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Rev Cubana Oncol 14(2);1998:91-101
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Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología

Reconstrucción mamaria posmastectomía con implante de silicona: a propósito de 12 casos (resultados preliminares)

Dr. Guido Carrillo Franco1 y Dra Gladys Rodríguez Silva2
  1. Especialista de I Grado en Oncología. Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.
  2. Especialista de I Grado en Cirugía Plástica y Reconstructiva. Hospital Docente clinicoquirúrgico "Miguel Enríquez".

Resumen

La reconstrucción mamaria posmastectomía se considera actualmente parte integral del tratamiento multidisciplinario del carcinoma de la mama. La colocación de implantes de silicona es una de las modalidades de ésta. Su utilización ha sido recientemente objeto de revisión, dada la existencia de temores con relación al surgimiento de trastornos autoinmunes a causa de su empleo sistemático. En este trabajo se hace una revisión actualizada del tema y se muestran los resultados preliminares de una serie de 12 pacientes mastectomizadas por cáncer de mama, que fueron sometidas a este proceder en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, entre 1992 y 1998 (primer trimestre). Se describen los procederes quirúrgicos y se muestran las principales complicaciones que tuvieron lugar. Se consideran alentadores los resultados obtenidos, aunque los aspectos cosméticos deben ser protocolizados adecuadamente en un futuro próximo. Se informa sobre las perspectivas de la reconstrucción mamaria en el INOR, en dependencia de lo reportado por los principales autores a nivel internacional.

Descriptores DeCS: MAMOPLASTIA/métodos; SILICONAS; IMPLANTES DE MAMA; NEOPLASMAS DE LA MAMA/cirugía; MASTECTOMIA.

La reconstrucción mamaria

Generalidades

La reconstrucción mamaria (RM) posmastectomía fue aceptada a partir de la década del 80 , y actualmente se le considera parte integral del tratamiento multidisciplinario del carcinoma mamario.

La RM es una de las aplicaciones de la cirugía oncológica; algunos la denominan la cirugía de rehabilitación y otros, la cirugía psicológica que de cualquier manera, ha modificado sensiblemente el problema de la rehabilitación de la mujer mastectomizada por cáncer, pues contribuye a restaurar, de manera objetiva, la imagen corporal de la paciente y revierte las secuelas sicológicas negativas ocasionadas por la mastectomía.1-3

La RM consiste en la aplicación de una serie de técnicas quirúrgicas, algunas de ellas conocidas desde finales del siglo pasado y otras, descritas recientemente, las cuales se combinan entre sí y se aplican a una paciente en dependencia de sus necesidades particulares. Ya existe una metodología de trabajo aceptada por la mayoría de los equipos a nivel internacional.1-4

Estas técnicas se clasifican en 3 tipos:

  1. Colocación de implantes de silicona (prótesis, RM con material heterólogo).
  2. Técnicas que emplean colgajos miocutáneos conjuntamente con implante de silicona (RM mixta, con material heterólogo y autólogo) colgajo del dorsal ancho.
  3. Técnicas que emplean solamente colgajos miocutáneos o dermocutáneos (RM con material autólogo) por ejemplo, el colgajo del recto anterior del abdomen, conocido mundialmente por las siglas TRAM, por transverse rectus abdominis my-cutanecus flap. También conocido como operación de Hartrampf, en honor a su creador, quien la describió en 1982.
Ninguna de ellas resulta ideal, pues todas presentan índices más o menos equivalentes de ventajas y desventajas.1-5

En general, la colocación del implante está indicada cuando existe piel suficiente en cantidad y calidad a nivel de área mastectomizada (zona aceptora), el 60 % de las mujeres candidatas a RM, puede beneficiarse con esta técnica. Cuando la calidad de la piel se encuentra comprometida, debe aportarse tejido procedente de otra región (zona donante), lo que constituye la indicación fundamental de los colgajos miocutáneos, asociados o no a la colocación de un implante.5,6

La RM ya sea realizada mediante una u otra técnica, se clasifica en diferida e inmediata, en dependencia del momento en que se lleva a cabo (transcurridos algunos meses después de efectuada la mastectomía o durante la propia mastectomía, respectivamente). La más generalizada hasta este momento es la primera, aunque la inmediata está comenzando a emplearse en un número mayor de pacientes.1,5-7

Los implantes de silicona

Pueden ser definitivos o transitorios, en dependencia de que su colocación pueda abarcar un período de tiempo limitado o no, lo que depende a su vez de las características del implante y de los objetivos para los que fue fabricado.

Los implantes definitivos

Este tipo de implante fue utilizado por primera vez por Cronin, en 1962, y resulta el más conocido. Consiste en una envoltura de salicona (polímero), que acoge en su interior cierta cantidad de gel de silicona (clastómero). La cantidad de gel se expresa en cm3, en dependencia de ésta se obtiene determinado grado de volumen y de proyección al colocar el implante. Las prótesis más pequeñas son, para la mayoría de los fabricantes, de alrededor de 100 cc y las mayores fluctúan entre 300-400cc.

Las siliconas son un conjunto de polímeros a base de óxido de silicio, cuya consistencia depende del grado de polimerización: los de cadena larga resultan sólidos y los de cadena corta son oleosos. Las siliconas son inertes biológicamente y no resultan biodegradables, características que hicieron posible su empleo generalizado en humanos.6,8,9

La forma más frecuente del implante es la cónica, aunque últimamente se han comenzado a generalizar las llamadas prótesis anatómicas, las cuales tienden a imitar la forma del seno normal, en aras de obtener un aspecto más natural.

Algunos fabricantes han comercializado prótesis parcialmente llenas, de acuerdo con las necesidades específicas.

Entre otras innovaciones, se están produciendo implantes cuya superficie es irregular, en vez de ser lisa, con el objetivo de incrementar la adherencia a la cavidad en que se coloca y de evitar la contractura capsular periprotésica (CCP), una de las complicaciones más temibles.6 Los implantes más modernos carecen del gel de silicona interior; se llenan con suero fisiológico (SF) durante el acto quirúrgico, lo que favorece la remodelación de la zona reconstruida.1,6,7

Complicaciones a tener en cuenta con el empleo de los implantes de silicona (definitivos)

  1. No específicas: sepsis, hematoma, seroma, dehiscencia de la cicatriz quirúrgica. Se preconiza el empleo de antibioticoterapia perioperatoria sistemática.
  2. Específicas (dependientes de la relación huésped-implante): la CCP consiste en una reacción inflamatoria-fibrosa, mediada por fibroblastos y fibras de colágeno, principalmente. Se considera fisiológica y se desconoce su mecanismo exacto de producción. Su riesgo de ocurrrencia disminuye al colocar el implante retropectoralmente. De establecerse completamente, ocasiona una contractura intensa, que llega a ser dolorosa y no cosmética, por lo que resulta obligatoria la reintervención quirúrgica, la realización de una capsulotomía y la sustitución del implante, (ver tabla 1).
  3. Tabla 1. Clasificación de la contractura capsular postreconstrucción mamaria con implante de silicona (Scott L Spear y James L Baker. Georgetown University Hospital y University of South Florida 1994)
     
    Clase IA MR absolutamente natural, no impresiona haber sido reconstruida.
    Clase IB MR suave, el implante es detectable mediante examen físico o inspección.
    Clase II MR ligeramente firme, el implante puede ser detectado mediante inspección o examen físico.
    Clase III. MR moderadamente firme, el implante es francamente detectable, pero el resultado es aún aceptable.
    Clase IV CCP severa con resultado cosmético inaceptable y/o presencia de síntomas significativos, que requieren reintervención quirúrgica.

    MR: mama reconstruida. CCP: contractura capsular periprotésica.
  4. Riesgos mecánicos: el riesgo de que ocurra una ruptura de la envoltura del implante fluctúa entre el 2 y el 10 % a 10 años, pero no existen datos fidedignos, sobre todo para los de fabricación reciente. El diagnóstico es clínico (pérdida de la consistencia), apoyado por la ma-mografía (Mx)(especificidad=80 %) y por la resonancia magnética nuclear (RMN) (sensibilidad=70 %). Cuando el gel se pone en contacto con los tejidos vecinos, tiene lugar la formación de nódulos identificables, conocidos como siliconomas, cuya ablación resulta obligatoria.
  5. Complicaciones generales: trastornos y/o enfermedades autoinmunes (lupus, esclerodermia, síndrome de Gougerot--Sjogren), artritis reumatoide; trastornos mal definidos del tejido conectivo: mono o poliartritis; síntomas diversos como manifestaciones cutáneas, fiebre,cefalea, crisis asmatiformes, entre otras; síndromes de polialgias difusas (Cohen y Rohlich, 1994; Wigley y Miler, 1992). Han sido descritos recientemente anticuerpos antisilicona (elas-tómero) (Goldblum, 1992). No ha podido demostrarse una causa directa entre la presencia del implante y la ocurrencia de estos trastornos.1,6,11,12
Por todo lo anterior, actualmente, tanto en EE.UU. como en Europa, la colocación de estos implantes se considera un acto médico legal, que debe llevarse a cabo en un ambiente de profesionalismo adecuado.6

El expansor tisular

Consiste en un implante de silicona sólida (cápsula), que presenta un reservorio subcutáneo, a través del cual, una vez colocado el implante retropectoralmente, puede llenarse gradualmente, con SF. Una vez concluida la expansión cutánea, se sustituye éste por un implante de silicona definitivo.

Este tipo de prótesis se utiliza cuando la calidad de la piel se encuentra comprometida, fundamentalmente por la acción de la radioterapia. Actualmente, se acepta practicar en algunos casos de reconstrucción inmediata, la expansión rápida transoperatoria.6,12,13

La reconstrucción mamaria en el INOR

Desde la década del 80 se introdujo la RM y se aplicaron algunas de las técnicas referidas anteriormente, con resultados alentadores, pero sin protocolización alguna. A partir de 1996 y hasta estos momentos, después de algunos períodos en los que dejó de realizarse por dificultades materiales, estamos comenzando a estabilizar estos procederes, los cuales están incluidos entre los temas de investigación del Servicio de Mastología.

Contamos ya con una experiencia modesta pero significativa en la colocación de implantes de silicona, transitorios y definitivos, así como en la realización de colgajos miocutáneos (dorsal ancho y TRAM unipediculado), llevados a cabo de manera diferida. A una paciente se le realizó una reconstrucción inmediata, con la técnica del dorsal ancho.

Métodos

La serie

Entre 1992 y 1998 (primer trimestre), se realizó RM posmastectomía, de manera diferida, mendiante la utilización de implantes de silicona, a 12 pacientes inscritas en el INOR, con diagnóstico de carcinoma mamario. Las principales características aparecen en la tabla 2.

Tabla 2. Características de la serie. Pacientes sometidas a RM diferida mediante implante de silicona INOR. 1992-1998 (primer trimestre)
 
n
Edad (años)
Características y tratamiento oncoespecífico 
Intervalo de tiempo para RM (meses)
RM 
(1er. tiempo)
RM 
(2do. tiempo)
Estado actual
1
45
MD/CDI-T2N1(N+5) MRM+QT(6-CAF)
27
PS-200
PR+rCAP
V/ST
2
37
MI/CDI+P- T2N1(N+3) MRM+QT(4-CEF)
22
PS-250
PR+CP+rC AP
V/ST
3
41
MI/CD1-T2NO MRM+RTp.
34
PS-250
CP+rCAP
V/ST
4
33
MD/CDI-T2N1(N+8) MRM+RTp+QT(8-CAF)*
13
PS-200
No realizado
V/CT
5
47
MI/CDI-T1cN1(N+2) MRM+QT(6-CMF)
32
TRAM previo (necrosis) PS-200+PR
Realizado en 1er. tiempo
V/ST
6
46
MI/CDI-T3N1 QT(8-CAF)+RTp+MRM
27
PS-250
PR+rCAP
V/ST
7
34
MD/CDI-T2N1(N+5) MRM+RTp+QT(6-CAF)
14
ET-300
No realizado
V/ST
8
40
MI/CDI-T1cNO MRM+QT(6-CMF)*
23
PS-250
CP+rCAP (recaída local posterior)
V/CT
9
45
MI/CDI+M- T2N1(N+7) MRM+RTp+QT(5-CAF)*
30
ET-300 A los 4 meses: PS-250
No
V/ST
10
51
MI/CDI-TIcN1(N+?)23 MRM+QT(4-CMF)  
PS-300
PR+rCAP
V/ST
11
42
MI/CDI-T2NO MRM
21
PS-250
PR+CP+rC AP (necrosis rCAP).
V/ST
12
38
MI/CDI-T3NO MRM+RTp+QT (8- CMF)*
34
PS-200
PR+rCAP
V/ST

Fuente: Archivo HC, INOR.

RM: reconstrucción mamaria. MD/MI: mama derecha/izquierda. CDI: carcinoma ductal infiltrante. M: carcinoma medular. P: carcinoma papilar. MRM: mastectomía radical modificada. N+: ganglios axilares metastizados (positivos). QT: quimioterapia. RTp: radioterapia parietal. CMF: ciclofosfamida, methotrexato, 5-fluorouracilo. CAF: ciclofosfamida, adriamicina, 5-fluorouracilo. CEF: idem anterior, epirrubicina. PS: Prótesis de silicona. 200/250/300, etc: volumen del implante en centímetros cúbicos (cc). ET: expansor tisular. PR: plastia de reducción. CP: corrección de ptosis. rCAP: reconstrucción del complejo areola-pezón. TRAM: transverse rectus abdominis myo-cutaneous flap. V/CT: viva con tumor. V/ST: viva sin tumor. *: tratamiento oncoespecífico previo en otro centro.

Las prótesis

Fueron empleadas prótesis definitivas y expansores tisulares a base de silicona, marca KOKEN, fabricados por Koken Co Ltd,3-5-8 Shimoochiai, Shiniuku-ku, Tokio 161, Japón. Éstas fueron adquiridas por el MINSAP y destinadas a nuestro centro, hace algunos años.

Preoperatorio

Las pacientes fueron advertidas en consulta externa de las ventajas, desventajas y posibles complicaciones del proceder. Igualmente se les insistió en la imposibilidad de alcanzar resultados perfectos al finalizar la RM. Se les explicó que deberían someterse a 2 intervenciones: la primera, para la colocación del implante (primer tiempo de RM) y la segunda, para proceder a una plastia de reducción, de aumento o de corrección de ptosis de la mama contralateral, en dependencia de sus características (simetrización del conjunto mamario), así como llevar a cabo retoques en la neomama, y reconstruir el complejo aréola-pezón (CAP), segundo tiempo de RM.

Esta última puede efectuarse entre los 3 y los 6 meses a partir del primer tiempo. En los casos en que resultaba necesario colocar un expansor tisular, eran necesarias 3 intervenciones.

Se les realizó estudio preoperatorio convencional para cirugía mayor electiva, con anestesia general, a fin de determinar el riesgo anestésico y quirúrgico. Además, se les realizó estudio radiológico del tórax, ultrasonido (US) de hemiabdomen superior (HAS) y gammagrama (GG) o survey óseo (SO), a fin de descartar la presencia de diseminación sistémica del carcinoma mamario, en cuyo caso no debería realizarse RM. Se aceptó el intervalo mínimo de 30 días después de la mastectomía, 3 meses a partir de la quimioterapia citotóxica y 6 meses después de la radioterapia, para proceder a la RM, según los criterios aceptados por los principales autores a nivel internacional (para garantizar la existencia de condiciones favorables, tanto locales como generales).

Las pacientes fueron admitidas en el INOR 72 h antes de la intervención. Se les aplicó antibioticoteapia con cefalosporinas de tercera generación, durante la inducción anestésica y durante las 72 h siguientes a la colocación del implante.

Primer tiempo de RM

Colocación de implante definitivo

Marcaje, con la paciente sentada y en decúbito supino, del surco submamario futuro, en la zona mastectomizada, en dependencia de las características de la mama contralateral.

Intervención quirúrgica

Paciente en decúbito supino. Resección del tercio medio de la cicatriz de mastectomía o de la totalidad de ésta, en los casos que presentaban queloide franco, cicatriz queloidea o cicatrización no aceptable desde el punto de vista cosmético.

A continuación se localiza el borde externo del músculo pectoral mayor, se decola por planos y se separa del pectoral menor. Digitalmente y a bisturí, se conforma una cavidad (bolsillo) para recibir el implante. Hemostasia cuidadosa, para evitar la ocurrencia de un hematoma posquirúrgico. Lavado de la cavidad con SF y yodopuvidona.

Seguidamente se extrae el implante de su estuche, previa comprobación de su integridad, se sumerge en una cazoleta con SF y yodopurvidona, y se introduce en el bolsillo, a fin de comprobar el grado de tensión sobre éste. Se retira el implante y se procede a decolar el colgajo inferior de la mastectomía hasta el reborde costal homolateral, o algo más inferiormente, a la demanda, a fin de disponer de piel suficiente par recubrir sin tensión el implante.

Se fija la piel del colgajo inferior en dependencia del marcaje inicial, al nivel en que debe situarse el surco submamario, mediante 3 ó 4 puntos sueltos, entre la aponeurosis costal y el tejido subdérmico del colgajo inferior, con material reabsorbible. Se coloca el implante definitivamente (localización retropectoral), se cierra el bolsillo con sutura continua, con el mismo material. Se deja drenaje de aspiración subimplante. Cierre del tejido subdérmico. Cierre de piel con nylon 00 monofilamento, intradérmico. Vendaje ligeramente compresivo.

A la mañana siguiente, se educa a la paciente en realizar automasaje ligero para evitar contractura capsular, igualmente, se le orienta el uso del ajustador, para favorecer la conformación de la neomama. En algunos casos se recomendó el uso de vendaje elástico supra e infra prótesis, con el mismo objetivo.

Colocación de expansor tisular

Con las mismas especificaciones que en el caso anterior, se coloca el implante, se tuneliza la piel en un sitio accesible y con un plano consistene inferior (plano costal, hacia línea media axilar) y se coloca el reservorio.Posteriormente, en consulta externa, se comienza a administrar SF, con periodicidad variable entre 2 y 3 semanas, aplicando entre 50-100 cc por sesión, hasta obtener el grado de expansión posible o deseado. Una vez alcanzado el objetivo, se procede a colocar el implante definitivo. El tiempo promedio entre uno y otro fluctúa entre los 3 y los 6 meses.

Segundo tiempo de RM

Se lleva a cabo una plastia de reducción (lo más frecuente), de corrección de ptosis, o ambas, en dependencia de las características de la mama contralateral. Aunque puede ser necesario, en nuestra serie no tuvo indicación la realización de una plastia de aumento contralateral, que consiste en la colocación de un implante definitivo retropectoral.

Se lleva a cabo alguna modificación al nivel del surco submamario de la neomama, y se suprimen cicatrices deficientes o no cosméticas, de resultar necesario.

Se realiza la reconstrucción del CAP a nivel de la neomama, lo cual puede llevarse a cabo mediante diversas técnicas: confección del pezón mediante una técnica en estrella, que consiste en tallar 3 colgajos pequeños dermograsos en la zona más prominente de la neomama, en concordancia con el pezón contralateral. Seguidamente, se lleva a cabo desepidermización circular alrededor de éste, y se procede a realizar un injerto libre de piel, con material de la aréola contralateral, si es posible, o con piel procedente del labio mayor vulvar, del codo o retroauricular. Puede utilizarse algún tipo de tatuaje, pero no fue empleado en esta serie.

Todos estos procederes los llevamos a cabo con la colaboración de un especialista en cirugía plástica y reconstructiva.

Resultados

De las 12 pacientes, 9 han completado la RM (primer y segundo tiempo), 1 de ellas, fue reintervenida recientemente por presentar una recidiva local nodular, a nivel del colgajo superior de la zona mas-tectomizada. Se encuentra en este momento en estudio, para descartar diseminación a distancia. El nódulo fue resecado con margen adecuado y la prótesis se mantiene íntegra; el aspecto cosmético no resultó comprometido. Otra paciente de este grupo fue sometida a este proceder a consecuencia de haber sufrido una necrosis completa de una RM con TRAM, realizado previamente por nosotros.

Hasta hace unos años, se temía que los procederes reconstructivos, tanto autólogos como heterólogos, favorecieran la diseminación de la enfermedad o al menos, dificultaran su detección precoz, en los casos con recaídas locales. Actualmente no existen evidencias científicas a favor de este planteamiento. Se considera que, contrariamente, las manipulaciones a nivel del conjunto mamario que son necesarias efectuar durante la RM, favorecen el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno de este tipo de recidiva.5-7

De las 3 pacientes restantes, una no ha sido sometida al segundo tiempo, a causa de que presentó progresión de la enfermedad 1 año después de haberse sometido al primer tiempo (recaída ósea, actualmente bajo tratamiento citotóxico y radiante).

De las otras 2 pacientes, 1 se encuentra en el intervalo de 3 a 6 meses, necesario para someterse al segundo tiempo. La otra paciente, tiene colocado un expansor tisular y se encuentra en fase de expansión.

En el transoperatorio no se presentaron complicaciones de ninguno de los casos.

Ninguna paciente ha sufrido CCP hasta este momento.

Durante el posoperatorio inmediato, 3 pacientes presentaron sepsis ligera a nivel de la herida quirúrgica, sin repercusión alguna en el resultado final (no exposición de la prótesis por necrosis cutánea).

La incidencia de seroma fue baja (2 casos) y tampoco hubo compromiso del implante; éstos fueron evacuados de manera convencional.

Una paciente sufrió necrosis completa, y la pérdida consiguiente del injerto libre de aréola, a los 2 meses de efectuada la RM. Se encuentra pendiente llevar a cabo una segunda reconstrucción (la cual puede efectuarse en cirugía menor, bajo anestesia local).

La estadía hospitalaria promedio fue de 6,5 días. La edad promedio fue de 37,5 años.

En cuanto al grado de satisfacción de las pacientes pr el resulado cosmético final de la RM (n=9), todas han manifestado sentirse satisfechas. Este aspecto presenta gran nivel de subjetivismo, tanto por parte de la paciente como por parte del equipo médico. Idealmente, la evolución debe hacerse mediante un cuestionario elaborado al efecto, que la paciente debe responder al mes, como mínimo, de haberse completado la RM (cuando los tejidos han adquirido el estatus definitivo y ha disminuido el edema propio de la manipulación sobre éstos). Dicho cuestionario debe estar adecuadamente protocolizado.

Además, debe efectuarse una evaluación cruzada, por parte de otro equipo con experiencia en RM. Todo ello se encuentra en fase de instauración progresiva en nuestro centro (figs. 1, 2 , 3 y 4).

Figura 1
Fig. 1. Transoperatorio. Colocación del implante. Nótese el punto que marca el futuro surco submamario.
Figura 2
Fig. 2. A los 60 días de haberse colocado el implante.
Figura 3
Fig. 3. Segundo tiempo de RM completado (vista de frente).
Figura 4
Fig. 4. La misma paciente de la foto 3; nótese la correlación de la neomama con el grado de ptosis con la mama contralateral, sometida a una plastia de corrección de ptosis.

Conclusiones

Este serie tiene un tiempo de seguimiento escaso, por lo que pueden tener lugar complicaciones a largo plazo que deben tenerse en cuenta (CCP, trastornos autoinmunes, traumatismo con ruptura del implante, entre otras). El seguimiento de estas pacientes debe asumir las secuelas de la enfermedad de base, del tratamiento oncoespecífico y las que son propias de la RM; ello nunca debe olvidarse.

No obstante, los reusltados preliminares reportados resultan alentadores, por lo que consideramos justificado continuar desarrollando estos procederes en nuestro centro. Ello contribuirá a incrementar la calidad de vida de las pacientes con carcinoma mamario y a modificar la política de rehabilitación conformista, y hasta cierto punto fatalista, que suele asumirse cuando la paciente debe aceptar las secuelas permanentes, tanto físicas como síquicas, de la mastectomía.

Perspectivas

En un futuro no muy lejano, los conceptos actuales sobre la RM habrán sufrido modificaciones importantes, a medida que se conozca mejor la historia natural del cáncer de mama y por el surgimiento y generalización de nuevos esquemas terapéuticos multidisciplinarios, en los cuales, la cirugía será cada vez menos mutilante y estará mejor integrada al resto de las modalidades de tratamiento.

El incremento del número de casos con cáncer de mama in situ, microinfiltrante e infiltrante menor de 3 cm, que se está comenzando ya a reportar en los países más desarrollados (y en Cuba), favorece la aplicación de un tratamiento conservador diferente al concebido por Veronessi en 1980. Éste tiende a ser racionalizado (exéresis amplia+disección axilar del primer nivel//exéresis del ganglio centinela + radio-terpia: acelerador lineal+sobre impresión), donde el aspecto cosmético resulta salvaguardado.8-10 La RM deberá corregir solamente defectos mínimos, por lo que está siendo investigado un implante biointegrado, que deberá adaptarse a las condiciones específicas de cada paciente. Por su parte, las mujeres que sean sometidas a mastectomía no conservadora, serán también reconstruidas mediante procederes mucho menos cruentos que los existentes actualmente. En estos momentos, la cirugía oncológica comienza a abandonar los gestos mutilantes, en aras de una racionalización científica.6,14

Debemos tratar, en la medida de lo posible, de mantenernos informados de estos adelantos y proceder, de manera sistemática y racional, acorde con las disponibilidades a nuestro alcance, a la asimilación de aquellas innovaciones que puedan ser desarrolladas en nuestro país.

Agradecimientos

Los autores agradecen el valioso trabajo fotográfico realizado por Elba Espinosa y Mercedes Núñez, de la Sección de Medios Audiovisuales, Departamento Docente, INOR.

Summary

Breast reconstruction after mastectomy is presently considered an integral part of multidisciplinary treatment of breast carcinoma. Silicone implantation is one of the modalities but its use has been recently questioned given some fears of autoinmune disorders caused by the systematic use of this technique. This paper provided an updated review on this subject and showed the preliminary results of 12 patients treated with mastectomy for breast cancer, who were subjected to this procedure in the National Oncology and Radiobiology (NORI) from 1992 to 1998 (first quarter). Surgical procedures and main complications ocurred were described. Obtained results are encouraging although cosmetic issues should comply with a due protocol in the near future. Prospects of breast reconstruction at NORI were reported taking the reports by known foreingn authors into account.

Subject headings: MAMMAPLASTY/methods; SILICONES; BREAST IMPLANTS; BREAST NEOPLASMS/surgery; MASTECTOMY.

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Dr. Guido Carrillo Franco. Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología. Calle 29 esquina a E, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.

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