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Rev Cubana Salud Trabajo 2005; 6(2)

REPERCUSIÓN DEL NEOLIBERALISMO Y LA GLOBALIZACIÓN EN EL TRABAJO Y LA MUJER TRABAJADORA

 

NEOLIBERALISM AND GLOBALIZATION REPERCUSSIONS ON THE WORK AND THE WORKING-WOMAN

 

María de Lourdes Marrero Santos 1

 

1 Licenciada en Psicología. Master en Psicología de la Salud. Investigadora Agragado. Departamento de Psicología. Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores. La Habana , Cuba

 

Correspondencia:

 

Lic. María de Lourdes Marrero Santos

Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores

Calzada de Bejucal km 7½, Apartado 9064, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana 10900, Cuba

E-mail: insatpsi@infomed.sld.cu

 

RESUMEN

 

Se realiza una revisión acerca de las bases históricas del neoliberalismo y la globalización, sus antecedentes y cómo estas políticas han influido en el trabajo a través de un análisis de estadísticas recientes. Dentro del ámbito laboral se particulariza la enorme trascendencia que las políticas de globalización neoliberal han tenido para la mujer trabajadora, expresada en la desigualdad a la que se enfrenta por su condición de género.

 

Palabras clave: neoliberalismo, globalización, mujer trabajadora

 

ABSTRACT

 

It is carried out a revision about the historical bases of neoliberalism and globalization, their antecedents and how these politics have influenced on the work, through an analysis of recent statistical data. Inside the work environment, neoliberalism and globalization have had negative repercussions on the working-women, expressed by the inequality to which they face for their gender condition.

 

Key words: neoliberalism, globalization, working-woman

 

INTRODUCCIÓN

 

Para hablar de temas tan actuales en el escenario internacional como son el neoliberalismo y la globalización, debemos tomar como referencia una primera aproximación a sus conceptos para, de manera directa, tener una idea acerca de las causas, el contexto histórico y las principales bases económicas que les dieron origen.

Según la Enciclopedia Encarta de Microsoft del año 2004 1, el neoliberalismo es una “teoría política que tiende a reducir al mínimo la intervención del estado. El neoliberalismo, llamado también institucionalismo neoliberal, surgió en la década de 1980 como una respuesta liberal al realismo. Los neoliberales creen que la Organización de Naciones Unidas (ONU) y otras instituciones internacionales pueden jugar un papel decisivo en la solución de conflictos, conseguir que tenga más sentido la cooperación internacional y que el trabajo a largo plazo sea más positivo que el enfoque hacia los logros individuales a corto plazo. Los neoliberales coinciden con los realistas en que los países actúan sólo por sus propios intereses, pero no comparten el pesimismo realista sobre la inviabilidad de la cooperación internacional. Creen que las naciones pueden cooperar, porque hacerlo es positivo para sus intereses”

En el presente trabajo nos proponemos realizar un bosquejo de los antecedentes y condiciones que permitieron el surgimiento de la globalización y el neoliberalismo; además, cuáles han sido sus consecuencias para la actividad laboral, especificando el impacto que han tenido para la mujer trabajadora.

 

DESARROLLO

 

A partir de la conceptualización anterior, consideramos necesario hacer un pequeño recuento de aquellas condiciones que hicieron posible el surgimiento de los mismos en el escenario internacional de la década de los años 80 del pasado siglo.

¿Cuáles fueron sus antecedentes, sus bases históricas?

El liberalismo se describe en la famosa obra de Adam Smith “La riqueza de las naciones”, en 1776, que abre la era de la revolución industrial. Smith separa el estudio de la economía política como una ciencia independiente y recomienda la libertad del comercio y el ejercicio de la competencia.

El keynesianismo, por su parte, se debió a John Maynard Keynes con su “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero”, expuesta en 1936. Con ella trató de explicar una teoría intermedia entre el capitalismo extremo y el comunismo, proponiendo intensificar el consumo y estimular la inversión privada.

El monetarismo surgió en la década del 80 del siglo XX en los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Esta teoría de Milton y Rose Friedman plantea como premisa que los precios estables y la regulación del suministro de dinero garantizan el buen funcionamiento de la economía de cualquier país, y utilizan por ello los intereses como instrumentos de control.

Con el escenario libre para el mismo, surge la llamada Globalización Económica Neoliberal, conceptualizada por Wim Dierckxsens de la siguiente manera: “La globalización neoliberal, en esencia, es más un proceso de recomposición de la acumulación de capital a escala mundial basado en la concentración de la riqueza a costa del desarrollo, y no, como sus defensores plantean, un modelo que sería fruto de un avance del proceso tecnológico en el campo informativo y de la comunicación” 2.

A la globalización neoliberal se ha referido mismo también Joaquín Estefanía (1996) como que “…es la principal característica del poscapitalismo; se trata de un proceso por el que las economías nacionales se integran progresivamente en la economía internacional de modo que su evolución dependerá cada vez más de los mercados internacionales y menos de las políticas económicas de los gobiernos. Ello ha traído mayores cotas de bienestar en muchos lugares, pero también una obligada cesión del poder de los ciudadanos, sin debate previo, sobre sus economías y sus capacidades de decisión, en beneficio de unas fuerzas indefinidas que atienden al genérico de mercados” 3.

De los anteriores conceptos se derivan las consecuencias que estas políticas tienen para los países más pobres debido a que, al  forzar a un país en desarrollo a abrirse a los productos importados que compiten con los elaborados por algunas de sus industrias peligrosamente vulnerables a la competencia de buena parte de industrias más vigorosas en otros países, puede tener consecuencias desastrosas, sociales y económicas, entre las que se encuentran: la destrucción sistemática de empleos, los agricultores pobres de los países subdesarrollados no pueden  competir con los bienes altamente subsidiados de Europa y Estados Unidos .

La insistencia del Fondo Monetario Internacional en que los países en desarrollo mantuvieran políticas monetarias estrictas, llevaron a tipos de intereses incompatibles con la creación de empleos, y como la liberalización comercial tuvo lugar antes del tendido de redes de seguridad, aquellos que perdieron su empleo, se vieron arrastrados a la pobreza.

Uno de los creadores de la globalización, pero que se ha dado cuenta de su insostenibilidad, J. E. Stiglitz, refiere que “los críticos de la globalización acusan a los países occidentales de hipócritas con razón: forzaron a los pobres a eliminar las barreras comerciales, pero ellos mantuvieron las suyas e impidieron a los países subdesarrollados exportar productos agrícola, privándolos de una angustiosamente necesaria renta vía exportaciones” 4.

Las críticas más frecuentes acerca de la globalización neoliberal se refieren a sus consecuencias objetivas en la situación del mundo actual: el desmantelamiento del estado general de bienestar de la mayoría de la humanidad, en el que se sustituye una política nacional en aras de una economía imprevisible y se crea un antagonismo absoluto entre la supuesta eficiencia del sistema impuesto y su equidad 5.

Si tuviéramos que sintetizar, los instrumentos fundamentales de la globalización económica neoliberal serían: la privatización, la devaluación monetaria, las condicionalidades impuestas a los países deudores, los presupuestos, la liberalización del comercio, la dolarización de los precios domésticos y el debilitamiento del poder estatal, los que se agrupan en el llamado Programa de Estabilización Macro-Económica, al que le siguen las reformas estructurales necesarias.

El programa de la liberalización del comercio consiste en eliminar las cuotas de importación y reducir la unificación de aranceles. Lo anterior influye directamente en el déficit presupuestario al aumentar el desbalance fiscal y evitar que las autoridades nacionales puedan hacer un racionamiento selectivo del uso del intercambio exterior, ya de por sí exiguo. Esto conduce siempre al colapso de la industrialización nacional, cuyos productos son reemplazados por los de importación, lo que contribuye al agravamiento de la deuda externa. En la política de impuestos, mientras que los productos domésticos están sujetos a gravámenes gubernamentales, las asociaciones de libre riesgo y el capital extranjero están exentos de ellos al menos por largos periodos,  con el objetivo de “atraer a la inversión extranjera” 4.

La privatización se implantó a expensas de los trabajadores y el impacto sobre el empleo ha sido enorme. En los países industrializados el daño de los despidos es reconocido y, en parte, mitigado por la red de seguridad; en los países menos desarrollados las trabajadores parados no se convierten en una carga pública, porque rara vez cuentan con esquemas de seguro de pago, pero pueden generarse costes sociales manifestados en violencia urbana, delincuencia y perturbaciones sociales y políticas; el paro también genera la angustia generalizada, incluso entre los trabajadores que mantienen sus empleos se manifiesta una sensación de alineación, cargas financieras adicionales sobre los miembros de las familias y la retirada de las escuelas de los niños, para que contribuyan al presupuesto familiar 6.

En muchos países en desarrollo y recién desarrollados, los cambios sociales derivados de estas políticas neoliberales están asociados con una tasa de desempleo bastante alta, migración activa del sector rural al urbano; el crecimiento económico de la competitividad ha hecho que se promuevan en algunos países programas de calidad y productividad además de minimizar los costos laborales, pagando menos del salario mínimo. La violación de los derechos humanos, la explotación del trabajo, el uso de niños como fuerza laboral, los altos riesgos para la salud y la falta de seguridad son las consecuencias principales de esa política represiva.

El trabajo no se ha visto, como es natural, separado de estos cambios a nivel social y económico, y los principales cambios han sido en la eliminación de puestos de trabajo con el consiguiente aumento en la tasa de desempleo y la generación de nuevos problemas sociales, cambios en la estructura laboral como los referidos por la Organización Mundial de la Salud en 1995 6, de que “mientras la mayoría de los empleados (del 60 al 70%) en los países de la Organización para el Desarrollo Económico realizaron trabajos manuales en los años 70, entrando en los 90 alrededor del 60 al 70% fueron contratados en trabajos típicamente de nivel alto o bajo de los llamados “trabajos de cuello blanco” (trabajos en ambientes de oficina).

Estos cambios, debido a la importancia que tiene el acceso al trabajo y la política de empleo para la vida del hombre y para el bienestar personal y el desarrollo socioeconómico de las comunidades y de los países al permitir a los ciudadanos el sostenimiento de ellos y su familia, también es un factor clave en la seguridad, estabilidad y desarrollo social sostenible para los países, mientras que la tasa de desempleo y otros problemas asociados ponen en peligro el desarrollo.

En los países en desarrollo, la salud y el bienestar de la familia dependen directamente de la salud y productividad de su miembro trabajador; en un situación donde falte la protección social organizada, la pérdida de la salud o de la capacidad de trabajo de ese miembro trabajador en el núcleo familiar, con frecuencia significa un crisis severa para los otros miembros de la familia.

Las industrias de baja escala y las empresas de servicios tienen muy pocos recursos, cargas de trabajo pesado y múltiples tareas para un trabajador. El trabajo generalmente tiene lugar en un ambiente que, por lo general, no reúne los requerimientos establecidos; los miembros de la familia del trabajador y empresarios, incluyendo niños, mujeres embarazadas y ancianos, comparten el trabajo de la empresa de baja escala o microempresa, industria casera y pequeñas fincas. En estas situaciones la mayoría de los lugares de trabajo también afectan a los miembros de la familia y, como la mayor parte del tiempo se ocupa entre el hogar y el lugar de trabajo, esto hace que el período de exposición sea más largo que el tiempo promedio 6.

Los cambios en el ámbito laboral son, como se han demostrado, difíciles para los trabajadores; si a ello se le suma los que representan para las mujeres, el problema se agrava aún más.

El promedio de la tasa de participación laboral mundial en la fuerza de trabajo formal masculina es de 73%; el porcentaje para la población femenina es de 43%. La población femenina varía ampliamente, entre un 60% en los países industrializados y un 10% en el norte de África y Asia occidental; la población laboral mundial oficialmente registrada constituye del 60 al 70% de los adultos masculinos, y del 30 al 60% de femeninos 6.

Los problemas de salud ocupacional de las mujeres trabajadoras son reconocidos en los países desarrollados e industrializados: el trabajo pesado, la doble jornada de trabajo en la casa y en su puesto laboral, los pobres métodos de trabajo y su papel social, son los factores que incrementan la carga de las mujeres trabajadoras en los países industrializados.

La mujer, además de tener doble trabajo, tiene un baja remuneración; el diseño de la maquinaria y las herramientas son elaborados de acuerdo con la antropometría masculina; las mujeres tienen que enfrentar el problema de estar expuestas a peligros en sus estados reproductivos; en muchos servicios ocupacionales las mujeres trabajadoras pueden estar expuestas a tratamientos de violencia y acoso sexual por sus compañeros de trabajo. Algunos estudios indican un alto riesgo de desempleo y un pago demasiado bajo hacia la fuerza laboral femenina, quienes a menudo tienen la negativa social y son relegadas a un segundo plano.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) creó para sus informes anuales sobre desarrollo humano un indicador llamado Índice de Desarrollo Humano (IDH), para el que se tomó en consideración un indicador alternativo al PIB que analiza el progreso económico en su doble vertiente: formal y de contenido, basado en tres indicadores: expectativa de vida, nivel educacional e ingreso per cápita.

Posteriormente creó el Índice de Desarrollo de Géneros (IDG), con las mismas variables y dimensiones que el IDH, para señalar desigualdades en cuanto a los logros de mujeres y hombres. Mientras mayor es la disparidad de género en el desarrollo humano, menor es el IDG del país en relación con su IDH.

Los resultados generales de la relación entre los dos índices han sido: un logro inferior de las mujeres en relación con los hombres en cuanto a desarrollo humano en todos los países, y un serio retraso en la creación de oportunidades auténticas para las mujeres 7.

En África las mujeres realizan más del 60 % de las labores rurales, pero reciben menos del 10% del crédito total atribuible a los cosechadores; a su vez, son las productoras de la mitad de la producción mundial de alimentos, pero sólo poseen el 1% de las tierras productivas 8. La mujer en los últimos 25 años ha aumentado su participación en el campo laboral. La Organización Mundial de la Salud indica que la población trabajadora está compuesta por mujeres en un 30 a 60%. Su participación es principalmente en la rama de los servicios (sector terciario) y son minoría en los puestos de jerarquía 9.

Según Garduño 10, a todas estas circunstancias se unen que la globalización y el neoliberalismo afectan doblemente a las mujeres, uno por lo que de negativo traen para la economía y el trabajo, y otro por la condición de género, lo que ha conllevado a que las causales del trabajo femenino se hayan visto condicionadas por:

 

1.    El crecimiento de hogares encabezados por mujeres.

2.    La elevada migración de las mujeres del campo a las ciudades.

3.    La reducción de la fecundidad.

4.    Los cambios y modificaciones en la vida cotidiana y familiar.

 

En las condiciones actuales neoliberales y globalizadas, el trabajo femenino se caracteriza por la segregación ocupacional, por la división del trabajo por género, no existe un incremento significativo en prestaciones, los salarios en promedio son menores que los que perciben los varones –aún en puestos de igual jerarquía-, alta frecuencia de informalidad en el empleo y condicionamiento por los tiempos del ciclo reproductivo, desvalorización social de la fuerza de trabajo femenina, aplicación contradictoria de la ley, imposición de consideraciones patriarcales, obstáculos sociales para escalar puestos, subocupación frecuente y doble jornada de trabajo 11.

La desigualdad a la cual se enfrenta la mujer para ubicarse laboralmente, no es resultado de los rasgos inherentes a su naturaleza biológica, sino a la síntesis de atributos sociales bajo los cuales se evalúan las actividades, aptitudes y comportamientos que definan al puesto, los requerimientos para acceder a él, los criterios de promoción y las prestaciones a que las mujeres tienen derecho; esto en competencia con el hombre, debido a la globalización y el neoliberalismo; por supuesto que la desventaja es siempre femenina.

 

En síntesis, puede concluirse lo siguiente:

 

1.    La globalización y el neoliberalismo tienen para los países pobres nefastas consecuencias, porque han globalizado la exclusión, la explotación y el malestar social.

2.    Los ajustes económicos sobre la seguridad social, el empleo, la educación y, sobre todo, el sistema público de salud, han conllevado a un deterioro de la salud y de la calidad de vida expresado en desnutrición, aumento de enfermedades transmisibles, deterioro del medio ambiente, aparición de enfermedades emergentes y reemergentes y, en resumen, un recrudecimiento de la pobreza.

3.    Uno de los preceptos en que se basa y desarrolla el modelo neoliberal es la privatización; ésta provoca el desempleo y, como una cadena, los bajos salarios, la inflación, el hambre y la miseria de los trabajadores.

4.    A los problemas comunes de la mujer trabajadora se han sumado, debido a la globalización y al neoliberalismo, un aumento en el nivel de desempleo, que ya era mas bajo que el masculino, la disminución del salario promedio y la reducción de la fecundidad.

5.    La principal dificultad de la mujer  con respecto al área laboral en los tiempos actuales, es la desigualdad a la que se enfrenta por su condición de género, sumado a los requerimientos sociales que la sociedad le ha impuesto debido a políticas explotadoras y ya de por sí discriminatorias.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1.    Microsoft. Enciclopedia Encarta ©; 2004.

2.    Dierckxsens W. Del neoliberalismo al poscapitalismo. San José: Departamento Ecuménico de Investigaciones; 2000.

3.    Estefanía J. La nueva economía: la globalización. Madrid; 1966.

4.    Stiglitz JE. El malestar en la globalización. Santillana Ediciones Generales; 2002.

5.    Pazos Becerro. La globalización económica neoliberal y la guerra. La Habana : Publicaciones Acuario, Centro Félix Varela; 2004.

6.    Organización Mundial de la Salud. Salud ocupacional para todos. Estrategia Mundial. Ginebra: OMS; 1995.

7.    Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Informe sobre el desarrollo humano. PNUD; 1998.

8.    Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Informe sobre el desarrollo humano. PNUD; 2001.

9.    INEGI. Encuesta Nacional de Empleo. México; 1992.

10. Garduño MA. La categoría de género en la explicación de los perfiles de enfermedad y muerte de varones y mujeres. Salud Problemas Nº 25.  México: UAM-X; 2003.

1.       Teixeira J. Reflexiones en torno a la salud de la fuerza de trabajo femenina. Fuerza de trabajo femenina urbana en México. México: UNAM. Coord. Humanidades Ed. M.A. Porrúa; 2004.

 

 

Recibido: 28 de noviembre de 2005  Aprobado: 22 de febrero de 2006

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