Indice Anterior Siguiente
Revista Cubana de Oncología, enero-junio, 1995
Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara

Morbilidad quirúrgica de las glándulas salivales mayores

Dr. Juan Pedro López Pérez1 y Dr. Rubén Rodríguez Jiménez1
  1. Especialista de I Grado en Cirugía Maxilofacial. Instructor.

RESUMEN

Se realiza un estudio descriptivo de 133 pacientes operados de las glándulas salivales mayores en un período de 5 años, en el Hospital Clinicoquirúrgico de Villa Clara, con el objetivo de conocer el comportamiento clínico y biológico de las afecciones tratadas quirúrgicamente. Se tienen en cuenta: incidencia en edades y sexos, hallazgos clínicos, diagnóstico histopatológico, tratamiento y principales secuelas posoperatorias. Se observa un predominio de las afecciones neoplásicas benignas en la glándula parótida, mientras que en la submaxilar se manifestaron con mayor frecuencia afecciones inflamatorias litiásicas. El adenoma pleomorfo fue el más frecuente de las neoplasias benignas y el tumor mucoepidermoide de las malignas. La principal secuela posoperatoria fue la paresia del nervio facial.

Palabras clave: ENFERMEDADES DE LAS GLANDULAS SALIVALES/cirugía; NEOPLASMAS DE LAS GLANDULAS SALIVALES/cirugía; EPIDEMIOLOGIA DES-CRIPTIVA; ADENOMA/cirugía; ADENOLINFOMA/cirugía; NEOPLASMAS DE LA PAROTIDA/cirugía; MORBILIDAD/estadísticas; MASCULINO; FEMENINO; HUMANO.

INTRODUCCION

Las neoplasias de las glándulas salivales constituyen aproximadamente entre el 4 y el 6 % de los tumores de cabeza y cuello,1,2 y del 0,5 al 3 % de todas las neoplasias.1,3 Su incidencia en la población se manifiesta entre el 0,15 y el 1,6/100 000 habitantes,4 aunque se han informado cifras mayores en regiones del este de Escocia y en los esquimales.3,5,6

Dentro de la patología tumoral se aprecia una amplia diversidad de neoplasias cuya histogénesis y variedad de patrones de crecimiento han despertado hoy considerable interés.7,8

La mayoría de los estudios de las glándulas salivales giran alrededor de la parótida, pues en ella pueden aparecer otras enfermedades neoplásicas, por ejemplo las que afectan los linfonodos parotídeos9-11 y, más recientemente, el aumento de volumen crónico que se ha observado en pacientes afectados por el virus de inmunodeficiencia humana.10,12,13

En el tratamiento quirúrgico de las glándulas salivales mayores se debe tener en cuenta la posible aparición de secuelas de difícil tratamiento, en ocasiones irreversibles, como la sección accidental del nervio facial en la cirugía parotídea.

En este trabajo se analiza la frecuencia y el comportamiento clinicobiológico de las afecciones de las glándulas salivales mayores tratadas quirúrgicamente en nuestro medio.

MATERIAL Y METODO

Los datos para la confección del trabajo se obtuvieron de las historias clínicas de 133 pacientes operados de las glándulas salivales mayores, desde junio de 1985 hasta mayo de 1990 en el Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital Clinicoquirúrgico de Villa Clara.

La información primaria se recogió en un modelo confeccionado, donde se reflejaron las variables empleadas: edad, sexo, ubicación topográfica de la afección, diagnóstico hístico, características clínicas más relevantes, tratamiento, y secuelas.

Una vez obtenida la información se procesó por el método porcentual y se reflejó en tablas de contingencia estadística.

Se aplicó la clasificación histológica internacional de tumores de glándulas salivales publicada por la OMS en 1972 y vigente actualmente.

RESULTADOS Y DISCUSION

El comportamiento biológico por grupos de edades reflejó un predominio de neoplasias benignas (67,2 %) entre los 20 y 49 años, con mayor frecuencia en la quinta década de la vida; las neoplasias malignas ocuparon el 90 % después de los 50 años. Estos resultados concuerdan con lo planteado por otros autores.1,2,6,14 Se observó más el adenoma pleomorfo en el sexo femenino (67,5 %), mientras que en el masculino fue más frecuente el adenolinfoma (73,3 %), también estos resultados coinciden con otros estudios.4,14,15

Se comprobó el predominio del adenoma pleomorfo sobre todas las neoplasias de las glándulas salivales y específicamente parotídeas (tabla), lo que es admitido por diferentes autores.6,14,15

En las restantes neoplasias benignas se destaca el adenolinfoma (21,4 %) de los tumores parotídeos, pues esta afección es casi exclusiva de esta glándula.

En las neoplasias malignas el porcentaje de malignidad aumentó inversamente proporcional al tamaño de la glándula. En la sublingual apareció un tumor maligno, que representó el 100 %; en la submaxilar y parótida el porcentaje de malignidad fue de 57,1 y 21,5 %, respectivamente. Similares resultados aparecen en la literatura médica consultada.3,6,16

La mayor cantidad de tumores malignos se ubicaron en la parótida (15 para el 21,4 % de las neoplasias de esta glándula). La bibliografía consultada los ubica entre el 20 y 30 %.3,6,17

Las afecciones no neoplásicas son más frecuentes en la glándula submaxilar, y prevalecen la sialoadenitis crónica y sialolitiasis, como plantea Alonso Treceño.18

Las características clínicas más relevantes en las neoplasias benignas fueron la ausencia de dolor, el crecimiento lento y la no fijación a los tejidos vecinos, sin estar afectado el nervio facial.3,6 En las malignas el dolor estuvo presente en el 25 % de los casos al igual que informan otros autores, quienes lo sitúan entre el 12 y 26 %.15,19

El nervio facial se afectó por neoplasias malignas parotídeas en el 13,3 %, lo que constituye un signo de malignidad. En algunos estudios se señala una afectación entre el 7 y el 26 %.2,6,20 La parálisis facial puede ser el primer signo de cáncer de parótida.20

El tratamiento quirúrgico de elección en las afecciones parotídeas benignas (neoplásicas o no) fue la parotidectomía subtotal. La enucleación se efectuó en 5 pacientes, todos con neoplasias benignas. Este método es utilizado usualmente por algunos autores, aunque generalmente se rechaza porque sus resultados no son satisfactorios.2,3,6,14 En las neoplasias malignas de parótida el tratamiento fundamental fue la parotidectomía total, y radical cuando el nervio facial estaba afectado.

La exéresis de la glándula submaxilar fue el tratamiento utilizado en todos los pacientes independientemente del comportamiento biológico de la afección, lo que concuerda con Alonso Treceño.18

Entre las principales secuelas posoperatorias encontradas en los pacientes operados de parótida se encuentra la paresia del nervio facial, la cual apareció en 31 pacientes de 86 posibles. Se excluyeron los casos en que el nervio fue sacrificado o seccionado accidentalmente, siendo ésta la complicación más fre cuente, como se señala en la literatura médica.14,15

La parálisis facial permanente se produjo en 3 pacientes, 2 de ellos sacrificados deliberadamente y uno por accidente.

Lo más significativo en el tratamiento quirúrgico de la glándula submaxilar fue la paresia de la rama mandibular del VII par, presente en el 34,2 %.

CONCLUSIONES

  1. Las afecciones neoplásicas benignas son más frecuentes en la parótida, específicamente el adenoma pleomorfo.
  2. Los procesos inflamatorios crónicos y litiásicos predominan en la glándula submaxilar.
  3. La parotidectomía subtotal fue el tratamiento fundamental de las afecciones benignas, y la parotidectomía total el de las malignas.
  4. La paresia del nervio facial fue la complicación mediata más frecuente en el posoperatorio de la cirugía parotídea.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Baptista Fernández AM. Afecciones de las glándulas salivales. En: Coiffman F. Texto de cirugía plástica, reconstructiva y estética. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1986;t1:562-70.
  2. Delgado Jiménes AC. Tumores parotídeos. Revisión de nuestra casuística desde 1968 a 1982. Cir Esp 1985;39(2):242-5.
  3. García Lazano A, Delgado Gomis F, Mico Navarro J, Dalmau Jofre J, Torres Gil V. Tumores de glándulas salivales: A propósitos de 43 casos. Cir Esp 1988;43(2):268-72.
  4. Khan S, Rouse DA. Salivary gland tumors. Surgery 1988;2(8):1371.
  5. Gunn A, Parrott NE. Parotid tumors: a review of parotid tumor surgery in the Northern Regional Health Authority of the United Kingdom 1978-1982. Br J Surg 1988;75(11):1144-6.
  6. Del Pozo LA, Sacristán AT, García-Mon MF. Revisión de los tumores de parótidas. Acta Otorrinolaringol Esp 1986;37(2):77-82.
  7. Dardick I, Byard RW, Carnegie JA. A review of the proliferative capacity of major salivary glands and the relationship to current concepts of neoplasia in salivary glands. Oral Surg Oral Med Pathol 1990;69(1):53-67.
  8. Hui KK, Luna MA, Batsakis JG, Ordoñez NG, Weber R. Undifferentiated carcinomas of the major salivary glands. Oral Surg Oral Med Oral Pathol 1990;69(1):76-83.
  9. Pittan M, Thomas JM. Diseases of the pre-auricular lymphnodes mimicking parotid tumors. Br J Surg 1987;74(12):1172-3.
  10. Mongiardo F, Tewfik TL. Kaposis sarcoma of the intraparotid lymph nodes in AIDS. J Otolaryngol 1991;20(4):243-6.
  11. Marah AG. Non-neoplastic salivary gland disease. Surg Intern 1988;2(8):1366-70.
  12. Colebunders R, Francis H, Mann JM. Parotid swelling during human immunodeficiency virus infection. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 1988;114(3):330-2.
  13. Vaillant JM, Chomette G, Talbi M. Hyperplasie lymphoide kystique de la parotide en rapport avec un syndrome d' immunodepression acquise (HIV +). A propos de deux cas. Rev Stomatol Chir Maxillofac 1989;90(2):136-41.
  14. Suárez Aldama J, Codorniú Pruna O. Tumores primarios de las glándulas parótidas. Estudio de 100 casos. Rev Cubana Cir 1986;27(3):84-96.
  15. Woods JE, Weiland LH, Chong GL, Irons GB. Patología y cirugía de los tumores primarios de la parótida. Clin Quir Norteam 1977;57(3):565-73.
  16. Rankow RM, Mignogna F. Cancer of the sublingual salivary gland. Am J Surg 1969;118(11):790-5.
  17. Arias de la Vega F, Albert Solis J, Pérez Casas A, Martínez López E, Domine Gómez W, Melchor Iñiguez W. Consideraciones anatomopatólogicas clínicas y terapéuticas de los tumores malignos de parótida. Nuestra experiencia. Oncología 1988;11(3):145-51.
  18. Alonso Treceño JL, Martín Peña F, Escapa Garrachón JM. Glándula submaxilar. Tratamiento quirúrgico. Acta Otorrinolaringol Esp 1985;76(3):195-201.
  19. Broderick JP, Auger RG, Desanto LW. Facial paralisis and occult parotid cancer. Arch Otolaringol Head Neck Surg 1988;114(2):195-7.
  20. Romain P, Desphieux JL, Legros M, Hannion X, Schwartz H, Diebold MD. Adenocardinomes occultes de la parotide. A propos de 2 cas., Rev Stomatol Chir Maxillofac 1989;90(2):123-30.
Recibido: 12 de septiembre de 1994. Aprobado: 15 de noviembre de 1994.

Dr. Juan Pedro López Pérez. Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara, Villa Clara, Cuba.

Indice Anterior Siguient