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Rev Cubana Oncol 1997;13(2):118-125

LA ONCOLOGÍA EN CUBA

Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología

Burnout en enfermeros que brindan atención a pacientes oncológicos

Lic. Margarita Chacón Roger1 y Dr. Jorge Grau Abalo2

RESUMEN

El síndrome de burnout es un estrés laboral asistencial de tipo organizacional que afecta fundamentalmente a los profesionales que tienen relación con usuarios de diferentes servicios, donde los servicios de salud juegan un papel importante y especialmente, la profesión de Enfermería, enfatizado en la Enfermería Oncológica, dadas la naturaleza estresante de este trabajo y en las variables causales y mediadoras del burnout, como una forma particular de estrés laboral en estos profesionales. Se hace una extensa revisión bibliográfica de este tema y se comentan los resultados de una investigación realizada en el Instituto Nacional de Oncología con este personal. Se compara el comportamiento de este síndrome en este personal a nivel internacional. El análisis de esta temática como línea de investigación muestra la importancia del estudio de este síndrome para trazar estrategias de intervención que posibilite elevar la calidad de la atención de enfermería, la satisfacción de los pacientes y la preservación de la calidad de la vida laboral de estos profesionales.

Descriptores DeCS: AGOTAMIENTO PROFESIONAL/psicología; ENFERMERIA ONCOLOGIA; RELACIONES ENFERMERO-PACIENTE; PERSONAL DE ENFERMERIA/psicología.

Una de las preocupaciones actuales en el campo del bienestar y la salud en el trabajo es la referida al estrés en los ambientes laborales. Estudios realizados informan que un excesivo estrés relacionado con el trabajo lleva a tensiones en éste.1

El estrés y la tensión asociada a los trabajos asistenciales ha sido un hecho conocido desde siempre. Si cualquier trabajo causa y produce estrés, trabajar con personas a las que hay que atender, cuidar, orientar, ayudar o sencillamente acompañar cansa doblemente.

El término burnout fue introducido en la literatura científica en los primeros años de la década de 19702 y desde esa fecha a ritmo acelerado ha aumentado su empleo por una gran cantidad de autores.

En la actualidad se cuenta con una rica bibliografía sobre este tema. La mayor parte de los investigadores coinciden en identificar este síndrome como un estrés laboral asistencial que afecta a los profesionales de diversas ramas, pero que generalmente mantienen un tiempo considerable en intensa implicación con gente que a menudo se encuentra en una situación problemática y donde la relación puede estar cargada de sentimientos de turbación, frustración, temor o desesperación.3-5

Otros autores, han descrito el trabajo asistencial como una interacción social asimétrica, en la que existe con frecuencia una relación emocional y confianza en el trabajador, y en la que el fracaso con el cliente, es visto como un error del trabajador y no de los instrumentos o de la naturaleza del problema.6

El burnout no es cualquier tipo de estrés;7 se han elaborado varios modelos para su explicación.1,3,4,8,9 La mayoría de los autores reconocen 3 dimensiones fundamentales en este fenómeno: cansancio emocional, despersonalización y falta de realización personal; ven en la organización de las actividades laboral-institucionales y en determinadas características personales, matizadas por el contacto continuo y frecuente con el público, sus principales fuentes causales.

MÉTODO

Se realiza una amplia revisión de la literatura internacional en relación con el síndrome en general y particularmente en la profesión de enfermería, y se comentan los resultados preliminares acerca del comportamiento de este síndrome en una muestra de enfermeras que laboran en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de Cuba.

DESARROLLO

BURNOUT EN ENFERMERIA

La enfermería es una ocupación estresante. Estudios realizados en enfermeros de diferentes países sugieren que hay 4 situaciones que aparecen comúnmente percibidas como estresantes por las enfermeras10-13(figura 1).

Realmente el enfermero está sometido a múltiples factores estresantes, tanto de carácter organizacional, como propios de la tarea que ha de realizar. Estas características hacen que el síndrome de burnout tenga una incidencia relativamente alta en esta profesión.

La salud de los enfermeros es un factor indispensable para mantener el equilibrio en su actividad, condición a través de la cual las acciones, actitudes, comportamientos y obligaciones pueden desarrollarse sin tensiones que debiliten o interfieran los cuidados específicos de enfermería.

Figura 1
FIGURA 1. Situaciones estresantes en enfermería.

En estudios realizados usando un mismo inventario en 200 enfermeras polacas, 183 holandesas, 352 americanas, 169 israelíes y 43 alemanas; se estimaron diferentes niveles de burnout, lo que ayuda a explicar las similitudes y las diferencias en las condiciones de trabajo.7

Los resultados de otras investigaciones realizadas en enfermeras de Austria, confirman que la carga de estrés existente durante las interacciones entre las asistentes de enfermería geriátrica con sus clientes, incrementa la frecuencia de cansancio emocional, de despersonalización y una disminución de la eficacia personal.14

Se han elaborado modelos dirigidos a la definición de las variables causales y mediadoras en enfermeros. Así, se desarrollan investigaciones en Madrid, con instrumentos especialmente elaborados, sobre la base de la propuesta de un modelo como el que se presenta (figura 2).15

Figura 2
FIGURA 2. Definición de variables causales y mediadores en los enfermeros.

De esta manera, en un primer nivel se encontrarían las variables organizacionales, antecedentes o causantes del burnout, referidas por muchos autores,3,4,16-18 en un segundo nivel estarían las variables que median en su aparición: sexo, edad, turno, puesto que ocupa, las redes de apoyo social, los atributos personales y el estrés percibido,19,20 mientras que en un tercer nivel se hallarían las respuestas del burnout en sus 3 dimensiones: despersonalización (actitudes negativas hacia los pacientes, evitación de toma de decisiones en la solución de los problemas, hostilidad hacia pacientes y compañeros), cansancio emocional, que incluye síntomas físicos como dolores musculares y falta de energía y psicológicos como: ansiedad, cambio de percepciones hacia compañeros y pacientes, etcétera y finalmente, falta de realización personal, con un descenso en el nivel motivacional de logro, sentimientos de ineficacia y frustración.7,21

El padecimiento del burnout en enfermeros traería consigo una serie de consecuencias para la persona y para la organización como "salida" en este modelo.

Como se puede apreciar, son varios los trabajos que ponen de manifiesto la presencia del burnout en el personal de enfermería y que intentan identificar las variables que intervienen en ello, lo que justifica la necesidad de aunar esfuerzos no sólo en la caracterización de este síndrome, sino también en su prevención y control.

BURNOUT EN ENFERMEROS ONCÓLOGOS

Dada la complejidad de las demandas asistenciales del paciente oncológico, diversos estudios se han referido a las afectaciones a que está expuesto el personal de salud, y especialmente, el personal de enfermería que brinda estos servicios. Se reportan reacciones emocionales negativas de ansiedad, depresión e ira, que además de afectar al personal asistencial, pueden entorpecer la eficacia del cuidado a los pacientes y la comunicación adecuada con el enfermo.7,21-24

Justamente el ejercicio de la enfermería oncológica requiere de un despliegue de actividades que necesita de un control mental y emocional de mayor rigor que en otras disciplinas, ya que es una tarea expuesta a múltiples agresiones, como la manipulación de pacientes con pronóstico sombrío, la necesidad de brindar cuidados no solamente intensivos, sino también prolongados; también se exige alta concentración y responsabilidad que traen como consecuencia desgaste físico y mental y la exigencia de un espíritu mantenido y presionante de compartir con el enfermo y su familia, las horas de angustia, depresión y dolor.

De hecho el trabajo con pacientes significa para el profesional que lo realiza un doble reto, en tanto implica no solamente un alto nivel de eficacia profesional, sino también un compromiso personal en el cual quiera o no quiera, se afectan sus propias emociones y necesidades. Pero está claro que si el enfermo que debe atender tiene una enfermedad maligna, este reto se multiplica.

No es casual que exista un interés especial y humanamente respaldado en atender y estudiar integralmente al paciente oncológico y a sus familiares. Se cuentan con muchos estudios que aportan sólidos conocimientos sobre las características psicológicas de dichos casos, su calidad de vida, estilos de afrontamientos, etcétera.25-31

Sin embargo, apenas se han realizado estudios que caractericen la presencia de burnout y la influencia de éste en la calidad de la vida laboral de los enfermeros que laboran en oncología.

Actualmente en Cuba se observa un creciente interés en este campo y se diseñan varios trabajos con los objetivos de evaluar y prevenir las reacciones de burnout en profesionales de la salud.

Estos trabajos tuvieron sus antecedentes en investigaciones precedentes que identificaron algunos estresantes en el trabajo de los enfermeros de oncología, y que evidenciaron una relación significativa entre los años de experiencia profesional y el surgimiento de estados emocionales negativos, determinada aparentemente por mayor tiempo vital de exposición a situaciones estresantes. La ira fue la respuesta emocional más frecuente en esta muestra, lo cual puede explicarse porque las situaciones estresantes encontradas constituían demandas de difícil satisfacción con los cuidados habituales de enfermería, generando sentimientos de impotencia y frustación, generalmente relacionados con estos estados. Estas situaciones fueron calificadas como altamente complejas, ambiguas, ante las cuales los enfermeros tenían pocas expectativas de control, reflejando manifestaciones profundas, frecuentemente vinculadas a la connotación de sufrimiento y muerte.32

Dadas las condiciones rectoras del Instituto Nacional de Oncología, como centro de referencia para la práctica oncológica en Cuba, se comenzó recientemente un estudio preliminar33 que pretendía caracterizar, en primer lugar, los niveles de burnout existente en la población de enfermeros que laboran en oncología, con la finalidad de evaluar la calidad de vida de éstos profesionales y su influencia en la calidad de la atención que brindan; en segundo lugar, se intentaba definir con este trabajo las posibles proyecciones investigativas en este campo, para ello se tenía en cuenta la implementación de diseño de intervención en la prevención y control de este síndrome.

En la evaluación global que se hizo del burnout en 78 enfermeros se pudo apreciar que la mayoría (44 %) puntuaba en la categoría de "moderado". El 66 % de éstos estaba moderadamente afectado en la dimensión de despersonalización.33

Para la evaluación del burnout se empleó una variante española del Maslach Bornout Inventory (MBI), conocida como Cuestionario Breve de burnout (CBB), dispone de 21 items que evalúan las 3 dimensiones clásicas del burnout: cansancio emocional, despersonalización y falta de realización personal y posee escalas para otras variables como: características de la tarea, tedio, organización laboral y algunas variables epidemiológicas (edad, sexo, hijos).34

Los resultados preliminares obtenidos en Cuba no se apartan de los encontrados en la literatura internacional, la despersonalización es considerada convencionalmente como la dimensión clave del síndrome.

Haciendo un análisis de la literatura en burnout, se observa que la mayor parte de los estudios realizados se limitan a la caracterización de este síndrome y que la menor parte se dedica a emprender estrategias de intervención a favor de la prevención y el mejoramiento de la calidad de vida de este personal. Esto es explicable, naturalmente, por la necesidad de lograr una plena caracterización de un fenómeno tan conceptualmente controvertido.

Sin embargo, ya se acerca el momento en que las investigaciones descriptivas o constativas den paso a evaluaciones de intervenciones en relación con el burnout.

En todo proceso potencial o fácticamente estresante para el sujeto, desempeña un papel importante el entrenamiento o aprendizaje por parte de éste de determinadas estrategias que permitan afrontarlo. Se conoce que el mayor peso en las interracciones entre el paciente, la familia y el equipo de salud en la manipulación de pacientes oncológicos, recaen en el personal de enfermería y se sabe además cómo los efectos de una comunicación poco hábil, afectan la relación enfermero-paciente.7,24,26,35

Siendo consecuente con este análisis, se impone la necesidad del desarrollo de habilidades sociales y comunicativas para proveer de recursos a este personal y hacerlo de esta forma más competente en sus intervenciones con los demás, al tiempo que se favorecen todas las posibilidades para amortiguar la aparición del burnout.

CONCLUSIONES

La enfermería en general se ha caracterizado tradicionalmente por ser un trabajo competente y abnegado que exige amor y vocación. La labor con pacientes oncológicos incrementa considerablemente estos requisitos. Todas las medidas que se tomen para prevenir o manejar el burnout en los enfermeros oncólogos serán pocas para garantizar no sólo la calidad de la atención a los enfermos, sino la propia salud de estos profesionales. El entrenamiento en habilidades sociales y comunicativas, junto a otras medidas, se vislumbra con un carácter prometedor. De cualquier modo, amor y sacrificio, no son sinónimos de estrés ni de burnout y consideramos que es necesario delimitar bien estos criterios cuando hablamos de estrés en enfermería. El estrés es una parte indispensable de la vida y tenemos que aprender a vivir con él, a que no trascienda en consecuencias dañinas para la salud. La presencia del amor y de la motivación por la labor de enfermería no alimentan el burnout, siempre que sepamos canalizar adecuadamente nuestra entrega.

Siegel decía que "quien actúa en función del amor que siente, no se quema. Podrá cansarse físicamente, pero no emocionalmente.."36 Es otra gran verdad que tendremos que considerar cuando analizamos los problemas del burnout en la enfermería oncológica.

SUMMARY

The burnout syndrome is a working stress of organization type which affects mainly professionals who have a direct relation with users of different services where health services play an important role, and especially regarding nursing, and emphasized within Oncology nursing due to the stressing nature of this type of work and to the causative and mediator variables of burnout as a particular form of working stress in these professionals. An extensive review of the literature on this matter is made and the results of an investigation conducted at the National Institute of Oncology with these professionals is reported. The behaviour of this syndrome in these professionals at international level is compared. The analysis of this matter as research line evidences the importance of the study of this syndrome in order to implement intervention strategies to allow for the enhancement of the quality of the nursing care, the satisfaction of the patients and the prevention of the quality of the working life of these professionals.

Subject headings: PROFESSIONAL BURNOUT/psychology; NURSING ONCOLOGY; NURSE-PATIENT RELATIONSHIP; NURSING STAFF/psychology.

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Recibido: 29 de enero de 1997. Aprobado: 15 de marzo de 1997.

Lic. Margarita Chacón Roger. Instituto de Oncología y Radiobiología. Calle 29 esq. E, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.

1 Licenciada en Enfermería. Profesora e Investigadora Agregada. Departamento de Control del Programa Nacional de Control del Cáncer. INOR.
2 Dr. en Ciencias Psicológicas. Investigador Titular. Profesor Auxiliar, Jefe de Grupo Nacional de Psicología.

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