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Revista Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias 2007;6(3)

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Trabajos originales


Unidad de Cuidados Intensivos pediátricos. Instituto Superior de Medicina Militar: “Dr. Luís Díaz Soto”. Ciudad de La Habana.

 

Caracterización de las neumonías en terapia intensiva pediátrica.

Dra. Osdaly Ardisana Cruz,1 Dra. Laida M. Ponce Martínez,2 Dr. Fernando Fernández Reverón,3 Dr. Julio C. Francisco Pérez,4 Dr. Antonio González Velásquez1 y Dra. Ana Ivis Álvarez González.5

RESUMEN

En el presente trabajo se realizó un estudio descriptivo longitudinal y prospectivo de 198 pacientes ingresados con el diagnóstico de neumonía en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos Dr. “Luis Díaz Soto” en el periodo Enero 2003 a Diciembre 2004, siendo esta entidad más frecuente en los niños de 1 a 4 años en el sexo masculino, correspondiendo a pacientes eutróficos que procedían fundamentalmente del Cuerpo de Guardia de nuestro hospital, observándose con mayor frecuencia una estadía hospitalaria corta entre 1 y 4 días. Es significativo señalar que en el 77,7% se utilizó monoterapia durante el tratamiento, principalmente con cefalosporinas de 3ra. Generación (55,6%). Aquellos pacientes que no utilizaron antibiótico previo a su ingreso tuvieron una evolución satisfactoria. Fue necesaria la ventilación mecánica en el 7,1% de nuestros pacientes y el proceder que más utilizamos fue el abordaje venoso periférico. Queda reflejado que en este periodo tuvimos 7 fallecidos por neumonía.

Palabras clave: Neumonía; Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos.

 

La infección del tracto respiratorio inferior tiene una morbimortalidad distinta cuando se compara la enfermedad entre países desarrollados y subdesarrollados, siendo más grave en los niños de los países subdesarrollados que no se benefician de los avances en el tratamiento de las infecciones y sus complicaciones, además de los efectos combinados de la malnutrición y de las vacunaciones inadecuadas que conlleva a que los países subdesarrollados tengan más muerte por neumonía.1-3

Los niños en los primeros años de vida tienen una incidencia de 30 y 45 episodios de enfermedad respiratoria aguda del tracto inferior por 1000 niños por año. Estas cifras bajan a 16 - 20 casos en el grupo de edades comprendidas entre los 5-9 años. En niños mayores y adolescentes, la incidencia de neumonía está estimada en 6 a 12 casos por 1000 partes.

Anualmente las infecciones respiratorias crecieron cerca de 43 millones de fallecidos entre niños menores de 5 años y son la principal causa de muerte en este grupo de edad, de ellos casi la tercera parte son por neumonías.4-6 Según han reportado estudios, casi el 1% de los casos que padecen afecciones respiratorias finalmente quedan con secuelas, los cuales aumentan el riesgo de infecciones frecuentes.2,3-7

La mortalidad por neumonía ha descendido extraordinariamente, sobre todo en los países desarrollados.4-5 Sin embargo, sigue siendo la causa infecciosa de muerte más frecuente en Estados Unidos, especialmente cuando se asocia a infección gripal8-9 y constituye un grave problema sanitario en los países en vías de desarrollo.7 En ellos la edad es un factor determinante de la neumonía, siendo el grupo de niños menores de 5 años el más afectado.10-12

En los países en vías de desarrollo predomina la etiología bacteriana, según datos obtenidos de estudios realizados en distintos regímenes, la fase a la identificación bacteriológica en el aspirado pulmonar y los hemocultivos. En los países desarrollados, se cree que la mayoría de las neumonías es de origen viral. Sin embargo publicaciones recientes sugieren que la incidencia de las infecciones bacterianas será mayor que lo informado en estudios primarios.9-11

La neumonía es una causa importante de ingreso a las unidades de cuidados intensivos y un evento común en pacientes hospitalizados por otras causas.1-3

Es una lesión inflamatoria infecciosa del parénquima pulmonar, con extensión y compromiso variable de los espacios alveolares, vía aérea central (bronquíolos terminales y respiratorios) y el intersticio circundante.4-5 Es así como puede afectar en especial al alvéolo (neumonía alveolar) o al intersticio (neumonía intersticial) o a ambos.1-4,6 La intensidad y el tipo de compromiso depende del agente etiológico. Esto junto a la edad del paciente y condición inmunológica, determina en gran medida la fisiopatología, manifestaciones clínicas y radiológicas de la infección respiratoria2,4,5,7 Los factores predisponentes incluyen: estrato socioeconómico bajo, tabaquismo familiar y prematuridad, hospitalizaciones por otros motivos y riesgo de infecciones nosocomiales.1,5-8 Existen otros factores que pueden favorecer la presencia de infección pulmonar, cuerpo extraño, incoordinación faríngea y aspiración pulmonar, inmunosupresión, etc. Dependiendo de la edad y de las características del paciente se encontrarán diferentes etiologías y signos al examen físico, que tienen mucha importancia en el enfoque diagnóstico e inicio de tratamiento precoz.5-9

En condiciones normales, los pulmones están protegidos de las infecciones bacterianas por variados mecanismos que incluyen: filtración de partículas en las fosas nasales, prevención de aspiración por los reflejos de la glotis, expulsión de material aspirado por reflejo de tos, expulsión de microorganismos por células ciliadas y secretoras, ingestión de bacterias por macrófagos alveolares, neutralización de bacterias por sustancias inmunes, transporte de partículas desde los pulmones a través del drenaje linfático. La infección pulmonar ocurrirá cuando uno o varios de estos mecanismos estén alterados y de esta forma los microorganismos logren alcanzar el tracto respiratorio inferior a través de la vía aspirativa o hematógena.10-13 Se ha descrito que las infecciones virales pueden favorecer la susceptibilidad del huésped a sufrir una infección bacteriana del tracto respiratorio bajo.1,2,5,13,14

Las neumonías constituyen una de las causas más frecuentes de ingreso en terapia intensiva pediátrica después de los traumatismos y las enfermedades oncológicas,7,9,15-17 el presente estudio ha sido motivado por la observación clínica y estadística de la elevada frecuencia en nuestro servicio de pacientes con lesiones inflamatorias infecciosas pulmonares nosocomial y adquiridas en la comunidad, las que presentan elevadas posibilidades de sobrevida con un diagnóstico y tratamiento precoz, por esta razón nos propusimos realizar estudios de las neumonías ingresadas en el servicio de terapia intensiva pediátrica de nuestro instituto, determinar procedencia, edad, sexo, estadía y estado nutricional de los pacientes estudiados, identificar los agentes infecciosos aislados, uso previo de antibióticos, y terapéutica antibiótica utilizada y determinar el uso de otras alternativas terapéuticas, tipo de proceder realizado y estado al egreso.

MATERIAL Y METODO

Con la finalidad de realizar un análisis de los pacientes con Neumonía hospitalizados en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica, se realizó un estudio descriptivo, longitudinal y prospectivo en el ISMM “Dr. Luis Díaz Soto” en el período comprendido desde el 1ro enero del 2003 al 31 de diciembre del 2004 conformando los 198 pacientes ingresados en UTIP nuestro universo de estudio.

Las variables involucradas en el estudio son de tipo nominal y numérico, expresándose a continuación:

La información fue recogida por la autora de la investigación a partir de las historias clínicas individuales de los pacientes, recopilándose toda la información en una ficha de vaciamiento determinando la planilla de recogida de datos.

Una vez recogido todos los datos primarios se procesaron de forma automatizada confeccionando una base de datos en el sistema operativo, Microsoft Excel, obteniéndose los valores absolutos y relativos. Los resultados obtenidos se representaron en tablas y gráficos, lo que facilitó la composición y discusión de los resultados.

Para determinar la asociación entre variables se hizo un análisis divariado utilizando el EPINFO 6.0 del riesgo relativo (OR), se calcula el 95% de intervalos de confianza y el nivel de significación estadística (a = 0,05).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En el periodo que abarca el presente estudio, ingresaron en nuestro servicio un total de 730 pacientes, de ellos 198 pacientes con el diagnóstico de neumonía, representando el 27%. El 50,5% pertenecen al grupo de 1 - 4 años (100 pacientes) seguidos por los menores de un año (63) para el 31,8%, con respecto al sexo predominó el sexo masculino 115 (58,1%) sobre el femenino 83 para un (41,9%) coincidiendo con el grupo etáreo de 1 - 4 años con 68 para el (31,3%)

Tabla 1: Distribución de pacientes estudiados según edad y sexo.

Grupo de Edad

SEXO

Total

Masculino
Femenino

No

%

No

%

< 1 año

37

18,7

26

13,1

63

de 1 - 4 años

62

31,3

38

19,2

100

de 5 - 9 años

11

5,6

14

7,1

25

de 10 - 14 años

4

2,0

4

2,0

8

de 15 - 18 años

1

0,5

1

0,5

2

Total

115

58,1

83

41,9

198

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

En el presente estudio realizado se observó un predominio de los pacientes, cuyas edades estaban incluidas en el grupo de 1 - 4 años (50,4%). Un estudio multicéntrico realizado en 8 hospitales pediátricos de los Estados Unidos muestra una edad promedio de 21 meses.18

Los trabajos presentados por Bonajeh y colaboradores19 difieren con nuestros resultados, pues el 74% de sus pacientes eran menores de un año pero concuerdan con los realizados por Medicis y Arcangeletti en Italia que refleja la edad de mayor incidencia entre 1 - 5 años predominando los menores de 2 años.20-22

La edad es un factor que determina la etiología del proceso y por lo tanto hay que tenerla en cuenta para el correcto manejo de una neumonía infantil.4-7

En la mayoría de las investigaciones realizadas y analizando la variable sexo se reporta un predominio del sexo masculino con un rango entre el 60 y el 65% lo que coincide con el presente trabajo en que el 58,1% representa al sexo masculino. Broor23 y Kabra24 muestran porcentajes más significativos a lo encontrado en este estudio con el 73,1% y 73%.

Varios autores en la literatura revisada reflejan una mayor susceptibilidad del sexo masculino para adquirir infecciones respiratorias sin dar una respuesta objetiva a este problema.

En la tabla 2 se representa la distribución de pacientes según edad y estado nutricional, donde 151 pacientes que representan el 73,3% se encontraba en la categoría de eutróficos; el (17,2%) 34 pacientes tenían una evaluación nutricional por debajo del 10 percentil incluidos aquí los delgados entre el 3 - 10 percentil y los desnutridos por debajo del tercer percentil con igual porcentaje para ambas categorías (8,6%)

Tabla 2: Distribución de pacientes según edad y estado nutricional.

Estado Nutricional

Grupo de edad*

< 1

1 - 4

de 5 - 9

10 - 14

de 15 - 18

Total

%

Eutróficos

41

83

21

4

2

151

76,3

Delgados

9

4

2

2

0

17

8,6

Desnutridos

7

8

2

0

0

17

8,6

Sobrepesos

5

2

0

1

0

8

4,0

Obesos

1

3

0

1

0

5

2,5

Total

63

100

25

8

2

198

100

* Grupo de edad en años

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

El estado nutricional y la edad de los pacientes objetos de este trabajo refleja que el 76,3% estaban en la categoría de bien nutridos y solo el 17,2 eran delgados o desnutridos, en Uruguay un estudio de 697 pacientes con neumonía presentados por la Dra. Catalina Pérez refleja que el 83% de los menores estudiados tenían una buena nutrición al contraer la enfermedad.18 Wubbell y colaboradores25 en diferentes estudios realizados en países del tercer mundo que analizan la presencia de factores de riegos en el huésped como la mala nutrición por defecto señalan cifras muy superiores a las encontradas en este trabajo, en la literatura se hace énfasis en su relación con la aparición de las infecciones del tracto respiratorio inferior y con el mayor o menor grado de severidad.21,26-28

La baja incidencia de este factor de riesgo se debe a que en Cuba ha dejado de constituir un problema de salud.

La procedencia de los pacientes se refleja en el grafico 1, del total de los mismos 156 pacientes que es el 78,8% proceden del cuerpo de guardia de nuestro hospital lo que fue significativamente más elevado que los procedentes de las salas de hospitalización y los remitidos desde otros centros hospitalarios, con el 14,1% y el 7,1% respectivamente.

Grafico 1: Distribución de pacientes según su procedencia.

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

La procedencia de los pacientes de este estudio es una variable que nos muestra que el 78,8% provienen del servicio de urgencia hospitalaria, esto concuerda con trabajos realizados en Estados Unidos y Canadá que reportan el ingreso directo de pacientes con neumonías graves adquiridas en la comunidad en salas de terapias pediátricas.28

En el gráfico 2 se presenta la distribución de los pacientes estudiados según estadía hospitalaria, el 57,8% de los mismos presentó una estadía promedio menor de 4 días seguido de los que estuvieron entre 5 y 10 días con el 31,8%.

La estadía representa un factor importante en el pronóstico del paciente. En nuestra investigación la mayor parte de los pacientes 114 (57,6%) presentaron una corta estadía, sin embargo los que permanecieron por más tiempo en las unidades de terapias intensivas por 11 o más días tienen más factores de riegos para desarrollar complicaciones infecciosas que constituyen una causa importante de mortalidad como lo demuestra el estudio de Monserrat Rue, en España en su trajo de atención a pacientes en estado crítico,29 y los presentados por Denis en Colombia,30 los cuales hacen una constante referencia y señalan la estadía como un factor determinante en los pacientes admitidos en cuidados intensivos.

Grafico 2: Distribución de pacientes según estadía hospitalarias.

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

Con respecto a la distribución de pacientes según uso previo de antibiótico y durante el ingreso se muestra en la tabla 3 donde aquellos que no recibieron tratamiento antimicrobiano previamente representan el 67,2% con 133, ya durante su ingreso en Terapia Intensiva el 77,7% usó un solo antibiótico, siendo significativamente superior el uso de cefalosporinas de tercera generación (ceftriaxona y cefotaxima) en 110 pacientes para un 55,6% y solo 64 (32,3%) necesitó combinaciones de dos o más antimicrobianos, a pesar de ser las neumonías que ingresan en terapia las que por su extensión o presencia de complicaciones tienen más riesgo para la vida del paciente.

Tabla 3: Distribución de pacientes según uso de antibióticos previos y durante el ingreso.

Antibioticoterapia

No

%

Sin tratamiento antibiótico previo

133

67,2

Uso de antibióticos durante el ingreso

Cefalosporinas

110

55,6

Penicilinas

20

10,1

Ciprofloxacino

2

1,0

Imipenem

2

1,0

Uso de 2 ó más antibióticos

64

32,3

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

De nuestro grupo de pacientes el 67,2% no utilizó antibióticos previos esto difiere de forma significativa de un trabajo presentado por Quesada en nuestro país que señala el uso de antibiótico terapia previa en un 91,2%,31 y por trabajos realizados en Europa que es el Continente con mayor consumo de antibióticos por habitantes sobre todo de penicilina de amplio espectrun y cefalosporinas orales29-32 y concuerdan con Hassan27 y Gómez33 en sus estudios realizados en países subdesarrollados. Varios autores plantean la dificultad que existe para que las familias pobres puedan atender a sus hijos en las instituciones de salud, siendo la prescripción y adquisición de antibióticos muy difícil,27 el 77,7% de los pacientes usó un solo antibiótico durante su ingreso destacándose las Cefalosporinas de tercera generación y solo un 10% recibió tratamiento con penicilina, esto difiere a lo planteado por Kaplan que señala a la penicilina y amoxicillina como los antibióticos de elección para la neumonía lobar y solo recomienda el uso de cefalosporinas cuando se demuestren que las concentraciones inhibitorias mínimas sean menores a 1 nanogramo/ml18 que no es más que la concentración menor del antibiótico capaz de inhibir el crecimiento de bacterias en un mililitro de medio de cultivo tras 18 - 24 horas de incubación o cuando el paciente no esté inmunizado contra el haemophilus influenzae tipo B, otro factor importante a la hora de seleccionar el antibiótico es la edad pues la etiología varía con la misma.35-36

De nuestros pacientes solo un 32,3% recibió dos o más antibióticos, coincidiendo con aquellos que presentaron las mayores complicaciones en el curso de la enfermedad y mayor mortalidad, cada centro hospitalario debe realizar su propio mapa bacteriológico para usar una política adecuada de antibióticos y de esta forma evitar la multirresistencia.37

El uso de otras alternativas terapéuticas se aprecia en la tabla 4, además del uso de antimicrobianos representados en la tabla anterior, en esta se observa que 36 pacientes (18,2%) requirió de reposición de volumen, como resultado de la aparición de elementos importantes de sepsis, es notorio el hecho que la reposición de glóbulos tan frecuente en otros estudios solo fue utilizada en 16 de los casos para el 8,1% y del total de pacientes, 14 de ellos (7,1%) requirió ventilación mecánica como parte del tratamiento de sostén.

Tabla 4: Distribución de pacientes según otras alternativas terapéuticas.

Tratamiento

No

%

Reposición de Volumen

36

18,2

Inotrópicos

17

8,6

Glóbulos

16

8,1

Ventilación Artificial

14

7,1

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

En esta investigación se identificó otro grupo de alternativas terapéuticas empleadas, el 18,2% necesitó en algún momento de su evolución de reposición de volumen con cristaloides (solución salina fisiológica a 0,9% y ringer lactato) o coloides (albúmina humana y gelatinas), estos pacientes presentaron algunos estadíos de la sepsis incluyendo al shock séptico donde es más peligroso la hipovolemia que la administración agresiva de volumen.38-39

El uso de aminas vasoactivas se limitó al 8,6% de los mismos, los que desarrollaron deterioro cardiovascular en el transcurso de la enfermedad,40-41 es de destacar que las transfusiones de sangre solo se realizaron en el 8,1% del total de pacientes en los cuales existía disminución de las cifras de hemoglobinas por debajo de 80 gramos por litros, así como el bajo transporte de oxigeno y alteraciones hemodinámicas que justificaban su uso.42-43

La ventilación mecánica aplicada al 7% se asoció con una gran mortalidad por los efectos perjudiciales44 y de los parámetros empleados como son la Peep y FiO2 además que tienen más riesgo de desarrollar mayor número de complicaciones dentro de las cuales las infecciosas son las más frecuentes.42

En la tabla 5 se presenta la asociación entre procedencia y estados al egreso hospitalario donde se aprecia que el mayor número de pacientes (156) proceden de los servicios de urgencias de nuestro centro y de ellos solo 3 fallecidos. Pero los que provienen de sala y otros hospitales tienen un riesgo de fallecer 5 veces más altos, que los que ingresan en nuestra sala de terapia directamente del cuerpo de guardia y en el presente estudio; el intervalo de confianza va de (0,9 - 31), esta amplitud está determinada por el reducido tamaño de la muestra.

Al realizar la asociación entre procedencia y estado al egreso hospitalario, muestra como los pacientes que no ingresan directamente en la Unidad de Cuidados Intensivos; ya sea porque provienen de sala o de otros hospitales que no disponen de camas de terapias tienen un 5,37 mayor riesgo de fallecer, debido a que llegan a nuestro servicio con mayor deterioro hemodinámico, en etapas, más avanzadas de los estadíos de la sepsis o por complicaciones que llevan al paciente a fallecer, aunque en la literatura no aparecen trabajos sobre la procedencia sí se plantea de forma general, que el diagnóstico oportuno, y la temprana detección de los elementos de sepsis severa y su tratamiento enérgico están relacionados con mayor supervivencia.38

Tabla 5: Asociación entre procedencia y estado al egreso hospitalario.

Procedencia

Estado al Egreso

Total

Fallecido
Vivo

Sala y otros Hospitales

4

38

42

Cuerpo de Guardia

3

153

156

Total

7

191

198

Fuente: Planilla de recolección de datos. OR: 5,37 95% IC (0,96 - 31,84)

 

Los pacientes ingresados en las unidades de terapia intensiva son sometidos durante su estadía a múltiples procederes lo que nos refleja la tabla 6, mostrando aquellos que se les realizaron a los pacientes con neumonías que abarca este estudio, a 175 se les realizó abordaje venoso periférico y a 68 abordaje venoso profundo en cualquiera de sus variantes (femoral, yugular o subclavia), la pleurotomía solo fue necesario realizar a 8 pacientes; es de destacar que hay pacientes a los cuales se les realizó 2 o más procederes durante la evolución de la enfermedad o por la aparición de complicaciones.

Tabla 6: Distribución de pacientes según tipo de proceder realizado

Proceder

No

Abordaje venoso periférico

175

Abordaje venoso profundo

68

Disección venosa

3

Intraósea

1

Pleurotomía

8

Toracocentesis

5

Traqueostomía

1

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

La asociación entre el uso previo de antibiótico y la evolución de la enfermedad se presenta en la tabla 7, aquellos donde se recoge el uso de antimicrobianos días antes de realizarse el diagnóstico de la neumonía, tienen un riesgo superior en 13 veces de no presentar una evolución satisfactoria si se compara con el grupo que no usó antibióticos previo, el intervalo de confianza amplio va desde 1,55 a 302,5 por el reducido tamaño de la muestra no obstante se comprueba que hay una asociación entre estos factores.

Tabla 7: Asociación entre antibióticos previos y evolución del paciente.

Antibióticos Previos

Evolución

  Total

No Satisfactoria

Satisfactoria

Si

6

59

65

No

1

132

133

Total

7

191

198

Fuente: Planilla de recolección de datos. OR: 13,4 X2 = 9,16 95% IC (1,55 - 302,5) p = 0,005

 

El descubrimiento de la penicilina por Fleming considerado uno de los acontecimientos más importantes del pasado siglo, inició el campo de la terapéutica antimicrobiana.48 La aparición y difusión de cepas de microorganismos multirresistentes causantes de enfermedades graves nos plantea el hecho paradójico de la “infección intratable”. Actualmente el número de fallecidos por infecciones resistentes a los antibióticos puede ser el doble que el producido por microorganismos sensibles.49-51 En este trabajo al establecer una asociación entre antibióticos previos y la evolución del paciente, vemos como los que usaron antibióticos previos presentan hasta un 13,4 de mayor posibilidad de no presentar una evolución satisfactoria, es conocido este elemento como factor de riesgo; sobre todo en ciclos y dosis inadecuadas, generando resistencia bacteriana52 este fenómeno sobrepasa el ámbito científico llegando a ser objeto de un dictamen del Comité Económico y Social de la Unión Europea “La resistencia de los antibióticos como amenaza para la salud pública”.34 España es un país conocido en el mundo desarrollado por la alta resistencia a los antibióticos sobre todo en especies que causan infecciones respiratorias51-53 que son responsables de un numero importante de consultas de pediatría y en atención primaria, donde la prescripción de antibióticos es frecuente aunque la etiología es mayoritariamente viral, por lo que se debe realizar una llamada al uso racional de los mismos.

En la tabla 8 se recoge la distribución según el examen microbiológico y los gérmenes encontrados; en 6 pacientes se halló aislamientos de acinetobacter en hemocultivos, cultivo de secreción del tubo endotraqueal; sonda de pleurotomía o cultivo bacteriológico del liquido pleural, igual número de caso se reportan de pseudomonas otros patógenos como la klebsiella el estafilococo y la cándida le siguen en el orden de frecuencia. El cultivo de secreciones del tubo endotraqueal es donde se encuentra los mayores crecimientos microbianos.

Tabla 8: Distribución según examen microbiológico y gérmenes encontrados.

Gérmenes

Examen Microbiológico

Hemocultivo

Cultivo de Secreción de TET

Cultivo Bacteriológico de líquido pleural

Cultivo de Sonda de Pleurotomía

Estafilococo áureos

0

1

0

0

Estafilococo Epidermidis

2

0

0

1

Pseudomonas

2

3

0

1

Klebsiella

0

3

0

0

Enterococo

1

1

0

0

Acinetobacter

3

1

1

1

Cándidas

0

3

0

0

Fuente: Planilla de recolección de datos

 

El Diagnóstico etiológico de la neumonía es difícil y complejo, en el hemocultivo realizado a nuestros pacientes con Neumonía solo en 8 existió crecimiento bacteriano y en el líquido pleural en uno de ellos.

En la mayoría de las series de documentación microbiológica se encuentra solo entre 50 - 60% de los casos a pesar de la amplia variedad de técnicas de diagnóstico. El hemocultivo es el más utilizado54 pero es muy poco sensible. Casado Flores55 reporta en series infantiles solo un 5% de positividad mientras que en los adultos llega hasta el 10,6% quizás debido a la práctica de doble extracción menos realizada en el niño y a la menor realización de hemocultivos con medios inhibidores.

El acinetobacter es el germen más frecuente en la presente investigación, difiere con todos los trabajos revisados56 en los que aunque la etiología varía con la edad en ninguno aparece este germen como principal causa de neumonía en las edades pediátricas.52,54,57

El estafilococo que aparece también en 6 pacientes solo se ve por lo general en neumonías complicadas con abscesos pulmonares.58

Concluimos que en los pacientes de 1 - 4 años, del sexo masculino predominaron las neumonías graves de forma general. El mayor número de pacientes provenían de cuerpo de guardia, y tuvieron una estadía entre 1 - 4 días. La antibióticoterapia previa se relacionó con los pacientes que no presentaron una evolución satisfactoria. La mortalidad fue mayor en los que procedían de la sala y otros hospitales. El acinetobacter y el estafilococo fueron los gérmenes más frecuentemente encontrados

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contacto: osdaly@infomed.sld.cu

  1. Especialista de I grado en Medicina Intensiva y Emergencias.
  2. Especialista de I grado en pediatría. Especialista de II grado en Medicina Intensiva y Emergencias.
  3. Especialista de II grado en pediatría. Especialista de II grado en Medicina Intensiva y Emergencias. Doctor en ciencias medicas. Profesor auxiliar.
  4. Especialista de I grado en MGI. Especialista de I grado en pediatría. Especialista de II grado en Medicina Intensiva y Emergencias.
  5. Especialista de I grado en MGI. Residente de Medicina Intensiva y Emergencias.
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