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Rev Cubana Ortod 2001:16(1):47-53

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Clínica Estomatológica Docente Artemisa, La Habana

Hábito de respiración bucal en niños

Dra. Lydia Barrios Felipe,1 Dra. Moraima Puente Benítez,1 Dr. Armando Castillo Coto1 Dra. Milagros A. Rodríguez Carpio2 y Dra. Mabel Duque Hernández2

Resumen

El síndrome de respiración bucal, ya sea por obstrucción o por hábito, produce serias alteraciones en el aparato estomatognático que afectan al niño tanto estética, funcional, como psíquicamente. Todo ello es el motivo de presentar un estudio, a fin de conocer las anomalías dentomaxilofaciales más frecuentes en niños respiradores bucales, en las edades comprendidas entre los 3 y los 14 años de edad, así como la relación entre la presencia del hábito y el sexo, además de la prevalencia de maloclusiones según grupo de edad. Para ello se visitaron 14 centros educacionales del casco urbano del municipio de Artemisa y se tomó una muestra al azar de 600 niños divididos en 3 grupos etáreos, de ambos sexos, equitativamente repartidos. A todos se les efectuó el examen facial con luz natural, para descartar la presencia del hábito, y a los portadores del mismo, se les realizó las medidas pertinentes. Las anomalías dentomaxilofaciales más frecuentes encontradas fueron los labios incompetentes, el micrognatismo transversal, el perfil convexo y el resalte aumentado. Todos los niños respiradores bucales tenían maloclusión dentaria, con prevalencia del síndrome de Clase II en las edades de 6 a 11 años y de 12 a 14 años. El sexo femenino predominó discretamente sobre el masculino.

DeCS: RESPIRACION POR LA BOCA/complicaciones; SISTEMA ESTOMATOGNATICO/anomalías; MALOCLUSION/epidemiología; MALOCLUSION/etiología; MALOCLUSION ANGLE CLASE II/epidemiología; ANOMALIAS DENTARIAS; HABITOS; NIÑOS; ESCUELAS.

El hombre nace condicionado para respirar por la nariz y alimentarse por la boca. Al romperse ese mecanismo fisiológico se afecta el crecimiento y desarrollo, no sólo facial, sino general. La respiración bucal se considera normal sólo cuando se realiza bajo esfuerzos físicos muy grandes.1,2

Algunos niños manifiestan conductas inadecuadas que afectan el normal desarrollo bucodental. Cuando los hábitos negativos persisten crean casos graves de maloclusión que afectan estética, funcional y psíquicamente al niño.

Los efectos inmediatos de la respiración bucal consisten en la introducción de aire frío, seco y cargado de polvo en la boca y la faringe. Se pierden las funciones de calentamiento, humedificación y filtrado del aire que entra por la nariz, con el consiguiente incremento de la irritación de la mucosa faríngea, siendo pobre la cantidad de oxígeno que pasa a la sangre.3-5 En estos niños se observa ligera anemia, hipoglobulinemia y ligera leucocitosis, pérdida de expansión normal de sus pulmones, déficit de peso y a menudo, tórax aplanado. En el aparato circulatorio se presentan trastornos funcionales, palpitaciones, soplos y variaciones de la tensión arterial, además disminución de la capacidad intelectual, así como alteración de la audición, el olfato y el gusto. Se producen repetidas adenoiditis y faringitis agudas o crónicas.6,7 También es de señalar la asociación de estos pacientes con la escoliosis y el pie plano.8

Los efectos a largo plazo de la respiración bucal en el macizo nasomaxilar son más complejos y de mayor alcance. Desde que se abre la boca, la lengua desciende y pierde contacto con el maxilar, lo que influye en el crecimiento de éste, la tensión de los músculos varía produciendo una serie de alteraciones en la función muscular que incide en la postura de la mandíbula y de la cadena muscular postural del individuo.9,10

La respiración bucal constituye un síndrome que puede ser etiológicamente diagnosticado por causas obstructivas, por hábitos y por anatomía.11

Los que respiran por la boca por obstrucción, son aquellos que presentan desviación del tabique nasal, cornetes agrandados, inflamación crónica y congestión de la mucosa faríngea, alergias e hipertrofia amigdalina.12

Los que lo hacen por costumbre, mantienen esta forma de respiración aunque se les hayan eliminado el obstáculo que los

obligaban a hacerlo, y los que lo hacen por razones anatómicas, son aquellos, cuyo labio superior corto no les permiten un cierre bilabial completo, sin tener que realizar enormes esfuerzos.

Tomes señaló por primera vez la respiración bucal como móvil de maloclusión dentaria. Posteriormente, se han referido a la misma autores como Mayoral, Moyers, Guardo, Hotz, entre otros.13-16

Las características del cuadro clínico varían en dependencia de la parte de la vía aérea que esté alterada, de la salud y el biotipo del paciente y, además, del tiempo en que esté actuando este hábito.17

Teniendo en cuenta el grado de afectación estética y funcional que ocasiona el hábito de respiración bucal, se estudian niños de diferentes grupos de edades, con la finalidad de determinar las anomalías dentomaxilofaciales más frecuentes en respiradores bucales, la presencia del hábito según sexo y grupo etáreo, así como la prevalencia de maloclusiones en ellos.

Métodos

La muestra se conformó con 600 niños de ambos sexos escogidos al azar y con edades comprendidas entre los 3 y los 14 años, ambas inclusive, extraídos de un universo de 7 054 matriculados en los Círculos Infantiles, Escuelas Primarias y Escuelas Secundarias Básicas Urbanas (ESBU) del Municipio de Artemisa, Provincia La Habana, en el curso escolar 1999-2000. Así, resultó que por cada grupo etario analizado, de 3 a 5, 6 a 11 y de 12 a 14, se seleccionaron 150 niños del sexo masculino y 150 del sexo femenino.

Al 100 % de la muestra se les efectuó el examen facial con la luz natural, determinando, mediante la observación de la tonicidad de las alas de la nariz y el cierre bilabial, si eran respiradores bucales o no.A los respiradores bucales se les condujo a la Clínica Estomatológica Docente de Artemisa, para efectuarles el examen bucal con ayuda de la luz artificial, espejo bucal plano, regla milimetrada y pie de rey.

Los datos fueron recogidos en un formulario individual que se confeccionó al efecto, comprendiendo 11 variables con 29 aspectos, aplicándoles a todos los encuestados las variables del 1 al 3, y a los respiradores bucales se les aplicó, además, las variables de la 4 a la 11 (ver formulario, anexo).

Para analizar las variables se tuvo en cuenta:

Tipo facial

Se tomaron los 3 puntos anatómicos para guiarnos, la glabela, la base de la nariz y la punta del mentón. Se consideró: perfil recto, cuando los 3 puntos coincidían en línea recta; perfil convexo, cuando la punta del mentón quedaba por detrás de la base de la nariz; y perfil cóncavo, cuando la punta del mentón estaba por delante de la base de la nariz.

Labios

Éstos eran competentes cuando se observó al paciente en reposo y los labios contactaban y al separar con los dedos el labio inferior, sólo se observaba el tercio incisal de los incisivos superiores.

Resalte

Se tomó la distancia existente entre el borde incisal de los incisivos superiores a las caras vestibulares de los incisivos inferiores, utilizando la regla milimetrada, ex presando las medidas obtenidas en milímetros. Se consideró normal para los 3 tipos de denticiones un valor comprendido entre 0 y 3 mm.

Sobrepase

Relación vertical entre incisivos superiores e inferiores; considerando en dentición temporal de borde a borde hasta una corona. En la dentición mixta, hasta media corona y en permanente un tercio de corona.

Relación molar

Se determinó con las arcadas en oclusión. En la dentición temporal y mixta se consideró:

Apiñamiento

Se consideraron apiñados cuando los dientes se encontraban en moloclusión por falta de espacio.

DIASTEMA

Se consideraron diastemas cuando existía falta de contacto interincisivo.

Ancho transversal de la arcada

En dentición temporal y mixta, para su determinación se midió en la arcada superior, la distancia transversal entre el punto de unión de la estría que separa las cúspides mesial y distal del segundo molar temporal con la mucosa palatina. Los valores obtenidos se señalan en mm y décimas de mm14 considerándose como normal el valor de 30 mm, si por debajo de éste hay micrognatismo transversal (Bogue).

En dentición permanente se mide en la arcada superior de la distancia transversal entre la estría central del 14 al 24, del 15 al 25 y de la fosa central del 16 al 26.

Los valores obtenidos se señalan en mm y décimas de mm, considerándose como normal valores de 35-41-47 mm respectivamente, según Mayoral.13 Si los valores eran inferiores, existía un micrognatismo transversal.

La información se presenta en tablas de salida expresando los resultados en % para ser analizados a continuación.

Resultados

En la tabla 1 se presentan las anomalías dentomaxilofaciales que con mayor frecuencia se observaron en los niños respiradores bucales objeto de este estudio.

Fueron labios incompetentes el 94,5 % de los casos, seguido del micrognatismo transversal con un 86,5 %, perfil convexo, 77,0 y resalte aumentado, 74,5 %.

Estos resultados coinciden con los reportados en la literatura ortodóncica por autores como Mayoral, Moyers, Guardo, Hotz, entre otros;13-16 y con estudios similares realizados en nuestro país por otros autores.1,7,8,11,18

Tabla 1. Anomalías dentomaxilofaciales en niños con respiración bucal. Municipio Artemisa. Curso escolar 1999-2000

 

Anomalías

No.
%
Estética afectada
421
70,2
Perfil convexo
462
77,0
Labios incompetentes
567
94,5
Resalte aumentado
447
74,5
Hiperdaquia
332
55,4
Diastemas
292
48,6
Apiñamiento
308
51,3
Micrognatismo transversal
519
86,5

Fuente: Formulario.

En la tabla 2 se muestra la distribución de niños según tipo de respiración. Se observa que de un total de 600 niños, 148 eran respiradores bucales para el 24,6 %, coincidiendo con los resultados dados por Valdés Sánchez;18 Fernández Acosta11 y Díaz Díaz M (Estudio sobre incidencia y asociación entre respiración bucal, escoliosis y pie plano. Trabajo para optar por el título de Especialista de I Grado en Anatomía. La Habana, Facultad de Estomatología, 198?) los cuales no sobrepasan el 25 % de la muestra analizada.

Tabla 2. Distribución de niños según tipo de respiración. Municipio Artemisa. Curso escolar 1999-2000

 
Tipo de respiración
No.
%
Bucal
148
24,7
Nasal
452
75,3
Total
600
100

Fuente: Formulario.

En la tabla 3 se aprecia el discreto predominio (51,3 %) del sexo femenino sobre el masculino, coincidiendo con lo señalado por Cuan,7,8 Fernández Acosta11 y Díaz Díaz. De todo esto se infiere que no existe predisposición genética en cuanto al sexo para la aparición de este hábito.

Tabla 3. Distribución de respiradores bucales por sexo. Municipio Artemisa. Curso escolar 1999-2000

 
Sexo No. %

Femenino

76 51,3

Masculino

72 48,7

Total

148 100

Fuente: Formulario.

En cuanto a la división por grupos etarios (tabla 4) se observa que el más afectado fue el de 6 a 11 años, con 58 niños, para un 39,2 %, seguido por el de 12 a 14 años con 36,5 %, siendo el menos afectado el de 3 a 5 con 36 niños. Estos resultados coinciden con Fernández Acosta;11 pero en los estudios realizados por Cuan y colbs7,8 y Díaz Díaz el mayor grupo de niños respiradores bucales se concentró en las edades de 12 y 13 años.

Tabla 4. Respiradores bucales según grupos etarios. Municipio Artemisa. Curso escolar 1999-2000

 

Grupos etáreos

No.
%
3 a 5

36

24,3

6 a 11

58
39,2

12 a 14

54
36,5

Total

148
100

Fuente: Formulario.

En la tabla 5 se señalan los tipos de maloclusiones encontradas en los respiradores bucales. El síndrome Clase II predominó (58,2 %) sobre la Clase I con vestibuloconversión y diastemas (41,8 %).

Discusión

Se aprecia que la mayor afectación se encuentra en el grupo de 6 a 11 años, pero no es relevante la diferencia con el de 12 a 14.

Se debe resaltar que la presencia del hábito ha marcado los trastornos dento-maxilofaciales de forma severa, ya que los efectos a largo plazo son más complejos y de mayor alcance, como señalan los autores Finn,2 Mayoral,13 Moyers14 y otros.

Conclusiones

Las anomalías dentomaxilofaciales más frecuentes en los niños examinados con respiración bucal fueron los labios incompetentes, el micrognatismo transversal, perfil convexo y el resalte aumentado.

El 24,7 % de la muestra estudiada son niños respiradores bucales.

Se observó un discreto predominio del sexo femenino sobre el masculino y el grupo de 6 a 11 años fue el más afectado.

Todos los niños respiradores bucales presentaron maloclusión, siendo el síndrome Clase II el que predominó en los grupos de 6 a 11 años y 12 a 14 años.

Recomendaciones

Teniendo en cuenta las múltiples afectaciones, además de las dentomaxilofaciales, estéticas, psíquicas y funcionales del
niño respirador bucal, se recomienda sean atendidos en edades tempranas por el estomatólogo general, quien realizará el diagnóstico presuntivo y remitirá debidamente para que el otorrinolaringólogo realice el diagnóstico definitivo e imponga tratamiento.

Tabla 5. Tipos de maloclusiones encontradas en respiradores bucales. Municipio Artemisa. Curso escolar 1999-2000

 

Maloclusiones Clase I con vestibulocon-

Grupos de edades
3-5
6-11
12-14
No.
%
versión diastemas
32
22
8
62
41,8
Síndrome Clase II
4
36
46
86
58,2
Total
36

58

54
148
100

Fuente: Formulario.

Anexo

Formulario
Nombre y Apellidos:_____________________________ No ______

 
1. Edad
2. Sexo
3. Respiración bucal
1.1 3 a 5
2.1 Femenino

3.1 Sí

1.2 6 a 11

2.2 Masculino
3.2 No

4. Perfil

5. Labios
6. Resalte

4.1- Recto

5.1. Competentes
6.1- Normal

4.2- Cóncavo

5.2- Incompetentes
6.2- Aumentado

4.3- Convexo

6.3- Invertido
7- Sobrepase
8. Relación molar

9- Apiñamiento

7.1- Normal

8.1- Neutro

9.1- Sí

7.2- Aumentado

8.2- Disto
9.2- No

7.3- Adaquia

8.3- Mesio
10- Diastemas

11- Ancho transversal de la arcada superior

10.1- Sí

mm

10.2- No
11.1

E-E

 

11.2

4-4
 

11.3

5-5
 
11.4

6-6

 

Summary

The syndrome of mouth respiration due to obstruction or to habit causes serious alterations in the stomatognathic system that affect the child from the aesthetic, functional and psychical point of view. That's why, we conducted a study in order to know the most frequent dentomaxillofacial abnormalities in children aged 3-14 with mouth respiration, as well as the relationship between the presence of the habit and sex and the prevalence of malocclusions by age group. 14 educational centers located in the urban area of Artemisa were visited and a sample of 600 children of both sexes equitably divided into 3 age groups was taken at random. All of them underwent the facial test with natural light to discard the presence of the habit. Appropiate measures were taken to treat the carriers. The commonest dentomaxillofacial abnormalities were incompetent lips, transverse micrognathism, convex profile and increased ridge. All the children with mouth respiration habit had tooth malocclusion with prevalence of Class II syndrome in those aged 6-11 and 12-14. A discrete predominance of females was observed.

Subject headings: MOUTH BREATHING/complications; STOMATOGNATHIC SYSTEM/abnormalities; MALOCCLUSION/epidemiology; MALOCCLUSION/etiology; MALOCCLUSION, ANGLE CLASS II/epidemiology; TOOTH ABNORMALITIES; HABITS; CHILD; SCHOOLS.

Referencias bibliográficas

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  16. Hotz R. Ortodoncia en la práctica diaria. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1977:10-42.
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  18. Valdés Sánchez A. Síndrome obstructivo nasal alérgico. Su importancia en ortodoncia y cirugía maxilofacial. Rev Cubana Estomatol 1982;19(1):8-17.

Recibido: 14 de febrero del 2001. Aprobado: 30 de marzo del 2001.
Dra. Lydia Barrios Felipe. Clínica Estomatológica Docente. Servicio de Ortodoncia. Calle 31 esquina a 52, Artemisa, CP 33800, La Habana, Cuba.

 

1 Especialista de II Grado en Ortodoncia. Clínica Estomatológica Docente. Servicio de Ortodoncia Artemisa. La Habana.
2 Estomatólogos generales. Clínica Estomatológica Docente. Artemisa.

 

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