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Revista Cubana de Oncología, julio-diciembre, 1995
Instituto Superior de Medicina Militar

Células de Langerhans y expresión del antígeno humano de histocompatibilidad en carcinomas de la piel

Dr. Jorge Eduardo Abreu Ugarte,1 Dra. María Antonia Cruz García,2 Dra. Julia Cruz Mojarrieta3 y Dra. Teresita Rodríguez Obaya4
  1. Especialista de I Grado en Histología. Profesor Asistente e Investigador Agregado del Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto".
  2. Especialista de I Grado en Embriología. Profesora del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Girón".
  3. Especialista de I Grado en Anatomía Patológica. Jefa del Departamento de Anatomía Patológica del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.
  4. Candidata a Doctora en Ciencias Médicas. Especialista de I Grado en Histología. Profesora Asistente del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Ciudad de La Habana. Investigadora Auxiliar del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.

RESUMEN

Empleamos la técnica inmunohistoenzimática avidina-biobiotina-peroxidasa con los anticuerpos monoclonales de producción nacional IOR T6 y DR1, para evaluar la forma cualitativa, la presencia de células de Langerhans y la expresión del antígeno de histocompatibilidad en el infiltrado reaccional de carcinomas de piel. Comparamos el comportamiento de estas células en el infiltrado reaccional presente en el carcinoma basocelular y epidermoide de piel. Encontramos diferencia significativa (p < 0,05) en el número de células de Langerhans; predominan en el carcinoma basocelular con relación al epidermoide, y en este último en la forma bien diferenciada. Resaltamos el valor de este hallazgo como parámetro diagnóstico y pronóstico.

Palabras clave: NEOPLASMAS CUTANEOS; CARCINOMA BASOCELULAR; CARCINOMAS DE CELULAS ESCAMOSAS; CELULAS DE LANGERHANS; TECNICAS PARA INMUNOEN ZIMAS; ANTIGENOS HLA; ANTICUERPOS MONOCLONALES.

INTRODUCCION

Los carcinomas de piel son muy frecuentes en nuestro medio.1 Aunque estos presentan poca mortalidad y es bajo su potencial metastizante, son capaces de producir lesiones destructivas locales por su carácter infiltrante. Además, requieren tratamiento quirúrgico en ocasiones mutilante. Por otro lado, la posibilidad de recidiva en estos tumores requiere un diagnóstico histopatológico preciso; por lo que resulta muy importante contar con la ayuda de parámetros pronósticos sobre el comportamiento de éstos.

En la actualidad se estudia la respuesta inmunológica del huésped ante los carcinomas cutáneos como un factor relacionado con la patogenia de ellos. En estudios recientes se ha trata do de establecer una relación entre parámetros inmunológicos y el pronóstico.2

En el presente trabajo, nos proponemos evaluar la presencia de células de Langerhans y la expresión del antígeno humano de histocompatibilidad (HLA) en carcinomas cutáneos, para comparar su comportamiento en el carcinoma basocelular y epidermoide de piel; así como en sus variedades de diferenciación celular para de este modo valorar su importancia como parámetro diagnóstico y pronóstico.

MATERIAL Y METODO

Se estudiaron 80 pacientes atendidos en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología con diagnóstico presuntivo de carcinoma de piel; de cualquier sexo, edad, raza y sin trata miento anterior y sin otra enfermedad demostrable asociada. Obtuvimos muestra de los tumores en el momento de su exéresis quirúrgica. Aproximada mente la mitad del tumor se fijó en formol neutro al 10 %, y se utilizó para el diagnóstico histopatológico, la otra mitad se conservó en nitrógeno líquido a -4 oC. A este último fragmento se le realizaron cortes de 5 um de grosor por congelación en criostato. Los cortes se colocaron en láminas histológicas y se fijaron en acetona durante 10 minutos para el estudio inmunohistoenzimático.

Para identificar in situ las células de Langerhans y la expresión del antígeno HLA en el infiltrado inflamatorio de los tumores estudiados, utilizamos los anticuerpos monoclonales IOR T6 y el IOR DR1 desarrollados y producidos en el Centro de Inmunología Molecular y Anticuerpos Monoclonales (tabla 1). Para la detección de los anticuerpos primarios utilizamos el sistema streptoa vidina-biotina-peroxidasa de la Amer- shan.3 Las observaciones de las láminas histológicas se realizaron con aumento de 400X en un microscopio óptico Leitz Biomed. Evaluamos cualitativamente la cantidad de células marcadas por los anticuerpos en los cortes histológicos. Clasificamos la muestra en tres grupos según la cantidad de células marcadas y establecimos comparaciones entre ambos tumores y sus variedades según diferenciación celular en cada tipo de tumor.

Como método estadístico utilizamos la prueba chi-cuadrado para analizar la homogeneidad de la muestra respecto a variables cualitativas.

RESULTADOS

La observación de las láminas histológicas coloreadas con hematoxilina y eosina permitió localizar el infiltrado reaccional de células mononuclea res; situado generalmente hacia la base de los tumores, con disposición focal, perivascular o en banda entre los grupos de células tumorales. El grado de infiltración variaba de intenso a modera do.

El estudio inmunohistoenzimático in situ demostró un marcaje de membra na para los dos anticuerpos empleados. Las células de Langerhans fueron identificadas por el IOR T6 como se puede observar en la figura 1. Estas se encontraban entre las células tumorales. El mayor número de estas células predominó en el carcinoma basocelular donde el 64 % de los casos mostraron numerosas células positivas.

Existió una diferencia significativa de (p < 0,05) al compararlo con el epidermoide, donde sólo el 20 % tenía numerosa cantidad de estas células (tabla 2). Sin embargo, en el basocelular no encontramos diferencia significativa al comparar los tumores no diferencia dos de los que mostraban algún tipo de diferenciación celular. Por otro lado, en el carcinoma epidermoide encontramos diferencia significativa al evaluar el comportamiento de esta población celular en las formas bien diferenciadas en relación con las pocas o moderada mente diferenciadas; se encontró un mayor porcentaje de casos con numerosas células de Langerhans en los primeros. Ejemplo de lo anterior lo podemos apreciar en la tabla 3.

La expresión del antígeno HLA se evaluó con el anticuerpo IOR DR1, este reconoció una población celular numerosa, pero muy heterogenea, localizada fundamentalmente en el infiltrado reaccional (figura 2). No encontramos diferencia significativa al realizar el análisis estadístico y al comparar las dos variedades de tumores estudiadas.

DISCUSION

La localización, disposición y grado de infiltrado inflamatorio se corresponde con lo descrito en otros trabajos.4,5 La especificidad de los anticuerpos empleados en el presente estudio pudo ser comprobada por la positividad y características del marcaje, que se corresponde con la localización de los antígenos por ellos reconocidos según lo reportado por otros autores.6,7

El predominio de casos con numerosas células de Langerhans en el carcinoma basocelular, pone en evidencia que existen características propias del infiltrado celular que puede estar en relación con el tipo de tumor y su diferenciación celular. En trabajos recientes se ha tratado de establecer la asociación de estas células con enfermedades neoplásicas y no neoplásicas. En melanomas de piel se encontró que el número de estas células variaba considerablemente, no sólo en diferentes casos, sino en diferentes sitios de un mismo tumor, sin embargo, estos autores8 no encontraron correlación entre la cantidad de estas células y la variedad de tumor, nivel de invasión o magnitud de la respuesta linfocítica.

Con el empleo de otros anticuerpos monoclonales, como el OKIa y OKT6 que reconocen también antígenos de superficie de la membrana plasmática de estas células, otros autores6,9 han confirmado la presencia de células de Langer hans en estos carcinomas de piel; sin embargo, no han reportado diferencias significativas en su número al comparar estas dos variedades de tumores. Nuestro trabajo no coincide con lo expresado al final, pero esto no contra dice nuestros resultados; el IOR T6 puede reconocer diferentes epitopes a los identificados por los dos anticuerpos mencionados.

La presencia de células de Langer hans como factor diagnóstico y pronóstico ha sido considerado también en la enfermedad no tumoral, por ejemplo, en la keratosis seborreica, nevos verrugosos epidérmicos y en la enfermedad de Bowen's, estas células se presentan en mayor cantidad que en la piel normal.7

Todo lo anterior resalta la importancia de nuestros hallazgos en cuanto al predominio del número de células de Langerhans en el carcinoma basocelular con relación al epiermoide; y en este último tumor en la forma bien diferenciada con relación a las poco o moderadamente diferenciadas. Estos descubrimientos son de gran valor ya que aportan nuevos datos en el conocimiento de los mecanismos involucrado en el control tumoral. Además, la asociación observada puede ser un parámetro diagnóstico y pronóstico del comporta miento de estos carcinomas.

Por otro lado, con relación al antígeno HLA-DR1, en el presente trabajo observamos que era expresado por un gran número de células en el infiltrado reaccional de ambos tumores. Estas fueron identificadas por el anticuerpo utilizado con este fin. Este antígeno está constituido por sialoglico proteínas que presentan gran polimorfismo y su distribución en el organismo se encuentra generalmente restringida a la membrana plasmática de linfocitos B, linfocitos T activados, macrófagos, células endoteliales y células presentadoras de antígeno; entre estas últimas las células de Langerhans.10

La importancia del estudio de la expresión de este antígeno radica en la asociación encontrada entre distintas enfermedades y determinados fenotipos HLA-DR, lo que constituye en la actualidad un amplio y novedoso campo de investigación.11 En nuestro estudio no encontramos diferencia en la cantidad de células que expresan este antígeno al comparar ambos tipos de carcinomas, ni en sus diferentes variedades según diferenciación celular. Sin embargo, otros autores han señalado una menor cantidad de células que muestran la expresión de este antígeno en el carcinoma epidermoide al compararlo con el basocelular.6

No obstante, debemos señalar que en nuestro trabajo solamente identificamos un fenotipo de este antígeno, el cual, como señalamos anteriormente, muestra gran variabilidad fenotípica. Por todo lo expuesto recomendamos continuar el estudio del antígeno HLA en sus diferentes formas fenotípicas, y su relación con los tumores malignos, pues esto puede brindar nuevos datos de interés para la investigación oncológica.

CONCLUSIONES

  1. Se comprobó que existen diferencias en la cantidad de células de Langer hans presentes en estos tumores, predominando su número en el carcinoma basocelular con relación al epidermoide y en la forma bien diferenciada de este último tumor.
  2. Encontramos gran cantidad de células que expresan el antígeno HLA DR1 en el infiltrado reaccional de ambos tumores, pero no existe diferencia significativa al realizar el estudio estadístico en ninguno de los tumores estudiados.
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