Humanidades Médicas, Vol 1, No 2, Mayo - Agosto del 2001
LOS VALORES ÉTICO PROFESIONALES DEL MÉDICO. SU DIAGNÓSTICO.
 

Blanca M. Seijo Echevarría Dra en Medicna.Especialista de I Grado en Embriología. Profesora asistente .

Ramón Cardoso Pérez: Doctor en Ciencias Pedagógicas y  profesor auxiliar.

Jorge Álvarez Vázquez. Licenciado en Filosofía.  Profesor titular. Director del CENDECSA.

Tamara  Valle Sánchez. Dra en Medicina. Especialista de I Grado en Embriología, profesora asistente

Maritza Muñoz Rodríguez. Dra en Medicna. Especialista de I Grado en Embriología, profesora asistente

E.Mail: bseijo@finlay.cmw.sld.cu  

Centro de Trabajo: Universidad Médica “Carlos J. Finlay”.

Dirección Institucional: Carretera Central Oeste, CP. 70100, AP 144, Camagüey, Cuba

 
 

Con el propósito de diagnosticar la interiorización de los valores éticos profesionales a los alumnos de medicina seleccionados, se realiza esta investigación descriptiva causal. Para ello se determina el Sistema de Valores Éticos de la profesión médica en Camagüey, luego de un estudio profundo de los Códigos de Ética Médica Internacionales y Nacionales y la utilización de diferentes métodos y procedimientos propios de las investigaciones psicológicas y pedagógicas, éstos últimos apoyaron también la realización del diagnóstico de la situación actual de los estudiantes, donde se evidencia una diferencia notoria entre la auto evaluación y la coevaluación siendo necesario acercar estos criterios. Valores como responsabilidad, profesionalidad, ser culto, internacionalismo y honestidad tienen dificultades en su asimilación. Queda demostrado que la metodología empleada es factible de ser utilizada para el diagnóstico al responder los resultados con las expectativas.

Palabras claves: Valores ético profesionales, Diagnóstico.

Hoy  día las Universidades Cubanas tienen un gran reto para garantizar la  integralidad  en el desarrollo de la labor educativa y político- ideológica, pues no se debe ubicar en un primer plano la formación y desarrollo de conocimientos, hábitos y habilidades en los estudiantes, sino también los valores como componente clave de la personalidad; siendo vital para el logro de este empeño instrumentar las vías que permitan preparar un profesional revolucionario de estos tiempos: instruido, educado, desarrollado de forma armónica y acorde a su nivel científico y técnico.

Si se trata de un egresado de la carrera de Medicina debe ser un genuino representante de los principios de la Ética Médica, y por tanto debe haber asimilado e interiorizado los valores y cualidades morales de la profesión, que le permitan cumplir con esos principios porque lo siente como necesidad y no porque esté normado; máxime en los momentos actuales donde los avances de la Ciencia y la técnica van perfeccionando cada vez más la actividad médica y se requiere de un equilibrio entre  las nuevas tecnologías y el carácter humanista de la profesión.

Esta necesidad no se circunscribe solamente a nuestra nación ya que prestigiosas figuras en el ámbito internacional, por ejemplo, han expresado:

"Educar en valores humanos para que los médicos elijan las metas, las prioridades y medios en la elaboración de una estrategia de política sanitaria en una comunidad e incluso nación" [1]  , al decir de una autoridad en el campo de las Ciencias Médicas internacionalmente, como Bankowski.

En Cuba, después del triunfo revolucionario el estado puso énfasis en la educación médica y estas necesidades planteadas a nivel internacional no constituyen un problema, puesto que la medicina cubana tiene un carácter socio- preventivo-  curativo, o sea, el perfil de salida de los médicos cubanos es hacia la Medicina General Básica y la Medicina General Integral, con la finalidad de promover salud en la comunidad, prevenir enfermedades, rehabilitar pacientes y no sólo curar enfermos.

Esto demuestra el carácter altamente humano del Sistema de Salud Pública con que cuenta , pero debido a la masiva formación de médicos a favor de la preparación científico- técnica se descuidó un tanto la educación humanística [2]  y además en los últimos años los cambios operados en la situación internacional debido al derrumbe del campo socialista, la desaparición de la U.R.S.S., el incremento de la agresividad económica e ideológica del gobierno de Estados Unidos contra este país y el período especial, surgió la necesidad de profundos cambios en la economía cubana, los cuales han repercutido en el orden económico, social y político, [3] situación que  ha incidido en la formación de  las nuevas generaciones y que ha quedado demostrado "en la investigación realizada sobre la caracterización del joven universitario, con una muestra de estudiantes de seis centros de Educación Superior, donde se encontró un pobre desarrollo de los valores morales".   [4] Es por ello que se solicita desarrollar un enfoque integral de la labor educativa y político- ideológica en los Centros de Educación Superior y por tanto también en las Universidades  Médicas.

Para el logro de este empeño se debe partir de un diagnóstico que luego permita trazar la estrategia con vistas a perfeccionar la educación del estudiante de medicina en los valores éticos profesionales y así contribuir a que egresen de nuestras aulas dignos representantes de la Medicina Cubana. Dada la actualidad del tema se plantea el siguiente propósito: Diagnosticar la interiorización de los valores éticos profesionales determinados en este estudio a los alumnos de medicina seleccionados en la muestra.

  

DESARROLLO

Esta investigación es descriptiva causal. Para cumplimentar el objetivo   se emplearon diferentes métodos y procedimientos propios de las investigaciones pedagógicas y psicológicas como:

En su fundamentación se tuvo en cuenta la base teórica general que brinda la filosofía Marxista Leninista y en específico la Ética, que constituye el fundamento teórico de la moral y de las especializaciones de la Ética y por tanto de la Ética Médica que es una de sus ramas.

Fue necesario determinar  en primer lugar el sistema de valores éticos del médico. Para lograr este paso se realizó un estudio profundo de la historia de los códigos de ética médica internacionales, como el Juramento hipocrático, [5]   el Código de Nuremberg, [6] Declaración de Helsinki. [7] Se prestó especial atención al Juramento de Fidelidad Profesional adoptado por la Asamblea General de la Asociación Mundial (Ginebra, septiembre de 1948 ) y enmendada por la vigésimo segunda Asamblea Mundial  (Sydney, agosto de 1968) [8] Se tuvieron en cuenta las Normativas Deontológicas Cubanas [9]  y los Principios de la Ética Médica Cubana, [10] elaborados con vistas a regular el actuar de los médicos en Cuba . Además se estudió el trabajo realizado por un equipo de investigadores del Centro de Estudio de Ciencias de la Educación "Enrique José Varona, titulado: " Teoría, práctica e investigación sobre educación en valores del estudiante universitario", [11] de la cual incluso se tomaron las manifestaciones de algunos de los valores tal y como ellos lo expresaron.

Se consideraron los resultados obtenidos del cuestionario aplicado a médicos que participan en el consejo de dirección de la facultad de medicina y subdirectores de diferentes áreas de atención primaria, tomándose como directivos por ser ellos los que evalúan a sus colegas (anexo 1) y los resultados del cuestionario aplicado, en esta ocasión a médicos de diferentes  especialidades, distintos años de graduados y de varios centros hospitalarios, así como policlínicos; a personal paramédico, pacientes y acompañantes (anexo 2).

Una vez se hubo enunciado cada valor y las manifestaciones que lo caracterizan, se invitaron a discusión plenaria a médicos  que constituyen paradigmas de la ética médica. Se tuvo como criterio para esta selección la opinión de prestigiosos médicos del Instituto "Carlos Juan Finlay", ya sean administrativos ó  dirigentes con rica trayectoria dentro de las filas del P.C.C.

Así asistieron a esta discusión 10 profesionales de los 15 que se habían previsto. Se les presentó a ellos el objetivo de la actividad y de inmediato se procedió a la discusión de los valores y cualidades con sus manifestaciones. Ellos hicieron valiosas sugerencias que fueron cuidadosamente estudiadas y tomadas en cuenta, enriquecieron las manifestaciones de los valores y cualidades que se llevaron  a este encuentro.

Así quedó establecido el sistema de valores  éticos del médico actual:

A continuación se expresan las manifestaciones de las cualidades y valores identificados en este sistema de valores éticos de la profesión médica:

Humanismo Médico:

Ser benevolente, siempre hacer el bien, dedicando todos los esfuerzos y conocimientos científicos y técnicos a la prevención, recuperación, rehabilitación y promoción de la salud humana.

Gran sensibilidad ante los problemas de los pacientes y sus familiares, ayudarlos a resolverlos. Amor hacia los demás y hacia la profesión, ser íntegro, piadoso.

Identificarse con el ser humano independientemente  de su posición, ejercer la profesión con altruismo, ver al hombre como el fin supremo de la actividad médica y no el medio. Rechazo a la maleficencia, al trato desigual a los pacientes, a la injusticia, oposición al egoísmo.

Revolucionario:

Defender a la Revolución en el campo de las ideas y de los hechos, identificarse con la justeza de nuestro sistema social, contribuir con su esfuerzo y dedicación al desarrollo de la Medicina Cubana,  siendo ejemplo: identificarse con la política interna y externa de la Revolución Cubana.

Patriotismo:

Mostrar orgullo de ser cubano. Amar a Cuba, su historia y sus tradiciones, sus mártires y héroes. Defender la patria, su soberanía e independencia, en cualquier circunstancia y terreno.

Sentir y actuar como cubano donde quiera que se encuentre.

Internacionalismo:

Identificación con la política internacionalista de la Revolución Cubana y con las causas justas de otros pueblos, prestar o aceptar ayuda desinteresada a cada uno de éstos, en cualquier forma o  establecer intercambios mutuamente ventajoso

Profesionalidad Médica:

Hacer sagrada la carrera, entrega a la profesión, demostrar preparación médica especial, dominio de la técnica y la tecnología de avanzada e interés por la investigación.

Respetarse a sí mismo y respetar los derechos de pacientes, familiares, colegas y demás personas.

Salvaguardar las confidencias de los pacientes aún después de fallecidos.

Mantener estándares elevados de conducta profesional, con dominio pleno de la comunicación y del trabajo en equipo.

Mantener incólumes por todos los medios el honor y las nobles tradiciones de la  profesión  médica.

Responsabilidad:

Compromiso permanente, personal y voluntario del médico con el paciente y con las demás tareas, manifestado en la actuación correcta en el cumplimiento cabal de sus obligaciones, sin que esto limite su autenticidad y creatividad en el desempeño de su profesión.

Sencillez:

Estilo desprovisto de artificios, moderación en las relaciones interpersonales, con gran sentido de humildad, sin que decrezca el médico, sino que lo eleve, no creerse por encima de los demás.

Honestidad:

Demostración de un sincero interés por el paciente, valorándolos por igual, independientemente de las posibilidades económicas, parentesco y relación personal; rechazo al soborno y a la mentira, actuando de buena fe, con justeza.

Congruencia entre el discurso y el hacer.

Cortesía:

Aspecto y porte personal correctos, buenos modales, uso de un lenguaje apropiado, delicadeza, buen trato, buen tacto, alto nivel de educación formal. Rechazo a los actos de grosería y maltrato.

Ser Culto:

Tener una visión general del desarrollo de la humanidad en el más amplio sentido, así como de las diferentes manifestaciones artísticas y literarias. Ser sensible de la naturaleza y la obra humana. Comportarse en su relación con el medio y con las demás personas de acuerdo con su alto nivel de desarrollo intelectual.

Preocupación constante por elevar la cultura.

Para corroborar en la práctica diaria  de la profesión cómo se expresan esos valores en el actuar de los profesionales médicos y estudiantes, se confeccionó una guía de  observación (Anexo 3), donde se registró todo tal y como ocurre a nivel de un pase de visita en los diferentes hospitales del municipio camagüeyano;  consultas externas y de urgencias en estos hospitales y policlínicos Finlay y Norte.

Hubo momentos en que coincidieron las observaciones realizadas con actividades de la práctica médica docente. Las mismas fueron captadas y registradas en la investigación. Se realizaron un total de 26 observaciones donde pudo verse la actuación profesional de 8 médicos docentes, 32 galenos no docente y 38 estudiantes de medicina; además de registrar todo lo observado, se hizo énfasis en los siguientes valores: humanismo médico, profesionalidad, cortesía y sencillez.    

Posteriormente se aplicó la escala  valorativa  propuesta por Collazo Delgado y Puentes Albá, [12] para evaluar al personal observado ( anexo 4) y los resultados se muestran en la tabla1.

Al realizar un análisis de estos resultados se observa que los profesores son portadores de valores éticos de la profesión.

Es preocupante que sólo la tercera parte de los médicos no docentes observados  en este estudio portan los valores responsabilidad y profesionalidad en las categorías Bien y Muy Bien y que los valores cortesía y sencillez se encuentren en estas categoría en 19 y 27 médicos respectivamente, de los 32 estudiados, máxime cuando ellos laboran en hospitales y policlínicos docentes y  por  tanto esta actuación influye negativamente en los estudiantes en formación, que presentan deficiencias en la interiorización de estos mismos valores, aunque en menor medida que  los propios médicos (los no categorizados).

Posteriormente se procedió aplicar esta misma escala a estudiantes de medicina con vistas a diagnosticar cómo se encuentran en ellos los valores éticos  de la profesión, determinados (Anexos 4 y 5).

Para la selección de la muestra se tuvo como criterio de exclusión a los estudiantes  extranjeros y como criterio de inclusión:

Se consideró la distribución por año de la carrera de los educandos para seleccionar el número de grupos y el muestreo aleatorio simple por sorteo para seleccionar los estudiantes de medicina,  de tal forma que éstos representaran aproximadamente la tercera parte de la matrícula de los diferentes años y hospital. En las tablas 2 y 3 se detalla esta selección.

El total de estudiantes incluidos en la muestra fue de 196, de ellos 1 de tercer año de la carrera quedó fuera del estudio por haber solicitado la baja.

Los resultados de la aplicación de esta escala pueden observarse en la tabla 4. En el gráfico 1 se observa. que en todos los valores estudiados la auto evaluación está por encima de la evaluación que realiza cada educando con respecto a sus compañeros de grupo, quedando reflejado que el nivel de autocrítica está por debajo del nivel de la crítica y que existe falta de coincidencia entre la auto evaluación y la coevaluación. En opinión de la autora, esta es una de las debilidades mayores que tiene el trabajo educativo del profesor del claustro actual: el no haber guiado al estudiante en el conocimiento de sí mismo y en la preparación para autoevaluarse constantemente de manera que pueda jugar verdaderamente el papel de protagonista de su propia formación.

En específico, se aprecian dificultades en la incorporación de valores tan importantes en el desempeño de la profesión médica como la profesionalidad y la responsabilidad. En el primero  se llega al 75,38 % en la auto evaluación, y en la coevaluación  al 69,69  %. Algo similar ocurre con la responsabilidad, donde se aprecian cifras ligeramente superiores. En general estos dos valores son de los evaluados a un nivel más bajo.

Al realizar un análisis más exhaustivo para conocer esta situación en los diferentes años y grupos de la carrera estudiada, en la tabla 4 se observan los resultados de la auto evaluación del total de estudiantes por ciclo y carrera, incluidos en la muestra. En el valor profesionalidad, en el ciclo clínico, 48 estudiantes dejaron de autoevaluarse en las categorías muy bien y bien; de ellos se conoce por el estudio, 11 corresponden al sexto año de la carrera que de inmediato van a ejercerla conociendo sus insuficiencias. Si se va  a los grupos, entonces se vería un comportamiento semejante entre éstos, pues cada grupo estudiado en este año tiene 3 estudiantes que se autoevaluaron con una preparación por debajo de estas categorías, exceptuando 1 en que son 2 los autoevaluados así. Sin embargo, la responsabilidad no se comportó similar al valor anteriormente analizado en estos grupos; sólo en el grupo 1 de sexto año, 3 educandos consideran no alcanzar las categorías 5 y 4, y en el grupo 4, 2 jóvenes, destacándose aquí el grupo 2, donde el 100 % se consideran responsables. En la coevaluación de este mismo valor se evidencian dificultades porque se obtuvo un porciento de 84,72. Y esta valoración tiene gran peso cuando se analizan los resultados del estudio.

Ahora bien, existen deficiencias en el valor profesionalidad, en todos los años de la carrera, que de primero a tercero, pudiera justificarse debido a que es a partir de tercero  que los estudiantes, diariamente se encuentran en contacto directo con el objeto de su profesión y se supone que a partir de este momento debe ir perfeccionándose, jugando un rol fundamental el profesor como paradigma en el comportamiento ético de la profesión que ejerce. Sin embargo en el tercer año, el valor responsabilidad en la auto evaluación estuvo en un 66 %. Y de los tres grupos de este año, hay serias deficiencias en el grupo 3, donde 5 estudiantes de 12, se evalúan la interiorización de este valor por debajo de la categoría 4, y en el grupo 2, de 9 jóvenes, 3 lo hacen de forma similar; se supone que este valor en los dos primeros años se trabaje con profundidad para su asimilación, y en realidad no ocurre así, lo que continúa reflejando deficiencias para llevar a cabo la labor educativa y político-  ideológica con los estudiantes.

Se realizan estos comentarios, donde se particulariza en el año y en especial en el grupo porque no hay dos grupos exactamente iguales, cada uno de ellos tiene sus características. En el grupo debe individualizarse la labor educativa producto de que cada personalidad es única e irrepetible y requiere un tratamiento específico. Para poder mejorar, perfeccionar la educación en los valores éticos de la profesión es importante por tanto determinar las orientaciones valorativas de cada uno de los educandos para poder orientar y reorientar  las acciones y así mejorar y perfeccionar la educación en esta línea.

Valores como revolucionario, patriotismo e internacionalismo manifiestan problemas también en su orientación. Como se ilustra en el gráfico 1, en la auto evaluación de los estudiantes, los resultados obtenidos en el total de la muestra fueron de 90,76 %, 93,84 % y 89,23 % respectivamente, mientras que en los resultados de la coevaluación disminuyeron de forma  ostensible    los mismos, encontrando cifras de 75,46 %, 78,65 % y 78,81 %; se mantiene aquí la falta de coincidencia entre auto evaluación y evaluación de los compañeros de grupos. La  autora quiere expresar con falta de coincidencia entre autoevaluación y coevaluación de los estudiantes la contradicción notoria entre ambos, ya que coincidencia literalmente entre ellas es muy difícil de encontrar.

Continuando el análisis de estos valores, en la tabla 4 se muestra por año de carrera la autoevaluación de los estudiantes en estos valores y se pueden  apreciar entonces deficiencias en cada año, en los dos primeros años por ejemplo 4 estudiantes se evaluaron por debajo de la categoría 4 en el valor revolucionario y en el ciclo clínico 14 estudiantes.

En el patriotismo  5 lo dejaron de hacer en los dos primeros años de la carrera y 7 a partir del tercer año. Es de destacar que el 100 % de los estudiantes en el sexto año de la carrera se evaluaron la asimilación de este valor en las categorías bien y muy bien. El comportamiento del valor internacionalismo fue similar al de ser revolucionario.

Este análisis corrobora deficiencias en la orientación  hacia estos valores ciudadanos que deben ser educados desde edades tempranas, pues a través de su actuación en diferentes tareas dan muestra de que los portan, ejemplo de ello se tiene en la cantidad de médicos que actualmente se encuentran cumpliendo misión internacionalista en diferentes países.

Para lograr la integralidad en los graduados es muy importante también tener en cuenta la educación del valor ser culto, y en éste precisamente es donde se observan severas deficiencias. Como se aprecia en el gráfico 1, queda por debajo del 50 % de manera muy evidente en la autoevaluación y la coevaluación. Todos los años de la carrera presentaron resultados similares en el comportamiento de éste, así queda ilustrado en la tabla 4, un total de 101 estudiantes de 195, dejaron de evaluarse en las categorías bien y muy bien; lo que demuestra que existen dificultades en su preparación cultural, dificultades reconocidas por todos, y lo más importante es que son reconocidas por ellos mismos.

Al igual que en el valor anteriormente analizado, se reconoce por la sociedad en general y por los estudiantes en particular, los problemas que se presentan con respecto a la educación formal y los hábitos de cortesía, esto se evidencia también en el gráfico 1, sobre todo en los resultados de la coevaluación, pues en la autoevaluación 179 educandos se evaluaron la interiorización de este valor en las categorías 5 y 4, como puede apreciarse en la tabla 4.

En el análisis de otro de los valores estudiados, se quiere hacer énfasis en el valor honestidad; como puede apreciarse en el gráfico 1 se autoevaluaron en las categorías 4 y 5 el 89,23 % del total de la muestra y en la coevaluación el 77,06 %. Si se observa la tabla 4, las mayores dificultades se encuentran en los tres primeros años de la carrera, donde 16 estudiantes se evaluaron por debajo de la categoría  4.

Pero como se ha venido expresando en la descripción de los resultados del diagnóstico, la valoración que  da cada estudiante sobre sus compañeros de grupo es de gran importancia y si se observan los resultados de este valor en el cuarto año de la carrera, el 100 % se autoevaluan en las categorías 4 y 5, sin embargo en la coevaluación no ocurre así, en el grupo 1 de este año el 81,11 % se evalúan en estas categorías y en el grupo 2, el 86, 11 %, por tanto hay insuficiencias en su asimilación, y continúa siendo evidente la falta de coincidencia entre autoevaluación y evaluación.

En el valor sencillez se muestra también insuficiencias  en su interiorización  como se ilustra en gráficos y tablas y es de destacar  que el valor humanismo médico, es el que muestra mejores resultados  tanto en la autoevaluación  como en la coevaluación.

Estos resultados demuestran la necesidad de que el educador  enseñe a juzgar y a reflexionar a los estudiantes, lo que son las cosas, los seres humanos, la significación esencialmente positiva de la medicina; llevar un mensaje positivo del actuar médico para que el educando aprenda a  descubrir el valor que tienen las cualidades o atributos de ésta. Así los jóvenes  aprenden a distinguir y a juzgar lo preferible de algo, en aquello que lo hace mejor que otro, ordenando sus acciones en razón de lo elegido. 

Queda demostrado en este estudio, que no existe una coincidencia adecuada entre la autoevaluación y la coevaluación de los educandos. Se reconoce  la importancia que tienen estos valores éticos profesionales y en alguna medida se consideran  como los más importantes para el médico, pero se hace indispensable erradicar estas insuficiencias para obtener mejores resultados en la labor educativa y política ideológica en la Universidad Médica "Carlos Juan Finlay".

Llama la atención las deficiencias que poseen en la asimilación e interiorización de valores tan necesarios e importantes en el desempeño de la medicina como la responsabilidad, la profesionalidad, ser culto, ser revolucionario, internacionalista, valores que exige la medicina cubana .

En esta investigación se arriba a las siguientes conclusiones:

Queda determinado el Sistema de Valores Éticos de la profesión médica para el I.S.C.M. "Carlos Juan Finlay", integrado por los valores: Humanismo Médico, Revolucionario, Patriotismo, Internacionalismo, Profesionalidad Médica, Responsabilidad, Sencillez, Honestidad, Cortesía, Ser Culto.

Sobre el diagnóstico efectuado a los estudiantes se encuentra una diferencia notoria entre la autoevaluación y la coevaluación, al ser necesario acercar estos criterios como muestra de objetividad. Los valores que tuvieron mayores deficiencias en la asimilación e interiorización por los estudiantes fueron: responsabilidad, profesionalidad, ser culto, internacionalismo y honestidad, todos ellos valores fundamentales para el logro de una medicina humanista.

En general la aplicación de los distintos pasos de la metodología empleada para realizar el diagnóstico, resultan de factible utilización y sus resultados responden a la expectativa que se tenía.


[1] Bankowski, Z. La ética y los valores humanos en las políticas sanitarias. En Revista Internacional de Desarrollo Sanitario, vol V, O.M.S, 1996, p 152.

[2] Acosta Sariego, José R. El escenario moderno de la bioética. En Bioética desde una Perspectiva Cubana. Editorial Félix Várela, La Habana, 1997, p 22.

[3] MES. Enfoque integral en la labor educativa y político- ideológica con los estudiantes. Editorial Félix Varela, La Habana,1997, p 3.

[4] García Batista, Gilberto. ¿Por qué la formación de valores es también un. Enfoque integral en la labor educativa y político- ideológica con los problema pedagógico? En la Formación de Valores en las Nuevas Generaciones. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1996. p 64.

[5] Juramento de Hipócrates. En Ética y Medicina, 1958, p 436-437.

[6] Código de Nuremberg. En Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana, vol V (108-5 y 6), Washington, EEUU, p 625, 1990.

[7] Declaración de Helsinki. Recomendaciones para Guiar a los médicos en la Investigación Biomédica en Seres Humanos. En Boletín de la Oficina Sanitaria Panamerican, Vol V ( 108-5 y 6), Washington, EEUU, p 79, 1990.

[8] Juramento de Fidelidad Profesional. Declaración de Ginebra de la Asociación Médica Mundial. En Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana, vol V (108-5 y 6), Washington, EEUU, p 80, 1990.

[9] Colectivo de autores. Ética y Deontología médica. Ciudad Habana,  p 1, 1979.

[10] Principios de la Ética médica. La Habana, 1985.

[11] Alvarez Aguilar  Nivia. (et al.). Teoría, práctica e investigación sobre educación en valores del estudiante universitario. CECEDUC. Universidad de Camagüey, 1999.

[12] Collazo Delgado, Basilia y Puentes Albá  María. La orientación en la actividad pedagógica. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1992.

 

TABLA 1

Evaluación a estudiantes, médicos no docentes y médicos docentes observados en el desempeño de la profesión, acerca de los valores éticos. Curso 1998-1999.

Valores
Evaluación (categoría muy bien y bien)
Estudiantes
Médicos no docentes
Médicos docentes
%
%
%
Humanismo
38
100
29
90.62
8
100
Profesionalidad
18
47.36
11
34.37
7
87.50
Responsabilidad
19
50
11
34.37
7
87.50
Cortesía
27
71.05
19
59.37
8
100
Sencillez
27
71.05
27
84.37
8
100

 Fuente: Datos de estudio.  

Nota:

Total de estudiantes                   38

Total de médicos no docentes   32

Total de médicos docentes          8

 

TABLA 2

Distribución de los estudiantes de Medicina en el ciclo básico de la carrera y en el clínico del Hospital “Manuel Ascunce Domenech”.

Año de la carrera
No Total de grupos
No total de estudiantes
Primero
9
133
Segundo
9
115
Tercero
4
69
Cuarto
4
69
Quinto
12
91
Sexto
12
118
Totales
50
595

Fuente: datos de secretaría de la facultad de Medicina

TABLA 3

Distribución de los estudiantes que quedaron incluidos en la muestra por año de carrera y porciento total que representan.

Año de la carrera
N° de grupos
No. De estudiantes
% del universo
Primero
3
40
30.07
Segundo
3
39
33.91
Tercero
2
28
40.57
Cuarto
1
19
27.53
Quinto
4
31
34.06
Sexto
4
39
33.05
Total
17
196
32.94

Fuente: datos de secretaría y el estudio

TABLA 4

Resultados de la autoevaluación del total de estudiantes incluidos en el estudio acerca del Sistema de Valores al sumar las categorías 4 y 5. Curso 1998-1999. ISCM-C “CARLOS JUAN FINLAY”:

VALORES
AUTOEVALUACIÓN

Estudiantes

1° y 2° años

Estudiantes

A partir de 3°

TOTAL
%
Humanismo
74
114
188
96.41
Revolucionario
75
102
177
90.76
Patriotismo
75
109
184
94.35
Internacionalismo
72
102
174
82.23
Profesionalidad
55
92
147
75.38
Responsabilidad
66
94
160
82.05
Sencillez
70
108
178
91.28
Honestidad
68
106
174
89.23
Ser culto
28
66
94
48.20
Cortesía
69
110
179
91.79

Fuente: datos del estudio

NOTAS:

Total de estudiantes de 1° y 2° años    =  79

Total de estudiantes a partir de 3° año =116

Total de estudiantes objeto de estudio =195

ANEXO 1

Cuestionario aplicado a directivos médicos.

Necesitamos su criterio  para  poder  iniciar nuestra investigación  que trata sobre  los valores morales del médico. Cuando nos referimos a éstos queremos que usted piense en aquellos relacionados con el trato del médico al paciente, familiares, acompañantes en  general  y  con  los demás  colegas, así  como  el  comportamiento   de  éste  en  la comunidad. Sobre esta base agradecería responda el cuestionario siguiente:

  1.  ¿Cuáles son las principales cualidades morales que debe tener un médico?
  2. ¿Cuáles son las cualidades morales que menos se manifiestan en los médicos?

ANEXO 2

Cuestionario aplicado a médico, personal paramédico y acompañantes.

Piense en un médico que usted admire por su comportamiento como profesional (no aporte su nombre) y:

  1.  Señale las cualidades morales que más admira usted de este médico.
  2. ¿Qué cualidades morales le faltarían para ser casi perfecto?

ANEXO 3

Guía de Observación.

Aplicada a médicos docentes, no docentes y a estudiantes de medicina con vistas a corroborar en la práctica diaria de la profesión su actuación.

Objetivo:

Determinar el comportamiento moral del estudiante de Medicina o médico durante el desempeño de su profesión.

Tipo de observación:

Objeto a observar:

Actuación del médico y estudiantes de Medicina ante el paciente, en pases de visita, consultas y cuerpo de guardia.

Se repite 26 veces:

Fecha

Hora

Lugar

Duración

Indicadores

Algunos de los valores determinados en el estudio con sus manifestaciones, además de describir todo lo que se observa sin emitir opinión.

Valores: Humanismo médico, profesionalidad, responsabilidad, sencillez y cortesía.

ANEXO4

Evalúa el grado en que tú presentas cada uno de los valores presentes en el listado. Señalando con una cruz la categoría que te asignes. No es necesario que escribas tu nombre y sí que seas sincero al dar tu respuesta.

VALORES
CATEGORÍAS

1

 MUY POBRE

2

POBRE

3

PROMEDIO

4

BUENO

5

MUY BUENO

HUMANISMO MÉDICO
.
.
.
.
.
REVOLUCIONARIO
.
.
.
.
.
PATRIOTA
.
.
.
.
.
INTERNACIONALISTA
.
.
.
.
.
PROFESIONALIDAD
.
.
.
.
.
RESPONSABILIDAD
.
.
.
.
.
SENCILLEZ
.
.
.
.
.
HONESTIDAD
.
.
.
.
.
SER CULTO
.
.
.
.
.
CORTESÍA
.
.
.
.
.

NEXO 5

EVALÚA EL GRADO EN QUE CADA UNO DE TUS COMPAÑEROS PRESENTA LOS VALORES INCLUIDOS EN EL PRESENTE LISTADO. REALIZA LA EVALUACIÓN, ASIGNANDO A CADA UNO LA CATEGORÍA CORRESPONDIENTE. NO ES NECESARIO QUE ESCRIBAS LOS NOMBRES Y SÍ QUE SEAS SINCERO AL DAR TU RESPUESTA.

VALORES
ESTUDIANTES
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
HUMANISMO MÉDICO
                             
REVOLUCIONARIO
                             
PATRIOTA
                             
INTERNACIONALISTA
                             
PROFESIONALIDAD
                             
RESPONSABILIDAD
                             
SENCILLEZ
                             
HONESTIDAD
                             
SER CULTO
                             
CORTESÍA
                             

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5-     Muy bueno.