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Revista Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias 2008;7(1)

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Trabajos originales


Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Pediátrico Docente San Miguel del Padrón. Ciudad de La Habana

 

Intoxicaciones en pediatría. Acercamiento a nuestro medio.

Dra. Ismary Sánchez Suso,1 Dra. Isabel López Hernández,1 Dra. Alicia Ares Wong,2 Dra. Olga Lidia Cruz Navarro,2 Dra. Marta O′Farril Sánchez.1

RESUMEN

Las intoxicaciones, en general, son un problema de salud pública, creciente en la mayor parte de los países. Con el objetivo de caracterizar a nuestros pacientes se realizó este estudio observacional, retrospectivo y descriptivo, el cual incluyó los 17 pacientes que ingresaron con el diagnóstico de intoxicación aguda a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Pediátrico San Miguel en el período comprendido entre enero 2005 a diciembre del 2005. Representaron el 6,5% del total de ingresos a la UCI. El grupo etáreo más afectado fue el de adolescentes con un evidente predominio femenino. Las intoxicaciones no medicamentosas constituyeron el 17,6% utilizando en primer lugar el Kerosene, en cambio los medicamentos representaron el 82,3% predominando los Psicofármacos. La causa de intoxicación más frecuente fue la accidental y en la mayoría de los casos ocurrió en el hogar. Falleció 1 paciente siendo un 5,8% del total de intoxicados. El tiempo promedio de estancia en el servicio fue de 2 días.

Palabras clave: intoxicaciones, envenenamiento, accidentes.

 

Las intoxicaciones se remontan a la existencia misma del hombre. En el mundo existen alrededor de 13 millones de químicos naturales y sintéticos, y menos de 3000 causan el 95% de las intoxicaciones.1-3 Un veneno (tóxico) es una sustancia capaz de producir efectos adversos en un organismo viviente. Existen distintos tipos, aquellos de uso humano (comidas y sus aditivos, medicamentos y cosméticos) y aquellos que no lo son (productos de limpieza, industriales, químicos, plantas y hongos no comestibles).4 Una sobredosis implica exposición a cantidades excesivas de los primeros y a cualquier cantidad de los últimos. La exposición a un tóxico o veneno no siempre causa efectos adversos; sin embargo, en la mayoría de las ocasiones las intoxicaciones resultantes constituyen verdaderas emergencias médicas, consideradas por algunos como "traumas múltiples de origen químico".5,6 El manejo general del paciente intoxicado se puede llevar a cabo en tres fases consecutivas: manejo de emergencia, apoyo vital y destoxificación.6-9 Las intoxicaciones, en general, son un problema de salud pública, creciente en la mayor parte de los países, y aunque el número de muertes por esta causa ha disminuido, todavía se ubica entre las primeras diez causas de mortalidad y de morbilidad, especialmente en la edad infantil.1-3 En algunos países como México y Estados Unidos constituye la tercera causa de mortalidad en la edad pediátrica.4,5 La exposición a los tóxicos en la infancia ocurre por diversas causas, entre ellas: accidental, medicación (automedicación y/o sobredosis), adicción, suicida e iatrogénica.4-7 En general, las intoxicaciones representan aproximadamente el 10% de los ingresos a las unidades de cuidados intensivos pediátricos,3,8 con una mortalidad variable que va del 3% al 10%. La mayor parte de las intoxicaciones ocurren en el hogar, la escasa seguridad de envases, los recipientes con colores y dibujos llamativos o de olores agradables y la falta de supervisión son factores que contribuyen a que ocurran estos accidentes.9-12 Constituye hoy en día una triste realidad de la cual no escapa nuestro hospital, es preciso cerrarle paso a entidades tan nocivas, identifiquemos los riesgos, tratémoslos y ganaremos nuestro trabajo. Con el objetivo de caracterizar a nuestros pacientes se realizó este estudio, y para establecer las bases para futuros programas de prevención y tratamiento.

MATERIAL Y MÉTODO

Se utilizó un método observacional de corte retrospectivo y descriptivo de los 17 pacientes ingresados en el Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Pediátrico San Miguel en el periodo comprendido entre enero 2005 a diciembre 2005 con el diagnóstico de intoxicación aguda grave. El diagnóstico de intoxicación en UCI se realizó sobre la base de: antecedentes de exposición, absorción y/o ingestión, cuadro clínico compatible y respuesta al tratamiento. Se excluyeron del presente trabajo los casos de intoxicación indeterminada, por alimentos y por mordedura de animales venenosos. Se seleccionaron 17 historias clínicas, obteniéndose datos de las siguientes variables: edad del paciente, sexo, tóxico ingerido, causa de intoxicación, área de atención, manejo en servicio de urgencias y en UTI, días de permanencia y mortalidad en la UTI.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Las intoxicaciones agudas en edad pediátrica deben considerarse una emergencia en la salud publica y una emergencia social, debido a la alta morbilidad y discapacidad que ocasionan, así como el elevado costo económico que directa o indirectamente representan y por supuesto la enorme carga de sufrimiento humano que conllevan. En el período de 12 meses investigado por nosotros, las intoxicaciones representaron el 6,5% del total de ingresos a nuestro Servicio de Terapia Intensiva similar a lo referido en la bibliografía consultada.3,8

Las áreas de atención que reciben nuestros servicios por sus condiciones socioeconómicas y culturales son de mucho riesgo, el municipio San Miguel del Padrón donde se encuentra enclavado nuestro hospital fue el de mayor incidencia con 41,2%, seguido del Cotorro con 23,5%, por su parte Guanabacoa y Regla se comportaron con cifras similares (Gráfico 1).

 

Los adolescentes fueron el grupo etáreo más afectado; seguido por los transicionales (1 a 3 años) y en menor medida los escolares, predominando en estos dos últimos la causa accidental. Como en estudios revisados la adolescencia ocupa el sitio mayoritario movidos en su totalidad por intentos suicidas, no menospreciando a los niños entre 8 y 11 años que ya muestran cifras preocupantes en el mundo, por lo general los niños en edad escolar están sorprendentemente informados sobre la cuestión del suicidio es poco probable que los episodios de autointoxicación en los mayores de 6 años sean accidentales.9,10 La diferencia entre ellos y los adolescentes reside en la congruencia entre conocimiento, fantasía y método.13-16 Siguen en orden de frecuencia el grupo de mayor riesgo en las intoxicaciones accidentales, los 2 o 3 años motivados por el desconocimiento y la curiosidad por lo nuevo.1,3,5-7 Entonces de forma general en nuestra serie los accidentes estuvieron por encima de los intentos suicidas como vemos en la Tabla 1. Correspondiendo con lo revisado.

 

Tabla 1: Causas de Intoxicación según grupos etáreos.

Grupos etáreos

Accidental

Intento suicida

Iatrogenia

TOTAL

Lactantes

1

0

1

11,8%

Transicional 1-3 años

4

0

0

23,5%

Preescolar 4-5 años

1

0

0

5,8%

Escolares 5-11 años

3

0

0

17,7%

Adolescentes ≥ 12 años

0

7

0

41,2%

TOTAL

52,9%

41,2%

5,9%

100%

Fuente: Historias Clínicas.

 

Se encontró en nuestra serie un predominio significativo del sexo femenino con 16 casos (94,2%) sobre el masculino con 1 caso, debido ello al numeroso aporte de las adolescentes con intento suicida.

La vía más común de exposición a un tóxico es por ingestión, seguida de la inhalación;17 mientras que los fármacos constituyen los tóxicos de mayor incidencia seguidos por productos domésticos o industriales. Al no haber elección consciente del tóxico en los accidentes, los productos siguen un orden relacionado directamente con los más vendidos y los de mayor existencia en los hogares.18,19 Las intoxicaciones medicamentosas prevalecieron frente a las intoxicaciones no medicamentosas como vemos en la Tabla 2.

 

Tabla 2: Agentes Tóxicos más utilizados.

Medicamentos

pactes

%

No Medicamentos

Pactes

%

Benzodiacepinas

11

64,7

Kerosene

2

11,7

Barbitúricos

1

  5,8

Órgano fosforado

1

  5,9

Aminofilina

2

11,9

0

0

0

Total

14

82,4

Total

3

17,6

Fuente: Historias Clínicas.

 

Como dato curioso en nuestra serie tenemos a la Carbamazepina como el principal agente tóxico responsable de más de la mitad de nuestros pacientes, ingerido tanto como accidente o con fines suicidas. Probablemente relacionado a su amplio uso por neurólogos, psiquiatras entre otras especialidades en Pediatría.17

En cuanto al manejo del paciente intoxicado aún existen muchas brechas, la primera hora es considerada por muchos la hora de oro.2,6,12 Una vez hecho el diagnóstico sobre la base del cuadro clínico y la sospecha del examinador, o en base a la información obtenida por la persona que ha sorprendido al niño, debe iniciarse de inmediato el tratamiento. La primera fase de este es evitar la absorción del tóxico, y para cumplir con este objetivo debemos practicar el vaciamiento gástrico, el cual puede ser efectuado mediante el jarabe de ipeca, el lavado gástrico o la utilización de apomorfina, así como el uso del carbón activado.2,5,12,17

Sin embargo nuestras instituciones de salud parecen no estar familiarizadas con ello, en nuestro caso solo dos pacientes recibieron atención adecuada en los servicios de policlínicas, incluso nuestro servicio de urgencias no manejó adecuadamente la totalidad de los pacientes, fueron violados procederes importantes que en ocasiones determinan la vida y la evolución satisfactoria del paciente. Demostrado ello en la buena evolución clínica que encontramos en los niños que recibieron algún tipo de atención en estos servicios.

En nuestro servicio de UTI el uso del lavado gástrico, junto a la administración del carbón activado y la diuresis forzada fueron los procederes más empleados según el tipo de tóxico coincidiendo con el manejo revisado en la bibliografía.6,8 Tabla 3

 

Tabla 3: Manejo de los intoxicados.

Procederes

Policlínica.

Servicio de

Urgencias

UTI

Total

%

Muestras para toxicología

0

0

8

8

47,5

Lavado Gástrico

2

4

9

15

88,2

Carbón Activado

0

2

12

14

82,3

Diuresis Forzada

0

0

10

10

58,8

Gastroenterodiálisis

0

0

5

5

29,4

Antídoto

0

0

1

1

5,8

 

Solo tuvimos un fallecido por esta causa el 5,8% de los intoxicados y un 0,38% del total de ingresos en el servicio. El agente tóxico en este paciente fue el kerosene ingerido y aspirado por accidente en grandes cantidades que ocasionó un distress respiratorio e inestabilidad hemodinámica de la paciente desde su llegada a nuestro servicio de urgencias, requiriendo todas las medidas de apoyo vital pero con un desenlace fatal.

El tiempo de estadía promedio en nuestro servicio de UTI fue de 48 horas en 15 casos (88,2%) lo cual coincide con la media de los trabajos revisados.4-15 No todos los intoxicados ameritan una hospitalización, datos estadísticos muestran que sólo se hospitalizan 7% de los pacientes que consultan por este motivo en los Servicios de Cuidados Intensivos Pediátricos como consecuencia de la gravedad de los cuadros clínicos o por la necesidad de monitorizar estrechamente a estos pacientes.5-11 En los países en los que se han desarrollado planes de educación y prevención de las intoxicaciones, se ha logrado reducir estas hasta en 50% e incluso algunas han desaparecido. Junto a esto se han reducido hasta en 60% las consultas de urgencia por esta causa,4 por lo que el primer y principal tratamiento de las intoxicaciones consiste en la educación y en la prevención. Nuestro país destina grandes esfuerzos en este sentido pero no debemos sentirnos conformes aún falta mucho por hacer.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

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  19. Oduardo M, Mederos A, Muñoz. Intoxicaciones pediátricas atendidas por llamadas telefónicas. Centro Nacional de Toxicología. Rev Cub Pediatr 2002:2.

 

Contacto: ismarysuso@infomed.sld.cu

  1. Especialista de I grado en Pediatría. Diplomado en Medicina Intensiva. Profesora Instructora.
  2. Especialista de I grado en Pediatría. Diplomado en Medicina Intensiva.
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