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VALORES DE REFERENCIA DE LA CONCENTRACIÓN DE PLOMO EN SANGRE EN LA POBLACIÓN EN EDAD LABORAL DE LA CIUDAD DE LA HABANA 

REFERENCE VALUES OF LEAD IN BLOOD CONCENTRATION IN THE WORKING POPULATION OF
HAVANA CITY

Enrique José Ibarra Fernández de la Vega 1
Jorge Pedro Mugica Cantelar 2
Rita María González Chamorro 3
Arelis Jaime Novas 4
Ana Julia Gravalosa Cruz 5
Caridad Cabrera Guerra 6
María Elena Guevara Andreu 6

1 Licenciado en Química, Master en Salud de los Trabajadores, Investigador Titular, Profesor Auxiliar. Departamento de Riesgos Químicos, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
2 Médico especialista de II grado en Medicina del Trabajo, Master en Salud de los Trabajadores, Investigador Agregado, Profesor Auxiliar. Vicedirección de Higiene del Trabajo, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
3 Licenciada en Química. Departamento de Riesgos Químicos, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
4 Licenciada en Farmacia, Master en Química Farmacéutica, Investigadora Agregado. Departamento de Riesgos Químicos, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba
5 Licenciada en Matemática, Investigadora Auxiliar. Departamento de Investigaciones, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
6 Técnicas de Química Analítica. Departamento de Riesgos Químicos, Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores, La Habana, Cuba

Correspondencia:

Lic. Enrique José Ibarra Fernández de la Vega
Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
Calzada de Bejucal km 7 ½, Apartado 9064, CP10900, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana, Cuba
E-mail: eibarra@infomed.sld.cu

RESUMEN

Introducción: La concentración de plomo en sangre total es hoy el principal indicador biológico conocido de exposición medioambiental a ese contaminante y sus derivados, y un instrumento necesario para su evaluación y control en la población laboral y(o) comunitaria en riesgo. Objetivo: Determinar los valores de referencia de la concentración de plomo en sangre en la población en edad laboral de la ciudad de La Habana, su extensión, distribución y determinantes principales. Método: La muestra estuvo compuesta por 259 personas sanas de 17 a 60 años de edad, de cuatro municipios de la ciudad de La Habana y sin exposición conocida a plomo y(o) sus compuestos. La muestra, tomada de los concurrentes a los bancos de sangre municipales, se estratificó según sexo, hábito de fumar o no y municipio de trabajo y residencia. Las muestras de sangre endovenosa se tomaron en horas de la mañana, y la determinación de la concentración de plomo se realizó utilizando una técnica espectrofotométrica de absorción atómica con llama de aire-acetileno y extracción con isobutilmetilcetona (MIBK) y pirrolidinditiocarbamato de amonio (APDC). Resultados y conclusiones: La concentración media (aritmética) de plomo en sangre en la población fue de 6,33 mg.dL-1, y el percentil 95 de 12,40 mg.dL-1. La concentración promedio en hombres fue de 6,87 mg.dL-1 y en mujeres de 5,80 mg.dL-1, mientras que en fumadores y en no fumadores fue de 7,15 y 5,47 mg.dL-1, respectivamente. Por otra parte, los promedios por municipios fueron de 8,16 mg.dL-1 (Regla), 6,92 mg.dL-1 (Arroyo Naranjo), 4,61 mg.dL-1 (10 de Octubre) y 4,43 mg.dL-1 (Guanabacoa). La distribución general de frecuencias de los valores reportados no difirió significativamente de la gaussiana. Los niveles encontrados de plomo en sangre en la población general de la ciudad de La Habana fueron comparables, y en muchos casos hasta inferiores, a los de otros estudios en ciudades importantes de países en desarrollo. En cuanto al establecimiento de valores de referencia nacionales para la evaluación y control de la exposición plúmbica en trabajadores, independientemente de que este estudio se circunscribió solamente a la capital cubana, pudiera emplearse en lo adelante, provisionalmente al menos, el valor de 15 mg.dL-1 como límite superior de la ‘normalidad’ para la concentración de plomo en sangre en adultos sin exposición conocida al plomo.

Palabras clave: plomo en sangre, valores de referencia, población trabajadora

ABSTRACT

Introduction: Lead in whole blood concentration is today the more suitable biological biomarker of environmental lead exposure, and a necessary instrument for its evaluation and control at the workplaces and at the community. Objective: To determine the blood lead levels in the adult population of Havana City Havana, their extent, distribution and main determinants. Method: A probability sample of 259 healthy subjects was selected from the current assistants to the municipal blood banks to be representative for the population of Havana City. It was stratified according to sex, habit of smoking or no and municipality of work and residence (Regla, Arroyo Naranjo, 10 de Octubre and Guanabacoa). Endovenous blood samples were taken in the morning, and the determination of the lead concentration was carried out using an atomic absorption technique with flame of air-acetylene and extraction with methylisobuthylketone (MIBK) and ammonium pirrolidindithiocarbamate (APDC). Results and conclusions: The average (arithmetic) concentration of lead in blood in the population was 6,33 µg.dL-1, and the 95th percentile 12,40 µg.dL-1. The arithmetic mean of lead was higher in the blood of males than of females (6,87 µg.dL-1 vs. 5,80 µg.dL-1), and also higher in smokers than in non-smokers (7,15 and 5,47 µg.dL-1, respectively). On the other hand, the mean lead concentrations by municipalities were 8,16 µg.dL-1 (Regla), 6,92 µg.dL-1 (Arroyo Naranjo), 4,61 µg.dL-1 (10 de Octubre) and 4,43 µg.dL-1 (Guanabacoa). The general frequency distribution of the reported values didn't differ significantly of the gaussiane. The blood lead levels in blood in the general population of Havana City were comparable to those of other studies in important cities of developing countries. For the establishment of national reference values for the evaluation and control of lead exposure in workers, independently that this study was only bounded to the Cuban capital, it could be used, provisionally at least, the value of 15 µg.dL-1 as the superior limit of 'normality' for lead in blood concentration in adults without well-known exposure to the lead.

Key words: lead in blood, reference values, working population

INTRODUCCIÓN

Ya desde la propia antigüedad, el plomo y sus compuestos han estado representando un problema de salud en muchos momentos y lugares del mundo, debido no sólo a su alta toxicidad intrínseca, sino también a su gran difusión, demanda y utilización en la sociedad y la producción. Su empleo, fundamentalmente como materia prima, ha condicionado que este metal y sus derivados hayan llegado a constituir contaminantes medioambientales de amplia distribución 1-4.
En el ámbito internacional, diversas instituciones científicas han dedicado y dedican gran atención a los efectos tóxicos del plomo en la salud humana, tal vez más que para el resto de las sustancias nocivas conocidas. Cada vez es mayor la acumulación de conocimientos de los efectos adversos que induce este metal y sus derivados, y cada vez es mayor también, a la luz de las nuevas investigaciones, el decrecimiento en cifras de los valores que se recomiendan como límites admisibles de exposición o de acción biológica 1-4. Es significativo, además, el número de organizaciones e instituciones, internacionales y nacionales, gubernamentales y no gubernamentales, que se han hecho eco de los problemas de salud asociados al plomo y sus compuestos, de la necesidad imperiosa de limitar su empleo y de prevenir sus efectos en la población sometida al riesgo. Son clásicos los llamados hechos en este sentido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), amén de los realizados por otras organizaciones de gobierno y no gubernamentales, entre ellas la Alianza para el Fin del Envenenamiento por Plomo en la Niñez (Alliance to End Chilhood Lead Poisoning, AECLD) de los Estados Unidos de América.
Cuba, y especialmente en los últimos años, no ha estado ajena a problemas de contaminación ambiental por plomo, y aunque realmente éste no ha llegado en ningún momento a constituir un problema importante de salud para la población en general 5-6, sí lo ha sido en determinada medida para algunas poblaciones focalizadas, principalmente laborales 7-9, y en ciertas comunidades estrechas ubicadas geográficamente en las cercanías de industrias y(o) talleres altamente contaminantes, según se infiere de reportes de la Inspección Sanitaria Estatal cubana. Sin embargo, en el país, hasta el momento, no se ha llegado a concebir aún un plan nacional integrado para la eliminación o reducción del plomo como factor ambiental asociado a problemas de salud de la población.
La implementación de cualquier sistema o programa de vigilancia en salud dirigido específicamente a trabajadores expuestos a plomo y sus compuestos, requiere que uno de los pasos o actividades iniciales en la consecución de los objetivos que se propongan sea, indiscutiblemente, la estimación de los niveles de exposición medio ambiental –entiéndase, en este caso, de referencia- en la población no expuesta ocupacionalmente al contaminante.
Además, es bien conocido en la actualidad, por muchas razones, que la mejor prueba biológica de exposición humana al plomo y sus compuestos es la determinación de la concentración de plomo en sangre total 1-4,10-12, lo que la convierte en un indicador adecuado y práctico de la exposición ambiental correspondiente en la población.
Por otra parte, debido fundamentalmente a la poca uniformidad metodológica y a las diferentes formas de presentación de los resultados en investigaciones realizadas en diversas partes del mundo relativas a la obtención de valores biológicos de referencia, entre ellos de plomo en sangre, se determinó llevar a efecto el denominado proyecto TRACY, de carácter internacional, con el objeto de definir las cifras de referencia para concentraciones de elementos metálicos en tejidos humanos y fluidos corporales en poblaciones sin evidencia de exposición ocupacional o de excesiva exposición ambiental comunitaria 13. Como resultado de la ejecución de este proyecto, se llegó al convencimiento de la imposibilidad de establecer valores de referencia internacionales al menos para algunos de estos indicadores, como en el caso del plomo en sangre, tomando en consideración que en diferentes comunidades los niveles de exposición medio ambientales difieren significativamente sobre la base de diferencias económicas, sociales, culturales, etc. Otros estudios e investigaciones en diferentes países corroboran tal criterio y establecen sus propios niveles de referencia 2-4,11,12,14-22.
Independientemente de que por razones antes expuestas no puede hablarse hoy de niveles de referencia internacionales de plomo en sangre, sí vemos determinadas coincidencias en los resultados de diversas investigaciones y estudios realizados en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, en ciudades grandes con un grado relativamente bajo de contaminación ambiental (Beijing, Jerusalén, Estocolmo, Baltimore, etc.), las concentraciones promedio de plomo en sangre de sus pobladores oscilan entre 5 y 10 mg.dL-1 aproximadamente, mientras que para otras no tan grandes como Praga, Londrina (Brasil), Mansoura (Egipto), Lund (Suecia), etc., los niveles se encuentran entre 4 y 6 mg.dL-1 15-19,23. En cambio, en otras ciudades típicamente contaminadas, como Ciudad México y Bangalor (India), los niveles medios de plomo en sangre alcanzan valores de hasta 25 mg.dL-1 y más 15.
En Cuba, la única investigación ejecutada de que se tiene conocimiento para la determinación de los niveles de referencia de plomo en sangre en la población general sin evidencia de exposición laboral y(o) extralaboral, fue realizada en 1974 en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) por un colectivo de investigadores del Departamento de Medicina del Trabajo 20. Esta investigación, cuyos objetivos centrales se dirigieron fundamentalmente, en aquel entonces, a establecer valores de referencia para el control de la exposición ocupacional al plomo y sus compuestos, satisfizo las expectativas por las que se concibió. No obstante, e inobjetablemente, sus resultados no pueden ser utilizados hoy, por diversas razones, como base para el establecimiento y control sistemático de la exposición ambiental y(o) ocupacional al plomo y sus compuestos.
En primer lugar, el estudio se realizó aplicando una técnica espectrofotométrica visible para la determinación de la concentración de plomo en sangre -la llamada técnica de la ditizona 24,25- que, aunque veraz en términos generales desde el punto de vista de no presentar interferencias conocidas, es poco sensible e imprecisa (su sensibilidad es del orden de 10-20 mg.dL-1), lo cual introduce necesariamente un error significativo en la estimación del intervalo de los niveles sanguíneos correspondientes. Los valores considerados como normales hallados en ese estudio fueron de hasta 31,8 mg.dL-1, cuando internacionalmente se habla hoy de niveles menores que 15-20 mg.dL-1 12,14-19,21-23 en la población no expuesta, y de hasta 30-40 mg.dL-1 como nivel biológico de acción recomendado para el control de la expuesta ocupacionalmente 4,12,26.
En segundo lugar, la investigación se efectuó, como se señaló anteriormente, en 1974, lo cual indica que, pasados casi treinta años, las condiciones de exposición ambiental al plomo de la población cubana, y capitalina en particular, pueden haber cambiado sustancialmente, en correspondencia con los cambios seguramente experimentados en los niveles de desarrollo de la sociedad en su conjunto y con la atención al medio ambiente que han venido prestando regular y sistemáticamente las instituciones nacionales encargadas de ello.
Teniendo en cuenta principalmente las razones antes expresadas y la necesidad inaplazable de conocer a fondo, y en primera instancia, los niveles reales de exposición comunitaria al plomo y sus compuestos en el país, se hace imprescindible realizar una investigación que permita, en una primera aproximación, estimar los valores de referencia actuales de plomo en sangre (como biomarcador de exposición ambiental) en una muestra de la población trabajadora cubana, en este caso de la capital del país, sin evidencia de exposición laboral o de excesiva exposición comunitaria, con suficiente sensibilidad y precisión analítica en las mediciones y con una representatividad adecuada.

MATERIAL Y MÉTODO

Para la estimación de los niveles de referencia de plomo en sangre en la ciudad de La Habana, se seleccionó una muestra de sujetos de la población de la ciudad en edad laboral (de 17 a 60 años) sin evidencias de exposición laboral y(o) de exposición comunitaria no habitual o excesiva. A los fines de esta investigación, se consideró como no expuesto a todo sujeto en que, por la información que suministró durante la entrevista que se le practicó, no se evidenció que tuviera o hubiera tenido contacto directo con materiales y(o) productos que contuvieran plomo, tanto en el ejercicio de su actividad laboral como en la comunidad en que residía.
La muestra estuvo constituida inicialmente por un estimado de alrededor de 250 sujetos, estratificados según sexo, hábito de fumar o no y lugar de residencia, y a los que se les practicó individualmente la determinación de la concentración de plomo en sangre total. Estas variables independientes se tomaron en consideración por haber sido reportadas en múltiples investigaciones, en el ámbito tanto internacional como nacional, como factores de variación asociados a las concentraciones de plomo en sangre en la población comunitaria 2,3,5,15,17,20,23.
En el grupo de fumadores se consideraron todos aquellos sujetos que consumían en ese momento (y desde hacía 6 meses o más) 5 cigarrillos (o dos tabacos) o más por día, o que lo hubieran hecho hasta 2 meses antes de ser sometidos a la prueba.
Para la estratificación de acuerdo con el lugar de residencia, se escogieron los habitantes de 4 municipios de la provincia de Ciudad de La Habana (Regla, 10 de Octubre, Guanabacoa y Arroyo Naranjo), atendiendo a los diferentes niveles de contaminación atmosférica identificados en un estudio previo realizado por el Centro de Contaminación y Química Atmosférica 27 (de mayor a menor, en ese orden: extremo, muy alto-alto, moderado-bajo y muy bajo). Aunque en este estudio no se determinaron específicamente las concentraciones de plomo y sus compuestos en el aire, se estimó, para los fines de la investigación, que los niveles de contaminación detectados pudieran, de alguna forma, reflejar también los relativos a las concentraciones ambientales de plomo y sus derivados.
Para la determinación del tamaño de la muestra utilizada, se asumió que la variable en estudio (la concentración de plomo en sangre, PbS) se distribuye normalmente con media m y varianza s2, ambas conocidas. Se asumió también que, de acuerdo con el análisis efectuado de la bibliografía consultada, el contenido promedio de plomo en sangre debía ser del orden de 4-5 mg.dL-1, y el percentil 0,95 de aproximadamente 20 mg.dL-1. En consecuencia,

20 mg.dL-1 = 4,5 mg.dL-1 + 2S,

donde S representa la desviación típica muestral. El valor de 4,5 mg.dL-1 es el valor medio entre 4 y 5. Por tanto, despejando S de la expresión anterior, se obtiene que S = ½ (20 mg.dL-1 - 4,5 mg.dL-1) = 7,75; de donde S2 = 60,06.
Tomando a S2 como estimador de s2, se tiene que, para obtener una estimación de m mediante el mejor estimador insesgado -la media muestral- y con un error máximo permisible menor que d con probabilidad 0,95, se necesita un tamaño de muestra n determinado a través de la ecuación

n = (1,96)2(60,06)/d2 = (3,8416)(60,06)/d2; n = 231/d2

En la tabla siguiente se muestran los valores de n correspondientes a diferentes valores de d.

d (mg/dL)

0,85

0,90

0,95

1,00

1,25

1,50

2,00

2,25

2,50

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

n

320

285

255

231

148

103

58

46

37

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por tanto, con una muestra de 250 unidades se obtiene un error de estimación menor que 1 mg.dL-1 con una probabilidad de 0,95, lo cual es suficiente, atendiendo fundamentalmente a la sensibilidad del método analítico empleado.
Por otra parte, la estratificación de la muestra por municipios se realizó proporcionalmente de la forma siguiente:

Municipio

Nivel de contaminación atmosférica

Proporción respecto
a la muestra

Tamaño de la
submuestra

 

 

 

 

Regla

Extremo

0,36

92

10 de Octubre

Muy alto-alto

0,24

60

Guanabacoa

Moderado-bajo

0,21

52

Arroyo Naranjo

Muy bajo

0,19

48

 

 

 

 

La fijación de unidades en cada municipio se determinó tomando el 50 % para los hombres y el otro 50 % para las mujeres, y dentro de cada sexo el 50 % de fumadores y el otro 50 % de no fumadores.
Los sujetos seleccionados para el estudio fueron personas sanas (en este caso, aptas para donar sangre) de las que concurrían habitualmente a los bancos de sangre provincial y municipales (de los municipios seleccionados para el estudio), sometidas a un interrogatorio (previo consentimiento individual por escrito), en aras de obtener, por una parte, información necesaria para la investigación (edad, sexo, hábito de fumar, lugar de residencia, localización del centro de trabajo, etc.), y por otra, de excluir aquellos casos en que se confirmara o sospechara exposición laboral y(o) extralaboral significativa al plomo y(o) sus derivados, y aquellos en que no coincidiera el lugar de residencia del sujeto y el del centro de trabajo correspondiente. Se excluyeron también los sujetos que por su trabajo u otras razones, tuvieran que estarse desplazando constantemente fuera de su municipio de residencia y labor.
Las muestras se tomaron de sangre venosa en horas de la mañana, y se recepcionaron en recipientes de 5-10 mL, libres de plomo, conteniendo K2-EDTA como anticoagulante. Las muestras se conservaron en refrigeración (a 4 ºC) por no más de 5 días hasta el momento del análisis. Las determinaciones de plomo en sangre se realizaron por duplicados, utilizando un método espectrofotométrico de absorción atómica con llama de aire-acetileno y extracción con metilisobutilcetona y pirrolidinditiocarbamato de amonio (APDC) 28.
Para el aseguramiento de la confiabilidad analítica de los ensayos, se siguió un programa estricto de control interno de la calidad con el empleo de una muestra de referencia (de concentración en el intervalo de “normalidad”) cada 10 muestras, preparada en el laboratorio como material de control, para las determinaciones de plomo en sangre, que permitió valorar tanto el posible sesgo (inexactitud) como la imprecisión de los resultados.

RESULTADOS

El tamaño definitivo de la muestra de personas en edad laboral de la ciudad de La Habana aceptadas para la investigación, fue de 259. Su estratificación según el sexo, el hábito de fumar o no y el municipio de trabajo y residencia, se muestra en la tabla 1.
Los resultados principales obtenidos se resumen en la tabla 2. En ella se relacionan los valores medios (aritméticos y geométricos) de las concentraciones de plomo en sangre hallados en los sujetos de la población y de los diferentes grupos, los intervalos de confianza, los valores mínimos y máximos y los percentiles principales que caracterizan las distribuciones de frecuencias respectivas. Como se aprecia en la tabla 2, los subgrupos de la muestra estudiada resultan suficientemente equivalentes en cuanto a tamaño y edades.
La concentración media (aritmética) de plomo en sangre en la población fue de 6,33 mg.dL-1, y el percentil 95 de 12,40 mg.dL-1. La concentración promedio en hombres fue de 6,87 mg.dL-1 y en mujeres de 5,80 mg.dL-1, mientras que en fumadores y en no fumadores fue de 7,15 y 5,47 mg.dL-1, respectivamente. Por otra parte, los promedios por municipios fueron de 8,16 mg.dL-1 (Regla), 6,92 mg.dL-1 (Arroyo Naranjo), 4,61 mg.dL-1 (10 de Octubre) y 4,43 mg.dL-1 (Guanabacoa).

DISCUSIÓN

Como objetivo principal del estudio teníamos la determinación de los valores de la concentración de plomo en sangre en la población adulta de la ciudad de La Habana, su extensión, distribución y determinantes fundamentales. Para la distribución de frecuencias de los valores en la población (figura 1), no se encontró diferencia con respecto a la normal o gaussiana, habiéndose aplicado para ello la prueba de Kolmogorov-Smirnov para un nivel de significación a=0,05, lo cual nos permite emplear adecuadamente, en este caso, la media aritmética como medida de la tendencia central de la distribución.
Tal como se esperaba por referencia de otros estudios realizados en diversas partes del mundo 1,14-16,18,20,23,29-31, las concentraciones medias de plomo en sangre resultaron mayores numéricamente en hombres que en mujeres (figura 2) y en fumadores que en no fumadores (figura 3). En ambos casos las diferencias fueron significativas estadísticamente (para a=0,05).

Tabla 1
Tamaño de la muestra y de las submuestras por sexo, hábito de fumar o no y municipio de trabajo y residencia

Municipio

 

Sexo

 

Hábito de fumar

No

 

Arroyo Naranjo

  48

Femenino

  24

  12

  12

Masculino

  24

  12

  12

10 de Octubre

  62

Femenino

  31

  16

  15

Masculino

  31

  16

  15

Guanabacoa

  52

Femenino

  26

  13

  13

Masculino

  26

  13

  13

Regla

  97

Femenino

  49

  26

  23

Masculino

  48

  25

  23

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 2
Concentraciones de plomo en sangre total halladas en la muestra estudiada de la población en edad laboral de la ciudad de La Habana

 

N

Edad

Concentración de plomo en sangre [PbS] (mg.dL-1)

MA

DE

MA

MG

Mín.

Máx.

P50

P90

P95

P98

IC95

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

General

259

39,7

  9,6

6,33

5,07

0,1

18,5

6,30

11,10

12,40

14,58

5,91-6,77

Sexo *

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Masculino

129

38,1

10,1

6,87

5,91

0,4

17,5

6,70

11,70

12,70

14,06

6,29-7,45

Femenino

130

41,2

  8,8

5,80

4,35

0,1

18,5

5,45

10,19

12,16

15,83

5,19-6,41

Hábito de fumar *

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

133

39,4

  9,2

7,15

5,98

0,1

18,5

6,90

12,26

13,94

16,96

6,51-7,79

No

126

39,9

10,1

5,47

4,25

0,1

13,0

5,45

9,80

10,67

11,73

4,96-5,99

Municipio *

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Regla

97

38,4

  9,4

8,16

7,51

0,7

17,5

7,80

12,00

13,04

16,73

7,56-8,77

Arroyo Naranjo

48

40,3

10,6

6,92

6,20

1,5

18,5

6,75

10,55

14,14

18,50

5,96-7,87

10 de Octubre

62

41,0

  9,5

4,61

2,88

0,1

15,3

3,55

10,80

12,42

14,78

3,70-5,53

Guanabacoa

52

39,9

  9,0

4,43

3,96

1,0

10,1

4,00

  7,15

  9,24

10,06

3,85-5,01

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

N tamaño de la muestra; MA media aritmética; MG media geométrica; Mín. valor mínimo; Máx. valor máximo; P90, P95, P98 percentiles; IC95 intervalo de confianza (95%) para la media aritmética; * significativo (a = 0,05)

Figura 1
Distribución de frecuencias de los valores de la concentración de plomo en sangre en la población

Figura 2
Distribuciones de frecuencias de los valores de la concentración de plomo en sangre por sexo

Figura 3
Distribuciones de frecuencias de los valores de la concentración de plomo en sangre por hábito de fumar o no

En relación con el área geográfica de residencia y trabajo de los sujetos estudiados, las diferencias halladas en los resultados de los municipios Regla, 10 de Octubre y Guanabacoa eran de esperar (figura 4), atendiendo a los niveles de contaminación atmosférica reportados por el Centro de Contaminación y Química Atmosférica de La Habana 27 en el año 2003. Sin embargo, en el municipio Arroyo Naranjo los valores de plomo en sangre resultaron relativamente altos (promedio de 6,92 mg.dL-1), teniendo en cuenta que éste es un municipio periférico de la capital cubana de poco desarrollo industrial y, supuesta y consecuentemente, de bajo nivel de contaminación ambiental.

Figura 4
Distribuciones de frecuencia de los valores de la concentración de plomo en sangre por municipio de residencia y trabajo

Si bien los niveles encontrados de plomo en sangre en la población general de la ciudad de La Habana son hoy relativamente algo más altos que los reportados por algunos estudios en ciudades importantes de países altamente desarrollados, no es menos cierto que son comparables, y en muchos casos hasta inferiores, a los de otros estudios en ciudades importantes de países en desarrollo.
Por otra parte, la Comisión de Biomonitoreo Humano de la Agencia Ambiental de la República Federal Alemana, definió en 1999 los llamados ‘valores de biomonitoreo humano’, HBM-I y HBM-II, para el plomo en sangre en adultos de 15,0 y 25,0 mg.dL-1 respectivamente (10,0 y 15,0 mg.dL-1 para mujeres en edad fértil y niños de hasta 12 años de edad) 21. Según la Comisión, estos valores representan límites de exposición basados en criterios de salud, siendo el HBM I el valor por debajo del cual no se esperan efectos adversos de salud en la población general de acuerdo con el conocimiento actual, y el HBM II el valor por encima del cual existe la posibilidad de un incremento en el riesgo de efectos adversos. Tomando en cuenta estos criterios, los valores hallados de plomo en sangre en la población habanera tampoco representan un incremento del riesgo. Sólo 4 valores se encuentran por encima de 15 mg.dL-1 y ninguno por encima de 20 mg.dL-1.
No obstante a todo lo anteriormente expresado, se hace necesario, y existe la voluntad y la posibilidad del Estado cubano, de afrontar, a través de sus instituciones científico técnicas, otros estudios más amplios, tanto ambientales como médico biológicos, que permitan conocer con mayor profundidad y precisión los niveles de plomo en sangre en la población cubana en relación con los factores medio ambientales que los determinan, teniendo en cuenta no sólo la salud de la población general y la laboral, sino también, y sobre todo, la de los niños de 0 a 12 años de edad, que son especialmente susceptible a los efectos del plomo y sus compuestos.
En cuanto al establecimiento de valores de referencia nacionales para la evaluación y control de la exposición plúmbica en trabajadores, independientemente de que este estudio se circunscribió solamente a la capital cubana, pudiera emplearse en lo adelante,  provisionalmente al menos, el valor de 15 mg.dL-1 como límite superior de la ‘normalidad’ para la concentración de plomo en sangre en adultos sin exposición conocida al plomo, atendiendo a que, hasta el momento, se ha venido utilizando el valor de 31,8 mg.dL-1, obviamente hoy muy elevado y sin sentido. Por supuesto, para poder ser empleado el nuevo valor, las determinaciones de plomo en sangre deberán realizarse utilizando técnicas analíticas de igual o mayor sensibilidad y precisión que las del método utilizado en el presente estudio.

BIBLIOGRAFÍA

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  3. World Health Organization. Environmental Criteria 85. Lead - Environmental aspects. Geneva, WHO; 1989.
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Recibido: 11 de junio de 2007     Aprobado: 21 de junio de 2007

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