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Hospital Pediátrico Universitario "Centro Habana"
Síndrome hemolítico urémico. Aspectos epidemiológicos
y patogénicos
Dra. Yardelis Pérez del Campo,1 Dra.
Digna Ma. Espinosa López,2 Dr. José Florín
Yrabién,3 Dra. Olga Noemí Levy,1 Dra.
Clara Zaida Álvarez Arias2 y Dr. Erduy Infante Velázquez4
RESUMEN
Se hace una revisión de los aspectos actuales en relación
con la epidemiología y patogenia del síndrome hermolítico
urémico. El síndrome hemolítico urémico es
el resultado de la acción de numerosos factores etiológicos
y patogénicos. Se han aislado varias cepas de Escherichia coli
productoras de una citotoxina para células vero, denominada verotoxina
o toxina shiga-like (SL-T), esta toxina, específicamente la producida
por la Escherichia coli serotipo O157: H7 ha sido relacionada con
casos esporádicos y epidémicos y con menor frecuencia O111,
O26 y O113, actúan mediante la liberación de exotoxinas a
la circulación sanguínea. El primer fenómeno en la
patogénesis del síndrome hemolítico urémico
es la lesión del endotelio vascular que de manera secundaria genera
una cascada de fenómenos tales como la adhesión, agregación
plaquetaria y el depósito de fibrina mediante distintos mediadores,
cuyo resultado final sería la formación de trombos en la
microcirculación: la microangiopatía trombótica.
Descriptores DeCS: SINDROME HEMOLITICO UREMICO/epidemiología;
SINDROME HEMOLITICO UREMICO/patología; ESCHERICHIA COLI; NIÑO.
El síndrome hemolítico urémico (SHU) o microangiopatía
trombótica renal fue descrito por primera vez por Gasser
y otros en 1955.1 Lo definieron como la aparición brusca
en una persona previamente sana de una anemia hemolítica microangiopática,
asociada con trombocitopenia y a una insuficiencia renal aguda (IRA).
En 1958 fue aclarada su anatomía patológica y Habib2
lo designó como microangiopatía trombótica. En 1964,
en Argentina, Gianantonio y otros3 describieron
los aspectos clínicos, su evolución y tratamiento de la fase
aguda.
Las teorías patogénicas que se han propuesto para explicar
el SHU han sido múltiples y con frecuencia contradictorias entre
sí; como se aprecia al revisar la literatura médica, ha existido
una gran confusión en este sentido. En los últimos años;
sin embargo, se ha avanzado considerablemente en la comprensión
de este síndrome y hoy sabemos, por ejemplo, que no todos los SHU
son iguales entre sí, y existe una gran heterogenicidad tanto en
los hallazgos clínicos, y de laboratorio, como de la lesión
hística para ser heterogéneos los distintos mecanismos patogénicos
que lo producen.4,5
Karmali y otros6 comprobaron la relación
causal del SHU con infecciones entéricas producidas por cepas de
Escherichia coli (E. coli) productoras de una toxina específica
citopática llamada verotoxina, emparentada bioquímica y funcionalmente
con la toxina Shiga.
El SHU afecta preferentemente a lactantes y niños menores de
5 años, y es mucho menos frecuente en adultos, aspecto éste
que nos motivó a realizar esta revisión bibliográfica,
para profundizar acerca de los nuevos conceptos sobre la forma del SHU
asociada con diarrea que es la más frecuente en la edad pediátrica,
aunque haremos referencia a sus otras variantes o formas atípicas.
Concepto
El SHU es el resultado de la acción de numerosos factores etiológicos
y patogénicos7 y consiste en la asociación de
anemia hemolítica microangiopática con signos y síntomas
de agresión multiparenquimatosa, especialmente del tubo digestivo,
del riñón y del encéfalo. Además, entre otros
signos, presenta coagulación intravascular y trombocitopenia.8
Epidemiología
Actualmente se conoce que puede aparecer en cualquier parte del mundo,9
y según algunos su frecuencia está aumentando.10
Existen zonas endémicas como Argentina con alta incidencia debido
posiblemente, a la elevada frecuencia de enfermedades diarreicas agudas
producidas por toxinas tipo Shiga demostrada mediante serología,
neutralización de citotoxinas fecales, cultivo de heces e hibridación
del DNA.11 Existen otras zonas endémicas como África
meridional, oeste de los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.),
Holanda, etc. Dentro de las zonas endémicas, se han notificado verdaderos
brotes epidémicos9 y con relativa frecuencia se describen
casos esporádicos.12
El SHU es endémico de algunas zonas metropolitanas del oeste
de EE.UU. como California, Oregón y Washington. Sin embargo, aparecen
miniepidemias en todo el territorio de los EE.UU. y Canadá.9,13
Esto está en relación en que en esas regiones se aísla
con mayor frecuencia la E. coli 0157H7 que es una enterobacteria
que no fermenta el sorbitol14 y es productora de verocitotoxina
o toxinas parecidas a la toxina Shiga.15 Se asocia fundamentalmente
con el consumo de carne mal cocinada (hambur-guesa principalmente) y de
leche no pasteurizada. Su mecanismo de transmisión se ha demostrado
que es de persona a persona.16,17
Aunque el SHU puede presentarse en cualquier época del año,
se conoce de siempre que la mayoría de los casos ocurre en primaveraverano,
y pueden desencadenarse en esta época importantes epidemias.9,10,12
En general el SHU afecta preferentemente a los lactantes y a los niños
menores de 5 años, y es mucho menos frecuente en adultos. No obstante,
la edad media de las distintas series publicadas difiere considerablemente
de unos países a otros. Así en África meridional,
la edad media es de 8,5 meses,18 en Argentina de 9,5 meses,
en Holanda de 23 meses;19 en las distintas zonas de los EE.UU.
oscila entre 3 y 4,5 años. En relación con el sexo, algunos
han descrito una mayor incidencia en el femenino.12
Etiología
Existen varias clasificaciones para su estudio, pero la de Neil
se considera la más compleja, porque presenta una división
etiológica de la enfermedad en relación con las diferentes
formas en que se presenta:
-
Idiopática.
-
Debida a:
A. Causas infecciosas:
-
Asociada a diarreas (E. coli 0157H7).
-
Asociada a Shigella dysenteryae tipo 1.
-
Asociada a neuraminidasa (Streptococus pneumoniae).
-
Asociada a otras infecciones circunstanciales (Salmonella typhi, Campylobacter
fetus jejuni, Yersinia pseudotuberculosis, bacterioides, virus portllo,
Cocksackie, ECHO virus, influenza,Epstein Barr, rotavirus, HVI, microtatobiotos).
B. Causas no infecciosas (esporádico):
-
Familiar (herencia autosómica recesiva y formas dominantes).
-
Tumores.
-
Drogas (contraceptivos orales, ciclosporina A, mitomicina C, FK 506, OKT3,
metronidazol, penicilina).
-
Embarazo.
-
Enfermedades sistémicas.
-
Trasplantes (médula ósea, riñón).
-
Glomerulonefritis.
-
Formas recurrentes esporádicas autosómica recesiva o dominante.
-
(Fuente: Neil MA. Pathogenesis of Escherichia coli 0157H7 infection.
Curr Op Infect Dis 1994;7:295-303.)
También se reportan otras causas del SHU como la Entamoeba histolytica
y algunas vacunas como la DPT, antipolio-mielitis, sarampión, rubeóla
y parotiditis. Sin embargo, una división muy importante es la de
SHU típico o D+ porque presenta como antecedente enfermedades
diarreicas agudas y el atípico o D- porque no tiene este
antecedente.20,21
Patogenia
A partir de los datos iniciales de Karmali22 las investigaciones
patogénicas realizadas en muchos países señalan que
la E. coli productora de toxina citopática, es causa de la
enfermedad. La asociación de E. coli productora de verotoxina
(VTEC) al SHU es mediada por la producción de una citotoxina similar
a la exotoxina que produce la Shigella dysenteriae tipo 1, por esa
razón, también es llamada toxina tipo Shiga (SLT; del inglés
Shiga Like-Toxin).11
El SHU típico o D+ está estrechamente relacionado
con las bacterias enteropatóge-nas productoras de citotoxinas, cuyo
ejemplo más estudiado es la Shigella dysenteriae tipo 1.
En 1977 Konowalchuck aisló de algunas cepas de E. coli,
toxinas con las mismas características de la toxina Shiga. El serotipo
E. coli 0157H7 demostró ser uno de los mayores productores de verotoxinas
1 y 2, homólogas respectivamente de las producidas por la Shigella.20
En 1983 Karmali fue el primero en demostrar la función
etiológica de las verotoxinas producidas por la E. coli y
el SHU.23 Actualmente se reportan otros serotipos de la bacteria
productores de verotoxinas como el 025:H11, 0121, 0145, 011324-26
y más recientemente la ECEH 0111: H y 048: H21 en relación
con casos clínicos de la entidad.25-27 Relacionado con
la patogenia del SHU D+, se conoce que las verotoxinas producidas
por el bacilo de Shiga u otra enterobacteria, además de ser citotóxicas,
tienen función enterotoxigénica, porque provocan en el lumen
intestinal acumulación de líquido hemorrágico y electrólitos
acompañados de lisis celular. Su peso molecular es de 70 000 daltons
y está compuesta por 2 cadenas polipeptídicas. La cadena
A presenta una fracción activa llamada A1, que penetra en el enterocito
e inhibe la síntesis proteica, al inactivar catalíticamente
la fracción 60s del ribosoma citoplasmástico y más
específicamente del factor 1 de elongación de las cadenas
peptídicas, que se encuentran en el ribosoma y las 5 fracciones
B que son responsables de las adherencias de las toxinas a los receptores
de la membrana celular del enterocito.27
Para que se produzca este mecanismo las verocitotoxinas tienen que unirse
a su receptor de membrana, que es un glicolípido neutral: el globotriaosylceramide
(Gb 3), capaz de reconocerla y penetrar dentro de las células por
endocitosis.28 Sin embargo, se han encontrado niveles bajos
de Gb3 en algunos pacientes que desarrollan SHU, en comparación
con controles sanos y con niños con diarrea asociada a bacterias
productoras de verocitotoxinas.
La toxina Shiga como las parecidas a ella, son directamente citotóxicas
y su acción está potencializada por el lipopolisacárido
liberado por la pared de las bacterias y el desencadenamiento de la respuesta
inflamatoria sistémica producida por la liberación de mediadores
como el factor de necrosis tumoral (FNT alfa), interleucina 6 y 8 (IL 6
y 8) que pueden aumentar el número de receptores funcionales que
se encuentran presentes en las células intestinales del colon y
en el endotelio vascular del riñón.29,30 Además
de las lesiones en el epitelio de las células intestinales producidas
por las citotoxinas, existe un mecanismo de replicación de las bacterias
en el corion, con el paso de las endotoxinas al torrente circulatorio a
través de las úlceras de la mucosa. Esto provoca una reacción
tipo Schwartzman con microtrombos, anemia hemolítica microan-giopática
y fallo renal, por lo que la verocitotoxina y el lipopolisacárido
tienen efectos sinérgicos que terminan producien-do un daño
endotelial y el SHU.31 La interacción entre la lesión
de los vasos de los riñones, a lo que se le añade el depósito
de fibrina condiciona el desarrollo de una anemia hemolítica microangiopática,
pues los eritrocitos y las plaquetas son dañados mecánicamente
cuando intentan atravesar los vasos que presentan disminución del
lumen capilar. La adherencia de las plaquetas a la pared capilar afectada,
contribuye a la formación de microtrombos con daño anóxico
adicional, lo que reduce el filtrado glomerular. No obstante, en la actualidad
se sugiere que las células endoteliales, los eritrocitos y las plaquetas
pueden ser dañados, independientemente, por el mismo agente para
los que existen receptores fisiológicos en el organismo, por lo
que no se encuentra relación entre la gravedad de la lesión
vascular y el grado de hemólisis.12
Se han demostrado alteraciones en las membranas eritrocitarias que son
suge-rentes del daño peroxidativo en el nivel celular, con la consecuente
alteración del metabolismo del ácido araquidónico
y originar ruptura del equilibrio entre el tromboxano, potente sustancia
vasoconstrictora producida por las plaquetas y la prostaciclina, producida
por células endoteliales y que tienen efectos antiagregante plaquetario
y de vasodilatación.12
En relación con la prostaciclina, se ha demostrado que disminuye
en los períodos agudos de la enfermedad, y tienen algunas anormalidades
en su síntesis y metabolis-mo. Se conoce que también existe
una disminución de la síntesis de prostaciclina en el nivel
renal, porque se han medido sus metabolitos de excresión en orina,
los cuales se encuentran disminuidos y han vuelto a su normalidad una vez
resuelta la fase aguda. Los metabolitos de excresión del tromboxa-no
siempre se mantienen bajos.32
Existen evidencias de la acción de los neutrófilos en
la patogenia del SHU y la liberación de elastasas con el consecuente
daño en el nivel del endotelio celular, que es independiente del
conteo de polimorfonucleares o del fallo renal. En la shigellosis la endotoxemia
y la reacción leucemoide constituyen factores de riesgo para el
desarrollo del síndrome. Sin embargo, la leucocitosis también
puede ser causada como respuesta de la médula ósea a la anemia
hemolítica y a la trombocitopenia. Además del daño
del endotelio y la activación de las células blancas, el
sistema de coagulación interviene en la patogenia del SHU.31
Durante la fase donde predomina la trombocitopenia existe una disminución
de las formas antigénica del factor VIII. Esto ocurre de forma similar
a la púrpura trombocitopénica trombótica, donde este
factor retorna a su valor normal cuando las plaquetas aumentan, independientemente
que continúe el fallo renal y no exista remisión del cuadro.
Otras alteraciones que aparecen en la coagulación son la elevación
de los títulos de los productos de la desintegración de la
fibrina y la disminución de los niveles de fibrinonectina y de antitrombina-III,
para producir una coagulación intravascular localizada.
La capacidad de la verotoxina de producir agregación plaquetaria
depende de la presencia de receptores plaquetarios en ésta y es
independiente del factor VIII de la coagulación. Además,
las plaquetas presentan una disminución de su vida media y una baja
respuesta en su producción. El plasma de los pacientes con SHU en
la fase aguda también responde a una agregación plaquetaria
espontánea, así como a una autodestrucción y agregación
en los riñones y otros órganos.20
Hemos hablado de los diferentes mecanismos en la patogenia del SHU típico
o D+, pero:
¿Cómo ocurre la sucesión de dichos eventos?
Si queremos entender adecuadamente la patogenia de este síndrome,
hemos de tener en cuenta la estrecha interrelación que existe entre
el funcionamiento de las células endoteliales y la sangre, sin la
cual no sería posible la microcirculación.
Función de las células endoteliales
El endotelio de los vasos sanguíneos (VS) está constituido
por una sola capa de células poligonales planas, que a través
de factores previenen la trombogénesis, e impiden la reactividad
del endotelio de los VS por un lado, y las plaquetas y el sistema de coagulación,
por el otro. Los factores más importantes que impiden la trombogénesis
son:
-
Las membranas de las células endoteliales y de las plaquetas están
cargadas negativamente, por lo que ambas se repelen, e impiden que las
plaquetas se adhieran al endotelio.
-
En las membranas de las células endoteliales existe un receptor
trombínico (trombomodulina) que, al actuar como cofactor con la
trombina, activa la proteína C del plasma, la cual tiene un potente
efecto inhibidor de los factores V y VIII de la coagulación, y actúa
como un anticoagulante fisiológico.
-
Estas células endoteliales sintetizan y liberan una serie de factores
que interfie-ren el proceso hemostático y trombótico. Uno
de estos es la prostaciclina (PG12), la cual además de su acción
vasodilata-dora es el más potente inhibidor endógeno de la
agregación plaquetaria que se conoce. Además, antagoniza
la acción del tromboxano A2 (TXA2) que es producido por las plaquetas
y tiene efecto vasocontrictor y agregante plaquetario. Este equilibrio
entre el PG12 y el TXA2 es de vital importancia en el control de la hemostasia
y la trombosis.
-
Las células endoteliales también producen y liberan otro
factor el llamado plasminógeno activador, el cual a través
de la plasmina (enzima de acción proteolítica) contribuye
a la disolución de los trombos formados por lesiones endoteliales;
pero también estas células al menos in vitro producen
un inhibidor de la fibrinólisis (inhibidor tipo 1 del plasminógeno
activador).
-
Por último, las células endoteliales y las plaquetas sintetizan
y liberan el factor Von-Willebrand (vWF) que juega un importante papel
en la interacción entre las plaquetas y los vasos lesionados. Este
factor liberado a la sangre circula libremente en forma de multímeros
de diferente peso molecular. Los de mayor peso molecular (UL vWF) tienen
mayor afinidad para unirse a receptores específicos de las membranas
de las plaquetas (GPIb-IX y GPIIb-IIIa) de tal manera que cuando están
presentes en la circulación se producirá una agrega-ción
plaquetaria.
Alteraciones fisiopatológicas en el SHU:
-
Destrucción de plaquetas.
-
Consumo de plaquetas.
-
Agregación intrarrenal de plaquetas.
-
Falta de factor que estimula la producción de PG12 (prostaclicina)
por la vasculatura.
-
Insensibilidad de plaquetas a PG12.
-
Aumento del tromboxano plaquetario.
-
Aumento del factor plasmático plaquetario 4 y de betatromboglobulina.
-
Disminución plaquetaria de betatromboglobulina y serotonina.
-
Depósito de multímero de factor de von Willebrand en superficies
subendoteliales.
-
Disminución de fibronectina plasmática.
-
Activación de la vía de complemento que evita el ataque de
membrana por C5 y C 9.
-
Depósito de fibrina en los glomérulos.
-
Aumento de productores de desintegración de fibrinas circulantes.
-
Inhibición de fibrinolisis glomerular.
-
Estrés oxidante para el endotelio vascular, los eritrocitos, o ambos,
a consecuencia de valores bajos de dismutasa de superóxido en el
eritrocito, o de alfalocoferol en el plasma.
-
Deficiencia de antitrombina.
(Fuente: Gordillo G,. Gianantonio CA. Nefropatías vasculares. En:
Gordillo G. Nefrología Madrid: Editorial Mosby-Dolma Libros, 1996;341-6.)
Mecanismo patogénico del shu-d+
Los eventos desencadenados pueden ser los siguientes.
-
La E. coli 0157H7 productor de verotoxina o la Shigella dysenteriae
serotipo 1, productora de ST, son ingeridas a través de alimentos
contaminados, mal cocinados (carnes, leches no pasteurizada, etc.) colonizan
el intestino grueso y se adhieren a las células epiteliales de la
mucosa del colon. Al invadir y destruir estas células se produce
la diarrea que muchas veces es hemorrágica.
-
Las VTS de E. coli 0157H7 o las ST de Shigella dysenteriae serotipo
1 entran a la circulación y se unen a sus receptores específicos
Gb3 de las células endoteliales de los capilares glomerulares (y
probablemente a estos mismos receptores de otros pequeños vasos
de otros órganos de la economía). Las células endoteliales
se dañan y se hinchan, por lo que se altera su funcionamiento y
disminuye tanto su actividad antitrombótica como fibrinolítica
por diversos mecanismos:
-
Debido al daño celular probablemente se libera el UL vWF, el que
se une a los receptores específicos situados en las membranas plaquetarias,
la formación de microtrombos, la disminución de la luz capilar
de los pequeños vasos y la aparición de una trombopenia.28,32
-
El efecto perjudicial de ST y la VTS sobre las células endoteliales
renales y de otros órganos puede ser potenciada por otras sutancias
como lipopolisacáridos, citoquinas y el factor de necrosis tumoral
(FNT) liberado por macrófagos, monocitos y posiblemente por células
mesangiales expuestas a endotoxi nas. Las proteasas liberadas por los neutrófilos
pueden también contribuir al daño de las células endoteliales
y explicaría la relación entre la intensidad de la neutrofilia
en el D+ SHU y un mal pronóstico.32
También se ha descrito otra serie de hallazgos en el SHU D+,
cuya importancia fisiopatológica no es bien conocida como disminución
de la función del PG12 y el TXA2 y favorecer la agregación
plaquetaria. Se ha reportado el incremento en la liberación por
las células endoteliales del inhibidor tipo 1 del plasminógeno
activador, que inhibe la acción fibrinolítica del plasminógeno
activador e impide la lisis de los microtrombos formados.
Finalmente en algunos pacientes se ha demostrado una excresión
aumentada por la orina del factor activador plaquetario (FAP) que se libera
por las células del endotelio renal dañadas.34
Insuficiencia renal aguda
El daño del endotelio glomerular y la activación plaquetaria
secundaria hacen que estas células se hinchen y se separen de la
membrana basal y formen un espacio subendotelial. Todo esto produce disminución
de la luz capilar glomerular que pueda favorecerse por la liberación
de sustancias vasoactivas (citoquinas) por las células endoteliales
y las plaquetas que tienen una potente acción vasocontrictora aumentan
las resistencias vasculares renales y disminuyen el flujo sanguíneo
renal. De esta manera se reduce la superficie de filtración y se
alteran las propiedades de filtrado de la membrana con la consiguiente
disminución del filtrado glomerular (FG). Además, la infiltración
de polimorfonucleares puede liberar proteasas que aumen-tan el daño
a las células endoteliales y a la membrana basal. También
se ha descrito una alta concentración de uratos en el suero, que
puede explicarse además de la IRA por una nefropatía por
uratos sobreañadida a la oligoanuria, causada por el daño
glomerular que podría tener un componente tubular atribuible a esta
nefropatía.34,35
Anemia hemolítica microangiopática
Siempre se ha planteado que la anemia hemolítica del SHU es secundaria
a la disminución de la luz de los pequeños vasos en relación
con la hinchazón de las células endoteliales lesionadas y
a la formación de microtrombos. De esta manera al pasar los eritrocitos
por la luz disminuida de estos VS lesionados se dañan y fragmentan
y adquieren formas abigarradas (esquistocitos, etc.) y son posteriormente
retirados de la circulación por el sistema reticuloendotelial (SRE).
Sin embargo, es probable que existan factores eritrocitarios que contribuyan
a la aparición de la anemia.
Recientemente se ha descrito que en la membrana de los eritrocitos jóvenes
existen receptores que, a través de otras sustancias (multímetros
UL vWF, trombospodina, etc.), sirven para que estos se adhieran a las células
endoteliales dañadas. De esta manera estos eritrocitos adheridos
al endotelio se rompen con facilidad, debido fundamentalmente a la presión
anormalmente alta existente en este nivel producto a la disminución
de la luz de los VS.35
Alteraciones de la coagulación
Inicialmente cuando se describió el síndrome, se consideró
que se producía una activación del sistema de la coagulación
que jugaba un importante papel en la patogenia, debido a lo cual ocurría
una coagulación intravascular diseminada (CID) con la aparición
de una microangiopatía trombótica localizada en el nivel
renal y con la formación de microtrombos en el nivel de las arteriolas
y capilares renales con presencia de fibrina y plaquetas. Hoy sabemos que
las alteraciones de la coagulación que se ven en el SHU son poco
llamativas y siempre secundarias al daño de las células endoteliales
y a la agregación plaquetaria. Aunque el fibrinógeno puede
estar discretamente disminuido y los productos de degradación de
la fibrina (PDF) ligeramente aumentados en sangre y orina, el tiempo de
protrombina (TP) y tiempo de cefazolina-kaolín (TCK) son normales,
sin que haya evidencia de que se produzca una CID.35
Síndrome hemolítico urémico d- o atípicos
El SHU D- asociado con una infección por neumococo se caracteriza
por anemia hemolítica con prueba de Coombs positiva. La neuroaminidasa
que produce, rompe el ácido siálico del enterocito, las plaquetas
y membrana endotelial y desdobla el ácido neuramínico de
las células y deja al descubierto el antígeno de Thomson-Friedereich
(T-F) que al exponerse a los anticuerpos (IgM) que pueden estar presentes
en el plasma, producen poliaglutinación con hemólisis, trombosis
intravascular y lesión vascular. Esto se agrava con el uso de productos
de la sangre que tienen anticuerpos T-F porque produce un proceso de autohemólisis
de los hematíes con el empeoramiento del enfermo.32,35-37
Esta variante de SHU, aunque poco frecuente debe ser conocida y diagnosticada
precozmente, porque en ocasiones los anticuerpos IgM antiantígeno
T-F se infunden al paciente con los derivados de la sangre, y favorecen
todavía más la aglutinación. Este es probablemente
la causa de que el índice de mortalidad y morbilidad de esta forma
del SHU sea elevada. El SHU asociado con neumococo debe sospecharse cuando
ante un paciente con aspecto tóxico se detecta uno o más
de los siguientes factores: neumonía, prueba de Coombs+,
anemia hemolítica sin respuesta reticulocitaria o cuando hay dificultades
en realizar las pruebas cruzadas de los grupos ABO.32,35-38
Formas hereditarias de shu
Existen otras formas de SHU D- asociadas con una herencia autosómica
recesiva y a hipocomplementemia con bajos niveles de C3 que pueden aparecer
en generaciones de una misma familia.
Basándose en criterios clínicos de familias afectadas
se han establecido varios gripos de SHU con incidencia familiar.
1er. grupo. Incluye a los casos donde los familiares afectados desarrollan
un SHU en un intervalo de días o semanas. Se trata de casos que
normalmente ocurren en áreas endémicas o brotes epidémicos,
que tienen fase prodrómica diarreica, que no suelen tener recurrencia
y con un buen pronóstico. Estos pacientes parecen tener formas adquiridas-infecciosas
del SHU.
2do. grupo. Incluye a los casos cuyos familiares desarrollan mayores
de un año. Generalmente no tienen la fase prodómica, recurren
con frecuencia y el pronóstico es pobre. Tienen una forma autosómica
recesiva del SHU.
3er. grupo. Incluye a los casos que se transmiten de forma autosómica
dominante. Esta forma es la más frecuente en el adulto y tienen
índice de mortalidad extremadamente alto. En algunos de estos pacientes
el SHU es desencadenado por el embarazo y la administración de anticonceptivos
orales.12
Otras asociaciones:
Aunque el SHU puede ser idiopático, en ocasiones puede asociarse
con:
-
Enfermedades malignas: tumores vasculares, leucemia promielicítica
aguda, cáncer de páncreas y próstata.39
-
Drogas (mitomicyna C, ciclosporina y otras drogas antineoplásicas,
ticlopidina, quinina.12
-
El embarazo y la administración de anticonceptivos orales.12
-
Enfermedades sistémicas: lupus eritematoso sistémico, esclerodermia
e hipertensión maligna, poliarteritis nodosa.12
-
Pacientes trasplantados: recurrencia o de novo.12,40
-
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida.41
-
Complicación de enfermedades glomerulares existentes: síndrome
nefrótico congénito, glomerulonefritis membranosa idiopática,
púrpura de schönlein-henoch, glomerulonefritis membrano-proliferativa.12
SUMMARY
A review was made on the present aspects of the epidemiology and pathogeny
of hemolytic uremic syndrome which is the result of a number of etiologic
and pathogenic factors. Several Escherichia coli strains which produce
a cytotoxin for Vero cells, called verotoxin or Shiga-like toxin(SL-T)
have been isolated. This toxin, particularly that produced by Escherichia
coli serotype =157: H7 has been related to sporadic and epidemic cases
and less frequently serotypes 0111, 026 and 0113 act through release of
exotocins into blood stream. The first phenomenum in the pathogenesis of
the hemolytic syndrome is vascular endothelium injure that as a side effect
generates a series of phenomena such as adhesion, platelet aggregation
and fibrin deposists through several mediators; the final result would
be the formation of thrombi in microcirculation: the thrombotic microangiopathy.
Subject headings: HEMOLYTIC UREMIC SYNDROME/epidemiology; HEMOLYTIC
UREMIC SYNDROME/pathology; ESCHERICHIA COLI; CHILD.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Recibido: 19 de abril del 2000. Aprobado: 12 de julio del 2000.
Dra. Yardelis Pérez del Campo. Calle C, No.727, apartamento
9, entre 29 y Zapata, Vedado, 10400, La Habana 4, Ciudad de La Habana,
Cuba.
1 Especialista de I Grado en Nefrología.
Hospital Pediátrico Universitario "Centro Habana".
2 Especialista de I Grado en Pediatría. Asistente
del Departamento de Pediatría, Facultad "Calixto García".
Hospital Pediátrico Universitario "Centro Habana".
3 Especialista de I Grado en Nefrología. Asistente
del Departamento de Pediatría, Facultad "Calixto García".
Hospital Pediátrico Universitario "Centro Habana".
4 Residente de Neurología. Centro de Restauración
Neurológica.