SECCIÓN INFORMATIVA

 

Homenaje al Dr. Pedro Mas Lago

 

Homage paid to Dr. Pedro Mas Lago

 

 

Al profesor Pedro Mas Lago, Máster en Ciencias, Doctor en Ciencias, Académico de Honor de la Academia de Ciencias de Cuba:

Estas letras no constituyen un obituario del maestro, Dr. Pedro Mas Lago. Es un modesto homenaje a su figura, al científico, al investigador, al profesor de profesores, al héroe de mil batallas contra las epidemias conocidas y no conocidas, en Cuba y en cualquier otro lugar del mundo necesitado, el mundo de los humildes, de quien fuera defensor.

En su larga y fecunda vida profesional se distinguió como laboratorista clínico, después bacteriólogo y luego, ante la necesidad de su pueblo, iniciador de la Virología Médica en Cuba, pero… por sobre todo, investigador consecuente, investigador siempre a la caza de lo que no tiene antecedentes y hay necesidad de buscar, sin tregua, una explicación científica.

Pero… su marcador más sobresaliente fue siempre su humildad, su desinterés por lo material, su tiempo todo dedicado a la búsqueda de la verdad científica.

Lo recordamos en el Hospital Universitario "Calixto García", en su pequeño laboratorio de Bacteriología, sin estridencias, trabajando y estudiando en silencio. También en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología cuando la primera epidemia de dengue, dirigiendo el grupo de investigaciones que llegó a la identificación de ese fenómeno nuevo. Cuántas veces esta imagen se repite durante todos los años que consagró a su trabajo por la salud del pueblo cubano, lo vivimos muy de cerca, tratando de dilucidar sobre un fenómeno no relacionado con el hombre; además, preocupado y ocupado en situaciones tensas, de desastres epidémicos como en la fiebre porcina africana, que en Cuba ocasionó, no casualmente, la pérdida de la producción de cerdos del país, ahí está el investigador también. Y qué decir del recuerdo cuando la neuropatía epidémica azotó a Cuba. Hombre de no mucho hablar pero de profundo pensamiento, comenzó a estudiar el origen de esta, lo que resultó objeto de discusión por parte de científicos de otros países, conocimos de sus hipótesis y de la defensa de estas en Cuba y fuera del país.

Valiente, en el enfrentamiento, en múltiples ocasiones en que se le solicitó tomar partido, sin horas, sin cuidarse, en el país y en otras tierras, enfrentando epidemias de poliomielitis severas, entre muchas; ahí estaba el médico, el profesor, el investigador, siempre donde le correspondía al científico que eternamente fue.

Algunos privilegiados lo conocimos a profundidad. Algunos fuimos de los que tuvimos el honor de compartir, siendo sus alumnos, y supimos siempre que se trataba de un hombre sencillo, que no abandonó nunca sus raíces. Es así como todos lo recordaremos, con su andar pausado, por los laboratorios, en silencio, pensando, generando ideas; lo rememoraremos como un salubrista nato, como un hombre excepcional, héroe del trabajo, que nunca descansó, siempre en la búsqueda desinteresada de la verdad científica, venciendo obstáculos y sin escatimar esfuerzos.

Fue su decisión que sus cenizas descansaran en la tierra que lo vio nacer y la que añoró toda su vida, en las montañas del Escambray y bajo la sombra de un cedro, allí, donde la naturaleza ha sido exagerada en su belleza, reposará en paz, el investigador, el médico, el científico de su tiempo, el cubano sencillo que contribuyó a la eliminación de la poliomielitis en Cuba y que con sus investigaciones sentó las bases para entrar en la historia de los inmortales de la ciencias médicas.

Pedrito, como solíamos llamarlo los más cercanos, estará siempre entre nosotros, y en el lugar escogido por él para su reposo… el cedro crecerá, crecerá como símbolo del maestro para las generaciones venideras.

Descansa en paz, compañero, investigador, médico, profesor, maestro pionero de la nueva era de la investigación de las ciencias médicas cubanas.

 

Dra. C. Alina Llop Hernández
Vicedirectora de Microbiología, Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí". La Habana, Cuba.
Correo electrónico: llop@ipk.sld.cu