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Rev Cubana Oncol 1997;13(1): 5-11

ARTÍCULOS ORIGINALES

Investigaciones clínicas

Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR)

Riesgo de morir por cáncer en Cuba

Dr. Felipe José Chávez Martínez,1 Dra. Teresa Romero Pérez,2 Lic. Sofía González Marinello,3 Dr. Juan J. Lence Anta4 y Dra. Teresa Santos Martínez5

RESUMEN

Se analizan las provincias con mayor riesgo de morir por cáncer total. Las zonas investigadas son la mama y el pulmón (masculino) durante el período de 1991 a 1993. Estos resultados fueron comparados con el trienio 1983-1985. En cuanto a todas las localizaciones del cáncer, ambos períodos tuvieron un número similar de provincias con un riesgo mayor que el promedio nacional, pero varió la distribución de éstas y sólo coincidieron en Ciudad de La Habana. También en esta provincia se reitera un mayor riesgo de morir por cáncer de mama en la mujer, y cáncer del pulmón en el hombre, el cual está presente también en otras provincias de occidente y centro del país. Entre las provincias de menor riesgo no hay ninguna en que éste pueda considerarse como bajo.

Descriptores DeCS: NEOPLASMAS/mortalidad. FACTORES DE RIESGO. CUBA. NEOPLASMAS PULMONARES/mortalidad. NEOPLASMAS DE LA MAMA/mortalidad.

INTRODUCCIÓN

Cada año mueren en el mundo 4 millones de personas por cáncer. Si la tendencia actual continúa, esta enfermedad será a comienzos del siglo XXI la primera causa de muerte. En Latinoamérica hay considerables variaciones geográficas en cuanto a la frecuencia del cáncer, pero éste ocupa hoy el segundo lugar dentro de las causas de mortalidad en la mayoría de los países que integran la región.1,2

La distribución de la mortalidad en Cuba tiene un patrón comparable al de los países más desarrollados. Las tasas de muertes por cáncer han tenido una tendencia estable desde los años setenta, ocupando el segundo lugar en todos los grupos de edades, con excepción del grupo de 1 a 4 años. En 1993, 14 037 muertes por cáncer fueron reportados en Cuba, representando el 17,9 % de todas las muertes, con una tasa estandarizada a la población mundial de 131,44 por c/100 000 habitantes en hombres y 94,15 en mujeres. Las localizaciones más letales son: pulmón (39,99 fallecidos por c/100 000 habitantes.) para el hombre y mama (16,47) en la mujer.2

En febrero de 1992, el Ministerio de Salud Pública definió sus Objetivos, Propósitos y Directrices hasta el año 2000. En este documento se da prioridad a la atención de las enfermedades crónicas. Se plantea que debe reducirse en un 10 % la mortalidad por cáncer, y se espera alcanzar una tasa de aproximadamente 102 por 100 000 habitantes para el año 2000.3

De igual modo se ha comprobado internacionalmente que la aplicación de programas de tamizaje del cáncer, constituye la medida más importante para reducir su mortalidad.4 Este es el indicador menos sesgado para la evaluación de dichos programas.5 El conocimiento de la distribución geográfica del riesgo de morir por cáncer permite establecer políticas de salud en la atención de esta enfermedad. Un estudio de este tipo fue realizado por nuestro Instituto con respecto al trienio 1983-1985.6 En nuestro trabajo se pretende analizar el período comprendido entre 1991 y 1993 para conocer la situación actual, lo cual puede contribuir a establecer las prioridades necesarias dentro del Programa Nacional de Control del Cáncer.

MÉTODOS

Se realiza un estudio descriptivo sobre el riesgo de morir por cáncer durante el trienio 1991-1993 en cada provincia. Se hizo también un análisis de la distribución geográfica de la localización que más aporta a la mortalidad en cada sexo (mama en la mujer y pulmón en el hombre).2 A partir de los datos registrados en el Registro Nacional del Cáncer se calculó en cada provincia y en el municipio especial Isla de la Juventud, la tasa promedio de mortalidad del trienio 1991-1993 según el sexo y la localización corporal (por cada 100 000 habitantes). Estas tasas se estandarizaron por el método directo4, con la población cubana del año 1992, según los estimados de la Dirección Nacional de Estadísticas.

La tasa promedio trienal estandarizada de cada provincia y de la Isla de la Juventud se dividió por la tasa promedio de Cuba para el mismo período, con ello se obtuvo un indicador, cuyo valor se aleja de 1 en la misma medida en que los resultados de la provincia (numerador) se apartan del promedio nacional (denominador). De este modo, se considera que la provincia es de mayor, igual o menor riesgo que Cuba en general, si su indicador es superior, igual o inferior a 1, respectivamente. Finalmente, los valores obtenidos por provincias se procesaron en tablas y en un sistema computadorizado de graficación de mapas ("Epimap").

RESULTADOS

En la tabla se exponen los valores obtenidos en cada provincia. Con respecto al cáncer de todas las localizaciones para el sexo femenino, hubo cinco provincias con un indicador de valor igual o mayor de 1. De las 10 provincias restantes, hay 9 con un indicador igual o mayor de 0,9. Ninguna fue considerada como de bajo riesgo (indicador menor de 0,5). La provincia con un mayor valor fue Pinar del Río (1,2) y la de menor, Holguín (0,89). En lo referente al sexo masculino, cuatro provincias presentaron un indicador de valor igual o mayor de 1 para todas las localizaciones del cáncer. Las 11 restantes están por encima de 0,8. Tampoco aquí ninguna provincia fue considerada como de bajo. La provincia de mayor riesgo fue Ciudad de La Habana (1,14) y el de menor riesgo fue el municipio especial Isla de la Juventud (0,81).
TABLA. Valores obtenidos del indicador por provincias y por localización
Cáncer de todas las localizaciones 
Cáncer de mama
Cáncer de pulmón
Provincia 
Sexo femenino
Sexo masculino
(sexo femenino)
(sexo masculino)
Pinar del Río
1,2
0,87
0,96
0,92
La Habana
0,96
0,96
0,94
0,99
Ciudad de La Habana
1,1
1,14
1,34
1,19
Matanzas
0,9
0,94
1,04
0,98
Villa Clara
0,96
0,99
0,95
1,09
Cienfuegos
0,97
0,98
0,97
1,08
Sancti Spiritus
1
1
0,86
0,99
Ciego de Avila
1,04
0,92
1,04
0,98
Camagüey
0,95
0,98
0,96
0,85
Las Tunas
0,97
0,99
0,88
0,89
Holguín
0,89
0,88
0,83
0,82
Granma
0,98
0,99
0,73
0,93
Santiago de Cuba
0,98
1,03
0,81
0,98
Guantánamo
1,16
1,12
0,84
0,98
Isla de la Juventud
0,9
0,81
0,77
0,8
 

Cuando analizamos el riesgo de morir por cáncer de mama en el sexo femenino, vemos que tres provincias mostraron un indicador de valor igual o mayor de 1. El mayor riesgo lo tuvo Ciudad de La Habana con 1,34 y el más bajo lo tuvo la provincia Granma con 0,73. Todas las provincias con un riesgo de morir por cáncer mayor que el promedio nacional se distribuyeron en el occidente y centro del país. Los valores del indicador en las provincias orientales estuvieron por debajo de 0,9, pero nunca por debajo de 0,5. Este predominio del riesgo de morir en el occidente y centro del país con respecto al oriente, también estuvo presente en los resultados obtenidos para el cáncer de pulmón en el sexo masculino. Donde se reitera la Ciudad de La Habana como la provincia de mayor riesgo (1,19), seguida de Villa Clara y Cienfuegos. El indicador más bajo lo tuvo el municipio especial Isla de la Juventud (0,8). Ciudad de La Habana fue la única que presentó un riesgo de morir por cáncer mayor de 1, tanto para todas las localizaciones en ambos sexos como para las que más afectan la mortalidad en cada uno de ellos: mama y pulmón, respectivamente.

DISCUSIÓN

En las figuras 1 y 2 se representa la distribución geográfica del riesgo de morir por cáncer en dos trienios: el de 1991 a 1993, en base a los resultados de nuestro trabajo y el de 1983 a 1985 según los datos de un estudio por Lence et al.6

En la figura 1 se muestra el comportamiento por provincias del riesgo de mortalidad por todas las localizaciones del cáncer. Se observa que el número de ellas que presentó un riesgo mayor de 1 fue similar en uno y otro estudio. Así vemos que para el sexo femenino fueron cuatro en cada uno y para el masculino hubo sólo una provincia menos en el segundo estudio.

Figura 1
FIGURA 1. Distribución geográfica del riesgo de mortalidad por todas las localizaciones del cáncer en los trienios 1983-1985 y 1991-1993.

Si analizamos ambos sexos de conjunto en cada período, vemos que se repite el mismo fenómeno, siendo cinco las provincias con un riesgo mayor de 1 en cada estudio. Dentro de las provincias con un indicador igual o menor de 1 no hubo ninguna considerada como de bajo riesgo (menos de 0,5) en los dos trienios estudiados. Esta similitud en los resultados cuantitativos de ambas investigaciones para el riesgo de mortalidad de todas las localizaciones del cáncer, puede ser producto de lo estable que se ha mantenido la mortalidad en nuestro país durante estos años.2

Sin embargo, la distribución de las provincias con mayor riesgo de morir por todas las localizaciones de cáncer varió ampliamente de un trienio a otro, lo cual puede estar determinado por la falta de continuidad entre ambos períodos, ya que están separados por un intervalo de cinco años. Solamente en Ciudad de La Habana se reitera la existencia de patrones de riesgo de muerte por cáncer superiores al promedio general. Esto ocurre tanto para el cáncer total en ambos sexos como para el de mama en la mujer y el de pulmón en el hombre. Tal situación coincide probablemente con el incremento de la exposición a factores de riesgo como consecuencia del desarrollo socio-económico.7

En la figura 2 se representan las provincias con un mayor riesgo de morir por cáncer de mama en la mujer y por cáncer de pulmón en el sexo masculino, en los trienios de 1983 a 1985 y de 1991 a 1993. Con un mayor riesgo de mortalidad por cáncer pulmonar para el hombre en uno o en ambos períodos hay tres que también lo son para el cáncer total en alguno de estos dos trienios (Ciudad de La Habana, Cienfuegos y Ciego de Avila). Esta correspondencia es más evidente para el cáncer de mama en el sexo femenino, ya que con excepción de Matanzas, en todas las provincias donde este riesgo fue mayor de 1 en alguno de los estudios, también lo fue en uno o en ambos trienios para todas las localizaciones. Esta correspondencia en distribución geográfica era de esperar teniendo en cuenta que estas localizaciones son las que más aportan a la mortalidad en cada sexo respectivo.

Figura 2
FIGURA 2. Distribución geográfica del riesgo de mortalidad en los trienios 1983-1985 y 1991-1993

Las provincias de la región occidental y central del país, donde existe el mayor desarrollo socioeconómico son las de más alto riesgo de morir por cáncer de mama y pulmón. Esta distribución de la mortalidad no difiere mucho de los factores de riesgo para estas enfermedades7 y por tanto, del de la incidencia en el país.2,6 Sin embargo, el comportamiento de la mortalidad no depende solamente de la incidencia, sino que está influenciada además por los estadios en que se realiza el diagnóstico y por el tratamiento empleado, que modifican a su vez el tiempo de sobrevida del enfermo. Es por ello que los métodos de tamizaje y detección temprana empleados puede ser incluso, perjudiciales cuando de ellos no se deriva -por falta de tratamiento efectivo- una reducción de la mortalidad y sí un aumento de los costos, de la ansiedad y del sufrimiento del enfermo, tal como podría ocurrir en programas de detección del cáncer de pulmón mediante rayos X y citología del esputo.5,6

Los resultados analizados en este trabajo nos permiten establecer comparaciones entre las regiones y las provincias del país en cuanto a sus tasas de mortalidad por cáncer. Este análisis puede ser útil en la determinación de hacia dónde hay que encaminar los mayores esfuerzos en la lucha contra las enfermedades malignas y en la evaluación de los Programas de Control del Cáncer en Cuba.

SUMMARY

Provinces with a population at higher risk of dying of total cancer are analyzed. The sites assessed are the breast and lungs (in males) during 1991-1993. These results were compared with the three year period of 1983-1985. Regarding the location of the neoplasms, both periods showed a similar number of provinces at higher risk in comparison with the national average, but the distribution of them varied coinciding only in Havana City. In this province the risk of dying of breast cancer in the case of women and of lung cancer in the case of men was also found to be higher. These results were also observed in other eastern and central provinces. Among the provinces at lower risk there was none in which the risk may be considered as low.

Subject headings: NEOPLASMS/mortality. EPIDEMIOLOGY DESCRIPTIVE.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. González Hernández N. Nuevos métodos reconstructivos en cáncer de la cabeza y cuello. Avances Médicos de Cuba 1996;(5):33-4.
  2. Rodríguez A. El Registro Nacional del Cáncer. Epidemiología del cáncer en Cuba. Publicación MINSAP, 1993.
  3. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Objetivos, propósitos y directrices para incrementar la salud de la población cubana 1992-2000. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(3):271-87.
  4. Boile P. Parkin DM. Statistical methods for registres. En: Jense et al. Cancer registration. Principles and methods IARC Scientific Publications. 1991:126-58.
  5. Miller AB. Reducción de la mortalidad en los Screening Bol O. Sanit Panam 1995;118(1):80-3.
  6. Lence Anta J J et al. El riesgo de enfermar y morir por cáncer en las diferentes provincias de Cuba. Rev Cubana Oncol 1991;7(1):42-56.
  7. Lorenzo-Luaces Alvarez P, Galán Alvarez Y, Abascal ME. Técnicas estadísticas multivariadas en la investigación epidemiológica. Ejemplo de la prevalencia de factores de riesgo de cáncer en Cuba. Rev Cubana Oncol 1995;11(1):55-60'
Recibido: 21 de mayo de 1996. Aprobado: 9 de septiembre de 1996.

Dr. Felipe José Chávez Martínez. Instituto de Oncología y Radiobiología. Calle 29 esq E, Vedado, Ciudad de La Habana.

1 Especialista de I Grado en Cirugía General. INOR.
2 Especialista de II Grado en Epidemiología. Profesor Auxiliar. J'Dpto de Programas de Control del Cáncer. INOR.
3 Licenciada en Química. Investigador Auxiliar. INOR.
4 Especialista de I Grado en Bioestadística. Investigador Agregado. INOR.
5 Especialista de I Grado en Higiene Escolar. Dirección Nacional de Salud Ambiental. MINSAP.

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