EDITORIAL EDITORIAL
Estimados y respetados colegas:
El quehacer científico técnico de la institución cubana que representamos hoy, el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores (INSAT), viene desarrollándose ininterrumpidamente desde finales de 1977, habiéndose comenzado en ese entonces con el nombre identificador de Instituto de Medicina del Trabajo. En todos estos años su labor ha ido incrementando paulatina y sistemáticamente, haciendo de la especialidad médica en el país una disciplina cada vez más abarcadora y terminada en cuanto a la atención integral a la salud y seguridad de los trabajadores y a su medio ambiente laboral, en tanto incluye la investigación y la docencia como herramientas fundamentales para su desarrollo y proyección.
Por
otra parte, la imagen tanto nacional como internacional del INSAT ha ido
perfeccionándose a la par de su desarrollo científico técnico, y una de las
vías principales para ello ha sido y continúa siendo la realización de
eventos que propicien la participación de especialistas de diversas partes
del mundo que compartan con nosotros conocimientos y experiencias, a la vez
que conozcan la realidad de nuestras ideas y propósitos.
Sin
embargo, y a pesar de haberse iniciado este tipo de actividad divulgativa de
la institución en 1978, no es hasta 1997 en que se efectúa por vez primera
uno de carácter internacional con identidad propia (con anterioridad el
Instituto había estado representado en varios congresos de higiene y
epidemiología), el I Simposio Internacional de Salud y Trabajo Cuba’ 97,
cuyas segunda y tercera versiones se llevaron a feliz término en 1999 y 2001,
respectivamente, siendo sus resultados altamente satisfactorios, sobre todo
si tenemos en cuenta que la participación de especialistas nacionales y
foráneos y la calidad de las presentaciones fueron incrementando
significativamente en el tiempo.
Pero
no fueron suficientes para todos nosotros las aspiraciones por lo alcanzado
hasta ese momento en esta materia de proyección internacional. Se nos hacía imprescindible
ya aumentar de manera importante las fronteras de nuestro quehacer y abrirnos
más aún al mundo. De ahí que efectuáramos nuestro I Congreso de Salud y
Trabajo a finales del año 2003 y que tuviéramos una participación record.
Continuamos,
no obstante, insatisfechos, y lo demostramos manifiestamente convocando desde
ahora al II Congreso de Salud y Trabajo, a celebrarse del 12 al 16 de marzo
de 2007 en áreas del Palacio de Convenciones de
La
sede del Congreso será lo que es hoy el principal centro de convenciones del
país, que cuenta con las instalaciones adecuadas y necesarias para todo tipo
de actividades científicas que puedan desarrollarse durante el mismo, y con
la infraestructura hotelera cercana que les ha de ofrecer comodidad y muchas
otras facilidades a los participantes. El Centro de Convenciones tiene un
amplio prestigio reconocido internacionalmente en la realización de este tipo
de eventos.
La
ciudad de