COMPORTAMIENTO
DE LOS TRABAJADORES HIPERTENSOS ANTES Y DESPUÉS DEL PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA
BEHAVIOR OF THE HYPERTENSIVE WORKERS BEFORE AND AFTER THE PROCESS OF
NURSE ATTENTION
Lic. Rubén
Carballo Herrera 1
1 Licenciado en Enfermería. Consultorio
médico de la familia Nº 20 de
Correspondencia:
Lic. Rubén Carballo Herrera
Consultorio médico de la familia Nº 20
de
E-mail:
RESUMEN
Se realizó un estudio de intervención
cuasiexperimental y prospectivo a todos los trabajadores hipertensos de la
unidad básica de producción cooperativa cañera ‘
Palabras clave: Hipertensión arterial, atención de enfermería, enfermería en salud ocupacional, control de riesgos
ABSTRACT
A study of quasi experimental and prospective
intervention was made to all the hypertensive workers of the basic sugar cane
production unit ‘
Key words: Arterial
hypertension, nurse attention, nursery in occupational health, risks control
INTRODUCCIÓN
Los miembros del
equipo de salud que atienden los consultorios médicos de las áreas agrícolas
de los complejos agroindustriales azucareros (CAI), contemplan a cada una de
sus unidades básicas de producción cooperativa (UBPC) como una familia,
dándole una atención sistemática a todos sus miembros. El personal de
enfermería que atiende estas unidades debe utilizar en la práctica diaria el
proceso de atención de enfermería (PAE) y mostrar la importancia que tiene la
aplicación de este método científico para eliminar o disminuir factores
modificables asociados a las diferentes enfermedades, motivo por el cual se
realiza este trabajo, tomando como ejemplo la hipertensión arterial (HTA) por
ser uno de los principales problemas de salud en las UBPC que se atienden. El
objetivo general es evaluar el comportamiento de los pacientes
hipertensos antes y después de la aplicación del PAE en el control de los
factores de riesgo modificables asociados a la hipertensión arterial. Los
objetivos específicos son: 1) establecer
la posible relación entre la hipertensión arterial y los hábitos
nutricionales (consumo de sal); 2) precisar la relación entre la hipertensión
arterial y el estado nutricional (peso corporal), la ingestión de alcohol, el
hábito de fumar y la ejecución de ejercicios físicos; y 3) evaluar la
evolución de la enfermedad según la clasificación del Programa Nacional de
Hipertensión antes y después de la aplicación del PAE.
Se realiza un
estudio de intervención cuasiexperimental y prospectivo a todos los pacientes
dispensarizados como hipertensos que laboran en la cooperativa cañera ‘
Para medir la
tensión arterial a los pacientes en estudio, se utiliza el método
auscultatorio de los ruidos de Korotkoff. Se le aplica un cuestionario con
las siguientes variables clínicas y epidemiológicas relacionadas con la
hipertensión arterial (HTA) de interés para el estudio: consumo de sal,
estado nutricional, ingestión de alcohol, hábito de fumar y práctica de
ejercicios físicos. El estado nutricional se calcula mediante el método de
Broca. Para determinar el consumo de alcohol, utilizamos la clasificación de
Marconi, criterio básico en la cantidad y frecuencia de consumo. Además,
clasificamos el hábito de fumar, según el numero de cigarrillos fumados en el
día, en: ligero, moderado, gran fumador, ocasional y no fumador.
Para evaluar la evolución de la hipertensión
en los pacientes, se utiliza la clasificación establecida en el Programa
Nacional para
Tabla 1
Clasificación de la hipertensión arterial establecida
en el Programa Nacional para
Categoría de la hipertensión
|
Tensión
arterial (mmHg)
|
|
Sistólica
|
Diastólica
|
|
|
|
|
Estadio 1 (discreta)
|
140-159
|
90-99
|
Estadio 2 (moderada)
|
160-179
|
100-109
|
Estadio 3 (severa)
|
180-209
|
110-119
|
Estadio 4 (muy severa)
|
210 y más
|
120 y más
|
|
|
|
Los datos obtenidos
se procesan utilizando el paquete de programas estadísticos EPI-INFO. Se
utiliza como método de trabajo el PAE, elaborando diagnósticos, expectativas
y acciones de enfermería encaminadas a disminuir o eliminar factores
modificables de la hipertensión arterial. Las acciones que se aplican son las
siguientes:
1.
Brindar labor educativa los jueves en la tarde sobre:
·
¿Qué debemos hacer para
evitar o controlar
·
Importancia de la
conservación del peso ideal.
·
Hábitos dietéticos y
·
Importancia de la
práctica de ejercicios físicos (como mínimo tres veces a la semana por 30
minutos).
·
Tipo de ejercicios que
pueden realizar.
·
Riesgo del hábito de
fumar y del alcohol.
·
Técnicas para abandonar
el hábito de fumar.
·
Importancia de los exámenes
médicos periódicos que se realizan cada tres meses a los hipertensos para
valorar su estado de salud.
2.
Conversar con los cocineros para evitar exceso de sal en la
elaboración de los alimentos.
3.
Coordinar con la administración del centro sobre la necesidad de
eliminar los saleros en los salones donde almuerzan los trabajadores.
4.
Comprobar si se ingieren alimentos normosódicos en el comedor.
5.
Coordinar con el equipo de salud que atiende las poblaciones donde
viven los trabajadores para que nos apoyen en el seguimiento y control de los
mismos.
6.
Chequear la presión arterial una vez por semana a los pacientes en
estudio (jueves en la tarde) para conocer su evolución y anotarla en la
historia clínica individual.
7.
Pesar a los pacientes una vez al mes para identificar el estado
nutricional según peso y talla (último jueves de cada mes).
8.
Orientar que antes de cualquier síntoma que presente, acudan de
inmediato a la consulta y nunca automedicarse.
9.
Actualizar murales con propagandas sobre hipertensión arterial en las
diferentes áreas de trabajo.
En cuanto al
consumo de sal en la dieta de los pacientes hipertensos, podemos plantear que
antes del PAE el 52,1% refiere consumir una dieta con exceso de sal,
lográndose una disminución al 21,7 % después del mismo.
Según el estado
nutricional (peso corporal), se detecta que antes de las acciones de
enfermería, el 47,8 % era sobrepeso y el otro 13% obeso, por lo que el 50,8%
del universo tenía un índice de masa corporal por encima de 27. Ya después del
PAE se observa que un paciente obeso se convierte en sobrepeso y 2 con esta
condición normalizan su peso, quedando un 47,7 % con un índice de masa
corporal por encima de 27, lo que demuestra una relación directa entre el
aumento de peso y la hipertensión arterial.
La mayoría de
los trabajadores estudiados consumen alcohol. Antes del proceso teníamos un
39,1% de bebedores excepcionales, 30,4% de moderados y un 8,6% de excesivos.
Durante el mismo se detecta que un bebedor excesivo se convierte en moderado
y tres bebedores moderados se consideran excepcionales, observándose después
del PAE que el 56,5% son bebedores excepcionales, el 17,3% bebedores
moderados y sólo el 4,3% bebedores excesivos.
Al distribuir a
los pacientes hipertensos según el hábito de fumar (tabla 2), antes de la
aplicación del método se detecta una mayor prevalecía en los individuos que
no fuman (56,5%), seguidos en orden decreciente por el grupo de fumadores
moderados (21,7%), los ligeros (13,0%) y los grandes fumadores (8,6%). Después
del proceso se observa que tres individuos abandonan el hábito, por lo que se
incrementa a un 69,5% los no fumadores, quedando 3 fumadores ligeros (13,0%),
tres moderados (13,0%) y un gran fumador (4,3%).
Distribución según hábito de fumar de los pacientes
hipertensos antes y después de la aplicación del proceso de atención de
enfermería. Cooperativa ‘
Categoría
|
Antes
|
Después
|
||
Nº
|
%
|
Nº
|
%
|
|
|
|
|
|
|
No
fumadores
|
13
|
56,5
|
16
|
69,5
|
Fumadores
ligeros
|
3
|
13,0
|
3
|
13,0
|
Fumadores
moderados
|
5
|
21,7
|
3
|
13,0
|
Grandes
fumadores
|
2
|
8,6
|
1
|
4,3
|
Total
|
23
|
100,0
|
23
|
100,0
|
|
|
|
|
|
Fuente:
Formularios
Sólo el 30,4% de
los hipertensos practicaban ejercicios físicos antes del PAE, observándose después
de aplicar el método de trabajo un incremento del 52,1% en los pacientes que
incorporan en sus actividades diarias la práctica de ejercicios físicos.
Según la
evolución de la enfermedad en los pacientes hipertensos (tabla 3), se observa
antes del PAE que el 52,1% de los individuos se encontraba en estadio 2
(moderada), el 21,7% en estadio 1 (discreta), el 17,4% en estadio 3 (severa)
y el 8,7% restante en estadio 4 (muy severa). Después de la acción del equipo
de salud y de la puesta en práctica del PAE, constatamos una variación
favorable en la evolución de la enfermedad: un paciente con hipertensión muy
severa convierte su presión en moderada; dos individuos, que al inicio tenían
hipertensión severa, convierten la misma uno en moderada y el otro en discreta;
de doce pacientes con hipertensión arterial moderada, dos disminuyen su
condición a discreta. Después de la aplicación del método científico, un
34,8% se encontraba en estadio 1 (discreta), 52,1% en estadio 2 (moderada),
8,7 % en estadio 3 (severa) y sólo un 4,3% en estadio 4 (muy severa).
Distribución según evolución de la enfermedad de los
pacientes hipertensos antes y después de la aplicación del proceso de
atención de enfermería. Cooperativa ‘
Estadio de la HTA
|
Antes
|
Después
|
||
Nº
|
%
|
Nº
|
%
|
|
|
|
|
|
|
Estadio 1
(HTA discreta)
|
5
|
21,7
|
8
|
34,8
|
Estadio 2
(HTA moderada)
|
12
|
52,1
|
12
|
52,1
|
Estadio 3
(HTA severa)
|
4
|
17,4
|
2
|
8,7
|
Estadio 4
(HTA muy severa)
|
2
|
8,7
|
1
|
4,3
|
Total
|
23
|
100,0
|
23
|
100,0
|
|
|
|
|
|
Fuente:
Formularios
En nuestro
estudio se demuestra una relación positiva entre la ingestión de sodio y la
aparición de hipertensión. Resultados similares han obtenido otros investigadores
utilizando criterios iguales a los nuestros en la clasificación de los
pacientes según el consumo de sodio en la dieta, y se ha publicado que cerca
del 60% de los casos con hipertensión responden a un elevado consumo de esta
sustancia con un aumento en la presión arterial. A su vez, la restricción de
sodio produce un descenso y también disminuye la necesidad de medicamentos
antihipertensivos 1.
En cuanto a la
distribución por peso corporal de los pacientes hipertensos, se detecta que
un gran por ciento del universo tiene un índice de masa corporal por encima
de 27, por lo que se demuestra la relación entre el aumento de peso y la
presencia de hipertensión arterial. En un estudio realizado en Georgia,
Estados Unidos, se encontró que los individuos que eran obesos desde el
principio y aumentaron más de peso, se hallaron expuestos a un riesgo 6 veces
mayor de sufrir hipertensión arterial que los pacientes delgados que
mantuvieron su peso 2.
Según los resultados
de nuestro estudio, existe una relación directa entre la ingestión de bebidas
alcohólicas y el desarrollo de la hipertensión arterial. La mayoría de los
artículos revisados sostienen que el alcohol etílico en pequeñas cantidades
(de
En cuanto a la
distribución por hábito de fumar de los pacientes hipertensos, hay una mayor
prevalecía en los individuos que no fuman. Fumar es otro factor que puede
aumentar el riesgo cardiovascular mediante numerosos mecanismos patógenos. Se
cree que la nicotina es uno de los mayores responsables, pues altera la
actividad del sistema nervioso, altera los niveles de catecolaminas
circulantes y aumenta la frecuencia cardiaca, la contractilidad y el consumo
de oxígeno 4.
Con relación a
la distribución de los pacientes hipertensos según la realización de
ejercicios, se obtiene que el mayor por ciento no los practica, hecho
sumamente preocupante al conocerse los beneficios incuestionables que
proporciona la actividad. Se ha señalado que el ejercicio físico puede
reducir la presión arterial sistólica y diastólica en aproximadamente el 75%
en los pacientes con hipertensión esencial, y esta reducción es de 10 mmHg
para ambas presiones como promedio. El ejercicio físico ha sido recomendado
para disminuir la tensión arterial relacionada con la edad como una de las
modalidades no farmacológicas del tratamiento de
Es importante
señalar finalmente que, como se ha constatado anteriormente, a través del
proceso de atención de enfermería podemos eliminar o disminuir
significativamente factores de riesgo modificables asociados a la
hipertensión arterial, mejorar la evolución del paciente y cambiar
satisfactoriamente su estadio.
BIBLIOGRAFÍA
1.
Haddy FT, Pamnami MB. Role of dietary salt in
hypertension. Am Coll Nutr 1995;14(5):428-38.
2.
Organización Mundial de
3.
del Pozo H. Hipertensión arterial y consumo de
alcohol, también un problema de hoy. Revista Cubana de Medicina General
Integral 1992;8(4):371-4.
4.
Delgado AR. Los hábitos sociales como factores de
riesgo de cardiopatías isquémicas. MAPFRE Medicina. Salud Laboral 1992;3(Supp
5):95.
5.
Asociación de Nutricionistas y Dietéticos del
Salvador. Recopilación bibliográfica sobre hipertensión. San Salvador:
Universidad del Salvador; 1993. p. 23.
Recibido: 15 de noviembre de 2004 Aprobado: 31 de enero de 2005