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Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto"
La psicología aplicada al buceo
My. Pedro Cabrera Daniel1
RESUMEN
El presente trabajo es una respuesta a la necesidad de recopilar la principal
información que, en el campo de la psicología aplicada al
buceo se ha alcanzado actualmente y que se encuentra muy dispersa. Esta
información está basada en lo esencial, en las investigaciones
desarrolladas a los buzos profesionales y militares en condiciones de hiperbaria,
tanto en las situaciones reales como simuladas. El contenido se divide
en 2 partes con sus correspondientes acápites: rendimiento humano
bajo el agua y conducta humana en el buceo. En estos contenidos se habla
del estrés en el buceo, de las medidas para combatirlo y para elevar
la capacidad de trabajo, entre otras cosas. Las conclusiones revelan que
los buzos ejecutan labores similares a otros profesionales, pero en condiciones
distintas que influyen en sus rendimientos; esas condiciones tienen una
incidencia primero y más negativa después en el proceso intelectual,
que en los procesos perceptivo y psicomotor; las cualidades de la personalidad,
el temperamento y la experiencia del buzo tienen un papel decisivo en su
rendimiento laboral; la mayoría de los accidentes o premisa, están
condicionadas a causas de índole psicológica; la reacción
de pánico puede ser evitada con una adecuada preparación
psicológica.
Descriptores DeCS: BUCEO/psicología; ESTRES PSICOLOGICO;
CONDUCTA; APTITUD.
La humanidad ante la ineludible tarea de satisfacer sus crecientes necesidades,
las relacionadas con la sed de conocer y las referidas a sus necesidades
vitales, se ha visto obligada a incursionar en las altitudes del espacio
aéreo y en las profundidades del mar, para lo cual el organismo
humano no está preparado. Así, se aprecia a los científicos
encargados de la preservación de la salud del hombre dedicándole
especial atención, entre otras cosas, al problema de formación
de la adaptación del hombre en las condiciones modificadas de actividades
vitales, condicionada por las particularidades genotípicas del organismo.1,2
Informaciones convincentes se han alcanzado en correspondencia con el desarrollo
del proceso de adaptación, donde la función principal lo
desempeñan el tipo de reacción del organismo, las características
de sus procesos metabólicos, la constitución3
y, además, la estructura de la personalidad.4
En esta dirección se han desarrollado trabajos que clasifican
a 2 grupos polares y 1 grupo intermedio de personas, los identifican condicionalmente
como resistentes (stayers), débiles (printers) y mixtos,
los cuales se diferencian por las reacciones con respecto a las exposiciones
a condiciones extremas, que de forma diferente y en distintos plazos se
adaptan a estas influencias.3,5
Para la psicología del trabajo militar los problemas del pronóstico
de la adaptación de los militares con respecto a la exposición
a nuevos factores climáticos y condiciones modificadas del medio
de hábitat tienen una importancia significativa.
Precisamente dentro de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR),
se encuentran las profesiones de buzos, pilotos de aviación y hombres
rana, categorías que exigen una particular atención e inversión
de recursos con el fin de mantener una alta preparación y disposición
combativas.6
La actividad del buceo (objeto de este trabajo) tiene un origen tan
remoto que data de 2 000 años a.n.e. En el Museo Británico
se conservan bajorrelieves que corresponden al siglo IX a.n.e., mostrando
buceadores que se ayudan de odres llenos de aire.7
Los estudios en medicina relacionados con el buceo desde sus primeros
momentos estuvieron y están fundamentalmente dirigidos a estudiar
los efectos del aumento de la presión atmosférica sobre el
organismo humano. Los primeros destacados en tal sentido fueron Bart,
Tiger, Boycott, Damart y Haldane (citados por Gallar,7Adolfson8
y Shilling.9
Nuestra experiencia en este quehacer se basa en la labor de 3 años
y el objetivo de este trabajo es recopilar y organizar la información
alcanzada por la psicología del buceo, que parte de ciertos principios
teóricos, prácticos y metodológicos que permitan a
los psicólogos actuales y futuros orientados en esta dirección,
contar con una herramienta científicamente fundamentada para abordar
y desarrollar su trabajo en virtud de las necesidades de las FAR y del
país.
DESARROLLO
Nuestro país es una isla, en la cual la práctica del buceo
por el fácil acceso al mar de mucho de sus habitantes se hace tan
cotidiano como la práctica de deportes tan arraigados como el béisbol.
Esta cotidianidad del hecho parece restarle cierta seriedad y respeto que,
unido al desconocimiento responsable de las consecuencias peligrosas de
tales acciones, constituyen las causas del 100 % de los accidentes del
buceo deportivo y alrededor del 90 % del buceo profesional.10,11
En los trabajos de Álvarez FJ (Prevención de accidentes
de buceo en Cuba. Conferencia Internacional de Medicina Hiperbárica.
Compendio de trabajos. Isla de la Juventud. Cuba, 1984 y Enfermedad descompresiva
grave. ISMM "Dr. Luis Díaz Soto", 1993) se evidencia que a los accidentes
le preceden, como mínimo, 2 violaciones de las normas de seguridad.
Para una mejor comprensión de este material nos apoyaremos en
la división metodológica que Gallar7 establece
en su publicación y que aparece a continuación.
RENDIMIENTO HUMANO BAJO EL AGUA
Condiciones ambientales
En toda actividad laboral van a estar presentes variables que favorecen
el desempeño del hombre y factores que lo inhiben o entorpecen,
esto ha sido demostrado científicamente, gracias a las múltiples
investigaciones desarrolladas en este sentido, lo cual ha dado origen e
impulsado el desarrollo de la medicina del trabajo y de la psicología
del trabajo (Almirall HP. Efectos negativos del esfuerzo mental. Aspectos
teóricos y metodológicos para su evaluación. Tesis
presentada para optar por el grado científico de Candidato a Doctor
en Ciencias Psicológicas. Facultad de Psicología. Universidad
de La Habana, 1986).12
Es de destacar que en la actividad de buceo la mayoría de las
variables que influyen sobre la eficiencia del rendimiento humano son de
tipo inhibidor,7,13 entre ellas se pueden destacar las siguientes:
-
Restricciones mecánicas de la actividad física: los
movimientos corporales del buzo, bajo las condiciones del aumento de la
presión atmosférica, de la densidad del agua, etc., no permiten
la fluidez de ellos, se hacen más lentos y exigen un mayor gasto
energético para su desempeño que en la superficie terrestre.
-
Complicaciones respiratorias: éstas pueden presentarse por
presión de gases, retención de CO2, impureza de
gases, hipoxia e hiperoxia.
-
Condiciones ambientales: los factores a considerar en este acápite
lo constituyen el aumento de la presión atmosférica que se
presenta con el incremento de la profundidad, que a su vez da lugar a la
disminución de la temperatura; las dificultades para la visualización
del entorno y de los objetos, por la carencia de iluminación, la
influencia de las corrientes marinas que entorpecen la flotación
y traslado hasta los distintos puntos; la presencia de animales marinos
peligrosos y la pobreza de los puntos de referencia para la correcta ubicación
espacial.
-
Efectos psicológicos y psicofisiológicos: la estancia
en las profundidades marinas puede provocar ansiedad y reducción
o distorsión de la estimulación sensorial. Bachrach14
en sus estudios refirió que la sensibilidad del tacto disminuye
cuando desciende la temperatura de la piel a la exposición del agua
fría. Además, se pueden alterar: la discriminación
visual, la localización de sonidos, la orientación espacio-temporal,
estimación de distancia y la confusión de colores.
-
Equipamiento: los buzos deben adaptarse al uso de determinado equipamiento
que le es indispensable, entre ellos debemos tener en cuenta: la careta,
el traje hipertérmico, la boquilla, los tanques de almacenamiento
de los gases respirables, las aletas y, en dependencia de la profundidad
y del trabajo a realizar se le agrega, el plomo para el peso, las herramientas
de trabajo, etcétera.
Al buzo profesional se le exige realizar cualquiera de los trabajos
que se efectúan en superficie, pero en condiciones ambientales que
motivan tensión y con presiones crecientes a las que debe adaptar
su organismo con las técnicas correspondientes (sistema estanco
y equilibrio de presiones) y con la ausencia del gas respirable indispensable
para su vida, teniendo que transportar recipientes del referido gas o recibir
el suministro desde la superficie.14,15
Como señaló Adolfson,8 el mismo trabajo
que se realiza en la superficie terrestre implica como mínimo, un
mayor esfuerzo para obtener un rendimiento eficiente.
Procesos psicológicos en el buceo
En correspondencia con nuestras investigaciones16 al buzo le
es necesario en el orden psicológico poseer un nivel determinado
de su capacidad psíquica de trabajo para el desempeño eficiente
de sus labores, donde se destacan los procesos siguientes:
-
La percepción: es el proceso psíquico mediante el
cual se refleja integralmente en la conciencia los objetos, fenómenos
y acontecimientos en forma de imágenes concretas e inmediatos.17
-
La eficiencia del buzo está determinada por un amplio rango de actividades
de vigilancia visual relacionadas con la exploración y reconocimiento
submarinos: misiones de búsqueda, localización y rescate,
inspección de daños, detección e identificación
de distintos objetos.
-
La memoria: es la capacidad del hombre de memorizar, almacenar y
ulterior reproducción de la experiencia.18
-
Al buceador se le exige la evocación de información a corto
y largo plazos, recibe instrucciones sobre el trabajo a realizar a profundidad
o realiza una inmersión para obtener información rutinaria,
utiliza conocimientos aprendidos meses o años antes y durante la
realización de su trabajo, tiene que retener datos que debe usar
segundos o minutos después; a esta última algunos autores
la han clasificado como memoria operativa,17 en esencia la definen
como la conservación de una información por corto tiempo,
necesaria para la solución de una tarea.
-
Orientación espacial: ella se refiere a la apreciación
de la percepción propia y la orientación en el espacio en
la categoría de navegación.19
-
El buzo se encuentra en un medio "aparentemente" circunferencial muy pobre
de puntos de referencia, le es indispensable tener bien claro dónde
está la superficie del mar y su profundidad:
-
Elaboración de información: este proceso implica la
capacidad de adquirir, evaluar y transmitir información con la precisión,
claridad y discriminación suficientes para asegurar su máxima
utilidad.4 Ella está relacionada con las capacidades
intelectuales y comunicativas.
-
Toma de decisiones: la valoración de una situación
y la selección de una respuesta entre varias opciones se realiza
a veces de la forma habitual y casi automática cuando ese proceso
se desarrolla en situaciones de emergencia, como agotamiento de aire o
enredo, en las que la reacción instintiva tiene la mayor probabilidad
de error en cualquier caso, se realiza una selección entre varios
procedimientos ya aprendidos o se tiene que improvisar uno nuevo.4,7
-
Aptitudes psicomotoras: en tal sentido se refiere al procesamiento
de la información o del estímulo, el cual desencadena una
actividad motriz; lo que es una referencia a las respuestas en que el hombre
aplica sus fuerzas a herramientas, equipos, o sistemas de control, tratándose
en los casos de actos discretos en los que el tiempo es el factor principal
(abrir o cerrar una válvula), y en otras ocasiones de acciones continuas
y que implican retroinformación auditiva, visual, cinestésicas
o táctil (manejo de un vehículo submarino) una vez seleccionada
la respuesta adecuada.6,7
Estudio del rendimiento en condiciones hiperbáricas
Se han desarrollado pruebas específicas para la valoración
de las aptitudes intelectuales, perceptivas y psicomotoras que pueden transpolarse
al esquema siguiente:
Rendimiento humano
Categoría
Aptitud
Captación de información
Atención y discriminación sensorial.
Recuperación de información
Memoria mediata e inmediata.
Elaboración de información
Cálculo numérico.
Razonamiento lógico.
Resolución de problemas.
Toma de decisiones.
Psicomotricidad
Coordinación visomotora.
Destreza digital y manual.
Habilidad en manejo de herramientas.
A partir de Benhke y otros20 se puede plantear un
despegue de los resultados de las investigaciones sobre el rendimiento
humano con aire hiperbárico, motivo de la gran cantidad de hipótesis
sugeridas al observar los efectos de la presión aumentada sobre
investigadores de un laboratorio de fisiología: a 2 atmósferas
(ATA) aparecía euforia y retraso de los procesos superiores y a
4 ATA se añadía la aparición de risa y locuacidad,
disminución generalizada de la actividad mental, dificultades de
atención y déficits de coordinación motora.
Resultados en ambiente hiperbárico y tests psicológicos
utilizados
Con estos antecedentes se han proliferado los trabajos, tratando de cuantificar
el grado de cambio asociado con el aumento de la presión atmosférica
y de relevar las variables que interaccionan con ese factor principal,
predominando los estudios realizados en simuladores hiperbáricos.21,22
Está demostrado que el rendimiento humano disminuye gradualmente
a medida que aumenta la presión y más rápidamente
en cuanto la presión continúa aumentando. El rendimiento
intelectual se afecta más que el perceptivo y el motor; además,
en mayor proporción y de forma más repentina que los 2 últimos.
Las investigaciones nos muestran:
-
Rendimiento intelectual: se ha observado que entre 4 y 7 ATA, en
dependencia de las condiciones específicas y de las medidas concretas
utilizadas, aparece con respecto a la superficie una ligera disminución
de rendimiento (10 % aproximadamente). Aumenta bruscamente el decremento
entre 7 y 10 ATA (se acerca al 30 %) y alcanza su máximo porcentaje
(60 %) a 13 ATA. Esto ha sido confirmado con el empleo de test aritméticos
simples y el test de computación aritmética (es el
más frecuente para examinar los deterioros en la función
cognoscitiva en condiciones diversas del buceo). Independiente de la forma
los test aritméticos son altamente sensibles a los efectos
narcóticos de la presión parcial alta de nitrógeno
y menos sensibles como indicadores de la exposición al frío.
Los tests aritméticos se han utilizado en ambientes de heliox
a alta presión hasta 45 ATA, no reflejando decrecimiento de los
niveles de desempeño obtenidos en la superficie.7,20,23
Al utilizar los test de memoria inmediata y los test
de memoria asociativa se ha confirmado que este proceso se afecta como
un efecto del frío y de los ambientes hiperbáricos en que
se respira heliox.24,25
Al aplicar pruebas donde se comprometen procesos mentales superiores,
como asociación libre, comprensión, opinión y razonamiento
conceptual, se observaron disminuciones del rendimiento alrededor del 33
% a tan sólo 4 ATA.9
Los datos expuestos confirman la hipótesis de que cuanto más
compleja es la tarea a realizar, aumentará el decremento con el
aumento de la presión.
-
Rendimiento perceptivo: el desempeño del monitoreo y vigilancia
es definido por las tareas que requieren que el buzo preste atención
a cursos de información de intervalos de tiempo más prolongados,
con poca frecuencia o por casualidad; basado en lo anterior, los test
utilizados para evaluar este proceso han sido los referidos al tiempo de
reacción simple y compleja (de elección). El primero presenta
una tendencia a disminuir de forma lineal con el aumento de la presión
entre 1 y 10 ATA, reduciéndose hasta el 20 %.
El test del tiempo de reacción simple se ha utilizado
como un índice de narcosis por nitrógeno a presiones equivalentes
a profundidades entre 1 y 300 pies. Este test ha revelado sensibilidad
a interrupciones ambientales como combinaciones de aire/frío/velocidad
del viento, pero no a las diferencias en la temperatura de la piel.26
Referente al tiempo de reacción seleccionada fue el 21 % como
una función de narcosis por nitrógeno en un aire respirado
a 1 contra 4 ATA. La única diferencia entre los tipos de tests
de reacción simple y complejo, es la intervención de un proceso
de decisión.
El análisis de estos resultados sugiere reducción del
rendimiento a medida que aumenta la presión y el apoyo a la hipótesis
de la complejidad; pero en el proceso perceptivo es menos sensible que
en tareas de tipo intelectual.7,27
-
Rendimiento psicomotor: los resultados han revelado que el frío
disminuye el límite superior del rendimiento que se puede obtener
en una tarea psicomotora. La prueba del tubo de UCLA, donde el personal
trabaja en parejas y utilizan una llave inglesa ajustable y una giratoria,
permitió diferenciar con éxito el rendimiento de los buzos
con experiencia, de los buzos sin experiencia no sin valorar los efectos
del frío. En sentido general, se confirma que el proceso de la actividad
psicomotora no supera el 10 % del rendimiento a 10 ATA, por lo cual la
proporción de cambio es menor que en tareas perceptivas y mucho
menos que las intelectuales.28,29
Variables modificadoras e hipótesis
Las investigaciones desarrolladas en estos últimos años han
demostrado que el rendimiento del buzo no está solamente condicionado
a los efectos de las condiciones hiperbáricas,30-33 existen
una serie de factores que influyen en su quehacer, entre ellos se destacan:
la personalidad, el temperamento, la capacidad psíquica de trabajo,
la práctica en el tipo de tarea, el régimen de descanso y
trabajo, el tipo y velocidad de descenso y la realización de la
inmersión en simulador hiperbárico o en condiciones operativas.
Tales variables actúan limitando la generalización de
los resultados analizados y su aplicación directa a las situaciones
de inmersión real. Gallar7 cita datos concretos
sobre porcentajes de disminución del rendimiento responsabilizando
a la ansiedad y el estrés generalizado impuesto por las inmersiones
operativas; hasta el 25 % para tareas psicomotoras, del 30 % en tareas
perceptivas y del 37 % en las de tipo intelectual.
Hopkins y Warer34 refieren entre el 39 y 55
% de la afectación del rendimiento por causa de los cambios de la
estabilidad emocional.
Las explicaciones referentes a los efectos de la respiración
de aire a presión aumentada sobre el rendimiento del buzo se dividen
en 2 grupos: los que la condicionan a la presión parcial del nitrógeno,
a la retención y tensión del anhídrido carbónico
en tejidos o al efecto combinado de la presión parcial del oxígeno,
nitrógeno y factores psicológicos.29,35,36 El
otro grupo, donde se destacan los especialistas del Centro de Buceo de
la Armada de España, consideran que los efectos posiblemente no
están tan relacionados con la toxicidad del gas inerte como, que
sean consecuencias de deficiencias del proceso de adaptación humana
al aumento de la presión (citado por Gallar7).
Entre las medidas preventivas,7,28,37 la ideal sería
limitar el buceo autónomo con aire a la profundidad mínima
a la que comienzan a aparecer disminuciones del rendimiento y signos de
narcosis, que se suelen concretar en los 30 m, pero esta medida sería
de carácter general, sin tener en cuenta variables tan importantes
como la experiencia en buceo y otras citadas anteriormente, teniendo un
ámbito de aplicación específica en el área
deportiva; en el militar y en el profesional se citan límites entre
40 y 55 m, así también para el buceo en cavernas.38,39
La medida compensatoria más utilizada es el cambio de técnica
de buceo y la sustitución del gas inerte, empleándose equipos
en conexión con superficie y helio cuando se pretenden conseguir
profundidades más importantes o la realización de inmersiones
de intervención a partir de la saturación a una pequeña
profundidad.
CONDUCTA HUMANA EN EL BUCEO
Reacciones emocionales en el buceo
Las investigaciones que han reflejado los datos de la importancia de las
reacciones emocionales intensas en el buceo, se localizan en determinados
trabajos de Egshtron y Bachrach38 y Fletcher
y Lambertsen.39 Los primeros autores mencionados, fueron
los pioneros en utilizar el término de pánico. En la actualidad
se estima que el riesgo en buceo es más psicológico de lo
que se afirma, ya que una elevada proporción de accidentes son atribuibles
no a fallos materiales del equipo sino a errores humanos, cuya causa incial
puede estribar en una pérdida de autocontrol asociada posteriormente
con fatiga y agotamiento físico.39 Cuando Egstron
y Bachrach38 analizaron los accidentes de buceo en los
Estados Unidos de América (EE.UU.), observaron que muchos ocurrían
a pequeña profundidad o superficie y referían el dato de
que la mayoría de los casos accidentados se encontraban en superficie
en el momento de la muerte, con los chalecos salvavidas desinflados, el
cinturón de lastre colocado y los equipos con aire y en condiciones
normales de funcionamiento.
El estrés en el buceo
Este término ha sido el más referido en la literatura psicológica
en los últimos años, por lo cual es el sustento de innumerables
trabajos metodológicos y empíricos; a pesar de ello no se
han podido superar las contradicciones que aún subsisten.
En el siglo XVIII Thomas Young formuló el concepto de
estrés desde el punto de vista físico, concibiéndolo
como una respuesta del objeto, inherente a su estructura y provocada por
una fuerza externa.
Ya en el siglo XIX, estos conceptos comienzan a ser usados en fisiología,
psicología y medicina no siempre con uniformidad. El destacado fisiólogo
Claude
Bernad lo definió de tal forma, que si la respuesta adaptativa
no era suficiente como para comenzar el efecto del estímulo nocivo,
o si la respuesta causaba más daño que el propio estímulo,
entonces aparecía la enfermedad.40
Es Seyle (citado por Álvarez41) quien
con su definición provocaría incalculables consecuencias
con las investigaciones en el campo de la medicina y la psicología:"El
estrés es una respuesta inespecífica del organismo ante cualquier
demanda hecha sobre él. Es un patrón estereotipado filogenéticamente
arcaico, que prepara al organismo para la lucha o la huida. Estas respuestas
de la edad de piedra son provocadas por muchas situaciones de la vida moderna
cuando la actividad física es imposible o socialmente inaceptable".
Aunque este concepto es de corte fundamentalmente biológico,
no se le puede negar su mérito y lo que ha favorecido a nuestra
ciencia en este sentido, sobre todo al distinguir el estrés y el
distrés.42
El profesor Lenart Levi43 que con su modelo modifica
el de Seyle, nos propone en relación con la intensidad del
estímulo, que niveles extremos de estimulación, ya sea por
exceso o por defecto, aumentan el nivel de estrés del organismo
(fig. 1). Además, este autor plantea la relación del estrés
con la cualidad del estímulo, en los términos de placer o
displacer (fig. 2). Hoy día es reconocido el valor de su concepto
del estrés para la investigación de la salud del trabajador
(Roman J. Los factores psicosociales y la salud del trabajador: un procedimiento
para su evaluación. Tesis para optar por el grado científico
de Candidato a Doctor en Ciencias Psicológicas. Facultad de Psicología.
Universidad de La Habana, 1990).
FIG. 1. El estrés y su relación con la intensidad
del estímulo.
FIG. 2. El estrés y su relación con las cualidades
del estímulo.
Como se aprecia estas posiciones de Seyle y Levi son unidimensionales,
las respuestas del organismo son lineales ante la exposición a un
estímulo estresante.
Existen otros autores basados en las reacciones hormonales y metabólicas
que ocurren en el organismo al enfrentar el estrés44
que lo analizan en 2 dimensiones diferentes: estrés y control (fig.
3)... el aspecto útil de este modelo radica en el planteamiento
de que los "estresores" medio ambientales se asocian con la afección,
no sólo por la intensidad, sino también con las circunstancias
contingentes, que determinan en última la extenuación o el
aumento de la capacidad de regeneración por medio de los procesos
anabólicos; esto significa el desarrollo de la adaptabilidad del
organismo ante el desafío del ambiente y las funciones fisiológicas.
FIG. 3. Estrés y control.
Otra teoría importante a considerar es la de Lazarus,45
que se basa en la percepción del individuo sobre el ambiente y que
los efectos de los estímulos psicosociales sobre el organismo están
determinados por la valoración que el individuo efectúa del
estímulo.
Las contradicciones reveladas en este brevísimo recorrido por
la historia del término estrés, están en correspondencia
con lo planteado por Álvarez,41 en el sentido
que constituyen el resultado del actual desarrollo en que se encuentra
esta ciencia, de la época en que fueron elaborados y de la formación
de los investigadores.
A los modelos actuales que se desarrollan en el área de la psicología
del trabajo se les plantean 2 limitaciones fundamentales:
Primero, al enfatizar los aspectos cuantitativos de los estados subjetivos
de sus condicionantes, como la frecuencia o intensidad de acción
de la fuente del estrés o de los efectos.
Segundo, ponen el acento en invertir aditiva y acumulativamente las
fuentes, los mediadores o efectos del estrés. En otras palabras,
no parten de la elaboración de un modelo teórico que se centre
en categorías básicas de la ciencia que estudia el correspondiente
sector de la realidad. Esto ha sido citado textualmente del trabajo de
Roman
J (Factores psicosociales y salud del trabajador: revisión crítica
y un modelo para su análisis. Tesis para optar por el título
de Especialista en Psicología de la Salud. Instituto Superior de
Ciencias Médicas de La Habana. Facultad "General Calixto García",
1997), en el cual se fundamenta científicamente estas afirmaciones.
Nuestro interés es dar una panorámica general, que permita
corresponder la posición y fundamentación del modelo desarrollado
para abordar este asunto en la profesión del buceo.
Se utiliza mucho en esta profesión el término de estrés
sistemático, lo cual es evaluado como un estado de activación
excepcional y general del organismo ante un desequilibrio interno o ambiental.7,40,46
Ursui, Baade y Levine47 refieren que existen
situaciones en que éstas u otras características del medio
submarino se convierten en factores de estrés psicológico,
llegando a representar para el buceador una amenaza importante para la
supervivencia o bienestar propio, prevaleciendo entonces los componentes
cognitivos de la persona sobre las características físicas
del medio: cualquier estímulo, objetivamente perjudicial o no, puede
ser percibido como frustrante, amenazante o peligroso y convertirse en
factor de estrés psicológico.
Es precisamente el estrés, como elemento negativo para el buzo,
que se ha conceptualizado y se describe el modelo psicológico en
esta profesión. Por esto el análisis de los accidentes ha
constituido la base empírica para la interpretación de este
fenómeno,10,19,21 así se describe en la bibliografía
la reacción de pánico como una resultante de la situación
del estrés no resuelta que tiene un desencadenamiento generalmente
fatal.
Reacción de pánico
Gallar,7 en quien se aprecia la influencia condicionada
por el modelo unidimensional de Seyle, describe una escala de adaptación
que transcurre por los umbrales siguientes:
-
Alertamiento: aparece cuando fracasan los mecanismo normales de
adaptación o se agotan las respuestas afectivas ya existentes, buscando
aun nueva forma de enfrentamiento a la situación.
-
Frustración: a ella se llega por la interferencia con las
conductas de meta por la persistencia de la fuente de alerta, caracterizándose
por la percepción de amenaza y ansiedad debida a la posibilidad
de que la situación supere el potencial disponible de defensa, y
produciéndose un cambio en el patrón de respuesta: desde
una conducta orientada exclusivamente a la resolución del problema
se pasa a la aparición de un comportamiento dirigido a preservar
el bienestar o integridad.
-
Agotamiento: por aumento de la fatiga o de la inhibición,
se comienza a percibir el desamparo o desesperanza y desciende de manera
alarmante la actividad.
En la figura 4 se ilustra el decursar y posibles desencadenamientos
de la reacción de pánico.
FIG. 4. La reacción de pánico.
Bachrach14 dijo: "la reacción de pánico
se puede definir como un miedo ciego e irracional, que da lugar a respuestas
adecuadas y desadaptativas, implica la pérdida de autocontrol, como
consecuencia de la perfección por parte del individuo de la situación
en que se encuentra o el estímulo presente supera su umbral de estrés;
es decir, por la percepción de que su bienestar o integridad está
en peligro y por la decisión de dedicar energías a su protección,
dejando en cierto modo a un lado la búsqueda de una solución
racional del problema".
Es necesario reconocer que las causas que originan este tipo de percepción
y este tipo de respuesta pueden ser muy variadas; no existe un estímulo
universalmente estresante para las personas, debe tenerse en cuenta la
significación que para el individuo tenga, lo que no niega que en
las condiciones precisas, puede ser causa de ansiedad y tensión.48
Por esto para Eghstron y Bachrach,39 Gallar,7
cualquier situación desconocida, imprevista o que exija del buceador
un esfuerzo considerable puede desencadenar el inicio de la reacción
de pánico, dependiendo sus consecuencias de la capacidad del individuo
para recuperar su control personal o que lo pierda por completo, en cuyo
caso se produce un proceso cíclico con incremento continuo de gravedad.
En correspondencia con los criterios de Eghstron y Bachrach,38Bachrach,14
Skim,49 Gallar,7Badin y otros,29
se presentan bien definidos los componentes: cognitivo, fisiológico
y motor, destacándose en este último el sistema de respuestas
predominantes por tratarse de situaciones inesperadas en la mayoría
de los casos, lo cual permite a la pareja identificar fácilmente
el inicio de la posible reacción de pánico; estos indicios
primarios se revelan por la situación e irregularidad de movimientos
y de respiración, expresión facial característica,
orientación distorsionada del buzo, excesiva preocupación
por el equipo de buceo y acciones que en condiciones normales se evalúan
de ilógicas e irracionales. En el plano psicológico la reacción
de pánico produce hiperventilación involuntaria, que a su
vez incrementa el pánico, debido al intercambio gaseoso ineficiente;
además, la ansiedad de respirar, la flotabilidad negativa en aumento,
la escasa efectividad de los movimientos de natación y la fatiga
que se va acumulando agravan progresivamente la situación, dando
lugar a un círculo vicioso, cuya evolución puede desembocar
en ahogamiento o paro cardíaco, si no se produce el rescate a tiempo.
La reacción emocional constituye el proceso subyacente a todas
las manifestaciones descritas, con su influencia negativa sobre la percepción,
el rendimiento humano y la capacidad para la resolución de problemas,
cuando alcanza un nivel excesivo. La reacción de pánico representa
un nivel de activación, que lleva al buceador a una situación
en que su rendimiento, ya disminuido por el efecto general de las condiciones,
va a resultar poco favorecido y disminuida su capacidad para la solución
de problemas y la toma de decisiones y enfrentamiento al estrés.
De acuerdo con Baddeley,45 Loveman, White y Seddon,50
producto de la elevada activación, la persona en tales circunstancias
se va haciendo progresivamente más inconsciente de los estímulos
periféricos de la situación, centrándose en los que
para ella tienen importancia inmediata en ese momento, con el fin de solucionar
cuanto antes el problema concreto, aunque se trate de una solución
pobre e insuficiente.
Medidas preventivas
En correspondencia con Gallar7 y otros autores14,19,21,28,38,49
que consideran la prevención de este fenómeno, por el carácter
de su abrupta presentación y por las características del
estímulo que la provoca, afirmando además, que sus efectos
pueden mitigarse con medidas como: la selección psicológica
de buceadores, el enfoque integral y de aprendizaje de estas consecuencias,
así como el entrenamiento individual del autocontrol, repetición
de tareas, el entrenamiento físico necesario para el desempeño
del buceo, desarrollar el proceso de comunicación entre parejas
y el desarrollo de la creatividad; además, de la imprescindible
interiorización de respeto y cumplimiento de las reglas del buceo.
Lo anterior no es suficiente, como se ha mencionado para evitar la reacción
de pánico; se habla en la literatura de poner en vigor algunos mecanismos
como son:7
-
Control de la respiración haciéndola rápida pero profunda,
lo que actúa contra el ansia de aire y facilita la flotabilidad.
-
Reevaluación de la situación o determinando la(s) causa(s)
del problema, forma de superarlo y de terminar la inmersión con
seguridad.
-
Mejora la flotabilidad, lo que reduce el esfuerzo de ascenso o el mantenimiento
en superficie y permite la recuperación.
-
Tranquilización por parte de la pareja: su efecto sobre la calma
del afectado puede ser vital, aunque sólo sea la mera presencia.
-
Flotación de espalda y respiración directa del aire atmosférico,
si se está en superficie, con ello se facilita el descanso, la recuperación
y el intercambio de O2 y CO2.
CONCLUSIONES
Lo expuesto en el presente trabajo nos permite ganar en conocimiento sobre
las actividades desarrolladas por el buzo que no se diferencian de otras
actividades y labores ejecutadas por los hombres, ellas se distinguen por
las condiciones ambientales bajo las que se desarrollan, donde existen
una serie de variables que influyen en el rendimiento y en la eficiencia
de éste. Estas condiciones ambientales, en particular la situación
de hiperbaria, tienen una incidencia primero y más negativa después
en el proceso intelectual que en los procesos perceptivo y psicomotor.
Además, las cualidades de la personalidad, el temperamento y la
experiencia del buzo juegan un papel fundamental en el rendimiento y en
su eficiencia laboral; por lo cual el riesgo en el buceo es más
psicológico
de lo que se ha demostrado, por eso las causas de índole psicológicas
están condicionando la mayoría de los accidentes o premisas
en el medio subacuático; lo que nos alerta acerca de la reacción
de pánico, situación altamente peligrosa para el buzo, la
cual puede ser evitada con una adecuada preparación psicológica
que, incluye una serie de medidas señaladas en este trabajo.
SUMMARY
The present paper responds to the need of gathering fundamental information,
so scatter at present, on psychology applied to diving. This information
is essentially based on research works about professional and military
divers developed under hyperbaric environments both in simulated and real
situations. The contents of the paper is divided into 2 parts with corresponding
sections: human performance undersca and human behaviour in diving. Diving
stress and measures to fight it and increase work capacity are dealth with.
The conclussions reveal that divers perform tasks similar to those of other
professionals but under different environments that affect their performances.
At first, these environments have an incidence and later a more negative
impact on the intelectual process than on the perceptual and psychomotor
processes. Personal traits, temper and diving expertise play a decisive
role in the work performance. The majority of accidents are due to psychological
causes; panic reactions can be avoided through an adequate psychological
training.
Subject headings: DIVING/psychology; STRESS, PSYCHOLOGICAL; BEHAVIOUR:
APTITUDE.
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My. Pedro Cabrera Daniel. Instituto Superior de Medicina Militar
"Dr. Luis Díaz Soto". Avenida Monumental. Habana del Este, CP 11700,
Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Especialista en Psicología de
la Salud. Profesor Auxiliar.