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Rev Cubana Ortod 1997;13(1):21-28
Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara. Facultad de Estomatología

CURVAS DE PESO Y TALLA SEGÚN LA EDAD EN NIÑOS MALNUTRIDOS FETALES

Dra. Ailín Bello Pérez, Dra. Miriam Machado Martínez,1 Dr. Roberto Otaño Lugo y Dr. Rolando Castillo Hernández1

1 Especialista de I Grado en Ortodoncia. Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara.

RESUMEN: Se realizó un estudio transversal de crecimiento y desarrollo en 200 niños nacidos en el Hospital Ginecoobstétrico Docente "Mariana Grajales", de la ciudad de Santa Clara, durante los años 1988 y 1989, 100 malnutridos fetales y 100 con crecimiento normal. El objetivo fundamental es valorar el ritmo de crecimiento y desarrollo somático (peso y talla) experimentado por éstos como resultado de la recuperación nutricional. Se obtuvo una diferenciación significativa de las variables peso y talla entre los grupos con los valores menores siempre en el grupo estudio, por lo que resulta claro que la recuperación nutricional posnatal no llegó a compensar el retardo producido por la malnutrición fetal, al menos en nuestra muestra. Confeccionamos gráficos de peso y talla para la edad y peso para la talla que pueden ser utilizados en otros estudios de niños cubanos.

Descriptores DeCS: INSUFICIENCIA PLACENTARIA; PESO POR EDAD; PESO POR ESTATURA; EVALUACION NUTRICIONAL; ESTATURA; AUMENTO DE PESO; NIÑO; ANTROPOMETRIA.

El crecimiento es una manifestación vital del individuo, su ritmo y calidad están en estrecha relación con la salud general y el estado nutricional en particular.1

Sobre el potencial biológico de crecimiento influyen múltiples factores no sólo los relacionados con circunstancias determinadas genéticamente, sino además, con condiciones individuales o ambientales, tales como: factores socieconómicos, culturales, climáticos y particularmente factores nutricionales, los cuales pueden ejercer su influencia sobre el crecimiento y desarrollo del niño desde el período prenatal. En la actualidad se le concede gran importancia a la malnutrición intrauterina en el determinismo de la resultante final del desarrollo y crecimiento del individuo.2,3

La recuperación del desnutrido es un tema que ha sido discutido y actualizado por varios autores en distintos grupos muestrales. Ashrvorth4 analizó que el crecimiento compensatorio durante el período de recuperación era muy rápido al principio, pero cuando se alcanza el peso esperado con respecto a la estatura, los índices de crecimiento descendían al nivel de los niños normales.

Mucho se ha investigado acerca del momento en el cual los niños malnutridos logran alcanzar los valores similares en el peso y la talla con respecto a los niños que no han sufrido retardo; en la actualidad, es preciso continuar trabajando e investigando sobre esta temática. Por ello, nos hemos motivado a realizar un estudio en malnutridos fetales al arribar a la tercera infancia con la finalidad de determinar la persistencia de diferencias en el crecimiento físico y estimar la recuperación lograda.

Métodos

Este estudio se realizó en una muestra representativa de niños nacidos bajo peso por malnutrición fetal en el Hospital Ginecoobstétrico Docente Provincial "Mariana Grajales" de la ciudad de Santa Clara durante los años 1988 y 1989 y que cuentan en la etapa actual 6,7 y 8 años de edad.

La muestra estuvo constituida por 100 niños en el grupo estudio (malnutridos) e igual número para el grupo control; a los cuales se les realizaron mediciones antropómetricas generales (peso y talla).

Los datos registrados en cada formulario fueron agrupados, ordenados y sometidos a un análisis estadístico. Con ayuda del SPSS/PC se confeccionaron las tablas o cuadros estadísticos, en las cuales aparecen reflejadas, en primera instancia, los estadígrafos más frecuentes que permiten resumir el conjunto de datos, como son: los porcentajes, las medias para las variables cuantitativas, los valores máximos y mínimos, la desviación estándar y los percentiles.

Resultados

En la tabla 1 se relacionan los valores de las medias y las desviaciones estándares del peso y la talla al nacimiento, y en la actualidad en los grupos investigados.
TABLA 1. Análisis de las variables peso y talla al nacimiento y edad estudiada
 
Grupos
 
Estudio
Control
Variables 
Media
S
Min
Max
Media
S
Min
Max
Peso al nacer                
(g)
2 246
139,1
1 780
2 460
3 615
504,4
2 600
4 900
Talla al nacer                 
(cm) 
48,4
2,1
39,0
53,0
51,9
2,2
46,0
60,0
Peso actual                 
(Kg)
20,4
2,9
14,0
29,3
24,4
3,7
19,5
35,9
Talla actual                
(cm) 
118,1
7,3
100
133
121,9
5,4
110
134
Fuente: Formulario. S (desviación estándar).

En las tablas 2 y 3 se analizan las variaciones de peso y talla en cada grupo expresadas en percentiles. La ubicación de la medida de un sujeto, en particular en una gráfica de percentiles, indica la proporción de valores menores y mayores que los del sujeto.

TABLA 2. Distribución del peso para la edad por grupos estudiados, según los percentiles
     
Grupo de estudio
Grupo de control
     
Edades
Edades
     
6
7
8
6
7
8
Percentiles
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
 
<
3
2
5,88
1
3,03
2
6,06
-
-
-
-
-
-
3
<
10
4
11,76
3
9,09
3
9,09
-
-
-
-
-
-
10
<
90
26
76,47
29
87,88
28
84,85
27
81,82
26
78,79
27
79,41
90
!
97
1
2,94
-
-
-
-
5
15,15
6
18,18
5
14,71
 
+
97
1
2,94
-
-
-
-
1
3,03
1
3,03
2
5,88
Fuente: Formulario.

Peso

Percentiles Clasificación

< 3 Desnutrido

3 < 10 Delgado

10 < 90 Normal

90 ! 97 Sobrepeso

+ 97 Obeso

TABLA 3. Distribución de la talla para la edad por grupos estudiados, según los percentiles
     
Grupo de estudio
Grupo de control
     
Edades
Edades
     
6
7
8
6
7
8
 Percentiles
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
 
<
3
1
2,94
-
-
1
3,03
-
-
-
-
-
-
3
<
10
4
11,76
5
15,15
3
9,09
-
-
-
-
-
-
10
<
90
25
73,53
26
78,79
26
78,79
29
87,88
32
96,97
28
82,35
90
!
97
3
8,82
2
6,06
3
9,09
4
12,12
1
3,03
4
11,76
 
+
97
1
2,94
-
-
-
-
-
-
 
-
2
5,88

Fuente: Formulario.
Talla
 
Percentiles
Clasificación
 
<
3
Insuficiente
3
<
10
Baja
10
<
90
Normal
90
!
97
Alta
 
+
97
Excesiva
Por ejemplo, un valor del percentil 3 para un índice determinado significa que el 97 % de los individuos de la población, presenta valores mayores que el del paciente, mientras que sólo el 3 % muestra valores más reducidos.

En la tabla 2 se agrupan los niños por determinados percentiles de peso para la edad, cuyas categorías se observan en la parte inferior de la tabla y oscilan entre desnutrido y obeso.

A continuación mostramos los valores del peso para cada uno de los percentiles utilizados por edades y que se corresponden con la fig. 1, donde se representan dichos valores en un eje de coordenadas.

En ambos grupos estudiados existe un predominio del percentil 10 al 90, considerado normal [83 (26 + 29 + 28) del grupo estudio y 80 (27 + 26 + 27) del control], lo cual coincide con los resultados del Dr. San Miguel Pentón A. [ Evaluación de la madurez biológica, estado físico, crecimiento y desarrollo: consideraciones sobre la talla, el peso y la correspondencia entre las edades ósea y dentaria. (Tesis de Especialista de I Grado en Ortodoncia). Santa Clara, (1992).] en una muestra de niños de 6 años

Fig.1. Percentiles del peso para la edad para toda la muestra (200 niños).

En los percentiles inferiores al 10 se ubican 15 pacientes del grupo estudio y ninguno del grupo control; mientras que por encima del percentil 90, sólo se ubicaron 2 del grupo estudio y 20 del grupo control. Estos resultados nos permiten expresar que en los niños con malnutrición fetal existe una mayor tendencia a ser desnutridos y delgados que en los que no presentan dicha alteración, hecho este corroborado por Rodríguez Hechevarría D. [Malnutrición fetal: incidencia y morbimortalidad. (Tesis de Especialista de I Grado en Pediatría) Santa Clara: Hospital provincial Docente Ginecobstétrico "Ma riana Grajales", (1981).]. que al valorar la evolución de los Recién nacidos con malnutrición fetal en relación con el peso, obtuvo que casi todos se encuentran por debajo del tercer percentil.

Las gráficas de peso para la edad se han realizado desde hace varios años; por ejemplo el National Center of Health Statistics (NCHS) publicó gráficas de peso para la edad comprendidas entre el nacimiento y los 3 años de edad con base en resultados transversales. En la actualidad se incluyen las gráficas en diversas publicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la vigilancia nutricional y el crecimiento (1978, 1983, 1986). Es preciso mencionar que si bien los resultados del NCHS se aconsejan como referencia, no han de emplearse como estándar universal, ya que la meta del crecimiento óptimo no es por necesidad igual para todas las poblaciones12 y como contamos con los datos necesarios decidimos confeccionar un gráfico de peso para la edad (Fig.1) de acuerdo con nuestros resultados y que por su puesto sea más confiable para evaluar niños cubanos.

Respecto a la talla Posada13 opina que el valor alcanzado por ésta a una edad dada, se considera uno de los índices de mayor importancia para la evaluación retrospectiva del crecimiento de los niños y de las condiciones ambientales en que éstos se han desarrollado.

La distribución de la muestra según los percentiles de talla para la edad se plasman en la tabla 3 y sus categorías varían desde insuficiente a excesiva.

Los valores de los percentiles de la talla (cm) por edades se muestran a continuación y se representan esquemáticamente en la fig. 2 (talla para la edad).

Al igual que para el peso, la estatura normal predominó en 77 niños del grupo estudio y 89 del control. Este resultado también coincide con los informados por San Miguel.

En el grupo estudio los datos aparecen bastante dispersos sin diferencias marcadas entre el número de pacientes ubicados por encima o por debajo de los percentiles considerados normales, pero en el grupo control es notable el hecho de que ninguno se ubicó por debajo del percentil 10, por tanto, en los niños sin malnutrición fetal la talla tendió a alcanzar valores "más normales" que en los afectados; esta variable se ve más alterada en los niños malnutridos, lo que coincide con Rodríguez Hechevarría que obtuvo, que al igual que el peso, el 50 % de la muestra por debajo del percentil 3 para la talla.

Los diagramas de dispersión representan el crecimiento de una variable a medida que varía la otra y en la fig. 3 mostramos el cambio que sufre el peso, al crecer la talla en cada grupo. La correlación entre estas variables es altamente significativa, por lo que podemos estimar una de ellas a partir de la otra con mínimas probabilidades de error. Como se aprecia, el valor del coeficiente de correlación (r) es mayor en el grupo estudio (0,62 < 0,58) y esto significa que a medida que varía la talla, la modificación del peso es más homogénea en este grupo.

Por cada unidad que incrementa la talla, el peso aumentará en proporción directa, pero este incremento no es igual en ambos grupos, como lo demuestra el valor de la pendiente que acompaña a la X en ambas ecuaciones, y que es mayor en el grupo control con respecto al grupo estudio (0,40 > 0,25), lo que se traduce en el incremento del peso para la misma variación de la talla es mayor en niños normales que en los de bajo peso al nacer. En los niños que presentaron malnutrición fetal fue menor el incremento del peso al aumentar la talla, pero se comportó de una forma más homogénea que en los niños del grupo control.

Fig. 2. Percentiles de la talla para la edad para toda la muestra (200 niños).

Fig. 3. Curvas del peso para la talla.

Discusión

Resulta lógico que el peso al nacer sea diferente de forma altamente significativa (p < 0,01), pues este dato es el que determina el diagnóstico de la malnutrición fetal; no obstante para las demás variables también esta asociación es altamente significativa en el grupo control con respecto al grupo estudio, incluso en el momento del examen, de los que se deriva que los niños malnutridos al nacer presentan menos estatura y peso que los niños del grupo control, por tanto, es predecible el papel determinante de la alimentación fetal en el posterior crecimiento y desarrollo del cuerpo en general (talla y peso).

Estos resultados concuerdan con los obtenidos por Casey5 en Estados Unidos al estudiar 914 niños de bajo peso en el primer año de vida, a los 3 y a los 5 años de edad; en Japón, Itabashi incluyó 382 casos a los 2 años y medio6 y 379 a los 4 años.7 Se ha planteado que existe un crecimiento compensador que tiende a restablecer el retraso sufrido debido a la malnutrición fetal, pero no se conoce con exactitud a qué edad este crecimiento se iguala al que hubiera ocurrido sin la alteración nutricional.8 De los informes citados, así como de nuestros resultados, podemos aseverar que a los 8 años de edad, aún no se ha producido el incremento necesario para igualar los procesos normales de crecimiento y desarrollo en los niños con malnutrición fetal con relación a los no afectados, al menos en el peso y la talla.

Fernández Kairuz, Chiang A, Chi N, González E, Fernández Kairuz L, Leiva M, Reyes R, et al. Algunos aspectos del estado de nutrición escolares de primaria de la provincia de Las Tunas. En: II Simposio de Antropología Física "Luis Montané": programas y resúmenes. La Habana: Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos, 1990:43], al estudiar 714 escolares entre 6 y 12 años de edad en la provincia de Las Tunas reportó que el 72 % de la muestra presentó valores por encima del percentil 50 en cuanto al peso/edad; por ello, la mayoría está dentro de la normalidad al igual que en nuestro estudio.

Se ha observado que la variación relativa del peso con la edad es más rápida que la de la estatura y resulta más dependiente de cualquier deterioro o mejoría del estado de salud del niño.9-11

Por su parte, Jordán12 asevera que la talla para la edad refleja los efectos acumulativos de la desnutrición y las infecciones desde la concepción y es un factor muy importante a considerar en poblaciones con bajo nivel nutricional.

Solimano y Mc Namara13 consideran que el peso para la edad mide el estado nutricional actual y los efectos a largo plazo, la talla para la edad mide prioritariamente los efectos a largo plazo y el peso para la talla evalúa la condición actual; en particular se considera un indicador más específico del estado actual de nutrición que el peso para la edad, por lo tanto su uso ha sido recomendado en asociación con la talla alcanzada para la edad cronológica y la vigilancia nutricional.14

Conclusiones

  1. Los valores de peso y talla siempre fueron menores en el grupo estudio con diferencia estadísticamente significativa.
  2. El 15 % de los malnutridos fetales se encontraron por debajo del percentil 10 del peso para la edad y no existe ningún caso del grupo control en este percentil, aunque la mayoría de la muestra se encuentra entre los percentiles 10 y 90 en ambos grupos.
  3. El peso y la talla estuvieron muy asociados en ambos grupos, pero en los casos con malnutrición fetal es menor el incremento del peso para igual variación de la talla.
SUMMARY: A growth and development cross-sectional study of 200 fetal mal-nourished children born in 1988 and 1989 in Santa Clara's "Mariana Grajales" Gynecobstetric Teaching Hospital was conducted. It comprised 100 fetal mal-nourished and 100 normal growth children. The main objective is to asses somatic growth and development rate (weight and height) of such children as a result of a nutritional recovery. There were significant weight and height differences among groups; the lowest values were always obtained in the case-base study. Therefore, it is clear that, at least in our sampling, postnatal nutritional recovery could not make up for the development slowness caused by fetal malnutrition. We have produced weight-height graphs by age as well as weight graphs by height which may be used in other Cuban studies on Cuban children.

Subject headings: PLACENTAL INSUFFICIENCY; WEIGHT AGE; HEIGHT WEIGHT; NUTRITION ASSESSMENT; BODY WEIGHT; WEIGHT GAIN; CHILD; ANTHROPOMETRY.

Referencias bibliográficas

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Recibido: 15 de septiembre de 1997. Aprobado: 29 de octubre de 1997.

Dra. Ailín Bello Pérez. Calle Máximo Gómez No. 114-A entre Julio Jover y Martí. Santa Clara, Villa Clara, Cuba.

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