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Rev Cubana Salud Trabajo 2004; 5(1)
EDITORIAL
Estimados colegas:
Cuatro años y un poco más en la
edición de ésta, nuestra Revista Cubana de Salud y Trabajo, han
constituido un período, aunque no largo, sí de duro bregar, donde no han
faltado las dificultades propias de un centro científico de salud de un país
que intenta su auténtico espacio de desarrollo en un mundo en extremo
competitivo. La experiencia, en nuestra modesta consideración, es positiva y
alentadora. Hoy, además de tener y mantener la revista en circulación y
editada sobre papel, tenemos el placer de hacerlo también en formato
electrónico, a través de la página Web de la institución que la representa (www.insat.sld.cu). Dista algo aún, por supuesto, de
lograr todas las expectativas con ella trazadas. No obstante, para alcanzar
los objetivos iniciales propuestos y poder rebasarlos, es necesario tener en
cuenta el propio desarrollo científico técnico institucional que se vaya
alcanzando en cada momento, tanto en el contexto del Sistema Nacional de Salud
como en el del mundo en general, con énfasis particular en el marco de los
problemas de salud que confrontan los trabajadores de los países que hoy
denominados como ‘en desarrollo’. El Instituto Nacional de Salud de los
Trabajadores (INSAT) de
la
República
de Cuba, tiene una inmensa tarea en estos
momentos para consolidar lo ya logrado desde su fundación en 1977, y
planificar y potenciar su desarrollo futuro. En primer lugar, se reformula y
perfecciona hoy su objeto social en las altas esferas del Estado y del
Gobierno y, sobre esa base, más las propias de las potencialidades y
posibilidades reales actuales de la misma y del país en general, se perfeccionarán
también su estructura, funciones y planes de trabajo y de desarrollo. No
obstante, ese desarrollo no podrá, de ningún modo, prescindir de vías
apropiadas para divulgar y compartir el conocimiento que generen los
especialistas de la institución y de la organización de salud en general, así
como de otros organismos e instituciones tanto nacionales como foráneos que así lo deseen y soliciten.
La Revista Cubana
de Salud y Trabajo continuará, con dignidad, jugando el papel
que le corresponda. Está, por tanto, en manos de todos nosotros la
responsabilidad ineludible de que así sea. En consecuencia, quedan abiertas
desde estos instantes las puertas para las contribuciones, críticas y
sugerencias de todos aquellos hombres de bien, de cualquier rincón del mundo,
que se desempeñen en el campo de la atención a la salud y seguridad de los
trabajadores, y que deseen sumarse a nuestro propósito. Nuestra será,
entonces, la obligación de atender todos los aportes sugeridos y
materializarlos con calidad y eficiencia en las páginas de la revista.

Lic. Enrique J. Ibarra Fernández
de
la Vega
Editor