En Cuba, la contaminación del aire tiene sus causas en las deficiencias de algunos aspectos relacionados con la planificación territorial de los asentamientos humanos, las industrias, la utilización de tecnologías obsoletas en las actividades productivas y otras fuentes como el transporte automotor.
En el año 1970 se establecieron algunas actividades de vigilancia de la calidad del aire, dirigidas por el Ministerio de Salud Pública y con la asesoría y el apoyo material de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Se instalaron varias estaciones de muestreo en Ciudad de La Habana y otras provincias del país.
Con vistas al perfeccionamiento de este sistema y en el contexto de las acciones de vigilancia en salud del Ministerio de Salud Pública, se reconsideró en 1996 un Programa Nacional de Prevención y Control de la Calidad del Aire en los asentamientos humanos, con un nuevo enfoque integrador, ajustado a las características territoriales y locales de cada provincia. Esto ha permitido la toma de decisiones mediante un componente táctico (a corto plazo) y otro estratégico (a largo plazo).
El programa tiene como propósito general proteger la salud de la población, dirigido fundamentalmente a brindar los elementos higiénico-epidemiológicos necesarios para elaborar breves diagnósticos del ambiente; además, crear una dinámica de vigilancia y participación amplia en la prevención y corrección de los problemas de contaminación atmosférica, que puedan afectar la salud en el área de influencia. Otro propósito es contribuir entre otros aspectos, al entendimiento más integral de la realidad para el desarrollo de acciones conjuntas entre las diversas instituciones, empresas y comunidad, con la finalidad de eliminar o disminuir los factores ambientales adversos a la salud.
El procedimiento analítico utilizado se basó en conocer la situación real de cada provincia, municipio, área de salud y comunidad, desde la atención primaria ambiental y la atención primaria de salud, y buscar la integración de todos los elementos higiénico-epidemiológicos para descartar las causas de los problemas. Esto llevó a la selección de variables y al establecimiento de metas y prioridades que definieron estrategias generales con acciones a desarrollar, en dependencia de las características de cada territorio, y un análisis más integral como soporte técnico que originó las Unidades de Diagnóstico de la Contaminación Atmosférica y Salud.
De esta manera las estrategias propuestas para Cuba son las siguientes:
No obstante, no existe motivo grave de preocupación por la calidad del aire que respira la población, al menos en la zona de influencia de la ciudad, por la situación industrial antes mencionada. No se han detectado niveles alarmantes que se aproximen a los calificados como de emergencia de acuerdo con las normas vigentes. Por los resultados registrados en las estaciones de monitoreo, son Ciudad de La Habana, Matanzas, Moa, Nuevitas y Mariel las que más afectaciones presentan.
La tendencia al alza en el año 1997, específicamente en la zona portuaria de Ciudad de La Habana -donde existen las principales industrias del país- fue motivo de gran preocupación por las autoridades sanitarias y del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente.
La búsqueda de soluciones y la causa de los picos registrados, originó un control estricto en el diagrama de flujo de cada industria ubicada en este territorio. Se adoptaron medidas que permitieron mejores controles en las operaciones de los distintos sistemas de generación.
Dióxido de azufre y partículas en suspensión. Ciudad de La Habana, 1997-1998
Las normas cubanas para estos 2 contaminantes establecen distintos niveles de concentración, aunque casi siempre coinciden las alzas de estos 2 indicadores.
Las autoridades sanitarias tienen conocimiento de cómo actuar de acuerdo con la tabla de valores establecida para cada caso y cómo activar los planes de emergencia en las instituciones que conforman el sistema de vigilancia, ya sean las unidades asistenciales (hospitales, policlínicos) o las industrias y los organismos responsables en cada caso particular.
Se inicia el año con valores relativamente altos y después al pasar los meses de invierno se produce un descenso en los meses de verano, más pronunciado en el caso de las partículas en suspensión.
Las instalaciones industriales que más se intensificaron con repercusión en la zona centro de la capital resultaron ser:
Con respecto a los casos vistos en consultas por crisis aguda de asma bronquial, coinciden con los niveles registrados en las estaciones. Se destacan los municipios Habana Vieja, Habana del Este, Playa y Lisa, respectivamente.
Variables meteorológicas
Se han establecido comparaciones para los valores medios mensuales de las concentraciones de los diferentes contaminantes, se han comprobado los valores máximos y mínimos, también la evolución de los valores diarios de ambos años y las características de la zona en cuanto a la situación topográfica y los estancamientos no prolongados de las emisiones.
La dirección predominante de los vientos ha sido para ambos años de dirección Este lo cual ha favorecido el arrastre de los contaminantes hacia la zona centro de la capital, resultados que coinciden con las demás informaciones al integrar y obtener diagnósticos.
Se ha visto que las variables meteorológicas explican de manera fiable la evolución de la contaminación atmosférica, por lo que la intensificación de los pronósticos de estas informaciones al sistema nacional de salud son importantes en la toma de decisiones, principalmente en los pacientes asmáticos, y se evitan las crisis originadas por estos fenómenos.
De forma general, independientemente de la falta de recursos en estaciones de monitoreo, se puede afirmar que no se han detectado situaciones que se aproximen a las calificadas como de emergencia, tanto en los niveles contaminantes como en los casos extremos en atenciones a enfermos asmáticos en las distintas unidades del sistema nacional de salud.
El médico de familia, con el dominio de los distintos programas, es el encargado de hacer llegar los pormenores a otros especialistas, o sea, las incidencias encontradas, para de esta manera buscar soluciones en el nivel que corresponda.
La guardia epidemiológica se mantiene las 24 h del día en el nivel de los Centros Provinciales de Higiene y Epidemiología, los registros de las incidencias reportadas se canalizan según las clasificaciones en cada caso.
Las evidencias de concentraciones importantes de partículas en el aire, mediante los resultados de las estaciones de monitoreo, inspecciones sanitarias, accidentes industriales, u otro fenómeno fuera de lo normal son entre las informaciones relevantes que recibe el especialista de guardia. De la misma manera están insertados al sistema de vigilancia todos los hospitales y otras unidades de atención, donde de acuerdo con la afluencia de enfermos a los cuerpos de guardia, también reportan.
Se espera, que el modelo de vigilancia establezca un canal de cómputo para obtener, analizar y retroalimentar de manera continua los datos, para medir y regular las fuentes fijas de contaminación.
El Sistema de Vigilancia ha desarrollado un modelo para conocer el tipo y grado de exposición de los habitantes de una ciudad a contaminantes del aire y ha diseñado estrategias para controlar los factores causales en la contaminación, ha trabajado además en la exposición a contaminantes del aire en función del tiempo y el lugar; por esta razón la movilidad de la persona es factor determinante a la hora de conocer cual ha sido el mayor tiempo de permanencia en los lugares según una trayectoria en 24 h.
Las poblaciones que viven en diversas áreas difieren no sólo con respecto al aire que respiran, sino también respecto a sus circunstancias socioeconómicas, su ocupación y su estilo de vida en general.
El Programa Nacional de Prevención y Control de la Calidad del Aire en los asentamientos humanos, del Ministerio de Salud Pública, contempla entre sus acciones la caracterización de las localidades de acuerdo con el tipo y nivel de exposición, trabajo que se desarrolla en 3 etapas en coordinación con otras instituciones y la participación directa del médico de familia o comunitario.
Los tipos de exposiciones que considera el programa son:
Calle 23 No. 201, Esq. a N, Vedado, Ciudad de La Habana. Cuba. Telef. (53-7) 55 3381, 55 3370, Fax: (53-7) 66 2312. Email: diazreyn@hesp.sld.cu