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Revista Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias 2008;7(4)

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Cartas al editor


Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Clínico Quirúrgico Docente. Arnaldo Milián Castro. Villa Clara

¿Qué es un intensivista en cuba?

Dr. Armando Caballero López.1

 

Antes del triunfo de la Revolución, era práctica habitual que al terminar la carrera de Medicina, los médicos pusieran una placa en el frente de su casa con su nombre y la supuesta especialidad que practicarían auto otorgada; en la medida que la Revolución fue haciendo desaparecer la Medicina Privada, se fue institucionalizando y organizando la salud pública cubana, esta poco seria práctica fue desapareciendo, hasta hacerlo totalmente y dar paso al poderoso sistema de especialización del sistema de salud cubano, que tanto prestigio ha dado a nuestro pueblo en el campo nacional e internacional.

En aquellos primeros momentos no existía o al menos no era conocida la palabra: Intensivista en nuestro lenguaje profesional o popular y los Anestesiólogos, Clínicos, Pediatras, Cirujanos y Cardiólogos, que aisladamente se dedicaban a atender con un mínimo de condiciones a algún aislado paciente grave, lo hacían utilizando su nombre y el de su especialidad de origen.

A partir del 1967 cuando se comenzó a hacer alguna actividad de Cuidados Intensivos en la sala de postoperatorio del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular en La Habana y posteriormente los esfuerzos aislados del Dr. Lima, en Matanzas y de Pediatras, la ciudad de La Habana y Santiago de Cuba, devinieron a que el país creara las Unidades de Cuidados Intensivos Polivalentes de los Hospitales Calixto García (La Habana) Celestino Hernández Robau (Santa Clara) y Saturnino Lora (Santiago de Cuba), las cuales rápidamente se extendieron primero a las antiguas capitales de las viejas provincias cubanas y luego a las capitales y ciudades importantes de las nuevas provincias. El año 1981 con la epidemia de Dengue Hemorrágico, propició un salto gigantesco en el orden constructivo, de equipamiento y de formación de personal calificado en la Terapia Intensiva Pediátrica y en el año 1985 se creó la Comisión Nacional de Terapia Intensiva de Adultos, para impulsar el desarrollo de esta actividad en el país y desde un inicio esta Comisión luchó por 3 aspectos básicos: 1) expandir la Terapia Intensiva por todos los nuevos hospitales que se estaban construyendo en el país con uniformidad en las estructuras y funciones 2) promover el reconocimiento oficial de la terapia Intensiva como especialidad médica independiente y 3) organizar la formación del recurso humano médico para trabajar en estas unidades mediante un Estudio Postgrado de 1 año a través de un programa específico y sedes nacionales aprobadas por la Comisión Nacional.

¿Cómo se preparaba el recurso humano profesional, en cuanto a médicos y personal de enfermería, para trabajar en las unidades de cuidados intensivos? Inicialmente comenzaron los cursos de entrenamiento para enfermeras que se ofertaban en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular y posteriormente se convirtieron en cursos posbásicos de 1 año de duración cuyas sedes fueron las primeras UCI creadas en el país, hasta que ya en la década de los años de 1980, comenzaron a graduarse y ubicarse en las unidades, a las primeras Licenciadas en Enfermería, aparecieron los Diplomados de Enfermería Intensiva, de duración variable, pero preferentemente de 6 meses a tiempo completo, se incorporaron algunas Licenciadas a los estudios a distancia de Maestrías en Urgencia y Emergencias y más recientemente, en el 2004, se estableció, la residencia de 3 años en Enfermería Intensiva y Emergencias.

En el caso de los médicos los primeros Anestesiólogos y Clínicos se prepararon en cursos de 3 meses en España y fueron los encargados de fundar las primeras UCI Polivalentes del país, poco después se obtuvo una beca en Francia de 1 año de duración y en sentido general la preparación inicial de los adultos se hizo mediante entrenamientos en el Hospital Calixto García, bajo la tutela del Dr. Sergio Rabel y poco después en las UCI de Santa Clara y Santiago de Cuba. La epidemia de Dengue Hemorrágico, de 1981 propició un amplio esfuerzo de preparación de Pediatras como Intensivistas, en lo cual jugó un papel protagónico la UCI del Instituto Superior de Medicina Militar: Dr. Luis Díaz Soto y a partir de ahí las principales unidades del país comenzaron a preparar a los Pediatras de las provincias cercanas o con menos desarrollo. Los estudios de postgrado creados por la Comisión Nacional de Cuidados Intensivos de Adultos funcionaron con un alto nivel de ejecución, seriedad y calidad, hasta el año 1990, a partir de ahí, ya el comienzo del periodo especial, dificultó sus reuniones y sobre todo la aprobación rigurosa de las sedes nacionales de estos estudios, por lo cual estos rápidamente se expandieron prácticamente por todas las provincias del país, se modificaron los programas con criterios locales e incluso se redujeron en algunos lugares los tiempos de formación de manera incontrolable. Aparecieron también en esta década, los llamados cursos cortos de terapia Intensiva con duración entre 3 y 6 meses. En todas estas actividades formativas los médicos que se preparaban provenían de Medicina Interna, Pediatría, Anestesiología y Reanimación, Medicina General Integral, Cardiología, Cirugía General y aisladamente, de algunas otras especialidades, formándose así de manera progresiva el colectivo médico que se ocuparía de la atención al paciente grave.

Desde los inicios de la terapia Intensiva siempre en las grandes unidades existieron Ambulancias de Terapia Intensiva, bajo el control del personal de las UCI, que participaban en la transportación de casos graves, hacia y desde esas unidades y después de 20 años ejecutando esta labor, se decidió en el Ministerio de Salud Pública, profesionalizar esta actividad, preparándose a médicos, enfermeros y personal paramédico en cursos cortos para trabajar profesionalmente en esta actividad, vinculados, pero independientes del trabajo de las Unidades de Cuidados Intensivos, se creó además, el Sistema de Urgencias Medicas de la Republica de Cuba (SIUM) a mediados de la década de 1990 y esta organización y trabajo de la Emergencia Médica se expandió a todas las provincias del país. Se crearon los cursos de Apoyo Vital de corta duración para todos los médicos del país y se hizo y se continúa realizando un tremendo esfuerzo de formación o perfeccionamiento profesional, que lleva a la aparición de las Unidades de Cuidados Intensivos de Emergencias (UCIE) en los grandes hospitales.

En 1997, el MINSAP incorporó el sistema de Diplomados y Maestrías del Ministerio de Educación Superior y se comenzó a impartir el Diplomado de Medicina Intensiva de 1 año de duración y con independencia nacional y Maestrías de Urgencia y Emergencia con carácter nacional. En 1999, se crea la especialidad médica de Medicina Intensiva y Emergencias, como segunda especialidad, cuya ejecución rápidamente se ha expandido a la mayoría de las provincias del país y se estableció la forma y los tribunales para la obtención del título de Especialista de II grado en Medicina Intensiva y Emergencias. Más adelante, a punto de partida de la epidemia mundial del Síndrome Respiratorio Agudo Severo, se tomó la original e importante decisión de crear las Áreas Intensivas Municipales (AIM) en todos los municipios del país, con una estructura, equipamiento y programas de Diplomado de 6 meses para formar al personal médico y de enfermería que trabajaría en ellas.

Conociendo de forma resumida esta historia es que estaremos en condiciones de hacer algunos comentarios y reflexiones sobre el título de este trabajo: ¿Qué es un Intensivista en Cuba?

¿Cuándo hizo su aparición el término: Intensivista? A pesar de haber vivido todo el tiempo de aparición y desarrollo de esta especialidad en Cuba, no soy capaz de determinar cuándo y cómo apareció, lo que si estoy seguro es de que ya es una palabra incorporada a nuestro léxico y es considerada como sinónimo del médico especializado en cuidados intensivos.

He estado en otros países donde los médicos cubanos prestan colaboración y me he quedado sorprendido al ver la enorme cantidad de médicos que se presentan o son conocidos como Intensivistas, eso mismo ocurre en nuestro país, donde ya esta especialidad es una de las 10 más grandes del país, por el número de personal médico con que cuenta y cuando revisas la preparación profesional de los médicos que trabajan en esas unidades se ve, que su origen es muy diverso: Medicina General Integral, Medicina Interna, Pediatría, Anestesiología, Cardiología, Cirugía, etc., lo cual hasta cierto punto es lógico, teniendo en cuenta que en Cuba la Medicina Intensiva y la Emergencia, es una segunda especialidad médica y lógicamente los que la ejercen provienen de una primera y ésta puede y debe ser variada. Ahora bien, cuando se va a ver la preparación del personal médico que trabaja en las unidades, es donde viene la gran sorpresa. Hay Especialistas de II y de I grado en Medicina Intensiva y Emergencias, graduados de los Estudios Postgrado de 1 año de duración que se impartían con anterioridad y que están dedicados a la Medicina Intensiva, Diplomados de Medicina Intensiva con acreditación nacional y otros con disímiles características de preparación y duración, Masteres en Medicina de Urgencia, graduados de los cursos de Apoyo Vital o de otros cursos de postgrado que se han impartido en las UCI e incluso otras personas que sin haber cursado ninguno de estos cursos sencillamente en un momento determinado pueden estar trabajado en una de las tantas UCI con que cuenta el país y sencillamente por esa razón se arrogan el derecho de decir: Yo soy Intensivista.

Creo que este problema no existe en ninguna de las demás especialidades médicas y que es necesario que el Ministerio de Salud Publica, con el asesoramiento de sus órganos asesores especializados defina con claridad, que es un Intensivista en Cuba y a qué nivel de preparación, desempeño y competencia, aspiramos en Cuba, para así poder avanzar con calidad en el camino de la profesionalización.

Muchas especialidades de la medicina tienen y tendrán vínculos con el paciente grave y sería un gran error considerar que los Intensivistas son los únicos especialistas que tienen que ver con el grave. Los Intensivistas son los únicos que emplean todo su tiempo de trabajo en la atención del paciente grave y que están adecuada y solidamente preparados para cumplir con calidad esta función, por eso creemos que podemos definir un Intensivista en Cuba como:

Los demás no deben ser considerados como Intensivistas y sobre todo debemos tratar para contar con el número necesario de especialistas que necesita el país y estar claro que el Master en Urgencias Médicas es una categoría investigativa y no de desempeño y que los cursos de Apoyo Vital, los Diplomados, los cursos postgrados y otras actividades docentes, mejoran la capacitación de los profesionales pero como todo el mundo sabe, no los hace especialistas en Medicina Intensiva y Emergencias, ni tampoco Intensivistas como popularmente los profesionales de la medicina y en parte nuestra población ha comenzado a llamarlos.

 

Contacto: caba@capiro.vcl.sld.cu

  1. Especialista de II grado en Anestesiología y Reanimación y en Medicina Intensiva y Emergencias. Master en Urgencias Médicas. Profesor Instructor.

 

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