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Rev Cubana Oncol 2001;17(2):77-8

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Editorial

Hospital Provincial Universitario "Gustavo Aldereguía Lima", Cienfuegos

Cáncer de próstata, ¡Qué epidemia!

Dr. Luis Gómez Pérez1 y Dr. Ángel Becerra Pérez1

La prostata, órgano masculino por excelencia, es el más comúnmente afectado por neoplasias benignas o malignas. El cáncer de este órgano es casi tan común como las neoplasias malignas del pulmón y del sistema digestivo.1,2

¿Cuántos pacientes mueren por cáncer de próstata, cuyo diagnóstico es posmortem?

¿Cuánto progresa el cáncer de próstata?

Analicemos cada una de estas preguntas y pensemos que estamos siendo invadidos por una "Gran epidemia", que descubierta a tiempo, afectaría menos y nos permitiría ofertar mejor calidad de vida a nuestra población de más de 50 años de edad.

La verdadera causa del carcinoma prostático se desconoce, pero está bien claro que su crecimiento está influido por las hormonas sexuales.3,4

Estados Unidos presenta una morbilidad (pacientes afectados) de 48 x 100 000 habitantes. Otros países tienen una tasa de 8 x 100 000. Se consideran otros factores como causantes (hábito de fumar, ingestión de grasa animal, y factores genéticos, entre otros).5

En Cuba, el cáncer de próstata progresa de forma alarmante y ocupa el segundo lugar dentro de las 10 primeras causas de cáncer.

En Cienfuegos en 1990 la tasa de mortalidad sobrepasó la cifra de 15 x 100 000 habitantes.

Debe ser nuestro interés reflexionar ante estas situaciones:

¿Cuántos pacientes padecerán de cáncer de próstata dentro de 10 a 15 años?

¿Cuáles son los síntomas que pueden orientar hacia el diagnóstico de cáncer prostático?

 

En sentido general se consideran los siguientes:

Realmente nuestro Sistema Nacional de Salud ha establecido un programa para la detección precoz del cáncer prostático, que establece la realización de tacto rectal a todo hombre de 50 años o más, como método de fácil realización. Su aplicación consecuente nos permitirá contribuir al diagnóstico y adoptar una correcta conducta temprana, lo que redundará en una evolución y pronóstico favorables.

¡Dispongámonos a combatir esta epidemia!

Referencias bibliográficas

  1. Lowe FC, Brendler CH. Evaluation of the urologic patients: history, physical examination and urinalysis. En: Walsh PC, Retik AB, Stamey TA, Vaugham ED. Campbell's Urology. 6 ed. Philadelphia: WB Saunder, 1992:314-31.
  2. Carter HB. Instrumentation and endoscopy. En: Walsh PC, Retik AB, Stamey TA, Vaugham ED. Campbell's Urology. 6 ed. Philadelphia: WB Saunders, 1996:331-41.
  3. Steinberg GD, Brendel CH. Disease of the prostate. En: Bennett JC, Plum F, eds. Cecil. Texbook of Medicine: 20 ed. Philadelphia: WB Saunders, 1996:1341-5.
  4. Kassabian VS, Graham SD. Tumores urológicos y del aparato genital masculino. En: Murphy CP, Laurence W Jr, Lenhard RE Jr. Oncología clínica: Manual de la American Cancer Society. 2 ed. Washington, DC: OPS, 1996:350-70.
  5. Berhow R, Beers MH, Fletcher AJ, eds. Manual Merck de información médica para el hogar. Barcelona: Océano, 1999:1121-34.

Recibido: 3 de abril de 2001. Aprobado: 24 de abril de 2001.
Dr. Luis Gómez Pérez. Calle 37, esquina a 40, Cienfuegos, Cuba.

 

1 Especialista de I Grado en Urología. Profesor Asistente.

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