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Revista Cubana de Oncología, enero-junio, 1995
Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología

Estado actual de la cirugía oncológica en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología

Dra. Isabel Martínez Peñalver1
  1. Especialista de II Grado en Oncología. Profesora Auxiliar. Jefa del Servicio de Tumores Misceláneos.
El cáncer es en la actualidad uno de nuestros grandes problemas de salud.

En el mundo contemporáneo mueren anualmente 6,5 millones de personas por cáncer.

La comunidad científica mundial dedicada a esta enfermedad concentra los esfuerzos en su prevención, diagnóstico precoz y terapéutica.

De hecho el tratamiento del cáncer ha evolucionado significativamente en los últimos 30 años en la medida que se han perfeccionado las diferentes modalidades terapéuticas que constituye el arsenal oncológico: la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la inmunoterapia. Es de destacar que cualquiera de ellas individualmente puede o no curar un cáncer; sin embargo, el avance obtenido en la curación, la sobrevida y la calidad de vida ha sido consecuencia del manejo multidisciplinario de esta enfermedad combinando estas modalidades de tratamiento.

La cirugía es el tratamiento más antiguo del cáncer (y hasta las primeras décadas del siglo la única posibilidad de curación), basta recordar que en el Papiro de Edwin Smith de la Dinastía Media Egipcia, 1 600 años antes de Cristo, aparecen las primeras discusiones sobre el tratamiento quirúrgico del cáncer que cobra gran auge a partir del año 1800 en que se efectúan técnicas que revolucionan este campo y la posibilidad de curación de estos enfermos. Billroth, Halsted, Werthein, Miles, Young y otros, llegan a nuestros días, donde el progreso alcanzado en las últimas décadas con el desarrollo de técnicas microquirúrgicas, cirugías endoscópicas, reconstrucciones e injertos de tejidos, trasplantes de órganos, etcétera, ha sido notable.

Pero el éxito obtenido en el control de nuestros enfermos no sólo se debe al desarrollo técnico de los cirujanos, sino a la mejor comprensión del fenómeno cáncer desde el punto de vista de la investigación básica.

De hecho, el cirujano oncólogo de hoy debe familiarizarse con la evolución, principios y posibilidades terapéuticas quirúrgicas, radiantes, químicas, inmunológicas y las nuevas posibilidades terapéuticas derivadas de la Biotecnología moderna (como anticuerpos monoclonales, proteínas recombinantes, etcétera), pero también debe conocer la historia natural y el comportamiento biológico de cada tipo de cáncer, ya que muchas veces el cirujano continúa siendo el principal punto de referencia para los enfermos de cáncer, además de que las líneas de investigación oncológica reclaman de él la más atenta y competente evaluación para una confirmación histológica, un estadiamiento adecuado y una correcta selección terapéutica quirúrgica altamente calificada.

Nuestro país no escapa a la creciente morbilidad-mortalidad por cáncer, y se sitúa entre los países del continente americano con tasas más altas de muerte por cáncer (alrededor de 24 000 casos nuevos y 13 000 fallecidos por año).

Desde 1974 los tumores malignos ocupan el segundo lugar como causa de muerte, sólo superado por los accidentes en el grupo de 5 a 49 años y por las enfermedades cardiovasculares en el grupo de más de 50 años, uno de cada 5 fallecidos se deben a esta causa.

Más del 50 % de nuestros fallecidos se deben a cáncer de pulmón, útero, mama, próstata, colon y recto. Conociendo nuestro problema y tomando las tendencias mundiales sobre el control del cáncer, se crearon estrategias de trabajo que culminaron con el Programa de Reducción de la Mortalidad por Cáncer.

Estas nuevas acciones concretas abordan todos los componentes del ciclo:

  1. Epidemiología y organización de la lucha contra el cáncer.
  2. Prevención primaria.
  3. Programas de diagnóstico precoz.
  4. Desarrollo de medios de diagnóstico, evaluación y pronóstico.
  5. Técnicas de tratamiento y eficacia terapéutica.
  6. Nuevas posibilidades de tratamiento (terapéutica experimental).
Las tendencias actuales de la cirugía oncológica en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología son las siguientes:
  1. Cirugía de rescate en tumores pediátricos, donde se logró el 70 % de resecabilidad completa y una estimación de sobrevida a 5 años del 51 % en tumores avanzados.
  2. Tratamiento de sarcomas avanzados de partes blandas en los niños (resecciones a la demanda más poliquimioterapia adyuvante), donde se obtuvieron remisiones completas en el 80 % de los casos, comparados con el control histórico del 54 % de respuesta. La sobrevida se elevó del 29 al 53 %.
  3. Tratamiento combinado del cáncer mamario en estadio IIIa (radioterapia más quimioterapia y cirugía posterior), donde se obtuvo una sobrevida global del 67,6 % a los 46 meses.
  4. Reconstrucción mamaria con flat miocutáneo abdominal en pacientes mastectomizadas.
  5. Cirugía de rescate no exenterativa en el cáncer de cuello de útero, ante el fracaso de las radiaciones con un resultado del 53 % de sobrevida a los 48 meses (0 % de la serie histórica).
  6. Cirugía citorreductora en cáncer avanzado de ovario con poliquimioterapia adyuvante, donde se obtuvo el 60 % de remisiones completas contra el 4 % obtenido con la monoquimioterapia, con una sobrevida superior.
  7. Resecciones craneofaciales para tumores de esta esfera.
  8. Reconstrucción con colgajos miocutáneos y osteomiocutáneos en cáncer de cabeza y cuello. Estas 2 tendencias han permitido tratar y controlar tumores que antes eran considerados inoperables.
  9. Sistematización de las disecciones ganglionares mediastinales en la cirugía del cáncer pulmonar.
  10. Sistematización de las modernas técnicas de vaciamiento ganglionar regional en el cáncer gástrico.
  11. Sistematización de la linfadenectomía retroperitoneal en los tumores de células germinales no seminomatosos.
  12. Irradiación-cirugía en cáncer del recto.
  13. Quimioprevención de las metástasis hepáticas, por cateterismo portal transoperatorio en cáncer de colon y recto.
  14. Sistematización del tratamiento combinado de radioterapia más cirugía en el tumor de Pancoast resecable, así como en el cáncer pulmonar con nódulos metastásicos en el mismo lóbulo pulmonar.
Otras muchas técnicas y programas terapéuticos pudieran añadirse a esta relación, que nos han permitido elevar la sobrevida en casi todas las localizaciones de cáncer.

Aún con estos logros, nosotros como cirujanos no hemos sido capaces de encontrar la solución, siendo en la actualidad la cirugía la mejor oferta terapéutica en la mayoría de los tumores sólidos curables.

Es evidente que se requiere la integración de muchas ciencias. Hay que establecer equipos multidisciplinarios para enfrentar este problema, donde se debe dar a cada modalidad de tratamiento su valor específico en su momento oportuno.

No se debe olvidar que el cirujano desempeña un papel fundamental en la prevención, el diagnóstico, el tratamiento definitivo, el tratamiento paliativo y la rehabilitación del paciente canceroso.

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