Pedro Juan Almirall 1
Waldo Dieste 2
Nino Pedro del Castillo Martín 3
Jesús Salvador Hernández Romero 4
Adamara González Marrero 5
Cristina Parada 6
1 Licenciado en Psicología. Doctor en Ciencias Médicas, Master en Salud de los Trabajadores, Investigador Titular, Profesor Auxiliar. Vicedirección de Investigaciones de Docencia, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
2 Médico especialista de I grado en Medicina Del Trabajo. Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología de Centro Habana, La Habana, Cuba
3 Licenciado en Psicología, Doctor en Ciencias de la Salud, Master en Salud de los Trabajadores, Investigador Titular, Profesor Instructor. Vicedirección de Investigaciones y Docencia, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
4 Licenciado en Economía. Aspirante a Investigador. Departamento de Investigaciones, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
6 Licenciada en Enfermería, Master en Salud de los Trabajadores, Aspirante a Investigadora, Profesora Instructor. Vicedirección de Atención Médica, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
6 Técnica Auxiliar de Investigación. Vicedirección de Investigaciones y Docencia, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
Correspondencia:
DrC Pedro Juan Almirall Hernández
Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
Calzada de Bejucal km 7½, Apartado 9064, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana 10900, Cuba
E-mail: monape@infomed.sld.cu
Introducción: El calor afecta a una gran parte de los países en vías de desarrollo. Objetivo: Evaluar el microclima laboral, su relación con algunas variables ergonómicas y su influencia en la fatiga y el estrés laboral. Método: Fueron evaluados dos grupos independientes de trabajadores, 61 en condiciones de verano y 73 en invierno, que realizaban sus tareas habituales en puestos evaluados como calurosos en seis instituciones de salud del municipio Arroyo Naranjo. A todos se les aplicaron las pruebas ESE y PSF para evaluar fatiga y estrés. En cada puesto se realizó una fotografía del mismo en cuanto a la distribución de su tiempo de trabajo, y se evaluó ergonómicamente el mismo a través del Método de Helsinki. Se completó la evaluación ergonómica con la célula antropométrica individual. La información se procesó mediante el paquete estadístico Statistic 6. Resultados: Los puestos reflejaron bajas exigencias temporales en su realización, con largos periodos de pausa. Altos índices de fatiga y estrés fueron encontrados en ambos momentos, con una diferencia significativa entre la fatiga en verano y en invierno. Los puestos evaluados presentaron una alta frecuencia de percibirse como calurosos por el aplicador del Método de Helsinki y los trabajadores. El peso corporal y los ángulos de Squire y Barnes fueron las variables que mas aportaron al diagnóstico de la fatiga. Conclusiones: Los efectos de la temperatura en el ambiente laboral se encuentran interrelacionados y no son reflejados exclusivamente por indicadores aislados.
Palabras clave: Calor, efectos negativos del trabajo, enfoque ergonómico, Método de Helsinki
ABSTRACT
Introduction: The heat affects to a great part of the developing countries. Objective: To evaluate the occupational micro-climate, their relationship with some ergonomic variables and their influence on the fatigue and the occupational stress. Method: Two independent groups of workers were evaluated, 61 in summer conditions and 73 in winter, that carried out their habitual tasks in workplaces evaluated as hot in six institutions of health of the municipality of Arroyo Naranjo. To all they were applied the tests ESE and PSF to evaluate fatigue and stress. In each position it was carried out a picture about the distribution of their work time, and an ergonomic analysis was carried out using the Helsinki’s Method. The ergonomic evaluation was completed with the anthropometric individual cell. The information was processed by means of the statistical package Statistic 6. Results: The positions reflected temporary low demands in their realization, with long periods of pause. High indexes of fatigue and stress were found in both moments, with a significant difference among the fatigue in summer and in winter. The evaluated positions presented a high frequency of being perceived as hot by the Helsinki’s Method applicator and the workers. The corporal weight and the angles of Squire and Barnes were the variables that but they contributed to the diagnosis of the fatigue. Conclusions: The effects of the temperature in the occupational environment are interrelated and they are not reflected exclusively by isolated indicators.
Key words: Heat, negative effects of work, ergonomic approach, Helsinki’s Method
El calor es un problema para la salud y el bienestar de los trabajadores, en particular los de países del tercer mundo y aquellos que, viviendo en otras latitudes, se ven expuestos a esta exigencia por características propias de su labor.
Aunque parece estar lejos el tiempo en que se refería en la literatura
el llamado “golpe de calor” 1,
frecuentemente se llama la atención por los efectos negativos a la salud
que sufren algunas poblaciones debido a la tarea que realice o a condiciones
extremas desde el punto de vista ambiental, principalmente las llamadas
“olas de calor “ 2,3.
Con relación a la esfera del trabajo, a esta condición se une
la elevación de la temperatura externa al área de trabajo y el
llamado calentamiento global, que plantea un nuevo reto para la salud en el
planeta salud, en particular la relación hombre-trabajo. Beshir et al
4 comprobaron que el tiempo y la efectividad
en el trabajo se ven afectados en grupos homogéneos por el calor y no
sólo la respuesta fisiológica ante temperaturas extremas.
Carter et al 5 insiste en llamar la atención
sobre lo letal que puede ser el calor para los soldados que se desempeñan
en condiciones de campaña o para los deportistas de alto rendimiento.
Baste decir que, durante el año 2004, 5 246 soldados en campos de entrenamiento
en EEUU fueron internados en hospitales, 37 de los cuales fallecieron por enfermedades
atribuidas al calor.
Hancack y Pierce 6 consideran que los estudios
sobre el estrés térmico y los efectos al estado funcional del
trabajador se han investigado estimando la temperatura ambiental como un factor
aislado, privilegiando los efectos manifestados en la fisiología del
trabajador. Sin embargo, para los propósitos prácticos de una
intervención con vista a mejorar la salud, el bienestar y la eficiencia
del trabajador, deben reconocerse y evaluarse las potenciales fuentes de efectos
negativos del trabajo, tanto en sus manifestaciones sinérgicas como en
las antagónicas.
Niemela et al 7 demostraron que los incrementos
en la productividad del trabajo y el sentimiento de satisfacción estaban
significativamente asociados con las condiciones de trabajo en general (físicas,
organizacionales y personales), más que con el problema del ambiente
físico de trabajo exclusivamente; que las mejoras en uno solo de estos
ambientes tenía un menor impacto si se comparaban con mejoras en un grupo
de condiciones, las microclimáticas, la iluminación y la contaminación,
entre otras.
Gopinathan et al 8 encontraron un severo deterioro
de las funciones mentales evaluadas (habilidad aritmética, memoria a
corto plazo y coordinación visomotora) cuando estudiaron experimentalmente
11 sujetos a los que se les restringió la ingesta de agua mientras realizaban
ejercicios físicos en un ambiente caluroso controlado (38ºC).
Existen grandes discrepancias en los resultados de la investigación sobre la tolerancia humana al calor, las que se explican generalmente por:
Es poco estudiada la relación entre la subjetividad en el trabajador,
así como las de ejecución de tareas con exigencias mentales.
Sharnma et al 9 estudiaron 25 sujetos experimentalmente
exponiéndolos a 32-33ºC en condiciones de calor húmedo y
seco, aplicándole el Sorting Card para evaluar sus respuestas mentales,
determinando que a esa temperatura se constata un deterioro de las funciones
en ambas condiciones, con mayor énfasis en el calor seco.
Curley y Hawkins 10 comprobaron que la
adquisición de nuevos conceptos y habilidades son afectados por el ambiente
caluroso, especialmente aquellos trabajadores no aclimatados. En la misma dirección,
Kumar et al 11 estudiaron la memoria
a corto plazo, el nivel de vigilancia y la coordinación óculo
manual en 38 cortadores de vidrio expuestos a una temperatura de 38,2ºC,
comparándolos con 22 controles sanos a temperaturas equivalentes a la
zona de confort (20-24ºC), reportando diferencias significativas en el
desempeño de ambos grupos con marcado deterioro en los expuestos a mayor
calor.
Hancock 12 determinó que la atención
y la vigilancia se ven afectados por un ambiente caluroso en el trabajo. La
repercusión filológica de la exposición a calor está
asociada al decrecimiento de la efectividad y la sensación subjetiva
de cansancio.
Epstein et al 13 y Schulze et al 14,
en varios estudios realizados de forma experimental utilizando una cámara
climática, encontraron que las personas expuestas al calor presentaron
significativo déficit en la actividad psicomotora.
Todos los argumentos apuntan a que las referencias subjetivas del estado funcional
parecen ser un buen indicador de los efectos negativos del trabajo en general,
y en particular con relación a los ambientes calurosos.
En el marco del convenio de colaboración académica entre la Universidad
de Gante (Bélgica) y el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
de Cuba, partiendo de la hipótesis de que los efectos del calor no deben
ser evaluados ni por sus causas ni por sus efectos a partir de un modelo simple,
unidireccional, nos proponemos en la presente investigación usar un modelo
ad hoc que evalúe la relación entre algunos aspectos
de la individualidad, condiciones ergonómicas y otras exigencias de la
actividad, con la percepción subjetiva de fatiga y estrés que
refieren dos grupos de trabajadores expuestos habitualmente al calor en sus
puestos de trabajo en diferentes estaciones del año, verano e invierno
(figura 1).
Figura 1
Modelo de evaluación
A nuestro criterio, las exigencias de la tarea determinan el universo de estudio
en esta investigación. Reconocemos como límites las temperaturas
recomendadas por Estrada 15 y que han sido
utilizadas por diferentes autores en otras investigaciones del mismo corte 16.
Con relación a las exigencias, se constató que los puestos motivo
de estudio fueran considerados como calurosos, tanto por el investigador como
por los trabajadores que los desempeñaban. Se aplicó el método
de evaluación de condiciones ergonómicas de trabajo de Helsinki
(modificado por Almirall en 2003) y la tabla para identificar profesiones potencialmente
calurosas 15. Las mediciones se hicieron en
los meses correspondientes a las temporadas veraniega e invernal. Debemos considerar
los dos grupos como independientes, ya que en estos puestos encontramos una
gran rotación de personal.
Las características individuales se refieren tanto a los sujetos como
a los puestos de trabajo, buscándose la compatibilidad en el perfil biométrico
con el diseño del mobiliario y la organización de los espacios
a partir de las mediadas físicas determinadas en los perfiles del método
de Helsinki, y las recomendaciones establecidas para un rango del 90 % en cuanto
a las medidas antropométricas estáticas (célula antropométrica)
y dinámicas (ángulos de Squires y Barnes) 15.
Con relación a los efectos, consideramos como tales las referencias subjetivas
de los trabajadores con relación al estrés y la fatiga, evaluados
mediante instrumentos estandarizados: la prueba de los Patrones Subjetivos de
Fatiga, original de H. Yoshitake (Japón, 1978), modificada y de amplio
uso por investigadores del INSAT 16 y la Escala
Sintomática de Estrés de S. Aro (Finlandia, 1980), igualmente
modificada y validada en el INSAT 16.
Sujetos y recogida de la información
Fueron evaluados 61 trabajadores de las áreas de cocina de cinco instituciones de salud del municipio Arroyo Naranjo de Ciudad de La Habana que, voluntariamente, se prestaron al estudio y que se comprobó trabajaban a una temperatura de mas de 30ºC en los meses de verano (julio a septiembre de 2004); y 73 en el invierno del año 2005 de los mismos centros, con una experiencia en el puesto actual siempre mayor de un año. La tabla 1 muestra los centros evaluados y la cantidad de trabajadores.
Los puestos de trabajo evaluados se estudiaron en ambos períodos: 6 cocinas, 2 de hospitales, una de una facultad de Medicina, otra de un contingente de trabajadores de la construcción y la de un instituto de investigaciones.
Tabla 1
Centros y cantidad de trabajadores estudiados
|
|
Verano |
Invierno |
|
Instituto de Investigaciones |
11 |
9 |
|
Facultad de Medicina |
4 |
7 |
|
Contingente Construcción |
8 |
6 |
|
Hospital Psiquiátrico |
23 |
30 |
|
Hospital Pediátrico |
6 |
9 |
|
Hospital Clínico Quirúrgico |
9 |
12 |
|
Total |
61 |
73 |
Tabla 2
Descripción de algunas características de la individualidad
en los trabajadores estudiados
|
|
XV |
XI |
t |
|
Edad |
47,2 |
45,3 |
NS |
|
Experiencia total |
18,7 |
15,4 |
NS |
|
Experiencia actual |
11,1 |
9,8 |
NS |
Tabla 3
Distribución por sexo
|
Sexo |
fV |
% |
fI |
% |
|
Masculino |
43 |
70,4 |
49 |
67,1 |
|
Femenino |
18 |
29,5 |
24 |
32,8 |
|
Total |
61 |
100,0 |
73 |
100,0 |
En total, fueron evaluados 16 puestos de trabajo.
Con relación al diseño ergonómico de los puestos y las
capacidades funcionales que pudieran estar dadas por la individualidad, podemos
notar que estamos ante al presencia de un grupo de trabajadores relativamente
jóvenes con una alta experiencia en su profesión.
Cada sujeto fue evaluado en su puesto de trabajo a partir de la aplicación
de dos tipos de cuestionario. Uno de ellos fue el de Patrones Subjetivos de
Fatiga (PSF); los efectos del estrés sobre la salud se evaluaron
mediante el cuestionario nombrado Escala Sintomática de Estrés
(ESE).
Las condiciones de trabajo se evaluaron con un enfoque ergonómico y según
la metodología del Instituto de Medicina del Trabajo de Helsinki, modificada
por la UAM Xochimilco (México, 1998), que fue aplicada por un investigador
entrenado en la misma.
El tiempo real de trabajo fue determinado mediante la observación directa
del puesto de trabajo en un 40 % de la jornada habitual, según
las recomendaciones de Lemanh 16 considerando tres categorías. Las mediciones
se realizaron en las dos etapas de la investigación: verano e invierno:
Las condiciones ergonómicas ambientales se determinaron mediante el Método de Helsinki. Se aplicó en ambas etapas, cuidándose que los locales de trabajo, la tecnología y el mobiliario no sufrieran cambios durante la investigación.
En cuanto a los espacios de trabajo y la ergonomía organizacional, se procedió de la misma forma.
La cédula antropométrica se determinó por un investigador entrenado, según algunos parámetros recomendados por Bonilla.
Toda la información se procesó con el paquete estadístico Statistic 5.
En la tablas 4 y 5 se resumen los hallazgos brindados por el Método de Helsinki modificado. Puede observarse que la calificación con respecto al microclima es unánime; en todos los puestos evaluados el calor y el ruido fueron una constante en el ambiente de trabajo.
Sin embargo, llama la atención sobre las pocas exigencias temporales de las actividades evaluadas, que en muy escasos momentos se traspasa el 30 % del tiempo de trabajo total, lo que nos hace pensar en una alta disponibilidad individual de la jornada de trabajo.
Las características de las capacidades antropométricas y funcionales son fundamentales como variables que pueden precipitar la aparición de efectos negativos o de manifestarse sinérgicamente con las condiciones ambientales, es decir, una adecuación entre las características biométricas del trabajador y el diseño de su puesto de trabajo influyen notablemente en la precipitación de estados de fatiga ye estrés..
En las tabla 7 y 8 se presentan las características particulares de este
grupo de trabajadores, al mostrar lo que algunos autores reconocen como la célula
antropométrica elemental 15.
Tabla 4
Resumen de la evaluación ergonómica de las condiciones de trabajo en los puestos estudiados. Método de Helsinki modificado. Verano
|
Aspectos |
Puesto de trabajo |
|||||||||||||||
|
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
|
|
1. Sitio de trabajo |
4 |
4 |
3 |
5 |
4 |
2 |
5 |
4 |
4 |
3 |
5 |
5 |
5 |
4 |
4 |
4 |
|
2. Actividad física general |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
2 |
2 |
2 |
2 |
3 |
3 |
3 |
|
3. Levantar objetos |
2 |
1 |
3 |
3 |
1 |
1 |
1 |
1 |
3 |
3 |
3 |
3 |
2 |
4 |
3 |
4 |
|
4. Posturas y movimientos |
2 |
1 |
2 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
3 |
2 |
4 |
4 |
1 |
1 |
1 |
|
5. Riesgos de accidentes |
2 |
2 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
3 |
3 |
|
6. Contenido de trabajo |
3 |
1 |
1 |
1 |
3 |
3 |
3 |
3 |
3 |
2 |
1 |
3 |
3 |
3 |
2 |
1 |
|
7. Restricción en el trabajo |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
8. Comun. y contactos personales |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
9. Toma de decisiones |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
2 |
1 |
|
10. Repetición del trabajo |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
11. Demanda de at. y concentración |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
1 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
|
12. Iluminación |
2 |
3 |
2 |
2 |
1 |
1 |
1 |
3 |
2 |
3 |
1 |
4 |
2 |
4 |
2 |
4 |
|
13. Temperatura ambiental |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
3 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
|
14. Ruido |
3 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
3 |
3 |
4 |
5 |
3 |
3 |
4 |
3 |
Tabla 5
Resumen de la evaluación ergonómica de las condiciones de trabajo
en los puestos estudiados. Método de Helsinki modificado. Invierno
|
Aspectos |
Puesto de trabajo |
|||||||||||||||
|
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
|
|
1. Sitio de trabajo |
4 |
4 |
3 |
5 |
4 |
2 |
5 |
5 |
4 |
4 |
3 |
5 |
5 |
5 |
4 |
4 |
|
2. Actividad física general |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
2 |
2 |
2 |
2 |
3 |
3 |
3 |
|
3. Levantar objetos |
2 |
1 |
3 |
3 |
1 |
1 |
1 |
1 |
3 |
3 |
3 |
3 |
2 |
4 |
3 |
4 |
|
4. Posturas y movimientos |
2 |
1 |
2 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
3 |
2 |
4 |
4 |
1 |
1 |
1 |
|
5. Riesgos de accidentes |
2 |
2 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
3 |
3 |
1 |
1 |
1 |
|
6. Contenido de trabajo |
3 |
1 |
1 |
1 |
3 |
3 |
3 |
3 |
3 |
2 |
1 |
3 |
3 |
2 |
1 |
1 |
|
7. Restricción en el trabajo |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
8. Comun. y contactos personales |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
9. Toma de decisiones |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
2 |
1 |
|
10. Repetición del trabajo |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
11. Demanda de at. y concentración |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
1 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
2 |
|
12. Iluminación |
3 |
2 |
2 |
1 |
1 |
1 |
1 |
3 |
2 |
3 |
1 |
4 |
2 |
4 |
4 |
4 |
|
13. Temperatura ambiental |
3 |
2 |
4 |
4 |
4 |
3 |
3 |
2 |
4 |
2 |
3 |
4 |
4 |
2 |
2 |
2 |
|
14. Ruido |
3 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
3 |
3 |
4 |
5 |
3 |
3 |
4 |
3 |
Tabla 6
Evaluación de tiempos de la jornada laboral, promediados y expresados
en por ciento en cada puesto de trabajo
|
Puesto de trabajo |
Tiempo real |
Pausas propias |
Pausas determinadas por el trabajador |
|||
|
V |
I |
V |
I |
V |
I |
|
|
Ayudante de cocinero B, Hospital Clínico Quirúrgico |
26 |
35 |
33 |
33 |
40 |
32 |
|
Cocinero C, Hospital Clínico Quirúrgico |
31 |
30 |
30 |
30 |
39 |
40 |
|
Cocinero B, Instituto Investigaciones |
22 |
33 |
30 |
30 |
48 |
37 |
|
Ayudante de cocina, Instituto Investigaciones |
28 |
33 |
30 |
30 |
42 |
27 |
|
Lavandería, Hospital Clínico Quirúrgico (centrifuguero) |
19 |
22 |
35 |
35 |
46 |
23 |
|
Lavandería, Hospital Clínico Quirúrgico (doblado) |
12 |
15 |
35 |
35 |
53 |
50 |
|
Lavandería, Hospital Clínico Quirúrgico (clasificadora) |
17 |
13 |
15 |
19 |
48 |
68 |
|
Lavandería, Hospital Clínico Quirúrgico (lavandero) |
21 |
25 |
30 |
30 |
49 |
45 |
|
Cocinero, Hospital Psiquiátrico |
29 |
27 |
30 |
30 |
46 |
43 |
|
Ayudante de cocina, Hospital Psiquiátrico |
31 |
28 |
29 |
29 |
40 |
43 |
|
Cocinero, Hospital Pediátrico |
32 |
30 |
31 |
31 |
37 |
39 |
|
Ayudante, Hospital Pediátrico |
35 |
32 |
30 |
30 |
35 |
38 |
|
Cocinero, Facultad de Medicina |
27 |
30 |
35 |
35 |
31 |
35 |
|
Ayudante de cocina, Facultad de Medicina |
30 |
30 |
26 |
30 |
44 |
40 |
|
Cocinero, Contingente Construcción |
28 |
32 |
32 |
30 |
40 |
38 |
|
Ayudante de cocina, Contingente Construcción |
31 |
27 |
31 |
30 |
38 |
43 |
Tabla 7
Compatibilidad funcional. Valores (estáticos) de la célula antropométrica.
Verano
|
Variable |
N |
Media |
Mínimo |
Máximo |
DE |
|
Talla (cm) |
61 |
162,7 |
144,5 |
177,5 |
8,5 |
|
Peso (kg) |
61 |
67,3 |
45 |
84,5 |
11,2 |
|
BD (cm) |
61 |
72,3 |
62 |
90 |
6,1 |
|
BI (cm) |
61 |
69,7 |
20,5 |
90 |
12,3 |
|
MD (cm) |
61 |
18,1 |
16 |
21,5 |
1,2 |
|
MI (cm) |
61 |
18,9 |
15 |
22 |
1,4 |
|
PD (cm) |
61 |
89,1 |
69 |
100,0 |
6,7 |
|
PI (cm) |
61 |
89,9 |
68,3 |
75 |
5,2 |
BD: Brazo derecho; BI: Brazo izquierdo; MD: Mano derecha; MI: Mano izquierda; PD: Pierna derecha; PI: Pierna izquierda
Tabla 8
Compatibilidad funcional. Valores (estáticos) de la célula
antropométrica. Invierno
|
Variable |
N |
Media |
Mínimo |
Máximo |
DE |
|
Talla (cm) |
73 |
162,7 |
144,5 |
187,5 |
9,3 |
|
Peso (kg) |
73 |
65,3 |
45,0 |
91,5 |
11,2 |
|
BD (cm) |
73 |
70,3 |
62,0 |
90,0 |
7,1 |
|
BI (cm) |
73 |
69,7 |
40,5 |
90,0 |
14,2 |
|
MD (cm) |
73 |
18,1 |
16,0 |
21,5 |
1,6 |
|
MI (cm) |
73 |
18,9 |
15,0 |
22,0 |
1,4 |
|
PD (cm) |
73 |
89,1 |
69,0 |
104,0 |
6,7 |
|
PI (cm) |
73 |
87,9 |
65,2 |
103,0 |
5,2 |
BD: Brazo derecho; BI: Brazo izquierdo; MD: Mano derecha; MI: Mano izquierda; PD: Pierna derecha; PI: Pierna izquierda
Un análisis mas detallado se presenta en al tabla 9, donde se comparan
las dimensiones de los sitios de trabajo de las cocinas de los centros evaluados.
En esta misma dirección se evalúan los llamados ángulos
de Squire y Barnes. Las superficies descritas por estos autores representan
un indicador para evaluar los espacios necesarios para la estación
de trabajo y un desempeño adecuado de la actividad (las superficies
normales).
En esta oportunidad sólo evaluamos las superficies máximas que
se construyen haciendo girar todo el miembro superior con centro en la rotación
del hombro sobre la superficie de trabajo; obviamente, si las acciones de
trabajo se producen con frecuencia fuera de esta longitud, el esfuerzo se
incrementa en una proporción directa a las repeticiones en tiempo de
la acción.
Algunas dimensiones para hombre y mujeres adultos han sido calculadas y expresadas
en tablas. Por razones de comodidad, en nuestro estudio sólo usamos
la llamada posición (d) 15, evaluándose el extremo de la mano
con la mano al frente, y cuyos valores de referencia, expresados en cm, se
encuentran en los intervalos de:
Masculino: 75,4 a 88,9
Femenino: 67,6 a 80,5
Tabla 9
Compatibilidad funcional (sólo es pertinente calcularlo para los puestos
de trabajo más o menos fijos, como en el caso del cocinero; tomando
en cuenta sólo dos dimensiones, ancho y alto, y en la posición
de pie, es representativa de las dos etapas)
|
|
Recomendado* |
Real |
|
|
H |
M |
||
|
Cocina de Hospital Clínico Quirúrgico |
|
|
|
|
Alto del piso a la superficie de trabajo ** |
107 |
99,5 |
129 |
|
Extensión lateral de máximo alcance |
114 |
114,0 |
96 |
|
|
|
|
|
|
Cocina de Instituto de Investigaciones |
|
|
|
|
Alto del piso a la superficie de trabajo ** |
|
|
115 |
|
Extensión lateral de máximo alcance |
|
|
120 |
|
|
|
|
|
|
Cocina de Hospital Pediátrico |
|
|
|
|
Alto del piso a la superficie de trabajo ** |
|
|
112 |
|
Extensión lateral de máximo alcance |
|
|
86 |
|
|
|
|
|
|
Cocina de la Facultad Medicina |
|
|
|
|
Alto del piso a la superficie de trabajo ** |
|
|
109 |
|
Extensión lateral de máximo alcance |
|
|
91 |
|
|
|
|
|
|
Cocina del Hospital Psiquiátrico |
|
|
|
|
Alto del piso a la superficie de trabajo ** |
|
|
118 |
|
Extensión lateral de máximo alcance |
|
|
97 |
|
|
|
|
|
|
Cocina Contingente Construcción |
|
|
|
|
Alto del piso a la superficie de trabajo ** |
|
|
124 |
|
Extensión lateral de máximo alcance |
|
|
99 |
* Wilson y Corlett 2002. En: Wilson JR, Corlett N. Evaluation of human work. A practical ergonomic methodology. 2nd ed. Nottingham: Taylor and Francis; 2002.
Tabla 10
Comparación de los ángulos de Squires y Barnes en las
cocinas evaluadas. Verano e invierno
|
Puesto |
Distancia (diferencia cm) |
|
1. Ayudante de cocinero B, Hospital Clínico Quirúrgico |
9+ |
|
2. Cocinero C, Hospital Clínico Quirúrgico |
9+ |
|
3. Cocinero B, Instituto de Investigaciones |
9+ |
|
4. Ayudante de cocina, Instituto de Investigaciones |
7+ |
|
5. Lavandería del hospital (centrifugero) |
4+ |
|
6. Lavandería del hospital (doblado) |
0 |
|
7. Lavandería del hospital (clasificadora) |
0 |
|
8. Lavandería del hospital (lavandero) |
7+ |
|
9. Cocinero, Hospital Psiquiátrico |
11+ |
|
10. Ayudante de cocina, Hospital Psiquiátrico |
8+ |
|
11. Cocinero, Hospital Pediátrico |
9+ |
|
12. Ayudante, Hospital Pediátrico |
9+ |
|
13. Cocinero, Facultad de Medicina |
13+ |
|
14. Ayudante cocina, Facultad de Medicina |
13+ |
|
15. Cocinero, Contingente Construcción |
5+ |
|
16. Ayudante de cocina, Construcción |
5+ |
Tabla 11
Diagnóstico de estrés según la prueba ESE
|
Diagnóstico |
f V |
f I |
%V |
% I |
|
Estresado |
27 |
33 |
44,2 |
41,0 |
|
No estresado |
34 |
40 |
55,5 |
58,0 |
|
Total |
61 |
73 |
|
|
Tabla 12
Calificación por ítems ESE (se consideraron las calificaciones
de 40 puntos acumulados o más)
.
|
Verano (N = 61) |
∑ puntos |
|
|
1 |
Acidez o ardor en el estómago |
65 |
|
6 |
Dificultades para quedarse dormido o despertarse durante la noche |
50 |
|
8 |
¿Se siente soñoliento? |
42 |
|
17 |
Nerviosismo o ansiedad |
47 |
|
Invierno (N = 73) |
|
|
|
1 |
Acidez o ardor en el estómago |
69 |
|
6 |
Dificultades para quedarse dormido o despertarse durante la noche |
52 |
|
8 |
¿Se siente soñoliento? |
51 |
|
17 |
Nerviosismo o ansiedad |
49 |
La frecuencia de trabajadores con síntomas referidos de estrés, al menos bajo las condiciones que evalúa la prueba utilizada, es de 44,2 y 41 %, predominando los ítems 1, 6, 8 y 18 en verano y en invierno. No se encontraron diferencias significativas entre las dos etapas (Chi-Cuadrado = 0.97; NS).
Tabla 13
Referencias de fatiga por puesto de trabajo. Resultados de la aplicación
de los PSF
|
|
fV |
% |
fI |
% |
|
Fatigados |
32 |
52,4 |
19 |
26,1 |
|
No fatigados |
29 |
47,5 |
54 |
73,9 |
|
Total |
61 |
100,0 |
73 |
100,0 |
fV
Fatigados en el verano
fI
Fatigados en el invierno
Chi-Cuadrado = 5,76; p = 0,01
En el caso de la fatiga, más de la mitad, el 55 %, refiere alteraciones
o síntomas que lo clasifican como fatigados. Son más frecuentes
los ítems 2, 5, 6 y 18 en verano, y 2, 3, 18 y 30 en invierno.
Con relación a la frecuencia de fatigados, encontramos una diferencia
significativa entre los dos momentos de la investigación, con marcado
énfasis en el verano.
Tabla 14
Evaluación por ítems de los PSF
Verano |
% |
|
|
|
|
|
|
2 |
¿Siente cansancio en el cuerpo? |
51 |
|
5 |
¿Se siente confuso, aturdido? |
28 |
|
6 |
¿Siente la vista cansada? |
23 |
|
18 |
¿Se siente ansioso? |
23 |
|
|
Invierno |
% |
|
2 |
¿Siente cansancio en el cuerpo? |
37 |
|
3 |
¿Siente cansancio en las piernas? |
26 |
|
18 |
¿Se siente ansioso? |
19 |
|
30 |
¿Se siente enfermo? |
17 |
Los puestos evaluados fueron considerados como calurosos, tanto por el investigador
como por los trabajadores; existe una consideración general sobre el
trabajo que se realiza en la cocina y sus alrededores por el gran calor que
generan las fuentes propias de la tarea.
Lo mismo ocurre en otras profesiones, en las cuales la temperatura externa
puede influir, pero no determina sobre la fuente primaria de calor y, a pesar
de no constituir esta temperatura externa un elemento sinérgico en
relación a la fuente primaria, ésta se continúa considerando
como calurosa. Esto explica que en la mayoría de los puestos estudiados,
aun en invierno, se consideran como calurosos; aunque se nota que esto no
es unánime, 9 de los 16 puestos evaluados mejoraron su exposición
al calor en el invierno. Similares resultados encontró este autor estudiando
los concentradores de centrales azucareros en los meses de verano e invierno
y en una línea de montaje en iguales condiciones contrastantes 17,18.
En los hallazgos brindados por el Método de Helsinki modificado puede
observarse que la calificación con respecto al microclima es unánime,
al igual que en el ruido en condiciones de verano en todos los puestos evaluados.
El calor y ruido fueron una constante en el ambiente de trabajo evaluado,
aunque con menor intensidad para la temperatura en el invierno.
Las exigencias temporales de la tarea pueden catalogarse de bajas en
el caso de las cocinas y muy bajas en el de la lavandería. En pocas
oportunidades se traspasa el tiempo real de trabajo en más del 33 %.
No encontramos cuál es el tiempo de trabajo real óptimo para
este tipo de tarea, aunque, en nuestra opinión, es muy difícil
normar el tiempo que un trabajador dedica al desempeño de una labor
de este tipo, algo quizás posible en trabajos en línea o cíclicos
en que se repite la actividad, o en un grupo de actividades en que hay pocas
oportunidades de no atender la tarea, es decir, en que ésta requiere
una presencia constante del trabajador.
Tabla 15
Ecuación discriminante. Criterios. Diagnóstico de fatiga
(variable agrupadora, dos grupos: fatigados y no fatigados)
Análisis de la función discriminante
Nº de variables en el modelo: 13
Wilks' Lambda: 0,44420 approx. F (12, 39) = 4.0666 p < 0,0004
|
Edad |
0,447011 |
|
Experiencia total |
0,447791 |
|
Experiencia actual |
0,474896 |
|
Estatura |
0,445273 |
|
Peso |
0,985846 |
|
Brazo derecho |
0,447324 |
|
Brazo izquierdo |
0,444400 |
|
Mano derecha |
0,446174 |
|
Mano izquierda |
0,447631 |
|
Pie derecho |
0,463214 |
|
Pie izquierdo |
0,456153 |
|
Ángulos |
0,973791 |
Tabla 16
Criterio de clasificación de la ecuación discriminante.
Matriz de clasificación (filas: propuestas; columnas: real)
|
|
G 1:1 |
G 2:2 |
Total |
|
G 1: Fatigados |
27 (84) |
5 (25) |
32 |
|
G 2: No fatigados |
6 (21) |
23 (79) |
29 |
|
Clasificación general |
|
|
79 % |
La compatibilidad antropométrica estática y dinámica
es deficiente. Nótese en las tablas 9 y 10 que hay grandes diferencias
ente el alcance del trabajador evaluado y las superficies ideales según
Wilson y Corlett. Igualmente sucede con los ángulos de Squires y Barnes
evaluados, los que son críticos en el caso de las cocinas, llegando
a diferir en 13 cm en el caso del cocinero de la facultad y su ayudante. Diferencias
notables también encontramos en las otras cocinas de las instalaciones
estudiadas.
El resultado anterior puede considerarse como un subproducto de la investigación
y recomendarse la evaluación del diseño de las cocinas utilizadas
en estos centros para acercarlo más a las características antropométricas
estáticas y dinámicas de los trabajadores que en ella laboran.
Con relación a los efectos del trabajo bajo condiciones calurosas,
en una análisis de conjunto podemos señalar el realizado con
un modelo multivariado (análisis discriminante), con el que encontramos
una diferencia significativa entre los fatigados y los no fatigados clasificados
por los PSF, resultando el peso corporal y los ángulos de Squire y
Barnes 15 las variables que más aportaron
a la diferencia.
La ecuación calculada resultó buena clasificadora, en función
de las variables estudiadas del nivel de fatiga, con un 79% de éxito.
Los resultados de la exposición al calor con relación a la fatiga
y el estrés, los consideramos altos, con una marcada influencia de
la temperatura en el caso de la fatiga, donde los síntomas de cansancio
general predominaron, clasificándose la actividad del cocinero como
de exigencias mixtas a partir de la clasificación original de Yoshitake.
El estrés no fue influenciado por la estación en que se
evaluó, predominado los síntomas neurovegetativos relacionados
con el sistema. Las experiencias anteriores presentaron similares resultados
con relación a las manifestaciones de efectos negativos 16-18.
Los resultados en al evaluación de la fatiga muestran concordancia,
aunque de forma indirecta, con lo escrito en la literatura sobre deficiencias
en la funcionalidad del trabajador, representada no sólo por
distorsiones de la fisiología normal, sino fundamentalmente por disminución
de sus capacidades cognitivas y un aumento en la sensación de malestar
7,8,13.
En general, nuestros resultados niegan la hipótesis de que la temperatura
del ambiente de trabajo (salvo en condiciones extremas y exigencias muy altas
en la tarea) puede explicar por sí sola los efectos negativos que se
presentan en el trabajador expuesto a calor.
Recibido: 7 de noviembre de 2006 Aprobado: 10 de febrero de 2007