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Rev Cubana Oncol 14(2);1998:121-28
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La Oncología en Cuba

Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología

Incidencia en cuba del cáncer en la tercera edad

Dr. Jorge L. Soriano García,1 Lic. Yaima Galán Álvarez,2 Lic. Patricia Luaces Álvarez,2 Lic. Antonio Martín García,3 Dr. José A. Arrebola Suárez4 y Dr. Guido Carrillo Franco5
  1. Especialita de II Grado en Oncología. Investigador Agregado.
  2. Licenciada en Matemática. Investigadora Agregada.
  3. Licenciado en Cibernética. Investigador Auxiliar.
  4. Especialista de I Grado en Cirugía General.
  5. Especialista de I Grado en Oncología.

Resumen

El cáncer es considerado como una enfermedad de la tercera edad. Más del 65 % de las neoplasias malignas ocurren en este grupo, que representa solamente el 12 % de la población nacional. En el artículo se muestra la incidencia de cáncer en la tercera edad y por localizaciones en ambos sexos y se revisan los principales factores de riesgo y las acciones de diagnóstico que intervienen en la presentación de éste en Cuba. Los datos empleados corresponden a los casos de más de 60 años de edad, reportados al Registro Nacional de Cáncer de Cuba entre los años 1986 y 1990. Se observa en la incidencia una tendencia creciente en ambos sexos. Los tumores más frecuentes para este grupo fueron: pulmón, piel, próstata, colon-recto y mama. La tasa de incidencia de cáncer en el hombre es 1,5 veces mayor que en la mujer, así como el porcentaje que representa el número de casos del total, excede en un 15 %. El riesgo de cáncer se incrementa con la edad por causa de un período mayor de exposición a numerosos cancerígenos.

Descriptores DeCs: NEOPLASMAS/epidemiología; SERVICIOS DE SALUD DE LOS ANCIANOS; REGISTROS DE ENFERMEDADES; CUBA.

El conocimiento del daño para la salud de las dietas ricas en grasas, el tabaquismo, la vida sedentaria, así como el progreso contra las infecciones y las nuevas estrategias de tratamiento para las enfermedades coronario-vasculares han hecho posible que las personas vivan más años, y ha iniciado la nueva era de las enfermedades degenerativas entre las que se incluyen, la enfermedad de Alzheimer y el cáncer.1

Tanto en los países desarrollados como aquellos en vías de desarrollo (como es el caso de Cuba), se observa un marcado incremento en la población mayor de 60 años, como resultado del desarrollo de los sistemas de salud.2 Ello implica un incremento en la expectativa de vida, que en el caso específico del cubano que arriba a los 70 años excede los 12 años.3 Paralelamente, la incidencia de casos de cáncer se hace mayor en este grupo de edad y surge la necesidad de conocer lo mejor posible, las características biológicas de la enfermedad y del hospedero anciano para evitar tanto actitudes pesimistas como tratamientos poco eficaces, y lograr así, una concepción científica del problema y una solución acertada de éste.4

En Cuba, el cáncer constituye la segunda causa de muerte en la mayoría de los grupos de edades y fundamentalmente en la población mayor de 60 años. Más de la mitad de todas las neoplasias malignas ocurren en este grupo que representa sólo el 12 % de la población cubana.5

El objetivo del presente artículo es mostrar la incidencia del cáncer en la tercera edad y por localizaciones, en ambos sexos, así como revisar los principales factores y acciones de diagnóstico que intervienen en la presentación de éste en nuestro país.

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo de la incidencia de cáncer para el grupo de edad mayor de 60 años, para lo cual se tuvieron en cuenta los datos brindados por el Registro Nacional de Cáncer (RNC) de Cuba entre 1986 y 1990, ambos inclusive. El RNC de Cuba es de base poblacional a nivel de todo el país y fue creado desde 1964. Luego de un período de baja cobertura, en 1986, se adoptó un nuevo sistema de registro basado fundamentalmente en la obligatoriedad del reporte de casos de cáncer. Actualmente el RNC no alcanza los mejores índices de calidad de la información, fundamentalmente en el grupo de 60 años o más, donde el 49,6 % de los casos son reportados sólo por certificado de defunción (SCD) y el 58,2 % tiene verificación histológica. Se compararon los datos según sexo y las siguientes localizaciones:

CIE-O Localización

-140-145 Boca
-146-149 Faringe
-150 Esófago
-151 Estómago
-153-154 Colon-Recto
-155-156 Hígado-Vesícula Biliar
-157 Páncreas
-161 Laringe
-162 Pulmón
-169 Leucemias
-173 Piel
-174 Mama
-179-182 Útero-Placenta-Cuerpo
-180 Cuello de Útero
-183 Ovario
-185 Próstata
-188 Vejiga
-189 Riñón
-196 Linfomas
-140-199 Todas las localizaciones
Se calcularon las tasas específicas de incidencias para este grupo de edad según sexo y localización, así como el porcentaje que representan estos casos del total.

Resultados

La incidencia global del cáncer que se muestra en las figs. 1 y 2 ilustran el impacto de las enfermedades malignas en los grupos de edades por encima de 60 años. En el último quinquenio analizado, este grupo incrementa la incidencia de la enfermedad en 41 veces (femenino) y 115 veces (masculino) con respecto al grupo de 0-14 años.
Figura 1
Fig. 1. Cáncer total. Distribución por grupos de edad. Sexo femenino.
Figura 2
Fig. 2. Cáncer total. Distribución por grupos de edad. Sexo masculino.

Cuando analizamos los 3 quinquenios (1976-1980), (1981-1985) y (1986-1990) se observa un marcado incremento en la incidencia de este último.

Los datos aportados por el RNC para las personas en la tercera edad, en el período 1986-1990 se representan en las tablas 1 y 2. En el sexo femenino, el cáncer de pulmón, vejiga, útero y el tracto digestivo ocurren en este grupo entre el 61 y el 83 % de todos los nuevos casos. La incidencia de cáncer de mama, de ovario y los linfomas no sobrepasa el 50 % del total. Sin embargo, un bajo porcentaje ocurre en el cuello uterino. En el sexo masculino, el cáncer de próstata ocurre en este grupo desproporcionadamente en más del 95 % de los pacientes. Al igual que el sexo femenino, los tumores malignos localizados en el tubo digestivo representan más del 60 % de los casos, junto con el pulmón, la vejiga y el riñón. Las leucemias y los linfomas son las únicas neoplasias malignas que no rebasan esta cifra.

Tabla 1. Incidencia de cáncer en el grupo de 60 años y más. Cuba 1986-1990. Sexo femenino (15 primeros lugares)
CIE-O 
Localización
Frecuencia
Tasa*
Todas las edades
% que representa
173
Piel
4731
150,96
6866
68,9
174
Mama
4303
137,30
8765
49,1
162
Pulmón
3576
114,10
4710
75,9
153-154
Colon-Recto
3509
111,97
4577
76,7
179-182
Útero/Placenta/Cuerpo
1850
59,03
3026
61,1
155-156
Hígado/Vesícula
1530
48,82
2011
76,1
180
Cuello de Útero
1502
47,93
5027
29,9
169
Leucemias
1034
32,99
1861
55,6
151
Estómago
1017
32,45
1399
72,7
157
Páncreas
854
27,25
1070
79,8
188
Vejiga
639
20,39
770
83,0
183
Ovario
606
19,34
1461
41,5
196
Linfomas
599
19,11
1305
45,9
140-145
Boca
576
18,38
806
71,5
150
Esófago
394
12,57
473
83,3
140-199
Todas
29787
950,45
50244
59,3
* Tasa específica para el grupo de edad de 60 años y más. Fuente: RNC.
Tabla 2. Incidencia de cáncer en el grupo de 60 años y más. Cuba 1986-1990. Sexo masculino (15 primeros lugares)
CIE-O  Localización
Frecuencia
Tasa*
Todas las edades
% que representa
162 Pulmón
10002
330,76
12754
78,4
185 Próstata
8370
275,00
8793
95,2
173 Piel
8550
212,16
9226
71,0
153-154 Colon-Recto
3159
104,69
4100
77,0
188 Vejiga
2260
74,08
2742
82,4
151 Estómago
1963
65,00
2572
76,3
161 Laringe
1931
63,57
2685
71,9
140-145 Boca
1517
49,73
2177
69,7
155-156 Hígado/Vesícula
1379
45,68
1787
77,2
169 Leucemias
1371
45,12
2410
56,9
157 Páncreas
1153
38,20
1416
81,5
150 Esófago
1108
36,71
1379
80,3
196 Linfomas
913
29,92
2102
43,3
146-149 Faringe
640
21,20
941
68,0
189 Riñón
423
13,88
656
64,5
140-199 Todas
45311
1594,5
60675
74,7
* Tasa específica para el grupo de edad de 60 años y más. Fuente: RNC.

En ambos sexos, para este grupo, los tumores más frecuentes fueron los de pulmón, de piel, de próstata, de colon-recto y de mama. Más del 67 % de los cánceres ocurren en pacientes mayores de 60 años. La tasa de incidencia de cáncer en el hombre es 1,5 veces mayor que en la mujer, así como el porcentaje que representa del total, que excede en un 15 %.

Discusión

La distribución por edades de las tasas de incidencia del cáncer muestra un notable incremento a partir de la sexta década, con un vertiginoso crecimiento del riesgo en los últimos quinquenios de la vida, hasta los 80 años en que decrece, motivado esto último por una baja calidad en el diagnóstico y un subregistro en este grupo de pacientes. Se aprecia ligero predominio de la morbilidad masculina hasta los 25 años, superando las mujeres a los hombres, entre los 25 y 50 años. A partir de esa edad, la incidencia es mayor en el hombre. Esto se explica por ser más frecuente en las mujeres las localizaciones del aparato genital durante la etapa reproductiva, mientras que en los hombres, la quinta parte corresponde al cáncer de pulmón que es más frecuente a partir de los 50 años.

Se observa en la incidencia, una tendencia creciente en ambos sexos, fundamentalmente en el último quinquenio por causa de la adopción de un nuevo sistema de registro de los casos a partir de 1986.6 Esta situación puede ser aún más grave en los años venideros debido a la influencia que ejercen los cambios ocurridos en algunos indicadores demográficos que tienen relación con la problemática del cáncer. La esperanza de vida al nacer en Cuba ha aumentado de 58,8 a 75,5 en los últimos 30 años y en este período, el sector poblacional de 60 años o más, creció del 6 al 12,4 % y alcanzará el 14 % en el año 2 000.7

El proceso de envejecimiento no es una explicación suficiente para el incremento de la frecuencia de cáncer en el viejo. La edad es el factor de riesgo más importante para padecer cáncer, pues la persona de mayor edad ha estado más expuesta a diferentes factores que directa o indirectamente incrementan el riesgo de desarrollar un cáncer clínico.8,9

La incidencia de cáncer pulmonar está en estrecha relación con el tabaquismo. Así tenemos que Cuba, primer consumidor percápita de cigarrillos en América, posee altas tasas de incidencia en el sexo masculino, aunque son inferiores a la de países de Europa, Oceanía, Canadá y China; mientras que en el sexo femenino, es de la más altas. Existe una tendencia ascendente en ambos sexos, siendo mayor para el sexo femenino.10 El aumento del consumo percápita de cigarrillos registrado en numerosos países, asociado a un envejecimiento de la población, permite preveer que continuará incrementándose la ocurrencia de los tumores malignos del pulmón, de las vías respiratorias y de otras localizaciones, asociadas al consumo de tabaco.8,11 En Cuba, cerca del 60 % de los hombres y el 40 % de las mujeres que fuman, consumen más de 20 cigarrillos diarios.10

Los efectos de la dieta en el origen de los tumores malignos están menos documentados que los del tabaco, pero varias evidencias sugieren que hasta el 35 % de las neoplasias malignas pueden tener relación con la dieta.13 La alta incidencia de tumores de vías digestivas y en órganos endocrinos (mama, próstata, ovario) parece estar asociada a la nutrición del cubano que se basa en un alto consumo de grasas y carbohidratos, así como un bajo ingreso de vegetales y alimentos ricos en vitaminas y fibras dietéticas, motivado por malos hábitos alimentarios. Cerca del 65 % de la población tiene hábito de consumo de grasas saturadas y el 3,4 % se consideran como bebedores, (ingestión de más del 20 % de las calorías de la dieta en alcohol) [Soriano y cols. Estudio inédito].

Algunos estudios epidemiológicos indican que entre el 20 y el 30 % de la población tiene algún grado de obesidad.13

La alta incidencia de cáncer de hígado y las vías biliares observada en nuestro país, creemos se deba a 2 factores principales; un sobreregistro del mismo y la alta prevalencia de enfermos con hepatitis crónica B. En el primer caso, se reportan como tumores primarios, algunas lesiones metastásicas hepáticas de primitivos hasta el momento desconocidos. Esto se agrava en el paciente anciano debido al empleo de un número menor de exámenes diagnósticos que conllevan a subestadiar el paciente. Este problema es reportado por otros autores.4,15 El mejoramiento de la calidad en los diagnósticos, estadiamientos y reporte de los casos disminuirá en parte, la incidencia de esta enfermedad. No obstante, se requerirá mucho más tiempo para una disminución real de ésta, ya que el programa de vacunación contra la hepatitis B comenzó en 1992 y se extiende actualmente a grupos de alto riesgo y a todos los niños recién nacidos.

En la historia natural del cáncer cervicouterino existe una etapa de latencia prolongada y se desarrolla en un proceso de múltiples estadios, los programas de pesquizaje juegan un papel fundamental. La mayoría de las lesiones preneoplásicas ocurren en la mujer joven, mientras que los cánceres invasivos se presentan entre los 45 y los 55 años.8 Un programa óptimo permitiría un diagnóstico de más lesiones preneoplásicas o carcinomas in situ con mayor tiempo de antelación en estos grupos de edades, así como su tratamiento eficaz, y repercutiría en una disminución de la incidencia de cáncer en las mujeres de 60 años o más.

Tras haber analizado algunas de las principales localizaciones de cáncer en Cuba, en la tercera edad, cabría preguntarnos: ¿Por qué se diagnostican un número mayor de pacientes con tumores malignos en estas edades, si se ha acumulado un cuerpo de conocimientos suficiente en cuanto a la etiología de muchos de estos tumores? Una de las respuestas sería que la aparición de un cáncer clínicamente diagnosticable se encuentra demasiado separado temporalmente de los estímulos o factores que le dan origen para que puedan percibirse, la existencia de una relación causal entre ambos, lo cual hace cada vez más difícil la educación sanitaria en este campo, si se tiene en cuenta que los medios de comunicación masivas nos bombardean constantemente con modelos deseables a través del consumo de productos o acciones potencialmente carcinógenas, así como la actual confianza de los ciudadanos en el poder sin límites de la medicina.16

Por otra parte, los pacientes de mayor edad son diagnosticados en etapas más avanzadas de la enfermedad que los pacientes más jóvenes, así lo confirma el estudio realizado por el SEER.17 Este fenómeno se puede atribuir a una combinación de los factores siguientes: falsa interpretación de signos y síntomas de cáncer por parte de los médicos, por las enfermedades crónicas concomitantes, enmascaramiento de los síntomas, retardo en solicitar atención médica, desconocimiento por los ancianos de los síntomas y signos iniciales de cáncer, barreras en el lenguaje para obtener información sobre sus propios cuidados, aislamiento social y actitudes fatalistas y pesiministas sobre el cáncer, así como los resultados del tratamiento.15,18

Los tumores malignos con mayor prevalencia están asociados a factores ambientales y a estilos de vida, y por lo tanto, son potencialmente prevenibles. Ello plantea la necesidad, por una parte, de conocer mejor los determinantes del problema, y por otra, de iniciar intervenciones destinadas a la prevención primaria y secundaria de estas afecciones. La relación envejecimiento-cáncer que existe, enfatiza la necesidad de mantener un alto índice de sospecha de neoplasias malignas en los pacientes ancianos.

Agradecimiento

Reconocemos la colaboración prestada para la realización del presente trabajo al personal técnico de las oficinas del Registro Nacional de Cáncer, así como al personal médico del Centro Iberoamericano de la Tercera Edad (CITED) por la revisión crítica de los manuscritos.

Summary

Cancer is regarded as an elderly disease. Over 65 % of malignant neoplasms occurs in this group that only acconunts for 12 % of the domestic population. The article showed the incidence of cancer in the elderly and cancer locations in males and females, and additionally, reviewed the main risk factors and diagnosis actions for this cancer in Cuba. Data used came from over 60 years-old cases recorded in the National Cancer Registry of Cuba from 1986 to 1990. It is observed that cancer incidence tends to increase both in males and females. The most frequent neoplasms are found in lungs, skin, prostate, colon!rectum and breast. Cancer rate of incidence in males is 1.5 times that of females whereas percentage of male cases exceeds by 15 % the number of female patients in relation to the whole number of cancer patients. The cancer risk increases with age due to a longer exposure to many cancerous factors.

Subject headings: NEOPLASMS/epidemiology; HEALTH SERVICES FOR THE AGED; DISEASES REGISTRIES; CUBA.

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Recibido: 6 de marzo de 1998. Aprobado: 24 de junio de 1998.

Dr. Jorge L. Soriano García. Insituto Nacional de Oncología y Radiobiología. Calle 29 esquina a E, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.

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