EDITORIAL

 

Visión de la formación de profesionales médicos para las instituciones armadas

 

Overview of physician professionals training for armed institutions

 

 


La formación de profesionales de la salud en interés de las instituciones armadas no puede afirmarse que se trate de una problemática exclusiva de Cuba ni de los Servicios Médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Durante las dos últimas décadas se ha prestado una especial atención a la preparación que es necesario alcanzar en el personal médico para su desempeño técnico-profesional en escenarios no convencionales (guerra y desastres), independientemente de su pertenencia a las organizaciones médicas de las instituciones armadas en que este se desempeñe.

Este interés académico se ha visto condicionado por un conjunto de factores. Un episodio básico de esta reorganización docente fue el derivado de los resultados del fenómeno salud-enfermedad que aconteció en el Golfo Pérsico donde la aparición de nuevas enfermedades (leishmaniasis viscerotrópica), la neumonitis de la arena sucia (enfermedad de Al Eskan) y la auto percepción de alteraciones del estado de salud de los efectivos de la coalición que regresaban al continente (conocido por el síndrome del Golfo Pérsico), pusieron en tela de juicio la eficacia y contemporaneidad del cuerpo de conocimientos disponible hasta el momento en la preparación del médico militar (Menéndez López JR. Fenómeno salud enfermedad en los efectivos del Ejército Norteamericano en la Guerra del Golfo Pérsico. Centro de Información de Medicina Militar. 1997).

También se tomó en consideración que cada vez con mayor frecuencia las instituciones médicas de los cuerpos armados no se desplazan a librar guerras, sino a servir como apoyo a las llamadas "operaciones de estabilización de la paz" y "humanitarias"; el número total de médicos disponibles para estas misiones disminuye, al igual que los efectivos que conforman la envergadura en efectivos de los ejércitos.

Todo esto hace que el problema de preparación para actuación en escenarios no convencionales, sea además de un problema académico, un problema real y actual.

Recién concluida la guerra del Golfo Pérsico le fue encomendado a la Universidad Médica de los Servicios Uniformados del Ejército de EUA, la creación de un documento de carácter curricular que recogiera una secuencia determinada los objetivos de instrucción, que debieran ser alcanzados por los médicos que pertenecieran o fueran llamados a filas, para prestar un servicio técnico profesional por periodos variables.

Esta forma de encarar la problemática de la preparación médico-militar para los escenarios no convencionales (más de desastres que de guerra) ha servido para que distintos tipos de fuerzas armadas, adecuen su visión de cómo afrontar este reto, estableciendo periodos de recalificación de su cuerpo médico (permanente o reserva) de carácter obligatorio por períodos de 90 días cada 15 meses.

Desde el inicio del siglo XXI, utilizando estos nuevos marcos de actuación, han existido variantes de remodelación para alcanzar determinados objetivos de instrucción en interés de la efectividad técnico-profesional del médico en los escenarios no convencionales, aplicándose diversas formas y métodos de instrucción.

Sin duda alguna la instrucción fundamentalmente en forma de conferencias con contenidos médico-militares específicos, ha sido la más frecuentemente empleada.1 También se han propuesto innovaciones como la creación de departamentos docentes de Medicina Militar en centros de enseñanza médica,2 rotaciones a cargo de personal calificado en instalaciones médicas de unidades regulares, ejecución de prácticas y discusiones de grupo, así como el uso de pacientes estandarizados que representan bajas médicas en distintas actividades militares, conocidas en el contexto médico-militar cubano bajo la denominación de síndromes paralelos.3

Aún sin disponer de una aceptación académica universal y estando necesitados los escenarios docentes para este empeño, de múltiples detalles de perfeccionamiento, existen experiencias concretas cuyos resultados deben ser divulgados.

Un programa de instrucción puesto en práctica en unidades regulares que combatían en Kosovo se organizó e instrumentó la adecuación de 6 programas nacionales (certificados por las instancias académicas pertinentes) a la adquisición de conocimientos y desarrollo de habilidades identificadas como necesarias para un mejor desempeño en escenarios de acciones combativas. Los resultados cuantitativos reportaron la certificación de 138 habilidades a 108 médicos de unidades combativas durante un periodo de 30 días.4

En la preparación de los oficiales médicos de las FAR, en los momentos actuales, se realiza la formación a partir de un proceso académico escalonado. Este modelo demanda la concepción y elaboración de estrategias pedagógicas contemporáneas, que tengan una incidencia efectiva en los conocimientos y desarrollo de habilidades que garanticen el desarrollo técnico-profesional adecuado del médico de las FAR, en escenarios de actuación de tiempo de paz, de guerra y desastres, y que además, el egresado sea un producto académico, técnico, profesional, cultural, político y militar.

El objetivo mediato es la elaboración de un diseño curricular de la Medicina Militar, el cual debe de estar basado en el enfoque histórico-cultural desarrollado por Vigotski, con elementos de los modelos de Talizina en la Educación Superior, el cual establece una relación entre la enseñanza y aprendizaje, mediante un modelo psicológico del hombre y sus características mentales para asumir el aprendizaje en el proceso de la actividad, lo que permite que la especialidad se desarrolle en los escenarios profesionales, en actividades laborales, académicas, investigativas y en el estudio independiente.5

 

Tte. Cor. José Rogelio Menéndez López y Tte. Cor. Carlos Rafael Quevedo Fonseca
Universidad de Ciencias Médicas de las FAR

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Hales RE, Jones FD. Teaching the principles of combat psychiatry to Army psychiatry residents. Milit Med. 1983;148:24-7.

2. Pierce RJ, Brenam NM, Campbell J. The Department of Military Medicine is a graduate medical education idea whose time has come. Milit Med. 1999;164:536.

3. Menéndez López JR, Infante Velázquez M, Moreno Puebla RA, Feliciano González V, Rodríguez Perón JM. Síndromes paralelos: su pertinencia actual en la preparación del oficial médico para las contingencias de tiempo de guerra. Rev Cubana Med Milit [Internet]. 2004 Jun [citado 15 Jun 2010]; 33(2). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0138-65572004000200010&lng=es

4. Dombroski T. Callin JF. A method for training combat medics during stability and support operations. Milit Med. 2002;167:277.

5. Nolla Cao N. Instrumento para la evaluación y certificación del diseño curricular. Educ Med Super [Internet]. 2004 Sep [citado 15 Jun 2010]; 18(3): Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412004000300006&lng=es