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Rev Cubana Oncol 2(16):93-9
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Hospital Oncológico Docente Provincial de Santiago de Cuba

Conocimiento del diagnóstico en pacientes con cáncer antes de recibir tratamiento oncoespecífico en 1997

Dra. Bárbara Mulens Nápoles,1 Dra. Priscila Torres Babié,1 Dr. Juan Antonio Gutiérrez,1 Dra. Mariela García Jordán,2 y Lic. Ramón Ropero Toirac3

RESUMEN

Resulta difícil la práctica de una adecuada información por parte del médico al enfermo oncológico a causa de los numerosos prejuicios culturales que giran en torno a la palabra "cáncer". En la mayor parte de los casos una actitud semejante no sólo es equivocada sino dañina en la relación médico-paciente afectando la comunicación entre ambos, así como la confianza y la colaboración por parte del paciente, razón que nos motivó a analizar la información que tenía el paciente con cáncer de su diagnóstico antes de iniciar tratamiento oncoespecífico en el Hospital Oncológico de Santiago de Cuba en el primer semestre del año 1997, a través de un estudio descriptivo donde se utilizó la entrevista médico-paciente como instrumento investigativo; colocándose los resultados en tablas de doble entrada y utilizando para su análisis el método porcentual, donde se encontró que en el 42,3 % de los pacientes, la información médica recibida fue sobre la necesidad de recibir un tratamiento mientras que el 19,2 % no recibió ninguna; el 23,1 % refirió tener un proceso benigno y el 63,5 % no preguntó nada sobre su diagnóstico.

Descriptores DeCS: CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRACTICA; NEOPLASMAS/ psicología; RELACIONES MÉDICO-PACIENTE.

El cáncer, enfermedad que constituye un grave problema para la salud del hombre, genera un gran impacto psicológico ya que se asocia con la muerte, el dolor y el sufrimiento; por lo que representa para muchos soledad y desamparo. Independientemente del avance cultural de la población actual aún la palabra "cáncer" constituye un tabú que atenta contra las acciones de salud encaminadas a la prevención y al diagnóstico precoz; generando conductas inadecuadas que condicionan un rechazo para acudir al médico por el miedo al diagnóstico de esta enfermedad. En este contexto psicocultural que acompaña a esta enfermedad se aprecian numerosos conflictos éticos a enfrentar por el equipo de salud.

La relación médico paciente es un proceso importante en el cual los conocimientos científicos, la habilidad y la experiencia del médico juega un papel fundamental, siempre que no prevalezca una actitud paternalista absoluta que pudiese dañar la confianza del paciente y sobre todo su autonomía. El primer fundamento ético en la relación médico paciente está representado por la información, pero cuando se trata de "cáncer", se enmascara con la mentira, no entregándole al paciente la información requerida para aprobar o compartir las decisiones médicas. El ocultamiento al paciente del diagnóstico de cáncer, casi siempre informado a los familiares, genera un espectro negativo en la relación médico paciente pudiendo presentarse situaciones indeseables.1

Aunque muchos pacientes prefieren conocer su verdad así como que se le informe detalladamente las acciones terapéuticas relacionadas con la misma; el decir al enfermo el diagnóstico de cáncer de forma cruda, fría e impersonal, propicia en él reacciones psicológicas que afectan su calidad de vida y su respuesta a los tratamientos, por lo que muchos bioeticistas recomiendan la información con una "verdad soportable" que no propicie efectos negativos, pero que le aporte la comprensión necesaria y le permita evitar el temor a lo desconocido; por lo que es importante identificar el grado de verdad soportable para cada enfermo considerando los siguientes elementos: la capacidad de tolerancia psicológica individual de cada paciente, las condiciones de vida social y su nivel cultural, el estadio y pronóstico de la enfermedad, el entorno y las posibilidades de colaboración de la familia.

Estos conocimientos fueron causas que motivaron a analizar el conocimiento del diagnóstico en pacientes con cáncer antes de recibir tratamiento oncoespecífico en el Hospital Oncológico de Santiago de Cuba.

MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo de los pacientes con diagnóstico de cáncer ingresados en el Hospital Oncológico de Santiago de Cuba durante el primer semestre del año 1997 en los servicios de cabeza y cuello, mastología, ginecología y urología. El universo de estudio estuvo constituido por 104 pacientes vírgenes de tratamiento oncoespecífico, en su primer ingreso con diagnóstico de "cáncer".

La entrevista médico paciente se realizó en las primeras 72 h del ingreso, siendo ésta el instrumento investigativo utilizado. Se revisaron las historias clínicas para comprobar el diagnóstico de cáncer, de ellas se tomaron los datos de identidad general de los pacientes (nombre, edad, sexo, grado de escolaridad, ocupación, creencia religiosa y la localización tumoral). En todos los casos se hizo coincidir la entrevista con la confección de la historia clínica, lo que permitió incluir las siguientes preguntas: ¿Por qué está usted ingresado?, ¿qué información le ha dado el médico desde la primera consulta hasta hoy acerca de su enfermedad?, ¿le hizo usted alguna pregunta al médico?, ¿qué le preguntó?, ¿el conocimiento de su enfermedad ha afectado sus planes futuros?

Los datos fueron almacenados y procesados en SPSS versión. 8,0 lo que permitió aplicar el test estadístico chi cuadrado para determinar la existencia de asociación entre variables cualitativas de interés y el método porcentual a los datos que no fueron necesarios aplicarle a este test.

RESULTADOS

La muestra estudiada estuvo distribuida de forma homogénea entre pacientes del sexo femenino y masculino, con 52 en cada grupo. Se estudiaron localizaciones tumorales que afectan a ambos sexos por igual y también aquellas privativas a cada sexo en particular, como cuello uterino para el sexo femenino y próstata para el sexo masculino. El mayor número de los pacientes entrevistados tuvieron diagnóstico de cáncer de mama (24) y de cuello de útero (20), lo que representó el 23,1 % y el 19,2 % respectivamente (tabla 1). La localización tumoral en este estudio que predominó en el sexo masculino fue cavidad bucal (27 %) y en el femenino, mama (44,2 %).
TABLA 1. Localización tumoral y sexo
Localización tumoral
Sexo Masculino
Sexo Femenino
Total
No.
%
No.
%
No.
%
Mama
1
1,9
23
44,2
24
23,1
Cuello del útero
0
0,0
20
38,5
20
19,2
Cavidad bucal
14
27
2
3,8
16
15,4
Próstata
10
19,2
0
0,0
10
9,6
Laringe
5
9,6
3
5,9
8
7,7
Vejiga
6
11,5
2
3,8
8
7,7
Otras
16
30,8
2
3,8
18
17,3
Total
52
50,0
52
50,0
104
100
Fuente: Encuesta.

En relación a la información brindada por el médico al paciente desde el diagnóstico hasta el inicio del tratamiento, en el 23,1 % se le informó al paciente que tenía un proceso inflamatorio, en el 42,5 se le explicó la necesidad de recibir tratamiento y en el 19,2 % no hubo información (tabla 2).

TABLA 2. Información que brindó el médico al paciente desde el diagnóstico hasta el inicio del tratamiento

Tipo de información 
No.
%
Proceso inflamatorio
24
23,1
Necesidad del tratamiento
44
42,5
Nada
20
19,2
Evasivas
10
9,6
Enfermedad benigna
6
5,8
Total
104
100
Fuente: Encuesta.

El 63,5 % de los pacientes no le realizó pregunta alguna a su médico acerca de su diagnóstico, predominando esta situación en los pacientes del sexo masculino (36,5 %), (tabla 3).

TABLA 3. ¿Le hizo usted alguna pregunta al médico?
Respuesta
Sexo Masculino
Sexo Femenino
Total
No.
%
No.
%
No.
%
14
13,5
24
123,
38
36,5
No
38
36,5
28
26,9
66
63,5
Total
52
50
52
50
104
100
Fuente: Encuesta p >0,05

Las preguntas realizadas al médico fueron acerca del diagnóstico 21,1 %, del pronóstico 15,4 % y del tratamiento 7,7 % predominando en las pacientes del sexo femenino (tabla 4). El 55,8 % de los pacientes entrevistados en el estudio no le preguntaron nada al médico acerca de su diagnóstico.

TABLA 4. ¿Qué le preguntó al médico?
Pregunta 
Sexo Masculino
Sexo Femenino
Total
No.
%
No.
%
No.
%
¿Cuál es mi diagnóstico?
8
7,7
14
13,4
22
21,1
¿Cuál es el tratamiento?
2
1,9
6
5,8
8
7,7
¿Cuál es el pronóstico?
8
7,7
8
7,7
16
15,4
Nada
34
32,7
24
23,1
58
55,8
Total
52
50,0
52
50,0
104
100

Fuente: Encuesta.

Al preguntarle al paciente por qué se encontraba ingresado en el hospital sólo el 13,5 % refirió tener una enfermedad maligna, predominando esta respuesta en el sexo femenino (tabla 5).

TABLA 5. ¿Por qué está usted ingresado?
Respuesta
Sexo Masculino
Sexo Femenino
Total
No.
%
No.
%
No.
%
Proceso benigno
19
36,5
5
9,6
24
23,1
Enfermedad de un órgano
14
26,9
9
17,3
23
22,2
Proceso inflamatorio
8
15,4
14
26,9
22
21,1
Enfermedad maligna
3
5,8
11
21,1
14
13,5
Síntomas
4
7,7
3
5,8
7
6,7
Factores de riesgo
3
5,8
1
1,9
4
3,8
Nada
1
1,9
9
17,3
10
9,6
Total
52
50
52
50
104
100
Fuente: Encuesta. p < 0,01




No hubo relación entre el nivel de escolaridad y el conocimiento o aceptación de su enfermedad. El 64,3 % de los pacientes con escolaridad universitaria refirió padecer una enfermedad benigna.

En cuanto al conocimiento del diagnóstico y a su relación con las creencias religiosas, en el grupo de pacientes que conocían su enfermedad el 57,1 % eran evangélicos y el 35,7 % eran católicos. En los que profesaban la religión evangélica no hubo desconocedores de su enfermedad (tabla 6).

TABLA 6. Conocimiento del diagnóstico y su relación con la creencia religiosa
Tipo de creencia 

religiosa 

Si conoce el diagnóstico de cáncer
No conoce el diagnóstico de cáncer
Total
No.
%
No.
%
No.
%
Ateo
7,2
7,2
51
56,7
52
50
Católica
35,7
35,7
19
21,1
24
23,1
Evangélica
57,1
57,1
0
0,0
8
7,7
Cree en Dios
0
0,0
18
20,0
18
17,3
Culto sincrético
0 0,0
2
2,2
2
1,9
 
Total
14
13,5
90
86,5
104
100
Fuente: Encuesta. p < 0,01.

El 61,5 % de los pacientes entrevistados respondieron que su enfermedad no afectaba sus planes futuros, predominando esta respuesta en los grupos etáreos de 71 a 80 años (25 %) y en los de 61 a 70 años (23,1 %), solamente el 38,5 % de los pacientes entrevistados respondieron que sus planes futuros sí se afectaban (tabla 7).

TABLA 7. Afectación de los planes futuros

Afectación de los planes futuros
Grupos de edades
No
Total
No. No. % No. %
> 30 2 1,9 2 1,9 4 3,8
31-40 8 7,7 8 7,7 16 15,4
41-50 6 5,8 12 11,5 18 17,4
51-60 8 7,7 4 3,8 12 11,5
61-70 8 7,7 16 15,4 24 23,1
71-80 8 7,7 18 17,4 26 25
> 80 0 0,0 4 3,8 4 3,8
Total 49 38,5 64 61,5 104 100
Fuente: Encuesta.

DISCUSIÓN

Es evidente que la estigmatización del cáncer afecta por igual a profesionales de la salud y a pacientes.

A pesar de una mejor información actual sobre esta enfermedad los médicos no están preparados para enfrentar la situación de como decir el diagnóstico de cáncer al paciente y aún muchos pacientes prefieren no conocer la verdad sobre el mismo, siendo la familia la encargada de manejar las acciones que son propias de la relación médico paciente.

Este proceso de la comunicación del diagnóstico de cáncer varía acorde a las diferencias culturales, por ejemplo en los EE.UU el 92,1 % de los profesionales encuestados al respecto sí comunican a sus pacientes tal diagnóstico; en España el 70 % y en Cuba el 28 %; sin embargo, a estos profesionales sí les gustaría que le comunicasen su diagnóstico, si fuesen los afectados, en un 97,9 % en EE.UU y en Cuba en un 75,9 %,2-4 en este estudio la comunicación del médico al paciente fue nula.

González en su trabajo sobre relación médico paciente expresa que ésta puede ser afectada por la distorsión de la comunicación (expresión facial, gestos o modulación de la voz) en relación al médico y en cuanto al paciente por su resistencia al diagnóstico, de ahí que la información al paciente del diagnóstico de cáncer debe de acercarse a lo que éticamente se considere más adecuado sin establecer un conflicto autonomía paternalismo.5

La actitud fatalista hacia el cáncer es también otra causa que afecta la comunicación que debe brindar el médico, y que el paciente a su vez no se muestre interesado por el conocimiento cierto de su diagnóstico.6 Soriano y Arrebola en un estudio realizado en la comunidad de Alamar sobre conocimientos acerca del cáncer, el 86,2 % de los encuestados consideraban que el cáncer es más temible que las enfermedades del corazón y el 75,4 % respondieron que el cáncer lleva irremediablemente a la muerte. [Soriano J y Arrebola J, "Opiniones y conocimientos acerca del cáncer en la comunidad de Alamar". Estudio de 1 222 habitantes (ponencia), Congreso de Oncología 91, La Habana, 1991].

En este estudio la información fue deficiente por parte del médico, quizás influenciada por el "Reglamento ético disciplinario para los profesionales, técnicos y demás trabajadores de la rama de la salud" el cual expresa (...) mantener la debida reserva en relación al paciente sobre su diagnóstico en caso de enfermedad de curso letal y brindar la información necesaria con el tacto que se requiera a los familiares. (MINSAP. "Reglamento disciplinario para los profesionales, técnicos y demás trabajadores de la rama de la salud", Resolución Ministerial No. 164, capítulo IV, sección 1, artículo 7, inciso CH, Ciudad de La Habana, 1987).

En los EE.UU. en los años 60 el 90 % de los médicos ocultaban a sus pacientes el diagnóstico de cáncer, pero ya en la década del 80 sólo conservan esta actitud menos del 10 %.7

La pacientes del sexo femenino de este estudio se destacan por ser las que preguntan al médico sobre su diagnóstico, igualmente un mayor número de ellas al ser encuestadas responden que son portadoras de una enfermedad maligna. En relación a este resultado no se encontraron referencias de otros autores. Los pacientes con nivel universitario muestran resistencia a la aceptación de su diagnóstico, pues de los 14 pacientes con esta condición 9 responden padecer una enfermedad benigna, resultado no acorde con sus patrones culturales.

La adecuada información depende fundamentalmente de la relación médico paciente que se establezca , a partir del contexto biológico y psicosocial que requiere el diagnóstico de cáncer,8 encaminándose ésta al desarrollo que reclama la práctica médica oncológica con un enfoque positivo del principio ético de autonomía.

SUMMARY

It is difficult for physicians to give an adequate information to the oncological patient due to the numerous cultural prejudices existing about the word "cancer". In most of the cases, a similar attitude is not only wrong but harmful for the physician-patient relation, affecting the communication between them, as well as the confidence and the cooperation on the part of the patient. All this led us to analyze the information the patient with cancer had about his diagnosis before undergoing oncospecific treatment at the Oncological Hospital of Santiago de Cuba during the first semester of 1997. +A descriptive study was conducted by using the physician-patient interview as an investigative tool. The results were shown in double entry tables and the percentage method was used to analyze them. It was found that 42.3% of the patients received information about the need to receive medical treatment; 19.2% were not given information; 23.1% referred to have a bening process and 63.54% asked nothing about their diagnosis.

Subject headings: KNOWLEDGE, ATTITUDES, PRACTICE; NEOPLASMS/psychology; PHYSICIAN-PATIENT RELATIONS.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Kotow M. Introducción a la bioética. Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1995:128-31.
  2. Scope, Japón, Upjohn Pharmaceuticals, septiembre de 1987, 26(9):15-16.
  3. Astudillo W. Cuidados del enfermo en fase terminal y atención a su familia, Pamplona: Ediciones de la Universidad de Navarra 1995:45.
  4. Abreu MT, Martín A. Actitudes de alumnos y profesores de medicina ante la comunicación del diagnóstico al paciente de cáncer. Rev Cubana Oncol 1992;(8):118-22.
  5. González R. Son nuestras relaciones médcio-paciente exitosas. Rev Cubana Med 1979;18(2):165-89.
  6. Hersh SP, Aspectos psicológiocos de los pacientes con cáncer. En: DeVita VT, Hellman S, Rosenberg S, eds. Cáncer: principios y práctica de oncología. La Habana: Editorial Cientifíco-Técnica, 1986;247-60.
  7. Novak DK. Changes in Phisician?s attitudes toward telling the cancer patient. JAMA 1979;(241):897-900.
  8. González R. Relaciones con los pacientes en el marco institucional. Rev Cubana Med 1976;15(4): 345-50.
Recibido: 9 de marzo del 2000. Aprobado: 22 de marzo del 2000.
Dra. Bárbara Mulens Nápoles. Calle 14 No. 314, entre A y Pocito, Lawton, Ciudad de La Habana, Cuba.   1 Especialista de I Grado en Oncología.
2 Máster en Salud Pública.
3 Licenciado en Química.
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