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Rev Cubana Pediatr 1998; 67(3)
Hospital Pediátrico Docente "Centro Habana"

Midazolam intranasal para la sedación preanestésica pediátrica

Dr. Joaquín L. de la Lastra Rodríguez1
  1. Especialista de II Grado en Anestesiología y Reanimación.

RESUMEN

El ingreso hospitalario y un tratamiento quirúrgico pueden crear en los niños temor, ansiedad y trastornos emocionales al abandonar la atmósfera de seguridad y confianza del hogar y estar en el ambiente desconocido del hospital. La medicación preanestésica logra la reducción de la ansiedad y disminuye su respuesta. En el presente trabajo se utilizó con este fin el midazolam al 0,5 % (dormicum) en dosis de 0,2 a 0,3 mg por kg de peso corporal administrado por vía intranasal, con la finalidad de observar las ventajas de este método en 30 niños menores de 5 años de edad. Se logró una sedación rápida y de corta duración y no se observó ninguna complicación.

Palabras clave: MIDAZOLAM/administración & dosificación; ADMINISTRACION INTRANASAL; ANESTESIA INTRATRAQUEAL; MEDICACION PREANESTESICA.

INTRODUCCION

Un ingreso hospitalario para un tratamiento quirúrgico puede ocasionar temor, ansiedad y trastornos emociona les en los niños, los cuales se consideran poco preparados para enfrentar esa experiencia que puede ser traumática; se consideran los más propensos los de edad preescolar de 1 a 5 años.

La reducción de la ansiedad y la disminución de su respuesta se logran con el uso de la medicación preanestésica, y el midazolam tiene una buena posición como agente de premedicación. El objetivo de nuestro trabajo fue observar las ventajas de la administración del midazolam (dormicum) por vía intranasal (IN) en un grupo de niños en edad preescolar.

MATERIAL Y METODO

El trabajo se desarrolló con 30 pacientes menores de 5 años de edad, con distintos estados físicos según la clasificación ASA y fueron escogidos al azar. Todos se programaron para ser operados con anestesia general endotraqueal durante un período de 3 años (1991 a 1993). La administración del midazolam al 0,5 % (dormicum) se realizó en dosis de 0,2 o 0,3 mg por kg de peso corporal por vía IN con jerin guilla de 1 mL, y se cuidó de hacerlo en goteo repartido en ambas fosas nasales, además se evitó la administración rápida para lo cual se hizo necesaria la colaboración de la madre acompañante o de la enfermera. En los lactantes más pequeños la administración de gotas nasales se realiza en posición semisentada y aunque no se recomienda el uso de jeringuillas para tal uso, el empleo de un volumen menor a 1 mL y en goteo evitan cualquier peligro de aspiración. También se administró atropina en dosis de 0,01 mg por kg de peso corporal por vía intravenosa (IV).

Todos los pacientes fueron vigilados y controlados por la toma de los signos vitales durante los 12 ó 15 minutos que siguieron a la administración del midazolam, momento en el cual fueron trasladados al salón de operaciones. La inducción de la anestesia general se realizó con thiopental, succinilcolina seguido de intubación endotraqueal; el mantenimiento de la anestesia se efectuó con oxígeno, óxido nitroso y halotano por vía inhalatoria y como relajante muscular succinilcolina; la ventilación pulmonar fue controlada. Una vez recuperados de la anestesia se observó la coloración de la piel y mucosas, la vía aérea, la calidad de la respiración, el nivel de conciencia y los movimientos corporales en la sala de recuperación posanestésica.

RESULTADOS

Las edades de los 30 pacientes promediaron 2,4 años (3 meses a 5 años); el promedio de los pesos corporales fue de 14,3 kg (6 a 22 kg); 21 pacientes pertenecían al sexo masculino y 9 al femenino y la dosis de midazolam promedio fue 2,9 mg (1,5 a 4 mg). Se observa que el paciente se muestra calmado o somnoliento, se tranquiliza, pierde el temor, facilita la separación de los padres, es útil como adjunto en la inducción con barbitúricos, pues ésta se realizó más tranquila, la vía IN se consideró menos traumática que la intramuscular (IM) y más estética que la rectal (R), los pacientes fueron más cooperativos, no hubo forcejeos y la evolución posanestésica fue agradable (tabla).

También se apreció que junto al efecto ansiolítico el paciente puede mirar con atención el lugar donde está y los objetos que lo rodean.

Como limitaciones del método se destacan que algunos pacientes refirieron ardor fugaz sólo en el momento de su administración IN, además de no lograr inmovilizar al paciente, por lo que su uso para las tomografías axiales computadorizadas del cráneo quedó excluido. No ocurrió ningún tipo de complicación.

DISCUSION

El midazolam ha sido usado para la sedación preoperatoria por vías IV, IM, R y oral (O), y se señalan como desventajas: la inyección IM dolorosa y el comienzo lento por las vías R y O5-14

Varios autores han sugerido que la piel y las membranas mucosas de la boca y de la nariz pueden servir como rutas alternativas para la administración de anestésicos y drogas usadas en la anestesia.15-21 Recientemente ha sido reportada la administración de midazolam por vía IN, área que es rica en aporte de sangre, lo cual hace que pase directamente hacia la circulación sistémica, y tenga una disponibilidad mucho más alta que por la vía oral.3

Wilton et al. (1988) realizaron su estudio con el propósito de investigar los efectos sedantes del midazolam IN como medicación preanestésica en niños en edad preescolar (entre 18 meses y 5 años), en dosis de 0,2 ó 0,3 mg por kg de peso corporal, y pudieron demostrar que producía ansiolisis y sedación con instalación rápida y ligera euforia en la mayoría de los pacientes.3

Saint-Maurice et al. (1990) utilizaron el midazolam en dosis de 0,2 mg por kg de peso corporal administrado tópica mente por ruta IN, seguido de la administración de clorhidrato de ketamina en dosis de 9 mg por kg de peso corporal por vía R en 32 pacientes, con edades entre 11 meses y 8 años, para la realización de procederes quirúrgicos y diagnósticos cortos, y se obtuvo amnesia anterógrada, analgesia y mínima depresión respiratoria, el promedio de recuperación de la anestesia fue de 40 minutos y observaron como inconvenientes mayores las náuseas y los vómitos en 5 pacientes y la salivación en 8.22

Rose, Simon y Haberer (1990) estudiaron la eficacia de la medicación preanestésica con midazolam IN en niños con edades entre 3 y 126 meses, con dosis de 0,2 mg por kg de peso corporal y observaron que la sedación se produjo entre los 9 y 12 minutos de su administración, y lograron que los pacientes estuviesen calmados o somnolientos y los signos vitales y la oximetría de pulso estables. Ellos consideran que el efecto sedante del midazolam por vía IN es una solución relativamente eficaz para la medicación preanestésica en pediatría, que es interesante en cuanto a su instalación rápida cuando la actividad quirúrgica lo justifica como en la cirugía ambulatoria y lo consideran como una alternativa atractiva comparada con otras rutas de administración usadas en la medicación preanestésica del niño.23

De acuerdo con nuestra experiencia con el midazolam IN la sedación se logró a los 10 minutos de su administración en la mayoría de los pacientes, aunque en algunos se observó antes, lo que hacía que el paciente estuviese más calmado, somnoliento y colaborador, además de proporcionar una medicación preanestésica rápida, de corta duración y sin complicaciones.24-26 Aunque no se presentó ningún paciente con enfermedad respiratoria aguda ni crónica, ellos hubieran sido excluidos del estudio, pues la respuesta ventilatoria al aumento del bióxido de carbono (CO2) y al estímulo hipóxico es deprimida por el uso del midazolam; en este caso sería obligado el uso de la vigilancia continua de la saturación de oxígeno en la hemoglobina, por medio de la oximetría de pulso.5

En la administración del midazolam por vía IN ésta demostró ser un método práctico y seguro para obtener una sedación preanestésica rápida en niños en edad preescolar y aún menores. El empleo de dicha técnica deberá ser realizada por el médico anestesiólogo.

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Recibido: 10 de abril de 1995. Aprobado: 8 de junio de 1995.

Dr. Joaquín L. de la Lastra Rodríguez. Calle 258, número 510, Santa Fe, municipio Playa, AP 19100, Ciudad de La Habana, Cuba.

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