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Rev Cubana Med Milit 2007;36(3)

Trabajos de revisión

Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis Díaz Soto”

Homeopatía y Oftalmología: las blefaritis

Dr. Johann Perdomo Delgado,1 My. Dra. Kenia Acosta Quintana,2 Dra. Soledad Palacios Fernández,3 My. Magaly V. Carrero Figueroa4 y Cap. Evelyn Anie González Pla1

Resumen

La homeopatía resulta un sistema terapéutico útil para el tratamiento de afecciones oftalmológicas. Su aplicación en patología ocular depende de 4 premisas, a saber, amenaza de la función visual, tipo y modo evolutivo de la enfermedad, umbral de sensibilidad individual y potencial de reacción del sujeto. Dentro de las enfermedades susceptibles de ser tratadas por este sistema se encuentran las blefaritis. En la presente revisión se analiza la enfermedad en sí, a la vez que se resumen las posibilidades de la homeopatía frente a los pacientes afectados por dicha afección mediante una farmacodinamia simplificada de los medicamentos susceptibles de utilizarse de acuerdo con los resultados de las patogénesis de cada una de dichas sustancias.

Palabras clave: Homeopatía, Oftalmología, blefaritis.

La homeopatía pudiera definirse como un sistema terapéutico que se basa en el principio de la similitud (similia similibus curentur), el cual utiliza sustancias previamente experimentadas en el hombre sano, las que se elaboran de forma diluida y dinamizada.1,2 Como terapéutica, esta no carece de limitaciones,3 aunque se plantea que en general son pocas las afecciones que no meritan su uso.4,5 Con una historia de más de 200 años, existen reportes de la aplicación exitosa de la homeopatía en afecciones oftalmológicas.6,7

En el campo de la patología ocular se plantea que el método se limita en afecciones quirúrgicas, congénitas o metabólicas, así como en aquellas donde una medicación sustitutiva resulta importante. Sin embargo, aún en estos casos es factible asociar un tratamiento homeopático buscando reducir las dosis de drogas alopáticas y aumentar la tolerancia. En general, la indicación de la homeopatía en Oftalmología depende de:

Sobre las blefaritis

Las blefaritis se incluyen dentro del capítulo de las inflamaciones oculares.8 Como tal se define a la enfermedad inflamatoria, generalmente crónica, de los párpados. Etimológicamente la palabra deriva de las voces griegas βλεφαρον, que indica relación con el párpado, y de ιτις, que indica inflamación.9 Con frecuencia se asocia con trastornos de las glándulas palpebrales, y de la superficie ocular.

La patogenia de este trastorno es compleja. En ella intervienen factores como la composición y cantidad de secreción de las glándulas de Meibomio, y factores ambientales así como de la higiene individual. Habitualmente hay un componente infeccioso del borde palpebral, y otro de atopia o de hipersensibilidad retardada a las bacterias u otros elementos contaminantes. Se refiere también la modificación de la secreción de las glándulas de Meibomio como elemento importante, lo cual se vincula con los trastornos irritativos que ocasiona esta afección.10

Para clasificar las blefaritis se pueden establecer una serie de criterios, a saber:

Clínicamente las blefaritis pueden ser asintomáticas. A veces se refieren como un trastorno cosmético o por los síntomas de escozor, picor y en ocasiones dolor. Puede haber sensación de cuerpo extraño, dificultad para abrir los ojos, sensaciones dolorosas punzantes de corta duración seguidas de lagrimeo. Los síntomas tienden a ser más intensos en la mañana al levantarse.10,12-14

Al examen físico, los signos de la blefaritis incluyen alteraciones del borde palpebral, de las glándulas de Meibomio y de las pestañas. Las alteraciones del borde consisten en eritema, descamación, telangiectasias y engrosamiento (ptilosis). Los trastornos glandulares son prominentes en las glándulas de Meibomio, que pueden presentar alteraciones de los orificios, exposición y dilatación de los conductos y acini, chalazion, y alteraciones de la secreción. Las alteraciones de las pestañas consisten en la aparición de manguitos o vainas en la base, foliculitis con formación de colecciones purulentas en el folículo que dan lugar a la aparición de úlceras y costras, ausencia de pestañas (madarosis), pestañas grises (poliosis) y cambios de la dirección de las pestañas (triquiasis). Pueden asociarse signos de conjuntivitis y queratitis, así como cambios de la película lagrimal.6,10,13 Muchas de estas alteraciones referidas son contadas también dentro de las complicaciones a largo plazo de la enfermedad, como la madarosis, la triquiasis y la conjuntivitis; aunque se citan otras como el ectropion y el ojo seco.11,15

En dependencia del tipo de blefaritis, es posible obtener exámenes microbiológicos positivos. En el caso de la infecciosa, el Staphylococcus aureus resulta el microorganismo más frecuentemente aislado, aunque pueden encontrarse otros tipos de Staphylococcus, al igual que otras bacterias como diferentes Streptococcus, Pneumococcus, Klebsiella pneumoniae, e incluso, hongos como la Candida albicans.10,16 La infestación por Demodex folliculorum, un tipo de ácaro, es frecuente; aunque se plantea que su papel principal es que resulta un portador de Staphylococcus.17,18 En las meibomitis también es posible demostrar la presencia de microorganismos, en este caso levaduriformes, como el Pityrosporum ovale y Pityrosporum palpebrale.10

Desde la perspectiva alopática, se tiene en cuenta que una parte importante de estas afecciones es de causa idiopática, para lo cual no existen tratamientos específicos. La base fundamental del abordaje está entonces en las medidas higiénicas para eliminar las escamas y evitar el acúmulo de secreciones glandulares, así como el uso juicioso de antibióticos, esteroides y lágrimas artificiales.

Se plantea que los lavados palpebrales no deben faltar en ningún tratamiento. De este modo es posible mejorar hasta el 50 % de las blefaritis, además de constituir el tratamiento con menos efectos desagradables. A esto pueden asociarse, en dependencia del tipo de blefaritis, antibióticos, antisépticos, esteroides, lágrimas artificiales, o combinaciones de algunos de estos. Se dice que la respuesta terapéutica puede ser muy variable. En el caso de la blefaritis infecciosa depende de la posible resistencia antimicrobiana y la evolución suele ser favorable aunque tiende a haber remisiones. En la blefaritis seborréica los resultados son menos positivos. Aquí la respuesta al tratamiento es muy variable y, además de lo anteriormente planteado, puede ser necesaria la aplicación de restricciones dietéticas (chocolate, exceso de grasas saturadas), así como el uso de antibioticoterapia sistémica. Igualmente deben ser asociadas otras medidas higiénicas como el masaje glandular y la aplicación de compresas calientes. Por último, si existe un compromiso de las glándulas de Meibomio se plantea la posibilidad del uso de antifúngicos para disminuir la infección por Pityrosporum ovale o Candida albicans, aunque se plantea que no existe una evidencia concluyente al respecto.10,11,13,19,20

Sobre la homeopatía, la Oftalmología y las blefaritis

Existen un grupo de medicamentos dentro de la farmacodinamia homeopática que se adaptan a los cuadros clínicos de los pacientes con diagnóstico de blefaritis. A continuación se resumen los aspectos más relevantes de la acción de estos a nivel ocular.

Materia médica simplificada

Summary

Homeopathy and Ophthalmology: blepharitis

Homeopathy constitutes an useful therapeutical system for treatment of ophthalmological problems. The use of this technique in eye pathology depends on four premises, that is, visual function in peril, type and progression of disease, individual susceptibility threshold and reaction potentialities of the subject. Blepharitis is one of the diseases that may be treated by this system. The present review analyzed the disease as such together with the homeopathy possibilities in affected patients by means of a simplified drug dynamics of medications to be used according to the results of pathogenesis in each of these substances.

Key words: Homeopathy, Ophthalmology, blepharitis.

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Recibido: 7 de abril de 2007. Aprobado: 10 de mayo de 2007.
Dr. Johann Perdomo Delgado. Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis Díaz Soto”. Avenida Monumental, Habana del Este, CP 11 700, La Habana, Cuba.

1 Especialista de I Grado en Medicina Tradicional y Natural. Profesor Instructor.
2 Especialista de I Grado en Administración de Salud. Especialista de I Grado en Oftalmología.
3 Especialista de I Grado en Oftalmología
4 Master en Medicina Tradicional y Natural. Profesor Asistente.

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