IndiceSiguiente
Revista Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias 2007;6(4)

FormatoPDF


Trabajos originales


Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital “Dr. Carlos J. Finlay”. Ciudad de La Habana

 

Caracterización de la evaluación del traumatismo torácico.

 Lic. Maylen Llerena Rodríguez,1 Lic. Sonia Margarita Reyes Segura,2 Lic. Niurka Martínez Versonic,1 Lic. Danay Vignier Figueredo3 y Lic. Madelin Fernández Gutiérrez.4

RESUMEN

Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo caracterizando la evaluación del traumatismo torácico en la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Militar Dr. Carlos J. Finlay en el periodo entre marzo 2006 a marzo 2007. Se revisaron las Historias Clínicas con ayuda de un formulario analizando las variables Apache II, sexo, edad, estadía, causas, tipo de lesión, ventilación y complicaciones, llevándose a un análisis porcentual. En el estudio el 44,1% tenía menos de 27 años. El sexo masculino predominó con el 64,7%. Los accidentes de tránsitos y las heridas por arma blanca fueron las causas con mayor incidencia con un 38,2%. La mayor cantidad de lesiones se presentó en el trauma cerrado con un 97%. La presencia de complicaciones no afectó el egreso de pacientes vivos para un 97,1%, debido a la aplicación de medidas adecuadas de médicos y enfermeros.

Palabras clave: traumatismo torácico, accidente de tránsito.

 

Desde la época de oro de Grecia hasta los tiempos actuales, los escritos relacionados con los traumatismos torácicos se han concentrado en las heridas penetrantes más impresionantes y generalmente mortales.

Los procedimientos quirúrgicos de las afecciones torácicas han ido evolucionando con el desarrollo de la humanidad desde Hipócrates con sus sorprendentes técnicas operativas, Ambrosio Paré (1510-1570), uno de los primeros en recurrir a la ligaduras de los grandes vasos, Dominico Onel (S. XVIII), iniciador del tratamiento del neumotórax traumático con el principio de la aspiración. John ione (1775), quien describió la paracentesis como el último método que permite la salida eficaz del aire acumulado en la cavidad, y así sucesivamente hasta nuestro días.1

En el siglo XIX se logró avanzar considerablemente en la cirugía con el sistema moderno de drenaje bajo sello de agua favorecido por la ventilación artificial mecánica y el desarrollo de la radiología que hicieron posible la exploración del parénquima pulmonar y el perfeccionamiento de la toracotomía.2

El traumatismo torácico constituye un gran problema de salud pública, y es la primera causa de mortalidad en las personas de edad productivas en el mundo.3

En los EUA es la cuarta causa de muerte después de las enfermedades coronarias, el cáncer y las enfermedades cerebrovasculares.4

Se estima que el 25% de las muertes por trauma son consecuencia de lesiones torácicas y que estas constituyen la mitad de la mortalidad general por trauma. Además se calcula que por cada persona que muere por trauma hay tres lesionados, lo cual se traduce en un gran costo económico, moral y social.5

El traumatismo torácico causa directamente la muerte en uno de cada cuatro traumatizados graves, muchos de ellos fallecen antes de llegar al hospital. Muchas de estas muertes se pueden evitar con un diagnóstico y un tratamiento precoz realizado en el área de urgencia, junto con un conocimiento de los factores y mecanismos fisiopatogénicos que se asocian al traumatismo torácico. Hay que señalar que casi las dos terceras partes de los traumatismos torácicos están asociados a otras lesiones, preferiblemente craneoencefálicas, ortopédicas o abdominales, lo que hace aumentar su complejidad y prioridad tanto a la hora de establecer procedimientos de manejo y diagnóstico como de tratamiento.6

En el trauma se presentan tres picos de mortalidad: uno, inicial, se da en los primeros minutos del trauma, el cual aporta un 50% de mortalidad global, un segundo pico ocurre a las tres horas siguientes al trauma, y contribuye en un 20%, y un tercer pico corresponde a la mortalidad tardía que aporta un 30%.7

Se ha considerado la primera hora del trauma como el periodo de oro, durante el cual con un manejo adecuado, rápido y oportuno, se puede reducir la mortalidad en el segundo y tercer pico de la distribución trimodal de la mortalidad por trauma.7

Lo anterior significa que con un manejo adecuado y ordenado se disminuyen tanto la mortalidad como la morbilidad, algo que se ha visto en el devenir de la historia. ej: al comparar la guerra civil americana con la guerra mundial se observa una disminución de la mortalidad de los pacientes traumatizados de 63% a 12%, esta reducción en la mortalidad se debe a mejores técnicas de anestesias, a los antibióticos, el desarrollo de bancos de sangre y a mejores servicios de transporte y asistencia en el momento del traumatismo.8

Actualmente en nuestro país la inmensa mayoría de estos traumatismos son cerrados y su manejo terapéutico inicial se basa en su mayor parte en procedimientos simples de reanimación, basado en los patrones de RCP avanzado o técnicas de mediana complejidad como el drenaje torácico. Queremos de esta forma señalar que el manejo inicial en su mayor parte debe ser iniciado por el equipo de salud que examina primero al paciente en el área de cuidados intensivos.9

En Cuba como en la mayoría de los países del mundo las lesiones mortales por accidentes que traen consigo traumas torácicos, aparecen entre las primeras causas de muerte para todas las edades, aunque con mayor incidencia en niños, jóvenes y adultos mayores. Es necesario destacar que el reporte establecido del año 2005 de Cuba ubica a las lesiones por accidentes de tránsito y a las caídas como responsable de casi el 70% de los fallecidos por esta causa, y con relación a los años de vida potencialmente perdidos, ocuparon el quinto lugar de las diez primeras causas de muerte, superado solamente por las enfermedades del corazón, los tumores malignos, Enfermedad cerebrovascular, e Influenza/Neumonía.10

La enfermería es la profesión que al tomar como base las necesidades humanas y la importancia de su satisfacción así como los aspectos que la modifican y afectan, aplican a sus acciones los principios de la ciencia biológica, Física química, sociales médicas y a su vez proporciona atención integral al hombre sano y enfermo.11

Con el desarrollo científico la enfermería ha mantenido un avance progresivo que se aprecia desde los estudios universitarios de sus integrantes, hasta la confirmación de que nuestra profesión es una ciencia constituida, así como la realización de maestrías y especialidades asociadas a un perfil determinado, como es la urgencia en cuidados intensivos, la emergencia, materno infantil y anestesia, logrando un conocimiento profesional más elevado, un pensamiento científico más amplio y mayor habilidad ante la acción inmediata de la asistencia, realizando nuevas acciones especificas que entran en su marco de competencia y desempeño.

A pesar de que el traumatismo torácico es considerado una entidad grave, ya sea este como lesión única o formando parte de un traumatismo complejo, pensamos que la mortalidad en la terapia intensiva de nuestro hospital es baja, definirlo constituyó la hipótesis de nuestro trabajo, por lo cual decidimos caracterizar la evaluación del traumatismo torácico en la Unidad de Cuidados Intensivos. Determinar el pronóstico del estado de gravedad del traumatismo torácico. Caracterizar a los pacientes con trauma torácico según sexo, edad, estado al egreso y tipo de traumatismo recibido. Determinar las causas y las lesiones asociadas al traumatismo torácico. Relacionar la estadía y las complicaciones, y elaborar un Plan de Cuidado de Enfermería a los pacientes con trauma torácico.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo, de los pacientes que ingresaron en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Carlos J. Finlay, con el diagnóstico de traumatismo torácico en el periodo comprendido entre marzo del 2006 a marzo del 2007.

El universo estuvo constituido por la totalidad de los casos que ingresaron en la Unidad de Terapia Polivalente con diagnóstico de traumatismo torácico totalizando 34 pacientes.

Se revisaron las Historias Clínicas en el departamento de archivo y estadística del Hospital y se confeccionó un formulario creado para dicho fin. Todos los datos fueron procesados de forma manual y automatizadas, procesándose las variables en el sistema estadístico SPSS versión 12.0.

De forma general se empleó la forma estadística de frecuencia de análisis de distribución de porciento, para cada una de las variables fueron calculadas las frecuencias absolutas y relativas, estas últimas fueron expresadas en porcentajes.

Para determinar la relación entre las variables de estadía y complicaciones se aplicó la prueba de Chi-cuadrado de Pearson.

Se le aplicó a cada paciente la escala de pronóstico Apache II, analizando 12 variables fisiológicas, el Glasgow, la edad, y la enfermad crónica, midiendo el porciento de mortalidad y el estado de gravedad al ingreso, llevando a escala los valores originales para sumarlos y obtener resultados cualicuantitativos.

Se creó un Proceso de atención de Enfermería para los pacientes con trauma torácico, con 14 Diagnósticos de Enfermería basado en los patrones de respuestas humanas, y priorizándolos según necesidades humanas, 14 expectativas y 67 acciones de enfermería de tipo independientes, interdependientes y dependientes.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En el periodo de marzo del 2006 a marzo del 2007 ingresaron en el servicio de terapia Intensiva del Hospital Militar “Carlos J. Finlay”, 34 pacientes con el diagnóstico de traumatismo torácico.

En la tabla 1 se analizó el comportamiento del apache II en el traumatismo torácico, encontrando un valor único llevado a escala, menor de 27 puntos, lo cual equivale a un 50% de mortalidad en estos pacientes, con un estado de gravedad leve.

Según Rómulo Vaillant, estos pacientes no tienen amenaza para la vida ni riesgo de incapacidad permanente, representando aproximadamente el 80% de todos los lesionados.12

La confiabilidad del valor real de las 12 variables fisiológicas que se miden en esta escala pronóstica, depende entre otras cosas de la constancia y dedicación del personal de enfermería, pues son valores fácilmente modificables, vulnerables a la hemodinamia del trauma torácico.

Tabla 1: Pronóstico del estado de gravedad del trauma torácico según Apache II.

Valor Apache II

Pacientes

%

< 8 leve

34

100

8 - 10 grave

-

-

> 10 muy grave

-

-

 

En la Tabla 2 se analizó como se comportó el sexo en los pacientes con trauma torácico, y en el estudio predominó el sexo masculino para un 64,7%, coincidiendo con la literatura consultada.12-13

Tabla 2: Comportamiento del sexo en el Trauma Torácico.

Sexo

Pacientes

%

F

12

35,3

M

22

64,7

Total

34

100,0

 

En la tabla 3 se analizaron los grupos de edades, observándose que los de mayor afectación fueron los más jóvenes seguido de los de mayor edad. Las edades comprendidas entre 17 y 27 años fueron de 15 pacientes con traumatismo torácico representando un 41,1% seguido de las edades de 61 y más con 10 pacientes para un 29,4%.

En relación a las tablas 2 y 3, otros estudios consultados en Internet arrojan que el grupo etario más afectado fue el de 21 a 30 años de edad (33,82%) del total de casos, seguido del grupo de 31 a 40 años (25%). Predominó el sexo masculino con el 85,29% del total de casos, con relación entre sexo de 5,8:1.14

Tabla 3: Relación por Edades en el Traumatismo Torácico.

Edad

Pacientes

%

17 - 27

15

44,12

28 - 38

3

8,82

39 - 49

5

14,71

50 - 60

1

2,94

61 y más

10

29,41

Total

34

100,0

 

En la Tabla 4 se muestra el comportamiento del egreso en el traumatismo torácico donde se observó que la mortalidad se comportó muy baja para un solo caso, representando el 2,9% y el número de egresados vivos fue de 33 pacientes para un 97,1%.

Tabla 4: Comportamiento del Egreso en el Trauma Torácico.

Egreso

Pacientes

%

Vivos

33

97,1

Fallecido

1

2,9

Total

34

100,0

 

La causa de muerte estuvo asociada a un trauma con herida por arma blanca (HPAB) a nivel del tórax con compromiso bilateral, ruptura de vaso importante del cuello, lesión del tronco braquiocefálico y lesión a nivel de pericardio presentando complicaciones de tipo respiratoria. El paciente fue reingresado en la terapia intensiva en dos ocasiones, primeramente por insuficiencia respiratoria grave y después por pericarditis, mediatinitis, estenosis traqueal y broncoespasmo severo, esta última fue la causa que lo llevó a la muerte.

Según Rómulo Vaillant, los traumatismos torácico constituyeron la primera causa de muerte del siglo XX, solamente las lesiones en el tórax conllevan a un índice de mortalidad entre el 4-12%, si hay daño en otra zona aumenta entre el 12-15% y si hay lesión de dos o más órganos, la cifra aumenta entre 30-35%, y la mayoría de los fallecidos con lesión torácico son debido a la insuficiencia respiratoria, causada por el problema ventilatorio o el intercambio inadecuado de gases, seguido por otras causas.12

Todos los traumatizados contaron con la asistencia directa de un personal de enfermería, los que aplicaron acciones específicas relacionadas con el trauma torácico, enfatizando en la atención de la esfera psicológica.

En la tabla 5 se exponen las causas que originaron el Traumatismo Torácico, quedando demostrado, que fueron en igual cuantía los accidentes de transito y las heridas por arma blanca con una frecuencia individual de 13 pacientes para un 38,2% coincidiendo con lo descrito en la literatura, donde el accidente de transito alcanza un 55-60% y las HPAB alcanzan un 53%.

Tabla 5: Causas que originaron el Traumatismo Torácico.

Causas

Pacientes

%

Accidente

13

38,24

HPAB

13

38,24

Caídas

1

2,94

Otros

6

17,65

HPAF

1

2,94

Total

34

100,0

 

En USA y España se ha comprobado un aumento en la incidencia de traumatismo torácico, donde la principal causa son los accidentes de tránsitos en un 80% y mayormente trauma de tórax cerrado. Sin embargo se está produciendo un aumento de las lesiones abiertas por arma de fuego y sobretodo por arma blanca, conforme aumenta la violencia en las poblaciones civiles urbanas.

Vázquez y Col de Perú (1994) encontraron que la causa más frecuente de lesión torácica penetrante fue por arma blanca.14

Las colisiones automovilísticas, hacia arriba y por arriba son las responsables del traumatismo torácico y pueden acompañarse de daños abdominales. Un aspecto que se debe destacar es que los accidentes de tránsito ocurridos a grandes velocidades originan la aplicación repentina de fuerzas tangenciales a estructuras intratorácicas fijas y móviles que se encuentran en íntimo contacto, mientras que los accidentes a poca velocidad originan lesiones aplastantes localizadas.

El daño causado por una lesión penetrante puede ser estimado mediante la clasificación de objetos penetrantes con baja, media y alta energía. El arma blanca es un objeto de baja energía que produce daño por su borde cortante y por la punta del agente agresor, es un daño de baja velocidad y con menos trauma secundario, aunque una simple herida de entrada puede provocar un daño muy extenso.12,15

En la tabla 6 se puede apreciar la frecuencia de lesiones de trauma de tórax cerrado, el trauma cerrado se presentó con un 97% de frecuencia de lesiones torácicas, el neumotórax fue el de mayor frecuencia presentándose en siete pacientes, para un 19,4%, las fracturas costales múltiples (entre la 2da y la 6ta costilla fundamentalmente) con 6 pacientes para un 17,8%.

Tabla 6: Frecuencia de Lesiones del trauma cerrado en el traumatismo torácico.

Trauma Torácico Cerrado

Pacientes

%

Contusión pulmonar

6

17,8

Contusión Miocárdica

1

2,9

Fracturas costales

6

17,8

Hemotórax

4

11,8

Neumotórax

7

19,4

Fractura de clavícula

2

5,8

Fractura escápula

2

5,8

Lesión del diafragma

2

5,8

Lesión de vísceras macizas

3

8,8

Total

34

100,0

 

En el folleto de apoyo vital prehospitalario, además de otras literaturas, se plantea que el neumotórax se produce por el efecto bolsa de papel (ruptura pulmonar al cerrar la glotis antes del choque) y son causas de lesiones por desgarros o cizallamientos en los impactos frontales y laterales.12,15

Rómulo Vaillant plantea que las lesiones de la pared torácica pueden producir fracturas costales con o sin tórax inestable, contusión cardiaca, arritmias, contusión pulmonar y neumotórax.12

En la tabla 7 se puede apreciar la frecuencia de lesiones de trauma de tórax abierto (73%), el neumotórax fue la lesión de mayor frecuencia con ocho casos (23,5%), seguido del hemotórax con seis casos (17,6%).

Tabla 7: Frecuencia de Lesiones del trauma abierto en el traumatismo torácico.

Trauma Torácico Abierto

Pacientes

%

Contusión pulmonar

1

2,9

Taponamiento cardiaco

2

5,8

Hemotórax

6

17,6

Neumotórax

8

23,5

Fracturas costales

1

2,9

Fractura de clavícula

1

2,9

Lesión del diafragma

2

5,8

Lesión de vísceras macizas

4

11,8

Total

25

73,2

 

Vázquez y Col de Perú (1994) encontraron que las lesiones torácicas más frecuentes fueron el hemotórax en 38,33%, hemotórax 33,75% y neumotórax 24,58%.14

Se plantea que la lesión penetrante del tórax constituye una amenaza para la vida, cuando el agente vulnerable llega a la cavidad torácica y penetra en el pulmón se produce fuga de aire y/o de sangre, lo que ocasiona el trauma típico del neumotórax, hemotórax o hemoneumotorax, con colapso pulmonar, alteración con el intercambio de oxigeno y compromiso respiratorio. El 85% reciben asistencia médica y solo necesitan toracotomía el 5-10%, al resto se le aplica la punción o sonda torácica conectada a un sistema de aspiración o sello de agua,16,17 el cual lleva una vigilancia estricta por el personal de enfermería y cuidados específicos con el sistema.

En la Tabla 8 se reflejan las causas de ventilación mecánica en el trauma torácico, con necesidad de ventilar el 29,2% de los pacientes por presentar volet costal con recuperación prolongada (posterior a la operación) en tres casos (8,8%) e insuficiencia respiratoria grave en dos casos (5,8%), un paciente con lesión del sistema nervioso central y otro con sepsis respiratoria para un 2,9% respectivamente.

Tabla 8: Causa de ventilación mecánica del traumatismo torácico en la UCI

Causa

Pacientes

%

Insuficiencia respiratoria grave

2

5,8

Lesión sistema nervioso central

1

2,9

Sepsis respiratoria

1

2,9

Volet costal

3

8,8

Recuperación prolongada

3

8,8

Total

10

29,2

 

El manejo integral del traumatismo torácico implica asegurar que cada célula del organismo reciba perfusión con cantidad adecuada de oxigeno a fin de prevenir el metabolismo anaeróbico y mantener el metabolismo aeróbico. La perdida de la permeabilidad de la vía aérea se presenta como consecuencia de la lesión y de las complicaciones llevándolo a la incapacidad para manejar esta espontáneamente.18

En la tabla 9 se observa la frecuencia de complicaciones en el traumatismo torácico, la fiebre, la sepsis respiratoria y la anemia fueron las complicaciones más frecuentes con un 35,3%, 26,7%, y 23,5% respectivamente.

Tabla 9: Frecuencia de complicaciones en el traumatismo torácico en la UCI.

Complicaciones

Pacientes

%

Sepsis respiratoria

9

26,4

Desequilibrio acido básico

2

5,8

Desequilibrio hidroelectrolítico

3

8,8

Broncoespasmo

3

8,8

Shock anafiláctico

1

2,9

Íleo traumático

2

5,8

Anemia

8

23,5

Paro cardiorrespiratorio

1

2,9

Taponamiento cardiaco

1

2,9

Fiebre

12

35,3

Insuficiencia respiratoria aguda

5

14,7

Broncoaspiración

3

8,8

Total

50

147,0

 

Las complicaciones descritas anteriormente se relacionaron con la estadía, demostrándose que el 60% del total de estas, aparecieron fundamentalmente entre el 4to y 7mo día con un total de 30 (Tabla 10)

Tabla 10: Relación de complicaciones y estadía del traumatismo torácico en la UCI.

Complicaciones

Pacientes

Total

1 - 3

4 - 7

≥ 8

Sepsis respiratoria

1

4

3

9

Desequilibrio acido básico

-

2

-

2

Desequilibrio hidroelectrolítico

-

2

1

3

Broncoespasmo

-

1

2

3

Shock anafiláctico

-

1

-

1

Íleo traumático

1

1

-

2

Anemia

1

5

2

8

Paro cardiorrespiratorio

-

1

-

1

Taponamiento cardiaco

-

-

1

1

Fiebre

1

8

3

12

Insuficiencia respiratoria aguda

-

2

3

5

Broncoaspiración

1

2

-

3

Total

5

30

15

50

 

Estas complicaciones fueron reflejadas en la historia clínica por parte del personal médico y de enfermería, siendo este último el eslabón fundamental entre el paciente y el médico, jugando un papel muy importante y es el responsable mediante la observación continua de la detección precoz de cualquier complicación que se presente, informarlo al médico de asistencia así como crear acciones independientes de enfermería como se refleja más adelante.18-20

Como el trauma torácico es una entidad grave, se confeccionó un plan de cuidado de enfermería específico destinado a la atención de estos pacientes, basado en las necesidades humanas de Marlow y Kalish, se realizaron 14 diagnósticos de enfermería con 14 expectativas y 67 acciones de enfermerías de ellas 58 no se repiten, el 82% de las acciones que se elaboraron fueron independientes para un total de 55, 9% interdependientes y 9% dependientes.

PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMRÍA A PACIENTES CON TRAUMA TORÁXICO EN LA U.C.I

Diagnósticos de enfermería y expectativas.

  1. Limitación del intercambio de gases por disfunción pulmonar e intervención quirúrgica
  2. Deterioro del intercambio gaseoso por el incremento exagerado de la presión en la membrana alveolo capilar pulmonar con trasudados al alveolo secundario a la congestión pulmonar aguda.
  3. Aclaramiento ineficaz de las vías respiratorias por disfunción pulmonar y anestesia.
  4. Dolor por daño en la pared torácico.
  5. Deterioro de la integridad hística por trauma torácico y cirugía.
  6. Déficit de volumen por la cirugía torácica.
  7. Limitación de la movilidad física y de los miembros superiores por cirugía torácica.
  8. Alteración de la comodidad (dolor) por incisión, catéter de drenaje y la operación.
  9. Ansiedad por los resultados de la cirugía, dolor y tecnología.
  10. Hipertermia por proceso infeccioso.
  11. Déficit del auto cuidado (general) por traumatismo, Cirugía, y dolor.
  12. Alto riesgo de complicación por el encajamiento prolongado.
  13. Riesgo de desequilibrio de volumen de líquido por el aumento de la demanda o las pérdidas.
  14. Alto riesgo de infección por técnicas invasivas.

 Ordenes o acciones de enfermería.

  1. Mantener fowler a 30˚
  2. Medir e interpretar signos vitales.
  3. Realizar examen físico completo enfatizando en el sistema respiratorio.
  4. Administrar oxigenoterapia suplementaria con accesorios disponibles (mascaras, tenedor, ventilación no invasiva) no más de 5 L /m.
  5. Monitorizar al paciente.
  6. Mantener observación continúa.
  7. Colocar oxímetro de pulso.
  8. Valorar signos y síntomas de hipoxemia.
  9. Realizar abordaje venoso periférico o profundo.
  10. Administrar medicamentos broncodilatadores, esteroides, cristaloides, entre otros, por vía EV e inhalatoria según sea el caso.
  11. Vigilar reacción medicamentosa.
  12. Preparar equipo de ventilación artificial por si es necesario.
  13. Realizar e interpretar complementarios enfatizando en la hemogasometria arterial.
  14. Vigilar trastornos hemodinámicos, electrolíticos y de conciencia.
  15. Vigilar signos clínicos de neumotórax a tensión.
  16. Realizar técnica de punción ante la urgencia del neumotórax a tensión.
  17. Mantener cuidados con la pleurotomía mínima o el sello de agua.
  18. Explicar técnica de respiración diafragmática o con los labios fruncidos, se practicará c/2 horas para expandir alvéolos y evitar atelectasia.
  19. Animar y practicar la respiración profunda y la tos.
  20. Aspirar secreciones bronquiales.
  21. Mantener cuidados con la intubación endotraqueal.
  22. Mantener humidificación en vías respiratorias.
  23. Observar características de las secreciones bronquiales y esputos.
  24. Efectuar drenaje postural y cambio de posición.
  25. Vigilar signos de cianosis y llene capilar.
  26. Realizar lavado de manos ante y después de cualquier proceder.
  27. Valorar características de dolor y administrar analgesia o interconsultar con otras especialidades (medicina tradicional o anestesia)
  28. Observar reacción medicamentosa
  29. Buscar posición adecuada en el lecho.
  30. Realizar cura de heridas y venipuntura.
  31. Mantener medidas de asepsia y antisepsia y utilizar material estéril.
  32. Cambios de venipunturas y sondajes según normas epidemiológicas
  33. Movilizar al paciente
  34. Brindar dieta rica en proteína, Minerales y vitaminas.
  35. Valorar proceso de cicatrización de las heridas.
  36. Pinzar sonda pleural a las 48 horas y valorar clínica y radiológicamente, para retirar a las 24 horas posteriores si no se presentan complicaciones.
  37. Realizar cambios de posición y sentarlo si lo tolera.
  38. Medir presión venosa central.
  39. Administrar cristaloide según necesidad y valorar signos de sobre hidratación así como reponer líquidos por vía oral si lo requiere y tolera.
  40. Observar reacción transfusional en caso que se administren coloide
  41. Valorar e interpretar complementarios enfatizando en el hemograma y cuagulograma.
  42. Vigilar sangramiento, no más de 500 ml en 24 horas.
  43. Brindar atención a la esfera psicológica.
  44. D5, O37.
  45. D4, O27.
  46. D5, O37.
  47. D7, O43.
  48. Apagar todas las alarmas innecesarias.
  49. D7, O43.
  50. Realizar ínterconsulta con los especialistas de psicológica.
  51. Mantener medidas antitérmicas mecánicas y terapéuticas.
  52. Mantener ventilada la habitación.
  53. Realizar hemocultivo seriado para aislar germen.
  54. Realizar baño en cama, estimular su cooperación y estimular la circulación.
  55. Mantener sabanas limpias, estiradas y libres de humedad.
  56. D3, O31.
  57. Mantener heparinizado con dosis profiláctica.
  58. D2, O24.
  59. Incorporar o retirar electrolitos según necesidad.
  60. Realizar EKG.
  61. Vigilar goteo de infusión estricto.
  62. Llevar hoja de balance hidromineral.
  63. Valorar signos y síntomas de deshidratación.
  64. Realizar cultivos de secreciones bronquiales.
  65. Valorar manifestaciones locales y generales de infección.
  66. Valorar e interpretar complementarios enfatizando en el leucograma.
  67. Mantener protección gástrica.

 D- Diagnóstico de enfermería, O- Ordenes o acciones de enfermería

 

Tabla 11: Acciones de enfermería.

Acciones de Enfermería

Número

Total

%

Independiente

1 - 9, 11, 12, 14,15, 17 - 35, 37 - 38, 40, 42 - 49, 52- 56, 58, 60 -65.

55

82%

Interdependiente

10, 36, 39, 57, 59, 67.

6

9%

Dependiente

13, 16, 41, 50, 51, 66.

6

9%

Nota: Total de las acciones de enfermería que no se repiten: 58

 

Concluimos que el pronóstico de gravedad leve fue el de mayor incidencia. Predominó el sexo masculino. El grupo de edades mayormente implicado fue entre 17 y 27 años. La mortalidad fue baja. El trauma cerrado fue el de mayor incidencia. El accidente de transito y la herida por arma blanca resultaron las causa principales. El neumotórax fue la lesión de mayor frecuencia en el trauma cerrado y el trauma abierto. Las complicaciones se presentaron entre el 4to y 7mo día siendo las más frecuentes la fiebre y la sepsis respiratoria. El mayor número de acciones de enfermería elaborada en el PAE fueron las de tipo independiente.

REFERECIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Herodoto. Los nueve libros de la historia. Vol.1. Barcelona: Iberia,1976.p.131-3.
  2. Fahraeus R. Historia de la medicina. Barcelona: Gustavo Guilli, 1956.
  3. Cortes F, Buitrago F. Trauma de tórax. Rev. Fac. Med 2001; 48: 35-44.
  4. Miller TR, levi DT. Cost-Outcome analisys in injury prevention and copntrol: eighty-four recente in the United State, Med care 2000; 38 (6); 562-82.
  5. Stewart M. resuscitation in thoracic trauma. Br J Surg 1995; 82: 280-284.
  6. Bandeira GW, Hiller Tk, white F Evaluating Programs to Prevent unintencional trauma in Canada; challenges and Direction, J trauma 1999; 47 (5); 932-5.
  7. Wagner AK; Hammond FM, Sasser HC. Use of injury severity variables in determining disability and community integrathion after traumatic brain injury. Trauma 2000; 49 (3): 41-9.
  8. Krafft M. Kullgren A. ting vall c, Bostrom, fredriksson R. Howw crash severity in rear impacts influences short and long-term con seguences to the neck. Accid anal prev 2000; 32 (2), 187-95.
  9. MINSAP Informe anual 2006.p. 146.
  10. Ministerio de Salud Pública de Cuba. Programa nacional de prevención de accidentes. Cuba 2006.
  11. Tobin MJ. Advances In Mechanical Ventilation. N Engl J Med. 2001;344(26). www.nejm.org
  12. Vaillan Soler Rómulo, Trauma Urgencia y Emergencia. 5ª ed. Editorial Científico Técnico, 2004, Cuba, Tomo único, Cáp. Trauma toráxico.p. 11-30.
  13. The Acute Respiratory Distress Syndrome Network. Ventilation with lower tidal volumes as compared with traditional tidal volumes for acute lung injury and the acute respiratory distress syndrome. N Engl J Med 2000;342:1301-8.
  14. Revistas Venezolanas ¨Traumatismo torácico: causas y complicaciones en el I.V.S.S Hospital ¨Dr. Rafael Calles Sierra¨período julio 1987- Diciembre 2000.
  15. Alí, J, R. Adams, J. Wiliams, et at.: ¨Teaching effective ness of the trauma evolution and management (TEAM) module for senior medical students¨. J Trauma, 2001, 51: 202.
  16. Lovesio C. Medicina Intensiva. 5ta ed. Editorial El Ateneo. 2002. España. Tomo I, Cap 1, p:1.
  17. Esteban A, Anzueto A, Alia I, et al. How is mechanical ventilation employed in the intensive care unit? An international utilization review. Am J Respir Crit Care Med 2000; 161:1450-8.
  18. Brunner Ls, y Suddarthds. Manual de Enfermería Médico Quirúrgico. 3ª ed. Editorial Interamericano. 1984. México DF, - 2°, tomo, Cáp. Trauma toráxico.p. 580-589.
  19. Folleto de Apoyo Vital Prehospitalaria AVIPREH, SIUM Provincial. Editorial Ciencias Médicas la Habana. Noviembre 2005. Cuba. Primera parte, trauma.
  20. Castros torres, Amparo Magaly y otros. Manual de procedimiento de Enfermería. 1ª ed. Editorial Ciencias Médicas la Habana. 2005. Cuba. Tomo 1, cáp. Trauma torácico. p. 10.

 

  1. Especialista de I grado de enfermería en Medicina Intensiva y Emergencias. Máster en urgencias medicas. Diplomado en atención al grave. profesor instructor.
  2. Especialista de I grado de enfermería en Medicina Intensiva y Emergencias. Máster en urgencias medicas. Diplomado en atención al grave.
  3. Licenciada en enfermería. Máster en psicología de salud. Diplomado en atención al grave. profesor instructor.
  4. Licenciada en enfermería. Máster en urgencias medicas. Diplomado en atención al grave.

IndiceSiguiente