Indice Anterior Siguiente
Rev Cubana Oncol 2000;16(3):158-62


Formato PDF

Policlínico Docente "Dr. Mario Escalona Reguera"

Equipo multidisciplinario de atención a pacientes oncológicos en la Atención Primaria de Salud

Lic. Clara Pérez Cárdenas1


RESUMEN

El cáncer es una enfermedad crónica que culturalmente ha sido asociada a dolor y muerte. Está considerada conjuntamente con el SIDA como un azote a la población mundial y no puede negarse la importancia que para su evolución tiene el componente psicológico que aporta el individuo que lo sufre. En el presente artículo se propone reflejar la propuesta de trabajo multidisciplinario y que de hecho ya se está llevando a la práctica en el Policlínico Docente "Dr. Mario Escalona Reguera", en Alamar, con los pacientes oncológicos y sus familiares, desde el momento mismo del diagnóstico de esta enfermedad.

Descriptores DeCS: GRUPO DE ATENCION AL PACIENTE; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; PACIENTES/psicología; NEOPLASMAS.
 

El cáncer es una enfermedad conocida desde la antigüedad. Su nombre, dado por Hipócrates, deriva de la palabra griega kankros, que significa cangrejo y que demuestra la similitud con que este animal atrapa y destroza sus presas.1

Es una enfermedad con causas endógenas (alteraciones inmunológicas, trastornos metabólicos) y exógenas (colorantes, pesticidas) que generan cambios estructurales y bioquímicos irreversibles e implican descendencia celular anómala,1 siendo el stress, si no la causa primaria, sí el responsable de reacciones fisiológicas y bioquímicas del organismo que propician la aparición y desarrollo de la enfermedad.

El stress produce un debilitamiento del sistema inmunitario, que permite el surgimiento y evolución de la enfermedad, por lo tanto, es necesario el conocimiento de la historia de vida personal del sujeto, de sus características de personalidad, de los recursos que habitualmente ha utilizado ante situaciones importantes que se le han presentado en la vida para poder abordarlo de manera más efectiva.

El alcance psicológico de este problema de salud está matizado y fuertemente influenciado por el miedo que la sociedad proyecta en dicha enfermedad. Este temor se fundamenta en la pérdida de control, vivenciada por el sujeto y en la propia mortalidad por esta entidad, por lo que su diagnóstico, suscita una imagen de soledad, abandono y desamparo. Es una "marca" sobre las relaciones habituales del paciente, su vida laboral y su vida personal en general, que quizás se haga más evidente en el caso de pacientes con cáncer de mama, por el valor de ésta como órgano sexual.

Desde el punto de vista cultural, ha sido siempre una enfermedad asociada al dolor intenso y la muerte. La depresión y la ansiedad, son los síntomas que generalmente se encuentran en la anamnesis2 pero por supuesto, estos síntomas son expresados por una personalidad en concreto, siendo por tanto una experiencia única, personal, con un carácter subjetivo en todos los estadios de ésta.3 En su adaptación influyen las actitudes, creencias, autoimagen, temperamento del individuo (características de su personalidad), el estilo de comunicación típica de la familia, la etapa evolutiva del ciclo vital familiar en que se encuentre ese grupo, lo que facilitará o no la proximidad de los integrantes del grupo para el cuidado del enfermo y las características del tratamiento (tiempo, complejidad, efectos adversos, gastos en general que implica para la familia el que el paciente se mantenga en la terapia).4

En el tratamiento debe tenerse en cuenta el mantenimiento en lo posible de las redes de apoyo social del enfermo: interrelación con familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y todos deben convertirse en verdaderas fuerzas para que él pueda vivir con calidad, mientras que la evolución de su enfermedad se lo permita. Este apoyo será más efectivo si se trasmite por mayor número de vías: visitas al domicilio, uso de personas significativas, es decir, que sufren el mismo problema y organización de grupos de autoayuda.


DESARROLLO

El sufrimiento que envuelve al paciente oncológico desde el momento mismo en que se arriba al diagnóstico de la enfermedad y el número de personas aquejadas por este problema de salud, lleva a considerar que cualquier acción que se realice, resulte de suma importancia y va a ser recepcionada por el paciente como algo de gran valor, es por eso que surge la idea de abordarlo en la comunidad, en su propio ambiente y lo más próximo posible al momento en que su vida da un gran vuelco, sintiéndose amenazado y diferente, porque está enfermo. El objetivo general de este trabajo es brindarle atención integral tanto al paciente como a su familia, buscando mejorar su calidad de vida y que se sienta vivo, mientras lo esté.

Para esto se elaboró un proyecto de investigación en el área entre cuyas tareas se propuso la creación de un grupo de trabajo, constituido por profesionales, que en primer lugar, desean realizar el trabajo teniendo en cuenta y a pesar de su costo emocional. Este equipo multidisciplinario está integrado en el área de salud por un Psicólogo, un Especialista en Medicina Interna, una Enfermera y una Trabajadora Social, cada uno con funciones específicas dentro del equipo. La idea surge a partir de la necesidad de apoyar a este grupo de pacientes, que en su práctica profesional identificaba como parcialmente atendidos en la atención primaria. No pocas veces se encuentra en consulta que a una paciente mastectomizada se le realiza un examen físico que excluye esta parte de su cuerpo, es como si esa área, fuera competencia únicamente de su médico de atención secundaria, pero en mayor número de pacientes de este grupo, existe la noción de que ese problema de salud sólo debe consultarlo en el hospital donde la intervinieron quirúrgicamente, "allí es dónde saben de mi problema", es la referencia en estos casos. Así hay un divorcio entre ambos niveles de atención, aún tratándose de la misma paciente y este es uno de los elementos desfavorables del tratamiento que se pretende modificar con esta propuesta de trabajo.

Los casos llegan a consulta previa remisión escrita del Médico de la Familia, independientemente de que no está excluido de la posibilidad de acompañarlo (y de hecho más temprano que tarde lo incorporamos al tratamiento), donde queden explícitos algunos datos que brinden al equipo una primera aproximación al paciente. En dicho documento debe quedar especificado si este paciente conoce o no el diagnóstico real de su enfermedad, colocando determinadas siglas en el margen superior derecho del mismo; pues la manera de conducirnos en cada caso no es la misma. El paciente se inscribe en la recepción del Policlínico para ser evaluado en la Consulta Especial, que es el sello distintivo que le hemos dado para evitar la identificación de un local donde se evalúan "pacientes con cáncer", lo que se considera crearía una predisposición negativa en la comunidad y en los propios pacientes, que no favorecería este trabajo.

En el primer contacto con el paciente se inicia una ficha o Historia Clínica que incluye la localización del tumor primario y el año de su diagnóstico, así como su tipo histológico la presencia o no de metástasis y su localización, el tratamiento indicado al paciente por su Oncólogo (poliquimioterapia, drogas, tratamiento radiante o tratamiento combinado) y la existencia de síntomas en el momento de la evaluación, incluyéndose los psicológicos.

Se aprovecha ese momento para tener una visión de cuáles son sus áreas de conflicto, cuál ha sido su modo de afrontamiento habitual ante situaciones "fuertes" en la vida y cómo está integrada la red de apoyo social con que cuenta. Desde este momento se precisa por la Trabajadora Social cuál es la situación económica del paciente para iniciar su atención en este servicio de requerirlo.

Una vez incorporado el paciente a este servicio, es visitado por la Técnica en Psicometría del departamento de Psicología para aplicarle, en su propio hogar y en las sesiones que cada caso requiera, una batería de pruebas sencillas que incluye una escala confeccionada a los efectos para evaluar la enfermedad, un instrumento que nos facilita la caracterización del modo de afrontamiento a la misma, el IDARE y el SUNG para medir nivel en el que la sintomatología ansiosa y depresiva están presentes y una prueba de completar frases elaborada específicamente para pacientes de este tipo.

Todos estos elementos enriquecen la primera impresión que tiene el equipo de cada paciente y le permite estar en condiciones de decidir qué acciones de salud corresponden a cada caso en concreto en nuestro nivel de atención, programándose consultas y visitas de terreno por el equipo o por algún miembro de éste, según las necesidades reales y sentidas por cada uno.

Inicialmente aunque todos deben ser partícipes de la atención de cada caso, el rol directivo corresponde al Psicólogo y al Clínico. Se trata de un paciente ambulatorio, que satisface sus necesidades sin ayuda, que tiene una vida social determinada incluso son laboralmente activos en muchos casos, a los que el diagnóstico de su enfermedad les cambia por completo sus vidas, dándole un matiz tenebroso e incierto. En esta etapa tienen que recurrir generalmente a tratamientos agresivos a los que tenemos que lograr se adhieran. Sin embargo, en la medida que la enfermedad avanza, van cobrando cada vez más importancia los otros 2 integrantes del equipo. Las posibilidades de vida de relación del paciente van decreciendo, van haciendo su aparición los elementos que componen el cortejo de síntomas que generalmente acompañan la enfermedad y es entonces cuando se impone la labor de enfermería y la ayuda que puede brindar la Trabajadora Social para que la calidad de vida del paciente se vaya manteniendo en lo posible. Todos debemos intercambiar con el paciente independientemente de la etapa de su enfermedad para poder conocerlo realmente y poder identificar sus necesidades y por tanto atenderlo con mejor calidad, en la última etapa de su vida.

El trabajo del equipo tiene que ser muy cohesionado y todos estar al tanto del paciente y la familia de éste, sin dejar de estar alertas a la posible aparición entre ellos mismos de señales de agotamiento o imposibilidad de mantenerse desempeñando estas funciones, momentos en que se recomienda cese temporalmente su función en el grupo de trabajo.


CONCLUSIONES

Este trabajo se inició recientemente en el policlínico. Se dan los primeros pasos en el mismo y son evidentes ya, las muestras de agradecimiento de los pacientes cuando pueden contar con personas que los entienden y le dan garantía de compañía siempre. Nos hemos dedicado a visitarlos en el hogar, compartir con ellos literatura donde aparecen testimonios de pacientes con su mismo problema y a proporcionarles intercambios entre ellos, de manera aislada, experiencias que nos dan la medida de la necesidad de abrir un grupo de reflexión con un número mayor de casos. Sus referencias con relación a la forma de atención que reciben del equipo son favorables a éste.

Próximamente se inicia un curso de adiestramiento en nuestra área, para en primera instancia, crear al menos un equipo de este tipo por cada grupo básico de trabajo y posteriormente brindarle información a todos los equipos de salud del área para que la atención sea mucho más cercana, más directa y con mayor cobertura en cuanto a sistematicidad por la proximidad geográfica, hablando todos un lenguaje común.

Nos proponemos coordinar vínculos con la atención secundaria, primero a través del propio paciente, posteriormente con contactos directos entre los profesionales de los dos niveles, pues nuestras acciones están orientadas en el área a dar continuidad y controlar el cumplimiento de las indicaciones de la atención secundaria, involucrando a la familia y al resto de las redes de apoyo social de los pacientes.


SUMMARY

Cancer is a chronic disease that has culturally been associated with pain and death. Like SIDA, it is considered a scourge for world population and no one can deny the importance of the psychological component contributed by the sufferer in the development of this disease. The present article is aimed at presenting a proposal of multidisciplinary work that is now being conducted in "Dr Mario Escalona Reguera" Teaching Polyclinics of Alamar neighbourhood; with oncologic patients and their families from the very moment when these patients are diagnosed with the disease.

Subject headings: PATIENT CARE TEAM; PRIMARY HEALTH CARE; PATIENTS/psychology; NEOPLASMS.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Aguiar J, Hernández M, Gómez M. Definición de cáncer. En: Cuidados paliativos e intervención psicosocial en enfermos terminales. Palmas de Gran Canaria: I.C.E.P.S.S.1994:13-1.
  2. Evans D, Staab JM. Depression in the medical setting; biopsichological interaction treatment. Philadepphia: University, 1999:48.
  3. Conn DE, Cavaceni A, Gamba A. Pain measurement in cancer patients; a comparisom of six methods.En: Year book of pain. Natl Cancer Institut of Milan, 1994:161-89.
  4. Camus L. Enfermo crónico: familia y red social. Temas de Salud Mental y Atención Primaria de Salud. Santiago de Chile: Universidad Católica, 1993:77.
 
Recibido: 20 de abril del 2000. Aprobado: 24 de abril del 2000.
Lic. Clara Pérez Cárdenas. Antonio Cobo No. 214, Guanabacoa, Ciudad de La Habana, Cuba.
 
 
1 Especialista en Psicología de la Salud. Máster en Psicología Clínica.
 
Indice Anterior Siguiente