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Editorial
Las Infecciones de Transmisión Sexual y el VIH/SIDA
Durante el centésimo tercer período de sesiones de la
Junta Ejecutiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebrada
en enero de 1999, se consideraron las tendencias de salud de los primeros
20 años del siglo que serán dominadas por 4 factores: el
envejecimiento de la población mundial, la extensión de la
epidemia del VIH, la epidemia de la mortalidad y la incapacidad relacionada
con el consumo de tabaco y la esperada disminución de la mortalidad
infantil por enfermedades infecciosas.1
Como se desprende de lo anterior, la magnitud creciente de la epidemia
del VIH/SIDA se estima que afecta a 40 millones de personas en el año
2000, más 330 millones de personas que padecen otras enfermedades
de transmisión sexual, justifican con creces este esfuerzo de recopilar
las más recientes publicaciones y de mayor utilidad para nuestros
profesionales.
Situación mundial
A finales de 1998, ONUSIDA estimó que había en el mundo
33,4 millones de personas que vivían con el VIH/SIDA, incluidas
13,8 millones de mujeres, 18,4 millones de hombres y 1,2 millones de niños.
En ese año se infectaron con el VIH 5,8 millones de personas de
ellos 590 000 niños. Sólo en 1998 murieron 2,5 millones de
personas por las enfermedades relacionadas con el SIDA, entre ellas 900
000 mujeres y 510 000 niños. Desde el inicio de la epidemia han
fallecido 13,9 millones de ellos 4,7 millones de mujeres y 3,3 millones
de niños.2
La epidemia ha borrado con rapidez en países como los del
África Subsahariana, Haití, etc.); los adelantos logrados
en disminuir la mortalidad infantil y aumento de la esperanza de vida y
se ha convertido en un verdadero cataclismo social por las altas prevalencias
que ya muestran muchos países.3
Continúan ensanchándose sin cesar 2 brechas: una entre
la rápida propagación de la epidemia del VIH y los limitados
esfuerzos de prevención, y la brecha entre las necesidades de asistencia,
apoyo y mitigación de los efectos, que van en constante aumento,
y la respuesta insuficiente para atenderlas.4
A medida que la pandemia del VIH prosigue su curso sin signos de
disminución, se fragmenta y concurre en varias epidemias. Sus efectos
son muy graves en el mundo subdesarrollado y en los grupos marginados de
los países industrializados.
Se estima la ocurrencia de 333 millones de infecciones de transmisión
sexual (ITS) curables en el año 1998 a nivel mundial, de ellas 36
millones en América Latina y el Caribe. La prevalencia varía
entre el 0,77 % de casos de gonorrea y el 3,85 % casos de trichomoniasis
por cada 100 adultos. Es bien conocido el iceberg epidemiológico
de las ITS y lo complejo de su enfrentamiento, a continuación les
presento el esquema que explica esta problemática.
Situación actual en Cuba
Desde el inicio del Programa en 1986 hasta el 16 de noviembre de 1999
en Cuba se habían detectado 2 615 infectados por el VIH para una
prevalencia del 0,03 %; han enfermado de SIDA 977 personas y se reportan
676 defunciones, el 75,8 % de los infectados son del sexo masculino de
ellos el 76,6 % son homobisexuales, la proporción masculino/femenino
es de 3:1. Para esa fecha 1678 personas viven con el VIH/SIDA en Cuba lo
que representa 1 de cada 4360 personas sexualmente activas.5,6
La epidemia en nuestro país ha progresado con un ritmo más
lento aunque con una dinámica más acelerada en los últimos
tres años. Las provincias occidentales tienen el mayor peso (Ciudad
de La Habana presenta el 57% del total de infectados). Fundamentalmente
entre "hombres que tienen sexo con otros hombres" (HSH) es una epidemia
concentrada, con incremento progresivo de la transmisión en mujeres.
Los análisis realizados indican una alta incidencia de otras
ITS con crecientes porcentajes de resistencia en el caso del gonococo,
lo cual multiplica el riesgo de transmisión del VIH, también
indican que es insuficiente la cobertura diagnóstica de otras ITS
tales como clamydia. En la actualidad se trabaja en la extensión
progresiva en el país del enfoque sindrómico para un mejor
tratamiento de estas. Las provincias de la mitad oriental del país
hasta Ciego de Ávila y Ciudad de La Habana tienen las mayores tasas
de incidencia.7,8
Pronóstico para los próximos años
La pandemia progresa a un ritmo de 16 000 nuevas infecciones por día,
que incluso pudiera crecer. Sabemos bien que el VIH y el SIDA serán
parte de nuestras vidas por mucho tiempo, incluso si en el futuro podemos
contar con una vacuna asequible y eficaz que lograramos aplicar con amplia
cobertura.4 No se prevé la existencia de ninguna vacuna
eficaz en los próximos 5 años, pues de los numerosos ensayos
de preparados vacunales, sólo uno está en fase III.
Acciones
La respuesta inicial a la infección por el VIH se ha dirigido
a la reducción del comportamiento de riesgo centrada en personas
y grupos. El suministro de información y educación, la promoción
del uso de preservativos, la prevención y tratamiento de otras ITS,
intercambio de agujas y jeringuillas en usuarios de drogas endovenosas
(UDI), las estrategias de sangre segura, son, entre otras, ejemplo de
intervenciones de este tipo 4
En nuestro país, el conjunto de acciones deberá ir
dirigido a aumentar la percepción de las personas y la sociedad
alrededor del riesgo, disminuir el riesgo individual y colectivo, y lograr
con un enfoque multisectorial la disminución de la vulnerabilidad
de las personas o grupos aprovechando las indiscutibles ventajas de nuestra
organización político social.
El grupo de trabajo gubernamental para el enfrentamiento de la epidemia
viene trabajando activamente con un enfoque intersectorial. En la actualidad
trabajamos en ampliar la respuesta nacional y hacerla más efectiva
frente a la epidemia.
En ese esquema de trabajo corresponde al sector salud e instituciones
afines las áreas de trabajo prioritarias siguientes:
-
Fortalecimiento de la educación y prevención de las ITS/VIH/SIDA
junto a otros sectores.
-
Perfeccionamiento de la vigilancia epidemiológica de segunda
generación
-
Perfeccionamiento del sistema de atención integral a personas
que viven con el VIH/SIDA (PVVIH).
-
Desarrollo e introducción de enfoques terapéuticos actualizados
con cobertura total.
-
Extensión a todo el país de la atención integral,
etiológica y sindrómica de casos de ITS.
-
Desarrollo de sistemas de diagnósticos de otras ITS y perfeccionamiento
de la red diagnóstica de VIH.
Es obvio que es el sector salud el líder en el enfrentamiento
a esta epidemia y para ello se requiere una cada vez mejor preparación
científica de todos nuestros profesionales y técnicos, sin
dudas sólo mediante una preparación de excelencia es que
podremos enfrentar con éxito este colosal reto. Sirva pues este
volumen como material indispensable en la búsqueda de este propósito.
Referencias bibliográficas
-
ONUSIDA/OMS. La Epidemia de SIDA: Situación en Diciembre de 1998.
Ginebra: ONUSIDA, Diciembre de 1998:2,3.
-
ONUSIDA/OMS. Informe del ONUSIDA sobre los progresos realizados 1996-1997,
Ginebra: ONUSIDA, 1998.
-
ONUSIDA/OMS. Ampliación de la respuesta mundial al VIH/SIDA a través
de una acción orientada. Prácticas óptimas. Ginebra:
ONUSIDA, 1998:4.
-
MINSAP. Situación de Salud en Cuba, Indicadores Básicos 1997.
MINSAP/OPS. 1998.
-
MINSAP. Guías para el tratamiento sindrómico de las ETS y
su implementación en el Sistema Nacional de Salud. La Habana: MINSAP,
1999 (en edición).
-
ONUSIDA/OMS. Enfoques de la salud pública para el control de las
ETS. Actualización técnica. Ginebra: ONUSIDA, Mayo 1998:6.
Dr. Manuel Santín Peña
Director Nacional de Epidemiología
Ministerio de Salud Pública