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Rev Cubana Pediatr 1998; 67(2)

ACTUALIZACION

Hospital Pediátrico "Centro Habana"

Valor inmunológico de la leche materna

Dr. Raúl Riverón Corteguera1
  1. Especialista de II Grado en Pediatría y Administración de Salud. Profesor Auxiliar del Departamento de Pediatría de la Facultad "General Calixto García". ISCM-H. Coordinador Nacional del Programa CED.

RESUMEN

Se exponen en forma de revisión los factores inmunológicos presentes en la leche materna que protegen al niño durante los primeros años de vida. Se hace referencia a las ventajas clásicas que muestra la leche materna y al limitado conocimiento existente entre los trabajadores de la salud, de los elementos inmunológicos presentes en la leche materna que actúan como la primera vacuna que recibe el niño después del nacimiento. Se describe el eje entero-bronco-mamario, así como el sistema común de defensa de las mucosas. Se presentan en detalles los componentes celulares y humorales inmunoprotectores de la leche materna, y se enfatiza en su elevado contenido de inmunoglobulina A secretora. Se enumeran los anticuerpos bacterianos y virales, así como los factores antibacterianos, antivirales y antiprotozoarios, no anticuerpos presentes en la leche materna. Se desarrollan los aspectos más relevantes de estos factores, con destaque de la lactoferrina, la lisozima, el factor bífido, la lipasa estimulada por sales biliares, etcétera. Se hace referencia a los linfocitos "B" y "T", a los macrófagos y los leucocitos polimorfonucleares. Se subraya que los médicos y enfermeras deben conocer estos elementos, para estar convencidos de las bondades de la leche materna y convertirse en los mejores promotores de su uso.

 

Palabras clave: LECHE MATERNA/inmunología; CONTROL DE ENFERMEDADES TRANSMISIBLES; EDUCACION EN SALUD; MEDICOS; ENFERMERIA.

INTRODUCCION

La leche materna es tan antigua como la humanidad. Durante milenios ha sido el único recurso para la alimentación de los lactantes y aquéllos que se han visto privados de ella, estaban condenados a desaparecer en un plazo breve de tiempo.1,2 La lactancia materna como sistema para alimentar al niño en los primeros meses de la vida, ha probado su eficacia a lo largo de gene raciones y ha sido por ella que la humanidad ha subsistido.3

Para todos es conocido las ventajas que posee la leche materna en la alimentación del lactante; sin embargo, para muchos profesionales éstas se circunscriben a su mayor digestibilidad, su esterilidad y que resulta más económica. Es cierto que dichas ventajas tienen una gran importancia, pero consideramos muy necesario que los trabajadores de la salud reconozcan su don más preciado: "la prevención de las infecciones". La leche materna debe ser considerada "la primera vacuna" que recibe el niño y que es capaz de protegerlo de un elevado número de infecciones frecuentes, que amenazan a éste durante el primer año de vida. Es por ello que hemos querido abordar la lactancia materna desde el punto de vista inmunológico, pues en la medida que los trabajadores de la salud conozcan mejor estos elementos, tendrán una mayor confianza en ella y serán sus principales promotores.

EJE ENTERO-BRONCO-MAMARIO

Estudios realizados por Goldblum, Hänson et al4-7 demostraron que los antígenos (bacteria, virus, etcétera) que son administrados o ingeridos por vía oral a las madres que lactan a sus hijos, pasan al tractus intestinal. En el segmento terminal del íleon se encuentran numerosos folículos linfáticos: tejido linfoide asociado al intestino (TLAI). Ellos constituyen un grupo organizado de células inmunocompetentes. Las células intestinales altamente especializadas, denominadas células M, son las encargadas de captar los antígenos que llegan al intestino y transportarlos hacia las placas de Peyer.8,9 Aquí se elaboran los antígenos de los macrófagos y aparecen los linfocitos "T". Producto de la interacción entre los macrófagos y los linfocitos "T" surgen las subpoblacionales de linfocitos "B", que hacen proliferar las células precursoras productoras de anticuerpos. Estas células emigran por los ganglios linfáticos regionales del mesenterio, a través del conducto torácico en la vía sanguínea y allí se dividen en 3 compartimientos: a) las glándulas mamarias, b) los tejidos linfáticos del tractus intestinal materno y c) el sistema bronquial. En estas regiones maduran y se transforman las células plasmáticas formadoras de anticuerpos.10,11

Mediante este eje entero-bronco-mamario, se abastecen con anticuerpos específicos por un corto período, los recién nacidos, pretérminos y lactantes.

Las células linfáticas de las glándu las mamarias del sistema bronquial: tejido linfático asociado al bronquio (TLAB) y del TLAI se asocian una con otras y representan un sistema de defensa relativamente propio. Este sistema aporta una importante contribución a la síntesis de nuevos anticuerpos en la leche materna (figura 1).

Alrededor de la mitad de los anticuerpos que se producen en el organismo son inmunoglobulina A (IgA). La inmunoglobulina predominante en las secreciones exocrinas que protege las mucosas es la inmunoglobulinas A secretora (IgAs). Los anticuerpos de tipo IgAs son producidos local mente, como dímeros de IgA con un polipéctido extra, la cadena J, por las células plasmáticas que se encuentran adyacentes a la porción basal de las células epiteliales de las glándulas exocrinas (glándulas mamarias, lagrima les y salivales), así como en las glándulas situadas en los sistemas respiratorios, digestivo y en el tractus urogenital. Los dímeros de IgA unidos por cadena J se ligan a una glicoproteína que constituye el componente secretor, que se produce por las células de la membrana del epitelio glandular. El complejo formado por la IgA dimérica con la cadena J y el componente secretor constituyen la IgAs, la cual es transportada a través de las células epiteliales y aparece en las secreciones exocrinas en la superficie de las membranas mucosas.

Los anticuerpos del tipo IgAs no activan el complemento ni estimulan la fagocitosis como lo hacen los anticuer pos de los tipos IgG e IgM. Su función es unirse a los organismos contra los que son producidos, como consecuencia de ello se previene el contacto entre los microorganismos y las células epiteliales del huésped y lo protegen contra la invasión hística y la infección o previenen la unión de las toxinas con los receptores epiteliales.8,12,13 (figura 2).

El eje entero-bronco-mamario está basado en el transporte de células linfoides desde las placas de Peyer donde radica el TLAI o del TLAB hasta el intestino delgado y en los bronquios, hasta las glándulas mamarias, donde éstas producen IgAs.14 Las placas de Peyer o TLAI están cubiertas por células M con capacidad picnocítica,15 las cuales parecen muestrear el conteni do intestinal y lo presentan a los linfoci tos de las placas de Peyer. Muchos de estos linfocitos son productores del dímero IgA-cadena J y pueden después de ser expuestos al antígeno, dejar las placas y emigrar a las glándulas exocrinas donde producen anticuerpos y a través de su unión con el componente secretor, pueden ser transportadas hasta las secreciones como se explicó anterior mente.

Por intermedio del eje entero-bronco-mamario la leche materna contiene anticuerpos IgA contra todos los microorganismos y antígenos alimentarios a que la madre ha sido expuesta. De esta forma la leche materna contiene anticuerpos del tipo IgAs contra antígenos "O" de E. coli, Shigella, Salmonella, anticuerpos "K" de E. coli , enterotoxinas de ECET y vibrio cholerae16 y también se han encontrado anticuerpos IgAs contra proteínas de alimentos como leche de vaca, soya y frijol negro.17,18

La leche materna contiene gran cantidad de componentes inmunológicos tanto humorales como celulares (tabla) que conforman su función protectora contra virus, bacterias y parásitos.10

TABLA. Componentes celulares y humorales inmunoprotectores de la leche materna.

Componentes humorales Componentes celulares

Específicos: Inmunoespecíficos:

No específicos Fuente: Speer, CH/P. Inmunologische bedeutung der muttermilch, Monatsschr Kinderheilkd 1993;141: 10-20.

COMPONENTES HUMORALES Y CELULARES

Los componentes humorales y celulares de la leche materna se agrupan en específicos y no específicos.

COMPONENTES HUMORALES ESPECIFICOS INMUNOGLOBULINAS

En la leche materna se han encontrado todas las clases de inmunoglobulinas. El estudio de ellas se ha realizado a través de electroforesis, cromatografía y radioinmunoensayos. Se han identificado más de 30 componentes de los cuales 18 están asociados con proteínas en el suero materno y los otros se han hallado exclusivamente en la leche materna. La mayor concentración de inmunoglobulinas se encuentra en el calostro de todas las especies y va decreciendo en la medida que transcurre el tiempo de lactancia.19

La inmunoglobulina que presenta mayores concentraciones en la leche materna es la IgA, principalmente en el calostro, pero su importancia no sólo radica en su concentración, sino también en su actividad biológica. De las inmunoglobulinas A existentes la que mayor trascendencia presenta es la IgAs, la cual parece ser sintetizada en las células alveolares de la glándula mamaria. En el calostro la IgAs alcanza niveles de 300 mg/mL para ser su mayor concentración y la disminuye en la segunda y tercera semanas, y permanece constante en la leche materna.20,21 La IgA es la inmunoglobulina predominante en la leche materna y constituye el 90 % de todas las inmunoglobulinas presentes en el calostro y la leche.

La IgAs consta de 2 monómeros IgA enlazados por una cadena J y unidos a una glicoproteína que constituye el componente secretor.22

La IgAs se caracteriza por su resistencia a los ácidos y por su capacidad de resistencia contra la digestión enzimática.23

Alrededor del 75 % de los anticuerpos IgAs maternos se pueden encontrar en las heces de los niños alimentados con leche materna.10,24

Estudios experimentales en anima les han demostrado que una parte de los anticuerpos se acumulan en las células epiteliales del yeyuno proximal e interfieren con la adherencia de bacterias y virus.

Los anticuerpos IgAs específicos se unen directamente a bacterias y virus y de este modo se inhibe la colonización del tractus gastrointestinal por microorganismos causantes de enfermedad.25-28

La leche materna contiene además de IgAs, las demás inmunoglobulinas IgM, IgG, IgD e IgE pero en una menor proporción que la IgAs.

En la leche materna se han identificado anticuerpos bacterianos contra agentes productores de infecciones en lactantes y niños. Entre ellos podemos citar los anticuerpos contra vibriocholerae,29 enterotoxinas de E. coli,5,27 antígenos "O" de los serotipos más frecuentes de E. coli,24 Shigella sp.,30,31 Salmonella sp., 31,32 Campylobacter,33,34 Clostridium difficile,35 Hemophilus in fluenzae tipo B36 que es el principal agente de las meningoencefalitis bacterianas y de graves problemas respiratorios, Klebsiella pneumonae,37 Corynebacterium diphteriae, Hemophilus pertussis y Clostridium tetani que confor man la vacuna triple bacteriana contra difteria, tétanos y tos ferina, Diplococo pneumoniae, Chlamydia trachomatis, varias cepas de Estreptococos, Bacteroides fragilis entre otros. Recientemente se han obtenido anticuerpos antirotavirus contra E. colli en la leche de vacas hiperinmunizadas.38 Es posible que en los próximos años nuevos anticuerpos bacterianos sean hallados en la leche materna como resultado de las investigaciones en este campo.39,40

También han sido identificados en la leche materna un número considerable de anticuerpos contra virus que causan enfermedad y muerte entre los lactantes y niños menores de 5 años. Los anticuerpos virales presentes en la leche materna tienen acción contra: Rotavirus, que es considerado el agente causal más común de diarreas,41-45 Poliovirus 1, 2, 3, agentes causales de la poliomielitis, de gran importancia no sólo por las defunciones, sino por las secuelas que ocasiona;10,39 Coxsackie virus A9, B3 y B5;20,39 virus sincitial respiratorio (VSR) principal agente causal de la bronquiolitis del lactante;46-48 influenza, causa frecuente de infecciones respiratorias altas en el niño;24,39 ECHO virus 6 y 7;39 rinovirus, reovirus26,20,49 virus de la parotiditis.50 Recientemente se aisló el herpes virus 6 (HHV-6) agente causal del exantema súbito, en la leche materna, por la reacción de polimerasa en cadena, lo que hace suponer que la leche materna no actúa como transmisor del HHV-651 y herpes simple.39,52 En la leche materna se ha aislado el HIV-1 y ha sido incriminada como agente transmisor del virus.53,54 Sin embargo, estudios realiza dos en Italia plantean que los hijos de madres sidóticas alimentadas con leche materna desarrollan la enfermedad más tardíamente que las alimentadas con otras leches.55 En la leche materna se han aislado recientemente anticuerpos contra el Cryptosporidium parvum; sin embargo, su efecto protector no ha sido satisfactorio.56

Estamos seguros que al igual que los anticuerpos bacterianos, en los próximos años, como expresión del desarrollo científico-técnico al nivel mundial, se aislarán nuevos anticuerpos virales en la leche materna, que permitirán conocer mejor las enfermedades protegidas por la leche materna.

Como hemos podido apreciar la leche materna, por el número elevado de anticuerpos que contiene, puede catalogarse como la primera y más segura vacuna que recibe el niño durante su primer año de vida.

COMPONENTES HUMORALES NO ESPECIFICOS

Independientemente de los anticuerpos bacterianos y virales presentes en la leche materna, ella posee una sarie de factores antibacterianos no anticuerpos que tienen una acción protectora contra un grupo de agentes bacterianos productores de infecciones durante los primeros años de vida.10,52 Entre ellos se hallan el factor bífido, los componentes C3 y C4 del complemento, la lactoferrina, la lisozima, la lactoperoxidasa, el ácido neuramínico, la proteína no anticuerpo (receptor parecido a glicoprótido o glicoproteína), gangliósido (parecido a GM1) factor carbohidrato (no lactosa), factor de resistencia (antiestafilococo), proteína insaturada unida a vitamina B12 y globo asetosylceramide (Gb3).

FACTOR BIFIDO

El factor bífido fue descrito por primera vez por Tissier en 1908. Poste riormente György demostró su presencia en el calostro y en la leche madura, como estimulador del crecimiento de bacterias bífidas.57 Es un bacilo anaerobio, inmóvil, grampositivo que alcanza niveles elevados en el intestino delgado de los lactantes.58

Las bífidos bacterias mantienen una marcada acidificación intestinal y en unión de IgAs y lisozima, antagonizan con la implantación y desarrollo de gérmenes intestinales como E. coli, Shigella, amebas y otros.59 Se consideran un polisacárido que posee nitrógeno no dializable y no contiene aminoácidos. Contribuyen a metabolizar los carbohidratos de la leche y producen ácido acético, láctico y una parte de ácido fórmico y succínico, los cuales crean un pH ácido en las heces.24,60 Compiten con la E. coli en la formación de la flora intestinal, y facilitan la flora normal (gram +) del niño lactado al pecho. Inhibe el crecimiento de bacterias gramnegativas como E. coli, Shigella y otras bacterias como el Estafilococo aurea y Bacterioides fragilis. También ejercen su acción sobre algunos protozoarios.24,39

COMPONENTES C3 Y C4 DEL COMPLEMENTO

Los componentes C3 y C4 del complemento tienen la habilidad de producir la lisis bacteriana al unirse con anticuerpos específicos (IgAs). Su concentración en el calostro es más baja que en el suero. Poseen actividad opsónica, quimiotáctica y bacteriolítica contra Escherichia coli.3,24,39

LACTOFERRINA

Es una glicoproteína producida en las células epiteliares por los granulocitos neutrófilos y monocitos macrófagos. Se considera un factor antibacteriano no específico. Es a su vez una enzima fijadora de hierro que normalmente tiene el 50 % de saturación;5,24 cuando se encuentra saturada de hierro pierde su acción. Su principal función es la captación del hierro exógeno que llega al intestino, antes de que se una o transporte al hierro endógeno de la leche. Se encuentra en los líquidos corporales (lágrimas, saliva, semen y en las secreciones pancreáticas). Tiene una elevada concentración en el calostro (6 mg/mL) y disminuye hacia el quinto día de lactancia (1,8 mg/mL). Contiene de 10 a 15 mg/mL de transferrina.61 Posee una acción bacteriostática potente contra Estafilococo aureus, Escherichia coli, Vibrio cholerae y Pseudomona aeruginosa, por bloqueo de la síntesis de ARN de las bacterias. El tratamiento con sales ferrosas orales interfieren su función bacteriostática. Inhibe el crecimiento de la Candida albicans.62-66

LISOZIMA

Es un factor antibacteriano no específico y no anticuerpo. Se considera una enzima termoestable y ácido estable presente en las principales células y líquidos del organismo. Su concentración en la leche materna es 300 veces mayor que en la leche de vaca. Aumenta su concentración con el incremento del tiempo de lactancia. Tiene la propiedad de separar los péptidos de la pared celular bacteriana.5,24

La lisozima tiene una acción bacte ricida en presencia de IgAs y del factor C3 del complemento contra Escherichia coli y Salmonella Spp. y a su vez desarrolla una acción bacteriostática en presencia de vitamina C contra entero bacterias y gérmenes grampositivos.20,65 Por sus propiedades antiflogísticas modula la reacción inflamatoria, inhibe la quimiotaxis de los granulocitos neutrófilos y la formación de radicales de oxígeno tóxicos que se liberan durante la fagocitosis.26,67

LACTOPEROXIDASA

Es una enzima que se ha estudiado principalmente en la leche de vaca, donde se muestra muy activa y tiene un gran poder bactericida in vitro.

Se considera que la actividad peroxidasa es más activa en la biosíntesis y excreción de lactoperoxidasa. Por oxidación bacteriana actúa contra la Escherichia coli y Salmonella tiphimu rium.3,24

ACIDO NEURAMINICO

El ácido neuramínico se encuentra en los gangliósidos y en los mucolípidos del cerebro y otros tejidos como la membrana del eritrocito.

Su contenido en la leche materna es 40 veces mayor que en la leche de vaca. Su calentamiento en la leche materna le hace perder su actividad antiviral y antibacteriana. Posee acción bacteriostática sobre Escherichia coli y Estafilococo aureus y parece inhibir la adhesión del virus de la influenza a las células humanas.39,68,69

PROTEINA NO ANTICUERPO (RECEPTOR PARECIDO A GLUCOLIPIDO O GLICOPROTEINA)

Es un factor antibacteriano, no anticuerpo presente en la leche materna, cuyo mecanismo de acción es inhibir la adherencia bacteriana del Vibrio cholerae.24

GANGLIOSIDO (PARECIDO A GM1)

Factor antibacteriano, no anticuerpo presente en la leche materna cuya acción radica en interferir la fijación de enterotoxinas a GM1, que es un receptor celular gangliósido membrana. Actúa contra las enterotoxinas de la Escheri chia coli enterotoxigénica (ECET) y del Vibrio cholerae.24

FACTOR CARBOHIDRATO NO LACTOSA

Factor antibacteriano no específico que tiene una acción preventiva contra toxinas termoestables de Escherichia coli enterotoxigénica (ECET).24

FACTOR DE RESISTENCIA

Es un factor antibacteriano no específico y no anticuerpo, termoestable y no dializable. Parte del ácido graso libre que posee, viene de una fracción fósfida, distinta del ácido linoleico. Ejerce una acción protectora contra Estafilococo aureus. 24,39

PROTEINA INSATURADA UNIDA A VITAMINA B12

Es una proteína de elevado peso molecular que ha sido encontrada en alta concentración en la leche materna, en el meconio y en heces de niños alimentados al seno materno. La proteína insaturada unida a vitamina B12, hace que esta vitamina sea inutilizable por la bacteria, para su crecimiento.70

GLOBOTRIAOSYLCERAMIDE (Gb3)

Es un factor antibacteriano no anticuerpo que se encuentra en la leche materna en una concentración de 73 nM (77 mg/L) contiene ácidos grasos hidroxilados y 50 nM (53 mg/L) para Gb3 que contiene ácidos grasos no hidroxilados. El Gb3 de la leche materna es un glicolípido conocido por su capacidad para unirse a la toxina-Shiga y a las toxinas parecidas a la toxina-Shiga (SLT-1 y SLT-2). Su acción está dada por la protección que le confiere al niño contra la diarrea infantil producida por la toxina-Shiga o las parecidas a la toxina-Shiga (SLT-1 y SLT-2). Estas toxinas están vinculadas con el desarrollo del síndrome hemolítico urémico (SHU).71-74

Además de los factores antibacteria nos no anticuerpos, la leche materna posee otros factores antivirales y antiparasitarios, que protegen al niño durante su primer año de vida.24,39 Entre ellos tenemos los siguientes:

LIPASA ESTIMULADA POR SALES BILIARES (LESB)

La lipasa estimulada por sales biliares de la leche materna, es considerada el principal factor inactivador de protozoos.75 Fue descrita por primera vez en 1983, como factor giardicida y amebicida por Francis Gillin et al.76,77 Trabajos posteriores la definen como una enzima (carboxi-estearasa) que hidroliza ácidos grasos de cadena larga y corta. Es la más potente de las lipasas contenidas en la leche materna. Su concentración es de 0,1 mg/mL.39 Necesita la presencia de sales biliares para activarse, ya que en la leche materna no es activa. Posee actividad giardicida y amebicida in vitro.

La destrucción de la giardia se produce por acción de algunos productos como el ácido oleico formado por la hidrólisis lipídica de los triglicéridos. Su acción parece ser la hidrólisis de la pared celular de los protozoos.76,77

La leche humana destruye los trofozoítos de Giardia lamblia, pero se ha demostrado que para que esto ocurra, la lipasa de la leche materna debe ser estimulada por sales biliares. Hoy se conoce la importancia del colato sódico, una sal biliar que juega un papel específico en la destrucción de los protozoos.78

En 1987 se demostró que el mucus intestinal ejercía un efecto protector sobre los trofozoítos de Giardia, pues el mucus inhibía la actividad lipolítica de la leche materna.79

Los productos de la hidrólisis lipídica en el tractus intestinal normal son tóxicos para la Giardia lamblia. Estudios realizados en años recientes demostraron que la albúmina y las sales biliares conjugadas se unen a los ácidos grasos libres (AGL) y protegen parcial mente los trofozoítos de la muerte por la acción del ácido oleico.80-82

LIPIDO (ACIDO GRASO INSATURADO Y MONOGLICERIDOS)

Es un factor antiviral no específico, no anticuerpos, presente en la leche materna y su acción consiste en la inactivación de la envoltura lipídica de los virus. Protege contra el herpes simple, la influenza, arbovirus: dengue 1-4, Semiiky-Forest y Ross River; virus de la encefalitis japonesa B; virus sindbis y virus Western Nilo.24,40,75,83

FACTOR LIPIDICO (NO GRASA)

Factor antiviral no específico, que no se destruye por el calentamiento, lo que lo diferencia de los anticuerpos y se ha comprobado su acción contra los virus de la encefalitis japonesa B y 2 tipos diferentes de virus de leucemia.75,84,85

SUSTANCIA NO ESPECIFICA

La leche materna es portadora de una sustancia no específica y cuyo mecanismo de acción no es bien conocido, que tiene una acción protectora contra Arbovirus y virus de leucemia de múridos.24

ALFA-2 MACROGLOBULINA

Factor antiviral no anticuerpo, que se encuentra en la leche materna; su mecanismo de acción es inhibir la actividad de la hemaglutinina y actúa contra los virus de influenza y parainfluenza.24,40

ALFA-1 ANTITRIPSINA

Es un factor antiviral no específico, no anticuerpo, presente en la leche materna y que produce inhibición de los virus dependientes de la tripsina; su acción principal es contra rotavirus.24,75,84

MACROMOLECULAS

Un grupo de macromoléculas presentes en la leche materna son considerados como factores antivirales, no anticuerpos. Su acción es inhibir la unión y penetración, y actuar contra los virus del herpes simple, Coxsackie B4, citomegalovirus, rotavirus, virus de la estomatitis vesicular; virus SemlikiForest, reovirus 3, poliovirus 2 y virus sincitial respiratorio.40,75,85,86

MACROMOLECULA NO LIPASA

Factor antiprotozoario, no anticuerpo, cuyo mecanismo de acción es desconocido, pero se estima que ejerce su acción contra la Giardia lamblia.24

INTERFERON

El cultivo de células calostrales mostró que cuando son estimuladas secretan una sustancia parecida a interferón, con una potente actividad antiviral. Los interferones son potentes estimuladores de la citotoxicidad de los leucocitos en ausencia de anticuerpos.24,84

COMPONENTES CELULARES DE LA LECHE MATERNA

Las células de la leche materna comprenden los macrófagos, los leucocitos polimorfonucleares (LPN) y los linfocitos "B" y "T".

MACROFAGOS

Los macrófagos son amplios complejos fagocíticos que contienen lisosomas, mitocondrias, pinosomas, ribosomas y aparato de Golgi.84

Los macrófagos de la leche materna que contienen lípidos muestran los mismos criterios morfológicos y citoquímicos de los macrófagos maduros de los tejidos. Su origen es desconocido; sin embargo, se supone que por analogía con otros macrófagos de los tejidos, los monocitos son células precursoras de los macrófagos de la leche materna.

Los monocitos que se forman en la médula ósea circulan en sangre periférica alrededor de 3 días y después emigran a los tejidos del sistema macrófagos/monocitos para madurarse allí en forma de macrófagos.87-89 Estos desempeñan un papel muy importante en la inmunorregulación, pues sintetizan y segregan más de 100 sustancias bien definidas como enzimas, factores com plementarios, citoquímicos y otros.10,90

En la superficie de los macrófagos se encuentran los receptores Fc para las diferentes subclases de IgE, así como para el componente C3 del complemen to y para la transferrina.87,91 Los macró fagos de la leche pueden fagocitar y destruir una serie de agentes bacterianos como la Escherichia coli, Estafilococo aureus y Salmonella enteritis. También por fagocitosis actúa contra la Candida albicans. Además posee propiedades citotóxicas contra el virus del herpes simple-1.92

La estimulación del metabolismo oxidativo asociado con la fagocitosis hace que los macrófagos produzcan metabolitos de oxígeno (radicales superóxidos) que tienen un marcado efecto tóxico y en poco tiempo pueden activarse mediante endotoxinas.87-89

Los macrófagos de la leche materna se supone que ejercen una función protectora para los recién nacidos y lactantes.

La adherencia disminuida puede ser una condición esencial para que los macrófagos de la leche alcancen de modo cualitativo y cuantitativo, un lugar determinado en el tractus intestinal de los niños.

El paso de los macrófagos de la leche a través del estómago se lleva a cabo sin interrumpir su función esencial.88

La prostaglandina E2 producida por los macrófagos de la leche materna disminuye la permeabilidad intestinal contra agentes nocivos, y contribuye de esta manera, a la protección de la mucosa intestinal.87,90,91

Los macrófagos de la leche materna con la ayuda de los metabolitos del 02 y activados por factores externos como las endotoxinas o las linfoquinas, represen tan una barrera efectiva de protección contra los gérmenes en el tractus intestinal de los recién nacidos.92,93

La movilidad de los macrófagos es inhibida por el FIM (factor inhibidor de la migración de linfoquina), el cual es producido por linfocitos sensibilizados por estimulación de antígenos.24,94

Los macrófagos también pueden participar en la biosíntesis y excreción de lactoperoxidasa y de factores de crecimiento celular que aumentan el crecimiento del epitelio intestinal y la maduración de las enzimas del borde en cepillo de los enterocitos.95

Las actividades de los macrófagos se han demostrado tanto en el calostro fresco como en el cultivo de células calostrales.24

GRANULOCITOS NEUTROFILOS (LEUCOCITOS POLIMORFONUCLEARES)

Son células con marcada actividad fagocítica y que se encuentran en la leche materna normalmente en cantidades mínimas. Las funciones asociadas con la fagocitosis son limitadas en relación con los granulocitos neutrófilos periféricos.96 El calostro contiene alrededor de 105 a 5 x 106 leucocitos/mL, de los cuales del 40 al 60 % son polimorfonucleares. En la leche madura el número de células es menor, alrededor de 105 leucocitos/mL con el 20-30 % de polimorfonucleares.

Después de los 6 meses la población de leucocitos polimorfonucleares (LPN) disminuye. Las funciones de las LPN incluyen normalmente, la destrucción y muerte de gérmenes, fagocitosis, sensibilidad quimiotáctica, evaden la actividad estimulada por monofosfato de hexosa y estimulan el consumo de oxígeno.97

Estudios realizados por diferentes autores coinciden en afirmar que la principal función de los LPN es la defensa del tejido mamario y no la de impartir la inmunocompetencia materna al neonato.98

LINFOCITOS

La leche materna contiene linfocitos "B" y linfocitos "T", tanto en el calostro como en la leche madura. Las células destinadas a convertirse en células linfopoyéticas derivan del timo y de la bolsa o tejidos equivalentes. Tanto las células B como las T pueden ser identificadas por métodos morfológicos o inmunológicos.10,64,99 Ellas son las encargadas de sintetizar los anticuerpos IgA.

LINFOCITOS "B"

Los linfocitos "B" o células "B" comprenden una pequeña parte del total de células y pueden ser identificadas por la presencia de inmunoglobulinas de superficie marcadas. En la leche materna los linfocitos "B" incluyen células con inmunoglobulinas de superficie IgA, IgG e IgM. El 50 % de los linfocitos B de la leche materna son portadores de anticuerpos IgA en su superficie, mientras que en la sangre la proporción es del 17 %.89

El efecto de la leche materna en la función de los linfocitos B fue estudiado por Juto. Su estudio demostró que el calostro desnatado, filtrado y libre de células, al igual que la leche madura exhiben un aumento en la proliferación y generación de la secreción de anticuerpos en los linfocitos B. Esto sugiere un mecanismo inmunológico importante.100

LINFOCITOS "T"

Los linfocitos "T" constituyen el 50 % de la población de células de la leche materna. Su función en la leche materna se desconoce, aunque se supone que contribuyen a la defensa de la glándulas mamarias contra las infecciones virales.101

Los linfocitos "T" contenidos en la leche materna, en comparación con los linfocitos sanguíneos presentan una proliferación disminuida en sus diferentes activadores y en relación con la citotoxicidad mínima de las células dependientes de anticuerpos.102

La actividad mitótica ocurre en la glándula tímica más rápido que en cualquier otro órgano linfático; sin embargo, el 70 % de las células mueren sin la sustancia celular. Recientemente se ha identificado la timosina, como una hormona producida por las células epiteliales del timo y que estimula la proliferación de linfocitos periféricos.24

Estudios realizados sobre la res puesta antigénica de la proliferación de linfocitos en el calostro y la leche materna, evidencian una respuesta a la estimulación de antígenos virales de rubéola, citomegalovirus y parotiditis.10 El análisis de la inmunidad mediada por células a antígenos microbianos señalan, que los linfocitos de la leche materna están limitados en su potencial para reconocer o responder a ciertos agentes infecciosos, comparados con células de la circulación periférica.24

Las investigaciones realizadas sostienen el concepto de que los linfocitos del calostro y de la leche madura producen efectos inmunológicos que benefician al lactante durante sus primeros años de vida, al protegerlo de numerosas enfermedades, como entero colitis necrotizante, meningitis neonatal, infecciones del tractus digestivo, respiratorio y genitourinario y otras muchas que se han ido describiendo en el transcurso de esta revisión.

Muchas otras cualidades protectoras presenta la leche materna. Sin embargo, hemos querido llevar a nuestros médicos una revisión actualiza da de la inmunología de la leche materna, pues consideramos que estos conceptos deben ser conocidos por las trabajadores de la salud, sobre todo en la atención primaria, con la finalidad de que todo profesional esté convencido científicamente del efecto protector que tiene la leche materna.

Cada día aparece un número incalculable de trabajos que abordan diferentes aspectos nutricionales, psicológicos y preventivos de la leche materna.

Todos los trabajadores de la salud deben conocer que por el efecto protector que tiene la leche materna contra las enfermedades infecciosas, ésta es una intervención que produce impacto en la reducción de la morbilidad y mortalidad por enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias agudas, lo cual contribuye a reducir la mortalidad del niño menor de 5 años.

En Cuba, la lactancia materna exclusiva, tal como está planteado en el Plan de Acción de la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia, debe ser un elemento de extraordinaria importancia para mantener la tendencia descendente de la mortalidad en el niño menor de 5 años hasta el año 2000.

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Dr. Raúl Riverón Corteguera. Hospital Pediátrico "Centro Habana", municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba.

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