo, nos resultó interesante que en 2006 los artículos editoriales fueron realizados por un solo autor, aspecto que resultó favorable para la evaluación, porque son cortos y requieren de menor revisión bibliográfica, que a su vez facilita y agiliza el arbitraje, además de que este tipo de artículo es el punto de vista de la dirección de la revista, es un documento que por lo general se hace por encargo y con un objetivo específico, por lo que se prioriza su revisión.

La relación existente entre la profesión y la publicación de artículos por los autores se puede ver en la tabla 5, donde llama la atención que la mayor cantidad de publicaciones corresponde a los médicos especialistas. En el año 2006, específicamente, predominaron los de segundo grado, con un 44,3 %, y en el año 2002 los de primero, con 59,4 %, mientras que las publicaciones realizadas por los licenciados en enfermería son casi nulos. Otros profesionales publicaron un 10,1 y 16 % en los años de estudios respectivamente.

Es importante destacar que en relación con los autores según profesión, son los especialistas de segundo grado los que prioritariamente realizan publicaciones, aspecto de gran valía para la calidad de la revista, ya que son de los profesionales que mayor nivel científico poseen, y por lo tanto, las investigaciones realizadas favorecen la adquisición y consolidación de conocimientos para el resto del personal vinculado al sistema de salud.

En cuanto a los autores principales, según categoría docente, en el año 2002 la que predominó entre los autores que publicaron fue la de asistente, con 55,1 %, seguido de los instructores con un 33,3 %, mientras que los auxiliares y titulares tuvieron similares comportamientos, de 7,2 y 4,3 %. Se observó un mayor número de los autores con categoría docente en el año 2006 (106 profesores), y en este mismo año el 38,7 % de los que publicaron fueron profesores auxiliares, seguidos por los que tenían la categoría de asistente (32,1 %). Los instructores representaron el 22,6 %, mientras que solo el 6,6 % ostentaba la categoría de titular. Es importante destacar que para obtener las categorías de profesor asistente, auxiliar o titular es indispensable tener un número determinado de publicaciones, lo que pudo haber incidido en los resultados antes expuestos.

 

DISCUSIÓN

Al analizar el promedio de artículos publicados por número se aprecia que en el 2006 fueron 19 artículos y 16 en el 2002, lo que pudiera estar en relación directa con la cantidad de número que se publicaron en cada año, siendo menor los publicados en el 2006 por la reducción de números en el año.

Un estudio similar realizado en Argentina tuvo un comportamiento que no concuerda con nuestros resultados, en relación con los artículos publicados, pues la cantidad de artículos que recibieron fue superior (122) al nuestro.4

En cuanto a los indicadores de artículos aceptados y rechazados se observó en una investigación del licenciado Carlos Oropeza Abúndez, en la Revista de Salud Pública de México del Instituto Nacional de Salud Pública que se rechazó el 41 % y se aceptó el 34 %, lo cual no se corresponde con nuestro trabajo en la Revista Cubana de MGI, en la que en los 2 años de estudios se aceptaron más trabajos a publicar.5

La revista Anales de Documentación identificó 84 artículos publicados en la sección Investigaciones y estudios con un total de 6 números. Al revisar la frecuencia de publicación, se observó que existe un promedio de 14 artículos por año, y se vio que a partir de su segundo año de aparición mostró un crecimiento constante que podría interpretarse como una etapa natural en la que se logra una consolidación de Anales de Documentación. El ritmo de publicación de artículos en esta revista fue constante, y mostró crecimiento, y al revisar el promedio anual de artículos publicados, se encontró que este fue similar al encontrado en otros trabajos que han analizado de las Revistas de B y D españolas.6

Las Revistas Científicas de B y D difunden una importante cantidad de producción científica, 135 artículos/año. De hecho, esta cifra representa tan solo una media de 0,8 artículos por profesor universitario. Si a ellos sumamos los aportes de los "profesionales", en número equivalente o superior, no parece arriesgado vaticinar un crecimiento importante, si la disciplina pasa de su era de juventud a la de madurez.7

Según Xavier Bosch y Fernando Villacastín en su estudio pudieron apreciar que se recibe un mayor número de artículos para publicar que en nuestra revista, superiores en 24 %, en relación con años anteriores de esa publicación. El porcentaje de aceptación de los artículos originales ha disminuido en los últimos años de un 75 a un 65 %, como consecuencia del creciente número de artículos recibidos y la limitación de espacio para publicación. En el año 2002 un estudio realizado por estos mismos investigadores evidenció idénticos resultados en relación con un número mayor de artículos recibidos, y la necesidad de rechazar un mayor porcentaje de ellos por no tener espacio para su publicación.8

En relación con otro aspecto en el proceso editorial, como es el caso del arbitraje, se coincide con este estudio en el año 2006, que como norma se exigió que cada trabajo fuera evaluado por, al menos, 2 árbitros, lo que no se comportó del mismo modo en el año 2002.

Emma Santillán-Rivero y Javier Valles-Valenzuela en su investigación manifiestan el carácter nacional de su comité editorial y asesor, a pesar de contar con miembros de otros países, aunque los miembros extranjeros son escasos según ellos plantean.6 Los autores Pedro López López, Rosa Ana Díaz Hernández y Sara Angulo Benítez señalan que el 40 % de las revistas estudiadas no disponen de un comité editorial y asesor formalmente considerado. Casi un 30 % de las revistas estudiadas por ellos lo tienen, pero no identifican suficientemente a sus miembros, de modo que no se puede juzgar sobre su pluralidad con base suficiente. En relación con los autores encontraron que, como promedio, existen 224 autores en los 10 años de su estudio.9 Estos indicadores se contraponen a lo que sucede en nuestro estudio, en el que se evidenció que están bien identificados todos los recursos humanos que intervienen en la publicación de la revista cubana.

Según Xavier Bosch y Fernando Villacastín en la Revista Española de Cardiología en el año 2001 destacan en su estudio la inestimable labor de todos los árbitros de la revista que contribuyen de manera decisiva, no solo a la selección de los artículos, sino, sobre todo, a la mejoría de su calidad científica a través de sus críticas y comentarios.10

La disminución del tiempo de aceptación de los trabajos para su publicación, el arbitraje por pares, la organización y funcionamiento del comité editorial, de los asesores y de sus árbitros han permitido mejorar el proceso editorial de la Revista Cubana de MGI.

Se puede plantear que los artículos originales y de revisión crecen ligeramente en el año 2006, con un mayor incremento para los originales con respecto a los segundos. Los artículos originales se encuentran en los parámetros de calidad de la revista, cuando están en más del 40 % de su representatividad relacionados con las investigaciones científicas; además, a los profesionales de la salud uno de los requisitos que se le solicita para el cambio de categoría docente es la realización de investigaciones científicas y su posterior publicación, y por supuesto, estos generalmente son artículos originales, por lo que cada día son más los profesionales involucrados en esta tarea, y por tanto, serán más las publicaciones de este tipo.

Los españoles González de Dios y Moya realizaron un estudio bibliométrico en la revista Anales Españoles de Pediatría, en el que valoraron los artículos publicados y encontraron que el 42,2 % de los trabajos eran de tipo originales11 (18 en total). También, los doctores Susana E. Luján, Ramón Exeni y Teodoro F. Puga en su investigación apreciaron que el 48 % de los artículos fueron originales, comportamiento que lo acerca al encontrado por nosotros (que totalizaron 19).4 Álvarez Solar, López González y Cueto Espinar realizaron una investigación de este mismo aspecto, y a pesar de no mostrar datos cuantitativos, sí señalan que los artículos originales van en ascenso en los años de su estudio.12

Bojo Canales, Carabaotes Alarcón, Veiga de Cabo y Martínez, muestran que algo más de la mitad de los trabajos publicados durante el quinquenio estudiado fueron los artículos originales, en los que se comunican los resultados procedentes de la investigación científica en esta materia. Las revisiones fueron el segundo tipo de artículo, lo cual coincide con nuestro estudio.13 Xavier Bosch y Fernando Villacastín en su estudio refieren que en cuanto al tipo de artículos publicados, se ha mantenido estable el número de comunicaciones breves y de artículos de revisión, mientras que ha aumentado en cerca de un 50 % el número de originales, editoriales y cartas al editor. Considerando tanto los números ordinarios como los suplementos, se ha publicado una media de 80 artículos originales, 50 comunicaciones breves y 84 artículos editoriales o de revisión.8

En un estudio que da continuidad al anterior se muestra que en esa revista se recibieron 301 trabajos originales, cifra muy superior a la encontrada en nuestra investigación, lo cual está dado por la aceptación de que goza entre los profesionales dentro y fuera del país dicha revista.10

Se considera, además, que el tiempo promedio que se utiliza desde la recepción de los artículos hasta su aceptación es muy prolongado, aspecto este que ejerce una influencia negativa en la calidad de la revista y en el interés de los autores para publicar en ella.

Xavier Bosch y Fernando Villacastín en su estudio definieron que la mediana de tiempo de evaluación inicial de los manuscritos fue de 29 días. La decisión de rechazo de un artículo se tomó en una media de 2 meses, mientras que, entre los artículos publicados, el tiempo de recepción-aceptación fue de 4,5 meses, y el de aceptación-publicación de 6,5 meses, tiempos similares a los de otras prestigiosas revistas como The Journal of the American College of Cardiology.8

Los profesionales de la salud tradicionalmente se han dedicado a la investigación descriptiva, pudiendo deberse esto a una falta de orientación de los consejos científicos de las unidades a las cuales pertenecen o a una deficiente capacitación en otros tipos de tratamiento investigativo, no obstante la tarea se perfilará a partir de estudios como este en la búsqueda de soluciones para dicha problemática. Álvarez Solar planteó en su estudio que en los diferentes tipos de diseño aplicados a las investigaciones que originaron los 594 artículos sometidos a estudio, hay un predominio de los diseños observacionales (98 %), fundamentalmente descriptivos (86 %). Tampoco se encontraron diferencias significativas a lo largo del período.14 La autora Ana Belén Ríos Hilario encontró que existe un predominio de los trabajos descriptivos (41,1 %) y de los evaluativos (31 %). También alcanzan un destacado porcentaje aquellos trabajos que presentan los 2 tipos de estudios anteriormente señalados (20,7 %), mientras que otros apenas son apreciables, como por ejemplo, el explicativo, que tan solo se presenta en 2 trabajos.15 En el trabajo Producción científica de los investigadores del pregrado de medicina humana del Perú, 1993-2003, se pudo apreciar que el diseño de investigación que predominó fue el observacional descriptivo, lo cual coincide con nuestra investigación.16

Según el licenciado Carlos Oropeza Abúndez en cuanto a la autoría se refiere, vale la pena mencionar que el promedio del número de autores con respecto a los artículos originales fue de 2,6; sin embargo, los trabajos de 1 y 2 autores representaron el 28 %, lo cual coincide con nuestro estudio.5

En el estudio bibliométrico Análisis de los artículos publicados, se plantea que el número total de autores es de 10 799, lo que representó una media de 4,87±2,15 autores/artículo, prácticamente el 80 % de los artículos presentan entre 3 y 7 firmas, lo que se corresponde plenamente con nuestro estudio, en el que aparece el promedio de 3 autores por artículo. Igual comportamiento presentó el estudio de Bojo Canales, Carabaotes Alarcón, Veiga de Cabo y Martínez Hernández, donde predominaron los trabajos firmados por 4 autores o más (54,1 %), lo que no coincide con el nuestro.13

El autor Gustavo Silva planteó en un recuento de los estudios publicados en diferentes revistas relacionados con la cantidad de autores por artículos, resultados muy interesantes que no siempre guardan relación con los nuestros, como se relaciona a continuación: de los 300 artículos más citados publicados entre 1961 y 1976, el 11,7 % eran de autor único, el 76,6 % tenía de 2 a 4 autores, y el 11,7 % 5 o más autores.

A lo largo de medio siglo (1930 a 1979), el promedio de autores por artículo original pasó de 1,3 a 4,7 en los Annales of Internal Medicine, y de 1,2 a 5,2 en la New England Journal of Medicine. En The Lancet ascendió de 1,3 en 1930 a 4,3 en 1975. Si bien este promedio tan elevado pareció limitarse a estos semanarios médicos de carácter general, se calculaba que, de continuar esta tendencia, en el año 2076 el artículo típico tendría 24 autores. En una muestra de 612 artículos originales seleccionados de 3 revistas (Journal of the American Medical Association, The Lancet y New Englan Journal of Medicine), el promedio de autores experimentó un alza de 2,0 en 1946 a 4,9 en 1976, ascenso que fue más acentuado a partir de 1966. En un lapso de 10 años (1975 a1984) el promedio de autores por artículo de Medicina Clínica (Barcelona) ascendió de 4 a 5,5, y en la Revista Clínica Española de 4,7 a 5.

Un recuento efectuado a propósito de la presente revisión indicó que en el Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana el promedio de autores por artículo pasó de 1,76 en 1959-1968 a 2,11 en 1969-1978, y alcanzó 3,11 en 1979-1988. Además, en el primer decenio los artículos multiautorales constituyeron tan solo 37,23 %, pero en el tercero representaron 69,20 %. El incremento más notable sucedió durante este último período, y sobre todo, a expensa de los artículos de 5 o más autores. Los datos citados demuestran fehacientemente que la multiplicidad de autores es un hecho innegable. Además, no hay indicios de remisión, pues se prevé que el número de autores seguirá en ascenso a medida que las diversas disciplinas de la ciencia crezcan y aumenten su importancia relativa.17

En la investigación realizada por los autores Adelina Clausó García y Antonio Carpallo Bautista encontraron que intervinieron un total de 111 autores, con un porcentaje de autores únicos de 73 % y el resto de la autoría compartida entre 2, 3 o más de 3 autores, observándose, por tanto, que predomina la autoría única. El promedio entre el número de autores y trabajos es de 1,37, datos que no coinciden con nuestro estudio.18 En un censo realizado en Argentina de los profesionales que publican en las diferentes revistas científicas, se apreció que 818 profesores de medicina realizan publicaciones en revistas y en libros de texto, lo cual quiere decir que también tienen un número considerable de autores con categoría docente vinculados a la actividad investigativa, como ocurre en nuestra Revista Cubana de MGI.19

Como consideraciones finales, se puede señalar que la disminución del tiempo de aceptación de los trabajos para su publicación, el aumento en la calidad del arbitraje, y el mejor funcionamiento del Comité Editorial han permitido mejorar el proceso editorial de la revista. Predominaron los artículos originales, y dentro de estos, los estudios descriptivos. Llama la atención la baja frecuencia de investigaciones de sistemas y servicios de salud, y de estudios analíticos relacionados con la APS. Los autores que predominan son los médicos especialistas, pero se destaca la baja producción científica en nuestra revista de los licenciados en enfermería y de otros profesionales que laboran en la APS.

 

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Recibido: 24 de marzo de 2008.
Aprobado: 4 de abril de 2008.

 

 

Bárbara de la Caridad Benítez Maqueira. ENSAP. Calle Línea esquina I, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba. E mail: barbara@ensap.sld.cu