TRABAJOS ORIGINALES



Comportamiento del síndrome de ojo seco diagnosticado en el Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer" (2006-2007)

 



Behaviour of the dry eye syndrome diagnosed at "Ramón Pando Ferrer" Cuban Institute of Ophthalmology (2206-2007)



Maritza Díaz AzzeI; Lázara Kenia Ramírez GarcíaII; Clara Gómez CabreraIII; Wilfredo Llorente RojoIV

IEspecialista de I Grado en Oftalmología. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
IIEspecialista de II Grado en Oftalmología. Instructora. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
IIIEspecialista de II Grado en Oftalmología. Asistente.Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
IVEspecialista de I Grado en Medicina General Integral. Policlìnico Docente "Camilo Cienfuegos". La Habana, Cuba.




RESUMEN

OBJETIVOS: Determinar el comportamiento del síndrome de ojo seco de reciente diagnóstico y delimitar los elementos clínicos más frecuentes presentes en los pacientes, identificar la frecuencia en cuanto a la edad, conocer posibles etiologías y clasificar a los pacientes según la gravedad de los síntomas.
MÉTODOS: Se estudiaron 112 pacientes con diagnóstico de ojo seco atendidos en el cuerpo de guardia del Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". Las variables consideradas fueron: edad, síntomas, signos al examen biomicroscópico y etiología. Se realizó test de Schirmer y break up time (BUT). Los pacientes fueron clasificados según la gravedad de los síntomas.
RESULTADOS: El 67,9 % eran mayores de 60 años. El disconfort se encontró en 65,2 %, ojo rojo intermitente en 54,5 % y sensación de ojo seco en 48,2 %. La inyección conjuntival y la queratitis punctata estuvieron presente en 27,7 y 13,4 % respectivamente. La etiología tantálica se presentó en 72,3 y la edad en 66,9 %. El Test de Schirmer fue menor de 10 mm en 60,7 % y el tiempo de ruptura lagrimal fue disminuido en 67 %. En 51,8 % se encontró ojo seco leve, en 47,3 % moderado y en 0,9 % ojo seco severo.
CONCLUSIONES: En los pacientes con ojo seco predominan los mayores de 60 años de edad. Las posibles etiologías más frecuentemente encontradas son la tantálica, la etárea y la farmacológica. Los elementos clínicos más frecuentes presentes en los pacientes lo constituyen el disconfort, el ojo rojo intermitente y la sensación de ojo seco. El Test de Schirmer y el tiempo de ruptura lagrimal están disminuidos en el mayor porcentaje de los casos.

Palabras clave: Tantálica, apoptosis.


ABSTRACT

OBJECTIVES: To determine the behaviour of dry eye syndrome of recent diagnosis and to define the most clinical elements present in patients, identify the frequency by age, to know the possible etiologies and to classify the patients by severity of symptoms.
METHODS: One hundred twelve patients diagnosed with dry eye, who had been seen at "Ramón Pando Ferrer" Cuban Institute of Ophthalmology, were studied. The considered variables were age, symptoms, signs of biomicroscopic test and etiology. Schirmer´s test y break up time were performed. The patients were classified by severity of symptoms.
RESULTS: Over 60 years-old patients accounted for 67.9 %. Discomfort was found in 65.2 % of cases, intermittent red eye in 54 % and feeling of dry eye in 48.2 %. Conjunctival injection and punctata keratitis were present in 27.7 % and 13.4 % respectively. Tantalic etiology accounted for 72.3 % and age for 66.9 %. Schirmer´s test was Ander 10mm in 60.7 % and the break up time was reduced in 67 %. Slight dry eye was found in 51.8 %, moderate in 47.3 % and severe dry eye in 0.9 %.
CONCLUSIONS: In patients with dry eye syndrome, over 60 years-old persons prevailed. The most frequent possible etiologies are tantalic, age and pharmacological. The most common clinical elements found in patients were discomfort, intermittent red eye and feeling of dry eye. Schirmer´s test and break up time were reduced in most of cases.

Key words:
Tantalic, apoptosis.





El ojo seco es la enfermedad más frecuente de la oftalmología, aunque afortunadamente solo a veces la más grave.1 El concepto de síndrome de ojo seco ha cambiado a lo largo de la historia. Ha recibido numerosos nombres y se han mezclado frecuentemente patologías, lo que ha creado gran confusión y dificultad para homologar casuísticas. Actualmente el ojo seco ha sido definido por el grupo de trabajo del National Eye Institute como un desorden de la película lagrimal, que responde a una deficiencia o a una excesiva evaporación lagrimal que causa un daño a la superficie ocular interpalpebral y se asocia a síntomas de incomodidad ocular.2,3

El síndrome de ojo seco constituye un problema de amplia distribución mundial. Afecta a más de 10 millones de personas y entre un 10 y un 20 % de la población. Se plantea que la padece uno de cada cinco pacientes que acuden a la consulta de oftalmología.4,5

Dada la alta incidencia de esta entidad —que se considera la más frecuente en la oftalmología— su amplia forma de presentación y la complejidad de su diagnóstico —que en muchas ocasiones provoca que no sea correctamente diagnosticado— nos vimos motivados a realizar este estudio con el fin de determinar su comportamiento, delimitar los elementos clínicos más frecuentes presentes en los pacientes, identificar la frecuencia de cuanto a edad, conocer posibles etiologías y clasificar a los pacientes según la gravedad de los síntomas, y de esta manera incentivar el pensamiento médico en relación con este problema.



MÉTODOS

El universo de estudio estuvo constituido por 137 pacientes, quienes acudieron al cuerpo de guardia del Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer" durante el período de estudio y presentaban sintomatología sugerente de ojo seco (sensación de ojo seco, sensación de cuerpo extraño, prurito, disconfort, ojo rojo intermitente, secreción viscosa, visión borrosa y ardor). Se excluyeron los que ya tenían diagnóstico y tratamiento de ojo seco, y quedó conformada la unidad de análisis por 112 pacientes. Se procedió, previo consentimiento informado, al llenado de la planilla de recolección del datos primarios, donde se recogieron los siguientes: datos generales del paciente, con las variables: edad, síntomas referidos y resultados del examen oftalmológico. Se incluyeron biomicroscopia, test de Shirmer I, test de tiempo de ruptura lagrimal (break up time (BUT), las posibles etiologías del diagnóstico de síndrome de ojo seco y la clasificación según la severidad de los síntomas. Los datos fueron procesados y expuestos en tablas y gráficos, con expresión de las frecuencias absolutas y relativas de las variables estudiadas.



RESULTADOS

Según el grupo de edad se obtuvo que 3,5 % fueron menores de 30 años de edad, 28,6 entre 30 y 59 años y 67,9 % fueron mayores de 60 años (tabla 1).

Por la distribución de los síntomas, la sensación de ojo seco se presentó en 54 de estos pacientes (48,2 %), la visión borrosa en 23 (20,5 %), el prurito en 34,8, la sensación de cuerpo extraño en 42,8, la sensación de disconfort en 65,2, el ojo rojo intermitente en 54,5 y la secreción viscosa y el ardor en un 28,6 y 41,9 % respectivamente (tabla 2).

Según los signos al examen biomicroscópico, se observó la secreción blanquecina en 6,3 % de los pacientes, inyección conjuntival en 27,7, queratitis punctata en 13,4 y queratitis filamentosa en 1,8 %. No se encontró simblefaron, queratinización, leucoma ni metaplasia escamosa; solo un caso de neovascularización corneal, que representó el 0,9 % (tabla 3).

De acuerdo con las posibles etiologías se encontró la causa hormonal en 18,7, la farmacológica en 59,8, la inflamatoria en 48,2, la traumática en 0,9, la neurológica en 13,4, la tantálica en 72,3 y la edad en 66,9 %. No se encontraron inmunológicas, hiponutricionales ni disgenéticas (tabla 4).

Según los resultados del test de Schirmer I se obtuvo que el 39,3 % de los pacientes lo tuvieron menor de 10 mm y el 60,7 % mayor de 10 mm (tabla 5).

De acuerdo con los resultados del test del tiempo de ruptura lagrimal (BUT), el 33 % fue mayor de 10 segundos y el 67 % menor de 10 (tabla 6).



Según la severidad de los síntomas se obtuvo que el 51,8 % de los pacientes fueron clasificados en el grupo de leve, el 47,3 % en el de moderado y solo uno representó el 0,9 % en el grupo de severo (tabla 7).




DISCUSIÓN

El síndrome de ojo seco presenta un mayor predominio en los mayores o igual de 60 años, que en este estudio representó 67,9 % del total de los pacientes. La literatura recoge que la secreción lagrimal suele disminuir con la edad, y es la incidencia de ojo seco en mayores de 65 años aproximadamente de 75 %, que se justifica por el proceso de apoptosis que sufren todas las células del organismo; las glándulas exocrinas no están exentas de este, incluyendo las dacrioglándulas. La producción decrece alrededor de los 60 años cuando la secreción comienza a ser insuficiente para los requerimientos de situaciones normales, por lo que muchas personas mayores de 60 años comienzan a sentir síntomas de ojo seco en circunstancias como al atardecer o en la noche, cuando el ritmo circadiano de la producción lagrimal es menor.6-8

Según los síntomas, predominaron el disconfort y el ojo rojo intermitente. La literatura revisada describe la sensación de cuerpo extraño y la sequedad ocular como los principales síntomas, y como menos frecuentes el prurito y ardor. Sin embargo, un trabajo realizado por Versura y colaboradores se refiere a que el malestar ocular o disconfort constituye parte de la sintomatología casi constante de los afectados.9-11

De acuerdo con los signos al examen biomicroscópico se coincide con la bibliografía revisada, que plantea la inyección conjuntival como signo más temprano del ojo seco, y la queratitis punctata como el más característico, que suele observarse más frecuentemente en el tercio inferior de la córnea.4,12

Es necesario aclarar que la mayoría de las condiciones del ojo seco son multicausales. La causa tantálica fue la que aportó en esta investigación el mayor número de pacientes a dicha etiología, en estos casos la película lagrimal. A pesar de que existe una adecuada producción, no logra esparcirse de manera adecuada y consecuentemente no logra cubrir los requerimientos de la superficie ocular. La teoría de Barraquer Moner propugna que el relieve de una pinguécula conjuntival impide que el párpado, al cerrarse, extienda y renueve la película lacrimal sobre la superficie corneal inmediata al relieve. En consecuencia sobreviene una desecación y degeneración local, así como una ocupación de esta zona por vasos y tejidos de procedencia conjuntival. La edad se encuentra directamente relacionada con una reducción de la producción de lípidos, con un consecuente incremento de la evaporación. Con el tiempo se produce menor cantidad de aceites, 60 % menos a los 65 años de edad que a los 18 años. Con menos lípidos que mantenga la estabilidad de la capa acuosa, la lágrima se evapora más fácilmente y comienzan a aparecer los síntomas.13

Según el test de Schirmer I, se coincide con la literatura revisada donde se plantea que la insuficiente producción lagrimal es la causa más frecuente de ojo seco y que los síntomas que se producen son usualmente ocasionados por una disminución de la producción de las glándulas lagrimales accesorias. En el 39,3 % de los casos el test es normal y puede ser, en parte, porque la prueba de Schirmer I no mide solo la secreción basal, sino que se añade un componente reflejo por la irritación del papel sobre la conjuntiva.14,15

Atendiendo a la estabilidad de la película lagrimal, el mayor porcentaje de nuestros pacientes presentaba valores anormales, lo que coincidió con los resultados anteriormente expuestos, donde se mostraba la causa tantálica como etiología primaria en esta muestra, pues a pesar de que existe una producción lagrimal adecuada, esta no logra cubrir los requerimientos de la superficie ocular.14,16,17

Según la severidad de los síntomas, la mayoría de los pacientes a los que se les realizó diagnóstico de ojo seco fueron agrupados en el grupo de ojo seco leve, ya que presentaron síntomas sin signos fentobiomicroscópicos, que representó el 51,8 % de la muestra. Cuando el ojo seco se establece y progresa lentamente, los estadios iniciales del grado 1 tienen un período inicial al que clasificamos dentro del grado 1 como grado 0-1 o de ojo seco latente, en el que los síntomas no se presentan en situaciones ambientales o biológicas basales, pero sí cuando se expone al paciente a circunstancias de mayor necesidad de lágrima por situaciones que hoy forman parte de la vida normal, como cambios ambientales (lentillas de contacto, ventiladores, aire acondicionado de coches, aviones y oficinas) o personales (nerviosismo, psicotensión, toma de fármacos de acción secundaria hiposecretora).

El 47,3 % fue colocado en el grupo de ojo seco moderado por tener síntomas y signos biomicroscópicos reversibles. En este caso el ojo es aparentemente normal o con ligeros signos de irritación. El paciente se queja ocasionalmente de sensación de sequedad en su vida habitual, y siempre cuando se expone a situaciones de sobrecarga ocular. Solo un paciente presentó neovascularización corneal, quien fue ubicado como el ojo seco severo y representó el 0,9 %. El ojo seco grave en sus formas más simples no afecta a la visión, pero en su forma plus disminuye la agudeza visual permanentemente por lesiones que van desde nefeliones dispersos a opacificaciones corneales totales.

Se concluye que en los pacientes con ojo seco predominan los mayores de 60 años de edad. Las posibles etiologías más frecuentemente encontradas son la tantálica, la etárea y la farmacológica. Los elementos clínicos más frecuentes presentes en los pacientes lo constituyen el disconfort, el ojo rojo intermitente y la sensación de ojo seco. El Test de Schirmer y el tiempo de ruptura lagrimal están disminuidos en el mayor porcentaje de los casos.



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Rochester M. Síndrome del ojo seco: Los problemas con la producción de lágrimas son frecuentes y tratables. 2005 [3 pag]. Consultado: octubre 26 de 2006. Disponible en: http://www.mayoclinic.org/news2005-sp/3194.html.

2. Medciclopedia. Diccionario Ilustrado de términos médicos. Síndrome del ojo seco. Consultado: octubre 27 de 2006. Disponible en: http://www.iqb.es/oftalmologia/aparato_lagrimal /ojo_seco.htm

3. Alemañy Glez J, Camacho R. Oclusión canalicular con tapones de silicona de Herrick en el tratamiento del ojo seco. Rev Cubana Oftalmol. 2002;15(1):44-8.

4. Murube J. Ojo Seco. Mesa Redonda. Granada. 1997 [citado octubre 28 2006]. Disponible en: http://www.oftalmo.com/publicaciones/ojoseco/

5. Beuerman RW. Clinical diagnosis and management of dry eye and ocular surface disorders (xero-dacryology). 2006:46-60.

6. Murube Del Castillo J. Concepto de Ojo Seco. Ojo Seco. 2005 [citado octubre 25 2006]. Disponible en: http://www.oftalmo.com/publicaciones/ojoseco/cap01.htm

7. Murube Del Castillo J. Clasificación del Ojo Seco. Simposio Internacional. Sao Pablo-Brasil; 1999 [citado octubre 28 2006]. Disponible en: http://www.oftalmo.com/publicaciones/ojoseco/cap01.htm

8. Vincent G. Avances en el ojo seco. 2006 [ Citado octubre 10 2006].Disponible en: http://www.ocularweb.com/profesional/a_ofta_noti.asp

9. Stern Michael E. Ojo seco: ¿Enfermedad o consecuencia natural de la edad?. Arch Soc Esp Oftalmol. 2005;80(3):129-31.

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13. Humanavision. Noticias. 2002 [citado octubre 28 2006]. Disponible en: www.ecuadorlaser.com/noticias/detalle_noticia.asp

14. Visionary Ophtalmology. Dry Eye Syndrome. 2003 [citado noviembre 11 2006]. Disponible en:
http://www.ecuadory.com/ecuador-ecuador/noticias-on-line/

15. Álvarez MI, Rivas L, Rodríguez JJ, Carrillo MA, Murube J. Citología de impresión aplicada al diagnóstico de la conjuntivitis. Arch Soc Españ Oftalmol. 1996;71:437-44.

16. Nguyen DH, Beuerman RW, Meneray MM, Maitchouk D. Sensory denervation leads to deregulated protein synthesis in the lacrimal gland. Adv Exp Med Biol. 1998;438:55-62.




Recibido: 3 de junio de 2008.
Aprobado: 24 septiembre de 2008.



Dra. Maritza Díaz Azze. Instituto Cubano de Oftalmología «Ramón Pando Ferrer». Ciudad de La Habana, Cuba. E-mail: maritza.diaz@infomed.sld.cu