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Resúmenes
1
Adrogué HJ, Madias NE. Control de trastornos acidobásicos
que amenazan la vida (Management of life-threatening acid-base disorders).
N Engl J Med 1998;338(2):107-19.
La alkalemia severa (pH de la sangre por encima de 7,60) puede comprometer
la perfusión cerebral y miocardial al causar constricción
arteriolar, efecto que es más pronunciado en la alkalosis respiratoria
que en la metabólica. Las anomalías neurológicas suelen
continuar e incluyen los dolores de cabeza, la tetania, las convulsiones,
el letargo, el delirio y el estupor. La reducción asociada con las
concentraciones de calcio ionizado en el plasma, contribuye probablemente
a estas manifestaciones. Si bien ejerce un efecto inotrópico positivo
moderado sobre el corazón aislado, la alkalemia reduce el umbral
de la angina y predispone al paciente a las arritmias ventriculares y supraventriculares
refractarias. Esta acción arritmogénica es más pronunciada
en pacientes con una enfermedad cardíaca acompañante. La
alkalemia afecta la respiración al causar hipercapnia e hipoxamia.
Estos efectos tienen pocas consecuencias en pacientes con una adecuada
reserva respiratoria, pero pueden ejercer una considerable influencia en
pacientes con una ventilación comprometida. Incluso la alkalemia
leve puede frustrar los esfuerzos para retirar al paciente la ventilación
mecánica.
2
Arzt W, Stock M, Yaman C. Diagnóstico y tratamiento prenatal
de un quiste hepático fetal en el segundo trimestre del embarazo
(Pränatale diagnose und therapie einer fetalen leberzyste im 2 Trimenon).
Geburtsh u Frauenheilk 1998;58(2):129-31.
Se informa acerca de un caso de diagnóstico y tratamiento prenatal,
durante la décima semana de embarazo, de una malformación
quística en el abdomen fetal. La lesión quística era
de tal dimensión, que en los inicios del segundo trimestre de embarazo
se hacía imposible establecer un diagnóstico exacto mediante
la sonografía. En la cariotipificación con cariobiopsia se
obtuvo un resultado discreto. Durante la décimonovena semana de
embarazo se procedió a la punción del quiste por vía
intrauterina, dado que por su considerable aumento de tamaño desplazaba
de su lugar a varios órganos del tórax y del abdomen. El
examen citológico del líquido extraído permitió
detectar la formación de hemopoyesis derivada de un quiste hepático
fetal. Con posterioridad a la intervencion, se pudo dilucidar mediante
la sonografía la ausencia de malformaciones y de lesiones quísticas
adicionales en otros órganos. El embarazo evolucionó normalmente
hasta su culminación en la semana 37 con el parto espontáneo
de una niña sana, aunque con algún retraso en la talla. No
hubo recurrencia de lesión quística en el hígado.
En el examen sonográfico de la recién nacida se observaron
pequeños focos de calcificación en el lóbulo derecho
del hígado. En el artículo se considera además el
diagnóstico diferencial de las lesiones quísticas en el abdomen
fetal.
3
Broe ME de, Elseviers MM. Nefropatía analgésica (Analgesic
nephropathy). N Engl J Med 1998;338(7):446-52.
La nefropatía analgésica clásica es una enfermedad
de progresión lenta que se deriva del consumo diario, durante muchos
años, de combinaciones de al menos 2 analgésicos antipiréticos
con cafeína y codeína (o ambos); lo que puede conducir a
una dependencia sicológica. La nefropatía se caracteriza
por necrosis capilar renal y por nefritis intersticial crónica,
con una progresión insidiosa hacia la insuficiencia renal, a veces
vinculada con el carcinoma celular transicional del uroepitelio. En las
fases tempranas de la enfermedad, los síntomas clínicos se
limitan a la poliuria, a veces asociada con la piuria estéril y
con el cólico renal, que ocasionalmente se relaciona con un fallo
renal agudo por la obstrucción bilateral de las vías urinarias.
Las hematurias macroscópica y microscópica son vistas dentro
del contexto de la esfacelación y la eliminación de papila
necrótica, o como resultado del carcinoma celular transicional.
Con la progresión posterior de la enfermedad, hay síntomas
no específicos de insuficiencia renal avanzada. A comienzos de los
años 90, la incidencia de la nefropatía analgésica
entre los pacientes con diálisis fue de 0,8 % en los EE.UU., 3 %
en Europa y 9 % en Australia. Además de la nefropatía analgésica,
este artículo examina el papel del consumo habitual de analgésicos
en la progresión de las enfermedades renales crónicas y los
efectos de los medicamentos antiinflamatorios no esteroides sobre los riñones.
4
Caritis S, Sibai B, Hauth J, Marshall D, Lindheimer D, Klebanoff
M. et al. Bajas dosis de aspirina para prevenir la preeclampsia
en mujeres con alto riesgo (Low-dose aspirin to prevent preeclampsia in
women at high risk). N Engl J Med 1998;338(11):701-5.
Antecedentes: No está claro aún si las dosis bajas
de aspirina pueden prevenir la preeclampsia. No se recomienda como profilaxis
en las mujeres de bajo riesgo, pero puede reducir la incidencia de la enfermedad
en las mujeres con alto riesgo. Métodos: Se realizó
un ensayo controlado aleatorio y a doble ciegas con placebo en 4 grupos
de mujeres embarazadas con alto riesgo de preenclampsia, incluidas 471
con diabetes mellitus pregestacional tratadas con insulina, 774 con hipertensión
crónica, 668 con gestaciones multifetales, y 606 que habían
padecido de preenclampsia durante un embarazo anterior. Las mujeres captadas
estaban entre las 13 y las 26 semanas de gestación y recibieron
60 mg de aspirina o placebo diariamente. Resultados: Sólo
se dejaron de obtener datos en 36 de las 2 539 mujeres participantes en
el estudio. La incidencia de preeclampsia fue similar en las 1 254 incluidas
en el grupo con aspirina y las 1 249 del grupo con placebo (aspirina,18
%; placebo, 30 %; p = 0,23). Las incidencias en los grupos con aspirina
y placebo para cada una de las 4 categorías de alto riesgo fueron
también similares: para las mujeres con diabetes progestacional,
la incidencia fue de 18 % en el grupo con aspirina y 22 % con placebo (p
= 0,38); para las que padecían de hipertensión crónica,
26 y 25 % (p = 0,66); para aquéllas con gestación multifetal,
12 y 16 % (p = 0,10); y para las que tuvieron preeclampsia durante un embarazo
previo, 17 % y 19 % (P=0,47). Además, las incidencias de muerte
perinatal, parto pretérmino, y lactantes pequeños para la
edad gestacional fueron similares en ambos grupos. Conclusiones:
En este estudio, las bajas dosis de aspirina no redujeron significativamente
la incidencia de preeclampsia, ni mejoraron los resultados perinatales
en las mujeres embarazadas con alto riesgo de contraerla.
5
Eastell R. Tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica
(Treatment of postmenopausal osteoporosis). N Engl J Med 1998;338(11):736-46.
La osteoporosis afecta a un estimado de 75 000 000 de personas en Europa,
EE.UU. y Japón. A pesar de ser una enfermedad tratable y prevenible,
muchos de los que la padecen permanecen sin diagnóstico y sin tratamiento.
El objetivo de esta revisión es considerar la evidencia de que los
tratamientos para la osteoporosis posmenopáusica son eficaces y
seguros.
6
Faraone SV, Biederman J. La depresión: un asunto familiar
(Depression: a family affair). Lancet 1998;351(9097):158.
Hace cerca de 10 años, una encuesta llevada a cabo por Myrna Weissman
y sus colegas reveló que los principales trastornos de la depresión
y de la ansiedad eran más comunes entre la descendencia de pacientes
depresivos que entre los hijos de padres que no lo eran. Los hijos de los
pacientes depresivos fueron reexaminados. Este trabajo hubiera podido pasar
inadvertido, si se hubiera orientado simplemente a confirmar los estudios
que demuestran que la depresión es familiar y que tiene un componente
genético en su compleja etiología. Se elaboró una
encuesta a partir de la anterior, pero dirigida más bien hacia los
temas clínicos claves: la validez de la depresión como diagnóstico
entre los niños; la continuidad en los trastornos psiquiátricos
de niños y adultos; la comorbilidad psiquiátrica, y la subidentificación
y el tratamiento de la depresión juvenil.
7
Goldenberg DL. Artritis séptica (Septic arthritis). Lancet
1998;351(9097):197-202.
Los microorganismos han sido los responsables de la aparición de
muchas enfermedades reumáticas. En la mayoría de los trastornos
crónicos de las articulaciones, incluida la artritis reumatoidea,
no existen pruebas que confirmen que los agentes infecciosos participen
de manera directa. No obstante, actualmente se reconoce el papel importante
que desempeñan los microbios en muchos tipos de artritis aguda y
crónica. Durante las 2 décadas anteriores, la enfermedad
de Lyme y la artritis asociada con la infección por el VIH, se han
convertido en ejemplos importantes de agentes infecciosos que provocan
la aparición de artritis. También se ha contado con mayores
pruebas que confirman el papel causal de varios microbios en la aparición
de diversas formas de artritis, que tradicionalmente se les ha clasificado
como "reactivas". No obstante, la causa más importante de la artritis
séptica, sigue siendo la artritis bacteriana aguda. Es por ello
que este trabajo concentró la atención en la artritis bacteriana
y en el análisis de otras formas de artritis infecciosa, principalmente
en el contexto de un diagnóstico diferencial.
8
Goya Wannamethee S, Gerald Shaper A, Walker M. Cambios en la actividad
física, mortalidad e incidencia de coronariopatías en hombres
de edad avanzada (Changes in physical activity, mortality, and incidence
of coronary heart disease in older men). Lancet 1998;351(9116):1603-8.
Antecedentes: Se estudiaron las relaciones entre la actividad física
y los cambios que en ella se operan, la mortalidad por cualquier causa
y la incidencia de episodios de coronariopatías en hombres de edad
avanzada. Métodos: De 1978 a 1980 (Q1), 7 735 hombres entre
40 y 59 años fueron seleccionados en 24 ciudades británicas
e incluidos en un estudio de enfermedades cardiovasculares, que debía
contener datos sobre la actividad física. En 1992 (Q92), 12 a 14
años más tarde, 5 934 de los hombres (91 % de los sobrevivientes,
con una edad promedio de 63 años) ofrecieron información
adicional acerca de la actividad física realizada y entonces se
les siguió durante otros 4 años. Las principales variables
consideradas fueron la mortalidad por cualquier causa durante los 4 años
del seguimiento a partir de Q92, y los desenlaces fatales y no fatales
por coronariopatías durante 3 años del seguimiento a partir
del Q92. Resultados: Entre 4 311 hombres de Q92 sin antecedentes
de coronariopatías, accidentes cerebrovasculares u "otro problema
cardíaco" –los cuales no reportaron haber tenido una "salud
deficiente"– se produjeron 219 muertes. En los grupos inactivos-ocasionalmente
activo, de actividad ligera, de actividad moderada y de actividad moderamente
vigorosa/vigorosa, hubo 101 (18,5/1 000 personas/año), 48(11,4),
23(7,3) y 47(9,1) muertes respectivamente (relaciones de riesgo ajustadas
1,00; 0,61 [IC 95%; 0,48-0,86], 0,50[0,31-0,79], 0,65[0,45-0,94]). Los
hombres sedentarios de Q1 y que comenzaron al menos una actividad ligera
en Q92 tuvieron una mortalidad por cualquier causa mucho menor que los
que permanecieron sedentarios, aún después del ajuste de
los factores de confusión potenciales (relación de riesgo
= 0,55[0,36-0,84]). La actividad física ayudó a reducir tanto
la mortalidad cardiovascular (0,66 [0,35-1,23]) como la no cardiovascular
(0,48 [0,27-0,85]). La relación entre la actividad física
en Q92, los cambios en la actividad física y la mortalidad fueron
similares en hombres con enfermedad cardiovascular previa. Interpretación:
El mantener o emprender una actividad física ligera o moderada reduce
la mortalidad y los ataques cardíacos en hombres de edad avanzada
con diagnóstico y sin diagnóstico de enfermedad cardiovascular.
Estos resultados apoyan las recomendaciones de la salud pública
en cuanto a incrementar la actividad física en las personas de la
tercera edad y para los de mediana edad que continúen activos físicamente
hasta la tercera edad.
9
Hanna JN, Ritchie SA, Merritt AD, Van den Hurk A, Phillips da Serafín
IL. et al. Dos brotes contiguos de dengue tipo 2 en el norte de
Queensland (Two contiguous outbreaks of dengue type in north Queensland).
MJA 1998;168:221-5.
Objetivos: Investigar 2 brotes de dengue tipo 2 ocurridos en el
norte de Queenland, uno en el Estrecho de Torres que comenzó a finales
de 1996, y otro en un suburbio de Cairns a principios de 1997. Diseño:
Investigación epidemiológica de todos los casos de dengue
confirmados en el laboratorio, investigación entomológica
del ambiente local y el análisis de laboratorio de los virus aislados
de dengue. Principales medidas del resultado: Número de casos
detectados localmente y confirmados; serotipos del virus; comparación
de las secuencias nucleótidas entre los virus aislados de los 2
brotes e Índice Breteau (BI=número de recipientes con larvas
del mosquito vector Aedes aegypti, hallado por cada 100 casas investigadas)
en las islas afectadas y el suburbio de Cairns. Resultados: Se confirmaron
201 casos de dengue en el brote del Estrecho de Torres que duró
casi 7 meses y 7 en el brote de Cairns que duró cerca de 11 meses.
La mayoría (190) se confirmaron como dengue tipo 2. La secuencia
nucleótida de los virus aislados de los 2 brotes mostró que
eran idénticas. Los sitios de reproducción del A. aegypti
fueron muy comunes en las 5 islas estudiadas del Estrecho de Torres (BIs,
73-219-alto riesgo), pero no ocurrió lo mismo en el suburbio de
Cairns (BI, 23). Los lugares más frecuentes de reprodución
fueron las reservas de almacenamiento de agua, particularmente los tanques
de agua de lluvia, en las islas fuera del Estrecho de Torres; envases desechados
(envases plásticos, cubos y gomas) en la Isla Thursday; y artículos
de jardinería (macetas de flores y tinajas) en Cairns. Conclusiones:
Es muy probable que el virus responsable del brote en Cairns pudo ser introducido
desde el Estrecho de Torres, mientras que el virus responsable del brote
en el Estrecho de Torres fue importado de Papua, Nueva Guinea. Hay que
establecer estrategias preventivas para lugares específicos, mediante
las cuales se pueda reducir la reproducción del A. aegypti
en el norte de Queensland, y el consiguiente riesgo de brotes futuros de
dengue.
10
Hawkey CJ, Karrasch JA, Szczepañski L, Walker DG, Barkun
A, Swannell A. et al. El omeprazol comparado con el misoprostol
en el tratamiento de úlceras causadas por medicamentos antiinflamatorios
no esteroideos (Omeprazole compared misoprostol for ulcers associated with
nonsteroidal antiinflammatory drugs). N Engl J Med 1998;338(11):727-34.
Antecedentes: El misoprostol es efectivo para tratar úlceras
causadas por el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (MAINE)
pero a menudo mal tolerado por el organismo al causar diarreas y dolores
abdominales. Se comparó la eficacia del omeprazol y el misoprostol
en la cura y prevención de las úlceras provocadas por estos
medicamentos. Métodos: En un estudio a doble ciegas
se seleccionaron aleatoriamente 935 pacientes que requerían tratamiento
continuo con MAINE y que padecían úlceras o más de
10 erosiones estomacales o duodenales (o ambas causas), para que recibieran
por vía oral de 20 a 40 mg de omeprazol en la mañana o 20
mg de misoprostol también por vía oral 4 veces al día.
Los pacientes recibieron tratamiento durante 4 semanas y, en los casos
que lo requería se prolongó hasta las 8 semanas. El éxito
del tratamiento se definió a partir de la ausencia de úlceras,
la presencia de menos de 5 erosiones en cada sitio y una leve dispepsia.
Más tarde, se seleccionaron 732 pacientes tratados con todo éxito
para que recibiesen un tratamiento de mantenimiento con aplicación
de 20 mg de omeprazol diarios, 200 mg de misoprostol 2 veces al día
o placebo durante 6 meses. Resultados: A las 8 semanas, el tratamiento
tuvo éxito en 76 % de los pacientes a los que se les suministró
20 mg de omeprazol (233 de 308); en 75 % de los que ingirieron 40 mg de
omeprazol (237 de 315), y en 71 % de los que tomaron misoprostol (212 de
298). Los índices de curación de las úlceras gástricas
fueron mucho mayores con los 20 mg de omeprazol que con el misoprostol
(no ocurrió lo mismo con los 40 mg de omeprazol). Los índices
de curación entre los pacientes con úlceras duodenales fueron
mayores, tanto con el omeprazol como con el misoprostol, mientras que entre
los pacientes con erosiones solamente, estos índices resultaron
más altos con el uso del misoprostol. Más pacientes siguieron
recuperándose durante el tratamiento de mantenimiento con omeprazol
(61 %) que con el de misoprostol (48 %; p = 0,001). Ambos medicamentos
fueron más efectivos que el placebo (27 %), p < 0,001). Ocurrieron
más hechos adversos en el transcurso de la fase de curación
del grupo tratado con misoprostol que en los qrupos que consumieron omeprazol
a razón de 20 mg y 40 mg (59 %, 48 % y 46 % respectivamente). Los
índices generales del tratamiento exitoso de las úlceras,
las erosiones y los síntomas asociados todos con los MAINE fueron
similares en cuanto las 2 dosis de omeprazol y misoprostol. El tratamiento
de mantenimiento con omeprazol se asoció con un índice inferior
de recaída en comparación con el misoprostol. El omeprazol
fue mejor tolerado que el misoprostol.
11
Hill J, White VM, Scollo MM. Hábito de fumar en los adultos
australianos durante 1995: Tendencias y preocupaciones. (Smoking behaviours
of Australian adults in 1995: Trends and concerns). MJA 1998; 168:209-13.
Objetivos: Estimar la prevalencia del hábito de fumar entre
los hombres y mujeres australianos durante 1995 y examinar las tendencias
de su predominio en Australia durante los últimos años.
Diseño: Una muestra representativa de adultos participantes
en una serie de entrevistas cara a cara realizadas por una gran compañía
de investigación de mercado. Participantes: 2 819 hombres
y 2 880 mujeres de más de 16 años. Principales resultados:
Comportamiento ante el hábito de fumar informado por los entrevistados
valorado mediante preguntas estándar. Resultados: En total,
21,7 % de los hombres y 23,2 % de las mujeres eran fumadores (cigarros
de fábrica, pipas, tabacos o cigarrillos caseros). Esta diferencia
en la prevalencia del hábito de los hombres y las mujeres resultó
ser significativa. Más hombres (32,1 %) que mujeres (21,7 %) fueron
fumadores en el pasado y más mujeres (53,4 %) que hombres (39,3)
no habían sido nunca fumadores regulares. Como promedio, los fumadores
hombres se fumaban alrededor de 20 cigarros de fábrica al día,
mientras que las mujeres consumían alrededor de 18. Los niveles
de ocupación y educación estuvieron inversamente relacionados
con la prevalencia del hábito de fumar. Las comparaciones con datos
anteriores sugieren que la disminución observada en la prevalencia
del hábito de fumar en encuestas anteriores ha cesado. Sin embargo,
el número de cigarros consumidos diariamente se redujo entre 1992
y 1995. En el período comprendido entre 1983 y 1989, cuando se elevó
el gasto per cápita en campañas en contra del hábito
de fumar en los adultos, la prevalencia descendió, pero se incrementó
nuevamente cuando los gastos en este tipo de campaña disminuyeron.
Conclusión: La imposibilidad de lograr una disminución
continua en la prevalencia del hábito de fumar entre los australianos
constituye una gran preocupación e indica la importancia de seguir
y extender los programas contra el tabaquismo.
12
Ho G, Bierman R, Beardsley L, Chang CHJ, Burk RD. Historia natural
de la infección cervicovaginal por papilomavirus en mujeres jóvenes
(Natural history of cervicovaginal papillomavirus infection in young women).
N Engl J Med 1998;338(7):423-8.
Antecedentes: La infección de los genitales humanos por papilomavirus
(VPH) ocurre con mucha frecuencia en mujeres jóvenes sexualmente
activas. Sin embargo, aún no están bien precisados sus factores
de riesgo ni su incidencia y duración. Métodos: Se
dio seguimiento a 608 mujeres por intervalos de 6 meses durante 3 años.
En cada visita se recogió acerca del estilo de vida y de la conducta
sexual y se obtuvieron muestras de lavados cervicovaginales para la detección
de ADN del VPH mediante reacción en cadena de polimerasa y la hibridación
Sourthern blot. Así mismo se obtuvieron anualmente frotis para
la prueba Pap. Resultados: La incidencia de la infección
por VPH acumulativa durante 36 semanas fue de 43 % (95 % intervalo de confianza,
6-49 %). El mayor riesgo de infección por VPH estuvo asociado en
gran medida con las edades tempranas, el grupo étnico hispano, la
raza negra, con un número mayor de compañeros sexuales, con
altas frecuencias de la práctica del sexo vaginal y de consumo de
bebidas alcohólicas, con el sexo anal y con ciertas características
de las parejas (parejas regulares que tienen un número mayor de
compañeros a lo largo de la vida y que no están en la escuela).
La duración promedio de las nuevas infecciones fue de 8 meses (intervalo
de confianza [IC] de 95 %, 7 a 10 meses). La persistencia del VPH durante
6 meses o más estuvo relacionada con una mayor edad, los tipos de
VPH asociados con el cáncer cervical, y con la infección
por tipos múltiples de VPH, pero no tuvo vinculación alguna
con el tabaquismo. El riesgo de un frotis anormal según la prueba
de Pap, aumentó con la infección persistente por el papilovirus,
particularmente con tipos de alto riesgo (riesgo relativo, 37,2; 95 % IC,
14,6 a 94,8 %). Conclusiones: La incidencia de la infección
por VPH en mujeres jóvenes con vida sexual activa es alta. La corta
duración de las infecciones en su gran mayoría indica que
la displasia cervical asociada debe controlarse conservadoramente.
13
Hosking D, Chilvers CED, Christiansen C, Ravn P, Wasnich R, Ross
P. et al. Prevención de la pérdida ósea con
alendronato en mujeres posmenopáusicas menores de 60 años
(Prevention of bone loss with alendronate in postmenopausal women under
60 years of age). N Engl J Med 1998;338(8):485-92.
Antecedentes: La terapia por sustitución de estrógeno
previene la osteoporosis en las mujeres posmenopáusicas, al inhibir
la reabsorción ósea, pero el balance entre sus riesgos y
beneficios a largo plazo sigue sin aclararse. Tampoco se conoce con certeza
si existen otras terapias antireabsorbedoras capaces de prevenir la osteoporosis
en estas mujeres. Métodos: Se estudió el efecto de
2,5 mg o de 5 mg de alendronato al día o placebo sobre la densidad
mineral ósea en 11 174 mujeres posmenopáusicas menores de
60 años. Otras mujeres preparadas para recibir una combinación
de estrógeno y progestina fueron asignadas al azar a uno de los
tratamientos anteriores o se les administró estrógeno-progestina
de cualquier marca. El principal resultado fue el cambio en la densidad
mineral ósea de la espina lumbar, de las caderas, del antebrazo
distal, y del cuerpo en total medido anualmente durante 2 años,
mediante la absorciometría con rayos X y energía dual.
Resultados: Las mujeres que recibieron placebo perdieron densidad mineral
ósea en todos los sitios medidos, mientras que las mujeres tratadas
con 5 mg de alendronato diario tuvieron un incremento medio (±
SE) en la densidad mineral ósea de 3,5 (±
0,2 % en la espina lumbar, 1,9 (± 0,1
% en las caderas y 0,7 (± 0,1 % para
el cuerpo en su totalidad (todo p < 0,001). Las mujeres tratadas con
2,5 mg de alendronato al día experimentaron menores aumentos de
la densidad mineral ósea. Si bien el alendronato no incrementó
la densidad mineral ósea del antebrazo, sirvió para retardar
su pérdida. Las respuestas al estrógeno-progestina fueron
de 1 a 2 puntos de porcentaje mayores que las de la dosis de 5 mg de alendronato.
El alendronato se toleró bien con un perfil de seguridad similar
al del placebo o al estrógeno-progestina. Conclusiones: El
alendronato previene la pérdida ósea en las mujeres posmenopáusicas
menores de 60 años en casi la misma medida que el estrógeno-progestina.
14
Isaacs D, Mellis CM. La tuberculosis en los niños australianos:
estrategias para el control (Tuberculosis in children in Australia: strategies
for control). MJA 1998;168:121.
La tuberculosis (TB) es la infección que más muertes causa
anualmente en todo el mundo. Según cálculos de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en 1990 hubo 7,5 000 000 de nuevos casos de TB
que incluyeron 1,3 000 000 de niños menores de 15 años, de
los cuales 450 000 murieron. Aunque en Australia la TB es poco común,
no puede dejársele de prestar atención por la alta mortalidad
y morbilidad con ella asociadas y por el riesgo de su posterior reactivación.
En este trabajo se abordaron diversas estrategias para controlar la TB
infantil, que es diferente a la de los adultos y requiere de otros conocimientos.
Estos resultados fueron un concenso de los especialistas en enfermedades
respiratorias e infecciosas en los niños y se recogieron las estrategias
a seguir en el control de la tuberculosis infantil en Australia. Otro trabajo
que está en preparación tratará las estrategias aplicables
a Nueva Zelanda. En un trabajo posterior se darán detalles sobre
el control de la tuberculosis infantil, incluido su diagnóstico
y tratamiento.
15
Johnson PDR, Carlín JB, Bennett CM, Peter DP, Starr M, Hulls
J. et al. Prevalencia de la infección por tuberculosis entre
los estudiantes de secundaria básica en Melbourne (Prevalence of
tuberculosis infection in Melbourne secondary school students). MJA 1998;168(3):106-11.
Objetivo: Calcular la prevalencia de la infección asintomática
causada por el Mycobacterium tuberculosis en estudiantes de secundaria
básica de Melbourne. Diseño: Prueba Mantoux transversal
de una muestra parcialmente aleatoria y selectiva de estudiantes de secundaria
básica, diseñada para facilitar el cálculo de la prevalencia
por región de nacimiento. Contexto: 51 escuelas secundarias
estatales y católicas ubicadas en el área metropolitana de
Melbourne en 1995. Medidas de los resultados: Proporciones de estudiantes
con reacciones Mantoux positivas (definidas como induración a las
48 h de ³ 5 mm con una historia de exposición
reciente; ³ l0 mm y sin vacuna BCG previa;
³ 15 mm y vacuna BCG previa). Resultados:
De 2 586 estudiantes potencialmente elegibles para la prueba, se obtuvieron
resultados evaluables en 1 274 (49 %). La prevalencia total de la infección
para los estudiantes de Melbourne en los grados 9no. y 10mo. fue de 2,5
% (95 % IC, 1,1-3,9 %). Los principales predictores de una prueba positiva
fueron los nacidos fuera del país y el núnero de años
de residencia en el extranjero. La prevalencia varió considerablemente
por región de nacimiento y fue muy baja en los estudiantes nacidos
en Australia (0,7 %), otros países desarrollados (0,7 %) y el sur
de Europa (0). Los índices más altos se observaron en los
estudiantes nacidos en Indochina (15,9 %), otros países del Sudeste
Asiático (10,2 %), y Europa Oriental (10,2 %). Conclusiones: El
riesgo de que un joven se infecte con M. tuberculosis mientras reside
en Melbourne es muy bajo. Estos resultados no indican la necesidad de reintroducir
el pesquisaje masivo en las escuelas victorianas. Si se entrara a considerar
un pesquisaje selectivo, el grupo con más probabilidades de beneficiarse
sería el de los recién llegados de Indochina.