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Revista Cubana de Medicina Militar, julio-diciembre, 1995
Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto"

Tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico con cisaprida, ranitidina y terapéutica mixta

My. (SM) Raúl Brizuela Quintanilla,1 Dr. Pablo Cabrera Gonzáles,2 Dra. Irma García Freyre3
  1. Doctor en Ciencias Médicas. Especialista de II Grado en Gastroenterología. Investigador Auxiliar.
  2. Especialista de I Grado en Gastroenterología.
  3. Doctora en Ciencias Médicas. Especialista de II Grado en Fisiología Normal y Patológica. Profesora Auxiliar.

RESUMEN

Se analizó el comportamiento del tratamiento por 6 semanas en 72 pacientes de enfermedad por reflujo gastroesofágico agrupados en: Grupo I, 20 pacientes tratados con cisaprida; Grupo II, 32 pacientes tratados con ranitidina y Grupo III, 20 pacientes con terapéutica mixta (medidas higienicodietéticas, metoclopramida, cimetidina y balsamo de shostakowsky). Se observó una mejoría significativa (P< 0,05) de la presión de reposo del esfínter esofágico inferior, de la amplitud de la onda primaria y del número de episodios de reflujos después del tratamiento en los grupos I y III. El grupo de pacientes tratados con cisaprida mostró una mejor recuperación de todos los indicadores en comparación con los otros grupos.

PALABRAS CLAVE: REFLUJO GASTROESOFALICO/quimioterapia. REFLUJO GASTROESOFAGICO/cirugía. RANITIDINA/uso terapéutico.

INTRODUCCION

La terapéutica desarrollado deurante todos estos años para pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) se basa en 3 aspectos fundamentales: medidas conservadoras sin drogas o higiénico-dietéticas, tratamientos medicamentosos y cirugía antirreflu jo.1-7

El tratamiento de la esofagitis por reflujo está dirigido a mejorar la capacidad del aclaramiento esofágico existente, cubrir el tejido denudado e inflamado, incrementar la competencia de la barrera antirreflujo, reducir el volumen, elevar el pH del contenido gástrico, así como mejorar el vaciamiento del estómago y la competencia del píloro para prevenir el reflujo del contenido duodenal.7

Desde hace algunos años, en el ISMM "Dr. Luis Díaz Soto" se trabaja en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del esófago, por lo que en la actualidad se cuenta con alguna experiencia en la atención de éstas.,8,10,11 (Brizuela R. La función esofágica en sujetos sanos y en pacientes con enfermedades del esófago: valoración manométrico-peachimétrica. Tesis para optar por el grado científico de Candidato a Doctor en Ciencias Médicas, ISMM "Dr. Luis Díaz Soto", La Habana, 1989.

Por la utilización cada vez más generalizada de diferentes tratamientos de la ERGE en que se combinan 2 o más drogas que actúan por mecanismo diferentes, así como por la frecuencia creciente de esta afección, la invalidez que produce y por la posibilidad de establecer medidas terapéuticas tempranas y adecuadas, se decidió realizar un estudio comparativo de pacientes afectados de esofagitis por reflujo, sometidos a regímenes de tratamiento diferentes, con el obehjtivo de determinar la eficacia de éstos.

METODO

Se analizó la evolución clínica, amnométrica y eachimétrica de 72 pacientes estudiados y tratados en nuestra consulta de Gastroenterología durante un período de 6 mese, aqueja dos todos de ERGE en diferentes estadíos.

Para el tratamiento de los pacientes se utilizaron esquemas terapéuticos basados en una distribución al azar de forma consecutiva:

Grupo I (cisaprida). compuesto por 20 pacientes, 9 hombres y 11 mujeres con una edad media de 39 años (17-62), a los cuales se les prescribió cisaprida, 1 tableta (10 mg) antes del desayuno, almuerzo y comida.

Grupo II (inhibidores de receptores H2). compuesto por 32 pacientes, 2 hombres y 30 mujeres con una edad media de 33 años (16-58), a los cuales se les prescribió ranitidina, 1 tableta (150 mg) cada 12 horas.

Grupo III (terapéutica mixta). compuesto por 20 pacientes, 3 hombres y 17 mujeres con una edad media de 31 años (20-52), a los cuales se les precribió adoptar un régimen de medidas higiénico-dietéticas (tabla 1); metoclopramida, 1 tableta (10 mg) antes del desayuno, almuerzo, comida y 10:00 pm; cimetidina, 2 tabletas (400 mg) cada 12 horas y bálsamo de Shostakowsky, 1 cucharada antes de acostarse.

A todos los pacientes se les realizó valoración manométrica esofágica antes y después de las 6 semanas del trata miento, por el método de perfusión continúa, según el método de trabajo de

Brizuela9 (Bruzuela R. La función esofágica en sujetos sanos y en pacientes con enfermedades del esófago: valoración manométrico-peachimétrica. tesis para optar por el grado científico de Candidato a Doctor en Ciencias Médicas, ISMM "Dr. Luis Díaz Soto", La Habana, 1989), mediante un polígrafo multipropósito NIHON-KOHDEN, modelo RM-150.

Durante la realización de la manometría se evalúo la presión de reposo del esfínter esofágico inferior (EEI) y las características de las ondas primarias en el esófago inferior, para establecer el diagnóstico de cada paciente.

Se realizó, antes y después de las 6 semanas de tratamiento, la peachimetría esofágica con un equipo digital modelo PHM-75 RADIOMETER y electrodo para mediciones de pH GK-2801C, se utilizó un test de corta duración, y se evaluó el número total de reflujos para clasificar la ERGE según los indicadores establecidos.9 (Brizuela R. La función esofágica en sujetos sanos y en pacientes con enfermedades del esófago: valoración manométrico-peochimétrica. Tesis para optar por el grado científico de Candidato a Doctor en Ciencias Médicas ISMM "Luis Díaz Soto", La Habana, 1989).

Los pacientes fueron estudiados en consulta externa cada 2 semanas hasta terminar el tratamiento, se evaluaron los síntomas clínicos referidos desde el inicio, y se clasificaron en 3 grupos según mejorarán, se mantuvieron igual o emperoraran.

Se aplicaron pruebas de determinación estadística (t de Student) con un 95 % de confiabilidad (alfa = 0,05).

RESULTADOS Y DISCUSION

En la distribución de los pacientes estudiados según el diagnóstico mano métrico (tabla 2) se observa un mayor número de enfermos afectados de hernia hiatal y trastornos motores esofágicos, factores que revelan un estado avanzado de la ERGE.

El diagnóstico peachimétrico, según la clasificación utilizada (Brizuela R. La función esofágica en sujetos sanos y en pacientes con enfermedades del esófago: valoración manométrico-peachimétrica. Tesis para optar por el grado científico de Candidato a Doctor en Ciencias Médicas, ISMM "Luís Díaz Soto", La Habana, 1989) muestra (tabla 3) la presencia de ERGE de diferentes grados en todos los grupos.

La importancia de conocer el comportamiento de la motilidad y la presencia de reflujo gastroesofágico en pacientes con pirosis radica en que orienta al especialista sobre la enferme dad de base existente (hernia hiatal, esófago de Barret, esofagitis aguda, trastornos motores primarios) y le permite indicar un tratamiento encaminado a resolver desde el punto de vista fisiopatológico el daño existete.10-13

En el análisis de la presión de reposo del EEI antes y después del tratamiento, se observó que tanto en el Grupo I de pacientes como en el Grupo III existió una mejoría significativa (p < 0,05) y no ocurrió así en el Grupo II en el cual se utilizó ranitidina solamente (figura 1). Ello está motiva- do porque en ambos grupos mejora- dos (I y II) los proquinéticos formaron parte del tratamiento, y está reportada en la literatura médica la acción que éstos ejercen sobre la presión de reposo del EEI.14-16

Debe considerarse en el Grupo III la acción conjunta de medidas higiénico-dietéticas, inhibidores de receptores H2 y protectores de la mucosa, que coadyuvaron a un restablecimiento más rápido de la función esofágica, lo que ocurrió durante el tratamiento sólo con inhibidores de receptores H2 (ranitidina), ya que su mecanismo de acción no influye directamente sobre la presión de reposo del EEI.2,3,17

El comportamiento de la presión de la onda primaria antes y después del tratamiento mostró que existió mejoría significativa (p < 0,05) tanto en el Grupo I como en el Grupo III (figura 2). No se observó diferencia en el Grupo II de pacientes tratados con ranitidina, lo que se corresponde con los resultados obtenidos por otros investiga dores que reportan las ventajas del uso de proquinéticos en la ERGE para restaurar la motivación del esófago y la utilización de un conjunto de factores que, actuando por diferentes mecanismos, aceleran la curación y mejoran la función esofágica.14-19

Al evaluar el número de episodios de reflujo antes y después del tratamiento, se comprobó que tanto en el Grupo I como en el Grupo III disminuyeron de forma significativa (p < 0,05), mientras que el Grupo II de pacientes no se comportó de igual forma (figura 3).

La evolución clínica, manométrica y peachimétrica en los grupos estudiados se comportó a la sexta semana (tabla 4) con mejoría evidente en los 3 grupos de tratamiento.

El Grupo I de pacientes tratados con cisaprida mejoró de forma total, tanto desde el punto de vista clínico como manométrico, desaparecieron los síntomas referidos por los enfermos y se restauró la motilidad esofágica; sola mente 3 pacientes presentaron el estudio peachimétrico igual, atribuible a una demora de curación total de todos aquellos elementos que intervienen en la barrera antirreflujo y a la utilización de pruebas provocadoras de reflujos en el test peachimétrico.

La mayoría de los enfermos que componían el Grupo II mejoraron igualmente con el tratamiento; se mantuvieron 3 pacientes con síntomas clínicos; en 4, el estudio manométrico permaneció igual al final del tratamiento; 9 mantuvieron invariable el examen peachimétrico y 1 empeoró por este proceder.

CONCLUSIONES

Los resultados obtenidos estuvieron en correspondencia con lo reportado por otros investigadores que afirman la importancia del tratamiento combinado en la ERGE,1,6 así como la efectividad de la cisaprida contra los episodios de reflujo.14,16,18,19

TABLA 1. Médicas higiénico-dietéticas en la hernia hiatal y en la enfermedad por reflujo gastroesofagico

  1. No ingerir alimentos picantes, condimentados o con mucha grasa de tipo animal. No ingerir bebidas alcohólicas ni gaseosa. No tomar café ni fumar. No ingerir alimentos irritantes, ni muy ricos ni muy calientes.
  2. Comer alimentos ricos en fibra vegetal (frutas, vegetales, salvado de trigo, pan integral y otros).
  3. Evitar comidas copiosas. Debe comer en pequeñas cantidades distribidoras en el día. Evite la obesidad.
  4. Evitar esfuerzos físicos que aumentan la presión intrabdominal, como flexionar el tronco, levantar objetos del piso ejercicios abdominales y otros.
  5. No usar fajas ni cintos apretados.
  6. No acostarse después de comer, esperar de 2 a 3 horas. Para descargar, mejor lo hace sentado en un sillón.
  7. Levantar la cabecera de su cama a una altura de 20 cm.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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Recibido: 27 de octubre de 1994. Aprobado: 13 de abril de 1995.

My. (SM) Raúl Brizuela Quintanilla. ISMM "Dr. Luis Díaz Soto", Ave Monumental. Habana del Este. CP 11700. Ciudad de La Habana, Cuba.

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