TRABAJOS ORIGINALES



Incidencia de endoftalmitis aguda poscirugía de catarata y conducta terapéutica

 




Incidence of post-cataract surgery acute endophthalmitis and therapeutical behaviour



 

Meisy Ramos LópezI; Nelly Tejera FerriolII; Frank Eguía MartínezIII; Juan Raúl Hernández SilvaI; Reinaldo Ríos CasosIV; Marlene Sibila GonzálesV; Marcelino Río TorresVI

IEspecialista II Grado en Oftalmología. Asistente. Investigador Auxiliar. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
IIEspecialista I Grado en Oftalmología. Especialista I Grado en Medicina General Integral. Aspirante a investigador. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
IIIEspecialista II Grado en Oftalmología. Instructor. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
IVEspecialista II Grado en Oftalmología. Profesor Auxiliar. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
VEspecialista I Grado en Medicina General Integral. Especialista I grado en Higiene y Epidemiología. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.
VIEspecialista II Grado en Oftalmología. Profesor Titular. Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer". La Habana, Cuba.

 







RESUMEN

OBJETIVO: Describir la incidencia de endoftalmitis posterior a la cirugía de catarata, y evaluar los resultados anatómicos y funcionales posterior al tratamiento empleado.
MÉTODOS: Se evaluaron prospectivamente 12 ojos (12 pacientes) con diagnóstico de endoftalmitis aguda, posterior a cirugía de catarata. Se determinaron los factores de riesgo, el grado de severidad del cuadro y se realizó cultivo microbiológico en todos los casos, tanto de humor acuoso como vítreo. Fueron tratados con intravítrea de vancomicina (1 mg) más ceftazidima (2,25 mg) o vitrectomía pars plana, seguidos con tratamiento local de antibióticos, midriáticos y esteroide. Se evaluó la recuperación anatómica y funcional a los 15 días, 1, 3 y 6 meses después del tratamiento.
RESULTADOS: La incidencia fue de 0,18 % en el año de estudio. Entre los factores de riesgos descritos se encontró diabetes mellitus en el 42 %, incisión por córnea clara en el 67 %, y la ruptura de la cápsula posterior en 25 % de los casos. De la toma de muestra realizada, el 41,7 % fue positivo, se hallaron tres casos de Stenotrophomonas maltophilia. Se trataron inicialmente con intravítrea a 8 casos (67 %) y con vitrectomía a 4 pacientes. El 75 % alcanzó la agudeza visual corregida mejor de 20/40. No hubo que eviscerar ningún caso y un caso evolucionó a ptisis bulbi.
CONCLUSIONES: El diagnóstico y la intervención precoz en casos con endoftalmitis aguda posoperatoria se relaciona con resultados anatómico-funcionales favorables.

Palabras clave: Endoftalmitis, catarata, facoemulsificación, intravítrea, vitrectomía.



ABSTRACT

OBJECTIVES: to describe the incidence of endophthalmitis after cataract surgery and to evaluate the anatomical and functional results after the applied treatment.
METHODS: A prospective evaluation was conducted in 12 eyes (12 patients) with diagnosis of post-cataract surgery acute endophthalmitis. Risk factors, severity of the clinical picture were determined; microbiological culture of aqueous humour and vitreous for all the cases were performed. The patients were treated with intravitreal vancomycin (1 mg) plus ceftazidime (2.25 mg) or with plana pars vitrectomy, followed-up with local treatment based on antibiotics, midriatics and steroids. The anatomical and functional recovery was evaluated at 15 days, 1, 3 and 6 months after treatment.
RESULTS: The incidence was 0.18 % in the year of study. Among the risk factors, we found diabetes mellitus in 42 %, clear cornea incision in 67 % and rupture of posterior capsule in 25 % of cases. According to the samples taken, 41.4 % were positive; three cases of Stenotrophomonas maltophilia were found. At the beginning, 8 cases (67 %) received treatment with intravitreous antibiotics (67 %) and the other 4 with vitrectomy. Better corrected visual acuity of 20/40 was reached in 75 % of patients. No evisceration was used, just one case evolved into ptisis bulbi.
CONCLUSIONS: The diagnosis and early treatment of postoperative acute endophthalmitis cases are associated to favourable anatomical and functional results.

Key words: Endophthalmitis, cataract, phacoemulsification, intravitreous, vitrectomy.






INTRODUCCIÓN

La endoftalmitis es considerada la más devastadora de las complicaciones posoperatorias con pronóstico visual muy reservado y un elevado riesgo de secuela. La endoftalmitis posquirúrgica, a pesar de los grandes esfuerzos realizados con la instrumentación de estrictos métodos profilácticos, se ha incrementado en los últimos años. Esto ha estado relacionado con la innovación tecnológica, el significativo crecimiento del número de cirugías, los diferentes tipos de procederes quirúrgicos disponibles y el aumento de la resistencia microbiana. La esperanza de que el desarrollo de las modernas técnicas quirúrgicas con incisiones más pequeñas, los sistemas cerrados de irrigación, menos manipulación de tejidos, uso de lentes con inyectores y de mejores agentes farmacológico disminuyera el riesgo de infecciones intraoculares no ha sido posible. La incidencia de endoftalmitis aguda posfacoemulsificación oscilaba entre 0,06 a 0,1 % (1 x1 000).1,2 Actualmente se ha reportado incidencia de hasta 0,3 %.3,4

Los gérmenes grampositivos se consideran causantes de las infecciones intraoculares entre 90 y 94 %; el estafilococo coagulasa negativo entre 33 y 77 % de los casos, y el Estafilococo aureus entre 10 y 21 %. Los gérmenes gramnegativos se reportan en un 6,5 %; entre ellos la Pseudomona, Haemófilus, Proteus, Neisseria y la endoftalmitis de origen micótico constituyen el 3 % de todas las infecciones intraoculares.5

La endoftalmitis aguda se desarrolla típicamente entre 2 y 10 días después de la cirugía, con un curso rápido y fulminante. Los pacientes se quejan de disminución de la visión, dolor e inflamación ocular. El diagnóstico temprano es de gran importancia en estos casos, ya que un tratamiento tardío puede afectar sustancialmente el pronóstico visual.

El manejo de la endoftalmitis posoperatoria se ha revolucionado desde los resultados obtenidos por el estudio multicéntrico Endophthalmitis Vitrectomy Study (EVS) concluido en 1995.6 En este estudio los pacientes fueron randomizados para recibir tratamiento intravítrea de antibióticos y esteroides o vitrectomia pars plana (VPP). Teniendo en cuenta los resultados finales del estudio se recomendó el uso de intravítrea como tratamiento primario al grupo de pacientes con agudeza visual mejor a percepción de luz (PL) y vitrectomía a los pacientes con endoftalmitis donde la visión inicial fuera de percepción de luz. En cuanto al manejo definitivo de la endoftalmitis posquirúrgica no han podido llegar a un acuerdo los cirujanos de vítreo-retina; esto ha sido muy controversial en los últimos años.

Este estudio tiene como objetivo evaluar los resultados anatomofuncionales de los pacientes con endoftalmitis aguda poscirugía de catarata basada en los criterios de Endophthalmitis Vitrectomy Study.


MÉTODOS

Se evaluaron prospectivamente 12 ojos (12 pacientes) con diagnóstico de endoftalmitis aguda posterior a cirugía de catarata, operados en el Instituto Cubano de Oftalmología "Ramón Pando Ferrer" en el año 2008.

La técnica quirúrgica para la cirugía de catarata empleada en la mayoría de los casos fue la facoemulsificación coaxial (FCx) vía córnea clara hora 12, con implante de lentes intraoculares plegables (67 %). Al resto de los pacientes se les realizó la técnica extracción extracapsular de Blumenthal.

Fueron determinadas las características demográficas epidemiológicas de la muestra (edad, sexo, tiempo aparición, y factores de riesgo). Se consideraron con endoftalmitis aguda posquirúrgica a aquellos pacientes en los que aparecieron los primeros síntomas entre 2 y10 días después de realizada la cirugía. Se evaluó, además, el grado de severidad del cuadro teniendo en cuenta la agudeza visual inicial y el grado de opacidad de los medios oculares (EVS)6.

Todos los pacientes fueron ingresados luego de un examen ocular exhaustivo (agudeza visual, toma de tensión ocular, biomicroscopia del segmento anterior y posterior, oftalmoscopia indirecta, fotografía y ultrasonido modo B). Se les realizó también toma de muestra para estudio microbiológico de humor acuoso y vítreo a todos los pacientes tan pronto acudieron al servicio de urgencias del Instituto (en las primeras horas de aparición de los síntomas clínicos), inmediatamente se estudiaron las muestras en los métodos de AgarSangre, Agar-Chocolate, Tiogliclato y Saboreau. En los casos positivos a gérmenes gramnegativos se le aplicó el Sistema API ID32 GN (Analytical Profile Index, Biomerieux, Francia) y método difusión de discos.

La conducta terapéutica fue indicada según los criterios de EVS6. Fueron tratados con intravítrea (IV) de vancomicina (1 mg), ceftazidima (2,25 mg) a los pacientes cuya agudeza visual fuera menor o igual a movimiento de manos (MM) y/o con alguna visualización de los vasos retinianos y papila. La vitrectomía pars plana fue indicada a pacientes con agudeza visual (AV) de percepción de luz y no presencia del reflejo rojo naranja de fondo, a estos pacientes se les aplicó antibióticos intravítreos a igual dosis descrita inicialmente una vez concluida la VPP. Todos los pacientes recibieron tratamiento local continuo de antibióticos fortificados de vancomicina 50 mg/mL y ceftazidima 50 mg/mL cada una hora, durante las 24 horas, hasta mostrar mejoría del estado ocular y luego cada 4 horas hasta la resolución completa; los midriáticos ciclopléjicos cada 4 horas y esteroide tópico cada 3 horas.

Se indicó tratamiento con esteroides sistémicos a dosis de 40 o 60 mg luego de las 48 horas del tratamiento inicial en los pacientes donde el proceso inflamatorio comprometiera la recuperación visual adecuada, se indicó tratamiento sistémico de antibiótico (ciprofloxacino oral) solo a los casos de endoftalmitis severa (celulitis, infiltrado límbico absceso corneal).

Los pacientes fueron valorados 2 veces al día hasta hallar una mejoría considerable (agudeza visual corregida mejor de 2 líneas de la cartilla de Snellen, desaparición de hipopión y visualización de fondo), entonces se les indicó el alta hospitalaria. Se continuó evaluando por consulta externa la recuperación anatómica y funcional final de estos pacientes durante 6 meses (a los 15 días, 1 , 3 y 6 meses).

Los resultados se presentan en la tabla y los gráficos, expresados en frecuencias absolutas, relativas y medias. Se calculó la incidencia anual de endoftalmítis aguda poscirugía de catarata y se comparó con la incidencia presentada en los últimos diez años.

RESULTADOS

Fueron diagnosticados 12 casos con endoftalmitis posquirúrgicas aguda de un total de 6 598 cirugías de cataratas realizadas de enero a diciembre de 2008. Desde 1997 hasta a 2007 la incidencia de endoftalmitis en nuestra institución ha oscilado entre 0,05 y 0,1 %. En el período que se analiza aumentó a 0,18 % (tabla y fig. 1).

En la figura 2 se muestra el canal endémico, con los valores promedios e infra-máximos observados en los últimos 10 años para la endoftalmitis aguda poscirugía de catarata diagnosticada y tratada en nuestra institución de enero a diciembre 2008. Se observa la presencia de un brote de 8 pacientes en los meses de enero a febrero.

Del sexo femenino era el 82 % de los pacientes y la edad promedio del total de casos era de 68 años. El 42 % poseía antecedentes de diabetes mellitus. Se le realizó facoemulsificación coaxial (FCx) vía córnea clara hora 12, al 67 %, con implante de lente intraocular plegable y 25 % presentaron ruptura de la cápsula posterior. El tiempo de aparición de los síntomas como promedio fue de 72 horas. Todos los pacientes presentaron disminución de la visión como síntoma inicial, y el dolor se presentó en el 65 % de los casos. En el estudio microbiológico de humor acuoso y vítreo hubo crecimiento en el 41,7 % de los casos; de ellos, 2 fueron grampositivos para un 16,7 % (estafilococo coagulasa negativa) y 3 (25 %) gramnegativos. Por el Sistema API ID32 GN se identificó un germen poco común en nuestro medio: la Stenotrophomona maltophilia. Al 91,7 % de los casos se le realizó como tratamiento inicial la inyección intravítrea de vancomicina 1 mg, ceftazidima 2,25 mg, y al resto de los casos se le realizó vitrectomía pars plana con inyección intravítrea.

Recibieron tratamiento subsiguiente en un período de 48 a 72 horas posterior al tratamiento inicial 3 pacientes (25 %), del grupo tratados con inyección IV, por no haber presentado mejoría. Se le realizó vitrectomía asociado a reinyección intravítrea de antibiótico basado en los resultados microbiológicos y la sensibilidad microbiana. Se obtuvo en el 75 % de los pacientes una mejoría visual final corregida mejor de 20/40. El 91,6 % mejoró más de 2 líneas de la agudeza visual después del tratamiento según la Cartilla de Snellen (fig. 3).


DISCUSIÓN

La endoftalmitis aún se considera una infección ocular grave que puede llevar a la ceguera. Se reporta que la tasa de riesgo luego de una cirugía de catarata es de 1 x 1 000; esta tasa ha variado en los últimos años, pues son múltiples los factores que inciden.2-14

En 1997, Aaberg y otros2 publicaron un estudio de 10 años (1984-1994), realizado en Bascom Palmer Eye Institute, de 17 casos de endoftalmitis provenientes de 18 530 cirugías de cataratas, para una tasa de incidencia de 1 x 1 090 (0,09 %); Schmitz y otros,4 en 1999 reportaron 0,15 %. Los registros nacionales de catarata de Suecia (Swedish National Cataract Register, NCR), vienen realizando desde 1998 estudios prospectivos epidemiológicos para mostrar la incidencia y los principales factores de riesgo relacionados con la aparición de endoftalmitis poscirugía de catarata, de acuerdo con estos estudios; Wejde y otros10 (1999 a 2001) analizaron 188 551 cirugías de catarata a partir de los cuales se obtuvo una incidencia de 0,059 % y posteriormente Lundstrom y otros9 (2002 a 2004) reportaron una incidencia de 0,048 %, lo que muestra que se han mantenido incidencias bajas en NCR. West y otros7 en un reporte realizado del análisis de más de medio millón de cirugías de catarata provenientes del seguro médico de EE. UU., en el período de 1994-2001 hallaron una tasa de incidencia de 2,15 x 1 000. Hatch y otros10 reportan un estudio (2002 a 2006) de 617 endoftalmitis en 442 177 cirugías de catarata para una tasa de incidencia de 1,4 x 1 000. Un metaanálisis realizado por Taban y otros12 muestra claramente cómo ha existido un incremento de la incidencia de endoftalmitis poscirugía de catarata en los últimos años; entre 2000 y 2003 se reporta una incidencia de 0,26 %; sin embargo, la incidencia de los inicios de la década de los años noventa (siglo XX) fue de 0,06 0,09 %, y esto estuvo estrechamente ligado con el inicio de las técnicas quirúrgicas corneoesclerales sin suturas. El estudio de la Sociedad Europea de Cirugía de Catarata y Refractiva (ESCRS) mostró una incidencia 0,3 %.3

En este estudio los resultados arrojaron en el período que se estudia una incidencia de endoftalmitis poscirugía de catarata de 0,18 %, la cual fue mayor a la de años anteriores (de 1997 a 2007 osciló entre un 0,05 y 0,1 %.

La prevención de la endoftalmitis continúa siendo un tema enigmático que genera mucha controversia. No existe un consenso absoluto sobre las medidas profilácticas más eficaces; ninguno de los trabajos publicados hasta la fecha es concluyente en cuanto a la mejor forma de prevenirla.10 Las estrategias principales utilizadas para la profilaxis de la endoftalmitis están relacionadas con la reducción de la cantidad de microorganismos en la superficie ocular utilizando antibióticos tópicos y yodo-povidona previo a la cirugía, evitar las cirugías prolongadas y las complicaciones, lograr una buena arquitectura de la incisión corneal donde el cierre óptimo de la herida requiere evitar la deformación de los tejidos circundantes, que consecuente favorece la entrada de gérmenes a cámara anterior. Este ha sido uno de los aspectos al que los cirujanos de segmento anterior le han prestado especial atención, por lo cual han logrado establecer parámetros en relación con su tamaño, forma y profundidad hasta convertirlas en incisiones autosellantes y seguras.7-10, 12,15

Los resultados del estudio de prevención de la endoftalmitis realizados por la Sociedad Europea de Cirugía de Catarata y Refractiva (ESCRS) proporcionan buena evidencia de la administración intraocular de antibióticos como la cefuroxima intracameral, donde se mostró que el riesgo de endoftalmitis es cinco veces menor.16 La moxifloxacino intracameral cobra terreno en estos momentos por los excelentes reportes en cuanto a su utilización, ya que presenta la ventaja de comercializarse en una forma autopreservada e iso-osmolar, que permitiría su utilización intracamerular y si son aplicados en dosis suficientes, pueden alcanzar concentraciones bacteriostáticas e incluso bactericidas en el humor acuoso15. En nuestra serie de casos reportados no se utilizó en ningún paciente antibióticos intracameral, solo el uso antibióticos tópicos y Yodo-Povidona previo a la cirugía.

La edad promedio de los pacientes en nuestro estudio fue de 68 años. Varios estudios relacionan la edad avanzada con la aparición de endoftalmitis 5-9,17. La edad promedio hallada en EVS fue de 75 años6, Wejde y otros11 no hallaron diferencia significativa entre los grupos de 0 a 84 años y más de 85 años. En cuanto al sexo varios estudios no encuentran diferencia significativa.7,8,17 Hatch y otros10 hallaron un 40 % en hombres, EVS,6 43 % hombres y en nuestro estudio se halló un 82 % en mujeres.

En nuestra institución la toma de muestra de humor acuoso y vítreo, ha sido un proceder obligatorio ante un paciente con diagnóstico clínico de endoftalmitis aguda; este se ha constituido en un paso inicial antes de indicar cualquier tratamiento. Se ha planteado que los casos positivos hallados en los estudios microbiológicos son de aproximadamente de 30 % en humor acuoso y de 60 a 70 % en el vítreo en los medios de de tinción Agar-sangre, Agar-chocolate, Sabouraud, Tioglicolato, y que los estudios moleculares, como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), son más específicos. EVS5,6 mostró un crecimiento positivo en más del 60 % de los casos donde los grampositivos del tipo de estafilococo coagulasa negativa ocuparon el 47 %, otros grampositivo el 16 %, y los gramnegativos el 4 %. Otro estudio importante realizado en la India (Hyderabad Endophthalmitis Research Group) mostróresultados diferentes a los reportados por EVS, el 54 % de los casos presentaron estudios microbiológicos positivos (57 % grampositivo, 26 % gramnegativo y 16,7 % hongos).18

Nuestro serie de casos se obtuvo un 41,7 % de muestras positivas, de ellas 16,7 % grampositivo y 25 % gramnegativo. En los 3 pacientes con cultivos gramnegativo se aíslo un germen por primera vez detectado en nuestro medio: la Stenotrophomona maltophilia, bacilo gramnegativo, pequeño, fino, no fermentador de glucosa del géneros de las Pseudomonas, de baja patogenicidad, nosocomial que habita en ambiente acuático, con alta resistencia a los antimicrobianos de cuarta generación frecuentemente induce en pacientes inmunodeprimidos o de edad avanzada, a una estancia prolongada en unidades de cuidados intensivos. La neumonía, bacteriemia, meningitis, son las manifestaciones más frecuentes. Se han reportado infecciones oculares por este germen. El primer reporte de endoftalmitis por Stenotrophomona maltophilia fue realizado en 1992 por Chen S. y otros en un caso con immunodefieciencia adquirida luego de un implante intravítreo de ganciclovir.19 Existen escasos reportes de endoftalmitis por este germen secundarias a cirugía de catarata.19-24.

El resultado de la agudeza visual final a los 6 meses fue exitoso en nuestros pacientes, con una mejoría en más de la mitad de los casos de 20/40 o mejor. Solo un caso no mejoró su visión inicial (PL) y evolucionó a la ptisis bulbi luego de haber realizado vitrectomía asociada a inyección intravítrea de antibióticos. El paciente tenía antecedentes de diabetes mellitus, el diagnóstico fue realizado luego del quinto día de iniciado sus síntomas. Presentaba una endoftalmitis severa, por lo cual en este caso la vitrectomía no se constituyó en el tratamiento inicial. Estos factores podrían haber influido desfavorablemente en la recuperación anatómica y funcional.

Endophthalmitis Vitrectomy Study6 reporta un resultado visual final de más de la mitad de los casos con Agudeza visual de 20/40 o mejor y solo el 11 % presentó una visión final de 5/200 (CD: cuenta dedos) o peor, la agudeza visual inicial en este estudio fue un factor determinante en la toma de decisión del tratamiento inicial, y arrojó que no hubo diferencia significativa entre el grupo de intravítrea de antibióticos, comparado con la vitrectomía en pacientes con agudeza visual inicial de 20/100 o mejor, en los pacientes con agudeza visual de 5/200 (CD) o peor, la diferencia a favor de la vitrectomía no fue significativa tampoco. (15 % versus 8 %), sin embargo en los pacientes con percepción de luz, la vitrectomía inicial fue estadísticamente significativa comparada con el grupo de inyección intravítrea (33 % versus 11 %).

La necesidad de repetir el tratamiento en nuestra serie de casos fue de 25 %, superior a EVS (9 %). Esto pudo estar relacionado con la virulencia de los gérmenes hallados en nuestros pacientes.

Hasta hoy día las conclusiones de EVS continúan siendo fundamentadas por diversos autores 1,7,10,25,26 aunque no hay evidencia de que mundialmente se siguen los criterios de EVS pues quedaron algunas interrogantes abiertas para el futuro, las cuales han estado analizándose y comparando en otros estudios. La agudeza visual inicial no es el único criterio a tener en cuenta para decidir la conducta terapéutica, existen otros factores como la claridad de los medios y las opacidades vítreas que están relacionados con los resultados visuales finales. Son varios los autores que abogan por la vitrectomía temprana,4,17,18,27-37 pues mediante ella se produce una rápida claridad de los medios, las drogas intraoculares actúan mejor, puede ser posible la remoción de más del 50 % del vítreo y de la hialoides posterior, con lo cual se podrían evitar complicaciones como el desprendimiento de retina, el síndrome de tracción macular, edema macular, secuelas y complicaciones habitualmente encontradas en estos casos.32,33 Kuhn35,36 y otros mostraron los resultados de la vitrectomía temprana y completa, en una serie de 47 casos de endoftalmitis poscirugía de catarata y la compararon con EVS. Para su criterio de selección de tratamiento (IV o VPP) no fue definitoria la agudeza visual inicial, sino la visualización del fondo, en aquellos pacientes donde existía una disminución del reflejo rojo de fondo y no se podía definir detalles de la retina, se indicaba VPP. Los resultados de este estudio mostraron un 91 % de mejoría visual final de 20/40 o mejor, comparado con 33 % de EVS (p= 0,0 001), ningún ojo desarrolló desprendimiento de retina, comparado con 7 % en EVS, solo un ojo requirió aceite de silicona, no ptisis bulbi ni enucleación fue presentada (EVS 6 %). Con el desarrollo de la vitrectomía por endoscopia se ha logrado atender y controlar pacientes que anteriormente fueron excluidos por EVS4. El uso de aceite de silicona posvitrectomía ha sido otra alternativa favorable para la mejor recuperación en algunos pacientes.35,36 A pesar de estos resultados creemos que se requiere de un estudio multicéntrico importante que pudiera avalarlos, como lo ha mostrado Endophthalmitis Vitrectomy Study.


CONCLUSIONES

Son múltiples los factores que influyen en una buena recuperación anatómica y funcional en pacientes con endoftalmitis posoperatoria. Lo fundamental es evitarla, creemos que aún falta mucho por hacer, debemos seguir perfeccionando los métodos profilácticos; tener muy en cuenta el estado general del paciente, de la superficie ocular, el perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas, tipos de lentes intraoculares; evitar o saber manejar las complicaciones transoperatoria; atender también al uso de las soluciones intracamerales en el transoperatorio. Otro factor importante es el diagnóstico temprano, ante la duda de si estamos o no en presencia de un proceso inflamatorio o infeccioso, es preferible tratar al caso como una endoftalmitis, pues se ha demostrado que actuando rápidamente y quizás de una manera más enérgica o «agresiva» se puede lograr una buena recuperación anatomofuncional y evitar así secuelas indeseables.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Harry W. Flynn Jr, MD; Ingrid U. Scott, MD, MPH Legacy of the Endophthalmitis Vitrectomy Study Arch Ophthalmol. 2008;126(4):559-61.

2. Aaberg TM, Flynn HW, Schiffman J, Newtown J. Nosocomial acute-onset postoperative endophthalmitis survey. A 10 year review of incidence and outcomes. Ophthalmology. 1998; 105(6):100410.

3. Barry P, Seal DV, Gettinby G, Lees F, Peterson M,Grauford W. ESCRS Endophthalmitis Study Group. ESCRS study of prophylaxis of postoperative endophthalmitis after cataract surgery: Preliminary report of principal results from a European multicenter study. J Cataract Refract Surg. 2006;32:407-10.

4. Wills Eye Institute, Philadelphia. PA, USA. Postoperative endophthalmitis: Optimal management and the role and timing of vitrectomy surgery. Eye. 2008;22:1290300

5. Endophthalmitis Vitrectomy Study. Microbiologic factors and drugs susceptibilities in the Endophthalmitis Vitrectomy Study. Am J Ophthalmol. 1996;122:1-17.

6. Endophthalmitis Vitrectomy Study. Results of the Endophthalmitis Vitrectomy Study A Randomized Trial of Immediate Vitrectomy and of Intravenous Antibiotics for the Treatment of Postoperative Bacterial Endophthalmitis Group. Arch Ophthalmol. 1995; 113:1479-96.

7. West ES, Behrens A, McDonnell PJ, et al. The incidence of endophthalmitis after cataract surgery among the U.S. Medicare population increased between 1994 and 2001. Ophthalmology. 2005; 112:138894.

8. Lundström1 M, Stenevi2 U, Thorburn W. The Swedish National Cataract Register: A 9-year review. Acta Ophthalmol. Scand. 2002:80:24857.

9. Lundstrom M, Wejde G, Stenevi U, et al. Endophthalmitis after cataract surgery: a nationwide prospective study evaluating incidence in relation to incision type and location. Ophthalmology. 2007; 114:866 70.

10. Hatch WV, Cernat G, Wong D, Devenyi R, Bell ChM. Risk Factors for Acute endophthalmitis after cataract surgery: A Population-based Study. Ophthalmology. 2009;116(3):425-30.

11. Wejde G, Montan P, Lundstrom M, et al. Endophthalmitis following cataract surgery in Sweden: national prospective survey 19992001. Acta Ophthalmol Scand. 2005;83:7-10.

12. Taban M, Behrens A, Newcomb RL, et al. Acute endophthalmitis following cataract surgery: a systematic review of the literature. Arch Ophthalmol. 2005;123:613-20.

13. Montan PG, Koranyi G, Setterquist HE, Stridh A, Philipson B & Wiklund K Endophthalmitis after cataract surgery: risk factors relating to technique and events of the operation and patient history. A retrospective

case-control study. Ophthalmology. 1998;105:2171-7.

14. Montan PG, Setterquist H, Marcusson E, Rylander M & Ransjö U Preoperative gentamicin eye drops and chlorhexidine solution in cataract surgery. Experimental and clinical results. Eur J Ophthalmol. 2000:10:286-92.

15. Masket S. Un enfoque Multifactorial disminuye el riesgo de Endoftalmitis. Reviw. Ophthalology Time. 2007; 11(4):24-5.

16. ESCRS Endophthalmitis Study Group. Prophylaxis of postoperative endophthalmitis following cataract surgery: results of the ESCRS multicenter study and identification of risk factors.J Cataract Refract Surg. 2007;33:97888.

17. Li J, Morlet N, Ng JQ. Significant nonsurgical risk factors for endophthalmitis after cataract surgery: EPSWA fourth report. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2004; 45:13218.

18. Das T, MD, Sharma S. Current management strategies of acute post-operative endophthalmitis the Hyderabad Endophthalmitis Research Group. Seminars in Ophthalmology. 2003;18(3):10915.

19. Chen S, Stroh EM, Wald K, Jalkh A. Xanthomonas maltophilia endophthalmitis after implantation of sustained-release ganciclovir. Am J Ophthalmol. 1992;114:772-3.

20. Kaiser GM, Tso PC, Morris R, McCurdy D. Xanthomonas maltophilia endophthalmitis following cataract extraction. Am J Ophthalmol. 1997; 123:410-1.

21. Horio N, Horiguchi M, Murakami K, Yamamoto E, MiyakeY. Stenotrophomonas maltophilia endophthalmitis after intraocular lens implantation. Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 2000 Apr; 238(4):299-301.

22. Chaudhry NA, Flynn HW Jr, Smiddy WE, Miller D. Xanthomonas maltophilia endophthalmitis after cataract surgery. Arch Ophthalmol. 2000 Apr;118(4):572-5.

23. Karakurt A, Abdik O, Sengün A, Karadað R, Saricaoðlu S, Sarikatipoðlu HY, Hasiripi H. Stenotrophomonas maltophilia Endophthalmitis after cataract extraction. Ocul Immunol Inflamm. 2006 Feb;14(1):41-6.

24. Horster S, Bader L, Seybold U, Eschler I, Riedel KG, Bogner JR. Stenotrophomonas maltophilia induced post-cataract-surgery endophthalmitis: Outbreak investigation and clinical courses of 26 patients. Infection. 2009 Apr;37(2):117-22.

25. Lalwani GA, Flynn HW Jr, Scott IU, Quinn CM, Berrocal AM, Davis JL, Murray TG, Smiddy WE, Miller D. Acute-onset endophthalmitis after clear corneal cataract surgery (1996-2005). Clinical features, causative organisms, and visual acuity outcomes. Ophthalmology. 2008 Mar;115(3):473-6.

26. Wisniewski SR, Hammer ME, Grizzard WS, Kelsey SF, Everett D, Packo KH, Yarian DL, Doft BH. An investigation of the hospital charges related to the treatment of endophthalmitis in the Endophthalmitis Vitrectomy Study. Ophthalmology. 1997 May;104(5):739-45.

27. Kaynak S, Oner FH, Koçak N, Cingil G.Surgical management of postoperative endophthalmitis: comparison of 2 techniques. J Cataract Refract Surg. 2003 May;29(5):966-9.

28. Wang RC, Lou PL, Ryan EA, Kroll AJ. Antibiotic therapy in post-operative endophthalmitis. Semin Ophthalmol. 2002 Sep-Dec;17(3-4):153-61.

29. Zachary IG, Forster RK. Experimental intravitreal gentamicin. Am J Ophthalmol. 1976;82:604-11.

30. Cottingham AJ Jr, Forster RK. Vitrectomy in endophthalmitis; results of study using vitrectomy, intraocular antibiotics, or a combination of both. Arch Ophthalmol 1976;94:2078-81.

31. Peyman GA, Raichand M, Bennett TO. Management of endophthalmitis with pars plana vitrectomy. Br J Ophthalmol. 1980;64:4725

32. Doft BH, Kelsey SF, Wisniewski SR. Additional procedures after the initial vitrectomy or tap-biopsy in the Endophthalmitis Vitrectomy Study; the RVS Study Group. Ophthalmology. 1998; 105:70716.

33. Doft BH, Wisniewski SR, Kelsey SF, Groer-Fitzgerald S, Endophthalmitis Vitrectomy Study Group. Diabetes and postcataract extraction endophthalmitis. Curr Opin Ophthalmol. 2002;13(3):147-51.

34. Morris R, Witherspoon CD, Kuhn F, Bryne JB. Endophthalmitis. In: Roy FH, Rindall, eds. Master Techniques in Ophthalmic Surgery. Baltimore: Williams and Wilkins; 1995. p. 560-72.

35. Kuhn F, Gini G. Ten years after. Are findings of the Endophthalmitis Vitrectomy Study still relevant today? Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 2005; 243:1197-99.

36. Kuhn F MD, PhD, Gini G MD. Vitrectomy for Endophthalmitis Letter to the Editor Ophthalmology. 2006;113(4):71.

37. Durand ML. The post-Endophthalmitis Vitrectomy Study era. Arch Ophthalmol. 2002;120(2):23-34.





Recibido: 6 de agosto de 2009.
Aprobado: 15 de octubre de 2009.

 

Dr. Meisy Ramos López. Instituto Cubano de Oftalmología «Ramón Pando Ferrer». Ave. 76 No. 3104 entre 31 y 41 Marianao, Ciudad de La Habana. La Habana, Cuba. E-mail: meisyrl@infomed.sld.cu