Indice Siguiente
REV CUBANA PLANT MED 2007;12(2)

Editorial

No podemos, en este número abril-junio, dejar de recordar el 130 aniversario del natalicio del Dr. Juan Tomás Roig Mesa, uno de los más eminentes botánicos cubanos, que tuvo lugar en Santiago de las Vegas, provincia Ciudad de la Habana, el 31 de mayo de 1877.

Este científico, comprometido con su Patria, dedicó la mayor parte de su vida a estudiar la naturaleza, buscar en ella nuevas fuentes de recursos naturales y a estudiar las plantas medicinales; estos últimos constituyen su aporte mayor y más conocido a la ciencia.

El libro Plantas medicinales, aromáticas o venenosas de Cuba (Ministerio de Agricultura, La Habana, 1945) es su obra más famosa. En el prólogo, el Dr. Roig escribió: ...hemos querido estimular a nuestros hombres de ciencia para que estudien dichas plantas, a fin de comprobar si son ciertas las virtudes que se les atribuyen, para que ellas sean utilizadas científicamente, sustrayendo el comercio de esas drogas de manos inexpertas, cuando no de charlatanes, cuyas recomendaciones más de vez han producido fatales consecuencias.

Esas palabras, por su vigencia, nos parecen escritas hoy, especialmente para nuestro Mundo urgido más que nunca de favorecer el uso de recursos renovables.

El empleo de plantas para prevenir, tratar o aliviar problemas de salud tiene la mayor prevalencia entre las diversas formas de medicinas tradicionales de los pueblos que habitan en la Tierra.

Se considera que las plantas han provisto muchos fármacos en el pasado y son una fuente potencial de agentes terapéuticos novedosos. A pesar de las poderosas técnicas analíticas disponibles, la mayoría de las especies de plantas no han sido investigadas químicamente o biológicamente en detalle y aún las plantas mejor conocidas requieren estudios clínicos adicionales ( Phillipson JD. 50 years of medicinal plant research - every progress in methodology is a progress in science. Planta Med. 69(6):491-5,2003).

Los que investigamos plantas medicinales estamos convencidos de la importancia de los estudios dirigidos a validar las actividades farmacológicas y toxicológicas tanto preclínicas como clínicas. No menos importantes son los trabajos sobre identificación de compuestos químicos, cultivos ecológicos y conservación de las especies, así como, los farmacéuticos para desarrollar formas idóneas para la administración.

Sin embargo, estos estudios requieren financiamiento; aunque pueden ser menos costosos, si se hacen de manera racional, que llevar al mercado una nueva molécula. Lamentablemente, la gran industria de medicamentos y los financistas prefieren no invertir en validaciones de plantas, que pueden tener elevada posibilidad de alcanzar resultados aplicables en Salud, pero que difícilmente brindarán moléculas patentadas para la comercialización.

Hoy más que nunca, tienen vigencia las ideas de Roig.

Dr. Francisco J. Morón Rodríguez
Director
Revista Cubana de Plantas Medicinales

Indice Siguiente