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Rev Cubana Ortop Traumatol 1998;12(1-2):28-39
Formato
.PDF
Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País".
Ciudad de La Habana
Diagnóstico y tratamiento de la parálisis braquial obstétrica
DR. LUIS OSCAR MARRERO RIVERÓN,1 DR. NELSON
CABRERA VILTRES,2 DR. JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ--TRIANA
ORUE,3 DR. ALFREDO NAVARRO GONZÁLEZ,4 DR. ANTONIO
CASTRO SOTO DEL VALLE,5 DR. RICARDO TARRAGONA REINOSO5 Y
DR. RAÚL HERNÁNDEZ GUTIÉRREZ4
Marrero Riverón LO, Cabrera Viltres N, Rodríguez-Triana
Orue JA, Navarro González A, Castro Soto del Valle A, Tarragona
Reinoso R, Hernández Gutiérrez R. Diagnóstico y tratamiento
de la parálisis braquial obstétrica. Rev Cubana Ortop Traumatol
1998;12(1-2):28-39.
Resumen
Se realizó una revisión bibliográfica sobre diversos
aspectos de las parálisis braquiales obstétricas. Se expresan
criterios de diagnóstico y se exponen opciones de tratamiento.
Descriptores DeCS: PARALISIS OBSTETRICA/ etiología; PLEXO BRAQUIAL/
lesiones.
Las parálisis braquiales obstétricas (PBO), dentro de
las lesiones traumáticas del plexo braquial, presentan peculiaridades:
se producen en el momento del nacimiento, tienen mayores posibilidades
de recuperación y poseen mejor pronóstico que las lesiones
del adulto.
La primera descripción de una PBO fue hecha pos Smillie en
1768,1,2 pero hubo que esperar más de un siglo para que
fuera planteada la tracción del miembro superior como causa de esta
afección (Duchenne, 1872).1,2 Dos años
después, Erb describe una parálisis similar en el
adulto y sugiere que la produce la tracción o compresión
de C5 y C6.1,2
En 1877 Seeligmüller2 describe por primera vez
una lesión total del plexo braquial y en 1885, Klumpke describe
clínicamente la parálisis de las raíces inferiores
del plexo braquial.2
Concepto
La parálisis braquial obstétrica ocurre por una lesión
mecánica del plexo braquial, que tiene lugar en el momento del nacimiento.
Su cuadro clínico depende de las raíces nerviosas que resulten
lesionadas y de la extensión del traumatismo.
Este concepto incluye varios aspectos importantes:
-
Se produce un déficit sensitivo-motor, es una parálisis.
-
Se debe a una lesión mecánica: la tracción del plexo
braquial.
-
Sólo se produce en el momento del parto, fuera de este contexto
no se considera una PBO.
-
Pueden lesionarse desde una hasta la totalidad de las raíces del
plexo braquial.
-
Las lesiones pueden ser desde parciales (neuropraxia) hasta totales (neurotmesis).
Epidemiología
-
Incidencia: Tiende a disminuir en los últimos años,3
sobre todo por el empleo de mejores prácticas obstétricas.
-
Presentación: La pelviana tiene 5 veces más riesgo de PBO.4
-
Es rara en niños que nacen sin ayuda artificial.
-
Peso al nacer: Macrosómicos (superior a los 4 000 g);3
en general, 1 000 g por encima de la media.
-
Generalmente es unilateral, bilateral sólo en el 5 % de los casos.2,5,6
-
Miembro afecto: El miembro superior derecho es el más afectado,
producto de ser más frecuente la presentación occípito
ilíaca izquierda anterior. La lateralidad de la lesión depende
de la rotación de la cabeza a través del canal del parto.2
-
Tipo: El tipo de lesión varía según la presentación.
El superior (C5-C6) es el más frecuente, en proporción de
4:1.2,4,7
Control semántico
-
Ruptura de la raíz nerviosa: Lesión de ésta más
allá del agujero neural (fig. 1).
-
Avulsión de la raíz nerviosa: Arrancamiento de la raíz
de su punto de origen en la médula espinal (fig. 1).
-
Lesión en continuidad: Aquélla en la que se mantiene la integridad
anatómica nerviosa con pérdida de su función. Es sinónimo
de elongación de la raíz nerviosa.
-
Lesión preganglionar: Aquélla que se produce antes del ganglio
dorsal: es una lesión intraespinal.8-10
-
Lesión posganglionar: La que se produce distal al ganglio dorsal.8-10
FIG. 1. Lesiones del plexo braquial. A) Ruptura de la raíz nerviosa;
B) Avulsión de la raíz nerviosa. N: Neurona. F: Foramen
Mecanismo de producción11
Durante el parto se produce un ensanchamiento forzado del intervalo entre
la cabeza y el hombro; bien al flexionar y lateralizar la cabeza y el cuello,
cuando el hombro está detenido por detrás de la sínfisis
del pubis (en la presentación cefálica), o al hacer tracción
hacia un lado del tronco y el cuello del niño mientras la cabeza
queda fija detrás del estrecho óseo (en la presentación
pelviana) (fig. 2).
FIG. 2. Mecanismo de producción de las parálisis braquiales
obstétricas. A) Parto en presentación pelviana. B) Parto
en presentación cefálica.
Factores contribuyentes3,11
-
Parto instrumentado (uso de fórceps o espátulas).
-
Distocia de hombros.
-
Parto prolongado.
-
Contractura de los músculos pélvicos maternos.
-
Relajación de los músculos del feto, debido al uso de anestesia
profunda (explica la aparición de PBO en niños nacidos por
cesáreas).
-
Exceso de volumen del feto.
-
Presentación pelviana, sobre todo en prematuros, donde no es tan
importante el peso al nacer.
Clasificación
Según la intensidad del daño
-
Neuropraxia.
-
Axonotmesis.
-
Neurotmesis.
Según los componentes del plexo braquial lesionados
-
Tipo brazo superior o Duchenne-Erb: lesión de C5-C6 y ocasionalmente
de C7.
-
Tipo tronco radicular medio: lesión aislada de C7.
-
Tipo brazo inferior o Dejerine-Klumpke: lesión de C8-T1.
-
Tipo brazo total: lesión de C5-C6-C7-C8 y T1.
Según el nivel funcional de la lesión
-
Lesión preganglionar (fig. 3).
-
Lesión posganglionar (fig. 3).
FIG. 3. Nivel funcional de las lesiones plexuales. A) Lesión
preganglionar. B) Lesión posganglionar.
Cuadro clínico
El grado de lesión es variable, rango que va desde las parálisis
intrascendentes (sólo duran pocos días) hasta aquéllas
causantes de incapacidad permanente; y por otra parte, desde la afección
de una sola raíz hasta la lesión de la totalidad del plexo
braquial.1
Tipo brazo superior2,11
Están paralizados:
-
Deltoides.
-
Supra e infraespinoso.
-
Redondo menor.
-
Bíceps braquial.
-
Coracobraquial.
-
Supinador corto y largo.
Poco después del nacimiento:
-
El miembro afecto pende a lo largo del cuerpo.
-
Ausencia del reflejo del moro.
-
Incapacidad de abducir el brazo.
-
Antebrazo en pronación y codo en extensión o en ligera flexión.
Varios días después del nacimiento:
-
Tumefacción en la región deltoidea, la fosa infraclavicular
o en ambas por inflamación y hemorragia.
-
El niño reacciona adversamente cuando se le mueve el brazo, por
la neuritis.
-
Lesión del nervio frénico; el paciente puede presentar respiración
rápida, cianosis y frecuentes infecciones respiratorias.
-
Dedos y manos con movimientos normales. Es una mano sana en un miembro
superior inerte.
En el niño mayor los signos son los de la deformidad residual, en
dependencia del desequilibrio muscular y de las deformidades óseas
(figs. 4 y 5).
FIG. 4. Lesión del tronco radicular superior del miembro superior
izquierdo.
FIG. 5. Lesión del tronco radicular superior del miembro superior
izquierdo. Se observa acortamiento, semiflexión del codo y escápula
alada del lado afecto.
-
Acortamiento del miembro afecto.
-
Atrofia muscular.
-
Hombro en aducción y rotación interna.
-
Subluxación posterior del hombro.
-
Limitación de la abducción del hombro.
-
Pérdida del ritmo escápulo-humeral.
-
Codo en abducción parcial y extensión.
-
Pliegue del codo hacia adentro y la mano hacia atrás.
-
Arqueamiento del cúbito.
-
Luxación de la cabeza del radio.
-
Antebrazo pronado o supinado.
-
Ausencia de los reflejos bicipital y radial.
-
Anestesia en la región deltoidea y disminución de la sensibilidad
en la cara lateral del brazo y el antebrazo.
Tipo tronco radicular medio
Es una lesión extremadamente rara, en la que producto de una lesión
aislada de C7, se paralizan los músculos inervados por el nervio
radial, con excepción del supinador largo.
Tipo brazo inferior
Infrecuente lesión en la que inicialmente existe parálisis
de todo el miembro superior, seguida de una rápida recuperación,
quedando paralizados los músculos inervados por C8 y T1 y los elementos
de la cadena simpática cervical (fig. 6):
FIG. 6. Lesión tipo brazo inferior.
-
Flexores del carpo.
-
Flexores largos de los dedos.
-
Intrínsecos de la mano.
-
Ausencia temprana del reflejo de prensión.
-
Atrofia de las eminencias tenar e hipotenar.
-
Mano en garra por parálisis de los intrínsecos.
-
Es frecuente el síndrome de Claude-Bernard- -Horner: miosis, enoftalmos
y ptosis palpebral, que indica una avulsión de T1, pues el aporte
simpático al ojo transcurre a través de dicha raíz.3
-
La sensibilidad suele ser normal.
Tipo brazo total
-
Parálisis sensitivo motora de toda la extremidad, producto de una
lesión total del plexo braquial.
-
Miembro completamente péndulo e insensible que no se presta, al
menos, para tratamiento quirúrgico directo.
Lesiones asociadas
-
Fractura de la clavícula (fig. 7).
-
Epifisiólisis, fractura de la extremidad proximal del húmero
o de su diáfisis.
-
Fractura de la escápula.
-
Fracturas costales.
-
Fracturas de apófisis transversas cervicales.
-
Cefalohematoma.
-
Parálisis facial.
-
Hemorragia intracraneal y hematomielia.
-
Lesión del nervio frénico.
-
Luxación congénita de la cadera.
Estas lesiones pueden presentarse aisladas o combinadas, en dependencia
de la intensidad de la fuerza traumatizante.
FIG. 7. Fractura de la clavícula en un neonato con parálisis
braquial obstétrica.
Anatomía patológica
La lesión se localiza, generalmente, junto al punto de salida de
las raíces de la columna vertebral, o en algunos casos en el interior
del nervio (lesión en continuidad).
Vaina:
-
Hemorragia y edema.
-
Tejido cicatrizal.
-
En ocasiones desaparece.
Raíz:
-
Edema.
-
Discreta hemorragia intraneural.
-
Pequeños desgarros de fibras.
Anomalías óseas:
-
Cabeza humeral: subluxada en sentido posterior, osificación epifisaria
retardada o irregular.
-
Cavidad glenoidea: erosión del reborde glenoideo.
-
Acromion: ensanchado; crece hacia abajo, adelante y afuera.
-
Coracoides: gruesa y alargada.
-
Escápula: elevada y rotada hacia afuera.
-
Radio: luxación posterior de la cabeza.
-
Cúbito: incurvado en sentido posterior.
Estudios complementarios
Tienen como objetivos determinar el sitio anatómico de la lesión;8,12
conocer el grado de severidad del daño;8,12,13 determinar
las posibilidades de cirugía8 y establecer el pronóstico.8
Imagenológicos
-
Radiografías simples de columna cervical, hombro, tórax y
brazo.
-
Mielografía cervical: se menciona para condenarla en el niño.
-
Tomografía axial computadorizada.
-
Resonancia magnética nuclear.
Estos dos últimos estudios son bastante específicos, pues
ofrecen información sobre el tipo de afección presente, delineándose
perfectamente los vasos sanguíneos y los nervios.14 No
obstante se necesita de mayor experiencia en las PBO.
Neurofisiológicos
Dependen de la técnica empleada, el equipamiento y la habilidad
del explorador, se incluyen:9,15
-
Velocidades de conducción nerviosa motora y sensitiva.
-
Electromiografía (EMG).
-
Potenciales evocados somatosensoriales (PESS).
Se deben realizar antes, durante y después de la operación
quirúrgica, pues permiten determinar:9
-
El nivel funcional de la lesión.
-
El número de raíces lesionadas.
-
La severidad del daño.
-
Los signos de reinervación.
No obstante, el criterio más importante continúa siendo la
exploración clínica.
Tratamiento conservador
Constituye la primera etapa del tratamiento de las PBO. La meta es evitar
las contracturas de las articulaciones afectadas mediante la conservación
de todo el arco de movimiento pasivo,10,11,16 pues si se recupera
la función neurológica, los músculos reinervados necesitan
articulaciones funcionales y si no se recupera, la prevención de
las contracturas permitiría una mayor amplitud en la elección
de los procederes reconstructivos.
Ejercicios
Se comienzan inmediatamente después de diagnosticada la PBO.
Son realizados por los padres durante los cambios de pañales y supervisados
por el fisiatra 2 ó 3 veces al mes.17
Se realizan masajes y ejercicios pasivos, activando todas las articulaciones
del miembro superior en su arco completo de movimiento y por medio de técnicas
de estimulación se practican ejercicios activos guiados para desarrollar
los patrones cerebrales normales.
Férulas
Antiguamente, en el cunero, se inmovilizaba el brazo en abducción
y rotación externa con el auxilio de un pañal, pero al levantar
al niño se puede luxar el hombro. También se utilizaba la
inmovilización en "Estatua de la Libertad", pero provocaba contractura
en abducción del hombro, luxación posterior de la cabeza
humeral y curvatura del cúbito con luxación posterior de
la cabeza radial.
En la actualidad sólo se utilizan las férulas correctoras
de las deformidades en pronación o en supinación del antebrazo.
Las férulas para el hombro se mencionan sólo para condenar
su uso.
Durante las primeras 3 semanas del posoperatorio está indicada
una férula con el hombro en abducción.
Estimulación eléctrica
Representa, de todas las posibilidades, la propiamente fisiológica.
Debe ser racional no abusible. Se combina la galvanización con la
impulsoterapia. Sus objetivos son:
-
Evitar la atrofia muscular.
-
Mejorar la irrigación sanguínea.
-
Estimular la regeneración.
Si tenemos en cuenta que la mayoría de las PBO son ligeras o moderadas,
pues sólo el 25 % llegan a presentar algún déficit
intenso17 y que la gran mayoría de las PBO se recupera
espontáneamente2-4,10,17 cabría preguntarnos:
- ¿Cuándo
operar?, ¿A qué
edad?
- ¿Cuáles
pacientes deben ser operados?
- ¿Qué tipo
de cirugía debe realizarse?
- ¿Qué
esperar de la cirugía?
Tratamiento quirúrgico
En 1903 se realiza la primera reparación quirúrgica de una
ruptura extraforaminal de C5-C6.2,18 Sharpe, en 1916,
reporta el 30 % de "buenos" resultados al realizar ablación del
neuroma y sutura nerviosa.2 Pero no es hasta la década
del 60 en que el inicio de la era microquirúrgica causa una revolución
en el tratamiento de las PBO.
Criterios quirúrgicos
Los mejores músculos para examinar en las parálisis tipo
brazo superior, son los abductores/rotadores externos del hombro (inervados
por C5) y los flexores del codo (inervados por C6). La presencia de función
motora en ellos a los 3 meses de edad, indica la existencia de un aceptable
potencial de recuperación y por tanto no se debe operar.
La cirugía directa debe considerarse si a los 3 meses de edad
no hay evidencias de recuperación motora del deltoides y del bíceps,7
o sea, si no existe contracción palpable de éstos.1,2,16,19
Las parálisis tipo brazo inferior presentan criterios quirúrgicos
más oscuros, aunque se logra buena recuperación al aplicar
los procederes reconstructivos.
Cirugía directa
Comprende las técnicas quirúrgicas en las que se reparan
los elementos del plexo braquial. Incluye:
-
Neurólisis.
-
Neurorrafias.
-
Injertos nerviosos.
-
Neurotizaciones.
La neurólisis es útil para remover las fibrosis cicatrizales
y como paso previo a la realización de otros procederes.20,21
Debe reservarse para los casos que posean una adecuada conducción
nerviosa a través del neuroma.2
La neurorrafia terminoterminal sólo es posible si no existe
pérdida de tejido nervioso o cuando la distancia entre los extremos
nerviosos permite su coaptación sin tensión.18,22
El injerto nervioso22,23 está indicado para
restaurar la continuidad nerviosa cuando la distancia entre los extremos
no permite la coaptación directa; cuando la neurorrafia terminoterminal
no está libre de tensión, y para unir el nervio donante con
el cabo distal en las neurotizaciones.
La neurotización o transferencia nerviosa es la única
posibilidad de lograr la reinervación cuando existe avulsión
de una raíz nerviosa.
Neurotización equivale a reinervación. En ella un nervio
donante, generalmente vecino, es separado de su territorio y su cabo proximal
se conecta directamente, o por medio de un injerto, a la porción
distal del nervio lesionado.18,24,25 Se produce el crecimiento
de las fibras nerviosas desde el nervio transferido hacia los elementos
denervados, se establece contacto entre estos últimos y las neuronas
que formalmente comandaban otros territorios y que ahora asumen una nueva
especificidad de órgano.24
La neurotización, usualmente, constituye una oportunidad para
retornar la función a un solo grupo muscular, por lo que algunos
autores3,24,26 emplean varias neurotizaciones de forma simultánea
cuando se han avulsionado múltiples raíces.
Las neurotizaciones más usadas son:
-
Nervios intercostales al musculocutáneo.
-
Nervio espinal accesorio (XI par craneal) al supraescapular o al musculocutáneo.
-
Nervios intercostales al circunflejo.
El nervio frénico, muy utilizado en el adulto, no se emplea en los
niños menores de 1 año de edad.
La sensibilidad sólo puede ser restaurada por reparación
neurológica y la función que por este método se logra
es superior a la obtenida por reconstrucción periférica,
de ahí la importancia de efectuar la cirugía directa del
plexo braquial, pues "una mano sin sensibilidad es una mano sin función".27
La recuperación suele comenzar entre los 7 y 9 meses después
de realizada la cirugía directa y generalmente, el bíceps
braquial y el deltoides se recuperan mejor que los rotadores externos;
pero, la cirugía directa es sólo una parte del tratamiento.
Si a los 2 a 3 años después de realizada no se han obtenido
resultados motores útiles, comienzan a aplicarse los procederes
reconstructivos.20,22
Procederes reconstructivos
Son las técnicas quirúrgicas de partes blandas u óseas
mediante las cuales se intenta sustituir las funciones perdidas producto
de la lesión del plexo braquial. Incluyen:
-
Transferencias musculares.
-
Tenodesis.
-
Osteotomías.
-
Artrodesis.
Los objetivos de estos procederes reconstructivos son restaurar el equilibrio
muscular, liberar las contracturas y eliminar las deformidades.
Zancolli11 clasifica las deformidades residuales en
las PBO de la siguiente forma:
-
Mitad superior del brazo: afecta predominantemente al hombro y, a veces,
al codo y al antebrazo (34,2 %).
-
Mitad inferior del brazo: siempre hay afección de la mano, con grado
variable de parálisis de antebrazo, codo y hombro (65,1 %).
-
Parálisis fláccida de todo el brazo: afecta todos los músculos
del miembro superior (0,7 %).
En los 2 primeros casos existe contractura muscular o deformidades articulares;
al contrario del último, en que sólo el trapecio "mueve"
el brazo.
Según las deformidades residuales se realizan los procederes
reconstructivos siguientes:
1. Deformidad en rotación interna y aducción del hombro:
limitada la abducción y la rotación externa.
a) Hombro con reducción concéntrica, sin luxación,
sin contracturas y con redondo mayor-dorsal ancho fuertes. Es la más
común de las deformidades residuales en las PBO. Existe:
- Debilidad de los abductores
y rotadores externos: supra e infraespinosos, redondo menor y porción
posterior del deltoides.
- Normales o contracturados:
subescapular, pectoral mayor y menor, dorsal ancho y redondo mayor.
- Contracturados: bíceps
y toracobraquial.
Técnicas quirúrgicas (opciones):10,11,28,29
- Transferencia del dorsal
ancho y redondo mayor al manguito de los rotadores.
- Técnica de Fairbank.
- Técnica de Sever.
- Técnica de L-Episcopo.
- Técnica de Zachari.
- Técnica de Zancolli.
Pueden combinarse con la ablación de la coracoides larga y curvada
y de la porción lateral del acromion.
La transferencia del dorsal ancho y el redondo mayor es la preferida,
porque con ella se puede preservar la rotación externa, fortalecer
el manguito y estabilizar la articulación glenohumeral.10
Metas:
- Llevar la mano a la
boca, el cuello y la cabeza.
- Mejorar la postura del
tronco, pues la contractura en aducción del hombro agrava la lordosis
lumbar.
b) Hombro inestable luxado o subluxado, retrotorsión humeral, deformidad
fija y redondo mayor-dorsal ancho débiles:
Técnica quirúrgica recomendada:
-
Osteotomía rotacional del húmero (proximal).
-
No cambia la incongruencia articular.
-
No reduce la articulación luxada.
-
Mejora la postura y la función del miembro al ampliar el arco de
abducción-rotación externa.
2. Deformidad en abducción y rotación externa del hombro:
está limitada la aducción y la rotación interna del
hombro; se produce por fibrosis de los abductores y rotadores externos
(muy frecuente cuando se colocaban férulas en posición de
"Estatua de la Libertad").
a) Articulación congruente o con subluxación mínima:
-
Técnica de Zancolli: elongación de los rotadores externos
(supra e infraespinosos y redondo menor).
b) Articulación incongruente y deformada:
-
Osteotomía rotacional interna de la porción proximal del
húmero.
3. Deformidad en abducción pura del hombro: se produce por la contractura
aislada del supra-espinoso.
-
Elongación en Z del supraespinoso contracturado.
4. Luxación posterior de la cabeza humeral.
-
Capsuloplastia posterior y transferencia del fascículo largo del
tríceps al acromion y a la espina de la escápula.
-
Técnica de Moore, si el niño es mayor de 8 años de
edad.
La artrodesis del hombro debe reservarse para:
-
Niños mayores de 12 años de edad.10,30
-
Pacientes con deltoides paralizado y músculos paraescapulares funcionantes.30
5. Imposibilidad para la flexión del codo.
Se produce por:
a) Hiperacción de los flexores: bíceps braquial y braquial
anterior.
b) Abducción del hombro limitada.
c) Deformidades óseas (del olécranon y de la coronoides).
Técnicas quirúrgicas (opciones):10,11,31-33
-
Flexorplastia de Steindler (modificada).
-
Transferencia del tríceps al bíceps.
-
Técnica de Clarck: transferencia del pectoral mayor.
-
Técnica de Bunnell: transferencia del esternocleidomastoideo.
La transferencia del pectoral mayor en las PBO debe limitarse, pues es
antiestética. Si bien la transferencia del dorsal ancho permite
lograr una potente flexión del codo, es preferible su uso como transferencia
para los rotadores externos del hombro, debido a que la mayoría
de los niños presentan parálisis del hombro y del codo simultáneamente.
6. Luxación posterior de la cabeza del radio: generalmente se
produce por desequilibrio muscular (tríceps braquial potente con
bíceps braquial y braquial anterior débiles) o por el inadecuado
uso de férulas.
Técnicas quirúrgicas
-
Acortamiento del radio.
-
Exéresis de la cabeza radial, al final del crecimiento, cuando se
estableció la deformidad "en clava".
7. Contractura en pronación del antebrazo: se debe a la existencia
de unos pronadores potentes y unos supinadores débiles o paralizados.
Su tratamiento comienza con la aplicación de fisioterapia y férulas
nocturnas, intentando llevar el antebrazo a la supinación completa.
El tratamiento quirúrgico debe reservarse para niños mayores
de 4 años.
Técnicas quirúrgicas (opciones):
-
Elongación del pronador redondo y transferencia del cubital anterior
a:
-
Porción distal del radio (si los dorsiflexores del carpo son potentes).
-
Segundo radial externo (si los dorsiflexores del carpo son débiles).
-
Osteotomía radial en el sitio de inserción del pronador redondo:
si existe bloqueo óseo de la rotación.
8. Contractura en supinación del antebrazo: es muy frecuente en
las parálisis totales; existen supinadores potentes con pronadores
débiles o paralizados; al paciente le es imposible comer, vestirse
y escribir.
Se comienza con fisioterapia y férulas, tratando de lograr la
pronación completa del antebrazo.
Técnicas quirúrgicas recomendadas:
-
Técnica de Zancolli: reorientación del bíceps braquial.
9. Restauración de la oposición del pulgar.
Técnicas quirúrgicas (opciones):
-
Técnica de Riordan.
-
Técnica de Brand.
-
Técnica de Littler.
10. Restauración de la abducción del pulgar.
-
Técnica de Boyes.
-
Transferencia del exterior corto del pulgar al cubital posterior.
11. Restauración del índice.
12. Parálisis de los músculos de la eminencia tenar.
-
Bloqueo óseo intermetacarpiano.
La artrodesis de la muñeca debe reservarse para casos de fallos
de técnicas menos limitantes y para pacientes adultos.
Las amputaciones nunca deben efectuarse en los niños, pues pierden
la imagen cortical de la extremidad.10
Pronóstico
El pronóstico de recuperación es multifactorial, depende
de:
-
Edad en el momento de la operación.
-
Raíces afectadas (superiores o inferiores).
-
Tipo de lesión (ruptura o avulsión, pre o posganglionar).
-
Nivel funcional de la lesión.
El número de pacientes que se recuperan ha aumentado considerablemente
en los últimos años, a causa de:
-
Introducción de nuevas técnicas quirúrgicas.
-
Operación temprana.
-
Técnicas anestésicas más depuradas.
-
Mejores prácticas obstétricas:
-
Identificación temprana de fetos de gran peso.
-
Inducción del parto en edades gestacionales tempranas.
-
Detección, por ultrasonido, de posiciones anómalas.
-
Nacimiento por cesáreas cuando existe alta posibilidad de parto
traumático.
A pesar de lo alentador del tratamiento actual de las PBO, recordemos que
operar una PBO es:10
-
Una decisión compleja.
-
Un desafío interesante.
-
Un proceder difícil, muy largo y riesgoso.
Una experiencia sin igual para el paciente.
Summary
A bibliographic review on the different aspects of obstetric brachial paralysis
is made. Diagnostic criteria and treatment options are also approached.
Subject headings: PARALYSIS, OBSTETRIC/etiology; BRACHIAL, PLEXUS/injuries.
Résumé
Une mise en revue bibliographique sur des aspects divers des paralysies
brachiales obstétricales a été effectuées.
Des critères de diagnostic sont exprimés et des options de
traitement sont exposées.
Mots clés: PARALYSIE OBSTÉTRICALE/PLEXUS BRACHIAL/lésions.
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Recibido: 20 de abril de 1998. Aprobado: 17 de junio de 1998.
Dr. Luis Oscar Marrero Riverón. Complejo Científico Ortopédico
Internacional "Frank País". Avenida 51 No. 19603, entre 196 y 202.
La Lisa, Ciudad de La Habana, Cuba.
1Especialista de I Grado en Ortopedia
y Traumatología. Jefe del Departamento de Medicina Nuclear. Complejo
Científico Ortopédico Internacional "Frank País".
2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología.
Jefe del Servicio de Miembro Superior y Microcirugía. Complejo Científico
Ortopédico Internacional "Frank País".
3 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología.
Jefe del Servicio de Ortopedia del Hospital Pediátrico Docente "Juan
Manuel Márquez".
4 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología.
Hospital Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras".
5 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología.
Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País".