Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto"
Lic. Jacqueline Guerrero Abreu1
y My. José Luis Pérez Alejo2
Los bombardeos por radiaciones electromagnéticas son continuos, incesantes
e imperceptibles; unos de forma natural y otros producidos por el hombre. La
afectación que estos tienen sobre la salud humana constituye un aspecto
controvertido en el campo de la ciencia debido a que las radiaciones electromagnéticas
en función de su frecuencia se clasifican en las que pueden tener o no
efectos biológicos, efectos o no sobre el hombre. Algunos efectos biológicos
pueden ser inocuos, como la radiación solar; otros, por el contrario,
pueden desencadenar enfermedades como el cáncer, la esterilidad y otras
menos conocidas. En el presente trabajo se hace un examen de la bibliografía
publicada con el objetivo de situarlo en cierta perspectiva en relación
con la salud.
Palabras clave: Bioelectromagnetismo, radiaciones no ionizantes, equipo
de de radiolocalización.
La especie humana vive en un manantial electromagnético natural, el
campo geomagnético y los fenómenos ondulatorios electromagnéticos
atmosféricos. Ahora se deben añadir los producidos por la actividad
humana.1 En un principio estos estaban referidos
a las torres eléctricas, algunos aparatos electrodomésticos, usos
industriales específicos y los radares. En los últimos años
se ha apreciado un incremento sin precedentes de fuentes de campos electromagnéticos
(CEM) utilizados con fines diferentes. Se han empleados en la industria, la
medicina, el comercio y prácticamente han invadido la vida diaria. El
grado de producción ha alcanzado niveles tales que los expertos alertan
de una contaminación electromagnética ambiental (electrosmog).2
Si esto es así es obvio que incidan de algún modo sobre
la salud humana.
Los CEM sobre la base de la longitud y frecuencia de sus ondas se subdividen
en varios tipos, por lo que se puede hablar de un espectro electromagnético.3
Ellos se clasifican según su frecuencia en los de frecuencia de menos
de 3 kHz. Como son, la resonancia magnética nuclear para diagnóstico
médico, neveras, secadores de pelo, líneas de alta tensión
y los que su frecuencia varía de 3 kHz a 30 MHz entre ellos, los monitores
de computadoras personales, las antenas de radionavegación, radiodifusión
modulada, antenas de radioaficionados y otras. Además están las
que comprenden de 30 MHz a 300 GHz y en este grupo se incluyen los teléfonos
celulares, hornos de microonda, antenas de estaciones de televisión,
los radares en general y los radiolocalizadores en particular.4
Según esta clasificación los CEM son de los tipos de baja frecuencia
(0,03-0,3 MHz), Media frecuencia (0,3-3MHz), alta frecuencia (3-30 MHz), muy
alta frecuencia (30-300MHz), ultra alta frecuencia (0,3-3 GHz), supra alta frecuencia
(3-30 GHz) y muy alta frecuencia (30-300GHz).5
En relación con la salud humana, las radiaciones emitidas por los CEM
se dividen, en función de su frecuencia (número de ondas electromagnéticas
que pasan por un determinado punto en 1 s), en radiaciones ionizantes y no ionizantes.
Las primeras son ondas electromagnéticas de frecuencia muy alta que contienen
una energía fotónica suficiente para romper enlaces químicos
a nivel molecular en las células. En las segundas, aunque la energía
fotónica es débil para romper enlaces químicos, tienen
efectos biológicos como son el calentamiento y la inducción de
corrientes eléctricas en los tejidos y células.6
Por tanto, las ondas electromagnéticas conllevan el peligro de efectos
biológicos que pueden desembocar en efectos adversos para la salud.
Lo anterior plantea la necesidad de comprender la diferencia entre estos dos
tipos de efectos a la exposición al estresor electromagnético.
Un efecto biológico ocurre cuando la exposición produce un cambio
fisiológico detectable en un sistema biológico, pero un efecto
adverso para la salud ocurre cuando el efecto biológico sobrepasa el
límite normal de variabilidad fisiológica del organismo y presenta
dificultad de adaptación con detrimento del estado de salud.
Algunos efectos biológicos pueden ser inocuos, por ejemplo, la radiación
solar, principalmente los rayos ultravioletas, producen el incremento del flujo
sanguíneo de la piel como respuesta a un ligero calentamiento del cuerpo;
pueden ser ventajosos porque ayudan en la producción de vitamina D o
adversos porque pueden producir cáncer de piel.7
Las oscilaciones electromagnéticas se propagan en el espacio en línea
recta y al incidir sobre los cuerpos pueden o bien penetrar, reflejarse o absorverse.
En dependencia de estos 3 factores se produce su efecto sobre los organismos
vivos, a mayor penetración y absorción de energía mayor
será su acción biológica.
Se plantea que los efectos de las radiaciones no ionizantes son de 3 tipos:
térmico, no térmicos y atérmicos.
Efectos térmicos. Cuando la energía electromagnética
causa un aumento mesurable en la temperatura del objeto o persona (más
de 1 ºC.7,8 La absorción de radiofrecuencias
en un medio ambiental tiene aparejado calentamiento.9
La intensidad de la radiación al actuar particularmente en el organismo
humano, provoca un incremento de temperatura y produce un cambio en la orientación
espacial (oscilación) de las moléculas bipolares, principalmente
del agua y los iones en los tejidos; los órganos más afectados
son el cristalino, humor vítreo del ojo, los órganos parenquimatosos
y glándulas como el hígado, páncreas, ganglios linfáticos,
las gónadas, órganos huecos como el estómago, vejiga y
vesícula biliar.10-12
También provocan dilatación de los poros de la barrera hematoencefálica,
la que a su vez hace permeable a determinadas sustancias que no deberían
entrar en las neuronas, es por ello que las radiaciones se relacionan con tumores
cerebrales, enfermedad de Alzheimer y pérdida de la memoria, así
como las alteraciones de los procesos de sueño y vigilia que pueden llevar
a la depresión, cansancio e incluso propensión al suicidio.
El calentamiento inducido por radiaciones provoca varias respuestas tanto fisiológicas
como termorreguladores, incluyendo la capacidad para realizar tareas físicas
y mentales debido al aumento de la temperatura corporal.8
Niveles muy bajos de radiaciones producen pequeños aumentos de la temperatura
local de la parte sometida a dicha radiación; pero este calentamiento
es compensado por los centros termorreguladores normales del cuerpo humano (mecanismos
homeostáticos), sin que el individuo note dicho aumento de temperatura.
El verdadero problema está cuando el tiempo de exposición y la
cantidad de radiación rompen este equilibrio.
El tipo de radiaciones que producen esas afectaciones en el hombre están
reguladas tanto nacional como internacionalmente ya que se conoce su acción
drástica sobre la salud humana y se han tomado medidas para proteger
al hombre.4
Efectos no térmicos.Se producen cuando la energía de la
onda es insuficiente para elevar la temperatura por encima de las fluctuaciones
de temperatura normales del sistema biológico. Hay evidencias de que
exposiciones prolongadas a radiaciones de baja intensidad sean potencialmente
nocivas, por el efecto no térmico de la exposición a radiaciones.6,11,13
En los CEM con frecuencias por debajo de 1MHz no se produce calentamiento significativo,
sino que inducen corrientes y campos eléctricos en los tejidos, se observan
en alteraciones del electroencefalograma, cambios en la actividad colinérgica
de animales que pudieran influir en la salud, sin embargo, las investigaciones
en este campo están limitadas, de hecho la Organización Mundial
de la Salud no presta mucha atención a los efectos no térmicos.
Un numeroso grupo de investigadores norteamericanos y de países miembros
del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), niegan la posibilidad de que
los campos de radiofrecuencias provoquen algún tipo de respuesta biológica
que no sea de origen térmico. Su argumento fundamental es que este tipo
de ondas no generan respuestas mutagénicas y no influyen en la iniciación
de cánceres.14-16
Los científicos rusos y de otros países reconocen la acción
acumulativa de este tipo de radiaciones, principalmente en personas que han
trabajado por 5 años o más con equipos de radiolocalización.17-19
En un estudio en gatos y conejos, las ondas electromagnéticas de baja
intensidad (insuficientes para producir efecto térmico) alteraron la
actividad cerebral, atribuida a la movilidad del ion calcio.20
Efectos atérmico. Se producen cuando hay energía suficiente
para causar un aumento de la temperatura corporal sin que se observen cambios
en la temperatura debido al enfriamiento ambiental.1
Los efectos biológicos observados por este tipo de radiación
son principalmente inducir corrientes eléctricas que pueden estimular
las células nerviosas y musculares.
Existe consenso del efecto nocivo que ejercen las ondas electromagnéticas
sobre el sistema reproductor, en especial la función testicular.21,22
También están los trabajos de Prassad23
quien estudió 100 trabajadores (59 soldadores y 41 sastres) sin encontrar
alteraciones significativas sobre la fertilidad.
Se ha reportado que en mujeres expuestas a CEM aumenta casi el doble la probabilidad
de sufrir un aborto espontáneo.24,25 Sin
embargo, otros autores no coinciden con estos resultados.26
Son numerosos los trabajos que hacen referencia al posible efecto cancerígeno
de las radiaciones no ionizantes.27-29 Los
resultados obtenidos por estos y otros autores son inconsistentes, resultan
ser estudios muy diferentes en cuanto al diseño, ejecución e interpretación
de los experimentos realizados. Ni los efectos encontrados ni sus implicaciones
sobre la salud humana están suficientemente dilucidados científicamente.
Es en esta esfera donde mayor número de alteraciones para la salud se
han reportado. La literatura consultada, las fundamentales, así lo manifiestan:
Hay autores que han reportado síntomas neuropsíquicos independientes
como son la confusión, pereza, pérdida de la memoria, ansiedad,
depresión y otros autores lo agrupan como síndrome de las microondas.5,9
Se han reportado también procesos alérgicos, depresión
del sistema inmunológico,5,33 modificaciones
linfocitarias, macrofágicas y hematológica, sin conocerse hasta
qué punto o de qué manera estas alteraciones influyen sobre la
salud humana.
Actualmente se plantea que por debajo de los niveles a que se dan los efectos
térmicos, las ondas electromagnéticas no generan respuestas mutagénicas
y no influyen en la iniciación de cánceres.
En las investigaciones revisadas20,34 solo
se encontraron estudios en las bandas de frecuencias pertenecientes a las radiofrecuencia
(menor de 300 MHz) o en las microondas, no de las bandas de las ultra altas
frecuencias (entre 0,3-3 Ghz).
Las principales alteraciones están relacionadas con la conducción
del estímulo eléctrico por las fibras miocardíacas, siendo
una de estas el efecto bradicardizante de las ondas electromagnéticas.5,35
Otros trastornos son alteraciones de la repolarización, infartos cardíacos
algunos años después de la exposición laboral a los CEM
y otros. Los efectos adversos sobre este sistema son controversiales.14
Se han encontrado aumentos en las cifras de hemoglobina,36,37
así como modificaciones leucocitarias que dependen de la potencia
de energía de las microondas, por estrés térmico que son
reversibles.5
Las investigaciones sobre radiofrecuencias no han despejado las dudas sobre la influencia de los CEM sobre el hombre.
Muchos son los intereses de tipo económico que se mueven alrededor del
tema, de ahí la falta de estudios y de consenso en las investigaciones.
La Organización Mundial de la Salud reconoce que los estudios epidemiológicos realizados hasta el momento son insuficientes para evaluar los riesgos en la salud que causa la exposición a las radiofrecuencias.
Electromagnetic radiation bombings are continuos and imperceptible, some are natural and others caused by men. Their effect on human health is one of the controversial aspects in the field of science due to the fact that electromagnetic radiations depending on their frequency may be classified as the ones having biological effects or not and the ones having an impact on man. Some biological effects may be harmless such as sun radiation, but others can unleash diseases like cancer, sterility and other less known illnesses. The present paper made a literature review about this topic to perspectively place it in relation to health care.
Key words: Bioelectromagnetism, non-ionizing radiations, radiolocation
equipment.
Recibido: 12 de abril de 2006. Aprobado: 15 de mayo de 2006.
Lic. Jacqueline Guerrero Abreu. Instituto Superior de Medicina Militar
"Dr. Luis Díaz Soto". Avenida Monumental, Habana del Este,
CP 11 700, Ciudad de La Habana, Cuba.
1Licenciada
en Ciencias Biológicas. Investigadora Auxiliar.
2Doctor en Ciencias Médicas.