HACIA UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN
TOWARDS
A GENDER PERSPECTIVE IN OCCUPATIONAL PSYCHOPATHOLOGY. PSYCHOSOCIAL RISKS AND
MENTAL HEALTH
Lic. Elvis Guerrero Lobaina 1
DrC Jorge J.
Román Hernández 2
Lic. Arlene Oramas Viera 3
1 Licenciada en Psicología. Psicóloga de
2 Doctor en Ciencias Psicológicas. Investigador Titular. Departamento de
Psicología. INSAT
3 Licenciada en Psicología. Máster en
Psicología de
Correspondencia:
DrC Jorge J. Román Hernández
Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
Calzada de Bejucal km 7½, Apartado 9064, CP 10900, Arroyo Naranjo, Ciudad de
E-mail: insatpsi@infomed.sld.cu
Se
realiza un estudio retrospectivo de 1787 historias clínicas de trabajadores
vistos en el Instituto de Salud de los trabajadores durante los años
1996-1997 y 1er trimestre del año 1998. Se trabajó con el procesador
estadístico SPSS; el estudio muestra que la mayor cantidad de trabajadores
diagnosticados con patologías psíquicas estaban expuestos a factores de
riesgos psicosociales, existiendo una relación
estadísticamente positiva entre patología psíquica y riesgos psicosociales.
En el caso de los hombres predominan las disfunciones sexuales, trastornos mentales orgánicos y efectos negativos
de la carga de trabajo; mientras que en las féminas son más frecuente los
diagnósticos de trastornos por ansiedad, trastornos del sueño y trastornos de
personalidad. Se encontró una relación estadísticamente positiva entre sexo y
tipo de patologías psiquiátricas.
Palabras clave: Género, salud ocupacional, psicopatología,
riesgos psicosociales
A retrospective study of 1787clinical cases of
workers interviewed between 1996,1997 y 1998. The statistical load SPSS was
used. The largest amount of workers diagnosed with psychic pathologies are
shown to have been exposed to psychosocial risk factors, existing a positive
statistical relation between psychosocial risk and psychopathologic modifications
(alterations) in reference to sex distribution of workers exposed, both
sexual malfunction and the negative effects of work load and depression
prevail. In women, anxiety, sleeping and personality disturbances prevail.
The relation between the type of psychiatric pathology and the sex resulted
statistically positive.
Key words: Gender,
occupational health, psychic pathologies, psychosocial risk factors
INTRODUCCIÓN
La población económicamente
activa enfrenta de una parte, la acumulación cuantitativa de factores de
riesgos presente en su entorno laboral y de otra parte los factores de riesgo
para su salud que se corresponden con su ambiente extralaboral,
situación que hace vivir una problemática de salud muy intensa en los
trabajadores, convirtiendo al trabajo en uno de los determinantes
fundamentales de la salud humana.
La implicación que los
factores de riesgo psicosociales tienen en la salud
de los trabajadores ha sido insuficientemente estudiado; quizás porque son
aspectos menos tangibles y más difíciles de definir, con frecuencia los
profesionales de la salud ocupacional prestan una mayor atención a las
enfermedades profesionales y a los accidentes laborales, subestimándose el
papel de los riesgos psicosociales; en tanto las
enfermedades profesionales son concebidas en una relación casi exclusiva con
los agentes químicos del ambiente laboral, omitiéndose o desvalorizándose el
papel que las condiciones físicas, psicológicas y sociales del ámbito laboral
ejercen en el proceso salud enfermedad.
Los factores psicosociales comprenden un conjunto de condiciones o situaciones de naturaleza psicológica
y(o) sociales que se han reconocido por su influencia en el proceso salud
enfermedad en el ser humano. El término aparece a partir de los cambios
producidos en las ultimas décadas, en el perfil epidemiológico de los países
desarrollados caracterizado fundamentalmente por un predominio de las
enfermedades crónicas no transmisibles en las cuales los análisis etiológicos
no pueden ser reducidos a los agentes biológicos.
Con
mucha frecuencia los trabajadores están más preocupados por estas condiciones psicosociales que por otros riesgos del ambiente de
trabajo, en tanto, se asocian al
bienestar del día, a la satisfacción laboral y en último término al estrés mental
que altera la vida cotidiana limitando las posibilidades de una vida
productiva tanto en el ámbito laboral como extralaboral;
son los riesgos asociados en gran medida a la organización del trabajo, la
carga psíquica y física de trabajo, relaciones interpersonales, método y
estilo de dirección, las perspectivas del trabajador, el sistema de
estimulación, etc.
Si
admitimos que el nivel de salud está condicionado por el equilibrio del hombre
con su medio, es necesario estudiar los factores que influyen sobre ese
equilibrio. Nos referimos en nuestro análisis a los factores psicosociales; pues posiblemente el impacto de los accidentes de trabajo y
las enfermedades profesionales sobre la vida cotidiana es mínimo.
Al asumir el enfoque de género desde una
perspectiva psicosocial tal y como presupone al
mismo, nos abre el camino para poder abordar con mayor amplitud las
relaciones entre la vida laboral y extralaboral del
trabajador lo que teóricamente y en la práctica asistencial es necesario pues
la salud del trabajador no puede reducirse al marco de la actividad laboral
solamente, la vida extralaboral es fuente de
factores psicosociales que ejercen influencia en el
proceso salud enfermedad y que son necesarios comprender si nuestro fin es
promover la salud.
Al definir la salud de la mujer deben reflejarse las dimensiones
de su vida: no solo la función reproductiva, la realidad biológica, si no
también el contexto social en el que
vive, trabaja y envejece, cada dimensión incide sobre su salud y viceversa.
En
este trabajo nos referiremos fundamentalmente a los factores de riesgos psicosociales vinculados con las condiciones inherentes
al trabajo y las diferentes áreas de expresión de la personalidad pero estos
serán examinados bajo una visión genérica. Se parte de la idea de que el
trabajo influye en la vida y la salud mental del trabajador en un sentido
negativo y positivo; las influencias pueden ser diferentes para hombres y
mujeres. Pero estas diferencias no están dadas solamente por las diferencias
corporales entre los sexos. La categoría de genero permitir superar esta
visión tradicional, ilustrando como los perfiles diferentes de alteraciones
de la salud entre trabajadores y trabajadoras no tiene una determinación
absolutamente biológica.
Utilizamos el método retrospectivo porque nos
permite establecer si existe asociación entre uno o varios factores y una o
varias enfermedades y en caso de existir, su fortaleza.
Se
creó una base de datos con 140 campos. La base de datos se elaboró a partir
de un examen de 100 historias
clínicas, lo que permitió predefinir las variables a incluir en función de los datos que aparecen en las historias
clínicas de los trabajadores vistos en el INSAT.
·
Operacionalización de variables
Se recogen, además, los datos de la individualidad
y ocupacionales, los relacionados con los antecedentes de salud, pruebas paraclínicas, psicológicas y síntomas referidos.
Factores de riesgos laborales: aquellos definidos por los médicos higienistas como
riesgos químicos (solventes orgánicos, metales pesados, plaguicidas,
medicamentos); factores de riesgos biológicos; factores de riesgos físicos
(microclima, ruido, vibraciones, radiaciones, iluminación).
Factores de riesgos psicolaborales:
los que fueron considerados por el paciente como generadores de malestar
psicológico: problemas relacionados con la comunicación, dificultades en las
relaciones interpersonales con jefes y compañeros, roles ambiguos o
conflictivos, bajo nivel de participación en la toma de decisiones, ausencia
o pocas perspectivas profesionales, dificultades en los métodos de dirección,
problemas con la organización y
condiciones de trabajo, carga física y psíquica de trabajo, condiciones físicas
inadecuadas, entre otros.
Factores de riesgos psicosociales extralaborales: duelo familiar, problemas de salud personal o
familiar, problemas de relaciones interpersonales en el hogar o en el
ambiente social de convivencia, conflictos amorosos y matrimoniales,
discordias familiares por crianza de los hijos, estrés doméstico, situación
económica, problemas de vivienda.
Los diagnósticos clínicos y psiquiátricos fueron
tomados de los diagnósticos
definitivos que aparecen dados por especialidades clínicas y psicológicas;
información extraída de las historia clínica y libro control de reunión de
comisión diagnóstica y preperitaje.
La información fue codificada por un investigador (psicólogo)
y pasada a la base de datos por un especialista en computación.
Se trabajó con el paquete estadístico SPSS por las
ventajas que ofrece al asimilar un mayor número de variables y por ser un
paquete estadístico específico para las Ciencias Sociales que nos permite
crear base de datos, ordenar los datos, realizar análisis descriptivos e inferenciales, y presentar gráficamente los resultados.
·
Procesamiento estadístico
·
Prueba U de Mann-Whitney: prueba no paramétrica equivalente a la prueba T. La utilizamos para
establecer las asociaciones entre
exposición a factores de riesgos y las alteraciones de salud, también para buscar la significación
estadística entre riesgos, enfermedad y sexo.
·
Prueba H de Kruskall-Wallis: Prueba no paramétrica equivalente del ANOVA de un factor. La
utilizamos para determinar las correlaciones estadísticas entre condiciones psicosociales de trabajo y tipos de patologías psiquiátricas.
·
Tablas de
contingencia de doble entrada: se utilizó para analizar la frecuencia de
aparición de las alteraciones clínicas y mentales, factores de riesgos
laborales y extralaborales según distribución por sexo.
Se trabajó con un total
de 1787 historias clínicas, que se corresponden con todos los pacientes
valorados por especialidades clínicas y(o) psicológicas durante los años 1995
-1996-1997. De éste, el total general fue de 1026 hombres y 761 mujeres.
·
Características de la muestra
(Véanse
las tablas 1, 2, 3, 4 y 5)
Tabla 1
Distribución de sujetos según edad y sexo
Edad
|
Masculino
|
|
Edad
|
Femenino
|
||
Frecuencia
|
%
|
|
Frecuencia
|
%
|
||
|
|
|
|
|
|
|
15-25
|
171
|
16,7
|
|
15-25
|
181
|
23,8
|
26-30
|
167
|
16,3
|
|
26-30
|
149
|
19,6
|
31-35
|
157
|
15,3
|
|
31-35
|
123
|
16,2
|
36-40
|
119
|
11,6
|
|
36-40
|
71
|
9,3
|
41-45
|
107
|
10,4
|
|
41-45
|
78
|
10,2
|
46-50
|
115
|
11,2
|
|
46-50
|
89
|
11,7
|
+50
|
190
|
18,5
|
|
+50
|
70
|
9,1
|
Total
|
1026
|
100,0
|
|
Total
|
761
|
100,0
|
|
|
|
|
|
|
|
Tabla 2
Distribución de sujetos según estado civil y sexo
Masculino
|
|
Femenino
|
||||
Estado
civil
|
Frecuencia
|
%
|
|
Estado
civil
|
Frecuencia
|
%
|
|
|
|
|
|
|
|
Sin
precisar
|
464
|
45,2
|
|
Sin
precisar
|
318
|
41,8
|
Casados
|
358
|
34,9
|
|
Casados
|
229
|
30,1
|
Divorciados
|
7
|
0,7
|
|
Divorciados
|
9
|
1,2
|
Acompañados
|
18
|
1,8
|
|
Acompañados
|
9
|
1,2
|
Solteros
|
179
|
17,4
|
|
Solteros
|
196
|
25,8
|
Total
|
1026
|
100,0
|
|
Total
|
761
|
100,0
|
|
|
|
|
|
|
|
Tabla 3
Distribución de sujetos según
escolaridad y sexo
Masculino
|
|
Femenino
|
||||
Escolaridad
|
Frecuencia
|
%
|
|
Escolaridad
|
Frecuencia
|
%
|
|
|
|
|
|
|
|
Primaria
|
44
|
4,3
|
|
Primaria
|
20
|
2,6
|
Secundaria
|
120
|
11,7
|
|
Secundaria
|
62
|
8,1
|
Preuniversitario
|
256
|
25,0
|
|
Preuniversitario
|
205
|
26,9
|
Universitario
|
174
|
17,0
|
|
Universitario
|
208
|
27,3
|
Casos
perdidos
|
432
|
32,1
|
|
Casos
perdidos
|
266
|
35,0
|
Total
|
1026
|
100,0
|
|
Total
|
761
|
100,0
|
|
|
|
|
|
|
|
Tabla 4
Distribución
de sujetos según categoría ocupacional y sexo
Masculino
|
|
Femenino
|
||||
Categoría
ocupacional
|
Frecuencia
|
%
|
|
Categoría
ocupacional
|
Frecuencia
|
%
|
|
|
|
|
|
|
|
Obreros
|
539
|
52,5
|
|
Obreros
|
185
|
24,3
|
Dirigentes
|
53
|
5,2
|
|
Dirigentes
|
54
|
7,1
|
Técnicos
|
163
|
15,9
|
|
Técnicos
|
195
|
25,6
|
Servicios
|
79
|
7,7
|
|
Servicios
|
51
|
6,7
|
Administrativo
|
45
|
4,4
|
|
Administrativos
|
81
|
10,6
|
Profesionales
|
121
|
11,8
|
|
Profesionales.
|
174
|
22,8
|
Casos
perdidos
|
26
|
2,5
|
|
Casos
perdidos
|
21
|
2,8
|
Total
|
1026
|
100,0
|
|
Total
|
761
|
100,0
|
|
|
|
|
|
|
|
Tabla 5
Distribución
de sujetos según experiencia laboral y sexo
Masculino
|
|
Femenino
|
||||
Experiencia
|
Frecuencia
|
%
|
|
Experiencia
|
Frecuencia
|
%
|
|
|
|
|
|
|
|
0-5
años
|
543
|
52,9
|
|
0-5
años
|
505
|
66,4
|
6-10
años
|
150
|
14,5
|
|
6-10
años
|
96
|
12,6
|
11-15
años
|
95
|
9,3
|
|
11-15
años
|
64
|
8,4
|
16-20
años
|
70
|
6,8
|
|
16-20
años
|
35
|
4,6
|
21-25
años
|
39
|
3,8
|
|
21-25
años
|
22
|
2,9
|
+
26 años
|
74
|
7,2
|
|
+
26 años
|
25
|
3,3
|
Total
|
1026
|
100,0
|
|
Total
|
761
|
100,0
|
|
|
|
|
|
|
|
Tabla 6
Comportamiento de las patologías
psiquiátricas en los trabajadores y trabajadoras expuestos a riesgos psicosociales
|
Riesgos psicosociales
|
|||||||
Laborales
|
Extralaborales
|
|||||||
Hombres
|
Mujeres
|
Hombres
|
Mujeres
|
|||||
Total
|
%
|
Total
|
%
|
Total
|
%
|
Total
|
%
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
T. mental orgánico
|
19
|
25,3
|
2
|
2,4
|
10
|
15,2
|
2
|
2,3
|
T.
estado ánimo
|
2
|
2,7
|
14
|
17,1
|
7
|
10,6
|
17
|
19,5
|
T. por
ansiedad
|
10
|
13,3
|
18
|
22,0
|
12
|
18,2
|
16
|
18,4
|
T.
somático de origen psíquico
|
5
|
6,7
|
3
|
3,7
|
3
|
4,5
|
1
|
1,1
|
Retraso
mental
|
2
|
2,7
|
3
|
3,7
|
2
|
3,0
|
2
|
2,3
|
Disfunción
sexual
|
1
|
1,3
|
3
|
3,7
|
4
|
6,1
|
2
|
2,3
|
T. sueño
|
2
|
2,7
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
T.
personalidad
|
15
|
20,0
|
20
|
24,5
|
18
|
28,8
|
27
|
31,8
|
Efectos
negativos de carga de trabajo
|
17
|
22,7
|
7
|
8,5
|
7
|
10,6
|
3
|
3,4
|
Total
|
72
|
57,1
|
82
|
67,2
|
61
|
64,2
|
87
|
73,1
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Del
total de trabajadores valorados en consulta médica y psicológica durante los años 1995, 1996 y
1997, existe un 57,4 % de hombres y un
42,5 % de mujeres.
En
el caso de las mujeres son mayoritarias las personas jóvenes entre
Predominan
los hombres con un nivel de escolaridad bajo, los que laboran como obreros y
no en cargos técnicos o profesionales,
con un ligero incremento en la edad y experiencia en el cargo actual en comparación con las mujeres
estudiadas.
Las
características ocupacionales de las mujeres que conforman la muestra en
estudio pueden ser un buen indicador de las oportunidades que la sociedad le
ha dado a las mujeres tanto en el ámbito del empleo como en los aspectos que tienen que ver con la
elevación de su nivel educacional.
El
hombre vive en sociedad y en determinados grupos sociales, con intereses y
necesidades individuales y de grupo (familia, colectivo laboral, espacio
comunitario), además de poseer necesidades sociales generales. Es necesaria
una conjugación armónica de todas sus necesidades e intereses materiales y
espirituales para el logro de su bienestar psicológico y su equilibrio bio-psico-social como expresión
de su salud.
La influencia de los
factores psicosociales en la salud mental, puede
ser valorada particularmente en el medio familiar, matrimonial, así como en su ambiente de trabajo, éstos
últimos han sido poco estudiados aun cuando
Valoraremos esencialmente la frecuencia de aparición de
patologías psiquiátricas según su distribución por sexo asociando estas con
los factores de riesgos psicosociales laborales y extralaborales, con la intención de incluir todos los
aspectos posibles de la vida del trabajador. La utilidad de éste análisis
parte de la necesidad de reconocer en el ámbito de la psicopatología el papel de las condiciones sociales y psicológicas del trabajo en el surgimiento,
evolución o exacerbación de los trastornos psiquiátricos que son tan
dolorosos e incapacitantes como los reconocidos
oficialmente como trastornos o enfermedades de etiología ocupacional.
El gráfico 1 nos muestra las relaciones existentes entre
exposición a riesgos en al ámbito laboral y patologías psiquiátricas, lo que
permitirá puntualizar los riesgos más influyentes en la salud de los
trabajadores a partir de las asociaciones entre ellos.
Gráfico 1
Porciento de pacientes con alteraciones psíquicas según factores de
riesgo. Distribución por sexo
En el mismo aparece el por ciento de trabajadores que enfermaron
mentalmente estando expuestos a los diferentes factores de riesgos del
ambiente laboral y resultan mayoritarias las alteraciones psicopatológicas
cuando la exposición es a factores psicosociales ya
sean laborales o extralaborales. Esta ilustración
permite además reflejar una diferencia que resultó estadísticamente
significativa entre sexo y exposición, la salud mental de las mujeres parece
estar más protegida en el ámbito laboral que en el mundo privado del hogar;
estos resultados pueden ser interpretados como el impacto que las
desigualdades en la vida familiar tienen sobre la salud mental de la mujer:
La existencia de actitudes preconcebidas respecto al rol de
la mujer hace que se le asigne la
mayor responsabilidad por el cuidado de los hijos, del hogar, de las personas enfermas y no siempre se
reconoce consecuentemente el aporte de la mujer al bienestar colectivo, la mujer se identifica más con los
problemas relacionados con la dinámica familiar como conflictos en las
relaciones, discordias y problemas de comunicación, la susceptibilidad ante
los problemas de duelo y enfermedad es mayor en todos los casos para la
mujer, afectando su salud mental.
Por otra parte la realización del trabajo doméstico en el
interior de las casas y su poco reconocimiento social ha desviado la atención
sobre los posibles riesgos en el propio trabajo, pudiendo existir una presunción
general de que el trabajo doméstico no es trabajo real.
En la
literatura se ha reconocido ampliamente el tema de los conflictos de roles y
su implicación en la salud y el bienestar del trabajador enfatizándose
fundamentalmente en la mujer, aunque en los últimos años se reconoce también
ésta problemática en el hombre 2.
Frankenhauser ha expuesto que la mujer tiene mayor
insatisfacción psicológica con las demandas ambientales que el hombre, por lo
tanto el estrés tiene un mayor costo psicológico en la mujer, postulado que
es coincidente con los resultados de nuestro trabajo; contrariamente a lo
afirmado por Pribram K, quien concluye que las
mujeres afrontan el estrés de un modo más lógico y verbal, mostrando una
mayor resistencia al estrés 3.
Con respecto a los estresores laborales consideramos que el trabajo puede ser fuente de satisfacción y
bienestar psicológico o por el contrario limitar la vida productiva tanto en
el ámbito laboral como extralaboral, convirtiéndose
en fuente de distrés. Una tarea deseada, agradable,
que implique la realización personal de quien la ejecuta resulta un estrés
saludable, pero una tarea no deseada, prolongada, difícil puede convertirse
en un estrés no saludable, lo que está mediatizado por la personalidad, el
carácter de estrés saludable o no saludable depende no solo de las
características de la tarea sino del significado dado a ésta por la persona
que debe asumir su ejecución, la percepción de la tarea o el ambiente de
trabajo puede ser modificado por el temperamento, la experiencia, por los
valores que la personalidad asigna a dicha tarea así podrá ser evaluado o no
como una amenaza y tener, en efecto, repercusión negativa en la salud.
El gráfico 2 muestra el comportamiento de las alteraciones mentales
en hombres y mujeres expuestos a riesgos psicosociales,
observándose un mayor porciento de mujeres
diagnosticadas con alteraciones psicopatológicas del total de expuestas a los
diferentes riesgos psicosociales al compararlas con el comportamiento de los
desordenes psiquiátricos reportado en los hombres.
Gráfico 2
Porcentaje de trabajadores con
alteraciones psicopatológicas del total de expuestos a diferentes riesgos psicosociales
El resultado de nuestro estudio es coincidente con la escala de
reajuste social de Holmes y Rahe 3 y el DSMIV al incluir entre las situaciones de estrés más
intensos aquellos problemas relacionados con la pareja y el medio familiar.
¨Como es la sexualidad la necesidad humana
más distorsionada y deformada socialmente, es en ella donde más repercuten
las tensiones individuales y familiares y a su vez el mal funcionamiento de
ella aumenta el estrés familiar”... “El estrés familiar disminuye la calidad
de vida, aumenta las situaciones de riesgo, nos debilita para enfrentarnos a
los problemas socioeconómicos” 4.
Los
factores de riesgos psicosociales del medio laboral
que son aquejados frecuentemente por los trabajadores y trabajadoras como
generadores de malestar psicológico e insatisfacción laboral son los
relacionados con la carga psíquica y física de trabajo y las dificultades en las relaciones interpersonales
de trabajo.
El
malestar psicológico que resulta de la carga psíquica y física de trabajo se desprende de la necesidad de un equilibrio entre
las demandas laborales y la capacidad del trabajador para individualizarlos.
La naturaleza y alcance de las exigencias debe hacerse corresponder con las
potencialidades psicológicas del individuo. Una gran parte de nuestra
identidad está ligada al trabajo; la frustración en los resultados de las
tareas es considerada de modo inconveniente por los superiores, colegas y la
sociedad en general. No le resulta fácil al trabajador tener un sentimiento
genuino de valía o autoestima personal si las personas que le rodean
consideran que su tarea no es eficiente; esta valoración se convierte en más
estresante cuando el individuo vivencia su impotencia para resolverlos a
partir de la falta de habilidades, capacidades y conocimientos para su
ejecución. Esto se convierte en una permanente fuente de distrés que, como vemos, repercute significativamente en su salud mental.
La
incapacidad para decir lo qué se siente, la ausencia de una comunicación
sana, auténtica, franca, espontánea, genera un sentimiento de frustración que
resulta perjudicial para la salud. Al respecto plantea Berry 5, ¨los conflictos organizacionales
pueden tener consecuencias positivas, pues generan cambios, brindan energía
para la acción y el trabajo y precipitan la solución de problemas pero
también pueden tener consecuencias negativas como impedir la comunicación,
generar actitudes hostiles y obstaculizar el cumplimiento de las metas. Se
asocian en su definición conductas agresivas y sentimientos de hostilidad que
generen interacciones negativas, generalmente para su existencia se requieren
incompatibilidad en los intereses¨.
Resulta interesante considerar que el 67,2 % de las mujeres y el
57,1 % de los hombres expuestos a riesgos psicosociales en el ambiente laboral presentaron patologías psiquiátricas y se demostró la
existencia de una correlación estadística positiva entre riesgos psicosociales laborales y patologías psíquica con valor
de a= 0.000 tanto en el caso de los hombres como de las
mujeres; lo que nos permite afirmar que existe una fuerte relación entre los
riesgos psicosociales del ambiente laboral y la
presencia de patologías psiquiátricas en los trabajadores.
Quizás los riesgos psicosociales laborales resultan más importante en
la aparición de los trastornos mentales que los descritos en la escala para
evaluar la intensidad del estrés psicosocial del
DSMIV, al considerar estos riesgos como de intensidad moderada y¤o leve; o merecen un puntaje superior a los atribuidos por la escala de
reajuste social de Holmes y Rahe,
quiénes consideran las situaciones de estrés ocupacional con un puntaje por
debajo de 50 en una escala de
Identificar el papel que los riesgos psicosociales de origen laboral tienen en la psicopatología es una labor extremadamente difícil y
compleja, por el carácter multideterminado del
proceso salud enfermedad y el papel mediatizador de la personalidad como determinante en la
respuesta al estrés. Pero, no podemos conformarnos con lo planteado por Dejours, C; al afirmar que la psicopatología del trabajo escapa al análisis como la arena a los dedos. Tal conclusión,
como citara Bermann, S. proviene del énfasis en la enfermedad y en el modelo médico, en
un enfoque parcializado que no toma en consideración, el conjunto de la vida
del trabajador ni la complejidad del trabajo 6.
Los profesionales de la salud
ocupacional tenemos en éste orden un gran reto, en la búsqueda del papel que juegan las condiciones de trabajo en la aparición y
evolución de las enfermedades psiquiátricas con un enfoque estructurado alrededor del problema de la enfermedad mental en su relación con la vida del trabajador en la fabrica y en
el hogar, al objeto de evaluar la magnitud de los factores psicológicos en
relación con el trabajo.
Valoraremos en el gráfico 3 las alteraciones psicopatológicas
que con más frecuencia aparecieron en los trabajadores expuestos a riesgos psicosociales laborales.
Gráfico 3
Frecuencia de aparición de tipos de
patologías psiquiátricas en pacientes expuestos a riesgos psicosociales en el ámbito laboral
Los estresores sociopsicológicos,
si bien aportan beneficio a nuestra salud en tanto pueden repercutir en
ampliar nuestra esfera de intereses, nos alientan a sentirnos útiles y
apreciados, trabajar de un modo más intenso, contribuyendo al crecimiento personal; también pueden
resultar nocivos, agotando nuestra energía psicológica, deteriorando nuestro
desempeño, lo que repercute en una disminución de la autoestima con
sentimientos de inestabilidad, con su consecuente expresión en las alteraciones de los procesos
cognoscitivos emocionales y conductuales-volitivos.
Los trastornos
psicopatológicos que aparecen más frecuentemente cuando los trabajadores
están expuestos a un clima sociopsicológico negativo son los trastornos de personalidad, los trastornos por ansiedad, le
siguen en orden los síndromes que se ubican como efectos negativos del
trabajo -estrés ocupacional, fatiga física o psíquica, hastío psíquico,
síndrome de sobredemanda-, trastornos mentales
orgánicos y los trastornos en el
estado de ánimo.
Los
trastornos de personalidad no podemos considerarlos de etiología ocupacional
en tanto la personalidad es adquirida durante toda la vida del sujeto y no es
sólo el resultado de su entorno laboral, se desarrolla como consecuencia de
un proceso educativo que generalmente ha estado lleno de situaciones
estresantes que condicionan los trastornos graves del carácter y del
comportamiento de éstos individuos. La conducta desadaptativa de estos pacientes les genera un malestar personal; son individuos que presentan rasgos de
personalidad inflexibles, con cierta incapacidad funcional o perturbación
subjetiva, con frecuencia pueden presentar desajustes emocionales de tipo
ansioso o depresivo, la desarmonía entre la estructura personal y las
condiciones sociopsicológicas de trabajo puede ser
causa de las descompensaciones expresadas por éste tipo de pacientes lo que
resulta más compresible al valorar la disminución de la capacidad de respuesta con el medio, siendo más
vulnerables a las situaciones estresantes.
En
La mayoría de los trastornos de humor o del estado de ánimo en
su inicio suelen estar en relación con acontecimientos estresantes7.
En el caso de nuestro estudio un 10,3% de los trabajadores que refirieron
estar expuestos a riesgos psicosociales fueron
diagnosticados como portadores de trastornos en el estado de ánimo en forma
de depresión, ya fuera una depresión grave, moderada o leve. Del total de
trabajadores portadores de éste diagnóstico un 63,8% refirieron estar expuestos a riesgos psicosociales y un 34,0% de los deprimidos aquejaron un
clima sociopsicológico negativo en su centro
laboral.
Estos datos nos permiten formular la hipótesis sobre la
existencia de una mayor relación entre las condiciones sociopsicológicas de trabajo y los trastornos de ansiedad, existiendo menos frecuencia en la
asociación de riesgos psicolaborales relacionados
con las alteraciones en el estado de ánimo al compararlo con el
comportamiento de los trastornos por ansiedad, no obstante reiteramos que las
condiciones sociales y psicológicas de trabajo correlacionaron positivamente
desde el punto de vista estadístico con los tipos de patologías
psiquiátricas, y en éste orden resulta importante el papel que las
condiciones sociopsicológicas de trabajo generan en las alteraciones del humor.
La carga de trabajo es el producto de un desnivel entre las
demandas de la tarea y la capacidad mental para resolverlas. Braindrige.1978; o puede ser también entendida como el
costo que el operador emplea para ajustarse de una forma efectiva a su tarea. Teiger. 1978 8. Los efectos negativos de
la carga de trabajo están determinados por multiplicidad de exigencias
psíquicas, por las condiciones interindividuales y las posibilidades de
compensación entre las exigencias y las potencialidades psicológicas del
individuo, estos efectos representan un resultado no deseado en la actividad
laboral.
Los efectos negativos de la carga de trabajo se expresan en los diferentes niveles funcionales del
hombre, y puede aparecer como una
disminución temporal de las premisas personales de rendimiento. Como
consecuencia surge la disminución y fluctuación del nivel en el cumplimiento
de la tarea, generalmente se presenta un cambio en el estado de ánimo y
en el rendimiento psicofisiológico de los
trabajadores.
En nuestro estudio el 14,9% de los trabajadores expuestos a
riesgos psicosociales eran portadores de síndromes
incluidos en los denominados efectos negativos de la carga, dentro de estos
síndromes se ubican por su mayor frecuencia el estrés ocupacional, fatiga,
y hastío psíquico. Del total de trabajadores
con desestabilización en los procesos psicofisiológicos de regulación como resultado de la ausencia de equilibrio entre las
exigencias laborales y las posibilidades psicológicas y/o fisiológicas para
individualizarlas el 82,7% estaba expuesto a condiciones sociopsicológicas negativas en su centro de trabajo.
Utilizando
como referencia la tabla 6 valoraremos el comportamiento que éstas patologías
relacionadas con el trabajo han tenido en hombres y mujeres. La tabla muestra que el mayor porciento de personas que refirieron estar expuestas a riesgos psicosociales son del sexo femenino. Es interesante valorar que del total de mujeres
expuestas a riesgos psicosociales en el ambiente
laboral las patologías más frecuentemente diagnosticadas fueron los
trastornos de personalidad, trastorno por ansiedad y trastornos del estado de
ánimo; mientras que en los hombres expuestos a riesgos psicosociales laborales predominan los diagnósticos de trastorno mental orgánico, efectos negativos de la carga de trabajo
y trastorno de personalidad.
Las personas que padecen de trastornos por ansiedad sufren
mucho; no parecen poder deshacerse de sus
inquietudes, no pueden relajarse, la persona está alerta y vigilante con un
elevado nivel de tensión muscular, falta de espontaneidad y dificultades para
expresar las emociones y los sentimientos, lo que implica un considerable
gasto energético que puede dar lugar a una fatiga crónica, éstos trastornos
pueden ser muy debilitantes, la incontinencia emocional, el estado de hipervigilancia, las modificaciones en el estado de ánimo
que la ansiedad conlleva explica en muchos casos la génesis de los insomnios.
Estos
resultados coinciden con la creencia científica sobre la incidencia y prevalencia de los trastornos mentales. Marsellach U.G 10 plantea
que se ha demostrado que las mujeres actúan de forma más ansiosa que los
hombres frente a las situaciones conflictivas de la vida. Dickey M. Refiriéndose a una de las entidades gnoseológicas de los trastornos por
ansiedad plantea “El trastorno de pánico ataca cuando menos al 1.6 por ciento
de la población y es doblemente más común en las mujeres que en los hombres” 11.
Los trastornos en el estado de ánimo y en especial la depresión
como estado mental mórbido caracterizado por sentimiento de tristeza, pérdida
del sentido del humor, disminución o pérdida de la capacidad de obtener
placer, culpa excesiva, baja autoestima, autorreproche,
sentimientos de inutilidad y culpabilidad, ideas recurrentes y persistentes
de suicidio, entre otras sintomatologías, frecuentemente es el resultado de
la creencia de que la conducta tiene poca o ninguna influencia sobre el
resultado de los acontecimientos, o es el producto de pensamientos negativos
respecto a la visión de sí mismo, del mundo y del futuro, es uno de los
trastornos que produce mayor sufrimiento en el ser humano, y quien está más
vinculado al suicidio.
Christiana, E.E. considera que en las mujeres la tasa
de prevalencia de depresión es de
En los hombres es más frecuente el diagnóstico de los síndromes
incluidos en los efectos negativos del trabajo tales como: estrés ocupacional
y fatiga. Esto puede ser el resultado de varias situaciones. Los reconocidos
como efectos negativos del trabajo no parecen incluidos en las
clasificaciones de enfermedades
psiquiátricas.
DSM IV ni CIE 10, se introducen por sintomatología en otros
diagnósticos, esto unido a las características de un estudio de corte
retrospectivo puede traer como consecuencia dificultades en las precisiones
de las alteraciones psicopatológicas fundamentalmente en la exclusión y en la
diferenciación de los diagnósticos.
Por otra parte impresiona que el trabajador es más vulnerable al
estrés ocupacional y a la fatiga que las trabajadoras. Una explicación
relativa a esto puede ser que los recursos de afrontamiento de ambos a las
demandas laborales pueden ser diferentes y en ésta diferencias están
mediatizando los roles de género. El hombre identificado plenamente con el
rol productivo puede tener mayor involucración y
comprometimiento con las exigencias que impone la tarea; la valoración
cognitiva de las situaciones en el ámbito laboral y las vivencias emocionales
que éstas generan pueden estar condicionadas por una sobrevaloración de las necesidades de cumplimentar con lo orientado para satisfacer las
expectativas de roles. Es reconocido que la mujer tiene una mayor cobertura y
comprensión para asumir de manera más flexible las demandas ocupacionales al
estar más identificada con el rol reproductivo.
Existe una mayor proporción de hombres diagnosticados con
trastornos mentales orgánicos que de mujeres del total de expuestos a riesgos psicosociales en su entorno laboral. Los
diagnósticos de trastornos mentales
orgánicos están referidos en su casi totalidad a la existencia de
intoxicación por sustancias tales como: solventes orgánicos, plaguicidas,
metales pesados y alcohol. En el caso de las mujeres expuestas a éstos
agentes químicos en su entorno laboral aparecen diagnosticadas frecuentemente
con trastornos por ansiedad y trastornos del estado de ánimo, aún cuando
estos diagnósticos deben tener lugar una vez comprobado que no existe lesión
orgánica que explique los trastornos por ansiedad o trastornos del humor,
siendo menos frecuentes los diagnósticos de trastorno mental orgánico.
Consideramos que ésta puede ser una de las razones por las cuales predominan
los diagnósticos de trastornos mentales orgánicos en el sexo masculino y no
en las féminas.
Otra
razón a tener en cuenta es el hecho que los factores de riesgos psicosociales se
asocian significativamente con los tipos de alteraciones psicológicas. Se presenta una gran frecuencia de alteraciones mentales orgánicas en los pacientes
expuestos a riesgos psicosociales en su ambiente
laboral, no podemos considerar la existencia de un trastorno de personalidad,
trastorno por ansiedad o trastorno del
estado de ánimo que no implique un
cambio en la actividad cerebral, los trastornos mentales no orgánicos no
son algo independientes de los
procesos cerebrales; se supone que todos los procesos psicológicos normales y
anormales dependen de la actividad cerebral. En el DSM III-R se plantea “Las
limitaciones en nuestro conocimiento a
veces hacen imposible determinar si el trastorno mental de un sujeto concreto
puede determinarse como un trastorno mental orgánico (porque sea debido a una
disfunción cerebral de etiología orgánica conocida), o si debe ser
considerado como algo distinto de un trastorno mental orgánico (por entenderse mejor como
respuesta a factores psicológicos o
sociales...” 1.
CONCLUSIONES
En el
ejercicio de la salud de los trabajadores es necesario partir de una visión integral
de la salud y el trabajo, asimilando la idea de que la salud de la población
laboral se encuentra influida por las condiciones de trabajo y las
condiciones de vida de los trabajadores y éstas influencias pueden ser
diferentes para hombres y mujeres. Pero estas diferencias no están dadas
solamente por las diferencias corporales entre los sexos. La categoría de
genero permitir superar esta visión tradicional, ilustrando como los perfiles
diferentes de alteraciones de la salud entre trabajadores y trabajadoras no
tiene una determinación absolutamente biológica.
Las
condiciones de trabajo peligrosas para la salud van a tener impactos
diferentes en los trabajadores, según su distribución por sexo, y las
condiciones sociopsicológicas del ambiente laboral y extralaboral donde los trabajadores estén inmersos.
Las
condiciones psicosociales de trabajo resultaron los
riesgos dentro del ámbito laboral que más frecuentemente se asocian a las
alteraciones en la salud mental.
El
estudio muestra que los riesgos psicosociales del
ambiente de trabajo se asocian significativamente desde el punto de vista
estadístico con las alteraciones de la salud mental, las entidades
gnoseológicas que se diagnostican más frecuentemente cuando el y trabajador
está expuesto a riesgos psicosociales se incluyen
dentro de: Los trastornos de personalidad, trastornos por ansiedad, trastorno
mental orgánico, los efectos negativos
de la carga de trabajo y los trastornos del humor.
Los
trastornos de personalidad, trastornos por ansiedad y trastornos del humor
aparecen más frecuentemente en el sexo femenino, mientras que los efectos
negativos de la carga de trabajo y los trastornos mentales orgánicos se
diagnostican con más frecuencia en los trabajadores masculinos.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1.
American Psychiatris Association. DSMIV. Manual de diagnóstico y
estadística de los trastornos mentales: Masson, 1995.
2.
Garduño AM .
3.
Orlandini A Sociedad y estrés. Santiago de Cuba: Editorial Oriente; 1994.
4.
Chiarelli M. Estrés familiar y sexualidad (sitio en
Internet). Disponible en: http://www.monografias.com/. Acceso febrero de
2000.
5.
Berry
M. Psychology at Work. 2 ed.
6.
Bermann S. El Estudio de la salud mental en relación
con el trabajo .En: Para la investigación sobre la salud de los trabajadores.
Serie Paltex, Salud y Sociedad 2000; 1993.
7.
Clasificación internacional de las enfermedades. Trastornos mentales y
del comportamiento. Descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico: 10ª
Rev. Madrid: Meditor.
8.
Almirall P. Efectos negativos de la carga de trabajo.
9.
Artazcoz L, Moncada S. Organización del trabajo,
satisfacción laboral y salud mental en trabajadores (sitio en Internet). Disponible
en: http://www.monografías.com/. Acceso febrero de 2000.
10.
Marsellach UG. El psicólogo en la red (sitio en Internet).
Disponible: en http://www.ciudadfutura.com/. Acceso febrero de 1998.
11.
Dickey M. Trastornos de ansiedad (sitio en Internet).
Disponible en: http://www.monografías.com/.Acceso febrero del 2000.
12.
Christiana EE. Desigualdades
de género en salud en los países en desarrollo.
13.
Brehil J, Betancourt O, Costales P. Mujer, trabajo y salud: CEAS;
1994.