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Rev Cubana Oncol 1997;13(2):104-110
Hospital General Provincial Docente "Carlos Manuel de Céspedes"

Afecciones mamarias. Su comportamiento en nuestro medio

Dra. Carmen María Pérez Suárez,1 Dr. Manuel de Jesús Pérez Suárez,1 Dr. Emilio de Jesús Pérez Profet2 y Dra. María Julia Ojeda Ojeda1

RESUMEN

Se realiza un estudio descriptivo y con carácter prospectivo sobre la morbilidad por enfermedades mamarias. Se toma como universo las mujeres del Policlínico Comunitario "René Vallejo" de Bayamo. Se basó en un muestreo combinado a 21 consultorios de dicha área, contando con la colaboración de los correspondientes médicos de la familia en el período comprendido entre el 8 de marzo de 1987 y el 8 de marzo de 1988. Se examinaron un total de 2 547 mujeres con el objetivo de investigar edad, factores de riesgo, sintomatología, localización, así como relación entre el dolor y la presencia de displasia de mama y el comportamiento biológico de los tumores detectados. Nuestros resultados señalan una morbilidad del 56,1 %, una incidencia superior en las mujeres mayores de 40 años y menores de 20. Resultó sobresaliente la mastalgia derecha y la afectación del cuadrante superior externo. Se utilizaron porcentajes y análisis de comparación por medio del estadígrafo Chi Cuadrado.

Descriptores DeCS: ENFERMEDADES DE LA MAMA/epidemiología; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; MEDICOS DE FAMILIA; FACTORES DE RIESGO.

El incremento paulatino de la morbilidad y la mortalidad por cáncer ha propulsado la puesta en práctica de programas de lucha contra esa enfermedad. Su ejecución implica consideraciones en relación con la necesidad de su aplicación masiva, detección de grupos de alto riesgo, empleo de pruebas de pesquisaje, tanto para el diagnóstico precoz del cáncer como de la lesión precancerosa.1-4

La prevención es el objeto principal para la detección del cáncer y para ello es necesario conocer los diferentes factores de riesgo.1-3,5-6

En la actualidad es necesario ir al examen de la mujer y no esperar a que acudan a nosotros.

Casi todos los estudios de supervivencia y seguimiento del cáncer de mama diagnosticado, muestran elevada y temprana mortalidad, independientemente del tratamiento utilizado, desde radicales hasta las técnicas conservadoras, todas con tratamiento radiante o quimioterapéutico.

Las campañas educacionales, los programas de pesquisaje y los progresos en el diagnóstico temprano del cáncer de mama, son los que han permitido un mejor pronóstico en la supervivencia de los pacientes con esta enfermedad y su control.6-8

El autoexamen de la mama, la mamografía, la biopsia por aspiración con aguja fina, la ecografía y la resonancia electronuclear han contribuido al diagnóstico precoz, sobre todo, cuando se utilizan complementándose en mujeres sin síntomas o con sospecha de enfermedad mamaria. Ello ha permitido un paso de avance por lograr intervalos libres de enfermedad cada vez más prolongados, adquiriendo relevancia en mujeres de más de 35 años.6,8-11

Motivados por estos trabajos realizamos este pesquisaje clínico en el área de salud determinado en esta serie, lo cual esperamos sirva para una mejor atención, diagnóstico, seguimiento y tratamiento de las afecciones mamarias.

MÉTODO

Se realiza el estudio de 2 547 mujeres, que fueron examinadas desde la edad puberal y que pertenecían a 21 consultorios de médicos de familia del área del Policlínico "René Vallejo", de Bayamo, Granma, durante el período comprendido entre el 8 de marzo de 1987 y el 8 de marzo de 1988, ambos inclusive.

Los datos fueron volcados en un plan de tabulación general y procesados por un programa de computación, reflejándose ulteriormente en cuadros y tablas de contingencia en las que se aplicó el estadígrafo Chi Cuadrado, con un alfa igual a 0,05 en los casos de variables cualitativas dicotómicas o mutuamente excluyentes.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Al analizar la morbilidad por afecciones mamarias encontramos que de 2 547 mujeres examinadas, un 56,1 % presentaban algún tipo de afección glandular, lo que no coincide con lo reportado por Monzón1 quien encontró afección mamaria en menos del 50 % de los casos examinados en su serie, al igual que el reporte de la doctora Pardo.4

Las mujeres entre 21 y 30 años representan el mayor por ciento (40,8), lo que se puede explicar por la heterogenicidad de las muestras por conglomerado, mayor preocupación de las mujeres jóvenes por el cuidado de sus senos, menos presión de las obligaciones del hogar y menos inhibición moral que las mujeres de mayor edad. La incidencia de afección mamaria es mayor en mujeres de más de 40 años, con 64,32 % y el grupo de 15 a 20 años con 61,05 %, representando el estadígrafo Chi Cuadrado muy escaso margen de error.

Esto coincide con los resultados reportados por Pérez Profet y Carrera Ruíz12,13 que plantean el aumento de las afecciones mamarias en relación directamente proporcional con la idea, pero no coincide con Domínguez14 (tabla 1).

TABLA 1. Distribución de las mujeres según afección mamaria y grupo de edades
 
Mujeres examinadas
Grupo de edades 
Con afección mamaria
%
Sin afección mamaria
%
Total
%
15 a 20
268
61,05
171
38,95
439
17,2
21 a 30
525
50,48
516
49,57
1041
40,8
31 a 40
289
54,94
237
45,06
526
20,8
41 y más
348
64,32
193
35,67
541
21,2
Total
1430
56,14
1117
43,86
2547
100,0
 DF = 3 X2,05 Calc.=32,96 X2,05 Tab = 7,8

La historia familiar de cáncer (36,4 %), la lactancia de menos de 6 meses (36,2 %) y la menarquia precoz (21,8 %) son los factores más prominentes de un total de 1 658 mujeres (tabla 2).

TABLA 2. Distribución de los factores de riesgo entre las mujeres con afección mamaria y sin afección mamaria.

 
Mujeres examinadas
Factores de riesgo 
Con enfermedad mamaria
%
Sin enfermedad mamaria
%
Total
%
Primiparidad tardía
5
41,6
7
58,4
12
10,7
Menarquia precoz
167
46,0
196
54,0
363
21,8
Menopausia tardía
11
31,4
24
68,6
35
2,0
Menopausia temprana
22
44,0
18
36,0
50
3,0
Historia familiar de cáncer
341
56,3
263
43,7
606
36,4
Lactancia menor de 6 meses
298
49,5
304
50,5
602
36,2
Total
844
50,9
814
48,1
1658
100,0
Las mujeres con historia familiar de cáncer, tenían enfermedad mamaria en el 56,3 %, lo cual coincide con lo reporta do por otros como Capote y Carrera, entre otros.3,13-16

La menarquia precoz en esta serie, junto con la lactancia por debajo de 6 meses, demostraron tener una ligera superioridad con las mujeres sin lesión glandular con 54,0 % y 50,5 %, respectivamente.

También es reportado con alto riesgo la multiparidad o primiparidad tardía6-15 que en nuestra serie apareció en el 41,7 % de las que presentaban afección mamaria.

Igualmente se han realizado estudios que nos hablan acerca de que el cáncer de mama progresa rápidamente con el embarazo o la lactancia y tienen peor pronóstico.

En cuanto a la frecuencia de otros factores de riesgo como son los hábitos tóxicos (3, 5, 10), resulta evidente que el café, el refresco de cola y el chocolate son los agentes más utilizados en el consumo diario de nuestra casuística, no siendo así con las drogas anticonceptivas, todo lo cual puede explicarse por el arraigo popular de determinados hábitos tóxicos, las campañas nacionales en contra del tabaquismo, lo infrecuente del cotidiano consumo de té por la población y la escasa indicación de las píldoras anticonceptivas en el área estudiada.

No pudimos comprobar diferencias ostensibles con aquellas personas sin enfermedad de las mamas, pero fue más frecuente hallar mujeres sin afectación glandular y que consumían té negro y medicación antigestacional, a diferencia del café, la ingestión de refresco de cola, chocolate y cigarro.

Existen otros factores de riesgo entre los que tenemos los valores antropométricos, donde se consideran la estatura y la obesidad, los factores alimentarios como las grasas, carnes, leche, iodo, alcohol y las metilxantinas entre otros, estos últimos con gran consumo en la población estudidada con 54,1 %, aunque no se ha demostrado relación entre el cáncer y la ingestión de alcohol y algunos autores no aceptan la relación entre el cáncer de mama y la dieta.3,5,6

Capote3 da gran importancia, tanto al fumador activo como a la inhalación pasiva del humo exhalado por un fumador, considerando igual el riesgo. La cifra de fumadores activos fue de 55,4 % de las mujeres que sufrían afección mamaria.

El uso de anticoncepivos orales es considerado un riesgo para padecer de cáncer de mama, aunque Cabeza Cruz17 no encontró aumento de riesgo en su estudio, lo que sí es afirmado por otros autores.3,6,18

Al relacionar los casos clínicamente diagnosticado como malignos con la menarquia precoz, sólo el 20,0 % de nuestras pacientes la presentaron. El resto de los factores de riesgo estudiado en estos casos no tuvieron manifestación relevante, excepto algunos hábitos tóxicos como la ingestión de café, refresco de cola y chocolate.

La mastalgia subjetiva (tabla 3) resultó comparativamente prominente con 354 personas, para el 13,5 %, en tanto que la sensación de tumor por la portadora fue del 3,8 %, lo que evidencia el desconocimiento de la priorizada utilidad del autoexamen mamario. Estos resultados no coinciden con Pérez Profet y Domínguez12,14 que mencionan el tumor como síntoma fundamental, pero sí coincide con los reportes de Devett.15

TABLA 3. Síntomas más frecuentes referidos por las mujeres examinadas
Síntomas 
No. de casos
%
Mastalgia
354
13,9
Tumor
90
3,8
Lesión cutánea
37
1,4
Prurito
25
1,0
Secresión
25
1,0
Asimetría
25
1,0
Asintomáticas
1 984
77,9
Total
2 547
100,0
 

Se detectaron por pesquisa clínica 3,8 % de portadoras de tumor mamario en mujeres aparentemente sanas, en un área atendida por médicos de la familia.

Al relacionar la mastalgia, tanto subjetiva como el examen clínico (tabla 4) con la presencia de áreas displásicas a la exploración clínica, la mama derecha ocupa el primer lugar con el 40,0 % seguida de la afectación bilateral con 30,5 % y de la toma de la mama izquierda con 29,5 %, de acuerdo con el total de enfermas con dolor glandular (1 081 mujeres).

TABLA 4. Frecuencia de displasia mamaria en mujeres con mastalgia al examen físico y según localización anatómica

Localización de la mastalgia 
Displasia mamaria al examen físico
(No. de mujeres)
Presente
%
Ausente
%
Total
%
Mama derecha
401
92,6
31
7,4
433
40,0
Mama izquierda
302
95,1
16
5,0
318
29,5
Bilateral
308
93,6
22
6,7
330
30,5
Total
1 011
93,6
69
6,4
1 081
100,0
No hubo relación entre qué mama se afectaba más y la presencia de área displásica dolorosa, no pudiendo tener significación estadística, ni por supuesto, independencia de estas variables, todo lo cual se explica a través del azar. Esto coincide con los datos aportados por Devett.15

El comportamiento biológico benigno de los tumores diagnosticados clínicamente (98,5 %) superó con creces el exiguo número de tumores malignos detectados (1,5 %), lo que es similar a lo reportado por Pardo Castro.4

Del total de mujeres incluidas en la investigación (2 547), 349 presentaban un tumor mamario, lo que reportó el 13,7 %, debemos señalar que éste es el síntoma o signo principalmente referido por varios autores.6,12-14

Los cuadrantes superiores (47,5 %) son más insistentemente afectados (tabla 5) y en particular, los cuadrantes superoexternos con el 33,1 % lo que es lógico de acuerdo con la configuración anatómica de dichos cuadrantes, en relación con el resto de la mama de forma general, esto está acorde con lo referido por la mayoría de los autores.12,14 Los 5 tumores clínicamente diagnosticados como cáncer, se encontraban en estadio III B, según la clasificación del TNM, lo que muestra un mal trabajo de propaganda, prevención, diagnóstico precoz y tratamiento de esta afección, tan mutilante física y psíquicamente; esto no coincide con los reportes de Pardo Castro.4

Tabla 5. Distribución de los nódulos de mama según localización anatómica en la glándula
Localización 
No. de Casos
%
Cuadrantes Superiores
164
47,7
Externo
114
33,1
Interno
50
14,5
Cuadrantes Inferiores
30
8,7
Externo
17
4,9
Interno
13
3,8
Retroareolar
8
2,3
Bilateral
142
41,3
Total
344
100,0

CONCLUSIONES

  1. La morbilidad de las afecciones mamarias fue del 52,1 %.
  2. Las afecciones mamarias se presentaron con más frecuencia en los grupos de 41 y más años y de 15 a 20 años.
  3. Los factores de riesgo más prominentes fueron la historia familiar de cáncer, la lactancia menor de 6 meses y la monarquía precoz.
  4. El antecedente familiar de cáncer se relacionó directamente con la presencia de enfermedad mamaria, a diferencia de la lactancia menor de 6 meses y la monarquía precoz.
  5. Los hábitos tóxicos más insistentemente hallados: el café, el refresco de cola y el chocolate.
  6. Los síntomas más frecuentes fueron la mastalgia y la presencia de un tumor.
  7. La mastalgia derecha resultó ser la más frecuente.
  8. No existió significación estadística entre la mama y la presencia de displasia glandular.
  9. La incidencia de cáncer mamario fue del 1,5 %, siendo el resultado de naturaleza benigna.
  10. Los cuadrantes superiores fueron los más afectados, predominando los externos.
  11. El estadio clínico de los 5 tumores malignos al diagnosticarlos fue III-B.

SUMMARY

A descriptive study with prospective purposes on the morbidity from breast diseases is carried out. Women attended at "René Vallejo" Community Polyclinics from Bayamo were taken as universe. The study was based on a combined sampling to 21 medical offices of the above-mentioned area counting on the colaboration of the family physicians in the period from March, 8, 1987 and March 8, 1988. A total number of 2 547 women were examined with the aim of investigating age, risk factors, symptomatology, location of the lesion, as well as the relationship between pain and the presence of breast dysplasia and the biological behaviour of the tumors detected. Our results point out a morbidity of 56.1 %, a greater incidence in 40-year old women, and in women under 20 years of age. Mastalgia in the right breast, and the afectation of the external upper quadrant were found to be the most frequent disorders. Percentages and comparison analysis by the statistical method of Chi square were used.

Subject headings: BREAST DISEASES/epidemiology; PRIMARY HEALTH CARE; FAMILY PHYSICIANS; RISK FACTORS.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Recibido: 20 de junio de 1996. Aprobado: 15 de marzo de 1997.

Dra. Carmen M. Pérez Suárez. Hospital General Provincial Docente "Carlos M. Céspedes", Bayamo, Granma, Cuba.

1 Especialista de I Grado en Cirugía General.
2 Especialista de II Grado en Cirugía General.

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