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GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL Y SU REPERCUSIÓN EN LAS FAMILIAS DE LOS TRABAJADORES

NEOLIBERAL GLOBALIZATION AND ITS IMPACT ON THE WORKERS’ FAMILIES

Virginia Marrero Lacería 1

1 Médico especialista de II grado en Psiquiatría Infanto Juvenil, Master en Terapéutica Familiar, Profesora Auxiliar. Departamento de Psicología, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba

Correspondencia:

MSc Virginia Marrero Lacería
Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
Calzada de Bejucal km 7½, Apartado 9064, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana 10900, Cuba
E-mail: vmarrero@infomed.sld.cu

RESUMEN

Se hace un estudio sobre lo que significa la globalización neoliberal y su repercusión en la salud de los trabajadores; además, se realiza un análisis de cómo este nuevo modelo neoliberal que nos quieren imponer repercute en la dinámica familiar, así como en su bienestar.

Palabras clave: globalización neoliberal, salud de los trabajadores, dinámica familiar

ABSTRACT

There is carried out a study about what it means the neoliberal globalization and its repercussion on the workers’ health. It is also made an analysis about how this new neoliberal model that they want to impose to us rebounds in the familiar dynamics, as well as in their welfare.

Key words: neoliberal globalization, workers’ health, familiar dynamics

INTRODUCCIÓN

Hoy en día las palabras que probablemente más se escuchan tanto en la arena política internacional como en la científica son: globalización y neoliberalismos; se habla de sus aciertos y desaciertos, y son elementos discutidos por los economistas, los políticos y los científicos de los diversos países del mundo industrializado y en  los en vías de desarrollo, donde el eje de  focalización de estos análisis se centra en  su repercusión en los pobres, en los trabajadores, en las familias y en las sociedades de los países del Tercer Mundo, quienes, en definitivas, son los mayores perjudicados ante tal política de globalización.
Para los países desarrollados, la globalización era necesaria e inevitable, debido al desarrollo científico técnico alcanzado por la humanidad, así como su incidencia en la economía de mercado, conllevando a sus crisis periódicas y generalizadas en todo el planeta a partir del siglo pasado, por lo que se hace indispensable adoptar nuevas estrategias económicas y sociales para lograr un  desarrollo sostenible de la humanidad en su conjunto.
Sin embargo, la propuesta para llevar a cabo estos fines ha demostrado en los últimos años que la brecha existente entre los ricos y los pobres cada vez es mayor; la creciente división entre los poseedores y los desposeídos ha dejado a una masa creciente en el Tercer Mundo sumida en la más abyecta pobreza y viviendo con menos de un dólar por día. En la última década del siglo XX, el número de pobres aumentó en casi cien millones, mientras que se estima que 225 habitantes son los más ricos del planeta y tienen un billón de dólares, que iguala el ingreso anual del 47 % de la población más pobre del mundo (2 500 millones de habitantes).
Por otra parte se estima que el costo de lograr y mantener acceso universal a la enseñanza básica, atención de salud reproductiva a las mujeres, alimentación suficiente para todos, agua potable, etc., es aproximadamente de 44 000 millones de dólares al año, cifras inferior al 4 % de la riqueza que poseen las 225 personas más ricas del mundo.
 La globalización neoliberal  ha tenido efectos muy negativos en los países del Tercer Mundo, ya que les ha impuestos abrir sus mercados a los productos industrializados de los países desarrollados, mientras que los productos de los países pobres en desarrollo le mantienen sus cuotas arancelarias y le niegan abrir sus mercados; ejemplo de esto lo hemos vistos con el banano de América Latina, la caña de azúcar, y el atún en Ecuador, etc. Además, los países industrializados continuaron subsidiando la agricultura y dificultando la competencia de los países pobres, aunque insistieron en que los países pobres suprimieran el subsidio a sus bienes industriales.  También los bancos occidentales se beneficiaron por la flexibilización de los controles sobre los mercados de capitales de América Latina y Asia,  mientras que los sistemas bancarios de estos países se debilitaron y las divisas colapsaron con el flujo de salida de dinero hacia los bancos de Occidente.
Por todo lo antes señalado, es que a los países subdesarrollados les resulta imposible alcanzar su vía de desarrollo, existiendo cada vez una  mayor inequidad entre los países del Norte con relación a los del Sur, debido a la forma en que se ha  pretendido implantar este modelo de globalización
El objetivo principal en este artículo es demostrar cómo la globalización neoliberal repercute en la salud del trabajador y en el bienestar de su familia.

¿QUÉ ES LA GLOBALIZACIÓN?

La Enciclopedia Encarta la define como un concepto que pretende describir la realidad inmediata como una sociedad planetaria, más allá de fronteras, barreras arancelarias, diferencias étnicas, credos religiosos, ideologías políticas y condiciones socioeconómicas o culturales. Surge como consecuencia de la internacionalización cada vez más acentuada de los procesos económicos, los conflictos sociales y los fenómenos político culturales.
En sus inicios, el concepto de globalización se ha venido utilizando para describir los cambios en las economías nacionales, cada vez más integradas en sistemas sociales abiertos e interdependientes, sujetas a los efectos de la libertad de los mercados, las fluctuaciones monetarias y los movimientos especulativos de capital. Los ámbitos de la realidad en los que mejor se refleja la globalización son la economía, la innovación tecnológica y el ocio.
Para Joaquín Estefanía, la globalización se define como “la principal característica del poscapitalismo”. Se trata de un proceso por el que las economías nacionales se integran progresivamente en la economía internacional, de modo que su evolución dependerá cada vez más de los mercados internacionales y menos de las políticas económicas de los gobiernos, considerando a estos como incapaces de manejar las políticas económicas de sus respectivos países.
La ideología neoliberal afirma que el Estado, en general, es mal administrador, y que sus empresas y bienes funcionan con poca eficiencia, mientras que en la empresa privada ocurre lo contrario; por lo cual, la privatización beneficia a la sociedad (y a ellos), o sea, que lo que es bueno para la empresa privada (en este caso la privatización) es bueno para el país. Se olvidan que el Estado ha de preocuparse por la sociedad en su conjunto y no por una sola empresa o un individuo, por lo que  para ellos el concepto de eficiencia cambia.
Por su parte, Michel Chossudovsky relaciona el proceso de globalización con el incremento de la pobreza mundial, señalando que la pobreza no es una consecuencia de la carencia humana y material de recursos, sino el resultado de un sistema global de sobreabastecimiento predicado sobre el desempleo y la minimización universal de los costos laborales.
El economista holandés Wim Dierckxsens plantea que la globalización neoliberal, en esencia, es más un proceso de recomposición de la acumulación de capital a escala mundial, basado en la concentración de riqueza a costa del desarrollo, y no, como sus defensores plantean, un modelo que sería fruto de un avance del proceso tecnológico en el campo informativo y de la comunicación.
Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en el año 2001, plantea el efecto desbastador que la globalización ha tenido sobre los países más pobres del planeta; pero, sin embargo, considera que estas consecuencias se deben no tanto al proceso de globalización como tal, sino a la forma en que ha sido gestionada, ya que él sostiene que la globalización puede ser una fuerza benéfica y con un potencial capaz de lograr el enriquecimiento de todos, especialmente de los países más pobres, pero siempre y cuando este proceso no siga siendo orientado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y organizaciones internacionales como el Banco Mundial (BM)y los organismos internacionales del comercio, los cuales han sido los causantes de la mala aplicación de sus políticas ideológicas, así como también en las desigualdades del sistema comercial mundial, que ha causado tanto sufrimiento a los países en desarrollo. Pretender ayudar a los países subdesarrollados obligándolos a abrir sus mercados a los bienes de los países industrializados y, al mismo tiempo, proteger los mercados de éstos, lo que hace es convertir a los ricos en cada vez más ricos y a los pobres en cada vez más pobres. Stiglitz considera que los gobiernos deben y pueden adoptar políticas que orienten el crecimiento de los países de modo equitativo, y no continuar con las falsas e hipócritas mentiras del FMI, el cual se suponía que debía dedicarse a las cuestiones macroeconómicas del  país en cuestión (a su déficit comercial, su deuda externa), mientras que el Banco Mundial se encargaría de las cuestiones estructurales (a chequear en qué asignaba el gobierno los gastos públicos, las instituciones financieras del  país, su mercado laboral y sus políticas comerciales); pero la realidad  fue otra, señala Stiglitz , ya que el FMI adoptó una posición imperialista y no sólo nunca logró estabilizar las situaciones económicas de los países, sino que en muchos casos las empeoró, especialmente en los países más pobres.
Este autor ha sido testigo de primera línea de lo sucedido en estas organizaciones internacionales, ya que fue Vicepresidente del Banco Mundial y asesor económico del gobierno de Clinton en los EEUU. Por su propia experiencia en la aplicación de la globalización en países de África y Asia, hace fuertes denuncias en cuanto a la forma de proceder de estas instituciones (FMI, BM, Organización Internacional del Comercio –OIC-, etc.).
En Cuba, en el V Encuentro Internacional de Economistas celebrado en La Habana en 2003, donde asistieron economistas de todas partes del mundo, se acusó al Banco Mundial como el responsable intelectual de la creciente pobreza de los pueblos latinoamericanos, y se cuestionó cómo ese organismo mundial puede mostrarse preocupado por la pobreza cuando tiene responsabilidad directa en la situación de los pueblos de la región, al impulsar la iniciativa privada y la economía de mercado, generadores de más desigualdad y diferencias sociales.
Para el Profesor Antonio F. Granda,  la globalización neoliberal está condicionado por ciertas premisas tales como:

Todas estas premisas condicionan que la globalización, en vez de traer ventajas para el individuo trabajador, su familia y la sociedad en general, provoque más pobreza, desempleo y problemas sociales tales como violencia urbana, más delincuencia, hambruna, ignorancia y morbimortalidad alta, fundamentalmente en la población infantil, siendo estos los resultados observados en los países de África, Asia y América Latina; no obstante, también debemos señalar que los países occidentales han tenido una repercusión negativa con este fenómeno de la globalización neoliberal, fundamentalmente en lo que se refiere al consumismo irracional y en el crecimiento elevado de la población urbana, duplicando, o a veces triplicando, la cantidad de pobladores por área como consecuencia del  incremento de la migración interna de la fuerza de trabajo (personas del campo a la ciudad) en busca del trabajo industrial, con la finalidad de obtener empleo y niveles de vida más alto; esta migración está causando serios problemas en los países en vías de desarrollo por existir un incremento en el desempleo, problemas en la salud y la vivienda y problemas sociales en las áreas urbanas y suburbanas de estos países.
También se ha incrementado la migración internacional hacia los países desarrollados, en busca de mejoras sociales; sin embargo, esto ha provocado  que se incremente la explotación de la fuerza de trabajo, siendo los más perjudicados los inmigrantes, los cuales  son rechazados, oprimidos y subvalorados como personas; se han incrementado las desigualdades raciales y étnicas; existen  problemas transculturales y religiosos y, por si fuera poco, la desintegración familiar, ya que los padres abandonan a sus hijos en busca de un futuro mejor en otros países; quedando los hijos al cuidado de otros familiares adultos o, a veces, al cuidado del hermano mayor,  criándose lejos del afecto y protección de sus padres.
La globalización neoliberal ha incrementado  la explotación del trabajo infantil y el de la mujer, existiendo un alza del trabajo del sector informal, sin seguridad social, sin seguro contra el desempleo, sin derechos laborales ante la invalidez o ante la disminución de la capacidad laboral, siendo esto una violación de los Derechos Humanos.
El sistema de la globalización mantiene a más del 40 % de la población  mundial en edad laboral en condiciones de desempleo o de subempleo. Una de cada diez personas en los principales países desarrollados está desempleada. En estos países el desempleo y el subempleo aumentan en el contexto del llamado ‘crecimiento sin empleos’, que constituye la tendencia dominante en la actualidad.
El recorte de los presupuestos del Estado en cuanto a la seguridad social, ha hecho crecer la pobreza, en especial entre mujeres, jóvenes, ancianos, discapacitados y minorías étnicas.
Otro aspecto que no debemos olvidar a propósito de la globalización neoliberal, es la dimensión del deterioro ambiental, lo cual es un problema urgente  a detener.
Los cambios climáticos con incremento de la temperatura y recalentamiento atmosféricos, en comparación con lo que ocurría un siglo atrás, ha sido el resultado de la acumulación de dióxido de carbono, causado fundamentalmente por el consumo de combustibles y otros contaminantes de la atmósfera, afectando la salud de la población en general. De igual manera, la deforestación indiscriminada por la búsqueda de más tierras, hace que disminuyan las zonas boscosas y se incremente la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera.
Entre las nefastas consecuencias de la ruptura de la capa de ozono se encuentra el incremento de los casos de cáncer de piel, causado por la irradiación excesiva de rayos ultravioletas.
La erosión de los suelos, la salinización y la desertificación han provocado la degradación de la tierra, fundamentalmente de su productividad, y todos estos factores han afectado el ecosistema. Éste ha sido dañado por los propios  hombres, de ahí que ha sido imposible mantener la biodiversidad.
En resumen, podemos afirmar que los instrumentos fatales de la globalización neoliberal: la privatización, la devaluación monetaria, las condicionantes impuestas a los países deudores, los presupuestos, la liberalización del comercio, la dolarización de los precios domésticos y el debilitamiento del poder del Estado, son las medidas impuestas por los países del Norte a los países del Sur, siendo la globalización económica neoliberal la causa medular de la desintegración virtual del orden social global, de los problemas macrosociales que imperan en el mundo de hoy, donde se observa una imagen de pobreza, hambruna, violencia y alienación, con una gran ansiedad por el incierto futuro de la humanidad.

REPERCUSIÓN DE LA GLOBALIZACIÓN EN LA SALUD DEL TRABAJADOR

La medicina llamada occidental, hegemónica en nuestro mundo actual, tiene una visión y una práctica fundamentalmente clínico curativa de base biologicista, individualista, fragmentada y limitada. Se centra en la enfermedad y posterga su accionar sobre la salud integral, siendo importante para ello la aplicación de tecnologías de avanzada y sofisticadas en el diagnostico y tratamiento de las enfermedades, olvidando la prevención y la promoción de salud, ya que para ellos la medicina se convierte en un negocio, una fuente de adquisición de recursos monetarios; de ahí la propuesta en la globalización de la privatización de estos servicios.
Por otra parte, la industria farmacéutica, con su mentalidad mercantilista, afecta a los países del  Tercer Mundo con la presencia en los mercados de productos farmacológicos a costos elevados, en vez de promocionar la venta de los productos genéricos, que sus precios son mucho más asequibles a la población en general. 
La globalización neoliberal tiene una incidencia negativa en todos los factores determinantes en las condiciones de salud, tales como presupuestos, programas de desarrollo, nutrición, situación sanitaria, programas de prevención y promoción de salud, etc.
Al analizarse de forma comparativa algunos de los indicadores de salud entre los países en vías de desarrollo y los países industrializados, se ponen en evidencia las grandes desigualdades que existen entre ambos, donde la tasa de mortalidad infantil en los países del Tercer Mundo asciende a cifras tales como 67, mientras que en los países desarrollados se encuentra en 7 por cada 1 000 nacidos vivos, por sólo poner un ejemplo.
El incremento de la pobreza provocado por este nuevo orden económico, político y social que nos quieren imponer, representa uno de los principales factores causales de la morbilidad y mortalidad global del planeta, así como el de la aparición de los agentes desencadenantes de enfermedades.
El concepto epidemiológico de ‘pobreza’ lo integran distintos componentes, tales como el bajo estatus socio-económico del país en cuestión, el nivel de desempleo, los bajos niveles de escolaridad y los también bajos niveles de la economía familiar. Estos factores estresantes presentes en la sociedad actual, y mantenidos en el tiempo, sin expectativas racionales de solución, coadyuvan a la aparición de enfermedades y  trastornos mentales, abuso de alcohol y de sustancias estimulantes, afectando al individuo trabajador y a su familia.
Todo esto es el panorama con que a nivel macrosocial  se encuentra sumergido el individuo trabajador, donde el  desarrollo tecnológico alcanzado y las condiciones del medio ambiente en general, han modificado su entorno laboral y, por consiguiente, su adaptación, donde los peligros o factores de riesgos en el trabajo se han transformado, y ahora son otras las posibles enfermedades que aparecen, siendo el estrés una condicionante permanente de su vida, y donde la salud del trabajador se haya constantemente amenazada, ya no sólo por los problemas o situaciones de la vida laboral, sino por todas las condicionantes a que en la vida familiar y extralaboral nos lleva la globalización neoliberal. Por tal motivo, el  Ministro de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Alfredo  Morales  Cartaya, denunció en la 91ª Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (Ginebra, 9 de Junio 2003), la situación que viven hoy los trabajadores del mundo.
Por otra parte, en el año 2004, en el marco de los debates sostenidos en la 92ª Conferencia Internacional del Trabajo, Pedro Ross Leal, Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), denunció el desempleo creciente y galopante que alcanza a casi mil millones de seres humanos en edad laboral como resultado de la globalización neoliberal, y llamó a la lucha por cambiar el injusto orden económico, político y financiero internacional predominante. En esa misma conferencia,el Ministro de Trabajo y Seguridad de Cuba señaló: ‘La OIT ha sido abanderada en la realización de los derechos laborales, incluido el objetivo del pleno empleo, y en la promoción de servicios de seguridad y asistencia social con una cobertura universal. Sin embargo, al echar una mirada a lo que acontece en el mundo y en particular, en los países del Sur, llegamos a la triste conclusión de que la situación es verdaderamente dramática’.
La salud en el trabajo y el ambiente laboral saludable son los más grandes valores que pueden tener los individuos; el derecho a la vida y a la salud es un derecho de todo ser humano, y la política neoliberal quiere arrebatarles ese derecho a los pueblos.
Es por eso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OIT, preocupados por la situación mundial de los trabajadores, entre sus estrategias proponen el fortalecimiento de los servicios de salud ocupacional, apoyando las estrategias de investigación, docencia e intervención en programas de prevención y promoción de salud laboral, mucho más ahora con todo lo que esta ocurriendo en el mundo.
La salud ocupacional es el centro del desarrollo sostenible que se plantea para la humanidad, a través de sus importantes estrategias, como son la prevención y la promoción de salud del trabajador y la prevención de accidentes ocupacionales, garantizando la salud del trabajador y un ambiente laboral saludable, contribuyendo a la productividad, incrementando la motivación por el trabajo y la satisfacción del empleo y velando por la seguridad del medio ambiente y el ecosistema. De esa forma se mejora la calidad de vida de los individuos trabajadores, su familia y la sociedad en general, para lograr el principio del desarrollo sostenible de la humanidad.

GLOBALIZACIÓN Y FAMILIA

La familia es la más antigua forma de organización humana; surgió antes que la división de clases, que el Estado y que la propia Nación;  por tal motivo, podemos decir que es la más antigua de las organizaciones sociales. Eso le otorga un lugar privilegiado, un valor especial dentro del sistema de relaciones sociales, y tal vez sea el único sistema donde existe la mayor fuerza para mantener sus tradiciones y su conservación; de ahí que aquellos que postulan que su tendencia actual es ir a  la desaparición, es punto de discusión en los forum, congresos e intercambios científicos de los especialista en la materia. 
No es menos cierto que las familias tradicionales han sufrido cambios y modificaciones producto de los procesos acelerados de transformación socioeconómicos que ha sufrido el mundo de hoy, y donde estos procesos vienen influyendo sobre la familia desde la segunda mitad del siglo pasado.
 Jorge Sepúlveda, presidente de la Red Iberoamericana de Trabajo con la Familia, señaló que, independientemente de las opiniones que enfatizan  que las familias están en vías de  extinción por el nuevo orden y modelo de globalización, lo que en verdad esta sucediendo es que este grupo social ha cambiado en su modelo tradicional, es decir, han aparecido nuevos tipos de familias y que las mismas se encuentran en un proceso de crisis, una crisis de cambio.
En la época del postmodernismo han surgido nuevos tipos de vínculos familiares, producto de autonomía económica e intelectual de la mujer; las relaciones de la pareja se han modificado, se ha reducido la fecundidad, han incrementado las relaciones prematrimoniales, así como el índice de divorcio, provocando  un predominio de  hogares monoparentales.
La globalización conlleva a la perdida de fronteras, de naciones, pero, sin embargo, Sepúlveda resalta la necesidad de reflexionar sobre el multiculturalismo y su impacto en el grupo familiar, siendo necesario salvaguardar su integridad y la de los conjuntos étnicos, ya que la familia constituye un valor fundamental como célula de la sociedad y un sistema de protección para sus miembros, fundamentalmente los niños..
Los cambios en la familia, por supuesto, se insertan dentro de determinados cambios globales de la sociedad. Hoy mismo estamos viviendo en un mundo muy dinámico, matizado por el tránsito hacia lo que se ha dado en llamar posmodernidad. Y esta transición representa un cambio en la interpretación de los valores vinculados a la modernidad, que comienzan a entrar en crisis.
Si la sociedad global está dictando un modo de vivir y un modo de actuar basado en la búsqueda de salidas individualistas, egoístas, competitivas, como hemos destacados en párrafos anteriores, y no en la ayuda solidaria, dirigidos a la construcción en conjunto de un futuro social común, comunitario, eso va a provocar cambios de valores en las futuras generaciones que, traducido al mundo de valores subjetivos, significa que cada cual debe atender a lo propio, a lo personal, a lo egoísta, y no a lo social ni a lo colectivamente constructivo. Este tipo de psicología tiende a repercutir en las relaciones intrafamiliares, de ahí el surgimiento de los conflictos de agresión, generacionales y de valores, que se están observando en muchas de las familias del postmodernismo.
La violencia intrafamiliar es uno de los grandes flagelos que se ha visto incrementado en los últimas décadas, debido a la desesperación, angustia y agonía que viven las familias en Latinoamérica; constantemente  aparecen reportados en la literatura por las diversas organizaciones de atención al niño y a la mujer. Las cifras de mujeres que acuden a atenderse por haber sido maltratadas y abusadas sexualmente, al igual que los niños, son altas. Todo esto producto de la pobreza, la ignorancia y el desamparo de estos sectores de la población. La globalización de la información nos hace mas conscientes y conocedores de esta problemática a nivel planetario y nos convoca también a pensar unidos en la búsqueda de soluciones para enfrentar este verdadero flagelo.
La incorporación de la mujer al trabajo por necesidades de supervivencia de su familia, ha provocado crisis en el modelo de la familia patriarcal, surgiendo una situación de efectos positivos, ya que aparece el respeto de sus derechos y la tendencia a democratizar las relaciones intrafamiliares, pero, al mismo tiempo, existen efectos negativos, donde el modelo viejo del tipo de familia patriarcal sigue persistiendo  y coexistiendo con el nuevo, y en la práctica lo que se produce es una doble jornada laboral para  la mujer trabajadora (en el trabajo y en su casa), donde el hombre se maneja  con un doble discurso y  una especie de doble moral entre la vida pública y la privada.
 Todo esto redunda no sólo en que la mujer trabajadora no alcance aún un estatus de igualdad plena, sino también en una afectación de su salud y cierta desatención en la educación de los niños.
Dentro del seno familiar se produce una agudización no sólo de las contradicciones intrafamiliares de tipo generacional (padre-hijo), sino también las de géneros (hombre-mujer). Como sectores sociales diferentes, cada uno de ellos tiene su propia interpretación de los procesos de cambio que ocurren en la sociedad.  Las nuevas generaciones son, por lo general, más sensibles a esos procesos; los jóvenes, como resultado de su propia maduración psicológica, tienden siempre a cierta rebeldía asociada a la búsqueda de una autonomía en el desarrollo de su personalidad. Si este proceso ontogenético natural coincide en tiempo con determinadas tendencias al cambio dentro de la sociedad, es lógico que sean precisamente ellos los más sensibles a esos cambios.
De igual forma, por existir las concepciones de género, desde posiciones diferentes dentro del antiguo modelo patriarcal, el hombre y la mujer no tienen por lo general igual disposición en  aceptar los nuevos valores asociados al cambio. Como resultado se produce en el seno familiar el choque, la confrontación, el conflicto entre diferentes sistemas subjetivos de valores.
Desde hace ya algunos años, las diversas organizaciones tales como la OMS y la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) hacen énfasis en la necesidad de trabajar unidos en pro de la familia.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) decidió que el 15 de mayo fuese declarado como el  Día Internacional de la Familia, con la finalidad de aumentar el grado de concienciación acerca de los temas relacionados con la familia, y favorecer la capacidad institucional de las naciones para abordar problemas relativos a la familia  mediante políticas globales, tales como la violencia doméstica.
En Cuba, en múltiples eventos realizados nacional e internacionalmente, se destaca la importancia de la familia dentro del  proceso social en que vivimos, así como la repercusión que ha provocado el fenómeno de la globalización contra las familias de los países en vías de desarrollo.
Por último, citaremos las palabras del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, cuando dijo: “…hay que  poner a las familias más cerca del centro del proceso de las políticas públicas, lo que demandará un gran compromiso político. Los temas de familia están en el corazón de la agenda social: cambios en las estructuras familiares, envejecimiento demográfico, el incremento de la migración, la pandemia del VIH/SIDA y la globalización. Yo espero que los líderes comprendan estos vínculos y brinden a estas cuestiones la atención y los recursos que ameritan”. Su exhortación contemplaba reafirmar el compromiso para mejorar el bienestar de las familias en todo el mundo. Sin embargo, también la ONU es responsable de lo que hoy en día sucede con este mundo globalizado, es responsable de la pobreza de naciones enteras, de los problemas que acarrea la humanidad.

A MODO DE CONCLUSIÓN

La globalización neoliberal afecta la salud del trabajador y la de su familia, de la misma manera en que esta afectando su economía, su desarrollo, su calidad de vida, producto de la gran pobreza con que se esta hundiendo la humanidad y fundamentalmente los países del Tercer Mundo.
La globalización neoliberal esta desintegrando a las familias, haciendo que cambien sus valores, sus costumbres, su estilo de vida, apareciendo conflictos intrafamiliares y  violencia doméstica
También producto de la globalización neoliberal el ecosistema se esta destruyendo, y junto a eso el hábitat de los seres vivos del planeta, por lo que esto afecta al trabajador y a su familia.
Por último, deseamos concluir con las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el Encuentro Internacional de Economistas (1999): “Mis convicciones más profundas: la increíble e inédita globalización que nos ocupa, es un producto del desarrollo histórico, un fruto de la civilización humana; se alcanzó en un brevísimo período de no más de tres mil años en la larga vida de nuestros antecesores sobre el planeta. Eran ya una especie completamente evolucionada. El hombre actual no es más inteligente que Pericles, Platón o Aristóteles, aunque no sabemos todavía si suficientemente inteligente para resolver los complejísimos problemas de hoy. Estamos apostando a que puede lograrlo. Sobre eso ha tratado nuestra reunión”. Al referirse a la globalización dijo: “Una pregunta: ¿se trata de un proceso reversible? Mi respuesta, la que me doy a mí mismo, es no. ¿Qué tipo de globalización tenemos hoy? Una globalización neoliberal; así la llamamos muchos de nosotros. ¿Es sostenible? No. ¿Podrá subsistir mucho tiempo? Absolutamente no. ¿Cuestión de siglos? Categóricamente no. ¿Durará sólo décadas? Sí, sólo décadas. Pero más temprano que tarde tendrá que dejar de existir., porque UN  MUNDO MEJOR SÍ ES POSIBLE”.

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Recibido: 22 de noviembre de 2006         Aprobado: 30 de enero de 2007

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