Hospital
Provincial Docente “Saturnino Lora”
Dra. Alina Torres
Arafet, 1 Dra. Ana Hormigó Belett, 2 Lic. Ana Elena
Granados Hormigó, 3 Dr.
Humberto Falcón Salmón 4 y Dra. Antonia Alonso
Fajardo 5
La opacidad del cristalino
constituye una de las principales y más conocidas causas de ceguera en el
mundo. Esa estructura, que tiene como
función primordial focalizar la luz en
la retina, necesita mantener intactas su forma y transparencia; sin embargo,
con frecuencia se producen durante la vida cambios degenerativos en las fibras
cristalinianas, acompañados de opacidades y pérdida de la transparencia del cristalino, que reciben el nombre de
catarata y cuya cirugía ha ido pasando por diferentes etapas: desde la
técnica de Coching, 1 que fue el primer procedimiento quirúrgico
utilizado y consistía en la dislocación del cristalino hacia el humor vítreo
hasta la extracción extracapsular combinada con la implantación de lente
intraocular, que se realiza en nuestro Servicio de Oftalmología desde 1986.
El desarrollo de
la cirugía ocular ha repercutido grandemente en el perfeccionamiento de las
técnicas anestésicas empleadas para ello, que han contemplado desde la
anestesia tópica en el siglo XIX (polvo de cocaína) hasta la inyección retrobulbar y acinesia de los
párpados en el primer tercio de la centuria del XX, utilizada por los oftalmólogos en
las intervenciones de extracción total de la catarata; sin embargo, ya después
de 1990 se pasó de la anestesia retrobulbar a la peribulbar, que es el método
usado actualmente en nuestro hospital para las operaciones oftalmológicas.
La analgesia
acupuntural ha venido aplicándose durante los últimos tiempos en diferentes
tipos de intervenciones, pues no requiere de las instalaciones especiales y los
complicados equipamientos que necesita la anestesia convencional; pero además
de ello, en su empleo no influyen las condiciones atmosféricas ni geográficas, lo cual le confiere ventajas apreciables,
puesto que puede ser lograda en situaciones extraordinarias. 2
En este trabajo
nos propusimos valorar los resultados de la analgesia quirúrgica acupuntural en
las cataratas con implante de lente intraocular (LIO), sobre la base de
determinadas variables clínicas de interés y tiempo de analgesia posoperatoria.
Previo consentimiento informado para participar voluntariamente en el
estudio, los pacientes fueron incluidos de forma aleatoria en el grupo I (de
estudio) o grupo II (de control), los cuales fueron tratados con anestesia
acupuntural o convencional
(peribulbar), respectivamente. Se utilizó un programa computarizado de lista
aleatoria para garantizar la aleatoriedad
por muestreo simple aleatorio,
de manera que los pacientes a quienes correspondían los números nones
quedaron incluidos en el primer grupo y los pares en el segundo.
A los pacientes no se les informó a qué grupo pertenecían, por lo cual a aquellos que debían recibir analgesia convencional, se les implantaron agujas fuera de los canales de energía establecidos.
Para el estudio
se realizaron interrogatorio y examen físico
con vista a clasificar a los pacientes según los estados I y II
de la Sociedad Americana de
Anestesiología. 3 A
todos se les explicó el método que se utilizaría en ellos y se les entrenó para
que percibieran la sensación acupuntural mediante la inserción de una aguja en
el punto intestino grueso (YG4). Para
el acto quirúrgico, a los integrantes del grupo I se les introdujeron agujas en
los siguientes puntos: YG4 (EGO), TR5 (wulgar) y VB14 (yanbai);
una vez insertadas, se colocaron los electrodos en YG4 y TR5 para su
estimulación eléctrica mediante el
equipo multipropósito chino KWD-808 II, con onda analgésica continua
hasta 80 -100 Hz. La intensidad de
estimulación se ajustó a la tolerancia de cada paciente y se mantuvo desde 10
minutos antes de comenzar el acto quirúrgico y durante su desarrollo hasta la
finalización de este.
A los pacientes
del grupo II se les administraron 5 mL de una solución de lidocaína SP (sin
preservo) y 4 mL de bupibacaína con aguja No.23 en el borde
infraorbitario del tercio externo palpebral
hasta llegar a la parte posterior del globo ocular; el producto anestésico restante se introdujo
en el tercio interno del borde superior orbitario y luego se colocaron la
torunda y la pesa (360 gramos) durante 10 minutos para luego comenzar la
operación.
En la casuística, a los integrantes de ambos grupos se les midieron la tensión arterial y las frecuencias cardíaca y respiratoria al llegar al quirófano, pero también cada 5 minutos durante la intervención. De igual forma fueron registrados los tiempos quirúrgicos y de analgesia posoperatoria.
Para el análisis
estadístico se utilizaron las pruebas de hipótesis de homogeneidad y de
diferencia de medias y proporciones, con un nivel de significación de 5 %.
Las variables
cualitativas se resumieron mediante las frecuencias absolutas y relativas, en
tanto las cuantitativas se validaron a través de la media aritmética y la
desviación estándar.
En el período
preoperatorio, las tensiones arteriales sistólicas y diastólicas promedios se
mantuvieron entre límites normales en ambos grupos de tratamiento, sin que se
apreciaran diferencias significativas, como igualmente ocurrió con las
frecuencias cardiacas y respiratorias, lo cual se atribuye a que estas
variables se midieron antes de administrarles la medicación e insertarles las
agujas.
Durante el acto
quirúrgico, las tensiones arteriales sistólicas y diastólicas promedios en los
pacientes del grupo ll tenían valores fluctuantes entre 130 y 80 mm de Hg,
respectivamente; pero en los del grupo l, estos se asemejaron a los registrados
antes de la operación, que promediaron 120,9 y 79,3 mm de Hg, en ese orden.
La analgesia
posoperatoria fue más prolongada en el grupo l, lo cual quedó demostrado
mediante el grado de satisfacción de los pacientes, pues 242 (98,8 %) se
mostraron muy complacidos con los resultados y solo 4 (1,6 %) no lo
estuvieron. En grupo ll, un total de 50
(20,0 %) no quedaron satisfechos; pero sí, y mucho, los 139 restantes (55,6 %).
El desarrollo alcanzado por la anestesia acupuntural en el país es elevado; sin embargo, no se ha publicado en nuestro medio trabajo alguno relacionado con este estudio, pues hasta donde sabemos, solo se ha utilizado en la cirugía de catarata sin lente intraocular en algunas instituciones nacionales, de acuerdo con la información obtenida, entre ellas el Hospital-Instituto de Oftalmología “Ramón Pando Ferrer” en la ciudad de La Habana.
Los valores
preoperatorios normales de las tensiones arteriales sistólicas y diastólicas
promedios en ambos grupos, así como también de las frecuencias cardíacas y
respiratorias, se atribuyeron al hecho de haberlos registrado en el momento de
llegar el paciente al quirófano.
En el grupo l,
la tensión arterial peroperatoria se mantuvo con similares valores que la
preoperatoria; mientras que en el grupo II, tanto la sistólica como la
diastólica fueron superiores, lo cual coincide con los hallazgos de otros
autores. 4, 5
Hay coincidencia entre muchos al afirmar
que la anestesia acupuntural amortigua la energía (Q1) y la sangre (XUE),
regula los estados patológicos del organismo y mantiene el equilibrio de los
órganos internos. 6
Con la anestesia
acupuntural, el tiempo de analgesia posoperatoria es mucho mayor. Para explicar ese fenómeno existen varias
teorías, pero la más aceptada se basa en el mecanismo de las hormonas, mediante
el cual el estímulo de los puntos
acupunturales provocan la
liberación química del sitio de las encefalinas y endorfinas, a las que se
atribuye una acción analgésica análoga
o más potente que la morfina, que logra mantenerse durante varias horas en
circulación. 4
La utilización
de la anestesia acupuntural en la operación de cataratas con implante de lente
intraocular, aumenta el tiempo de analgesia posoperatoria; mejora el estado general de los pacientes, por no
presentarse variaciones significativas en las tensiones arteriales y
frecuencias cardíacas y respiratorias; y complace mucho más a los operados con
la técnica.
1. González-Olhovich I, Lozano Elizondo D. Alteraciones
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Dra. Alina Torres Arafet. Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Avenida de los Libertadores y Calle Cuarta, Reparto Sueño, Santiago de Cuba
Hospital Provincial Docente “Saturnino
Lora”
2 Especialista de II Grado
en Oftalmología. Profesora Asistente
Hospital Provincial Docente “Saturnino
Lora”
3
Licenciada en
Enfermería. Residente en Farmacología
Hospital Provincial Docente “Saturnino
Lora”
4 Especialista de I Grado en
Anestesiología y Reanimación. Máster en Medicina Natural y
Bioenergética
Hospital Provincial Docente “Saturnino
Lora”
5 Especialista de
I Grado en Medicina General
Integral y Residente en Oftalmología
Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO
Torres Arafet A, Hormigó Belett A, Granados Hormigó AE, Falcón Salmón H, Alonso Fajardo A.
Comparación entre la analgesia acupuntural y la anestesia peribulbar en
pacientes operados de cataratas [artículo en línea]. MEDISAN 2007;11(2).
<http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol11_2_07/san11207.htm> [consulta: fecha
de acceso].