TRABAJO ORIGINAL

 

Hábito de fumar en la adolescencia

 

Smoking in adolescence

 

 

MSc. José Antonio González Hidalgo, MSc. Jesús Alberto Díaz Piedra, MSc. Keny Alfonso Díaz, MSc. María Marlen Avalos González

Policlínico "Aleida Fernández Chardiet". La Habana, Cuba.

 

 


RESUMEN

Introducción: el tabaquismo es la toxicomanía más frecuente en el mundo, y es considerado uno de los hábitos que provoca más enfermedades prevenibles, además de que predispone a otras enfermedades. Por este motivo es vital que el personal de salud que atienda a un adolescente con adicciones, conozca con profundidad las características de esta etapa de la vida, ya que es la más susceptible para desarrollar una drogadicción.
Objetivo: caracterizar a los adolescentes fumadores que pertenecen al policlínico "Aleida Fernández Chardiet", en el año 2010.
Métodos: se realizó un estudio descriptivo retrospectivo en un universo de 1 012 adolescentes, la muestra quedó constituida por los 479 adolescentes fumadores, entre 12 y 20 años de edad, que pertenecían al área de salud "Aleida Fernández Chardiet", y que se encontraban residiendo en el área de salud, cuyos padres dieron el consentimiento para que participaran en la investigación. Se aplicó una encuesta elaborada por el autor y validada por criterios de expertos que permitió la recogida de la información. El procesamiento de los datos consistió en la determinación de las frecuencias absolutas y relativas.
Resultados: entre los fumadores no hubo distinción de sexos. La edad de comienzo del consumo fue entre los 12 y los 14 años con 279 (58,2 %). La imitación de los amigos constituyó la motivación más frecuente en 400 (83,5 %), y los lugares públicos fueron los mayores escenarios para la práctica del hábito.
Conclusiones: el cigarrillo es una de las drogas más consumidas por los adolescentes, este hábito se inicia en edades muy tempranas, ya que este grupo etario sigue patrones de conducta específicos, con el interés de ser aceptados.

Palabras clave: hábito de fumar, adolescente, tabaquismo.


ABSTRACT

Introduction: Smoking is the most common addiction in the world, and it is considered one of the habits that cause more preventable diseases, as well as predisposing the individual to other diseases. For this reason it is vital that health staff assisting a teenager with addictions learn in depth the characteristics of this stage of life, as it is the most susceptible for developing drug addiction.
Objective: To characterize adolescent smokers who belong to the clinic "Aleida Fernandez Chardiet", in 2010.
Methods: We performed a retrospective study in a universe of 1,012 adolescents, 479 adolescent who smoke were the sample. Their ages range 12 and 20 years old. They all were from the health area "Aleida Fernandez Chardiet", and they were residing in this health area. Their parents gave consent for these teenagers to participate in this research. A survey was developed by the author and it was validated by experts. This survey allowed the collection of information. The data processing involved the determination of absolute and relative frequencies.
Results: there was no sex distinction among smokers. Age of onset consumption was between 12 and 14 years for a total of 279 (58.2 %). Imitation of friends was the most common motivation in 400 (83.5 %), and public places were the largest places to practice this habit.
Conclusions: cigarette is one of the most frequently used drugs by teenagers. This habit starts at a very early age, since this age group follows specific behavior patterns, with the interest of being accepted.

Keywords: smoking habit, adolescents, teenage, cigarette smoking.


 

 

INTRODUCCIÓN

El tabaquismo constituye un problema de salud de gran magnitud a escala mundial y en Cuba, y muestra una evidente tendencia al aumento en el número de casos reportados, sobre todo en las edades de la adolescencia y la juventud. Estas etapas por sus características, son vulnerables a la acción de diferentes factores medioambientales, capaces de modificar el curso del desarrollo normal.1

Se conoce que el tabaco y el alcohol son las sustancias más consumidas por los adolescentes, lo que preocupa a instituciones sanitarias. Son consideradas drogas porteras para el consumo de otros tóxicos tales como: marihuana, cocaína, pasta base, estimulantes, sedantes, etcétera.2

Según la evaluación de la OMS3 en el decenio 1990-1999, murieron anualmente en el mundo un total de 3 a 4 millones de personas por enfermedades inducidas por el tabaco. En un acercamiento al tema, el Programa Nacional de Control del Tabaquismo, del Ministerio de Salud Pública apuntó, que esta es una situación que afecta fundamentalmente a los países en vías de desarrollo, y que solo en el año 2000, fallecieron 4,8 millones de personas por males vinculados con ese hábito, de ellas 3,8 millones del sexo masculino y 1 millón del femenino. Para el año 2025 esa cifra podría elevarse a los 10 millones de individuos.3

En Cuba los datos de prevalencia de este hábito son escasos, y se han obtenido de estudios aislados en diferentes poblaciones, los que demuestran un alto nivel de tabaquismo en asociación con la hipertensión arterial y el alcoholismo. Estudios revelados por la encuesta nacional de factores de riesgo realizada en el año 2001, por el Instituto de Investigación de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, reporta que el 32 % de la población adulta mayor de 18 años, es fumadora.3,4

En Cuba, salvo raras excepciones, todos son fumadores (pasivos o activos, voluntarios o involuntarios) en algún momento del día, por lo que realizar investigaciones que permitan conocer el comportamiento del tabaquismo en el área de salud, donde labora el especialista de Medicina General Integral, es tarea de prioridad en su desempeño profesional en la comunidad.

Las estrategias de salud que permitan trabajar en la reducción del hábito, permitirán que en el futuro estos jóvenes sean adultos con buena calidad de vida, tengan hijos sanos y sean agentes multiplicadores de estilos de vida sin tabaco.5 Por esta razón, el objetivo de este trabajo fue caracterizar a los adolescentes fumadores que pertenecen al policlínico "Aleida Fernández Chardiet".

 

MÉTODOS

Se realizó un estudio de investigación, de tipo descriptivo retrospectivo, que permitió caracterizar a los adolescentes fumadores pertenecientes al policlínico "Aleida Fernández Chardiet" de La Lisa, en el año 2010. Se utilizaron técnicas cuanti-cualitativas de la investigación, con el empleo de procedimientos teóricos tales como: estudio documental y bibliográfico, análisis y síntesis, y por último se contrastaron los criterios de diferentes autores.

El procedimiento empírico utilizado fue la encuesta (anexo), aplicada por el investigador a los adolescentes fumadores entre los 12 y los 20 años, con el fin de minimizar el riesgo de la interpretación errónea de las respuestas, como hubiese ocurrido si hubiera sido realizada por varios encuestadores, e influir en los resultados de la investigación. Esta fue confeccionada previa coordinación y evaluación por el tutor y asesor del estudio, y fue validada por criterio de expertos; además se realizó una observación semiencubierta, que permitió confirmar algunos datos recogidos. Se emplearon preguntas cerradas divididas en dos secciones: datos generales y los relacionados con el hábito de fumar. La información obtenida se registró en una base de datos.

Antes de aplicarla se solicitó por escrito el consentimiento informado a padres de fumadores menores de 18 años y adolescentes. Se cumplieron los principios éticos de autonomía y confidencialidad, para la obtención del consentimiento informado.

La muestra estuvo conformada por los 479 adolescentes fumadores del policlínico, que cumplieron con los criterios de inclusión: Adolescentes fumadores que en el momento de la investigación, se encontraban residiendo en el área de salud perteneciente al policlínico, cuyos padres consintieron en que participaran en la investigación.

Los datos se obtuvieron de las historias de salud familiar de los consultorios médicos de la familia en estudio actualizadas en el año 2010 donde aparecen dispensarizados los fumadores adolescentes en el grupo II (riesgo). Además se obtuvieron del análisis de la situación de salud y los registros estadísticos del policlínico.

El procesamiento de los datos consistió en la determinación de las frecuencias absolutas y relativas, de las variables estudiadas con el paquete estadístico matemático SPSS.

 

RESULTADOS

En la investigación, los adolescentes fumadores entre los 12 y 20 años de edad, pertenecientes al policlínico "Aleida Fernández Chardiet", no estaban dispensarizados y existe un subregistro en los consultorios médicos. Pocos casos se refieren en las historias de salud familiar.

En la tabla 1, se muestra la distribución del universo según edad y sexo, los grupos de edades que predominaron fueron los de 12 a 14 con 176 (36,8 %) y los de 18 a 20 con 174 (36,3 %). El sexo que predominó fue el masculino con 259 (54,0 %).

La edad de comienzo del hábito en 279 (58,2 %) de los adolescentes, se reconoció entre los 12 y los 14 años (tabla 2).

De los adolescentes fumadores 400 (83,5 %) lo hicieron por imitar a sus amigos (tabla 3).

La práctica habitual del consumo del cigarrillo se realizó en lugares públicos como parques y discotecas en 300 (62,6 %) adolescentes (tabla 4).





 

DISCUSIÓN

Los resultados se corresponden con la tendencia mundial y nacional ya que cada vez aumenta más el hábito en edades tempranas. Coincide con un estudio realizado sobre el tabaquismo en adolescentes en una comunidad en España, donde se reportó que la edad media de inicio en este hábito, se sitúa entre los 13 años de edad.6,7

Es imposible identificar la causa del inicio del tabaquismo, ya que son muchos los factores implicados. Lo que sí parece claro es que en la mayoría de las personas tiende a posicionarse en los estadios tempranos del desarrollo del ciclo vital como lo evidencian las estadísticas sanitarias, lo que permite que el hábito de fumar se instale y enraíce con mayor fuerza, dañando al organismo cuando este aún está en periodo formativo, y por tanto, produce efectos más devastadores y permanentes.

Con respecto al sexo, históricamente la población masculina ha presentado una prevalencia mundial alta, esto se atribuye a que las mujeres fuman menos cigarrillos por día, tienden a usar cigarrillos con un contenido menor de nicotina, y no inhalan tan profundamente como los hombres. Sin embargo, no está claro si esto se debe a diferencias en la sensibilidad a la nicotina, o a otras variables que afectan a las mujeres de manera diferente, tales como factores sociales o aspectos sensoriales al fumar; en estudios revisados encontramos que el hábito en las mujeres ha aumentado considerablemente, al igual que la tendencia mundial.6,7

En Cuba las diferencias entre los índices de consumo de adolescentes masculinos y femeninos no son marcadas, como se refleja en nuestro grupo de estudio, esto implica un posible incremento de tabaquismo entre las mujeres, según lo referido en el Programa Nacional de Control del Tabaquismo del Ministerio de Salud Pública.4 Por otra parte, algunos autores han referido, que existen países como Suecia, donde el consumo es mayor en mujeres que en hombres (24 % y 22 %, respectivamente).8

Se plantea en estas edades tempranas de la vida, la tendencia biológica al desequilibrio entre los mecanismos cerebrales que subyacen al procesamiento de las recompensas, y los que se ocupan de la información social y emocional que conllevan al adolescente a situaciones de extrema vulnerabilidad y a implicarse en conductas de riesgo.9

Aparece también como un posible factor causal del surgimiento precoz del hábito de fumar, la baja autoestima, y el estar expuesto desde estadios iniciales de la vida a modelos fumadores, constituye el primer factor influyente, más aún si son modelos valorados positivamente por el niño o adolescente, y sobre todo si son modelos que no solo consienten, sino que estimulan la adicción, aunque sea indirectamente, tales como: padres y madres que fuman, héroes y heroínas de los medios de comunicación (cine, TV, etc.), los cuales incentivan conductas imitativas en niños y jóvenes, que los hacen presa fácil de esta adicción; resulta difícil descalificar o impedir conductas indeseadas cuando estas son asumidas abiertamente por personas queridas y significativas. Varios autores coinciden en que este es un punto de partida para erradicar el tabaquismo.10

Se hace referencia en nuestro estudio, a que la motivación de nuestros adolescentes por la práctica del consumo de cigarrillos, fue imitar a sus amigos; por lo que la pertenencia a grupos de pares que fuman, brinda una elevada probabilidad de que los jóvenes experimenten el tabaco y de que continúen con la iniciación de su consumo, teniendo en cuenta que una de las características de los adolescentes es la tendencia grupal, y que este es un modo de ganar aceptación entre iguales.10,11

A pesar de los patrones de conducta presentes en estos adolescentes, y lo permisivo del hábito por padres y tutores, el lugar habitual del consumo de cigarrillos son los lugares públicos. Esto coincide con lo encontrado por otros autores,10-13 aunque es importante señalar que en nuestro estudio, un grupo de ellos práctica el hábito en las escuelas, lo cual es posible por la falta de exigencia de maestros y profesores, que en muchos de los casos le facilitan el cigarrillo al estudiante. Esto se corresponde con otros estudios como el realizado en Argentina.14

El consumo de sustancias es el resultado de la interacción del individuo (huésped), el ambiente y las drogas (agente). El conocimiento de las características de cada uno de estos, y de las situaciones de riesgo, determinarán las estrategias que deben seguirse para la prevención de su consumo.

Un enfoque profiláctico supone identificar las causas, es decir, los factores que más inciden en la adolescencia y hasta en la niñez, para que las personas se inicien, desde edades tempranas, en tan nocivo hábito.15

Es fundamental que la prevención de estos males se inicie en las etapas anteriores a la adolescencia. La promoción de salud o promoción primordial, debe iniciarse con los preescolares y escolares, después es mucho más difícil que las campañas sean exitosas, aunque por supuesto, deben hacerse.


 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Gonzalo Provenzano A. El cigarro. Historia y cultura. 2004. [Consultado: 2 de abril de 2004]: [aprox. 14 p.]. Disponible en: http://www.monografías.com/trabajos29/el-cigarro/el-cigarro.shtml

2. Medina-Mora ME, Peña Corona MP, Cravioto P. Del tabaco al uso de otras drogas: ¿El uso temprano de tabaco aumenta la probabilidad de usar otras drogas? Salud Public Mex. 2002;44(1):109-15.

3. Lances Cotilla L. Resultados de la Encuesta Mundial sobre Tabaquismo en Jóvenes. Informe de investigación. La Habana: INHEM, ENSAP, MINSAP; 2001. p. 3.

4. Achiong Estupiñán F. Prevalencia y riesgo atribuible al tabaquismo. Rev Cubana Hig Epidemiol. 2006;44(1):15.

5. Zaldívar Pérez D. Estrategias para el control, disminución y cese del hábito de fumar. Rev. Cubana Med. Gen. Integr. 1990;6(2):210-46.

6. Ariza C, Nebot M, Villalbí JR, Díez E, Tomás Z, Valmayor S. Tendencias en el consumo de tabaco, alcohol y cannabis de los escolares de Barcelona. Gac Sanit. 2003;17(3):190.

7. Córdoba R, Villalbí JR, Salvador T, López V. El proceso para la adopción de una legislación eficaz en la prevención del tabaquismo en España. Rev Esp Salud Pública. 2006;80(4):631-45.

8. Núñez A, Núñez S. Prevalencia del hábito de fumar en adolescentes escolares en Asunción, Paraguay. CIMEL. 2007;12(1):16-8.

9. Mora Teruel F. Los laberintos del placer en el cerebro humano. Madrid: Alianza Editorial; 2006.

10. Montero Ramírez G. Hábito de fumar en adolescentes. Educare 21. Dic 2005 [Consultado: 2 de abril de 2005];8(3):15-8. Disponible en: http://www.enfermeria21.com/educare/

11. Alvarez Valdés N, Gálvez Cabrera E, Díaz Garrido D. Hábito de fumar en la adolescencia al nivel comunitario. Rev. Cubana Med. Gen. Integr. 2007;23(3):16-21.

12. MINSAP. Proyecto de programa de lucha contra el hábito de fumar. La Habana: Ciencias Médicas; 2006.

13. Da Silva Pinto D, Aparecida Ribeiro S. Variables related to smoking initiation among students in public and private high schools in the city of Belém, Brazil. J Bras Pneumol. 2007;33(5):558-64.       

14. Bolzán A, Peleteiro R. Tabaquismo durante la adolescencia temprana. Estudio en escolares Argentinos. J Pediatr. 2003;79(5):461-6.  

15. Elster AB, Kuznets NJ. Guía de la American Medical Association para actividades preventivas en el adolescente (GAPA): recomendaciones y fundamentos. Madrid: Editorial Díaz de Santos; 1995. p. 86-94.

 

 

Recibido: 10 de abril de 2012.
Aprobado: 15 de mayo de 2012.

 

 

José Antonio González Hidalgo. Policlínico "Aleida Fernández Chardiet". Ave. 160 s/n entre 65 y 69, municipio La Lisa. La Habana, Cuba. Correo electrónico: tonyglez@infomed.sld.cu