Indice Anterior Siguiente
MULTIMED 1997;1(2)

Toxoplasmosis aguda aparente y real en la embarazada

Facultad de Ciencias Médicas de Manzanillo, Granma

Dra. María Rodríguez Rodríguez,1 Dra. Raquel Robén López,2 Dra. Delia Sotomayor Oliva,3 Dra. Sarah Roblejo Corceles,4 Dra. María Cubela Rodríguez,5 y Dra. Dunia Suárez Acosta6
  1. Especialista de 1er Grado en Histología. Profesora Asistente.
  2. Especialista de 1er Grado en Embriología. Instructora.
  3. Especialista de 1er Grado en Embriología. Instructora.
  4. Especialista de 1er Grado en Histología. Instructora.
  5. Especialista de 1er Grado en Histología. Instructora.
  6. Especialista de 1er Grado en Embriología. Profesora Asistente.

RESUMEN

Al realizar el pesquisaje serológico seriado en la embarazada en busca de anticuerpos antitoxoplasma a fin de lograr el diagnóstico serológico de la Toxoplasmosis Aguda, y de esta forma tratar a la misma para prevenir la Toxoplasmosis Congénita, es necesario confirmar el resultado de positividad que se obtiene en aquellas gestantes que tienen un resultado negativo anterior (seroconversión), por lo que nos propusimos evaluar el comportamiento de las que aparentemente seroconvirtieron, mediante la determinación de Inmunoglobulina G (IGG) e Inmunoglobulina M (IGM) antitoxoplasma.

Se realizó un estudio a 241 embarazadas que seroconvirtieron en el período de enero 1989 hasta abril 1992 para determinar la presencia de IGM en sangre y comparar los títulos de IGG, en busca de positividad con diluciones 1/16, 1/32 y 1/64 para determinar si la seroconversión fue real o hubo falsa positividad o inmunidad a la infección. Los resultados se analizaron en por cientos.

Se obtuvo como resultado que hubo falsa positividad en 128 embarazadas, seroconversión real en 77 casos y realmente eran inmunes a la enfermedad 36 gestantes, predominando las embarazadas no inmunes a la enfermedad, estos resultados fueron analizados por edad gestacional a las 20, 28 y 34 semanas. La mayor frecuencia de las mujeres que seroconvirtieron realmente, estuvo a las 20 semanas de gestación.

Palabras Clave: Embarazadas, inmunidad, inmunofluorescencia indirecta, toxoplasmosis aguda, toxoplasmosis congénita.

INTRODUCCION

Las infecciones perinatales constituyen una causa frecuente de morbimortalidad fetal y entre ellas la Toxoplasmosis ocupa un lugar importante, pudiendo causar daños tan diversos como: Coreorretinitis y Ceguera Congénita, Hidrocefalia, Hepatoesplenomegalia, Anemia, Crecimiento Intrauterino Retardado (CIUR), Retraso Mental y otros daños del Sistema Nervioso Central (SNC) pudiendo llegar hasta la muerte (1), (2), (3), (4).

Por esto es muy útil realizar pesquisaje serológico a la mujer embarazada en busca del agente causal de la toxoplasmosis (Toxoplasma Gondii) (5), (6), teniendo en cuenta que los métodos que se emplean generalmente en el laboratorio se fundamentan en la investigación de la inmunidad humoral frente al Toxoplasma Gondii (7). Analizaremos la cinética de esta respuesta en el tiempo, observándose que el organismo elabora en principio anticuerpos de la clase IGM, cuyo título asciende en forma rápida a la vez que comienza la formación de IGG, cuya producción aumentará más lentamente que la IGM pero alcanzará niveles superiores a la de esta que se mantendrá después de desaparecer la IGM, disminuyendo para permanecer estable de por vida y así proporcionar inmunidad a la infección (6), (8).

De esto podemos inferir que si realizamos determinaciones de IGG a la mujer embarazada en la captación diferenciamos a las que son inmunes de las que no lo son, estas últimas no estarán protegidas contra la enfermedad por lo que se les hará exámenes serológicos a las 20, 28 y 34 semanas de la gestación, si en alguna de estas determinaciones el resultado demuestra niveles de IGG en sangre existirá una seroconversión y posible infección aguda, por lo que deberá confirmarse buscando niveles de IGM en sangre y titulando de IGG a fin de determinar si realmente se trata de una infección aguda o si existía inmunidad desde antes del embarazo y hubo un falso negativo anterior o si finalmente el resultado de seroconversión aparente no es real y la embarazada no ha estado en contacto con el Toxoplasma Gondii (9), (10).

Constituyendo el objetivo del presente trabajo evaluar el comportamiento de las seroconversiones aparentes mediante la determinación de IGG e IGM, y su distribución por edad gestacional.

METODO

En el estudio realizado se incluyó a aquellas 241 embarazadas del municipio Manzanillo que en el período de 1989 a 1992 tienen un resultado serológico positivo al determinar la presencia de IGG antitoxoplasma en sangre por la técnica de inmunofluorescencia indirecta y que tienen un resultado negativo anterior constituyendo posibles seroconversiones sospechándose Toxoplsmosis Aguda (9), (10).

A todas se les realizó por la misma técnica de inmunofluorescencia indirecta las siguientes determinaciones:

Buscar presencia de niveles de IGM en sangre mediante dilución única de 1/16.
Buscar títulos de IGG en sangre con diluciones 1/16, 1/32 y 1/64 a fin de confirmar o no la presencia de Toxoplasmosis Aguda.
Con los resultados de los exámenes anteriores determinamos la conducta a seguir basándonos en los siguientes criterios:
Si niveles de IGM en sangre-Toxoplasmosis Aguda.
Si no se evidencian niveles de IGM en sangre, pero hay títulos de IGG 1/32 o 1/64- Toxoplasmosis Aguda.
Si no hay niveles de IGM en sangre y título de IGG 1/16- Inmunidad a la enfermedad.
Si no hay niveles de IGM e IGG en sangre- Falsa seroconversión realmente no protegida.

Los resultados obtenidos se analizaron en por cientos.

RESULTADOS Y DISCUSION

Como podemos observar en la Tabla 1 donde se muestran los resultados obtenidos al buscar la presencia de niveles de IGM en sangre, así como la presencia de IGG con títulos de 1/16, 1/32 y 1/64 hay un predominio franco del IGM-e IGG- con 128 casos no existiendo ninguna embarazada con IGM+ e IGG-.
Tabla 1. Comportamiento de la IGM e IGG. Facultad de Ciencias Médicas 1989-1992
IGM-
IGM+
IGG-
IGG+ 1/16
IGG+ 1/32 y/o 1/64
IGG-
IGG+ 1/16
IGG+ 1/32 y/o 1/64
Total
128
36
37
0
15
25
241
Fuente: Datos primarios

Al analizar estos resultados según los criterios de interpretación podemos evaluar el comportamiento serológico de estas embarazadas que aparentemente seroconvirtieron, las cuales se muestran en la Tabla 2 y el Gráfico 1, observamos que del total de 241 embarazadas la mayor parte (128) se indicaron como no protegidas para un 53,1%, en la categoría de inmunes quedaron 36 embarazadas para un 14,9% y finalmente se evaluaron 77 gestantes como seroconversiones reales para un 31,9% del total, evidenciándose que de todas las embarazadas que aparentemente seroconvirtieron menos de 1/3 de este resultado fue real, de ahí la necesidad de realizársele a cada embarazada el estudio de IGM y determinaciones cuantitativas de IGG cuando seroconvierten inicialmente a fin de determinar con certeza si hubo seroconversión o no. Por otra parte no podemos realizar todas estas determinaciones a cada embarazada captada por la gran cantidad de gastos de reactivos que traería consigo, (11) además de que al realizársele dicho examen a las seroconversiones aparentes queda descartado en la medida de lo posible un error diagnóstico.

Tabla 2. Evaluación del comportamiento serológico. Facultad de Ciencias Médicas 1989-1992
Seroconversión real
%
Inmunidad 
%
No protegidas
%
Total
77
31,9
36
14,9
128
53,1
241
Fuente: Datos primarios
Figura 1
Gráfico I. Inmunidad. Evaluación General.

Si analizamos el comportamiento por edad gestacional vemos como se muestra en la Tabla 3 que predominaron las seroconversiones aparentes en las 20 semanas de gestación siguiéndoles las 28 y luego las 34 semanas, proporción que se mantiene al determinar las seroconversiones reales.

Tabla 3. Evaluación del comportamiento serológico por edad gestacional. Facultad de Ciencias Médicas 1989-1992
Semanas
Seroconversión real
%
Inmunidad 
%
No protegida
%
Total
%
20
37
48,0
17
47,2
56
43,7
110
45,6
28
23
29,8
12
33,3
43
33,5
78
32,3
34
17
22,0
7
19,4
29
22,6
53
21,9
Total
77
31,9
36
14,9
128
53,1
241
100,0
Fuente: Datos primarios.

Tomando en consideración que mientras más temprano en la gestación ocurre la Toxoplasmosis Aguda, más graves serán los daños en el feto si los trofozoitos atraviesan la barrera placentaria (5), (12), (13) vemos que es importante considerar el Gráfico 2 donde observamos el comportamiento de las seroconversiones reales por edad gestacional en que casi la mitad de ellas ocurrieron en las 20 semanas decreciendo mucho mas en las 28 y en las 34 semanas de ahí la gran importancia de realizar la prevención primaria de la infección mediante la educación sanitaria a todas aquellas embarazadas no protegidas o sea que no han estado en contacto con el Toxoplasma, disminuyendo en lo posible los casos de infección aguda (11), (14) que cuando ocurre es preciso realizar el diagnóstico precoz a fin de lograr la prevención secundaria: tratamiento específico a la embarazada para evitar la infección en el feto (14), (15), (16).

Figura 2
Gráfico II. Seroconversiones por Edad Gestacional

CONCLUSIONES

  1. Entre las seroconversiones aparentes predominaron las embarazadas no protegidas, siguiéndoles en orden decreciente las seroconversiones reales y en menor proporción las inmunes a la enfermedad.
  2. Las seroconversiones reales predominaron a las 20 semanas de gestación decreciendo a las 28 y más aún a las 34 semanas.

BIBLIOGRAFIA

  1. Walf A. Human Toxoplasmosis: Ocurrence in as an encephalomyelites verification by transmision to animals. Sci 1993; 89: 226-227.
  2. Hoklfeid P, Daffos F, Couvreun J, Mac Alease J. Fetal Toxoplasmosis, autcome of pregnancy and infant follow up after in utero treatment. J Pediatr 1989; 115: 765-769.
  3. Schnyder CC. Toxoplasmosis and ocular patology. Schweiz Med Wochensehr 1995; 65(Supp): 825-885.
  4. Primo SA. Infections and inflamatory diseases. Optom Clim 1994; 3(4): 99-127.
  5. Daffos F, Forester F, Capella Pavlovsky M. Prenatal management of 746 pregnancies at risk for congenital toxoplasmosis. N Engl J Med 1978; 318: 271-275.
  6. Huliman RE, Review E. The diagnosis of toxoplasmosis serodiagnosisand inmunotherapy. Infections disease 1990; 4: 83-93.
  7. Brezin AP, Kasner L, Thulliez P, Li Q, Daffos F, Nussenblatt RB. et.al. Ocular toxoplasmosesin the fetus inmunohistochemistry analysis and DNA amplification. Retina 1994; 14(1): 19-26.
  8. Buxton D, Thomsonk MS, Wrigth S, Bos H. Vacunation of sheep with a live incomplete strain (548) of toxoplasma gondii and their inmunity to challenge when pregnant. Vet Rec 1991; 129: 89-93.
  9. Carter AO, Gelmon SB. The effectivences of a prenatal education programme of the prevention of congenital toxoplasmosis. Epedemiol Inf 1989; 103: 539-549.
  10. Molé Menéndez JR. Lo que hacemos para prevenir la toxoplasmosis congenita en Manzanillo. Rev Cub Med Integral 1992; 8(4): 330-330.
  11. Sagmeister M, Gessner O, Kind C, Hirisberger B. Toxoplasmose cost-benefit analysis of screening for congenital toxoplasmosis. Shceiz Med Wochenschr 1995; 65 (Supp): 1038-1128.
  12. Hall SM. Congenital Toxoplasmosis. Br Med J 1992; 305:291-297.
  13. Mcauley J, Boyer KM, Patel Dimets M. Early and longitudinal evaluations of trated infants and children and untreated historical patients with congenital toxoplasmosis: The Collaborative treatmet trial. Clin Infects Dis 1994; 18(1): 38-72.
  14. Foulon W, Naesens MD. Impact of primary prevention of the incidence of toxoplasmosis during pregnancy. Obst Ginecol 1988; 72: 363-366.
  15. Hall SM. Toxoplasmosis. J Small Animal Practice 1986; 27: 617-731.
  16. Gilbert RE, Stanford MR, Jackson H. Incidence of acute symtomatic toxoplasma retinochoroiditis in south london according to country of berth. Br Med J 1995; 310(6986): 1037-1040.
Indice Anterior Siguiente