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MEDISAN 2007;11(1)

 

InformaciÓn histÓrica breve 

Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas 

Surgimiento y desarrollo de las bibliotecas médicas en Santiago de Cuba 

Téc. Elaine Duperet Cabrera, 1 Téc. Maricela Peña Fernández, 1 Téc. Adis Monteagut Sánchez, 1 Téc. Georgina Calá Babastro 1 y Téc. Mirtha Cedeño Rodríguez 2   

En la historia de la medicina, las bibliotecas han desempeñado una función esencial, teniendo en cuenta que en los primitivos locales destinados a ello en los templos del antiguo Egipto se han desenterrado importantes papiros dedicados a esta rama de la ciencia. También se sabe que gran parte de los aportes médicos y quirúrgicos realizados durante el período grecorromano, pudieron conservarse gracias a la existencia de estos lugares donde se almacenaba y cuidaba la información.

     Después de la decadencia cultural por la caída del imperio romano, la utilización del papel y la invención de la imprenta fueron, según J.W. Thompson, los factores condicionantes del Renacimiento y, por consiguiente, del auge e incremento de fondos documentales y bibliotecas, entre las cuales sobresalieron la de la Real Facultad de Médicos y Cirujanos de Edimburgo (1681) y la de la Real Facultad de Médicos y Cirujanos de Glasgow (1698). 1

     En el presente trabajo se aborda lo relacionado con el surgimiento y desarrollo de las bibliotecas médicas en Cuba, especialmente en Santiago de Cuba, pues no existen referencias de artículos previos al respecto, de manera que este puede ser de interés para futuras consultas sobre el tema y para que no haya una “zona de silencio” en los antecedentes históricos cubanos de estas importantes instalaciones, donde la cultura y los conocimientos han sido acumulados, custodiados y enriquecidos como verdaderos tesoros. 

Primeras bibliotecas médicas en el país   

La primera biblioteca médica de la que se tiene noticia en nuestro país data de 1848, cuando se creó la Junta Superior de Sanidad. Dicha institución se reorganizó en 1890 en la Secretaría de Sanidad con donaciones de médicos eminentes de la época y, más tarde, en 1934, se convirtió en la biblioteca del Instituto “Dr. Carlos J. Finlay”.

     En 1861 se creó la biblioteca de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, que contaba con un bibliotecario y se nutría de donaciones de bibliotecas privadas.

Para 1923, un grupo de miembros de la Asociación de Estudiantes de Medicina, con la colaboración de algunos profesores de dicha Facultad, fundaron la biblioteca de la Escuela de Medicina de La Universidad de La Habana, la cual prestaba servicios no solo al estudiantado y personal docente, sino a todos los médicos del país.

     El aumento de los fondos de esta biblioteca y la insuficiente capacidad de almacenamiento obligó a su instalación, en 1934, en el anfiteatro del Hospital "Calixto García". En aquel entonces se solicitó asesoramiento sobre organización de bibliotecas a otras naciones y se recibió documentación norteamericana como apoyo en tal sentido, que permitió clasificar y organizar los volúmenes con mucha más lógica.

     Desde esa época y hasta finales de los años 50 se produjo un período de estancamiento en cuanto a la apertura de nuevas bibliotecas médicas, con independencia de que las escasas existentes hasta entonces se hallaban ubicadas en la capital.

     En la década de los 60 se incrementaron los recursos humanos  y financieros para la biblioteca de la Escuela de Medicina, que posteriormente pasó sus fondos documentarios a la hemeroteca del recién creado Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (CNICM) y en 1973 se convirtió en lo que hoy se conoce como Biblioteca Médica Nacional (BMN).

     A medida que fueron desarrollándose los servicios de salud en Cuba, surgió la necesidad de extender la cobertura informativa a todo el territorio nacional y de esa forma se amplió la Red de bibliotecas médicas a lo largo de la Isla, al mismo tiempo que aumentó el número de centros provinciales de información de ciencias médicas y de otras unidades más pequeñas, denominadas libreros.

     Por otro lado, la creación de la Escuela de Técnicos Medios en Bibliotecología Médica a partir de 1965, preparó el terreno para que las antes citadas instituciones de información pudieran contar, al ponerse en funcionamiento, con el personal calificado para satisfacer las demandas informativas de los usuarios.

     Actualmente cada instituto de investigación, hospital y policlínico docente dispone de una biblioteca, para totalizar 438 en la República. 1  

Primeras bibliotecas médicas en Santiago de Cuba 

     La primera biblioteca médica en la actual provincia parece haber sido la del Hospital Provincial “Saturnino Lora” (figura 1), fundada el 28 de enero de 1960 y donde laboraba un bibliotecario empírico, pero convenientemente capacitado para atender y canalizar los requerimientos informativos de los interesados (30 Aniversario del Hospital Provincial “Saturnino Lora”.  Santiago de Cuba, 28 enero 1990:1-6); más tarde, en 1964, fueron inauguradas la del  Hospital Materno Norte “Tamara Bunke” (figura 2) y la del Hospital Militar “Dr. Joaquín Castillo Duany” (figura 3), donde comenzaron a trabajar bibliotecarias no graduadas, pero aptas para desempeñarse en el oficio.

     En 1968,  representantes del CNICM impartieron un curso para formar bibliotecarias médicas -- una por provincia -- en aulas preparadas para ese fin en este mismo local, de forma que la primera graduación se produjo en l970.  Una vez graduada la procedente de Santiago de Cuba, fue ubicada en la biblioteca del Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, donde en junio de 1971 comenzó a germinar el fruto del Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas, que para esa fecha no disponía de local por encontrarse en fase de remodelación el inmueble que unos meses después, el 31 de diciembre, abriría sus puertas definitivamente en el conocido Reparto Vista Alegre de esta ciudad y desde ese momento brindaría servicios informativos a las actuales provincias de Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba, entonces regiones de Oriente Sur según la estructura sanitaria previa a la división política administrativa del país.

     En 1971 se impartió en La Habana un curso especial para personas que trabajaban en bibliotecas médicas sin ser graduadas de bibliotecología, puesto que deberían desempeñarse como profesoras del que se replicaría en las provincias y para recibir el cual se asignaron 2 plazas a Santiago de Cuba.  Una vez tituladas las representantes de la zona oriental, fueron ubicadas en el CPICM.

     Un año después se ofreció en esta provincia el primer curso para Auxiliares de Bibliotecología, que dio paso a la creación de las bibliotecas en los hospitales “Pedro A. Pérez” de Guantánamo, Materno “Fe del Valle” de Manzanillo, e Infantil Norte “Dr. Juan de la Cruz Martínez Maceira” de Santiago de Cuba, así como una en Baracoa.  Todas estas unidades contaban con fondos limitados, de modo que brindaban los servicios básicos informativos a los usuarios.

     Igualmente en 1972 tuvo lugar el primer y único curso dirigido a formar Técnicos Medios en Bibliotecología Médica para las provincias orientales, divididas a los efectos de Salud Pública en Sur (Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo) y Norte (Holguín y Las Tunas).

     Ya en 1973 comenzaron a llegar las primeras bibliotecarias formadas en la Escuela de Bibliotecología Médica en La Habana, las cuales se sumaron de inmediato a la docencia en las unidades y a la coordinación del curso que estaba desarrollándose en la provincia; mecanismo que  sentó las bases para fundar  las bibliotecas en los centros hospitalarios Infantil Sur, Provincial Clinicoquirúrgico “Dr. Ambrosio Grillo” y Materno Sur “Mariana Grajales”,  de forma que se fortaleció considerablemente el sistema de información.

     Al graduarse en 1974 las estudiantes de Santiago de Cuba, se garantizó que estas nuevas técnicas fuesen a trabajar en 1975 a las recién creadas bibliotecas de los hospitales Oncológico “Conrado Benítez” y Psiquiátrico “Comandante Gustavo Machín”, así como de los politécnicos de la Salud No. 1 de la ciudad santiaguera y Palma Soriano, respectivamente.  Fue para entonces cuando se incorporaron  las bibliotecas de la Facultad de Medicina y Escuela de Estomatología al sistema de información de ciencias médicas, pues hasta ese momento habían pertenecido a la Universidad de Oriente.

     Durante el período 1976-1980 se incrementaron los centros provinciales de información,  las bibliotecas en las distintas dependencias del Ministerio de Salud Pública y los libreros, nutridos con publicaciones nacionales propias del universo de trabajo de la unidad correspondiente. En ello influyó de forma determinante el perfeccionamiento de las tareas de selección y adquisición de la literatura biomédica procedente de otros países, lo cual permitió aumentar, ampliar y consolidar los servicios de información incluidos en el Sistema Nacional de Información de Ciencias Médicas. 2

     La provincia de Santiago de Cuba no quedó rezagada en la creación de libreros dentro de las residencias estudiantiles y en zonas rurales,  pues a través de estos se garantizaba que los educandos internos y profesionales en funciones de posgrado, pudiesen consultar los documentos pertinentes para su formación y actualización, tanto en Paraíso como La Caoba, Ocujal del Turquino, Chivirico, Matías, Bicet, Jarahueca, Los Reynaldos y Mella.  Con el tiempo, esas pequeñas unidades de información propiciaron la apertura de bibliotecas médicas municipales, entre ellas la del Hospital Infantil de Palma Soriano (MsC. Dolores Meléndez Suárez, fundadora y directora del Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas.  Comunicación verbal. Santiago de Cuba, 2007).

 
Figura 1. Hospital Provincial          Figura 2. Hospital Materno Norte       Figura 3. Hospital Militar 
 "Saturnino Lora"                          "Tamara Bunke"                               "Dr. Joaquín Castillo Duany"

Bibliotecas en la atención primaria de salud

     En 1976, con la extensión del modelo de policlínicos comunitarios, surgieron las bibliotecas en la atención primaria de salud, la pionera de las cuales en esta provincia fue la del Policlínico “José Martí”, seguida por la del “Eduardo Mesa Llull” en el municipio del II Frente Oriental “Frank País”.  

Situación actual

     El sistema provincial de información en salud de Santiago de Cuba cuenta actualmente con 76 unidades, distribuidas a todo lo largo y ancho de la provincia como sigue: 1 Centro Provincial Información de Ciencias Médicas, 1 Centro Municipal de Información de Ciencias Médicas, 8 unidades provinciales, 10 hospitales rurales, 5 unidades  docentes y 38 policlínicos. La red emplea más de 127 bibliotecarios, sumados los técnicos medios en tecnología de la salud y en informática. Los datos expuestos revelan el volumen de recursos utilizados por el Ministerio de Salud Pública cubano para hacer llegar la información a la extensa red de unidades sanitarias en cada territorio.

    En la Biblioteca Médica Provincial y el  Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas de  Santiago de Cuba laboran actualmente 11 bibliotecarias:   2 licenciadas en Información Cientificotécnica y Bibliotecología, 7 técnicos medios en Bibliotecología y  2 técnicos medios en Gestión de Información en Salud.  Como producto informativo se elabora el boletín ANAQUEL (figura 4), publicación bimensual que además de constituir una muestra palpable de cuánta valiosa información cientificotécnica pueden obtener los usuarios del sector de la salud a través de él -- no solo en relación con los últimos documentos adquiridos en muestro medio sino de otros servicios disponibles (entre ellos la entrega del Sello CUMED) --, es un espacio ideal para transmitir orientaciones virtuales de muy diversa índole, todas de gran utilidad para su competencia y desempeño.   

                    

    Figura 4.  Boletín informativo Anaquel 

Biblioteca Virtual de la Salud 2

     La propuesta de la Biblioteca Virtual de la Salud (BVS) fue presentada durante el IV Congreso Panamericano de Información en Ciencias de la Salud,  celebrado en San José (Costa Rica) en marzo de 1998 y aprobada unánimemente por los delegados mediante la firma de la Declaración de San José.

     A través del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (Infomed), los representantes cubanos participaron activamente en el desarrollo de esta iniciativa y trabajaron muy de cerca con los miembros de la Biblioteca Regional de Medicina (BIREME) en el comienzo, implementación y desarrollo del modelo regional para la operación de sus propósitos.

     La BVS se proyectó como un espacio integrador para el acceso a un conjunto de recursos y servicios de información, especializados en ciencias de la salud y disponibles en los ámbitos nacional e internacional, cuyo impulso en el país constituye una línea estratégica de Infomed para convertir la información cientificotécnica en un componente esencial en función del perfeccionamiento de la salud en Cuba.  Esta excelente modalidad   representa la expansión, no lineal, de toda la infraestructura informativa ya acumulada en la Región de las Américas, lo cual implica la adopción progresiva de un nuevo paradigma de tratamiento de la información, que en varios aspectos soluciona problemas insolubles o con soluciones muy caras en el modelo actual. 2

     En esta provincia figura como BVS lo que se encuentra en el portal MediRed (monografías y artículos científicos, tanto publicados en sitios web como en la revista MEDISAN), si bien algunos hospitales y facultades tienen publicaciones en línea.  Es posible acceder a las distintas bases de datos de salud a través de esa vía, además de brindarse el servicio cooperativo de acceso al documento (SCAD), gracias a las nuevas tecnologías.  

Aclaración necesaria   

 Para confeccionar este trabajo fue preciso revisar algunos artículos publicados previamente sobre el asunto, por demás escasos en sentido general e inespecíficos con respecto al surgimiento y la evolución de las bibliotecas médicas en Santiago de Cuba, de donde se infiere que se trata de la primera información histórica breve sobre la materia.   Solo Botín, 3 en ocasión de cumplirse el 25 aniversario de este Centro, subrayó con referencia al desarrollo de la red de bibliotecas, que esta había sido beneficiada con la dotación de tesauros y repertorios de información como el Clasificador de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, los Descriptores en Ciencias de la Salud y el Manual de normas y procedimientos, que se contaba con nuevas modalidades de documentos secundarios y que los técnicos y profesionales de la red provincial de información estaban participando activamente en entrenamientos, cursos de actualización, perfeccionamiento y posgrados, incluidos en el plan de desarrollo del Sistema Nacional de Información de Ciencias Médicas 

     En el trabajo sobre el 40 aniversario del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, 4 se señala: “En 1972, se creó la Escuela de Técnicos en Bibliotecología Médica y se le dio el impulso inicial a la formación de especialistas de nivel superior en información científico-técnica y bibliotecología”.  Con referencia a ello, Díaz del Campo 1 puntualiza en su Breve reseña de las bibliotecas médicas en Cuba:Por otro lado, la creación de la Escuela de Técnicos Medios en Bibliotecología Médica en la segunda mitad de la década de los años 60, preparó el terreno para que las antes referidas instituciones de información pudieran contar, al ponerse en funcionamiento, con el personal calificado para hacer frente a las necesidades de información de los usuarios”.

     Tomando en cuenta el curso impartido en 1968 por licenciados en Bibliotecología -- graduados como tales en la Universidad de La Habana -- y un profesor soviético que laboraba en el CNICM, quienes formaron como técnica, entre otras, a la actual máster en Informática en Salud Dolores Meléndez Suárez, directora del CPICM de Santiago de Cuba, se deduce que hay discrepancia en cuanto a la fecha indicada (1972), 2  pues lo aseverado por Díaz 1 y las primeras graduadas de Santiago de Cuba en  dicha escuela, a la sazón ubicada en la calle Oquendo, entre Maloja y Estrella (hoy Habana Vieja), apuntan hacia el hecho de que esas aulas comenzaron a funcionar  en 1971 y de ellas vinieron diplomadas las primeras bibliotecarias en 1973. 

Referencias bibliogrÁficas

1.       Díaz del Campo S. Breve reseña de las bibliotecas médicas en Cuba. Acimed 1993;1(1):4-5 [artículo en línea].<http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol1_1_93/acisu193.htm> [consulta: 13 enero 2007].

2.      Sobre la BV en ciencias de la información [biblioteca virtual en línea]. <http://cis.sld.cu/E/sobreciencia.html>  [consulta: 9 diciembre 2006].

3.       Botín Díaz M.  Veinticinco años de información biomédica en Santiago de Cuba [artículo en línea] < http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol5_1_97/aci10197.htm> [consulta: 13 enero 2007].

4.       Aniversario 40 del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (2007) [biblioteca virtual en línea].<http://www.sld.cu/sitios/aniversario 40/htm> [consulta: 13 enero 2007].

Téc. Elaine Duperet Cabrera   Calle 6 No.402 ½, entre Diego Velázquez y Calle B, Reparto Zamorana, Santiago de Cuba


   1 Técnica en Información Científica y Bibliotecología.  Alumna de 3er año de la Licenciatura  en Gestión de Información en Salud.  Instructora
2 Técnica en Información Científica y Bibliotecología

  

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO 

Duperet Cabrera E, Peña Fernández M,  Monteagut Sánchez A, Calá Babastro G,   Cedeño Rodríguez M. Surgimiento y desarrollo de las bibliotecas médicas en Santiago de Cuba [artículo en línea]. MEDISAN 2007;11(1).<http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol11_1_07/san03107.htm> [consulta: fecha de acceso].

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